GRACIAS RIGO! Cada vez más cerca

El colombiano Rigoberto Urán aseguró el sábado en la etapa contra-reloj en Marsella el subtítulo del Tour de Francia 2017 detrás del británico Chris Froome, coronando su más brillante presentación y el quinto podio consecutivo del ciclismo colombiano en las más importantes carreras por etapas del calendario mundial desde la temporada 2016.

Urán, quien llegó en su cuarta participación en el Tour como un “outsider” ó “dark horse” (gallo tapado), consiguió el podio más importante de su carrera profesional, cediendo apenas 25″ con Froome a pesar de un derrapaje en la última curva antes de la entrada a la meta en el velódromo del puerto francés. El susto, que le costó al menos 5″ al pedalista cuando golpeó las barreras de protección y tuvo que volver a fijar su pie izquierdo en el pedal, no cambió la clasificación final pero le hizo perder el 7° lugar en la etapa.

Froome finalizó tercero la contra-reloj detrás de los polacos Maciej Bodnar y Michal Kwiatkowski (escudero suyo en el equipo Sky), extendiendo su ventaja sobre Urán y el francés Romain Bardet, quien terminó exhausto a 1’57″ del ahora tetracampeón del Tour, y salvó por un segundo (1″) milagroso el tercer lugar en el podio en París este domingo, cuando se cumple la última jornada de trámite protocolario.

"Rigo" termina subcampeón del Tour a 54" de Froome. Es el ciclista colombiano que ha estado más cerca del "sueño amarillo".

Rigoberto Urán es el tercer ciclista colombiano en subir al podio del Tour. Finalizó a 54″ de Froome y es el primer subcampeón en las última diez ediciones que termina con una diferencia inferior al minuto con el campeón, después de Cadel Evans quien en 2008 perdió por 58″ con el español Carlos Sastre. En estricto sentido, Rigo cedió 76″ con Froome en las dos etapas contra-reloj, le recortó 22 en el transcurso del Tour y ganó la etapa reina del Tour en Chambery.

La dominación evidente del poderoso equipo Sky, cinco veces campeón individual del Tour -Bradley Wiggins y Froome- en los últimos seis años (siete desde su debut), le permite al ciclista nacido en Africa (Kenia) colocarse a una victoria del record que comparten los tres pentacampeones europeos, el belga Eddie Merckx, el francés Bernard Hinault y el español Miguel Indurain. Además, la escuadra británica triunfa por primera vez y apabulló a sus rivales tómandole una ventaja de 7’14″ al equipo francés AG2R-La Mondiale de Bardet y casi dos horas(!) a Trek, BMC, Orica-Scott y Movistar, campeón los dos años anteriores.

Aunque no consiguió este año ninguna victoria de etapa, lo que no acontecía desde 1990 cuando el estadounidense Greg LeMond alcanzó su tercera corona, Froome completó 14 días de líder y mañana igualará al español Alberto Contador con un total de 60 jornadas portando el “maillot jaune”, superado únicamente por Merckx (202), Hinault (125) e Indurain (93).

Desde que Rigoberto Urán ganó la "etapa reina" del Tour en Chambery, Froome no volvió a descuidarlo.

El portentoso ciclista demostró que es tal vez el mejor de este siglo y sólo le falta triunfar en las otras dos Grandes Vueltas por etapas, el Giro d’Italia y la Vuelta a España, para redondear su reinado y ser equiparado a los más grandes de la historia. Froome completa ahora cuatro victorias en el Tour y ha sido tres veces subcampeón de la Vuelta. En cuatro semanas largará en Nimes (Francia) la edición 72 de la “Ronda Española” con la firma intención de conseguir su primer doblete, según el plan diseñado por su equipo Sky. Y ya se sabe como funciona la planificación británica.

El Gran Rigoberto, el hermano mayor

Dos temporadas relativamente lacustres después del subcampeonato del Giro d’Italia-2014 y el inevitable surgimiento de la “generación Saldarriaga” encabezada por Nairo Quintana y Esteban Chaves, habían dejado fuera del radar de los especialistas al pionero del nuevo ciclismo colombiano, el que inició solitario la aventura, y para pocos contaba en este Tour.

En mi nota de análisis antes de partir la prueba lo consideré para el Top-10 al tiempo que expresé públicamente mis dudas por el desgaste que podría haber sufrido Nairo Quintana luego de haber disputado consecutivamente las tres grandes vueltas del ciclismo (Tour-Vuelta-Giro) en menos de 11 meses. Urán superó con creces y muy emotivamente mis expectativas, mientras que Nairo confirmó mis temores.

No me considero un especialista del ciclismo pero desde antes de mi llegada a Europa en 1989 mantengo mi ojo avizor en este deporte que me acompaña desde mi infancia y conservo un intercambio intelectualmente muy productivo con dos de los mejores periodistas de este deporte en Colombia, a quienes conozco desde hace más de 35 años en mis comienzos profesionales: Pablo Arbélaez y Rafael Mendoza, los especialistas de los diarios nacionales El Colombiano y El Espectador, con  los cuales he estado vinculado. Con El Espectador mantengo mi relación de corresponsal desde los años 90 en Europa y antes del Tour publiqué un informe de dos artículos especiales sobre los dilemas modernos del Tour de France el dopaje legal en el ciclismo y el problema de las exenciones terapéuticas.

Jonathan Vaughters tiene una fé ciega en Rigoberto Urán que logró el mejor resultado de su equipo Cannondale-Drapac.

La historia de vida y la lucha silenciosa y callada de Rigoberto Urán, pero por encima de ella su generosidad y apoyo y consejo permanente a casi todos los nuevos ciclistas colombianos llegados a Europa después de 2010, es cautivante y un ejemplo de su carácter ejemplar, de un gran colombiano.

La llegada al equipo estadounidense Cannondale-Drapac no fue casual sino fruto de esa calidad humana de un hombre amable pero firme y entregado. Su gerente, el ex-ciclista Jonathan Vaughters, lo ha explicado muy claramente: “Es la mejor figura de liderazgo con que he trabajado, incluyendo mis días como ciclista. Rigo es un líder con el ejemplo, nunca llega a una carrera con una libra de sobrepeso, está siempre 100% dedicado a su entrenamiento, su dieta, su enfoque. Siempre, y no sólo algunas veces, da lo mejor que puede. Esa entrega inspira a los chicos a elevar su nivel”.

Vaughters señaló que Rigo salió a ganar y no por el segundo puesto. Por ello “corrió al máximo, arriesgándolo todo, tomando cada curva cerrada y al límite, en busca de lo imposible” explicó a propósito del incidente final a 300 mts de la meta que logró controlar y evitar un desastre.

“Honestamente, ser segundo supera mis expectativas. Estaba seguro de su proceso y progresión antes del Tour y confiabamos mucho en Rigo. Tenemos mucha suerte de contar con él y además es una persona más interesada en un buen entorno que en el dinero”, señaló el gerente del equipo, que con un presupuesto cinco veces inferior al de Sky, consiguió con Urán el mejor resultado de su historial. Y hay que resaltar además que, excepto los experimentados Pierre Rolland, Simon Clark y Andrew Talansky (subcampeón del Tour de l’Avenir en 2010 detrás de Nairo Quintana), los otros cinco integrantes promedian los 25 años. El equipo fue el más joven en el Tour y terminó completo.

