De Kurosawa a Saldarriaga: los siete magníficos

En 1954 uno de los más grandes e influyentes directores en la historia del cine, el japonés Akira Kurosawa, sorprendió al mundo con una de sus obras maestras; “Los siete samuráis”, considerada una de las más grandes películas, un refrente mundial.

Es la historia de un pueblo de granjeros cuyos habitantes contratan a siete samuráis que habían quedado sin maestro (ronin), para que los defienda de los bandidos que llegaban después de la época de cosecha a robarles su producción.

Hollywood copió la idea y en 1960, con menos éxito, se presentó en las salas la cinta de vaqueros (western) “Los siete magníficos”, que luego derivó en continuaciones, series de televisión y nuevas adaptaciones. Esencialmente, la historia es la misma, un grupo de pistoleros o de superhéroes como en el filme de ciencia ficción “La liga de la justicia” –se estrena en noviembre próximo- que defienden un pueblo o a la humanidad de los malvados.

En 2010 el técnico Luis Fernando Saldarriaga llevó a la élite los jovenes ciclistas colombianos, entre ellos Nairo Quintana, Esteban Chaves, Jarlinson Pantano, Sergio Luis Henao y Darwin Atapuma.

Haciendo un paralelo, los pedalistas colombianos que compiten este año en el Tour de France son “los siete magníficos” del nuevo ciclismo nacional, todos ellos triunfadores y victoriosos internacionalmente, integrados a seis escuadras de primer nivel mundial, fieles defensores de un ciclismo ético y con más sueños cércanos por conquistar.

Son representativos de los samuráis, que eran los guerreros de élite de los clanes que regentaban el poder en la época feudal japonesa y seguían un rigurosos código de moral y conducta; sobresalían por ser defensores de la justicia y no pistoleros.

Estos modernos samuráis colombianos en el Tour 2017, son todos triunfadores, probablemente los deportistas más limpios, honestos y sufridos del pelotón, y son la élite y el orgullo del país ciclístico.

Tres de ellos son líderes de sus respectivos equipos Pro-Tour: Nairo Quintana de Movistar, Esteban Chaves de Orica-Scott y Rigoberto Urán de Cannondale-Drapac. Los otros cuatro, Sergio Luis Henao (Sky), Jarlinson Pantano (Trek-Segafredo), Darwin Atapuma (UAE-Emirates) y Carlos Alberto Betancur (Movistar), son gregarios de lujo con capacidad de líder, y como tal han descollado en las competencias de primer nivel mundial.

Pioneros y Colombia es Pasión

Casi sin excepción todos han tenido un camino difícil de caídas, fracturas, lágrimas y triunfos, pero no han recurrido a sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento. Esa es su primera victoria.

Cinco de ellos (Nairo, Sergio, Esteban, Jarlinson y Darwin) fueron formados en 2010 en la escuela científica y ética del profesor Luis Fernando Saldarriaga en el equipo “Colombia es Pasión”, hoy continuada con la escuadra continental Manzana Postobón. En sentido cinematográfico, el director técnico Saldarriaga es el Kurosawa del ciclismo nacional, el forjador de los magníficos samuráis colombianos.

Luis Fernando Saldarriaga forma en el equipo Manzana Postobón la segunda generación. Aquí, en la Vuelta a Asturias con los campeones de montaña, Sergio Higuita (der.) y de los jovenes, Hernán Aguirre.

Los otros dos emigraron temprano a Europa y empezaron a construir su carrera en Italia; el veterano Rigoberto Urán y Carlos Alberto Betancur, quien al igual que Chaves está debutando este año en el Tour.

No es la más numerosa representación del ciclismo nacional, que en el Tour de 1986 tuvo a 26 en competencia repartidos en seis escuadras; dos colombianas (Café de Colombia-Pilas Varta y Ryalcao-Postobón), la belga Fagor y tres españolas, Teka, Zor-BH y Reynolds. Ese año no se ganó etapa, sólo la mitad (13), llegaron a París y el mejor, Samuel Cabrera, fue undécimo y el primero de la escuadra española Reynolds, antecedente del Movistar de hoy.

Estos “siete magníficos” son más experimentados y sólidos, tienen entre 27 y 30 años, son lo mejor de nuestro pedalismo actual, cualquiera de ellos puede ganar etapa y varios pueden optar al título del Tour. Serán protagonistas y sus antecedentes triunfales y de liderazgo son garantía de que este año el ciclismo colombiano podría ser más visible que nunca.

Todos son escaladores y rodadores de primer nivel, todos han ganado, todos han sufrido y todos dejarán hasta la última gota de esfuerzo para cumplir su papel en pos de su “sueño amarillo” o el de sus equipos y líderes.

La élite colombiana

Nairo Quintana es el más exitoso (campeón del Giro d’Italia 2014 y de la Vuelta a España 2016 y subcampeón del Tour en 2013 y 2015 y del Giro en 2016), además de sus victorias en el Tour de l’Avenir 2010 con Colombia es Pasión, la Tirreno-Adriático (2015 y 2017), la Vuelta al país vasco (2013) y el Tour de Romandía el año anterior.

Campeón del Giro d'Italia (2014) y de la Vuelta a España (2016), Nairo busca de nuevo el Tour de France.

Rigoberto Urán ha sido subcampeón olímpico de ruta (Londres 2012, del Giro 2013 y 2014, y de la Vuelta a Catalunya 2008), mientras que Esteban Chaves fue campeón del Tour de l’Avenir 2011 (Colombia es Pasión), subcampeón del Giro 2016, tercero en la Vuelta a España 2016 y cerró su temporada ganando el Giro de Lombardia (2016), uno de los cinco “Monumentos” clásicos del ciclismo mundial.

Carlos Betancur, fue campeón del Girobio (2010) y ganó el Tour de Haut Var y la París-Niza en 2014, prueba en la que también salió campeón este año Sergio Luis Henao, actual campeón nacional de ruta. Pero antes de ello “Checho” había sido subcampeón de la Vuelta al País vasco en 2015 y 2016.

Jarlinson Pantano, el campeón nacional contra-reloj, es el último ciclista colombiano vencedor de etapa en el Tour, el año pasado, y además ganó etapa y fue 4° en la Vuelta a Suiza 2016. En esa misma prueba, Darwin Atapuma ganó la 5ª etapa y luego en la Vuelta a España fue líder durante cuatro jornadas.

Los siete magníficos son la mejor representación colombiana de la historia en el Tour. Cuatro de ellos han sido líderes del Giro y de la Vuelta. El “águila de Cómbita”, Nairo Quintana, ha vencido en ambas pruebas. Falta sólo el esquivo sueño amarillo.

El único ciclista nacional que ha portado el “maillot jaune” es Víctor Hugo Peña, durante tres jornadas en el Tour de Francia 2003. Ahora, 14 años después, los “siete magníficos” de la mejor generación ciclística colombiana de este siglo, están dispuestos a hacer brillar de nuevo el tricolor en lo más alto. Todos merecen nuestra confianza y un aplauso gigantesco.

 

Tour de France 2017. Cuarto round: Froome vs Nairo

En el enfrentamiento ciclístico que sostienen desde 2013 Nairo Quintana y Chris Froome por la victoria en el Tour de France, el británico lleva clara ventaja y el Tour 2017 parece estar de nuevo en su favor. El tricampeón británico ha dicho que este año la prueba es el mayor reto de su carrera. La sentencia se aplica por igual para el retador colombiano.

A partir de este sábado en Dusseldorf, Alemania, el “águila de Cómbita” inicia su cuarta participación y la más difícil de todas para ganar, debido a un recorrido más alternado y menos montañoso de lo habitual que abre más posibilidades a ciclistas rodadores y amplía el abanico de candidatos a coronarse frente al Arco del Triunfo en la famosa avenida de Champs-Élysées.

El recorrido del Tour 2017

El favorito y máximo rival del colombiano es de nuevo, Chris Froome, quien busca su cuarta victoria en la Grande Boucle, diez años después de su debut (2008) y con el objetivo de conseguir su primer y esquivo doblete ciclístico: Tour de France-Vuelta a España.

Nairo apostó este año por el difícil doblete Giro-Tour que no se logra desde 1998 y llega con más de 5.900 kilómetros de competencia en sus piernas. En su preparación ganó la Vuelta a la Comunidad Valenciana en febrero y la Tirreno-Adriático en marzo, y fue subcampeón del Giro centenario. Después tuvo cinco semanas de recuperación antes de los 3.540 kmts del Tour, que será su máximo reto de la temporada, el llamado “sueño amarillo”. El último será el campeonato mundial de ruta el domingo 24 de septiembre en Bergen (Noruega).

Froome inicia su séptimo Tour con el 49% del kilometraje cumplido por Nairo: 2.893, de los cuales 1.155 kmts los acaba de cumplir a principios de junio en el Dauphiné Liberé, en que fue cuarto. Tendrá cuatro semanas de recuperación antes de su sexto intento por ganar la Vuelta a España (Agosto 19-Septiembre 10), en la que ha sido tres veces subcampeón.

Nadie, excepto el propio Nairo, sabe cúal es el estado físico y el nivel de recuperación del pedalista colombiano, que aprovechó las semanas post-Giro para reconocer sobre la bicicleta cuatro de las etapas claves del Tour en los Alpes y Pirineos, tal como lo había hecho con otras meses atrás.

El “águila de Cómbita” es optimista y siempre señaló que su preparación estaba encaminada al objetivo de ganar su primer Tour, sabedor de que en la segunda Gran Vuelta de la temporada está en el pico de su rendimiento. Froome señala a su vez que el Tour 2017 es el más difícil de su carrera por la calidad de los rivales.

