Batalla generacional en el Tour

La victoria espectacular de Rigoberto Urán en Chambéry, en embalaje y con foto-finish, luego de la dramática y caótica novena etapa del Tour de Francia recorriendo el macizo de Jura, permitió decantar la carrera, seleccionó los siete candidatos a la victoria final y promovió al ciclista antioqueño a la baraja de ases que pueden llegar de amarillo a París.

Cumplido el 45% del recorrido (1596,5 kms) y con dos semanas por delante en las que se enfrentarán las cimas de los Pirineos y los definitivos Alpes, el Tour-2017 es el más abierto de la última década y se ha convertido en una de las batallas generacionales más interesantes; la de pedalistas experimentados y consagrados con 30 años o mayores, contra los “lobos ambiciosos” del año 1990.

Y lo mejor es que ambas promociones están en su madurez ciclística y sus representantes separados apenas 2’13″ del “maillot jaune” británico Chris Froome, quien gracias a su poderoso equipo Sky sigue controlando la carrera pero con una ventaja menos aparente y todavía insuficiente.

Primera victoria colombiana en el Tour-2017 y 16 de la historia.

Por lo demostrado en los primeros nueve días de competencia y salvo circunstancias excepcionales, Froome, Rigoberto Urán (4°) y Daniel Martin (6°), todos en los 30′s, disputarán la victoria final contra Fabio Aru (2°), Romain Bardet (3°), Simon Yates (7°) y Nairo Quintana (8°), la generación del 90.

En ese juego de candidatos, los segundos de Astana (el veterano noruego Jakob Fuglsang, quinto) y de Sky (el español Mikel Landa, noveno), pelearán el Top-10 con el sorprendente neozelandés George Bennett (10°), el surafricano Louis Meintjes (11°) y el francés Pierre Latour (13°), otros lobos de la generación 90. A ellos se podría unir el colombiano Sergio Luis Henao (15°), si las circunstancias de carrera le favorecen y Landa acusa el cansancio del Giro d’Italia.

La climatología de la etapa más dura de la primera parte del Tour y el pavimento mojado, dejaron en el camino las esperanzas del primer líder y ficha clave de Froome, el galés Geraint Thomas (fractura de clavícula), y del 5° y uno de los favoritos, el australiano Richie Porte (fractura de pelvis y clavícula), que abandonaron luego de aparatosas caídas. Los porrazos también le pasaron factura al español Alberto Contador y al polaco Rafal Majka.

Para los colombianos, el balance es favorable, con la fantástica victoria de “Rigo” por un tubular en la meta, en embalaje y trás sufrir el daño del descarrilador al esquivar con suerte la caída de Porte, que lo forzó a arrastrar durante los últimos 23 kilómetros una relación durísima no apta para débiles. Con su humor mágico, el hijo de Urrao explicó que “crucé la meta con el cambio roto. En la caída de Richie Porte tocó mi rueda y reventó el cambio , no tenía otra relación sino 53-11 ó 38-11 y sólo así pude salvar el día”. Y lo salvó con victoria!.

Richie Porte sufrió fractura de pelvis y de clavícula en la caída en la novena etapa.

Ahora hay cuatro nacionales entre los 20 mejores ciclistas del Tour (“Rigo”, Nairo, “Checho” y Betancur -19-), mientras que Jarlinson Pantano (28°) cumple su papel de gregario. Esteban Chaves ocupa el puesto 36 y ha asumido el Tour como preparación para la Vuelta a España, al igual que Darwin Atapuma (99). Ambos vienen de un prolongado receso debido a lesiones que afectaron el comienzo de su temporada y no están en el mejor nivel.

No contaban con la astucia…de Rigoberto

La sorpresa positiva de los primeros 10 días del Tour-2017 es el experimentado antioqueño Rigoberto Urán, a quien muchos habían descartado y los pronósticos iniciales no consideraban. En mi Blog previo a la largada señalé que “Rigo” se había preparado exclusivamente para el Tour, es un buen contrarelojero y podría aspirar a un Top-10. Está cumpliendo la meta, con su triunfo y 4° puesto general ya superó cualquier expectativa y habrá que contar con el para el podio en París. Tiene mucho a su favor.

Diez años después de su primer éxito profesional en Europa el 23 de junio de 2007 en la octava etapa de la Vuelta a Suiza (a los 20 años), Rigoberto consigue uno de los triunfos más importantes de su larga trayectoria y es hoy uno de los candidatos a la victoria.

En su duodécima temporada (debutó en 2006 con el equipo continental Tenax), Urán se muestra sólido, maestro de la táctica en carrera y en plenitud de forma después de dos años lacustres que lo habían condenado temporalmente al olvido.

Pero 12 años de ciclismo profesional en seis equipos diferentes (Tenax, Unibet, Caisse d’Epargne -hoy Movistar-, Sky (2011-13), Omega Pharma-Quick Step (2014-2015) y desde 2016 Cannondale-Drapac, son un bagaje de experiencia que hoy tienen al ciclista colombiano a 4″ del podio y a 55″ del “sueño amarillo”. Mucho ha aprendido “Rigo” de sus directores Eusebio Unzué (Caisse d’Epargne), Sir David Braildsford (Sky), Patrick Lefévère (Omega-Quick Step) y ahora del ex-ciclista Jonathan Vaughters (Cannondale).

Hace 10 años en la Vuelta a Suiza un Urán juvenil logró su primer triunfo internacional, a los 20 años.

Rigoberto Urán -a pesar de tener sólo 30 años- es uno de los más veteranos del pelotón, está en la madurez ciclística y conoce muy bien a todos sus rivales, incluyendo a Chris Froome, con quien compartió tres años en Sky y el despegue del tricampeón británico. Urán le lleva dos temporadas a “Froomey” y es dos años menor, pero el británico lo supera en victorias.

“Rigo” habla italiano, inglés y francés, se entiende bien con todos sus rivales, es un excelente rodador y está firme para pelear el Tour.

Cinco años después de haberle dado a Colombia la primera medalla olímpica de su historia ciclística en la prueba de ruta, vuelve por sus fueros, con la misma ambición triunfadora y la posibilidad real de dañarle otra vez la fiesta a Froome y los británicos de Sky, tal como el 28 de julio de 2012 en Londres.

Atrás quedan los sínsabores del 2013; subcampeón del Giro d’Italia -hubiera podido ganar si Sky no lo hubiera frenado para ayudar a Bradley Wiggins que luego abandonó- y el dolor del mundial de ruta en Florencia cuando una caída a pocos kilómetros de la meta lo privó de disputar una medalla con Rui Costa (campeón), “Purito” Rodríguez (2°), Alejandro Valverde (3°) y Vincenzo Nibali (4°), con quienes se enfilaba hacia la meta. La falta de opciones en Sky lo llevó al Omega Pharma-Quick Step y en 2014 volvió a ser segundo en Italia detrás de un Nairo Quintana imperial.

En este Tour-2017 para “Rigo” contará mucho en su favor la experiencia acumulada, la preparación rigurosa y el juego de alianzas porque no es de extrañar que ante el abandono de Richie Porte la escuadra BMC, que tiene a Damiano Carusso 16°, le de una mano conveniente a Cannondale -también escuadra estadounidense- para mejorar su posición. Urán sólo cuenta con Andrew Talansky (31°) y Pierre Rolland (38°) como respaldos efectivos. El antioqueño tiene casta de campeón (lo demuestra el hecho de que se ha levantado de todas sus caídas para volver a triunfar) y psicológicamente es uno de los ciclistas más firmes del pelotón, acostumbrado a correr prácticamente sólo y sin gregarios, excepto los Giros 2012 y 2013 en que Sergio Luis Henao fue su llave en Sky.

En junio, antes de comenzar su cuarto Tour, Urán estaba 500/1 en las casas de apuestas británicas y después de la 5° etapa en “La Planche des Belles Filles” quedó 300/1. Luego de su triunfo en la 9a etapa su favoritismo se ha disparado: se cotiza 50/1 , es el sexto por delante de Quintana (66/1) y el cuarto (4/1) para estar en el podio. Froome sigue encabezando las preferencias (1/3), delante de Aru (2/7) y Bardet (11/1).

Froomey contra todos

A falta de dos semanas y 12 etapas, los 18″ que le lleva Chris Froome a Fabio Aru no son ventaja en un Tour tan abierto en candidatos y tan cerrado en diferencias. Aru parece estar en plena forma y tiene la garra y la experiencia necesaria (campeón de la Vuelta a España 2015 y 2° del Giro ese mismo año) para encabezar el desafío. Pero entre Froome y Aru saltan chispas. El italiano atacó en el ascenso final cuando el líder británico pedía el carro auxiliar para cambiar su bicicleta, pero Quintana y Porte lo frenaron y le dijeron que eso no era juego limpio y debían esperar. Un par de kilómetros adelante, después de que Froome volvió al grupo, el líder le cobró a Aru y en un gesto de amenaza psicológica se le fue encima e intentó sacarlo de la carretera, como registraron las cámaras de Televisión. Al término de la etapa, Aru se defendió señalando que no vio que Froome tuviera problemas. El incidente es similar al ocurrido en 2015 cuando Nibali atacó a Froome en circunstancias parecidas y demuestra las tensiones entre los dos primeros.

Tampoco es ventaja definitiva los 51″ entre el líder y el subcampeón Romain Bardet, quien encarna la esperanza francesa que aguarda impaciente una victoria después de 32 años cuando Bernard Hinault logró su quinto título; casi los mismos que lleva Colombia en pos del “sueño amarillo”.

Bardet es un buen escalador y un “veterano” de 27 años que disputa su quinto Tour y fue el único que con su equipo AG2R-La Mondiale atacó a Froome en la novena etapa, en el descenso, que es una de sus especialidades. Y allí, agazapado dentro de ese primer minuto, es donde el inteligente Urán tiene su oportunidad táctica, en la sabiduría para gerenciar la carrera, administrar sus opciones y fuerzas y aprovechar el trabajo de otros interesados. Sin equipo que lo respalde al final de la montaña Rigoberto tiene que seguir la estrategia del irlandés Dan Martin, regularse y atacar en un único y oportuno momento.