Ciclismo colombiano de primer nivel mundial

El resultado del Tour 2017 para Colombia es sobresaliente y confirma la excelencia de nuestros pedalistas y el primer nivel mundial que hoy tiene el ciclismo del país, aunque el “sueño amarillo” de ganar el Tour de France quede postergado otro año. Siete largaron el 1° de Julio en Dusseldorf a orillas del río Rhin y todos terminan en París junto al Sena, con tres de ellos en el Top-20: Urán (2°), Nairo Quintana (12°) y Carlos Betancur (18°). Sergio Henao termina 29, Darwin Atapuma 41, Jarlinson Pantano 46 y Esteban Chaves 63.

Los magníficos ciclistas colombianos. Todos largaron, todos llegaron a la meta. De izq. a der: Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Jarlinson Pantano, Darwin Atapuma, Esteban Chaves, Sergio Henao y Carlos Betancur.

Con el subcampeonato, Urán extendió a cinco los podios consecutivos del ciclismo colombiano en las grandes vueltas en las dos últimas temporadas. Desde el Giro d’Italia 2016 (Esteban Chaves fue subcampeón), siempre ha habido un pedalista nacional entre los tres primeros; Nairo Quintana tercero en el Tour-2016, campeón de la Vuelta-2016 y subcampeón del Giro-2017. Además Esteban Chaves fue tercero en la Vuelta que ganó Nairo y por segunda vez hubo dos colombianos al tiempo en el podio. Antes, en el Giro d’Italia-2014, Quintana y Urán coparon los dos primeros lugares.

El despegue del nuevo ciclismo colombiano y su éxito internacional lo podemos situar en la temporada 2012, cuando Rigoberto Urán fue el mejor joven en el Giro d’Italia, terminó 7° y fue el mejor del equipo Sky, mientras su compañero Sergio Luis Henao concluyó 9°, también en su debut con Sky. Ese año no hubo ciclistas colombianos en el Tour de France, pero Rigoberto Urán se colgó la medalla de plata en la prueba de ruta olímpica en Londres y le dañó la fiesta a los británicos.

Considerando temporadas completas, desde 2013, los ciclistas colombianos han conseguido figurar en 11 podios de las 14 Grandes Vueltas (GV) por etapas y han ganado 18 etapas en ellas. Aún más revelador: desde el 23 de agosto de 2015 en la Vuelta a España, un ciclista colombiano ha ganado etapa en las últimas seis GV y la cuenta puede aumentar a partir del próximo 19 de agosto.

Igualmente importante es que la sobresaliente presentación de Urán -estuvo en su mejor momento a 27″ del liderato- confirma la evolución sostenida y firme del ciclismo colombiano; por primera vez en la historia del Tour un “escarabajo” termina en el podio con una diferencia inferior al minuto frente al campeón.

Rigoberto Urán es el segundo colombiano subcampeón del Tour de France, también detrás de Chris Froome. En 2013 Nairo Quintana fue el primero.

El primero en subir al podio, Fabio Parra, tercero en 1988, perdió 9’58″ con el campeón Pedro “Perico” Delgado. 25 años después, en su debut en el Tour en 2013, Nairo Quintana fue subcampeón a 4’20″ de Chris Froome, quien lo venció nuevamente en 2015 por 1’12″ (subcampeón) y el año pasado por 4’21″ cuando Quintana terminó tercero.

La distancias se han recortado sustancialmente y se ha progresado mucho, pero las etapas contra-reloj continúan pasándole una factura muy pesada al ciclismo colombiano y al biotipo de los menudos y ágiles escaladores. Sin ser un escalador consumado de la explosividad de Quintana, Chaves, Betancur, Sergio Henao o del joven prospecto Miguel Angel López, Rigoberto Urán siempre ha sido el mejor de todos en el ejercicio individual contra-reloj, tal como lo demuestra su victoria en 2014 en el Giro d’Italia y su gran presentación en la etapa inicial del Tour 2015 en Utrecht, cuando superó a Froome por 10″.

De no haber mediado el cambio de bicicleta antes de la largada en Dusseldorf y los uniformes aerodinámicos de tecnología Vortex que permitió a los ciclistas de Sky una ganancia promedio de 20″, tal vez Rigo habría terminado más cerca. Pero la historia del Tour de France 2017 ya está escrita.

En cuatro de los últimos cinco Tour de France (y consecutivamente desde 2015), un ciclista colombiano ha estado en el podio y se han ganado tres etapas (dos de ellas por ciclistas formados por el profesor Luis Fernando Saldarriaga; Nairo y Jarlinson y en 2017 Rigoberto Urán). Además, Nairo Quintana consiguió dos veces la camiseta de los jóvenes (2013-2015), y el título de montaña (2013). Para el Tour de France, una invitación al equipo continental Manzana Postobón en 2018 es casi una obligación moral y el reconocimiento del extraordinario momento que vive el ciclismo colombiano.

La Vuelta a España desde el 19 de agosto, en la que la segunda “generación Saldarriaga” debuta en una Gran carrera de tres semanas, debe abrir esa puerta (25 años después de la última participación de Postobón-Ryalcao en 1992), si sus resultados son tangibles.

HORA DE REVELAR MI SECRETO:

Gracias Rigo.

Siempre confié en tus posibilidades para este Tour.

Y nunca me defraudaste.

Gracias por tantas emociones disfrutadas y hacernos soñar en amarillo. Felicitaciones por tu actuación excepcional en un Tour de France inolvidable.

Rigoberto. Sigues en la Corte de los grandes!

 

Rigoberto a 30″ del Premio Mayor

En “La puerta de Oriente”, en Marsella, a orillas del mar mediterráneo, se decide este sábado 22 de julio el Tour de France y el colombiano Rigoberto Urán, quien comenzó su vida como vendedor de lotería está a 30″ del Premio Mayor.

Igual que hace 28 años, una contra-reloj individual histórica sentencia la carrera. El británico Chris Froome, tricampeón y líder de la prueba, el francés Romain Bardet, subcampeón el año anterior y segundo a 23″, y el “gallo tapado”, el sorprendente colombiano Rigoberto Urán, separado por 29″ del maillot amarillo en el tercer lugar, son los candidatos a la victoria.

Los tres están destinados al podio el domingo en los Champs Elysées en París, pero la crono de 22,5 km trazada en las calles del puerto mediterráneo de Marsella puede cambiar las actuales posiciones, gracias a un corto pero empinado ascenso a la Iglesia Catedral de Nuestra Señora de la Guardia (Notre Dame de la Garde) sobre 1,2 km, con una pendiente media del 9,5% y a cinco kilómetros de la meta.

En cuatro ocasiones en la última década del Tour, el portador de la camiseta amarilla ha ganado la contra reloj final y sólo en 2011, cuando el rodador australiano Cadel Evans remontó una diferencia de 57″ y venció al luxemburgués Andy Schleck en Grenoble, se revertió esa constante.

"Rigo" está a 30" de ganar el Tour y para ello debe realizar la contra-reloj de su vida.