Campeón y retador se respetan y conocen. El Tour 2017 es el cuarto round. Froome gana 3-0 hasta hoy

El profesor Luis Fernando Saldarriaga, director técnico de la escuadra continental colombiana Manzana Postobón y descubridor y forjador de Quintana en el equipo Colombia es Pasión, señala que aunque el doblete siempre es una apuesta complicada porque se trata de dos pruebas de máximo nivel con un lapso corto de recuperación entre ellas, “Nairo tiene un potencial y un motor enorme y todo se puede esperar de él”.

Junto a Nairo largarán la prueba otros 6 ciclistas colombianos, cuatro de ellos igualmente miembros de la generación forjada por Saldarriaga (Esteban Chaves, Jarlinson Pantano, Darwin Atapuma y Sergio Luis Henao) y otros dos que emigraron temprano a Europa a construir su carrera; el veterano Rigoberto Urán y Carlos Alberto Betancur, quien al igual que Chaves debuta en el Tour.

Pero más destacado aún, por primera vez en la historia del ciclismo colombiano, tres pedalistas nacionales serán líderes de sus respectivos equipos Pro-Tour: Nairo Quintana de Movistar, Esteban Chaves de Orica-Scott y Rigoberto Urán de Cannondale-Drapac.

Tour abierto para rodadores

Este año el Tour de Francia tiene apenas un 28,6% de recorrido montañoso distribuído en cinco etapas de alta montaña y una de media. En comparación, en 2016 hubo un 52,4% con ocho etapas de alta montaña (incluyendo una contra-reloj de 17km que ganó Chris Froome) y tres de media montaña, repartidas en las tres semanas, igual que en esta edición.

Es una prueba menos favorable a los escaladores natos, con etapas llanas intercaladas que benefician a ciclistas rodadores y con una contra-reloj definitiva el sábado 22 de julio en el puerto de Marsella al sur de Francia, sobre 22,5 kmts, que aunque tiene un pequeño ascenso de un kilómetro en la última parte de su trazado, favorece a biotipos de especialistas como los de Chris Froome, Richie Porte, Geraint Thomas, Alberto Contador, Alejandro Valverde e incluso Fabio Aru.

Richie Porte, 5° en 2016, cumple una buena temporada y estuvo cerca de ganar el Dauphiné Liberé.

Las etapas claves serán la 5ª (La planche des Belles Filles), la 9ª que es la primera de alta montaña antes del primer descanso (Chambery), y luego en los Pirineos la 13 hasta Foix -el 14 de Julio, día nacional de Francia- que es corta (101kmt) pero será intensa en la zona de l’Ariège luego de 214,5 kmts en las primeras cumbres el día anterior (incluyendo el Port de Balès a 1.755 mts y el Peyresourde). Esta etapa puede “revolcar” la clasificación como ocurrió en la de Formigal en la Vuelta a España el año anterior, cuando Nairo y Contador aislaron a Froome de su equipo y lo sacaron de rueda.

Y luego vendrán las dos definitivas etapas alpinas (17 y 18) de la última semana, el miércoles 19 de julio con las cimas de La Croix de Fer (2.067mts), Telegraphe y el temible Galibier (techo del Tour a 2.642 mts) antes de un descenso infernal de 21 kmts hasta Serre-Chevalier y la 18 el 20 de julio con 75kmts demoledores y las cimas de Col de Vars (2.109 mts) y el final por primera vez en el temible Col d’Izoard a 2.360 mts, que Santiago Botero coronó primero el 16 de julio en la etapa más larga del Tour 2000 rumbo a Briançon sobre 249,5 kilómetros (Los Alpes son de los colombianos). De allí habría que salir con una ventaja holgada, de al menos 1′ 30″ para no correr riesgos después en la contra-reloj del sábado en Marsella que sentenciará el podio.

La realidad es que las posibilidades de Nairo y de los ciclistas colombianos son lejanas comparadas a las que ofreció el Tour 2015 con un 57% de recorrido montañoso y al cual Nairo había enfocado su preparación. Por errores tácticos el equipo Movistar –buscando el podio para Valverde- dejó escapar la victoria, cuando era la oportunidad ideal y estaba “diseñado” para el escalador colombiano.

“Estratégicamente, el Tour se gana desde octubre con las contrataciones, luego con el calendario y los modelos de entrenamiento, el estudio previo de los acciones de los rivales y finalmente con la escogencia de la nómina, con ciclistas fuertes y que antropométricamente sobresalgan y puedan cumplir el plan táctico de acción para conseguir el resultado”, explica Luis Fernando Saldarriaga.

Para evitar sorpresas, Sky presenta el equipo más poderoso de su historia con una verdadera “armada” de gregarios de lujo en la que los escaladores Sergio Luis Henao, Mikel Nieve y Mikel Landa (terminó 17° en el Giro) serán claves, al igual que los rodadores Vasil Kiryienka (ex-campeón mundial contra-reloj), Geraint Thomas (el escudero principal de Chris) y Michal Kwiatkowsky (ex-campeón mundial de ruta).

Campeón de ruta de Colombia y de la París-Niza, Sergio "checho" Henao será clave para Chris Froome.

En Movistar, Nairo Quintana dependerá mucho de la experiencia del veterano Alejandro Valverde, del escalador Carlos Betancur quien al parecer ha recuperado su forma (fue 17° en la Vuelta a Suiza pero no descolló), del costarricense Andrey Amador (18° en el Giro), Jesús Herrada (campeón de España de ruta) y del veterano Imanol Erviti. Aunque sólida, la escuadra española no tiene la dimensión de Sky.

El director de Movistar, Eusebio Unzué, ha asegurado que Nairo está en perfectas condiciones para el Tour y espera que logre marcar “diferencias en la montaña, llegados ciertos días y momentos. Tienes que confiar siempre en su regularidad. Cualquier carrera de tres semanas que afronta, termina siempre en el podio”, afirmó.

Y es verdad. En 10 meses, Nairo hizo podio en las tres Grandes Vueltas por etapas: 3° en el Tour 2016 (enfermo de alergias al polen), ganó la Vuelta a España en septiembre y en mayo de este año fue subcampeón del Giro d’Italia. Sólo tres ciclistas en lo historia lo habían hecho; los pentacampeones Eddie Merckx y Bernard Hinault, y el español Carlos Sastre. Pero además, en menos de cuatro años (julio 2013 a mayo 2017) ha hecho seis podios en las Grandes Vueltas (3 en el Tour, 2 en el Giro y uno en España), ganando el Giro 2014 y la Vuelta 2016. De quitarse el sombrero.

Buscando el elegido

Estamos en la “era Froomy” de la mano de la maquinaria Sky, y no será tarea fácil destronar al tricampeón en una edad ideal de madurez ciclística (32 años), una preparación previa menos exigente pero más cuidadosa para llegar en progresión física al Tour y un equipo poderoso y casi invencible que gracias a su eficiente método científico no deja nada al azar, hasta el punto que cuando los intangibles aparecen, no producen fisuras ni afectan su rendimiento y resultados.

Su dominación en los Tours 2013, 2015, 2016, fue avasallante y en todos los terrenos. Froome ha portado la camiseta de líder 43 días -el 68% del recorrido de los tres Tour que ha ganado!- y siempre asumió el “maillot jaune” en la primera semana (sexta etapa en 2015 y séptima en 2013 y 2016) y antes de la alta montaña. Nairo nunca ha liderado el Tour y sus ataques serios han sido en la tercera semana.

El único triunfo de Nairo en el Tour fue en su debut (2013) hace casi cuatro años, el 20 de Julio en Annecy.

Con sus legionarios omnipresentes en la prueba y dedicados por entero a su liderazgo y a comandar “como una locomotora” el pelotón, Froome siempre ha sido el más fuerte , ha vencido todas las adversidades y trampas de la prueba. No han valido ni las caídas, ni el sol inclemente, ni los mínimos momentos de debilidad y desfallecimiento, ni el polen, ni el granizo y los fuertes aguaceros, ni los percances mecánicos, para doblegar su increíble regularidad y resistencia.

Nairo Quintana sorprendió al mundo en 2013 con su inesperado subcampeonato y además campeón de montaña, mejor joven ciclista (a los 23 años) y su única victoria en el Tour hasta ahora. Pero cuando largó como favorito no consiguió vencer al británico y sólo en 2015 representó un peligro real pero la victoria se esfumó y volvió a ser segundo. El año anterior cumplió un papel muy decoroso, forzado por un planteamiento conservador y poco explosivo debido a las alergias que sufrió después de los Pirineos que mermaron su potencia física y lo condenaron a un nuevo podio, pero esta vez en el tercer escalón.

Este año vuelve a ser el principal rival de Froome, aunque este haya desviado la presión sobre su amigo australiano Richie Porte luego de una exitosa temporada previa que lo muestran muy sólido y lo tuvieron hasta el jueves primero en las apuestas. Ahora, a 30 horas de largarse la prueba, en las casas de apuestas británicas, Froome está 6/4, Porte 9/5, Nairo 7/1, Fabio Aru 16/1 y después 18/1 el bicampeón Alberto Contador (vencedor en 2007 y 2009).

Nadie duda de la dedicación y el enfoque de Nairo para ganar el Tour. La incógnita es la recuperación que haya conseguido luego del esfuerzo en el montañoso Giro centenario. Para Luis Fernando Saldarriaga “jugarán papel vital el análisis bioquímico de esa incidencia, las secuelas de esa carga interna y sus reacciones; además de la aproximación y la capacidad volitiva (control del esfuerzo) y psicológica frente al Tour”.