Martin corre su quinto Tour y sigue ese método, pero a diferencia de Urán, no tiene el poderío de los escaladores natos y es un especialista de clásicas e irregular (su mejor posición en el Tour es el 9° puesto el año anterior) que la única carrera importante de etapas que ha ganado es la Vuelta a Catalunya en su sexta temporada profesional en 2013.

Similar a Froome en experiencia (disputa su séptimo Tour), estatura (1,83) y edad (32 años), el vencedor sorpresivo del Dauphiné Liberé, Jakob Fuglsang no es una gran amenaza individual  (está a 1′ 37″) pero si representa peligro respaldando a su jefe Fabio Aru y dando al equipo Astana la posibilidad táctica de jugar con dos cartas sus opciones de victoria, poner a trabajar a Sky y atacar al líder.

A Bardet lo respalda completamente Francia y es una amenaza seria para Froome.

El mellizo Simon Yates del Orica-Scott, es el mejor de los jovenes en competencia, pero a 2’02″ de Froome, sin mayores pergaminos que el subcampeonato de la Vuelta a Romandía este año detrás de Richie Porte y el sexto lugar en la Vuelta a España-2016 (a 8’33″ del campeón Quintana), es un ciclista en formación que podrá aspirar a un eventual podio pero difícilmente al título.

Igual expectativa tiene en el momento Nairo, quien acusa el desgaste del Giro d’Italia y deberá elevar su rendimiento para optar al podio. Al parecer, el nuevo régimen para combatir las alergias le ha mermado potencia al escalador colombiano y le esperan martes y miércoles más de 380 kms llanos entre los viñedos de la Dordogna y Bergerac y tierras agrícolas del sur de Francia, donde el polen será un enemigo, al igual que el calor del verano y el ritmo acelerado que impondrán los equipos interesados en las metas intermedias y los embalajes, con peligros de cortes en el pelotón.

Jaque a Nairo

Aunque Eusebio Unzué ha dicho que Nairo Quintana llega a su mejor nivel en la segunda vuelta grande que corre en el año, los hechos y resultados lo contradicen. El director español de Movistar tal vez olvidó que el intermedio de recuperación este año entre el Giro y el Tour fue de cinco semanas, una más de las que tuvo Nairo en 2015 entre el Tour y la Vuelta (4). Ese año, en plenitud de forma y después de ser subcampeón y pelear el Tour hasta el final en l’Alpe d’Huez, en la Vuelta a España bajó su rendimiento y terminó 4°, superado por Aru que había sido 2° en el Giro, y un veterano de 36 años como Joaquím Rodríguez (2°) y el polaco Rafal Majka (3°), que habían corrido el Tour.

A Nairo no le respondieron las piernas en las primeras etapas de montaña. Pierde 2'13" con Froome.

Nairo es humano y simplemente, como reconoció públicamente “las fuerzas no son las mejores” después del esfuerzo del Giro y necesitará el sacrificio total de su equipo y un cambio de estrategia, jugando esta semana sus oportunidades en los Pirineos, en especial la corta y peligrosa etapa del viernes 14 de julio, el día nacional de Francia, en la que el Tour puede tener otro “revolcón”.

Ese día los primeros interesados serán los locales con el escalador Bardet (nacido en Brioude, en el macizo central francés) a la cabeza. Pero además Chris Froome buscará su tercer victoria un 14 de julio, como ocurrió en 2013 (Mont Ventoux) y 2015 (La Pierre Saint Martin), y tal vez lo habría logrado el año pasado de no haber sido recortada por los fuertes vientos la etapa del Mont Ventoux y no sufrir el percance en que se dañó su bicicleta y que lo obligo a correr hacia la meta mientras llegaba la asistencia técnica.

De salvar los Pirineos y tal vez recortar algo de tiempo al líder, Nairo podría volver a la baraja de candidatos. Si Carlos Betancur mantiene el nivel mostrado en la primera parte de la novena etapa cuando fue líder virtual del Tour por más de tres horas, será el aliado clave para la recuperación del “águila de Cómbita” y cabe incluso la posibilidad de que con suerte, por primera vez haya tres ciclistas colombianos en el Top-10 del Tour al finalizar la segunda semana.

Pero por ahora todas son conjeturas mientras los pedalistas descansan por primera vez y recuperan fuerzas.

Chris “Yellow”

La historia reciente del Tour de Francia demuestra que cuando el británico Chris Froome asume la camiseta amarilla de líder, la lleva hasta París. Y al finalizar la primera etapa de montaña del Tour-2017, la historia empieza a repetirse.

En los tres Tours que ha ganado (2013, 2015 y 2016), Froome ha tomado la camiseta en etapas claves en la primera semana y la mantuvo hasta el final, en total por 43 días. Además, desde 2016, Sky mantiene la camiseta de líder por 18 etapas consecutivas. Dominio avasallante.

Aunque hoy triunfó el italiano Fabio Aru, el único que atacó, quedó claro que -se presagiaba y ya es costumbre- el poderoso equipo Sky es el más sólido del Tour y su ritmo similar al de “Flying Scotsman” (la locomotora de vapor más famosa del mundo) será difícil de seguir para sus principales rivales.

Froome completa su día 44 en "maillot jaune"

Froome completa su día 44 en "maillot jaune" en cuatro Tours.

Como había anticipado en mi Blog, Froome consiguió el liderato y aceptará desde ahora el reto de mantenerlo hasta París con el respaldo de una maquinaria perfectamente aceitada.

Uno a uno los gregarios del británico impusieron un ritmo demoledor en el primer ascenso del Tour y diezmaron el pelotón. El polaco Mijal Kwiatowsky, el colombiano Sergio Henao, y los españoles Mikel Landa y Mikel Nieve, se intercalaron y entregaron gradualmente todo su combustible para llevar a Froome al liderato. Su segundo Geraint Thomas, hasta hoy portador del “maillot jaune” tampoco resistió la aceleración final, aunque ahora es segundo en la general.

El único que propuso ataque y sacó provecho fue el ganador de la etapa, Fabio Aru, consiguiendo la segunda victoria italiana en la cima, tres años después que su compatriota Vincenzo Nibali, quien triunfó ese año en París. Se repetirá la historia? Y Cúal de las dos, la de Froome ó la del vencedor en “La Planche des Belles Filles” llegando de amarillo a la avenida de Champs-Elysées?

Lo cierto es que Froome cumplió su cometido de vestirse de nuevo en amarillo, pero reconoce que aún queda mucho Tour y que se equivocaron al no reaccionar inmediatamente al ataque de Aru. Según el británico, en este momento Richie Porte, Aru, el francés Romain Bardet y el irlandés Daniel Martin, son sus principales rivales.

El campeón italiano Fabio Aru fue el único que desafió a Sky y le ganó la etapa.

Entre los colombianos, Rigoberto Urán realizó una etapa táctica y logró llegar adelante y ascender 19 puestos en la clasificación general, tres menos que Aru, quien ahora es tercero a 14” de “Froomey” y a sólo dos de su escolta Thomas. Urán fue séptimo en la etapa, delante de Quintana (9°) y ahora es undécimo en la tabla, con la misma diferencia de 1’01” que tiene el 10° clasificado, el polaco Rafal Majka. Pero el primer examen en la montaña para los escarabajos no fue favorable y sólo dos de sus representantes limitaron sus pérdidas.

Colombianos: Top-10 pero unas de cal y otras de arena

Tres de “los magníficos” cumplieron a cabalidad, Rigoberto Urán y Nairo Quintana entre los diez primeros y Sergio Henao trabajando para Froome y ascendiendo del puesto 48 al 24 en la tabla, ahora a 2’ 32” de su líder. A pesar de su gran esfuerzo sólo perdió 1’20” frente a Froome y es el cuerto corredor del Sky en la tabla detrás de Thomas y Landa quien ascendió a la casilla 16 (1’47” de diferencia con Froome). Sin embargo, el español tiene en sus piernas el esfuerzo del Giro d’Italia y “checho” podrá superarlo en las próximas etapas.

Nairo Quintana es hoy el mejor ubicado en la general (9°); sólo cedió 18” con Froome y ganó 11 puestos. Reconoció que lo afectó la falta de ritmo después del Giro d’Italia pero advirtió que queda aún mucho recorrido. El mejor día lo tuvo Urán, al que el nuevo líder le tomó únicamente 6” pero con la bonificación por llegar tercero en la etapa se incrementó a 10”.

Urán se muestra sólido y corrió con inteligencia. Es bueno en contra-reloj y puede aspirar al Top-10

Los que fallaron en mis pronósticos fueron Chaves, Betancur, Pantano y Atapuma. La violenta aceleración de Sky la resistió “chavito” en los primeros kilómetros pero terminó cediendo tiempo y ahora está en el puesto 30 a 2.44” de Froome y a 2.01” de su compañero Adam Yates (mejor joven y 6° en la general), que ahora es el líder claro del equipo australiano Orica-Scott.

Chaves se defendió y ascendió 13 puestos en la tabla, pero no se le puede exigir mejores resultados porque viene de una para muy larga de varios meses, no tiene rodaje y para completar, fue afectado psicológicamente por la muerte trágica el pasado 4 de julio de su fisioterapeuta personal, Diana Casas, en un accidente de carretera en el departamento del Tolima. Además, la misión de Esteban en el Tour es tener rodaje competitivo en preparación para la Vuelta a España.

Carlos Betancur se esperaba que fuera el escudero de Quintana pero no logró darle ese respaldo. Ahora está 32° (era 27°) a 3.17” de Froome. Lo extraño es que a pesar de haber cedido ambos ciclistas colombianos más de minuto y medio con el líder, son los segundos mejores corredores de sus respectivas escuadras, Orica y Movistar, y seguirán cumpliendo el papel de gregarios y la posibilidad de una victoria de etapa.

Igualmente perdió tiempo Jarlinson Pantano, aunque ganó 7 posiciones y ahora es el 50° en la tabla, a 5’52” de Froome y a 5’ exactos de su líder Alberto Contador que es el 8° clasificado, dos segundos delante de Quintana. Jarlinson está a 29” de Bauke Mollema, el otro escudero de Contador en el Trek-Segafredo quien se ubica 45° pero con el desgaste del Giro d’Italia será difícil que mejore y el colombiano pasará a ser el escolta principal.