Después de las victorias del estadounidense Greg LeMond en 1989 (por 8″) y Cadel Evans hace seis años, el Tour de Francia no se define en su crono final, y de nuevo puede cambiar de dueño. Esta vez las diferencias del líder Chris Froome no superan el medio minuto con sus rivales, mientras que en las dos ocasiones anteriores eran casi el doble: 53″ entre Laurent Fignon y LeMond en la largada entre Versalles y los Campos Elíseos y de 57″ entre Schleck y Evans.

Froome confía en su ventaja pero es consciente de que Rigoberto Urán puede dar una sorpresa y es su principal amenaza. “Entre mis rivales para la clasificación general es el más fuerte contra-relojista y está sólo a 29″. Rigo es el rival a temer en Marsella”, dijo el británico, que aspira a ser tetracampeón este sábado y quedar a las puertas de igualar a Eddie Merckx, Bernard Hinault y Miguel Indurain, que con cinco títulos son los máximos triunfadores en la Grande Boucle.

El líder no contará con la ventaja del uniforme aerodinámico que le permitió ganar 20" en Dusseldorf.

Un hecho importante es que este sábado correrá con la camiseta amarilla de líder entregada por la dirección del Tour y no con el controvertido uniforme de tecnología aerodinámica Vortex, que según los expertos permitió a los ciclistas de Sky ganar entre 18 y 25″ en la contra reloj inicial en Dusseldorf sobre 14 kmt. Teóricamente, el líder dejaría entonces de ganar más de 30″ en Marsella. Y la batalla será de “sólo piernas”.

El viernes en la etapa más larga del Tour sobre 222,5 kms, Sky controló la carrera -como lo hizo a lo largo de las tres semanas- y no dejó posibilidades de que atacaran a su líder. La táctica permitió un descanso relativo a Froome y los rivales directos prefirieron reservar sus energías para la contra-reloj sin arriesgar un golpe táctico como el de Formigal en la Vuelta a España del año anterior cuando un ataque sorpresivo de Contador y Quintana logró aislar al campeón británico y su equipo, que allí perdió toda opción de triunfo sobre Quintana. Con más de 3.414 kms recorridos, el cansancio acumulado en las piernas pesa mucho.

La última apuesta

Jamás en la historia de 34 años de participaciones en el Tour de Francia un ciclista colombiano estuvo tan cerca del sueño amarillo y la gloria en París. Rigoberto Urán, quien fuera campeón nacional contra-reloj y ganó la crono del Giro d’Italia en 2014 sobre 41,9 kms, encarna la esperanza de Latinoamérica y enfrenta el día más importante de su larga y exitosa carrera profesional.

De nuevo una contra-reloj individual decide el Tour de France.

El líder del Tour, Chris Froome, parte como favorito y para Urán el triunfo final es difícil pero no imposible. Dadas sus condiciones y el excelente estado de forma mostrado a lo largo del Tour, “Rigo” puede alcanzar el segundo lugar e incluso descontarle tiempo a Froomey, quien jugará con los 29″ en su favor y el hecho de largar último, para controlar la amenaza. El hijo emérito de Urrao tendrá que realizar la contra-reloj de su vida y para derrotar al británico necesita 30″.

Su director en el equipo Cannondale-Drapac, Jonathan Vaughters es consciente de lo difícil del reto. “Hace unos años se podría decir que Froome podría tener un contratiempo técnico, pero ha hecho grandes mejoras en las curvas”, explicó el ex-ciclista estadounidense, quien fuera especialista contra-reloj, campeón estadounidense de la especialidad (1997) y ganador de la etapa en línea del Dauphiné Liberé hace 16 años.

La superioridad de Froome contra el reloj, sugiere que a pesar de los márgenes tan estrechos, su victoria está casi asegurada. Pero los milagros existen.

El arma de "Rigo", la Cannondale Super Slice Disc brake TT en fibra de carbono.

Las diferencias de la contra-reloj inicial en Dusseldorf hace 20 días bajo la lluvia no son tan significativas como parecen y este sábado bajo el sol de la tarde en Marsella (30° de temperatura, humedad del 65% y vientos de 16 km/hora), la etapa tiene otro precio; es el premio mayor del Tour. Froome le tomó 40″ a Romain Bardet y 51″ a Urán en el primer ejercicio individual contra el cronómetro sobre un trazado de 14 kms.

Pero Urán tuvo un contratiempo inesperado que afectó su presentación. Cinco minutos antes de la largada un comisario de la UCI dictaminó que el manubrio de su bicicleta especial no cumplía con el reglamento y negó la autorización dada dos horas antes por dos comisarios del Tour. “Rigo” tuvo que largar con la bicicleta de repuesto que no estaba bien adaptada a sus características y cedió tiempo.

Pero a lo largo de la carrera, de los Ases del Tour es el que más tiempo le descontó a Froome (22″) y el sábado, el colombiano y su equipo estarán bien preparados. Bardet redujo igualmente su diferencia inicial, en 17″. El Tour aún no ha terminado y quien haya tenido menor desgaste puede tener los arrestos necesarios para ganar la edición 104 de la más importante prueba ciclística del mundo.

La primera contra-reloj internacional de Chris Froome hace 10 años en Stuttgart terminó en la largada.

Un percance técnico, una caída, una curva mal tomada, cualquier detalle puede cambiar el decorado en el último momento. Y la historia tiene ejemplos.

Hace casi diez años, el 26 de octubre  de 2007 en su debut profesional en el campeonato mundial de ciclismo en Stuttgart (Alemania), Chris Froome, aún representando a Kenia (se nacionalizó británico posteriormente), se cayó espectacularmente en la primera curva trás largar la contra-reloj individual en la categoría Sub-23. Terminó 41 y fue el hazmerreír de la jornada. El ciclista británico de hoy es muy superior, pero Marsella, el Puerto de Oriente, en el mediterráneo, siempre ha sido una ciudad difícil y sorprendente.

 

 

“Rigo” asegura el podio en el Tour de France-2017

El colombiano Rigoberto Urán mantuvo sus posibilidades de disputarle el título del Tour de France al británico Chris Froome y prácticamente aseguró un lugar en el podio de la prueba, que lo convertirá el sábado en el tercer ciclista latinoamericano en conseguirlo. Aunque sus posibilidades de destronar al tricampeón son más limitadas luego de terminadas las etapas de montaña, contrario a lo que piensa la mayoría, el Tour no ha terminado.

Quedan por disputarse 245 kilómetros definitivos distribuídos en dos etapas de carácter totalmente opuesto; la más larga del Tour sobre 222,5 kms recorriendo la región turística de Provenza este viernes, y una definitiva contra-reloj individual el sábado sobre 22,5 en las calles de Marsella, el puerto más importante de Francia en el Mar Mediterráneo.

Como en cualquier deporte y en este caso la prueba ciclística por etapas más importante del mundo, todo concluye cuando se cruza la meta y Froome y Sky aún no pueden cantar victoria. Ni el ídolo local Romain Bardet, ni Rigoberto Urán -el gallo tapado con el que nadie contaba- han dicho su última palabra. Y no necesariamente tienen que esperar hasta el sábado para tratar de recuperar su desventaja de 23″ el primero y de 29″ el colombiano.