El recorrido alternado y con menos kmts contra-reloj, sumará nuevos pedalistas a la lucha por el título y la variable acción-circunstancia será clave en una carrera abierta en la que además del poker de ases (Froome, Nairo, Porte y Contador), otros buscarán tajada.

El estado de forma de Aru es una incógnita.

Es allí donde el italiano Fabio Aru, subcampeón del Giro 2014 -detrás de Nairo- y ganador de la Vuelta a España 2015 y  el francés Romain Bardet, subcampeón del Tour el año pasado, entran en la baraja. A sus 26 años, ambos están en una edad perfecta de progresión aunque la experiencia de Bardet, quien cumple su quinto Tour es superior (15° en 2013, sexto en 2014, noveno en 2015). Bardet es octavo en las apuestas (25/1) detrás del veterano español Alejandro Valverde (22/1), quien será la alternativa de Movistar en caso de fallar Nairo.

Gallos tapados y colombianos

Además de los grandes favoritos habrá que contar con el surafricano Louis Meintjes (25 años), quien practicamente sólo y sin equipo fue 8° el año pasado (con igual diferencia de tiempo que el 7°, Joaquim “purito” Rodríguez), y ahora como líder del equipo UAE Emirates tendrá un gran apoyo en el colombiano Darwin Atapuma y el italiano Diego Ulissi. El promisorio ciclista buscará además ganar la camiseta de los jóvenes, en disputa con el británico del Orica-Scott, Simon Yates (hermano gemelo de Adam, 4° el año pasado en el Tour), pero que sólo muestra un 6° lugar en la Vuelta a España 2016 como mejor resultado.

Otro que puede figurar es el polaco Rafal Majka quien con el respaldo de su escuadra BORA-Hansgrohe buscará un Top-10 y por tercera vez la camiseta de campeón de la montaña que ganó en 2014 y 2016. Su equipo irá además con el bicampeón mundial de ruta, el eslovaco Peter Sagan, por la sexta camiseta verde de la regularidad (la ha ganado consecutivamente desde su primer Tour en 2012) y por victorias de etapa en embalaje.

Entre los otros colombianos en la carrera, Rigoberto Urán, quien no ha brillado en sus otras tres participaciones (2009, 2011, 2015), este año se ha preparado exclusivamente para el Tour. Ganar etapa y conseguir un Top-10 son objetivos posibles, en los que tendrá el respaldo del estadounidense Andrew Talansky (10° en 2013 y 11° en 2015) liderando la escuadra Cannondale-Drapac.

"Rigo" tiene la mejor oportunidad de su vida en el Tour-2017 que le puede favorecer. Tiene la experiencia.

Después de una excelente temporada 2016 (subcampeón del Giro d’Italia y 3° en la Vuelta a España), Esteban Chaves debuta en el Tour liderando Orica-Scott junto a Yates. La pre-temporada de “chavito” fue afectada por una lesión y apenas está tomando el nivel de rodaje. Llega con el objetivo de seguir su progresión y conseguir el nivel para su nuevo reto, la Vuelta a España, donde tendrá una mejor curva de rendimiento. Sin embargo, en su primer Tour puede aspirar a una victoria de etapa y un Top-20.

Entre los gregarios, la mejor opción la tiene Sergio Luis Henao, quien este año ganó la Paris-Niza en cerrado duelo con Contador (por 2″), ha mejorado mucho en la contra-reloj y llega en plena forma. El año pasado en su debut terminó 12° y en caso de flaquear Froome, puede ser la carta de Sky. Pero es un equipo británico que tal vez prefiera al galés Geraint Thomas, quien se inició con Froome en Barloworld en 2007 junto a Mauricio Soler.

“Sergio es un ciclista ambicioso y cuando ya tenga su trabajo y función hecha para Froome, sacará fuerzas extras y podría ser estar en el Top-10. Es un chico aguerrido que lo entrega todo”, señala el técnico Saldarriaga, uno de sus formadores.

Las circunstancias de carrera son cambiantes. El antecedente más ilustrativo es el Giro d’Italia 2013 en el que Rigoberto Urán llegó de gregario de Bradley Wiggins, pero al abandonar el líder de Sky y ganar “Rigo” la décima etapa, asumió la capitanía del equipo y fue subcampeón detrás de Vincenzo Nibali. Todavía hoy muchos especialistas consideran que si ese traspaso de mando no hubiera sido tardío, el antiqueño hubiera podido vencer la prueba.

Jarlinson, último colombiano ganador de etapa en el Tour (Julio 17, 2016 en Culoz) aspira al Top-10.

Igual posibilidad  le puede acontecer al caleño Jarlinson Pantano, el corredor más aguerrido del Tour-2016 (fue 19° en 2015 y el año pasado), y principal escudero en la montaña para el líder del Trek-Segafredo, Alberto Contador. Ya cumplió perfectamente esa función en marzo en la Paris-Niza y en la Vuelta a Catalunya, en las que el español fue segundo.

“Es un corredor que está mejorando carrera a carrera, y el año pasado ganó etapa en el Tour y estuvo fortísimo en la montaña. Este año tengo muchas expectativas puestas en él, aparte de que la relación es excelente”, dice el veterano bicampeón del Tour (2007, 2009), quien a sus 34 años corre por décima vez la “Grande Boucle” y es uno de los únicos seis ciclistas que han ganado las tres Grandes Vueltas junto a Jacques Anquetil, Eddie Mercx, Felice Gimondi, Bernard Hinault y Vincenzo Nibali. Contador abandonó el Tour en 2014 y 2016 y si vuelve a ocurrirle, Jarlinson será el relevo y puede aspirar a un Top-10.

Darwin “el puma” Atapuma y Carlos “bananito” Betancur, serán igualmente gregarios clave para sus líderes, Meintjes y Quintana, y tendrán menos opción de brillar aunque podrían tener la posibilidad de ganar una etapa. Betancur es un excelente escalador, está en recuperación y curiosamente en la Vuelta a Suiza hizo mejor contra-reloj que Jarlinson Pantano, campeón nacional de la especialidad en febrero.

Nairo vs Froome

Hasta ahora, en los tres enfrentamientos directos que han tenido los dos ciclistas favoritos en el Tour, el británico siempre le ha ganado a Nairo y contabiliza tres victorias en la prueba y seis etapas ganadas (tres en 2013, una en 2015 y dos en 2016), cinco de ellas en montaña, incluyendo la contra-reloj en ascenso el 21 de julio pasado entre Sallanches-Megève sobre 17 kms; su último triunfo.

Y hay un referente importante para el Tour 2017. La primera victoria de etapa de Chris Froome fue el 7 de julio de 2012 en la séptima, de media montaña, en La Planche des Belles Filles y este año, la quinta etapa el 5 de Julio también termina allí. Froome ya ha advertido que le tiene afecto a esa etapa, que con una gradiente máxima del 28% es una de las más duras para marcar diferencias apenas comenzando y tal vez asumir el liderato de la carrera. Además, este año tiene 39 kilómetros menos.

Chaves debut en el Tour. Con victoria de etapa?

Nairo no gana desde el 20 de julio de 2013, en la escalada a Semnoz en Annecy.

El director de Movistar, Eusebio Unzué, dijo que Nairo “ha tenido la mala suerte de tener que pelear en sus primeros Tours con los mejores, como Froome, gran escalador como él y especialista en contrarreloj”. No creo que sea mala suerte enfrentar al mejor. Ese es el desafío.

Pero hay diferencias. Nairo debutó en el Tour a los 23 años y a pesar de su pequeña estatura (1,67mts) es el más grande ciclista colombiano y latinoamericano de la historia y aún no llega a la mitad de su carrera profesional.

Chris Froome es más grande (1,85mts), lleva 10 años en el ciclismo, debutó en el Tour en 2008 (terminó 83) y apenas en 2011 empezó a ser grande. Le lleva cuatro años de ventaja al “águila de Cómbita”.

El kenyata nacionalizado británico británico registra siete podios en su carrera en las Grandes Vueltas (sólo ha corrido el Tour y la Vuelta a España), mientras que Quintana muestra seis, en el Giro, el Tour y la Vuelta. Pero desde agosto de 2012 cuando comenzaron a enfrentarse en la Vuelta a España, Chris Froome ha ganado tres veces el Tour de Francia y fue dos veces segundo en la Vuelta, mientras que Nairo ganó la Vuelta 2016, fue segundo en los Tour 2013 y 2015, y tercero el año anterior. Van 5-4.

Esa comparación de resultados sirve para demostrar y valorar la dimensión universal del escarabajo colombiano, enfrentado a uno de los dos más talentosos ciclistas de esta década. En términos de regularidad a Froome sólo le supera el italiano Vincenzo Nibali con nueve podios desde 2010, incluyendo dos victorias en el Giro (2013, 2016), una en el Tour (2014) y otra en la Vuelta (2010), al igual que dos subcampeonatos (Giro, 2011 y Vuelta 2013).

Octavo en 2016, el promisorio surafricano Louis Meintjes es uno de los "gallos tapados" del Tour.

Nairo y Nibali debutaron en el ciclismo profesional a los 22 años y Froome a los 23, pero mientras el italiano lo hizo en 2007 y el británico en 2008, el colombiano apenas llegó en 2012. Nibali logró su primer podio y su primera victoria (Vuelta), en su cuarta temporada, Froome hizo podio en su cuarto año y ganó el Tour en su sexta temporada, mientras que Nairo hizo podio en su segunda temporada y ganó el Giro en su tercer año. El colombiano tiene el tiempo a su favor.