El equipo Sky demuestra ser tan poderoso como la locomotora más famosa del mundo.

Y Darwin Atapuma, en quien tenía centradas mis esperanzas de victoria, tampoco parece haber recuperado su rendimiento y la falta de competencia le pasó factura. Ahora está en la posición 101 (ganó 44) pero perdió hoy casi 9 minutos y está ahora a 14 de Froome.

Así las cosas, el sueño amarillo lo empieza a vivir nuevamente el tricampeón Chris Froome, mientras los rivales tendrán que inventarse una fórmula mágica para quitárselo. En la parte clave de la primera etapa de montaña del Tour 2017, sin excepción alguna, todos los líderes de escuadra y principales desafiantes se quedaron solos sin escuderos. La locomotora británica Sky fue demasiado impetuosa para ser frenada.

El verano está en pleno apogeo y el calor y el destructor polen jugarán de nuevo su papel en dos largas etapas de transición en terreno llano, 429.5 kmts en total, aptas para fugas de pasistas que no cuentan para la general, posibilidades de llegadas masivas en embalaje, y también de cortes en el pelotón. Los candidatos colombianos tendrán que estar muy atentos.

Esperemos entonces que el próximo sábado en una nueva cita con la montaña sobre 187,5 kmts (con cuatro cimas) y final en alto en otra estación de Sky, en Rousses, en la frontera con Suiza, falle la precisión de Sky, su locomotora se descarrile y el Tour se apriete más para Chris “Yellow” y depure el abanico de candidatos.”

Tour de Francia 2017: Primer triunfo colombiano?

La estación de Sky de “La Planche des Belles Filles”, final en cumbre de la quinta etapa del Tour de Francia, puede ser el escenario de la primera victoria colombiana en la Grande Boucle este año. “Los magníficos” pueden sorprender a Froome.

La cima, que se disputa como final de etapa por tercera vez en la historia del Tour, es propicia para ataques sólidos y requiere de un esfuerzo máximo en un tramo corto de los escaladores favoritos a ganar la prueba, con el fin de empezar a decantarla.

Es un ascenso de 5.9 kilómetros con pendiente promedio del 8,5% y un máximo de 14%, -partiendo desde una altura de 503 metros- pero tiene un corto tramo cerca del final en que la inclinación varía del 22 al 28%. 

Primera cima del Tour 2017

La cumbre a 1.035 metros de altura, apenas hace parte del recorrido del Tour desde 2012 cuando ganó Chris Froome. Fue la séptima etapa (7 de julio) que partió de Tomblaine y tuvo un recorrido de 199 kilómetros, superior al de mañana que es apenas de 160. Ese día Bradley Wiggins asumió el liderato que Froome le ayudó a defender hasta París.

Más importante, fue la primera victoria en el Tour del hoy tricampeón en su primera presentación en la prueba francesa con el equipo Sky y la segunda de la escuadra británica que había debutado en la prueba en 2011. El noruego Edvald Boasson Hagen fue el primer ciclista que triunfó con Sky en el Tour ese año, en que Rigoberto Urán fue el mejor pedalista de la escuadra británica y terminó en el puesto 23 en su segunda participación.

Froome ha dicho que tiene un gran afecto por esta cima y veladamente ha advertido que le gustaría volver a triunfar. Pero en 2012, por primera vez después de la participación continua iniciada en 1983, no hubo ciclistas colombianos y el británico no enfrentó a ningún escarabajo. Esta vez seis de primer nivel quieren vencerlo.

Dos años después fue de nuevo parte del recorrido (161,5 kmts desde Mulhouse) en la 10ª etapa el 14 de julio -última antes del primer descanso- ganada por Vincenzo Nibali, quien se volvió a poner la camiseta amarilla de líder que había perdido la jornada anterior con el francés Tony Gallopin.  De allí hasta París la mantuvo sin mayores problemas porque Froome había abandonado el Tour en la 5ª etapa (luego de varias caídas en el piso húmedo antes de las zonas de adoquines- pavé-) y Contador se retiró en esa primera jornada de alta montaña del Tour 2014 luego de una violenta caída en el kilómetro 95 en el descenso del Col du Petit Ballon.

Coincidencialmente, en el Tour 2014 que partió de Yorkshire en Inglaterra sólo terminó un británico; Geraint Thomas en el puesto 22 a casi una hora de Nibali (59’ 14”). Nairo Quintana no corrió porque había disputado y ganado el Giro d’Italia y sólo tres colombianos largaron en calidad de gregarios: Darwin Atapuma (BMC), Jáiner Acevedo (Garmin) y José Rodolfo Serpa (Lampre), el único que llegó a París, en el puesto 48 y como segundo mejor del equipo, que encabezó el veterano estadounidense Chris Horner quien concluyó 17° a 44’31” del campeón Nibali.

Los magníficos al ataque

La historia  etapa de mañana es considerada de media montaña pero tras 153 kilometros de repechos, el ascenso final puede ser devastador. Igualmente puede ser propicia para una escapada de escaladores a partir del kilómetro 100 antes del primer premio de montaña de tercera categoría. Y también para una sorpresa y un corte significativo cómo le ocurrió a Chris Froome y al equipo Sky en la etapa a Formigal el año anterior en la Vuelta a España cuando Contador, Nairo y Chaves lo despegaron.

La primera etapa de montaña del Tour debería empezar a "decantar" los favoritos.

Esta vez la escuadra británica está avisada y es más sólida. Sin embargo, a la hora de “probar” las piernas de sus rivales, Froome y Sky no pueden pensar sólo en Nairo, Porte y Contador. El campeón del Tour no sabe aún lo que es enfrentar a seis escaladores colombianos al tiempo, que aunque repartidos en cinco escuadras, tienen golpe de pedal con qué hablar este miércoles, así no estén “teóricamente” en su mejor nivel.

Froome jamás ha luchado contra todos al tiempo. La única excepción y parcial, fue la Vuelta a España el año anterior en que rivalizó con Nairo (campeón), Esteban Chaves (tercero) y Darwin Atapuma (32). El británico no conoce además el poderío de Carlos Alberto “bananito” Betancur, quien se muestra en gran forma y será el aliado clave de Nairo en este Tour luego del abandono de Alejandro Valverde.

Como le señalé a mi colega y amigo Rafael Mendoza, especialista de ciclismo de El Espectador, una cosa es  enfrentar sólo Nairo, y otra luchar contra “chavito”, “Rigo” Urán, “el puma”, “bananito” y Jarlinson, que aunque vaya de gregario de Contador probablemente hará trabajo de demolición comó en la París-Niza. Son los escaladores más poderosos.

"El puma" tiene una gran oportunidad.

Quien respaldará a Froome será Sergio Luis Henao y los españoles Landa y Nieve. No creo que golpeados, el líder Geraint Thomas y el veterano Kyryienka (36 años), aguanten un ataque a fondo como se anticipa.

De hecho creo que Froome se pondrá la camiseta amarilla, porque Sky -como equipo de mentalidad británica- quiere dominar y controlar, pero Nairo y los colombianos le podrán descontar segundos valiosos.

Entre “los magníficos” el más libre de todos es Darwin Atapuma, que no representa peligro para la clasificación general (está 145° a 5’26”), puede empezar a pelear la camiseta de montaña para Colombia, tiene un coraje inmenso y un desquite personal con el Tour porque en su debut en 2014 abandonó en la séptima etapa por una caída en que se fracturó el fémur izquierdo. Todo dependerá de su estado de forma.

Atapuma es un digno representante de la élite de “samuráis”. No olvidemos que el 9 de mayo, la víspera de largar el Giro d’Italia 2015 le informaron de la muerte de su madre Berzabé Hurtado. Corrió en su memoria, buscó las fugas, peleó la victoria de etapa y terminó 16 en su debut en la ronda italiana. De quitarse el sombrero! Y el año pasado fue 9° en el Giro (el mejor de su equipo BMC) y lideró la Vuelta a España cuatro días.

Tengo fé en “el puma” para ganar en “La Planche des Belles Filles”. Y espero una batalla corta y frontal de los llamados al título para ver cómo están las fuerzas. No dejo fuera a Porte, Contador, Aru y Yates porque no es una escalada larga para perder mucho tiempo, pero si para calibrar piernas.

Esperemos que la música de “Colombia es Pasión” le suene fuerte en el oído a Chris Froome este miércoles.

De Kurosawa a Saldarriaga: los siete magníficos

En 1954 uno de los más grandes e influyentes directores en la historia del cine, el japonés Akira Kurosawa, sorprendió al mundo con una de sus obras maestras; “Los siete samuráis”, considerada una de las más grandes películas, un refrente mundial.

Es la historia de un pueblo de granjeros cuyos habitantes contratan a siete samuráis que habían quedado sin maestro (ronin), para que los defienda de los bandidos que llegaban después de la época de cosecha a robarles su producción.

Hollywood copió la idea y en 1960, con menos éxito, se presentó en las salas la cinta de vaqueros (western) “Los siete magníficos”, que luego derivó en continuaciones, series de televisión y nuevas adaptaciones. Esencialmente, la historia es la misma, un grupo de pistoleros o de superhéroes como en el filme de ciencia ficción “La liga de la justicia” –se estrena en noviembre próximo- que defienden un pueblo o a la humanidad de los malvados.

En 2010 el técnico Luis Fernando Saldarriaga llevó a la élite los jovenes ciclistas colombianos, entre ellos Nairo Quintana, Esteban Chaves, Jarlinson Pantano, Sergio Luis Henao y Darwin Atapuma.

Haciendo un paralelo, los pedalistas colombianos que compiten este año en el Tour de France son “los siete magníficos” del nuevo ciclismo nacional, todos ellos triunfadores y victoriosos internacionalmente, integrados a seis escuadras de primer nivel mundial, fieles defensores de un ciclismo ético y con más sueños cércanos por conquistar.

Son representativos de los samuráis, que eran los guerreros de élite de los clanes que regentaban el poder en la época feudal japonesa y seguían un rigurosos código de moral y conducta; sobresalían por ser defensores de la justicia y no pistoleros.