Bardet descontó 4" a Froome y Urán bajó al tercer puesto, de nuevo a 29". El Tour sigue apretado.

La alta montaña del Tour concluyó con la etapa 18 en la cumbre de Izoard, ganada por Warren Barguil -nuevo campeón- seguido del colombiano Darwin Atapuma. El francés repitió victoria de etapa y Atapuma ganó el premio al ciclista más combativo del día, fecha nacional de Colombia. Urán cedió 6″ frente a Romain Bardet (4 de bonificación por llegar tercero) y 2″ con Froome, quienes lo superaron en el embalaje final de los tres favoritos del podio en París.

La historia demuestra que muchas veces “en la puerta del horno se quema el pan”, y aunque hoy parezca muy difícil derrotar a Froome por su extraordinario nivel competitivo y el poderoso equipo que lo respalda, muchas contingencias entran en juego, en especial en la incierta etapa de este viernes, ideada como promoción de la Provenza y con final en Salon, el mismo sitio donde ganó la quinta etapa de la París-Niza en 2016 el joven kasajo Alexey Lutsenko, compañero de Fabio Aru en Astana.

La etapa de este viernes as apenas 24 kms más extensa y tiene un trazado similar en los últimos kilómetros, luego del último premio de montaña del Tour, el Col du Pointu de tercera categoría (5,9 km al 4,1%) y a 45 kms de la meta. Es cierto que se trata de una etapa más apta para largas fugas o final en embalaje y teóricamente de transición, pero hay demasiados intereses en juego que pueden cambiar esa dinámica, al igual que el cansancio de casi 3.000 kms de pedalazos acumulados en las piernas de los 169 ciclistas que continúan en carrera; el último de ellos el británico Luke Rowe del equipo Sky, distanciado 4h 33′ de su líder Chris Froome.

Aquejado por una bronquitis que lo mermó al final de los Pirineos, Fabio Arú perdió el cuarto lugar con Mikel Landa de Sky y quedó a 19″ del español. A su vez, el combativo irlandés Dan Martin está a 1’20″ de Landa en el sexto lugar, mientras que el veterano bicampeón español Alberto Contador es décimo en la tabla a sólo 12″ de Barguil y a 1.42″ del octavo, el surafricano Louis Meintjes.

Después de 3.000 kms, la etapa más larga del Tour es apta para la última encerrona de los aspirantes.

En el Tour cualquier segundo cuenta y hay equipos y ciclistas interesados en conseguir algunos de ellos, muy importantes antes de la contra-reloj del sábado. Ello puede generar una etapa muy rápida y desgastante en la que todo puede ocurrir, y en la que cinco equipos franceses, y Cannondale, Astana y Quick Step, no se van a limitar a rodar sabiendo que aún pueden acabar con el final feliz que quiere Sky.

Las palabras más sabias frente a la fatigante etapa de este viernes las pronunció Nairo Quintana, quien dijo que “Froome tiene bien encarrilado el Tour, pero hasta París todavía hay camino, quedan curvas y bajadas y puede pasar de todo; hay que tener cuidado”. Y a su turno, Romain Bardet afirmó que “nada está aún decidido”.

El espiritu de Formigal

Cualquier cosa puede ocurrir en una etapa del Tour de France y la jornada es ideal para alianzas y movimientos tácticos inesperados, además de caídas, pinchazos ó cortes irrecuperables en el pelotón, bajo el calor inclemente y los vientos.

Provenza es además de una hermosa región del sur francés, una tierra dura, árida y seca, propicia a los incendios forestales y azotada por el temible viento Mistral, con velocidad promedio de 50 km/hora y que en ocasiones supera los 90 kms horarios. Ese viento que permite tener un clima soleado y despejado de nubes con temperaturas que en el verano llegan a los 35°, es el que temen los ciclistas y puede trastornar la ajustada clasificación general.

Aunque mañana el Mistral no tendrá esa intensidad, el pronóstico metereológico es de vientos laterales y frontales de hasta 20 km/hora a partir de las 2:00pm, es decir, a mediados de la etapa y temperaturas de 30°, con lo cual habrá que estar atentos a posibles aceleraciones y abanicos para no perder la rueda o sufrir un desgaste gigantesco persiguiendo, que las piernas pagarán el sábado en la contra-reloj, también con vientos laterales a orillas del mediterráneo.

Contador y Quintana emboscaron a Froome y le sacaron más de 2' en Formigal. Se repetirá la historia?

Sky ya sabe lo que es perder una Gran Vuelta y que además no es invencible, por más fuerte que luzca Froome y sus gregarios.

El domingo 4 de septiembre en la Vuelta a España del año anterior en una etapa (la 15) de media montaña y trámite relativamente fácil por ser de sólo 118,5 kilómetros entre Sabiñánigo y Aramón Formigal en la provincia de Huesca, Alberto Contador atacó con dos compañeros y a él se unió Nairo Quintana acompañado de Rubén Fernández y el contra-relojista Jonathan Castroviejo, aprovechando una sección en descenso y con vientos de cola.

Froome quedó cortado y aislado de su equipo, mientras que adelante un grupo de 14 pedalistas encabezados por Quintana y Contador le tomaba ventaja. Ese día Froome perdió 2’37″ con Quintana y más de 2 con Contador. La etapa la ganó Gianluca Brambilla del Quick-Step, quien está en el Tour 2017. Aunque Quick Step sólo tiene seis corredores y le pesa el abandono de Marcel Kittel, el Cannondale-Drapac de Urán y el AG2R de Bardet están completos, mientras que el Trek Segafredo de Contador tiene ocho efectivos al igual que el Movistar de Quintana, en tanto que el Astana de Aru siete. Froome tiene siete gregarios y algunos de ellos van al límite, aunque igual ocurre con la mayoría de equipos.

Froome piensa en la contra-reloj, cree que el peligro ya pasó y que “la parte más dura del Tour quedó atrás”. Urán y su equipo Cannondale han sido parcos en declaraciones y no revelan sus cartas ni anuncian ataques, pero aún hay tiempo de sorpresas.El “espiritu de Formigal” es un ejemplo claro y reciente.

Algo más lejano, pero igualmente ilustrativo es el Gran Premio de Canadá de Fórmula Uno, en junio de 1991. El británico Nigel Mansell, piloto líder de la escudería Williams ganaba con más de 50″ de ventaja y en la última vuelta empezó a saludar victorioso al público en las tribunas del circuito Gilles Villeneuve en Montreal. Redujo tanto la velocidad que su auto se apagó. Ganó el tricampeón mundial brasileño Nelson Piquet y Mansell fue finalmente sexto, una vuelta detrás.  Ese día con mi gran amigo, el reconocido escritor mexicano Gerardo Cárdenas, hoy radicado en Chicago, no paramos de reirnos.

Es muy cierto que los británicos han escrito una buena parte de la historia. Y también que las carreras se ganan cuando se cruza la meta!.

“Rigo” araña el sueño amarillo

Rigoberto Urán demostró hoy en una de las etapas más difíciles de alta montaña del Tour de France que está entero para disputar el título al tricampeón Chris Froome, y luego de haber respondido rápidamente a los ataques en el grupo de favoritos, consiguió en la meta nuevos segundos valiosos para cumplir el “sueño amarillo”.