Dimensión desconocida

Será difícil la victoria de Nairo en el Tour 2017. Y de nuevo su máximo oponente será Chris Froome, una rivalidad que se asemeja a la época brillante de Ayrton Senna vs Alain Prost en la Fórmula Uno, al final de los años 80.

No creo que a pesar del favoritismo de las apuestas Richie Porte tenga la misma estatura ciclística que Froome o Nairo, ni un equipo del nivel de Sky o Movistar para llevarlo, tal como se vió en el Dauphiné Liberé que perdió en la última etapa. Entre las figuras en ascenso como Aru, Chaves y Bardet, sólo este último parece estar en forma y aunque encarna la esperanza de Francia que no gana un Tour desde hace 32 años (Bernard Hinault en 1985 fue el último), para la tarea necesitará de suerte y alianzas. Con cuatro escuadras francesas entre las 22 del Tour, es una eventualidad posible.

"Bananito" debuta como gregario de Nairo

Para el explosivo Alberto Contador es tal vez la última oportunidad de ganar, 10 años después de su primer triunfo en el Tour. Su estrategia dependerá mucho de Jarlinson Pantano y Bauke Mollema, porque además de ser el mayor -34 años- y más veterano de los favoritos (completa su temporada 12 trás su debut en el Tour en 2005), el kilometraje acumulado cuenta a la hora del máximo esfuerzo. Después de la suspensión por dopaje con Clembuterol y la anulación de su victoria en 2010, el español no ha vuelto al nivel de campeón pero siempre es garantía de lucha y emoción en la montaña.

Prefiero ser cauto porque aunque se dice que el Tour 2017 es “abierto”, es más teórico que práctico. Hay que confiar en que Movistar tenga la cohesión necesaria para respaldar a Nairo y que en las cumbres Valverde y Betancur estén en su máximo nivel, porque la armada del Team Sky infunde respeto con cinco pedalistas de primera línea para llevar a “Froomey” y entre ellos Sergio Luis Henao será clave para una cuarta victoria de Froome. Reza el adagio popular que “no hay cuña que más apriete que la del mismo palo”.

Pero por primera vez en el último cuarto de siglo de participación colombiana en el Tour de France, siete pedalistas nacionales de primera línea repartidos en seis escuadras triunfadoras serán protagonistas del sueño amarillo del ciclismo colombiano (De los Andes a los Alpes y Pirineos) que cumple 34 años desde 1983. Unos como líderes y otros como gregarios, buscarán la victoria final, triunfos de etapa y las dos camisetas más cotizadas, la gloriosa amarilla, hasta ahora arisca, y la de pepas de campeón de la montaña, tan cercana al ciclismo colombiano y conquistada ya por Luis Herrera, Santiago Botero, Juan Mauricio Soler y Nairo Quintana.

Por lo pronto dejemos que llegue el domingo 9 de julio cuando el Tour cumplirá la exigente etapa de alta montaña entre Nantua y Chambéry -con siete cimas en 181.5 kilómetros- en la antesala del primer descanso y tras nueve días pedaleando.

En ese momento se habrán recorrido 1.596,5 kilómetros, el 45% del Tour, y el panorama de los llamados a triunfar en la Grande Boucle será más claro y no conjeturas y mis humanas predicciones.

La Vuelta a Suiza hablará español

Con ocho de los mejores ciclistas colombianos inscritos, entre ellos el último campeón, Miguel Angel López, la 81° edición de la Vuelta a Suiza -antesala preparatoria para varios de los pedalistas que irán al Tour de Francia- puede volver a hablar castellano y tener un podio colombo-hispano.

Además de López, quien encabeza el equipo Astana y hace su debut en la temporada trás un accidente en que se fracturó la tibia de su pierna izquierda que lo mantuvo alejado hasta ahora de las competencias, otro colombiano será líder de equipo, el caleño Jarlinson Pantano (4° el año anterior) quien parte como favorito y es jefe de filas del Trek-Segafredo.

La prueba comienza este sábado con una contra-reloj individual sobre 6 kms en Cham y terminará el domingo 18 de junio con otro ejercicio contra el cronómetro en un recorrido ondulado en Schaffhausen, en la frontera con Alemania.

El campeón de la Vuelta a Suiza es una incógnita. No compite desde Septiembre del año pasado.

Junto a ellos buscarán victorias el excelente sprinter Fernando Gaviria del Quick Step Floors (de destacada participación en el Giro d’Italia donde ganó cuatro etapas y fue campeón de la regularidad), el joven caldense de 22 años Jhonatan Restrepo del Katusha-Alpecin, el antioqueño Sebastián Henao en el Sky, y los más veteranos Carlos Betancur y Dayer Quintana en el Movistar y Darwin Atapuma en el team Emirates UAE, buscando la mejor forma para llegar al Tour.

Más variado en su recorrido y de mayor intensidad que el Dauphiné Liberé en el que participa el bogotano Esteban Chaves, el Tour de Suisse tiene no sólo una etapa de más (9 en total) sino una cumbre en la frontera del Tirol austríaco, que es aún más alta y exigente que cualquiera de las cimas del Tour 2017:  el Tiefenbachferner (o Passo di Ticchiano, en italiano) a 2.788 metros, como el altiplano cundi-boyacense.

Se trata de un ascenso de 14.2km al 9.5% de pendiente promedio y rampas máximas del 13.9%, que llega al final de una rápida séptima jornada sobre 140 kilómetros en la que los candidatos al título enfrentarán la llamada etapa reina. La cima más alta del Tour este año es el histórico Col du Galibier, en los Alpes, a 2.642 metros, pero no como final sino antes de 28 kilómetros de descenso hasta Serre Chevalier, meta de la etapa 17.

Por las características del trazado y la variedad del recorrido, dos contra-reloj individuales al comienzo y final de la Vuelta, tres etapas de alta montaña y cuatro de repechos y cimas intermedias, la Vuelta a Suiza es tal vez mejor preparatorio para las piernas del Tour que el Dauphiné, que contempla tres etapas finales en Montaña, una de las cuales incluye el Alpe d’Huez pero por su cara menos difícil. La última etapa sobre 115 kilómetros con cuatro premios de montaña, incluyendo el Col de la Colombiere y la meta en el Plateau de Solaison, es realmente la más exigente.

Filtro para el Tour

A diferencia del Dauphiné Liberé donde el único participante colombiano es el bogotano Esteban Chaves, la Vuelta a Suiza que comienza esté sábado tiene inscritos a 8 ciclistas colombianos de primer nivel, la mitad de los cuales muy probablemente estarán en el Tour de France y para los cuales la prueba es un excelente examen de su condición física y preparación para la máxima cita en Julio: Pantano, Atapuma, Betancur y López.

Pantano es el ciclista colombiano en mejor forma para ganar la Vuelta a Suiza.

Este año la Vuelta a Suiza y el Tour de France, concluyen en una etapa contra-reloj; la suiza sobre 28,6 kilómetros el domingo 18 de junio en Schaffhausen en la frontera alemana, mientras que el Tour se cierra en la práctica el sábado 22 de Julio en Marsella sobre 22,5 kilómetros porque la etapa final del domingo hasta Champs-Élysées sólo cuenta para el llamado “paseo de los vencedores”.

Después de la gran victoria del estadounidense Greg LeMond en la contra reloj final del Tour 1989 sobre 27 kilómetros entre Versalles y Champs-Élysées -infringiendo una humillante derrota al líder y favorito francés Laurent Fignon el 23 de julio en el año del bicentenario de Francia- el Tour nunca volvió a contemplar una verdadera etapa como colofón de la prueba. Desde 199o estableció un “acuerdo de caballeros” que ha convertido la última etapa de la prueba más importante del ciclismo mundial en una jornada de simple trámite para el lucimiento de los “sprinters” y el show televisivo que se transmite para más de un billón de personas en el mundo.

Ciertamente que el Dauphiné Liberé, por el nivel de sus protagonistas y favoritos a ganar el Tour; Chris Froome, Richie Porte, Alberto Contador y junto a ellos Fabio Aru, Alejandro Valverde, Romain Bardet, Daniel Martin, Louis Meintjes, Simon Yates y Esteban Chaves, concentra mayor atención. Pero la Vuelta a Suiza es igualmente una carrera decisiva para otros protagonistas del Tour.

Y para tres de los colombianos será definitiva en sus aspiraciones. El campeón Miguel Angel López reaparece trás casi 8 meses fuera de competencia y cuatro de incapacidad, Carlos Betancur está en proceso de conseguir su mejor forma y viene de ganar la montaña en las Hammer Series en Limburgo, mientras que Darwin Atapuma vuelve a competir después de dos fuertes caídas que han alterado su temporada; en enero tuvo un trauma cervical en la Vuelta a San Juan y luego a principios de abril en la cuarta etapa de la Vuelta al País Vasco se fracturó la muñeca izquierda y requirió cirugía. Los tres están inicialmente contemplados para correr el Tour pero ello dependerá del rendimiento y la forma que demuestren en Suiza, y en el caso de López, jamás ha terminado una Vuelta de 3 semanas (el año pasado se accidentó y abandonó en España).

Mientras tanto Dayer Quintana, Jhonatan Restrepo y Sebastián Henao van como gregarios y en el caso del último, con más de 3.500 kilómetros del Giro d’Italia en sus piernas. Sin embargo, una etapa podría estar a su alcance de presentarse una opción favorable sin descuidar a sus líderes.

Colombianos favoritos

Las mejores cartas colombianas en la Vuelta a Suiza serán sin lugar a dudas Jarlinson Pantano para ganarlo y el velocista Fernando Gaviria para triunfos de etapa.

La etapa reina de la Vuelta a Suiza termina en una cumbra más alta que el "techo del Tour", a 2.788 metros.