Estos modernos samuráis colombianos en el Tour 2017, son todos triunfadores, probablemente los deportistas más limpios, honestos y sufridos del pelotón, y son la élite y el orgullo del país ciclístico.

Tres de ellos son líderes de sus respectivos equipos Pro-Tour: Nairo Quintana de Movistar, Esteban Chaves de Orica-Scott y Rigoberto Urán de Cannondale-Drapac. Los otros cuatro, Sergio Luis Henao (Sky), Jarlinson Pantano (Trek-Segafredo), Darwin Atapuma (UAE-Emirates) y Carlos Alberto Betancur (Movistar), son gregarios de lujo con capacidad de líder, y como tal han descollado en las competencias de primer nivel mundial.

Pioneros y Colombia es Pasión

Casi sin excepción todos han tenido un camino difícil de caídas, fracturas, lágrimas y triunfos, pero no han recurrido a sustancias prohibidas para mejorar su rendimiento. Esa es su primera victoria.

Cinco de ellos (Nairo, Sergio, Esteban, Jarlinson y Darwin) fueron formados en 2010 en la escuela científica y ética del profesor Luis Fernando Saldarriaga en el equipo “Colombia es Pasión”, hoy continuada con la escuadra continental Manzana Postobón. En sentido cinematográfico, el director técnico Saldarriaga es el Kurosawa del ciclismo nacional, el forjador de los magníficos samuráis colombianos.

Luis Fernando Saldarriaga forma en el equipo Manzana Postobón la segunda generación. Aquí, en la Vuelta a Asturias con los campeones de montaña, Sergio Higuita (der.) y de los jovenes, Hernán Aguirre.

Los otros dos emigraron temprano a Europa y empezaron a construir su carrera en Italia; el veterano Rigoberto Urán y Carlos Alberto Betancur, quien al igual que Chaves está debutando este año en el Tour.

No es la más numerosa representación del ciclismo nacional, que en el Tour de 1986 tuvo a 26 en competencia repartidos en seis escuadras; dos colombianas (Café de Colombia-Pilas Varta y Ryalcao-Postobón), la belga Fagor y tres españolas, Teka, Zor-BH y Reynolds. Ese año no se ganó etapa, sólo la mitad (13), llegaron a París y el mejor, Samuel Cabrera, fue undécimo y el primero de la escuadra española Reynolds, antecedente del Movistar de hoy.

Estos “siete magníficos” son más experimentados y sólidos, tienen entre 27 y 30 años, son lo mejor de nuestro pedalismo actual, cualquiera de ellos puede ganar etapa y varios pueden optar al título del Tour. Serán protagonistas y sus antecedentes triunfales y de liderazgo son garantía de que este año el ciclismo colombiano podría ser más visible que nunca.

Todos son escaladores y rodadores de primer nivel, todos han ganado, todos han sufrido y todos dejarán hasta la última gota de esfuerzo para cumplir su papel en pos de su “sueño amarillo” o el de sus equipos y líderes.

La élite colombiana

Nairo Quintana es el más exitoso (campeón del Giro d’Italia 2014 y de la Vuelta a España 2016 y subcampeón del Tour en 2013 y 2015 y del Giro en 2016), además de sus victorias en el Tour de l’Avenir 2010 con Colombia es Pasión, la Tirreno-Adriático (2015 y 2017), la Vuelta al país vasco (2013) y el Tour de Romandía el año anterior.

Campeón del Giro d'Italia (2014) y de la Vuelta a España (2016), Nairo busca de nuevo el Tour de France.

Rigoberto Urán ha sido subcampeón olímpico de ruta (Londres 2012, del Giro 2013 y 2014, y de la Vuelta a Catalunya 2008), mientras que Esteban Chaves fue campeón del Tour de l’Avenir 2011 (Colombia es Pasión), subcampeón del Giro 2016, tercero en la Vuelta a España 2016 y cerró su temporada ganando el Giro de Lombardia (2016), uno de los cinco “Monumentos” clásicos del ciclismo mundial.

Carlos Betancur, fue campeón del Girobio (2010) y ganó el Tour de Haut Var y la París-Niza en 2014, prueba en la que también salió campeón este año Sergio Luis Henao, actual campeón nacional de ruta. Pero antes de ello “Checho” había sido subcampeón de la Vuelta al País vasco en 2015 y 2016.

Jarlinson Pantano, el campeón nacional contra-reloj, es el último ciclista colombiano vencedor de etapa en el Tour, el año pasado, y además ganó etapa y fue 4° en la Vuelta a Suiza 2016. En esa misma prueba, Darwin Atapuma ganó la 5ª etapa y luego en la Vuelta a España fue líder durante cuatro jornadas.

Los siete magníficos son la mejor representación colombiana de la historia en el Tour. Cuatro de ellos han sido líderes del Giro y de la Vuelta. El “águila de Cómbita”, Nairo Quintana, ha vencido en ambas pruebas. Falta sólo el esquivo sueño amarillo.

El único ciclista nacional que ha portado el “maillot jaune” es Víctor Hugo Peña, durante tres jornadas en el Tour de Francia 2003. Ahora, 14 años después, los “siete magníficos” de la mejor generación ciclística colombiana de este siglo, están dispuestos a hacer brillar de nuevo el tricolor en lo más alto. Todos merecen nuestra confianza y un aplauso gigantesco.

 

Tour de France 2017. Cuarto round: Froome vs Nairo

En el enfrentamiento ciclístico que sostienen desde 2013 Nairo Quintana y Chris Froome por la victoria en el Tour de France, el británico lleva clara ventaja y el Tour 2017 parece estar de nuevo en su favor. El tricampeón británico ha dicho que este año la prueba es el mayor reto de su carrera. La sentencia se aplica por igual para el retador colombiano.

A partir de este sábado en Dusseldorf, Alemania, el “águila de Cómbita” inicia su cuarta participación y la más difícil de todas para ganar, debido a un recorrido más alternado y menos montañoso de lo habitual que abre más posibilidades a ciclistas rodadores y amplía el abanico de candidatos a coronarse frente al Arco del Triunfo en la famosa avenida de Champs-Élysées.

El recorrido del Tour 2017

El favorito y máximo rival del colombiano es de nuevo, Chris Froome, quien busca su cuarta victoria en la Grande Boucle, diez años después de su debut (2008) y con el objetivo de conseguir su primer y esquivo doblete ciclístico: Tour de France-Vuelta a España.

Nairo apostó este año por el difícil doblete Giro-Tour que no se logra desde 1998 y llega con más de 5.900 kilómetros de competencia en sus piernas. En su preparación ganó la Vuelta a la Comunidad Valenciana en febrero y la Tirreno-Adriático en marzo, y fue subcampeón del Giro centenario. Después tuvo cinco semanas de recuperación antes de los 3.540 kmts del Tour, que será su máximo reto de la temporada, el llamado “sueño amarillo”. El último será el campeonato mundial de ruta el domingo 24 de septiembre en Bergen (Noruega).

Froome inicia su séptimo Tour con el 49% del kilometraje cumplido por Nairo: 2.893, de los cuales 1.155 kmts los acaba de cumplir a principios de junio en el Dauphiné Liberé, en que fue cuarto. Tendrá cuatro semanas de recuperación antes de su sexto intento por ganar la Vuelta a España (Agosto 19-Septiembre 10), en la que ha sido tres veces subcampeón.

Nadie, excepto el propio Nairo, sabe cúal es el estado físico y el nivel de recuperación del pedalista colombiano, que aprovechó las semanas post-Giro para reconocer sobre la bicicleta cuatro de las etapas claves del Tour en los Alpes y Pirineos, tal como lo había hecho con otras meses atrás.

El “águila de Cómbita” es optimista y siempre señaló que su preparación estaba encaminada al objetivo de ganar su primer Tour, sabedor de que en la segunda Gran Vuelta de la temporada está en el pico de su rendimiento. Froome señala a su vez que el Tour 2017 es el más difícil de su carrera por la calidad de los rivales.

Campeón y retador se respetan y conocen. El Tour 2017 es el cuarto round. Froome gana 3-0 hasta hoy

El profesor Luis Fernando Saldarriaga, director técnico de la escuadra continental colombiana Manzana Postobón y descubridor y forjador de Quintana en el equipo Colombia es Pasión, señala que aunque el doblete siempre es una apuesta complicada porque se trata de dos pruebas de máximo nivel con un lapso corto de recuperación entre ellas, “Nairo tiene un potencial y un motor enorme y todo se puede esperar de él”.

Junto a Nairo largarán la prueba otros 6 ciclistas colombianos, cuatro de ellos igualmente miembros de la generación forjada por Saldarriaga (Esteban Chaves, Jarlinson Pantano, Darwin Atapuma y Sergio Luis Henao) y otros dos que emigraron temprano a Europa a construir su carrera; el veterano Rigoberto Urán y Carlos Alberto Betancur, quien al igual que Chaves debuta en el Tour.

Pero más destacado aún, por primera vez en la historia del ciclismo colombiano, tres pedalistas nacionales serán líderes de sus respectivos equipos Pro-Tour: Nairo Quintana de Movistar, Esteban Chaves de Orica-Scott y Rigoberto Urán de Cannondale-Drapac.

Tour abierto para rodadores

Este año el Tour de Francia tiene apenas un 28,6% de recorrido montañoso distribuído en cinco etapas de alta montaña y una de media. En comparación, en 2016 hubo un 52,4% con ocho etapas de alta montaña (incluyendo una contra-reloj de 17km que ganó Chris Froome) y tres de media montaña, repartidas en las tres semanas, igual que en esta edición.

Es una prueba menos favorable a los escaladores natos, con etapas llanas intercaladas que benefician a ciclistas rodadores y con una contra-reloj definitiva el sábado 22 de julio en el puerto de Marsella al sur de Francia, sobre 22,5 kmts, que aunque tiene un pequeño ascenso de un kilómetro en la última parte de su trazado, favorece a biotipos de especialistas como los de Chris Froome, Richie Porte, Geraint Thomas, Alberto Contador, Alejandro Valverde e incluso Fabio Aru.

Richie Porte, 5° en 2016, cumple una buena temporada y estuvo cerca de ganar el Dauphiné Liberé.