Ahora es segundo a 27″ del británico, en la mejor actuación de su historia ciclística en la “Grande Boucle” y de su equipo Cannondale. Jamás un ciclista colombiano en 34 años de participaciones había estado tan cerca de la victoria.

“Rigo” ya está en el podio y ahora le quedan tres etapas para atacar e intentar destronar a Froome y su poderoso equipo Sky. Hasta hoy ha luchado prácticamente sólo, corriendo con gran inteligencia, dosificando el esfuerzo y atento a cualquier parpadeo de sus enemigos. En uno de esos descuidos, el italiano Fabio Aru -lider por dos días del Tour- perdió la rueda el miércoles en el último ascenso de la etapa 17 y dejó en la meta 31″ vitales. Por cierto, el 17 es el número de la mala suerte en Italia.

Urán le recortó otros 2″ a Froome, a quien venció en el embalaje final por las bonificaciones de la etapa a pesar de que el español Mikel Landa le preparó el sprint al británico. Landa fue de nuevo el ángel guardián en la montaña, que le permitió a Froomey mantener el liderato en la batalla que libró con sus principales rivales en el Galibier, el techo del Tour.

En Serre-Chevalier, "Rigo" volvió a ganarle segundos a Froome y Bardet. Ya es podio del Tour-2017

Exceptuando a “Rigo”, a Froome lo atacaron primero Dan Martin y luego en varias ocasiones el francés Romain Bardet, quien cedió el segundo lugar del podio ante Urán pero tiene la misma diferencia en tiempo que el colombiano con el líder.

“Fue nuevamente una etapa muy difícil y debo agradecer a mis compañeros por el magnífico trabajo que hicieron con mucha presión por los ataques”, dijo gallardamente el campeón Froome, señalando además que sus piernas respondieron mejor que en los Pirineos y “eso es un buen signo porque no perdí tiempo”. Al quedar Aru fuera del podio, Froome aumentó de 18 a 27″ la ventaja con el segundo que es ahora “Rigo”. Como el mismo lo ha dicho, en este momento cada segundo cuenta.

Froome y Urán, los dos máximos candidatos a la victoria en París, no atacaron. Su tarea fue responder y controlar los ataques; el líder con la fortaleza de su equipo imponiendo el ritmo en la primera parte de la jornada y luego Landa, quien al terminar la etapa reconoció que no se encuentra bien físicamente y al final cedió mínimo tiempo. Tal vez la fatiga del Giro d’Italia y del trabajo en las montañas para llevar a Froome está empezando a cobrarle la factura. Sigue aspirando al podio pero ahora a casi un minuto (57″) de Urán y Bardet.

El gran perdedor del día fue Fabio Aru, quien se alejó del podio. Tambien el británico Simon Yates, quien cedió el sexto lugar y 1’30″ con el irlandés Dan Martin y ahora está a 4.07″ (prácticamente sin opción de podio) y Nairo Quintana que quedó sin gregarios en el ascenso final y salió del Top-10. Ahora es 12° a 12’54″ de Froome y sólo le queda aspirar a un triunfo de etapa mañana en el Col d’Izoard, cuatro años después de su primera y hasta hoy única victoria en el Tour, en Semnoz. Pero Nairo corre más con el corazón, su desgaste es visible y la meta es llegar a París.

El esloveno Primoz Roglic coronó primero el Galibier delante del "puma" Darwin Atapuma.

Otro damnificado de la dura jornada montañosa fue el alemán Marcel Kittel de la escuadra Quick-Step (compañero del sprinter colombiano Fernando Gaviria), ganador de cinco etapas en el Tour y hasta hoy líder de la camiseta verde de los puntos. Tuvo que abandonar el Tour luego de una caída en el descenso del primer premio de montaña en la Croix de Fer. El nuevo líder de la camiseta verde es el australiano Michael Matthews, del equipo Sunweb, el de Warren Barguil y del holandés Tom Dumoulin, campeón del Giro d’Italia en Mayo.

Los grandes ganadores del día fueron el sorprendente esloveno Primoz Roglic (27 años), quien coronó primero el Galibier y cruzó la meta en Serre-Chevalier con 1’13″ de ventaja sobre el grupo encabezado por Urán, y el casi seguro campeón de montaña, el francés Warren Barguil, quien subió al 10° puesto y puede aspirar a superar al veterano Alberto Contador, uno de los grandes animadores de la jornada.

Roglic, profesional del ciclismo apenas hace cinco años y ex-campeón mundial juvenil de Sky en 2007, despegó a Contador y al colombiano Darwin Atapuma a 6,5kms de la cima del Galibier.  Contador dio espectáculo y con su conocida garra intentó la victoria pero pagó el esfuerzo al final, mientras que el nariñense Atapuma, cumplió una gran presentación, primero ascendiendo el Galibier (pasó segundo) y luego en el descenso apoyando a su líder, el surafricano Louis Meintjes, otro de los damnificados del día, quien mantuvo el octavo lugar en la tabla (igual que en el Tour 2016) pero perdió más tiempo y se alejó de la camiseta de los jovenes que mantiene Simon Yates con 2’28″ de avance.

La última etapa de alta montaña este jueves 20 de julio, será vital para las aspiraciones de Froome, Urán y los primeros de la clasificación. De nuevo Sky saldrá a imponer el paso y a esperar los ataques en los kilómetros finales, donde los favoritos entregarán el resto de sus energías con miras a establecer las diferencias con las que teóricamente deberían llegar a la contra-reloj sobre 22,5 kms el sábado en Marsella. Froome es consciente de que Urán es su gran amenaza y tal como lo señaló su director técnico Nicolas Portal, necesita un minuto de ventaja para estar seguro. Portal (quien llevó a Urán a Sky en 2011) ya dijo que si el colombiano llega como líder con 30″ de avance a Marsella, será difícil vencerlo.

Portal sabe de lo que habla. Urán cedió 51″ con Froome en la contra-reloj inicial en Dusseldorf pero cinco minutos antes de la largada un comisario de la UCI dictaminó que el manubrio de su bicicleta no cumplía con el reglamento, contraviniendo la autorización dada dos horas antes por dos comisarios del Tour. Rigoberto largó con la bicicleta de repuesto que no estaba bien adaptada a sus características y cedió tiempo. Pero a lo largo de la carrera, es el único de los Ases del Tour que le ha descontado tiempo a Froome (24″) y el sábado, el colombiano y su equipo estarán bien preparados.

La cumbre de la verdad: Izoard

Tanto Froome como Urán reservaron energías para lo que puede ser un verdadero mano a mano en el ascenso al Col d’Izoard (2.360 mts), más intenso y difícil que el Galibier según los especialistas. Chris Froome sabe que su equipo Sky puede controlar la carrera, pero hasta el momento no ha podido descolgar a Urán. Además, tendrá que defenderse de Romain Bardet, quien ha advertido que seguirá sus ataques e intentará desplazarlo, probablemente con la ayuda de Warren Barguil y las otras cuatro escuadras francesas en carrera (Cofidis, Direct Energie, Fortuneo-Oscaro y FDJ).

La cima final del Tour-2017 terminará de decantar la carrera. Colombia ya ganó en esa cima.