Pantano ha cumplido este año una immejorable campaña como lugarteniente de Alberto Contador en la Paris-Niza, la Vuelta a Catalunya y el Tour de Romandia. El jefe de filas del Trek Segrafredo lo valora mucho y lo considera su principal aliado para el Tour. Y por vez primera, Jarlinson será líder de la escuadra y tendrá la posibilidad de pelear el título en una prueba en la que ya fue cuarto el año anterior y ganó la última etapa. Además, este año fue campeón contra-reloj de Colombia, subcampeón nacional de ruta en febrero y ha mejorado mucho en la alta montaña.

Por su parte, Gaviria demostró en el Giro d’Italia que es uno de los mejores sprinters del circuito mundial y en Suiza tendrá la oportunidad de medirse con el “monstruo” eslovaco Peter Sagan, doble campeón mundial de ruta, excelente embalador, ganador de la camiseta de los puntos los últimos cinco años en el Tour de Francia y vencedor de 7 etapas en el Tour y 4 en la Vuelta a España.

Gaviria, a quien muchos expertos consideran el “nuevo Sagan” tendrá la oportunidad de enfrentar nuevamente al líder del equipo Bora-Argon (cinco años mayor), luego de haberlo vencido en la sexta etapa de la Tirreno-Adriático en marzo pasado.

Los máximos rivales de Jarlinson Pantano para el triunfo final serán los holandeses Steven Kruijswijk (LottoNL-Jumbo) y Wilco Kelderman (Sunweb) que abandonaron el Giro d’Italia y buscarán resarcirse, el vasco Ion Izaguirre que corre como líder del equipo Bahrain Merida y fue subcampeón el año pasado y el sloveno Simon Spilak, campeón en 2015, quien lidera el equipo Katusha-Alpecin en que corre el colombiano Jhonatan Restrepo y siempre ha sido Top-10 en la prueba.

Fernando Gaviria ganó cuatro etapas en el Giro d'Italia y fue campeón de la regularidad.

Además habrá que contar con el español Marc Soler, que a los 23 años se perfila como una gran promesa y tendrá el respaldo del poderoso equipo Movistar. Las otras atracciones en Suiza serán el campeón del Giro d’Italia, Tom Dumoulin, quien teóricamente vuelve a la carretera en plan de rodaje y apoyo a su compañero Wilco Kelderman y el belga Greg Van Avermaet, campeón olímpico de ruta en Río de Janeiro y actual líder del ranking mundial de la UCI, quien encabeza la escuadra BMC.

Tres veces campeón de la Vuelta a Suiza (2012, 2013 y 2014), el portugués Rui Costa lidera el Emiratos UAE y quiere repetir pero llega muy desgastado después del Giro, que terminó en un mediocre puesto 27 a más de hora y 30 minutos de Dumoulin y en el que incluso fue superado por su compañero Simone Petilli, quien tambien correrá en Suiza.

Más opción tiene el local Mathias Frank (subcampeón en 2014) quien está descansado, encabeza la escuadra francesa AG2R-La Mondiale y tendrá el apoyo del veterano Domenico Pozzovivo que fue sexto en el Giro. En ese sentido, es muy probable que el Giro le pase también factura a Dumoulin (Sunweb), al checo Jan Hirst (12°) de la escuadra continental polaca CCC Sprandi Polkowice, al suizo Sébastien Reichenbach de FDJ (15°) y al estadounidense del BMC Tejay Van Garderen (20°).

 

Tom de Milán

Un contrarrelojista, el holandés Tom Dumoulin, es el nuevo campeón del Giro d’Italia que en su edición 2017 ofrecía uno de los pérfiles más montañosos de su historia centenaria.

Terminó segundo en la última etapa en Milán, sobre 29,3 kilómetros, aventajando al mejor escalador actual, el colombiano Nairo Quintana, por mínimos 31″ y al campeón defensor, Vincenzo Nibali, por  40″. Quintana se entregó hasta el último metro y realizó una excelente contra-reloj, pero era muy difícil vencer a un especialista que construyó la victoria en su terreno predilecto.

El “águila de Cómbita” es el cuarto pedalista en la historia del ciclismo mundial que consigue podio consecutivo en las tres Grandes Vueltas por etapas. En menos de 10 meses, Nairo fue tercero en el Tour de Francia (julio 2016), ganó la Vuelta a España (septiembre) y fue segundo en el Giro hoy. Sólo Eddy Merckx, Bernard Hinault y Carlos Sastre, lo habían logrado anteriormente. De quitarse el sombrero.

El subcampeonato de Quintana es un excelente resultado para el escalador colombiano, quien asistió al Giro para preparar su participación en el Tour de France en julio, y había señalado antes de largar en Cerdeña que el podio sería para él un buen resultado y si tenía posibilidades de ganarlo lo intentaría. Cumplió su palabra y merece un inmenso aplauso. No es fácil la victoria al máximo nivel mundial y su sexto podio en una Gran vuelta en menos de cuatro años calendario, comprueba que es uno de los mejores.

El podio milanés

Los tres grandes del Giro centenario: Dumoulin, Quintana y Nibali.

Para el ciclismo colombiano, el Giro centenario es muy positivo gracias al subcampeonato del “águila de Cómbita” y las 4 victorias de etapa del antioqueño Fernando Gaviria y la camiseta de los puntos, la valiosa maglia ciclamina de la regularidad. En su debut en una prueba de tres semanas a los 23 años, Gaviria ganó 4 etapas y junto a la de Quintana en el Blockhaus, significa que Colombia ganó el 23.8% del Giro. Cuatro pedalistas nacionales terminaron y el equipo Movistar de Quintana, fue el mejor de  ”La Grande Corsa“.

Gracias a su excelente actuación, Nairo es hoy el 6° ciclista del mundo en el escalafón UCI World Tour y otros dos colombianos son Top-15; Sergio “checho” Henao es 10° y Fernando Gaviria 15°, en tanto que su equipo belga Quick-Step Floors es el primero del circuito internacional.

Lamentablemente para el espectáculo y el ciclismo de carretera, por primera vez en la historia, el Giro lo decidieron 69 kilómetros llanos de ejercicio solitario contra el cronometro, en los que el nuevo campeón consiguió una ventaja de 4.17″ sobre su rival colombiano, suficiente para defender con éxito la Maglia Rosa y recuperar el tiempo pérdido en las cumbres italianas.

El espectáculo ofrecido por los otros favoritos, como Nairo, Nibali y Thibaud Pinot, de estirpe más combativa en la montaña, fue sacrificado ante el nuevo estilo de ciclismo moderno que beneficia a rodadores y contrarrelojistas naturales. Pero no es excusa.

Las grandes vueltas de tres semanas, el Tour de France, el Giro d’Italia y la Vuelta a España, siempre han tenido etapas contra-reloj en sus calendarios anuales, incluso por equipos sobre 100kms, pero cuando el ejercicio a cronómetro es superior a los 25 kmts, las diferencias obtenidas por los fuertes rodadores frente a los escaladores natos, son sobresalientes y definitivas.

Desde su primera participación en el Tour de France en 1983, los escarabajos colombianos ha sufrido la ley del reloj y las oportunidades de triunfo frente a ciclistas más completos en ese ejercicio, han sido reducidas. El único gran contrarrelojista colombiano, Santiago Botero (campeón mundial y 4° en el Tour 2002), no era un escalador consumado pero es tal vez quien más se acerca a ese biotipo ganador y de mayores opciones.

Un nuevo campeón

Aún es muy temprano para saber si ha surgido un nuevo Gran campeón aunque Tom Dumoulin (nacido en 1990, el mismo año que Nairo Quintana y Esteban Chaves), ya había dado destellos de sus óptimas condiciones en la Vuelta a España 2015, en la que hasta la última semana estuvo disputando la victoria.

Hay que reconocer que el nuevo campeón del Giro y primer holandés que lo consigue, se defendio sin escuadra en  las montañas, superó un contratiempo estomacal en el Stelvio y limitó sus pérdidas en las cumbres del Blockhaus, Bormio, Piancavallo y Foza-Asiago.

Nairo atacó en las montañas pero faltó colaboración de sus rivales en momentos claves.

Después de restringir a 24″ su pérdida en Blockhaus -donde Quintana ofreció su mejor faceta de escalador- Dumoulin supo gestionar su ventaja de 2.23″ sobre Nairo después de su triunfo en la contra-reloj de Montefalco y logró con su victoria en Oropa otros 24″ vitales (con los 10″ de la bonificación).

El campeón reconoció que Nairo realizó una gran contra-reloj final. “Desafortunadamente para mis rivales, gané el Giro en mi especialidad, la contra-reloj. He dado un paso adelante y logré sostenerme en las montañas pero aún me falta mejorar”, explicó.

Dumoulin logró estar adelante en algunas de las etapas montañosas y defenderse de Quintana y Nibali. Demostró que estaba fuerte y las circunstancias y el cronometro jugaron a su favor. En su octava participación en una Gran Vuelta es la primera vez que hace podio.

En comparación, Nairo Quintana, en menos de cinco años como ciclista profesional (debutó en 2012, igual que Dumoulin), ha corrido 9 Grandes Vueltas, ganado dos y hecho 6 podios. El mejor ciclista actual, Chris Froome, cumple este año su décima temporada y ha disputado 13 Grandes Vueltas, triunfando en tres (Tour de Francia) y concluído siete veces en el podio; nunca en el Giro.

Los especialistas italianos consideran que el resultado del Giro es justo y que el podio corresponde al esfuerzo de los principales favoritos y hoy, los tres ganadores del Giro. Dumoulin fue el más fuerte y regular de todos, Nairo hizo una gran carrera pero no estaba en su mejor nivel y Nibali puso mucho coraje pero perdió tiempo en etapas claves y el Giro centenario no lo ganó un italiano.