Las etapas claves serán la 5ª (La planche des Belles Filles), la 9ª que es la primera de alta montaña antes del primer descanso (Chambery), y luego en los Pirineos la 13 hasta Foix -el 14 de Julio, día nacional de Francia- que es corta (101kmt) pero será intensa en la zona de l’Ariège luego de 214,5 kmts en las primeras cumbres el día anterior (incluyendo el Port de Balès a 1.755 mts y el Peyresourde). Esta etapa puede “revolcar” la clasificación como ocurrió en la de Formigal en la Vuelta a España el año anterior, cuando Nairo y Contador aislaron a Froome de su equipo y lo sacaron de rueda.

Y luego vendrán las dos definitivas etapas alpinas (17 y 18) de la última semana, el miércoles 19 de julio con las cimas de La Croix de Fer (2.067mts), Telegraphe y el temible Galibier (techo del Tour a 2.642 mts) antes de un descenso infernal de 21 kmts hasta Serre-Chevalier y la 18 el 20 de julio con 75kmts demoledores y las cimas de Col de Vars (2.109 mts) y el final por primera vez en el temible Col d’Izoard a 2.360 mts, que Santiago Botero coronó primero el 16 de julio en la etapa más larga del Tour 2000 rumbo a Briançon sobre 249,5 kilómetros (Los Alpes son de los colombianos). De allí habría que salir con una ventaja holgada, de al menos 1′ 30″ para no correr riesgos después en la contra-reloj del sábado en Marsella que sentenciará el podio.

La realidad es que las posibilidades de Nairo y de los ciclistas colombianos son lejanas comparadas a las que ofreció el Tour 2015 con un 57% de recorrido montañoso y al cual Nairo había enfocado su preparación. Por errores tácticos el equipo Movistar –buscando el podio para Valverde- dejó escapar la victoria, cuando era la oportunidad ideal y estaba “diseñado” para el escalador colombiano.

“Estratégicamente, el Tour se gana desde octubre con las contrataciones, luego con el calendario y los modelos de entrenamiento, el estudio previo de los acciones de los rivales y finalmente con la escogencia de la nómina, con ciclistas fuertes y que antropométricamente sobresalgan y puedan cumplir el plan táctico de acción para conseguir el resultado”, explica Luis Fernando Saldarriaga.

Para evitar sorpresas, Sky presenta el equipo más poderoso de su historia con una verdadera “armada” de gregarios de lujo en la que los escaladores Sergio Luis Henao, Mikel Nieve y Mikel Landa (terminó 17° en el Giro) serán claves, al igual que los rodadores Vasil Kiryienka (ex-campeón mundial contra-reloj), Geraint Thomas (el escudero principal de Chris) y Michal Kwiatkowsky (ex-campeón mundial de ruta).

Campeón de ruta de Colombia y de la París-Niza, Sergio "checho" Henao será clave para Chris Froome.

En Movistar, Nairo Quintana dependerá mucho de la experiencia del veterano Alejandro Valverde, del escalador Carlos Betancur quien al parecer ha recuperado su forma (fue 17° en la Vuelta a Suiza pero no descolló), del costarricense Andrey Amador (18° en el Giro), Jesús Herrada (campeón de España de ruta) y del veterano Imanol Erviti. Aunque sólida, la escuadra española no tiene la dimensión de Sky.

El director de Movistar, Eusebio Unzué, ha asegurado que Nairo está en perfectas condiciones para el Tour y espera que logre marcar “diferencias en la montaña, llegados ciertos días y momentos. Tienes que confiar siempre en su regularidad. Cualquier carrera de tres semanas que afronta, termina siempre en el podio”, afirmó.

Y es verdad. En 10 meses, Nairo hizo podio en las tres Grandes Vueltas por etapas: 3° en el Tour 2016 (enfermo de alergias al polen), ganó la Vuelta a España en septiembre y en mayo de este año fue subcampeón del Giro d’Italia. Sólo tres ciclistas en lo historia lo habían hecho; los pentacampeones Eddie Merckx y Bernard Hinault, y el español Carlos Sastre. Pero además, en menos de cuatro años (julio 2013 a mayo 2017) ha hecho seis podios en las Grandes Vueltas (3 en el Tour, 2 en el Giro y uno en España), ganando el Giro 2014 y la Vuelta 2016. De quitarse el sombrero.

Buscando el elegido

Estamos en la “era Froomy” de la mano de la maquinaria Sky, y no será tarea fácil destronar al tricampeón en una edad ideal de madurez ciclística (32 años), una preparación previa menos exigente pero más cuidadosa para llegar en progresión física al Tour y un equipo poderoso y casi invencible que gracias a su eficiente método científico no deja nada al azar, hasta el punto que cuando los intangibles aparecen, no producen fisuras ni afectan su rendimiento y resultados.

Su dominación en los Tours 2013, 2015, 2016, fue avasallante y en todos los terrenos. Froome ha portado la camiseta de líder 43 días -el 68% del recorrido de los tres Tour que ha ganado!- y siempre asumió el “maillot jaune” en la primera semana (sexta etapa en 2015 y séptima en 2013 y 2016) y antes de la alta montaña. Nairo nunca ha liderado el Tour y sus ataques serios han sido en la tercera semana.

El único triunfo de Nairo en el Tour fue en su debut (2013) hace casi cuatro años, el 20 de Julio en Annecy.

Con sus legionarios omnipresentes en la prueba y dedicados por entero a su liderazgo y a comandar “como una locomotora” el pelotón, Froome siempre ha sido el más fuerte , ha vencido todas las adversidades y trampas de la prueba. No han valido ni las caídas, ni el sol inclemente, ni los mínimos momentos de debilidad y desfallecimiento, ni el polen, ni el granizo y los fuertes aguaceros, ni los percances mecánicos, para doblegar su increíble regularidad y resistencia.

Nairo Quintana sorprendió al mundo en 2013 con su inesperado subcampeonato y además campeón de montaña, mejor joven ciclista (a los 23 años) y su única victoria en el Tour hasta ahora. Pero cuando largó como favorito no consiguió vencer al británico y sólo en 2015 representó un peligro real pero la victoria se esfumó y volvió a ser segundo. El año anterior cumplió un papel muy decoroso, forzado por un planteamiento conservador y poco explosivo debido a las alergias que sufrió después de los Pirineos que mermaron su potencia física y lo condenaron a un nuevo podio, pero esta vez en el tercer escalón.

Este año vuelve a ser el principal rival de Froome, aunque este haya desviado la presión sobre su amigo australiano Richie Porte luego de una exitosa temporada previa que lo muestran muy sólido y lo tuvieron hasta el jueves primero en las apuestas. Ahora, a 30 horas de largarse la prueba, en las casas de apuestas británicas, Froome está 6/4, Porte 9/5, Nairo 7/1, Fabio Aru 16/1 y después 18/1 el bicampeón Alberto Contador (vencedor en 2007 y 2009).

Nadie duda de la dedicación y el enfoque de Nairo para ganar el Tour. La incógnita es la recuperación que haya conseguido luego del esfuerzo en el montañoso Giro centenario. Para Luis Fernando Saldarriaga “jugarán papel vital el análisis bioquímico de esa incidencia, las secuelas de esa carga interna y sus reacciones; además de la aproximación y la capacidad volitiva (control del esfuerzo) y psicológica frente al Tour”.

El recorrido alternado y con menos kmts contra-reloj, sumará nuevos pedalistas a la lucha por el título y la variable acción-circunstancia será clave en una carrera abierta en la que además del poker de ases (Froome, Nairo, Porte y Contador), otros buscarán tajada.

El estado de forma de Aru es una incógnita.

Es allí donde el italiano Fabio Aru, subcampeón del Giro 2014 -detrás de Nairo- y ganador de la Vuelta a España 2015 y  el francés Romain Bardet, subcampeón del Tour el año pasado, entran en la baraja. A sus 26 años, ambos están en una edad perfecta de progresión aunque la experiencia de Bardet, quien cumple su quinto Tour es superior (15° en 2013, sexto en 2014, noveno en 2015). Bardet es octavo en las apuestas (25/1) detrás del veterano español Alejandro Valverde (22/1), quien será la alternativa de Movistar en caso de fallar Nairo.

Gallos tapados y colombianos

Además de los grandes favoritos habrá que contar con el surafricano Louis Meintjes (25 años), quien practicamente sólo y sin equipo fue 8° el año pasado (con igual diferencia de tiempo que el 7°, Joaquim “purito” Rodríguez), y ahora como líder del equipo UAE Emirates tendrá un gran apoyo en el colombiano Darwin Atapuma y el italiano Diego Ulissi. El promisorio ciclista buscará además ganar la camiseta de los jóvenes, en disputa con el británico del Orica-Scott, Simon Yates (hermano gemelo de Adam, 4° el año pasado en el Tour), pero que sólo muestra un 6° lugar en la Vuelta a España 2016 como mejor resultado.

Otro que puede figurar es el polaco Rafal Majka quien con el respaldo de su escuadra BORA-Hansgrohe buscará un Top-10 y por tercera vez la camiseta de campeón de la montaña que ganó en 2014 y 2016. Su equipo irá además con el bicampeón mundial de ruta, el eslovaco Peter Sagan, por la sexta camiseta verde de la regularidad (la ha ganado consecutivamente desde su primer Tour en 2012) y por victorias de etapa en embalaje.

Entre los otros colombianos en la carrera, Rigoberto Urán, quien no ha brillado en sus otras tres participaciones (2009, 2011, 2015), este año se ha preparado exclusivamente para el Tour. Ganar etapa y conseguir un Top-10 son objetivos posibles, en los que tendrá el respaldo del estadounidense Andrew Talansky (10° en 2013 y 11° en 2015) liderando la escuadra Cannondale-Drapac.

"Rigo" tiene la mejor oportunidad de su vida en el Tour-2017 que le puede favorecer. Tiene la experiencia.

Después de una excelente temporada 2016 (subcampeón del Giro d’Italia y 3° en la Vuelta a España), Esteban Chaves debuta en el Tour liderando Orica-Scott junto a Yates. La pre-temporada de “chavito” fue afectada por una lesión y apenas está tomando el nivel de rodaje. Llega con el objetivo de seguir su progresión y conseguir el nivel para su nuevo reto, la Vuelta a España, donde tendrá una mejor curva de rendimiento. Sin embargo, en su primer Tour puede aspirar a una victoria de etapa y un Top-20.