Conseguir la victoria y el liderato es factible para Rigoberto Urán y el “sueño amarillo” estaría más cerca que nunca pero la etapa del viernes por las planicies de Provenza (la más larga del Tour), bajo el intenso calor, vientos de costado y un ritmo frenético que impondrán las escuadras de rodadores, será muy peligrosa para las aspiraciones de los favoritos y apta para los últimos ataques y cortes.

Rigoberto ha estado atento y seguro en todos los movimientos en carrera y su equipo tendrá la responsabilidad de entregarlo todo para dejarlo con la mejor opción en Marsella. Las diferencias y el desgaste acumulado serán cruciales, pero hasta ahora el hijo de Urrao ha demostrado que está en inmejorable forma para pelear el Tour. Este miércoles el principal comentarista de la cadena de televisión inglesa ITV que transmite diariamente en directo el Tour, el excampeón olímpico de pista y tres veces record mundial de la hora, el británico Chris Boardman, dijo que Urán es el enemigo y que Froome, a pesar del poderío de su equipo, aún no ha ganado el Tour.

El líder de Sky y de la carrera no ha vencido hasta el momento en ninguna etapa del Tour-2017. Lo intentará en Izoard y su equipo trabajará para ello. A Froome le convienen los finales en alto porque su forma de correr se basa en aceleraciones y ataques repetitivos al final de las cumbres para vencer la resistencia de sus rivales ya desgastados por el ritmo intenso que imponen sus gregarios. Izoard, donde en 2000 ganó el colombiano Santiago Botero rumbo a Briançon le ofrece esa oportunidad.

Pero Rigoberto Urán aún no ha dicho su última palabra y no ha atacado con contundencia. La oportunidad de alcanzar la gloria está muy cerca, trás 12 años de carrera profesional y tres subtítulos de primer nivel (Olímpico de ruta en 2012 y del Giro d’Italia en 2013 y 2014).

El renacer del ciclista colombiano en este Tour 2017 superó ya cualquier expectativa personal y de su equipo Cannondale, que ya anunció que le renovará su contrato al final del Tour. Libre de presiones y enfocado en la victoria, Rigo es el enemigo que su ex-compañero británico teme porque lo conoce bien y sabe que puede interrumpir su reinado.

Hay que seguir soñando que la camiseta verde limón su transforme en amarillo y que Urán reconfirme una verdad de a puño; que es uno de los mejores ciclistas del mundo.

Carta abierta al señor Eusebio Unzué

Londres, Julio 19, 2017

En mi calidad de colombiano de a pie, amante seguidor ferviente del ciclismo y expracticante recreativo del más hermoso y sufrido de los deportes modernos, lo emplazo públicamente ante la comunidad internacional, ante Colombia y los ciclistas colombianos, a que le ofrezca disculpas públicas a nuestro pedalista Nairo Alexander Quintana Rojas por sus desatinadas declaraciones en entrevista al periodista español Carlos Arribas del diario El País, en las que expresa su inconformidad con el ciclista -su empleado en el equipo Movistar- y con el mayor desparpajo afirma que nuestro deportista “no ha tenido una progresión” desde 2013 luego de su gran actuación en el Tour de France y parece haber tenido este año “una especie de retroceso”.

Me parece absolutamente indigno, irrespetuoso y un verdadero despropósito el conjunto de sus conceptos. Es un agravio y una ofensa contra Nairo y su palmarés deportivo, y con el ciclismo colombiano y todos los deportistas que desde 1986 han competido bajo sus órdenes, empezando con Samuel Cabrera, el mejor de su escuadra Reynolds y undécimo en el Tour de France de ese año.

Sus declaraciones revelan una pobreza de carácter y una falta de diplomacia que raya con el insulto y el agravio, desconociendo impúdicamente la entrega permanente, la dedicación diaria y los éxitos conseguidos por Nairo Quintana para su equipo Movistar desde que se vinculó en 2012. Y desde su debut pagó su derecho de piso como gregario de su veterano Alejandro Valverde, pero las circunstancias de carrera del Tour 2013 le revelaron al mundo la dimensión victoriosa de Nairo y su futuro promisorio. Subcampeón en su debut, campeón de los jóvenes, campeón de montaña y una victoria de etapa el 20 de julio, confirmaron la acertada elección y el excelente trabajo formativo del técnico colombiano Luis Fernando Saldarriaga en la antigua escuadra Colombia es Pasión, con la cual ganó el Tour de l’Avenir en 2010.

Usted jamás se esperó semejante alumbramiento. El “niño” Nairo cómo usted solía llamarlo, que llegó de las montañas colombianas de Boyacá a deslumbrar y opacar –gracias simplemente a su golpe de pedal superior-  a su líder y cabeza de la estructura ciclística española a la cual usted está vinculado desde hace ya más de tres décadas. Se encontró con un diamante en bruto que empezó a brillar por sí smismo.

Desconocer la progresión de Nairo es una absoluta majadería, para emplear un término muy de ustedes los españoles. Su palmarés habla:  Campeón del Giro d’Italia al año siguiente (2014) y de la Vuelta a España el año anterior (2016), con otro subtítulo del Tour en 2015, el año en que por razones extrañas usted prefirió asegurarle el puesto en el podio a Alejandro Valverde que ganarlo con Nairo y no le permitió atacar desde antes en l’Alpe de Huez, en la carrera más montañosa de los últimos años, hecha a la médida del escarabajo colombiano.

Usted desconoce olímpicamente la progresión de Nairo que también hubiera podido ganar la Vuelta a España en 2014 y hacer el doble Giro-Tour, de no haber mediado el par de caídas que primero le costaron el liderato y luego una clavícula.

Usted sabe que Nairo, enfermo y afectado por los altos niveles de polen en Julio pasado (las alergias como le llaman ustedes), no pudo rendir como se esperaba y a pesar de ello fue tercero en el Tour 2016.

Pero además usted desconoce que en menos de un año, Nairo Quintana es el primer ciclista de la historia moderna que ha corrido CUATRO grandes vueltas consecutivas y en todas ellas ha hecho podio o figurado en el Top-10. Fue tercero en el Tour 2016, ganó la Vuelta, fue subcampeón del Giro 2017 y en este momento, a falta de cinco etapas, es décimo en el Tour y aún puede ascender en la tabla. Dígame que ciclista español lo ha hecho!

Señor Unzué, con todo el respeto y como acostumbran decir ustedes los españoles para agredirnos a nosotros, los que llaman despectivamente “sudacas”, NO SEA GILIPOLLAS! O más claro, en español colombiano de a pie, NO SEA GUEVON.

Respete a Nairo y respete la verdad.

Usted cometió dos de los pécados más graves que considera la cultura anglo-sajona: la traición y la mentira.

Usted ha traicionado a Nairo Quintana en público porque un director resuelve y trata los temas internos, internamente. Reza el adagio que “los trapos sucios se lavan en casa”, pero parece que su lavadora española o su mente, están descuadradas.

Usted mintió y sabía de antemano que sería muy difícil para Nairo ganar el Tour pero confiaba en su querido Alejandro Valverde “…se puede decir ya, por la tranquilidad que nos daba Valverde, que sabíamos que lo tendría difícil para ganar pero que sería un hombre para estar ahí asegurando el protagonismo del equipo. La presencia de Valverde le daba tranquilidad a Nairo y Valverde corría sin presión, y seguro que ahora, si no se hubiera caído, estaría en el grupo de los mejores”.