Palabras finales

El nuevo campeón es consciente de que ha mejorado en su desarrollo y pudo defenderse en la montaña pero explicó que aún le queda camino y en la Vuelta a España buscará confirmar su rendimiento y estar de nuevo en el podio. “Inicialmente pensaba en un podio en el Giro pero luego del Blockhaus y teniendo en cuenta las contra-reloj, pensé que podría aspirar al triunfo final”, dijo Dumoulin.

Quintana explicó por su parte que se trabajó mucho, pero “no siempre se recoge el fruto que esperamos. Seguimos creciendo y adquiriendo experiencia y es un podio más. Hubo días de montaña donde hubiera podido hacer más pero las piernas no respondieron. Sabíamos que necesitabamos mayor ventaja antes de la etapa final; 70 kilometros de contra-reloj son demasiado para mí enfrentado a especialistas. El equipo trabajó bien y es un buen resultado”, puntualizó.

El escalador colombiano fue afectado por fiebre un par de días y  por ello, dijo, en Piancavallo no pudo responder al ataque final de Pinot y perdió 12″ con el francés que hubieran sido importantes, aunque consiguió 1.09″ de ventaja sobre Dumoulin y recuperó la Maglia Rosa de líder. “Era uno de los días que tenía marcados para sacar ventaja, pero cuando no se está al 100% no se puede. Por ello es positivo el resultado final”, explicó.

El nuevo "rey del sprint" es colombiano, Fernando Gaviria, 4 etapas y "Maglia ciclamino" en el Giro 2017.

Tercero en el podio, el italiano Vincenzo Nibali señaló que fue un Giro de “un nivel altísimo pero no pude gestionar mi esfuerzo en el Blockhaus y Oropa, y eso se paga al final. Perdí mucho tiempo y sabíamos que Dumoulin que era el más fuerte en la contra-reloj y necesitabamos más tiempo para vencerlo”.

Nibali tiene mucha razón. El Giro centenario se corrió a una inusual velocidad promedio de 39.846 km/hora y en los ascensos, por momentos superó los 20 km/hora, lo cual confirma el intenso ritmo de la prueba, el tercero más alto de su historia pero con más montaña. El Giro fue el más largo desde el año 2000, y los más rápidos siguen siendo el de 2009 (40.132km/hora) y el pasado (40.02).

Fernando Gaviria, el nuevo campeón de la regularidad y máximo vencedor de etapas (4) en el Giro centenario, terminó en Milán su primera Gran Vuelta. “Ha sido dificil llegar pero estamos felices de portar la camiseta ciclamino a casa. Es una gran sensación y lo hemos hecho perfecto”, puntualizó el “sprinter” colombiano al que ya muchos comparan con el portento eslovaco Peter Sagan.

Concluídos los 3.609 kilómetros del Giro centenario y trás más de 90 horas pedaleando, al colombiano Nairo Quintana le espera un merecido descanso antes de su próximo desafío, el Tour de Francia que inicia el próximo 1 de julio en Dusseldorf (Alemania). El escarabajo permanecerá en Europa y concluirá su fase final de preparación en Canarias (donde sus principales rivales han tenido el entrenamiento básico) para conservar su energía y su nivel energético en alta montaña.

“Al Tour siempre nos presentamos para intentar ganar como lo hicimos aqui en el Giro. Espero llegar al 100% y lo intentaremos”, puntualizó el “águila de Cómbita” que luchó hasta el final por la victoria, dejó en alto el nombre de Colombia y volvió a demostrar que es uno de los mejores ciclistas del mundo actualmente.

El Tour será aún más exigente que el Giro y sus máximos rivales, Chris Froome, Alberto Contador y Richie Porte, se han  preparado exclusivamente para “La Grande Boucle”. El sueño amarillo del colombiano sigue vigente.

Colombia en el Giro 2017: De los cinco ciclistas colombianos que largaron el Giro centenario, cuatro lo terminaron. Nairo Quintana fue subcampeón y ganó una etapa, su escudero Winner Anacona concluyó 25, Sebastian Henao (Sky)  fue de gregario y terminó 33 y séptimo entre los jovenes, mientras que Fernando Gaviria ganó  cuatro etapas, fue el campeón de la regularidad y terminó 129 entre los 161 que llegaron a Milán. El segundo pedalista más joven de la prueba, Daniel Felipe Martínez (21 años) del equipo continental italiano Wilier Triestina-Selle Italia, no terminó su segunda participación en el Giro.

A las puertas del Duomo

Nairo Quintana se entregó entero para aumentar su diferencia sobre Tom Dumoulin en el Giro d’Italia, y consiguió otros 15″ en la penúltima etapa. Fue valiente y arriesgó pero no hubo colaboración cuando se requirió.

La ventaja de 53″ antes de los 29.3kms de la última etapa, la contra-reloj del domingo entre el icónico Autódromo de Monza y la Plaza del Duomo de Milán, se antoja insuficientes para su coronación.

Por cuidar las diferencias, los favoritos interesados en destronar a Tom Dumoulin, no supieron trabajar juntos al final para lograr más distancia y apenas consiguieron la mitad de la ventaja (por momentos superó los 30″) y desplazarlo al 4° lugar de la clasificación.

En condiciones normales, con piernas frescas, Nairo no podría defender esa ventaja inferior al minuto. Pero al final del Giro centenario y con casi 3.580kms de desgaste en las piernas luego de 20 etapas, aún hay esperanzas.

Para ganar, el “águila de Cómbita” tendrá que realizar una contra-reloj de ensueño, la mejor de su vida! Y que Chiminigagua, el Dios creador y fuerza suprema de los Muiscas, lo acompañe.

El escarabajo se ha entrenado mucho y ha mejorado en el ejercicio individual contra el reloj, pero no es un especialista y su biotipo está en desventaja con el gigante holandés, medalla de bronce olímpica. Teóricamente Tom Dumoulin puede sacarle 2 minutos a Nairo, e incluso Vincenzo Nibali y Thibaut Pinot podrían descontarle al líder colombiano y amenazar su puesto en el podio del Giro centenario, el objetivo inicial de su participación.

Nairo reconoce que la crono de mañana domingo será diferente a la primera del Giro centenario en que perdió 2.53″ con Dumoulin. “Es una crono para especialistas. Espero defenderme bien. A veces me salen buenas contra-reloj y espero que mañana ocurra”, explicó el colombiano, quien hoy no tuvo a su lado a su principal gregario Winner Anacona, disminuído por un problema en el tendón de Aquiles del pie izquierdo.

En río revuelto…ganancia de pescadores

Tom Dumoulin se defendió bien y limitó su pérdida, auxiliado por aliados de conveniencia; su compatriota Bauke Mollema y los jovenes Bob Jungels y Adam Yates. “Afortunadamente me fue mejor que ayer. Me entregué con todo y les agradezco porque gracias a ellos pude mantenerme”, señaló el holandés quien corrió practicamente sin equipo desde el ascenso a Monte Grappa.

Con mejor colaboración los líderes habrían conseguido una ventaja más significativa.

En cambio cuando Nairo, Nibali y Pinot, conseguían ventaja y deberían trabajar juntos, los esfuerzos se perdieron, tanto en Monte Grappa como en el ascenso final a Foza y el descenso hasta Asiago. Nibali reconoció que “no queríamos gastar mucho porque el ascenso al Monte Grappa fue muy duro y mañana será otra jornada muy exigente”. El bicampeón italiano señaló incluso al ruso Ilnur Zakarin (5°) de ser el único que no colaboró, y explicó que “sólo en los últimos 5 kms encontramos un acuerdo”.

A su turno el francés Thibaud Pinot, ganador de la etapa y gran beneficiado de la jornada y de las tres últimas etapas de montaña, confirmó que “hubo colaboración en los últimos kilómetros pero los perseguidores eran grandes pasistas y nos descontaron”. El campeón de Francia contra-reloj viene de más a menos y trás su victoria partirá con la moral alta mañana para la jornada definitiva en busca de asegurar el podio. Su diferencia con Nibali (2° en la general) es de apenas 4″ y con Nairo de 43″.

Nairo está conforme y es consciente del inmenso desafío de este domingo. “Mejor esos segundos que nada. Lo hemos intentado y es lo que hemos podido descontar con los otros interesados que estabamos adelante. El (Dumoulin) tuvo aliados atrás y logró recortar la diferencia que le teníamos”, señaló.

Cuando la televisión italiana le preguntó si aún puede ganar el Giro centenario, el “águila de Cómbita” dijo que al final “las diferencias, creo, no serán demasiado grandes. Espero que la fatiga que todos hemos acumulado juegue a mi favor. Tengo la confianza. A eso hemos venido, a ganar”, puntualizó. La primera parte de la prueba, recorrerá los 5.793 metros de la pista del autódromo de Monza sobre un asfalto poroso que ofrece menor adherencia y luego el esfuerzo solitario será por largas calzadas y calles de la ciudad hasta el Duomo.

Es cierto que las posibilidades de que Nairo Quintana gane mañana el Giro d’Italia con reducidas, pero el podio será un gran premio a su esfuerzo, la táctica y al despliegue físico ofrecido en la carrera, a la que llegó como etapa de preparación a su gran objetivo que es el Tour de France en julio.

La encrucijada de los escaladores

Tal vez la lección más importante de las 20 jornadas italianas es la necesidad de un replanteamiento táctico por parte de los escaladores natos y de sus técnicos y equipos en las Grandes Vueltas.