Entre los gregarios, la mejor opción la tiene Sergio Luis Henao, quien este año ganó la Paris-Niza en cerrado duelo con Contador (por 2″), ha mejorado mucho en la contra-reloj y llega en plena forma. El año pasado en su debut terminó 12° y en caso de flaquear Froome, puede ser la carta de Sky. Pero es un equipo británico que tal vez prefiera al galés Geraint Thomas, quien se inició con Froome en Barloworld en 2007 junto a Mauricio Soler.

“Sergio es un ciclista ambicioso y cuando ya tenga su trabajo y función hecha para Froome, sacará fuerzas extras y podría ser estar en el Top-10. Es un chico aguerrido que lo entrega todo”, señala el técnico Saldarriaga, uno de sus formadores.

Las circunstancias de carrera son cambiantes. El antecedente más ilustrativo es el Giro d’Italia 2013 en el que Rigoberto Urán llegó de gregario de Bradley Wiggins, pero al abandonar el líder de Sky y ganar “Rigo” la décima etapa, asumió la capitanía del equipo y fue subcampeón detrás de Vincenzo Nibali. Todavía hoy muchos especialistas consideran que si ese traspaso de mando no hubiera sido tardío, el antiqueño hubiera podido vencer la prueba.

Jarlinson, último colombiano ganador de etapa en el Tour (Julio 17, 2016 en Culoz) aspira al Top-10.

Igual posibilidad  le puede acontecer al caleño Jarlinson Pantano, el corredor más aguerrido del Tour-2016 (fue 19° en 2015 y el año pasado), y principal escudero en la montaña para el líder del Trek-Segafredo, Alberto Contador. Ya cumplió perfectamente esa función en marzo en la Paris-Niza y en la Vuelta a Catalunya, en las que el español fue segundo.

“Es un corredor que está mejorando carrera a carrera, y el año pasado ganó etapa en el Tour y estuvo fortísimo en la montaña. Este año tengo muchas expectativas puestas en él, aparte de que la relación es excelente”, dice el veterano bicampeón del Tour (2007, 2009), quien a sus 34 años corre por décima vez la “Grande Boucle” y es uno de los únicos seis ciclistas que han ganado las tres Grandes Vueltas junto a Jacques Anquetil, Eddie Mercx, Felice Gimondi, Bernard Hinault y Vincenzo Nibali. Contador abandonó el Tour en 2014 y 2016 y si vuelve a ocurrirle, Jarlinson será el relevo y puede aspirar a un Top-10.

Darwin “el puma” Atapuma y Carlos “bananito” Betancur, serán igualmente gregarios clave para sus líderes, Meintjes y Quintana, y tendrán menos opción de brillar aunque podrían tener la posibilidad de ganar una etapa. Betancur es un excelente escalador, está en recuperación y curiosamente en la Vuelta a Suiza hizo mejor contra-reloj que Jarlinson Pantano, campeón nacional de la especialidad en febrero.

Nairo vs Froome

Hasta ahora, en los tres enfrentamientos directos que han tenido los dos ciclistas favoritos en el Tour, el británico siempre le ha ganado a Nairo y contabiliza tres victorias en la prueba y seis etapas ganadas (tres en 2013, una en 2015 y dos en 2016), cinco de ellas en montaña, incluyendo la contra-reloj en ascenso el 21 de julio pasado entre Sallanches-Megève sobre 17 kms; su último triunfo.

Y hay un referente importante para el Tour 2017. La primera victoria de etapa de Chris Froome fue el 7 de julio de 2012 en la séptima, de media montaña, en La Planche des Belles Filles y este año, la quinta etapa el 5 de Julio también termina allí. Froome ya ha advertido que le tiene afecto a esa etapa, que con una gradiente máxima del 28% es una de las más duras para marcar diferencias apenas comenzando y tal vez asumir el liderato de la carrera. Además, este año tiene 39 kilómetros menos.

Chaves debut en el Tour. Con victoria de etapa?

Nairo no gana desde el 20 de julio de 2013, en la escalada a Semnoz en Annecy.

El director de Movistar, Eusebio Unzué, dijo que Nairo “ha tenido la mala suerte de tener que pelear en sus primeros Tours con los mejores, como Froome, gran escalador como él y especialista en contrarreloj”. No creo que sea mala suerte enfrentar al mejor. Ese es el desafío.

Pero hay diferencias. Nairo debutó en el Tour a los 23 años y a pesar de su pequeña estatura (1,67mts) es el más grande ciclista colombiano y latinoamericano de la historia y aún no llega a la mitad de su carrera profesional.

Chris Froome es más grande (1,85mts), lleva 10 años en el ciclismo, debutó en el Tour en 2008 (terminó 83) y apenas en 2011 empezó a ser grande. Le lleva cuatro años de ventaja al “águila de Cómbita”.

El kenyata nacionalizado británico británico registra siete podios en su carrera en las Grandes Vueltas (sólo ha corrido el Tour y la Vuelta a España), mientras que Quintana muestra seis, en el Giro, el Tour y la Vuelta. Pero desde agosto de 2012 cuando comenzaron a enfrentarse en la Vuelta a España, Chris Froome ha ganado tres veces el Tour de Francia y fue dos veces segundo en la Vuelta, mientras que Nairo ganó la Vuelta 2016, fue segundo en los Tour 2013 y 2015, y tercero el año anterior. Van 5-4.

Esa comparación de resultados sirve para demostrar y valorar la dimensión universal del escarabajo colombiano, enfrentado a uno de los dos más talentosos ciclistas de esta década. En términos de regularidad a Froome sólo le supera el italiano Vincenzo Nibali con nueve podios desde 2010, incluyendo dos victorias en el Giro (2013, 2016), una en el Tour (2014) y otra en la Vuelta (2010), al igual que dos subcampeonatos (Giro, 2011 y Vuelta 2013).

Octavo en 2016, el promisorio surafricano Louis Meintjes es uno de los "gallos tapados" del Tour.

Nairo y Nibali debutaron en el ciclismo profesional a los 22 años y Froome a los 23, pero mientras el italiano lo hizo en 2007 y el británico en 2008, el colombiano apenas llegó en 2012. Nibali logró su primer podio y su primera victoria (Vuelta), en su cuarta temporada, Froome hizo podio en su cuarto año y ganó el Tour en su sexta temporada, mientras que Nairo hizo podio en su segunda temporada y ganó el Giro en su tercer año. El colombiano tiene el tiempo a su favor.

Dimensión desconocida

Será difícil la victoria de Nairo en el Tour 2017. Y de nuevo su máximo oponente será Chris Froome, una rivalidad que se asemeja a la época brillante de Ayrton Senna vs Alain Prost en la Fórmula Uno, al final de los años 80.

No creo que a pesar del favoritismo de las apuestas Richie Porte tenga la misma estatura ciclística que Froome o Nairo, ni un equipo del nivel de Sky o Movistar para llevarlo, tal como se vió en el Dauphiné Liberé que perdió en la última etapa. Entre las figuras en ascenso como Aru, Chaves y Bardet, sólo este último parece estar en forma y aunque encarna la esperanza de Francia que no gana un Tour desde hace 32 años (Bernard Hinault en 1985 fue el último), para la tarea necesitará de suerte y alianzas. Con cuatro escuadras francesas entre las 22 del Tour, es una eventualidad posible.

"Bananito" debuta como gregario de Nairo

Para el explosivo Alberto Contador es tal vez la última oportunidad de ganar, 10 años después de su primer triunfo en el Tour. Su estrategia dependerá mucho de Jarlinson Pantano y Bauke Mollema, porque además de ser el mayor -34 años- y más veterano de los favoritos (completa su temporada 12 trás su debut en el Tour en 2005), el kilometraje acumulado cuenta a la hora del máximo esfuerzo. Después de la suspensión por dopaje con Clembuterol y la anulación de su victoria en 2010, el español no ha vuelto al nivel de campeón pero siempre es garantía de lucha y emoción en la montaña.

Prefiero ser cauto porque aunque se dice que el Tour 2017 es “abierto”, es más teórico que práctico. Hay que confiar en que Movistar tenga la cohesión necesaria para respaldar a Nairo y que en las cumbres Valverde y Betancur estén en su máximo nivel, porque la armada del Team Sky infunde respeto con cinco pedalistas de primera línea para llevar a “Froomey” y entre ellos Sergio Luis Henao será clave para una cuarta victoria de Froome. Reza el adagio popular que “no hay cuña que más apriete que la del mismo palo”.

Pero por primera vez en el último cuarto de siglo de participación colombiana en el Tour de France, siete pedalistas nacionales de primera línea repartidos en seis escuadras triunfadoras serán protagonistas del sueño amarillo del ciclismo colombiano (De los Andes a los Alpes y Pirineos) que cumple 34 años desde 1983. Unos como líderes y otros como gregarios, buscarán la victoria final, triunfos de etapa y las dos camisetas más cotizadas, la gloriosa amarilla, hasta ahora arisca, y la de pepas de campeón de la montaña, tan cercana al ciclismo colombiano y conquistada ya por Luis Herrera, Santiago Botero, Juan Mauricio Soler y Nairo Quintana.

Por lo pronto dejemos que llegue el domingo 9 de julio cuando el Tour cumplirá la exigente etapa de alta montaña entre Nantua y Chambéry -con siete cimas en 181.5 kilómetros- en la antesala del primer descanso y tras nueve días pedaleando.

En ese momento se habrán recorrido 1.596,5 kilómetros, el 45% del Tour, y el panorama de los llamados a triunfar en la Grande Boucle será más claro y no conjeturas y mis humanas predicciones.

La Vuelta a Suiza hablará español

Con ocho de los mejores ciclistas colombianos inscritos, entre ellos el último campeón, Miguel Angel López, la 81° edición de la Vuelta a Suiza -antesala preparatoria para varios de los pedalistas que irán al Tour de Francia- puede volver a hablar castellano y tener un podio colombo-hispano.