Creo que para la mayoría de colombianos y los especialistas internacionales del ciclismo, queda claro que usted no valora a Nairo en su real dimensión, que usted quería un gregario para Valverde y “se le creció el enano”.

Ya otros ciclistas colombianos, y usted ha tenido algunos de los mejores en sus filas, sufrieron el mismo trato y menosprecio a sus condiciones. Pero como la mayoría de colombianos, gente cortés y valiente, nunca protestaron y en silencio cambiaron su rumbo.

Le recuerdo señor Unzué, que ustedes los españoles son la llamada “madre patria” por un accidente de navegación de la historia, que somos independientes de su corona hace más de 200 años, que no somos “sudacas” sino latinoamericanos y que merecemos respeto.

Usted ha quebrado la confianza y el “puente histórico” de Europa con Latinoamérica que auto-acostumbran decir los políticos españoles. Yo, colombiano, europeo y británico, puedo decirle con suficiente experiencia que ese puente está construido básicamente con los intereses económicos españoles.  En ese sentido señor Unzué, no olvidé que Telefónica de España es fuerte y sobrevive en el mercado mundial de las telecomunicaciones, gracias a los millones de latinoamericanos que utilizan sus servicios. Si Telefónica-Movistar no tuviera a Latinoamérica, su equipo no sería viable económicamente.

Y aunque no lo quiera ver, le recuerdo que Nairo Quintana es la cara deportiva de Movistar en el mundo, es Latinoamérica. Un buen jefe no comete semejante necedad en público, no critica a su empleado estrella y anuncia que quiere a su remplazo (Mikel Landa). Salir a decir sandeces y culpar a Nairo del fracaso de Movistar es injustificable.

Demuestra que a usted le falta cortesía, honestidad y respeto; cualidades humanas que le sobran a Nairo Alexander.

Señor Unzué, discúlpese!

 

Juan Carlos Rincón Domínguez

Colombiano-periodista

De los Andes llegan cóndores a dominar los Alpes!

Desde el Tour de France 1951 y la batalla antes de los Alpes suizos entre el ídolo italiano Fausto Coppi y el suizo Hugo Koblet, no se registraba una diferencia tan estrecha en la última semana entre los candidatos al título, y jamás un ciclista colombiano estuvo tan cerca del “sueño amarillo”. Sólo 29″ separan a Rigoberto Urán, el moderno “Cácique Toné” de Urrao, de la victoria más grande del ciclismo latinoamericano.

Al llegar a los Alpes, con dos jornadas de intensa montaña recorriendo 362,5 kms en los que deberán superar cumbres por encima de los 2.000 metros, los máximos favoritos a ganar la edición 104 del Tour de France, enfrentan el plato fuerte de la prueba más cerrada en los últimos 66 años, con Froome escoltado por Fabio Aru a 18″, Romain Bardet a 23″ y Urán. Y los ágiles escarabajos colombianos tienen la oportunidad de dominar las alturas, territorio de las águilas y los cóndores.

El tricampeón y líder británico Chris Froome, ha señalado que Urán “puede pelear el “maillot jaune” y que de cara a la contra-reloj individual del sábado en Marsella es una gran amenaza”. Froome ha reconocido tardíamente el peligro que representa el experimentado colombiano, su ex-compañero por tres temporadas (2011-2013) en el poderoso y dominador equipo Sky.

Los tres mosqueteros, siempre amigos y en equipos distintos. En los Alpes volverán a estar juntos.

Y a su vez, “Rigo” conoce las estrategias de Sky, sus métodos, sus sinergias, sus puntos fuertes y probablemente también los débiles. Se ha preparado mejor que siempre y está más cerca que nunca. En “la hora de Rigoberto”, los Alpes llegan con sus cumbres ya conquistadas anteriormente por grandes ciclistas colombianos para definir el Tour y descubrir las cartas de los favoritos. Del Póker de Ases que se juegan el podio en París, quien ha mostrado menos e igualmente parece haber derrochado menos energías, es Rigoberto. Los tres primeros, Froome, Aru y Bardet, han tenido que trabajar y defenderse y ese esfuerzo se acumula y al final pesa.

El equipo Sky está preocupado porque hay fricciones internas en vista de que Mikel Landa (5° a 1’17″ de Froome), quien se ha visto sólido e incluso mejor que su líder en la montaña, ha dicho que no volverá a ser segundo de nadie. Es la alternativa de la escuadra británica para pelear el título si desfallece Froomey, pero la aprobará en su momento su controvertido y petulante director general, Sir Dave Brailsford? El orgullo británico es algo muy fuerte, como lo comprueba la historia que relato al final del Blog. * Los británicos.

Y sus cuentas no les dan seguridad. La señal más clara de esa inquietud la dio hoy martes el Director deportivo de Sky, Nicolas Portal, al afirmar que “para ganar Chris debe llegar a Marsella al menos con un minuto de ventaja”.

Más preocupante para Sky, Portal dijo que “si Urán llega a Marsella con 30″ delante de Chris, será muy difícil vencerlo”. Rigo es más cauto y dijo sonriente que necesita “por ahí un minuto más o menos”.

Así las cosas, las dos etapas finales de alta montaña, son el argumento más inesperado y el libreto más favorable en la historia del ciclismo colombiano, con sus dos más importantes pedalistas de los últimos años, Rigoberto Urán y Nairo Quintana, amigos, compañeros y compatriotas, en el Top-10 de la prueba. Pero además, otros miembros de la élite de los mejores del mundo, de los magníficos, dispuestos a dejarlo todo en las exigentes cumbres para una victoria colombiana. Tal vez, este es el momento más propicio de una alianza colombiana, la de la sangre y la amistad forjada en las cumbres y carreteras de los Andes, los Pirineos y los Alpes, donde el Tour 2017 define desde este miércoles su campeón.

Colombia pedalea para ganar

Antes de comenzar el Tour, la atención se centraba en un nuevo duelo entre Chris Froome y el “águila de Cómbita”, Nairo Quintana. Nadie mencionaba a Rigoberto Urán ni había seguido su preparación, ni siquiera el famoso diario deportivo francés ” L’Equipe” (patrocinador del Tour), y los más optimistas, como yo, lo consideraba para un Top-10.

No me equivoqué.

En 2007 Juan Mauricio Soler fue campeón de montaña y el último colombiano en vencer en el Galibier.

Pero la misma historia le ocurrió a Nairo Quintana en el Tour centenario de 2013, el año de su debut. Le escribí a varios colegas y luego en mi Blog, la extrañeza que ello me producía y lo equivocados que estaban los medios europeos al olvidar su palmarés en ascenso. Nairo me dio la razón, terminó segundo, fue campeón  de montaña y el mejor de los jóvenes, a los 23 años.

Rigoberto es de cierta forma “el pionero” de esta nueva generación victoriosa, más fuerte y preparada que la del 80 con Luis Herrera y Fabio Parra. Siempre le abrió la puerta y recibió y ayudó a los ciclistas colombianos, varios de los cuales que están hoy en distintos equipos de primer nivel profesional vivieron en su casa de Pamplona, entre ellos Nairo Quintana. Urán y Nairo se conocen de hace muchos años y el director gerente de Movistar, Eusebio Unzué, no es ajeno a ello.