La figura del escalador puro en un ciclismo moderno rapido, tiene hoy más complicada su opción de ganar, porque grandes y “desgrasados” contra-relojistas pueden compensar el tiempo que pierden en las cumbres, ayudados en las etapas por sus equipos de rodadores y en su ejercicio individual contra el cronómetro. Ha sido el caso de Chris Froome en el Tour de Francia y tal vez lo sea de Dumoulin en este Giro.

Hoy en día se controlan los ataques explosivos en la montaña a los que los espectadores estaban acostumbrados con las gestas del”águila de Toledo” Federico Martín Bahamontes, del “jardinerito” de Fusagasugá Luis “lucho” Herrera, “el diablo” Claudio Chiappucci, “el pirata” Marco Pantani, Alberto Contador y Nairo Quintana, gracias a ritmos infernales de casi 40km/hora que establecen equipos de rodadores para desgastar a los escaladores y disminuir sus fuerzas.

Se compite a ritmos muy altos y puede que no haya espectáculo, pero es la forma moderna de correr y los escaladores natos tendrán cada vez más difícil encontrar un espacio frente a los grandes rodadores de más de 1,80mts, algunos de ellos convertidos a la fuerza en “escarabajos”.

Les será cada vez más complicado establecer grandes diferencias, penalizados por su biotipo menudo (menos de 1,70ms). Es un hecho que confirman grandes ciclistas (en todo el sentido de la palabra), como Eddy Merckx (1,85), Miguel Indurain (1,88), Chris Froome (1,85) y Vincenzo Nibali (1,81). Tom Dumoulin mide 1,86 y Fabio Aru (1,83).

Las excepciones a esta regla ciclística son el pentacampeón frances Bernard Hinault (1,74), el estadounidense Greg Lemond (1,78), Marco Pantani (1,72) y Alberto Contador (1,76). El tristemente célebre Lance Amstrong mide 1,77.

De manera que los triunfos (Giro-2014 y Vuelta-2014) y los podios en tres Tour de France, conseguidos por la pequeña estatura de Nairo Quintana tienen un valor aún más alto. Un nuevo podio en el Giro centenario es un gran éxito. Dumoulin, Nibali y Pinot miden más de 1,80 y si el holandés consigue finalmente ganar el Giro, será una confirmación de la teoría, que como todas las teorías, tiene excepciones.

La diferencia entre Nairo y Dumoulin ha sido la contra-reloj en la que el colombiano perdió tiempo valioso. Nairo y los también escaladores Nibali y Pinot recuperaron el retraso en las montañas, pero tal vez no les alcance en Milán para vestirse de rosa.

Precisión importante: Nairo Quintana dijo antes de comenzar el Giro centenario que el podio sería un buen resultado. Ese primer objetivo está muy cerca. Ganar la prueba sería un premio extra. Las fuerzas están al límite. Esperemos y soñemos en rosa.

 

Nairo en rosa y Giro en guerra!

Nairo Quintana se vistió otra vez de rosa en el Giro d’Italia centenario y le cayó la boca al ex-líder Tom Domulin.

Nuevamente al comando y con una ventaja de 38″ faltando dos etapas para terminar “La Grande Corsa”, el “águila de Cómbita” está a punto de repetir la historia del “pirata” Marco Pantani y ganar su primera apuesta antes de enfrentar el doblete Giro-Tour en julio.

Pero el Giro está abierto, con los cuatro mejores ciclistas de la carrera separados por escasos 53″ y las fuerzas al límite. Nairo reconoció que fue una etapa dura y que el ritmo fue muy alto y mañana sábado será el verdadero “día D” porque la contra-reloj no es la especialidad del colombiano, ni de Nibali o Pinot y necesitarán aumentar la diferencia en al menos 1.45″ (hoy Nairo consiguió 1.09″) para tener un margen de posibilidad el domingo entre Monza y Milán. Es la verdad honesta.

Reza el adagio popular que “más sabe el diablo por viejo que por diablo” y el holandés Tom Dumoulin pagó caro hoy en el ascenso a Piancavallo su arrogancia e impertinencia al final de la etapa 18 en Val Gardena, cuando afirmó que Nairo y Nibali no merecían estar en el podio trás la decisión táctica de no atacar al final para recortar tiempo a Pinot.

Nibali le respondió directo al holandés y dijo que debería tener los piés en la tierra y respetar a sus rivales. Hoy, a pesar de que Dumoulin les pidió excusas al comenzar la etapa, le hicieron pagar caro la insolencia, volvieron a aliarse y con un ritmo sostenido y fuerte lo sacaron de rueda y le recortaron más de un minuto.

Jamás un ciclista que aún no ha ganado ninguna carrera de nivel mundial ni una Gran vuelta, había sido tan irrespetuoso. El único antecedente es el del “caníbal” Eddie Merckx -tal vez el más grande ciclista de la historia- quien alguna vez tuvo una queja similar, pero el belga ya había ganado varias vueltas y era el mejor del momento.

Las carreras no se ganan en los micrófonos y Dumoulin, a quien todos reconocen como un excelente contra-relojista, rival de alto nivel y “potencial” ganador de una Gran vuelta, pecó por bocón. Nairo no es amigo de las guerras de palabras, pero no perdió tiempo y le respondió en la carretera atacándolo. Igual hizo el bicampeón Nibali, quien primera encabezó la bofetada al ex-líder desde el micrófono de la RAI, y luego se alió con Quintana para desgastar al holandés y rematarlo en Piancavallo. Ahora Nairo es líder y Vincenzo tiene a Dumoulin a 5″.

Dolomitas premonitorias

La cadena montañosa de las Dolomitas es una de las más bellas e históricas por la importancia de las guerras que se han escenificado en sus pasos y también de espectaculares batallas ciclísticas.

Hace 100 años, en octubre de 1917 durante la primera guerra mundial, el ejército italiano fue derrotado en Caporetto y tuvo que retirarse al río Piave para reforzarse en las Dolomitas, cerca del Monte Grappa. Un año después, la desintegración de la monarquía Austro-Húngara de los Hausburgo y la falta de municiones, permitió que las fuerzas multinacionales derrotarán definitivamente a sus desanimados soldados y aceleraron el armisticio el 3 de Noviembre de 1918.

El 30 de mayo de 1998 -casi 80 años más tarde- Marco Pantani ganó en Piancavallo y tres días después se vistió la maglia rosa, antesala de su única victoria en el Giro; el año que logró el que hasta ahora es el último doblete Giro-Tour. Hoy viernes en la misma cumbre el Giro centenario vivió el inició de sus batallas finales y la ofensiva de un general corto de estatura pero grande en poderío físico y táctico: el colombiano Nairo Quintana, quien asumió el comando de La Grande Corsa y se vistió de nuevo la Maglia rosa. Nairo ha apostado este año por el doble Giro-Tour. Será una señal premonitoria?

El “águila de Cómbita” y su equipo Movistar, han manejado muy bien tácticamente el Giro centenario, colocado sus fichas escalonadamente y realizado las alianzas apropiadas para tener al colombiano de líder. El jueves en la etapa 18 se atacó coordinadamente con el Bahrain-Merida de Nibali pero no se logró descuento. Este viernes se repitió la historia y lo consiguieron.

El técnico de Nibali reconoce que cuando se atacó al inicio de la etapa pero no alcanzaron una ventaja superior a 40″, se frenaron porque no valía la pena gastar energías en los siguientes 80 kilómetros. Pero Dumoulin tuvo que gastar reservas para alcanzarlos y en Piancavallo pagó caro y perdió el liderato, aunque limitó su pérdida y teóricamente aún puede ganar el Giro en la contra-reloj el domingo.

Tom Dumoulin sufrió en la alta montaña y aún no termina. Le espera el Monte Grappa.

En la contra reloj de Montefalco sobre 39.8kms Dumoulin consiguió su ventaja; 2.53″ sobre Nairo y 2.07″ a Nibali. Pero no olvidemos que no fue la mejor presentación de Nairo, que se cumplió en la mitad del Giro y después del día de descanso, y que la del domingo es 10 kilómetros más corta, las piernas están ahora al límite de fuerzas, hoy Dumoulin tuvo su crisis, y mañana los ascensos al Monte Grappa y Toza le pueden pasar una nueva factura.

Si se hace la relación de tiempos y distancia, Nairo necesitaría como mínimo 2.10″ de ventaja. Pero no olvidemos que la Maglia rosa da alas y ahora la porta el “águila de Cómbita”, un especialista de vueltas de tres semanas y campeón del Giro 2014. Ganará Colombia la batalla de las Dolomitas contra Holanda, Italia y Francia?

Momento de la verdad

Los comentaristas italianos especializados dicen que el Monte Grappa da miedo y que mañana en los 190kms de etapa  en montaña, Tom Dumoulin puede perder su última opción de ganar el Giro. Confían en Nibali para el esfuerzo final y no descartan a Nairo Quintana aunque creen que no está en su mejor forma. Y es conveniente que así lo crean. Olvidan además que en 2014 el colombiano consolidó su victoria en el Giro, triunfando en la contra-reloj de montaña…en el Monte Grappa.

La realidad es que los últimos 100 kms de la 20° etapa este sábado serán decisivos desde el inicio del exigente ascenso y todos los opcionados intentarán ganar la mayor cantidad de segundos antes de la contrareloj. Nairo reconoció la ruta completa hace unos meses y dijo que “primarán los que tengan más fuerzas” hasta el ascenso final en Foza y el cierre de la jornada en Asiago, donde el colombiano cree posible una llegada en solitario. El ritmo del Giro 2017 ha sido muy alto, cercano a los 40 km/hora en promedio general y de 20 en las escaladas.