Además de López, quien encabeza el equipo Astana y hace su debut en la temporada trás un accidente en que se fracturó la tibia de su pierna izquierda que lo mantuvo alejado hasta ahora de las competencias, otro colombiano será líder de equipo, el caleño Jarlinson Pantano (4° el año anterior) quien parte como favorito y es jefe de filas del Trek-Segafredo.

La prueba comienza este sábado con una contra-reloj individual sobre 6 kms en Cham y terminará el domingo 18 de junio con otro ejercicio contra el cronómetro en un recorrido ondulado en Schaffhausen, en la frontera con Alemania.

El campeón de la Vuelta a Suiza es una incógnita. No compite desde Septiembre del año pasado.

Junto a ellos buscarán victorias el excelente sprinter Fernando Gaviria del Quick Step Floors (de destacada participación en el Giro d’Italia donde ganó cuatro etapas y fue campeón de la regularidad), el joven caldense de 22 años Jhonatan Restrepo del Katusha-Alpecin, el antioqueño Sebastián Henao en el Sky, y los más veteranos Carlos Betancur y Dayer Quintana en el Movistar y Darwin Atapuma en el team Emirates UAE, buscando la mejor forma para llegar al Tour.

Más variado en su recorrido y de mayor intensidad que el Dauphiné Liberé en el que participa el bogotano Esteban Chaves, el Tour de Suisse tiene no sólo una etapa de más (9 en total) sino una cumbre en la frontera del Tirol austríaco, que es aún más alta y exigente que cualquiera de las cimas del Tour 2017:  el Tiefenbachferner (o Passo di Ticchiano, en italiano) a 2.788 metros, como el altiplano cundi-boyacense.

Se trata de un ascenso de 14.2km al 9.5% de pendiente promedio y rampas máximas del 13.9%, que llega al final de una rápida séptima jornada sobre 140 kilómetros en la que los candidatos al título enfrentarán la llamada etapa reina. La cima más alta del Tour este año es el histórico Col du Galibier, en los Alpes, a 2.642 metros, pero no como final sino antes de 28 kilómetros de descenso hasta Serre Chevalier, meta de la etapa 17.

Por las características del trazado y la variedad del recorrido, dos contra-reloj individuales al comienzo y final de la Vuelta, tres etapas de alta montaña y cuatro de repechos y cimas intermedias, la Vuelta a Suiza es tal vez mejor preparatorio para las piernas del Tour que el Dauphiné, que contempla tres etapas finales en Montaña, una de las cuales incluye el Alpe d’Huez pero por su cara menos difícil. La última etapa sobre 115 kilómetros con cuatro premios de montaña, incluyendo el Col de la Colombiere y la meta en el Plateau de Solaison, es realmente la más exigente.

Filtro para el Tour

A diferencia del Dauphiné Liberé donde el único participante colombiano es el bogotano Esteban Chaves, la Vuelta a Suiza que comienza esté sábado tiene inscritos a 8 ciclistas colombianos de primer nivel, la mitad de los cuales muy probablemente estarán en el Tour de France y para los cuales la prueba es un excelente examen de su condición física y preparación para la máxima cita en Julio: Pantano, Atapuma, Betancur y López.

Pantano es el ciclista colombiano en mejor forma para ganar la Vuelta a Suiza.

Este año la Vuelta a Suiza y el Tour de France, concluyen en una etapa contra-reloj; la suiza sobre 28,6 kilómetros el domingo 18 de junio en Schaffhausen en la frontera alemana, mientras que el Tour se cierra en la práctica el sábado 22 de Julio en Marsella sobre 22,5 kilómetros porque la etapa final del domingo hasta Champs-Élysées sólo cuenta para el llamado “paseo de los vencedores”.

Después de la gran victoria del estadounidense Greg LeMond en la contra reloj final del Tour 1989 sobre 27 kilómetros entre Versalles y Champs-Élysées -infringiendo una humillante derrota al líder y favorito francés Laurent Fignon el 23 de julio en el año del bicentenario de Francia- el Tour nunca volvió a contemplar una verdadera etapa como colofón de la prueba. Desde 199o estableció un “acuerdo de caballeros” que ha convertido la última etapa de la prueba más importante del ciclismo mundial en una jornada de simple trámite para el lucimiento de los “sprinters” y el show televisivo que se transmite para más de un billón de personas en el mundo.

Ciertamente que el Dauphiné Liberé, por el nivel de sus protagonistas y favoritos a ganar el Tour; Chris Froome, Richie Porte, Alberto Contador y junto a ellos Fabio Aru, Alejandro Valverde, Romain Bardet, Daniel Martin, Louis Meintjes, Simon Yates y Esteban Chaves, concentra mayor atención. Pero la Vuelta a Suiza es igualmente una carrera decisiva para otros protagonistas del Tour.

Y para tres de los colombianos será definitiva en sus aspiraciones. El campeón Miguel Angel López reaparece trás casi 8 meses fuera de competencia y cuatro de incapacidad, Carlos Betancur está en proceso de conseguir su mejor forma y viene de ganar la montaña en las Hammer Series en Limburgo, mientras que Darwin Atapuma vuelve a competir después de dos fuertes caídas que han alterado su temporada; en enero tuvo un trauma cervical en la Vuelta a San Juan y luego a principios de abril en la cuarta etapa de la Vuelta al País Vasco se fracturó la muñeca izquierda y requirió cirugía. Los tres están inicialmente contemplados para correr el Tour pero ello dependerá del rendimiento y la forma que demuestren en Suiza, y en el caso de López, jamás ha terminado una Vuelta de 3 semanas (el año pasado se accidentó y abandonó en España).

Mientras tanto Dayer Quintana, Jhonatan Restrepo y Sebastián Henao van como gregarios y en el caso del último, con más de 3.500 kilómetros del Giro d’Italia en sus piernas. Sin embargo, una etapa podría estar a su alcance de presentarse una opción favorable sin descuidar a sus líderes.

Colombianos favoritos

Las mejores cartas colombianas en la Vuelta a Suiza serán sin lugar a dudas Jarlinson Pantano para ganarlo y el velocista Fernando Gaviria para triunfos de etapa.

La etapa reina de la Vuelta a Suiza termina en una cumbra más alta que el "techo del Tour", a 2.788 metros.

Pantano ha cumplido este año una immejorable campaña como lugarteniente de Alberto Contador en la Paris-Niza, la Vuelta a Catalunya y el Tour de Romandia. El jefe de filas del Trek Segrafredo lo valora mucho y lo considera su principal aliado para el Tour. Y por vez primera, Jarlinson será líder de la escuadra y tendrá la posibilidad de pelear el título en una prueba en la que ya fue cuarto el año anterior y ganó la última etapa. Además, este año fue campeón contra-reloj de Colombia, subcampeón nacional de ruta en febrero y ha mejorado mucho en la alta montaña.

Por su parte, Gaviria demostró en el Giro d’Italia que es uno de los mejores sprinters del circuito mundial y en Suiza tendrá la oportunidad de medirse con el “monstruo” eslovaco Peter Sagan, doble campeón mundial de ruta, excelente embalador, ganador de la camiseta de los puntos los últimos cinco años en el Tour de Francia y vencedor de 7 etapas en el Tour y 4 en la Vuelta a España.

Gaviria, a quien muchos expertos consideran el “nuevo Sagan” tendrá la oportunidad de enfrentar nuevamente al líder del equipo Bora-Argon (cinco años mayor), luego de haberlo vencido en la sexta etapa de la Tirreno-Adriático en marzo pasado.

Los máximos rivales de Jarlinson Pantano para el triunfo final serán los holandeses Steven Kruijswijk (LottoNL-Jumbo) y Wilco Kelderman (Sunweb) que abandonaron el Giro d’Italia y buscarán resarcirse, el vasco Ion Izaguirre que corre como líder del equipo Bahrain Merida y fue subcampeón el año pasado y el sloveno Simon Spilak, campeón en 2015, quien lidera el equipo Katusha-Alpecin en que corre el colombiano Jhonatan Restrepo y siempre ha sido Top-10 en la prueba.

Fernando Gaviria ganó cuatro etapas en el Giro d'Italia y fue campeón de la regularidad.

Además habrá que contar con el español Marc Soler, que a los 23 años se perfila como una gran promesa y tendrá el respaldo del poderoso equipo Movistar. Las otras atracciones en Suiza serán el campeón del Giro d’Italia, Tom Dumoulin, quien teóricamente vuelve a la carretera en plan de rodaje y apoyo a su compañero Wilco Kelderman y el belga Greg Van Avermaet, campeón olímpico de ruta en Río de Janeiro y actual líder del ranking mundial de la UCI, quien encabeza la escuadra BMC.

Tres veces campeón de la Vuelta a Suiza (2012, 2013 y 2014), el portugués Rui Costa lidera el Emiratos UAE y quiere repetir pero llega muy desgastado después del Giro, que terminó en un mediocre puesto 27 a más de hora y 30 minutos de Dumoulin y en el que incluso fue superado por su compañero Simone Petilli, quien tambien correrá en Suiza.

Más opción tiene el local Mathias Frank (subcampeón en 2014) quien está descansado, encabeza la escuadra francesa AG2R-La Mondiale y tendrá el apoyo del veterano Domenico Pozzovivo que fue sexto en el Giro. En ese sentido, es muy probable que el Giro le pase también factura a Dumoulin (Sunweb), al checo Jan Hirst (12°) de la escuadra continental polaca CCC Sprandi Polkowice, al suizo Sébastien Reichenbach de FDJ (15°) y al estadounidense del BMC Tejay Van Garderen (20°).

 

Tom de Milán

Un contrarrelojista, el holandés Tom Dumoulin, es el nuevo campeón del Giro d’Italia que en su edición 2017 ofrecía uno de los pérfiles más montañosos de su historia centenaria.

Terminó segundo en la última etapa en Milán, sobre 29,3 kilómetros, aventajando al mejor escalador actual, el colombiano Nairo Quintana, por mínimos 31″ y al campeón defensor, Vincenzo Nibali, por  40″. Quintana se entregó hasta el último metro y realizó una excelente contra-reloj, pero era muy difícil vencer a un especialista que construyó la victoria en su terreno predilecto.

El “águila de Cómbita” es el cuarto pedalista en la historia del ciclismo mundial que consigue podio consecutivo en las tres Grandes Vueltas por etapas. En menos de 10 meses, Nairo fue tercero en el Tour de Francia (julio 2016), ganó la Vuelta a España (septiembre) y fue segundo en el Giro hoy. Sólo Eddy Merckx, Bernard Hinault y Carlos Sastre, lo habían logrado anteriormente. De quitarse el sombrero.

El subcampeonato de Quintana es un excelente resultado para el escalador colombiano, quien asistió al Giro para preparar su participación en el Tour de France en julio, y había señalado antes de largar en Cerdeña que el podio sería para él un buen resultado y si tenía posibilidades de ganarlo lo intentaría. Cumplió su palabra y merece un inmenso aplauso. No es fácil la victoria al máximo nivel mundial y su sexto podio en una Gran vuelta en menos de cuatro años calendario, comprueba que es uno de los mejores.

El podio milanés

Los tres grandes del Giro centenario: Dumoulin, Quintana y Nibali.

Para el ciclismo colombiano, el Giro centenario es muy positivo gracias al subcampeonato del “águila de Cómbita” y las 4 victorias de etapa del antioqueño Fernando Gaviria y la camiseta de los puntos, la valiosa maglia ciclamina de la regularidad. En su debut en una prueba de tres semanas a los 23 años, Gaviria ganó 4 etapas y junto a la de Quintana en el Blockhaus, significa que Colombia ganó el 23.8% del Giro. Cuatro pedalistas nacionales terminaron y el equipo Movistar de Quintana, fue el mejor de  ”La Grande Corsa“.

Gracias a su excelente actuación, Nairo es hoy el 6° ciclista del mundo en el escalafón UCI World Tour y otros dos colombianos son Top-15; Sergio “checho” Henao es 10° y Fernando Gaviria 15°, en tanto que su equipo belga Quick-Step Floors es el primero del circuito internacional.

Lamentablemente para el espectáculo y el ciclismo de carretera, por primera vez en la historia, el Giro lo decidieron 69 kilómetros llanos de ejercicio solitario contra el cronometro, en los que el nuevo campeón consiguió una ventaja de 4.17″ sobre su rival colombiano, suficiente para defender con éxito la Maglia Rosa y recuperar el tiempo pérdido en las cumbres italianas.

El espectáculo ofrecido por los otros favoritos, como Nairo, Nibali y Thibaud Pinot, de estirpe más combativa en la montaña, fue sacrificado ante el nuevo estilo de ciclismo moderno que beneficia a rodadores y contrarrelojistas naturales. Pero no es excusa.

Las grandes vueltas de tres semanas, el Tour de France, el Giro d’Italia y la Vuelta a España, siempre han tenido etapas contra-reloj en sus calendarios anuales, incluso por equipos sobre 100kms, pero cuando el ejercicio a cronómetro es superior a los 25 kmts, las diferencias obtenidas por los fuertes rodadores frente a los escaladores natos, son sobresalientes y definitivas.

Desde su primera participación en el Tour de France en 1983, los escarabajos colombianos ha sufrido la ley del reloj y las oportunidades de triunfo frente a ciclistas más completos en ese ejercicio, han sido reducidas. El único gran contrarrelojista colombiano, Santiago Botero (campeón mundial y 4° en el Tour 2002), no era un escalador consumado pero es tal vez quien más se acerca a ese biotipo ganador y de mayores opciones.

Un nuevo campeón

Aún es muy temprano para saber si ha surgido un nuevo Gran campeón aunque Tom Dumoulin (nacido en 1990, el mismo año que Nairo Quintana y Esteban Chaves), ya había dado destellos de sus óptimas condiciones en la Vuelta a España 2015, en la que hasta la última semana estuvo disputando la victoria.

Hay que reconocer que el nuevo campeón del Giro y primer holandés que lo consigue, se defendio sin escuadra en  las montañas, superó un contratiempo estomacal en el Stelvio y limitó sus pérdidas en las cumbres del Blockhaus, Bormio, Piancavallo y Foza-Asiago.

Nairo atacó en las montañas pero faltó colaboración de sus rivales en momentos claves.

Después de restringir a 24″ su pérdida en Blockhaus -donde Quintana ofreció su mejor faceta de escalador- Dumoulin supo gestionar su ventaja de 2.23″ sobre Nairo después de su triunfo en la contra-reloj de Montefalco y logró con su victoria en Oropa otros 24″ vitales (con los 10″ de la bonificación).

El campeón reconoció que Nairo realizó una gran contra-reloj final. “Desafortunadamente para mis rivales, gané el Giro en mi especialidad, la contra-reloj. He dado un paso adelante y logré sostenerme en las montañas pero aún me falta mejorar”, explicó.

Dumoulin logró estar adelante en algunas de las etapas montañosas y defenderse de Quintana y Nibali. Demostró que estaba fuerte y las circunstancias y el cronometro jugaron a su favor. En su octava participación en una Gran Vuelta es la primera vez que hace podio.

En comparación, Nairo Quintana, en menos de cinco años como ciclista profesional (debutó en 2012, igual que Dumoulin), ha corrido 9 Grandes Vueltas, ganado dos y hecho 6 podios. El mejor ciclista actual, Chris Froome, cumple este año su décima temporada y ha disputado 13 Grandes Vueltas, triunfando en tres (Tour de Francia) y concluído siete veces en el podio; nunca en el Giro.

Los especialistas italianos consideran que el resultado del Giro es justo y que el podio corresponde al esfuerzo de los principales favoritos y hoy, los tres ganadores del Giro. Dumoulin fue el más fuerte y regular de todos, Nairo hizo una gran carrera pero no estaba en su mejor nivel y Nibali puso mucho coraje pero perdió tiempo en etapas claves y el Giro centenario no lo ganó un italiano.

Palabras finales

El nuevo campeón es consciente de que ha mejorado en su desarrollo y pudo defenderse en la montaña pero explicó que aún le queda camino y en la Vuelta a España buscará confirmar su rendimiento y estar de nuevo en el podio. “Inicialmente pensaba en un podio en el Giro pero luego del Blockhaus y teniendo en cuenta las contra-reloj, pensé que podría aspirar al triunfo final”, dijo Dumoulin.

Quintana explicó por su parte que se trabajó mucho, pero “no siempre se recoge el fruto que esperamos. Seguimos creciendo y adquiriendo experiencia y es un podio más. Hubo días de montaña donde hubiera podido hacer más pero las piernas no respondieron. Sabíamos que necesitabamos mayor ventaja antes de la etapa final; 70 kilometros de contra-reloj son demasiado para mí enfrentado a especialistas. El equipo trabajó bien y es un buen resultado”, puntualizó.

El escalador colombiano fue afectado por fiebre un par de días y  por ello, dijo, en Piancavallo no pudo responder al ataque final de Pinot y perdió 12″ con el francés que hubieran sido importantes, aunque consiguió 1.09″ de ventaja sobre Dumoulin y recuperó la Maglia Rosa de líder. “Era uno de los días que tenía marcados para sacar ventaja, pero cuando no se está al 100% no se puede. Por ello es positivo el resultado final”, explicó.

El nuevo "rey del sprint" es colombiano, Fernando Gaviria, 4 etapas y "Maglia ciclamino" en el Giro 2017.

Tercero en el podio, el italiano Vincenzo Nibali señaló que fue un Giro de “un nivel altísimo pero no pude gestionar mi esfuerzo en el Blockhaus y Oropa, y eso se paga al final. Perdí mucho tiempo y sabíamos que Dumoulin que era el más fuerte en la contra-reloj y necesitabamos más tiempo para vencerlo”.

Nibali tiene mucha razón. El Giro centenario se corrió a una inusual velocidad promedio de 39.846 km/hora y en los ascensos, por momentos superó los 20 km/hora, lo cual confirma el intenso ritmo de la prueba, el tercero más alto de su historia pero con más montaña. El Giro fue el más largo desde el año 2000, y los más rápidos siguen siendo el de 2009 (40.132km/hora) y el pasado (40.02).

Fernando Gaviria, el nuevo campeón de la regularidad y máximo vencedor de etapas (4) en el Giro centenario, terminó en Milán su primera Gran Vuelta. “Ha sido dificil llegar pero estamos felices de portar la camiseta ciclamino a casa. Es una gran sensación y lo hemos hecho perfecto”, puntualizó el “sprinter” colombiano al que ya muchos comparan con el portento eslovaco Peter Sagan.

Concluídos los 3.609 kilómetros del Giro centenario y trás más de 90 horas pedaleando, al colombiano Nairo Quintana le espera un merecido descanso antes de su próximo desafío, el Tour de Francia que inicia el próximo 1 de julio en Dusseldorf (Alemania). El escarabajo permanecerá en Europa y concluirá su fase final de preparación en Canarias (donde sus principales rivales han tenido el entrenamiento básico) para conservar su energía y su nivel energético en alta montaña.

“Al Tour siempre nos presentamos para intentar ganar como lo hicimos aqui en el Giro. Espero llegar al 100% y lo intentaremos”, puntualizó el “águila de Cómbita” que luchó hasta el final por la victoria, dejó en alto el nombre de Colombia y volvió a demostrar que es uno de los mejores ciclistas del mundo actualmente.

El Tour será aún más exigente que el Giro y sus máximos rivales, Chris Froome, Alberto Contador y Richie Porte, se han  preparado exclusivamente para “La Grande Boucle”. El sueño amarillo del colombiano sigue vigente.

Colombia en el Giro 2017: De los cinco ciclistas colombianos que largaron el Giro centenario, cuatro lo terminaron. Nairo Quintana fue subcampeón y ganó una etapa, su escudero Winner Anacona concluyó 25, Sebastian Henao (Sky)  fue de gregario y terminó 33 y séptimo entre los jovenes, mientras que Fernando Gaviria ganó  cuatro etapas, fue el campeón de la regularidad y terminó 129 entre los 161 que llegaron a Milán. El segundo pedalista más joven de la prueba, Daniel Felipe Martínez (21 años) del equipo continental italiano Wilier Triestina-Selle Italia, no terminó su segunda participación en el Giro.