El Monte Grappa es un ascenso de 24 kilómetros con 20 rampas, las primeras con inclinación del 5-6% pero los últimos 14 kms tendidos y con gradientes iniciales fuertes antes de un falso plano y de nuevo rampas duras. De su cima a la meta hay 67.3km y para tener una opción clara el domingo de defender con tranquilidad el liderato frente a Dumoulin, será necesario que Nairo consiga allí una buena ventaja, la defienda con su equipo en el largo descenso de 26 kms y el corto tramo llano, la consolide camino a Foza y la refrende en Asiago.

Nadie sabe cómo están las energías de los favoritos, cúal tiene mayor desgaste y hasta donde les alcanzarán las reservas. Pero Nairo no ha hecho hasta ahora ningún ataque contundente a excepción de su victoria en Blockhaus cuando se vistió de rosa por primera vez. Le preguntaron si la etapa será “a todo gas” y con una sonrisa calma dijo: “de pronto”.

Y al consultarle si podría ganar el Giro centenario, su respuesta fue más clara: “Vamos de primeros, tengo la maglia rosa y un gran equipo y  mañana intentaremos defenderla de la mejor manera para honrar el Giro y a todos los espectadores”.

La serenidad del colombiano contrasta con el pesimismo de Dumoulin. Mientras Quintana afirma que “mañana trabajaremos fuerte con el equipo para hacerlo bien”, el holandés dijo “si mañana logró estar con ellos, tengo aún chance”. Más misterioso, el campeón defensor y favorito local Vincenzo Nibali, advirtió que “en la carrera puede suceder de todo; es un giro muy duro, difícil”.

Para Nairo Quintana, la última cima del Giro centenario es la definitiva.

Nairo es consciente de lo arduo de la etapa (el último ascenso de 14 kms a Foza es incluso más duro y tendido que el Blockhaus) y de la necesidad de lograr diferencias, particularmente con Dumoulin antes de la contra-reloj. El escarabajo ya advirtió que con su equipo lo intentará e incluso anticipó aspectos de la táctica. “El primer ascenso es muy duro y se correrá a un ritmo fuerte, pero los ataques decisivos serán en el segundo puerto. Muchos equipos buscarán colocar corredores adelante para hacer puente con sus líderes en la segunda cima, si es posible”, anticipó.

La situación será entonces muy particular, con equipos tras una victoria de etapa y otros tratando de ganar el Giro o mejorar en la clasificación general. Quintana cuenta a su favor con la escuadra más sólida del Giro centenario y la buena táctica de Movistar será un punto clave, cuando los ciclistas están al límite de sus fuerzas y habrá que ser cautos en emplearlas. El colombiano espera que Nibali ataque y que quien primero de sus rivales tendrá respuesta y será seguido.

Lo cierto es que sin exigirse al máximo en ella, la montaña ha sido positiva para el “águila de Cómbita” pero necesita mayor ventaja sobre Dumoulin y Nibali. Creo que el escarabajo hoy controló sus fuerzas y mañana realizará el ataque contundente y necesario para asegurar su liderato hasta Milán. Una nueva alianza con Nibali puede funcionar en la subida a Monte Grappa pero en el descenso el “tiburón de Mesina” tratará de sacar ventaja, lo cual implica que Movistar debería tener al menos a dos rodadores frescos y poderosos adelante para esperar a Nairo y llevarlo hasta Foza porque será una verdadera batalla de titanes definiendo el Giro. De película!

A dos días de Milán la carrera habla español con los colombianos Nairo Quintana líder general en rosa y Fernando Gaviria líder de los puntos en malva (ciclamino), Movistar líder por equipos y Mikel Landa de Sky -ganador en Piancavallo- líder de la montaña en azul. La carrera está abierta, con cuatro favoritos separados por apenas 53″ y siete líderes de escuadra con opción matemática en la general.

Monte Grappa puede ser mañana el paso clave de la segunda victoria del colombiano Nairo Quintana en la prueba y Foza tal vez de la etapa, aunque esta no es lo esencial. Será una jornada muy nerviosa; las cartas están sobre la mesa y los ases repartidos.

Quien tendrá la mejor mano de la baraja?

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Homenaje: He abierto en honor a Nairo y su liderato este gran vino italiano de la Toscana, Setrilo Memores, un ensamblaje de Merlot y Sangiovese (uva típica italiana) de la añada 2006, cuando Nairo montaba en bicicleta para ir al colegio y aún no imaginaba conquistar las cumbres del mundo y ser el más importante ciclista colombiano y latinoamericano de la historia. Y para la victoria final que él y todos añoramos el domingo, está lista en mi cava una consagrada botella de Barolo Michele Chiarlo 2000 “La Vespa” (La avispa), que me obsequió un gran amigo de mi infancia en Cali, donde aprendí a amar el ciclismo.

Gracias Stelvio!

“Es un día muy positivo”: Nairo Quintana

La trama de la etapa reina del Giro d’Italia fue casi perfecta y la carrera quedó decantada gracias al Stelvio!

Ahora Tom Dumoulin deberá seguir defendiendo el liderato y Nairo no tendrá que desgastarse mucho por 31″. El equipo Sunweb tendrá que trabajar para defender al holandés y quedan 737 kms de montaña; el 20% de la carrera. Mucho.

Finalmente la primera victoria italiana en el Giro centenario

La realidad es que Nairo requiere un par de minutos más para llegar con ventaja a la contra-reloj y en las cuatro etapas de montaña que faltan lo puede conseguir. No hay que olvidar que Nairo las recorrió y sabrá donde atacar y dar el golpe maestro.

Mucho OJO al jueves y al viernes en las Dolomitas con dos etapas que terminan en cumbre y serán definitivas. Los especialistas italianos dicen que la del jueves a Val Gardena será la más importante de todas. Es una jornada corta, de 137kms con cuatro puertos de montaña, tres de ellos muy duros, y final en alto, donde Movistar puede explotar la carrera y sentar las diferencias definitivas. Será una jornada explosiva, de intenso esfuerzo y a todo vapor, similar en significado a la de la Vuelta a España el año anterior ca Aramón-Formigal, en que Nairo y Alberto Contador sacaron de rueda a Chris Froome y decidieron la Ronda.

Estratégicamente no era conveniente que Movistar asumiera en Bormio la Maglia Rosa, aunque comandó la etapa y trabajó muy bien colocando sus fichas de apoyo (Anacona, Amador y Gorka Izaguirre), al servicio de su líder. Vincenzo Nibali es ahora el peligro y seguirá atacando con la ayuda de los italianos, entre ellos el otro veterano, Domenico Pozzovivo. Pero como señaló el español Mikel Landa, quien pasó primero en la Cima Coppi pero perdió la etapa en la meta, quedó claro que Nairo y Nibali son los más fuertes. Y de los dos, Nairo se esforzó menos.

La vida en rosa

Cumplida la primera etapa de alta montaña, el escenario pinta muy favorable para Nairo Quintana, quien este martes tuvo poco desgaste en la etapa con las cimas más altas. Y quedó claro además que su equipo, Movistar, es el más sólido de la carrera.

El propio Nairo dijo que fue un día muy positivo y sabían que podían recortar tiempo. Es cierto que el malestar físico de Dumoulin ayudó, pero las pruebas ciclísticas son así. Nairo confirmó que el ritmo fue alto y al llegar a la última cima ya tenían mucho kilometraje en las piernas. Claro, fue una etapa de más de 6 horas!

El escalador señaló humorísticamente que le “hubiera gustado descontar hasta 5 minutos”, pero el cuerpo da lo que tiene y el esfuerzo fue grande aunque no se aprecie. Hoy quedaron fuera de cualquier opción por el Giro Thibaud Pinot y Bauke Mollema, quien a lo sumo aspirarán ahora a un lugar en el podio.

El jueves Movistar irá con todo para establecer la diferencia confortable que necesita Nairo antes de llegar a la contra-reloj del domingo Monza-Milán; entre 2.15″-2.30″ de ventaja.

Los italianos están felices por la victoria de Nibali y la primera del país en el Giro centenario, pero hay que considerar que Nairo NUNCA atacó, sólo respondió a sus aceleraciones, fue cauto y no se desgastó, incluso en el descenso final controlando la desventaja con el campeón. Ese desgaste lo puede pagar el veterano italiano en los próximos días.

Igual, puede ser una alianza muy conveniente para finalmente sacar de rueda a Dumoulin. De hecho, Nibali agradeció publicamente el ritmo y el entendimiento con Quintana. Los dos campeones fueron generosos cuando esperaron a Dumoulin durante 4 kms luego de su problema físico a ver si llegaba. Pero luego, a 6 kms de la cumbre había que seguir.

Fue un verdadero gesto de “Fair Play” al no atacar cuando Dumoulin desfalleció. Pero la batalla continúa y de ahora en adelante en las Dolomitas será entre dos fieras del ciclismo mundial; el “Aguila de Cómbita” y el “Tiburón de Mesina”.

Creo que mis pronósticos iniciales se van cumpliendo. Nairo debía atacar hoy y el jueves, pero el desfallecimiento de Dumoulin facilitó las cosas y no tuvo que desgastarse. Mañana miércoles con cimas suaves será una etapa de transición y recuperar el esfuerzo para el jueves intentar el “Golpe de Gracia” y el jueves la estocada en la cima de Piancavallo. Y si quedaran dudas, está el Monte Grappa el sábado para el último esfuerzo y terminar de despejarlas.

Entonces, sigamos con optimismo lo que falta de Giro.

“Quien ha escuchado alguna vez la voz de las montañas, nunca la podra olvidar”, proverbio tibetano