Unzué tuvo a Rigoberto en el equipo Caisse d’Epargne entre 2008 y 2010 y fue quien lo llevó al Tour por primera vez.  Nairo llegó a Pamplona a compartir con su ídolo Juan Mauricio Soler, el último colombiano que ha ganado el Galibier, en 2007 rumbó a Briançon y trás una escapada inverosímil de 68 kilómetros. Pero además, Carlos Betancur es amigo del “cóndor de Urrao”, son de la misma región, entrenaban juntos, y han compartido más de lo pensado. Igual de amigo es su otro paisano Sergio Luis Henao, ex-compañero en Sky pero hoy en el bando contrario y “Checho” tendrá que trabajar para su líder Chris Froome, el hombre al que se busca vencer y destronar, ojalá desde el miércoles en los Alpes.

Para todos los ciclistas colombianos Rigoberto Urán ha sido un referente y un amigo, y desde mañana, en las montañas finales, es la hora de agradecerle. Rigo va por el Tour, Nairo por una victoria y mejorar su Top-10 (el 8° puesto está a 16″), Carlos Betancur le debe marcar el paso a su líder y continuar su ascenso en la tabla (es 17° y podría estar en el Top-15) y su toma de forma porque probablemente será el líder de Movistar en la Vuelta a España. Al equipo español le conviene darle una mano a Urán y latinoamérica seguramente se lo agradecerá comprándole más telefonía.

Pero además, Rigo y Nairo podrían emular el doblete colombiano en el Tour de 1985 cuando Luis Herrera y Fabio Parra sobrevolaron las cumbres el 9 y 10 de julio, y ganaron consecutivamente las dos etapas de alta montaña del Tour en los Alpes franceses, que también son colombianos. Este vez las jornadas son más definitivas, 19 y 20 de julio, el día nacional, y no a mitad del Tour sino al final. El himno puede volver a resonar, tal vez muy fuerte el jueves en Izoard cuando Urán puede salir vestido de amarillo hacia Marsella.

Y junto a ese tridente, a pesar de su caída el martes, Jarlinson Pantano trabajará para su amigo Alberto Contador y dará lo máximo para ayudarle a volver al Top-10 y ganarse una etapa. En ese proceso, indirectamente le puede ayudar a Rigoberto. La misión de “Checho” Henao, Esteban Chaves y Darwin Atapuma es otra, de gregarios de sus líderes, y las fuerzas de los tres están al límite.

Rigo ha dicho que corre el Tour “día a día” y le da confianza el hecho de estar arriba con los favoritos y no perder tiempo. Sigue siendo cauto y señala que que todos sus rivales tienen posibilidades y considera que la etapa del jueves con final en el col d’Izoard “es donde más se puede hacer” para establecer diferencias serias y ganar el Tour.

El ciclista no hace cuentas ni anuncia ataques porque sabe que las carreras cambian mucho y hay que saber esperar el momento propicio. Sin embargo recordó que el paso del Galibier, el techo del Tour a 2642 metros (como Bogotá), también hará diferencias. Juego psicológico para desviar la atención?. Rigoberto tiene la experiencia necesaria para dar el golpe maestro, tal vez al estilo del líder Froome, en el momento más inesperado.

Por lo pronto, las cumbres de la Croix de Fer y el mítico Galibier, son el primer plato del banquete ciclístico en los Alpes, que los favoritos terminarán de digerir en Serre-Chevalier. Confiemos entonces en que Rigoberto Urán ingrese el miércoles al podio de los mejores Chefs del Tour de France.

* Los británicos:  Dos de los pécados más graves en la cultura anglo-sajona son la traición y la mentira. La historia de cómo Frank Williams prefirió perder el campeonato mundial de Fórmula Uno por la desobediencia de uno de sus pilotos, es reveladora de la mentalidad británica. En 1981 en el campeonato mundial de Fórmula Uno, la escudería Williams, campeona mundial y dominante en la categoría gracias a los autos de “efecto suelo” desarrollados por el ingeniero australiano Patrick Head, tuvo como segundo piloto al argentino Carlos Alberto Reuteman, contratado para respaldar a su líder, el recién laureado campeón, el australiano Alan Jones.  Reutemann, un experimentado piloto que había corrido con Brabham, Ferrari y Lotus, tenía 10 victorias en su palmarés, las mismas que Jones. El australiano ganó la primera valida del año en Long Beach el luego de que Reutemann cometiera un error por el cual terminó segundo. Dos semanas después en el Gran Premio de Brasil en el circuito de Jacarepaguá en Río de Janeiro, Reutemann hizo la pole y lideró la carrera de punta a punta, negándose a atender las órdenes de Frank Williams de dejar pasar a su líder Jones quien terminó segundo.

Enfurecido, Jones no subió al podio de premiación. Después del incidente, el clima dentro del equipo fue conflictivo toda la temporada y Jones y Williams nunca perdonaron al argentino. El título se definió el 17 de octubre en el circuito construído en el parqueadero del famoso Hotel Caesars Palace en Las Vegas. Reutemann llegó a la prueba como líder del campeonato mundial con un punto de ventaja sobre el brasileño Nelson Piquet de Brabham que buscaba su primera corona mundial con la escudería de propiedad de Bernie Ecclestone. Antes de la prueba Jones juró que no ayudaría a Reutemann a ganar el título. El argentino hizo la pole, Jones fue segundo y Piquet cuarto. En la largada, Jones superó a Reutemann y ganó de punta a punta, mientras que el argentino perdió gradualmente posiciones debido a un problema de su caja de cambios, al parecer mal ajustada por sus mecánicos. Piquet lo superó en la vuelta 17 y terminó quinto consiguiendo los dos puntos que le dieron el título. Reutemann finalizó octavo a una vuelta de Jones y Frank Williams jamás dio la orden de ayudar a Reutemann, perdiendo el título de pilotos pero ganando el de constructores. Fue la última victoria de Jones en Fórmula Uno y Reutemann se retiró al año siguiente.

 

La hora de Rigoberto

Chris Froome enfrentará a partir de este martes 18 de julio la semana más difícil de su carrera profesional para ganar un cuarto Tour de France, defendiendo una exigua ventaja de 1’12″ contra cuatro ciclistas de primer nivel. Entre esos retadores está Rigoberto Urán, un curtido colombiano qué por lo mostrado hasta ahora tiene la mejor opción de vencerlo y delante 772,5 kilómetros para lograrlo. Hoy es 4° a 29″ del líder y ex-compañero en Sky.

Nunca en sus anteriores participaciones y próximo del final, Froome había tenido tan cerca de su liderato a cuatro pedalistas en plenitud de forma: Fabio Aru, Romain Bardet, Rigoberto Urán y Dan Martin; todos jefes de equipo que se prepararon exclusivamente para el Tour. Y de ellos “Rigo”, ha mostrado que está muy fuerte, atento, gastando el mínimo necesario y esperando el momento clave de atacar.

El ciclista colombiano está a cinco días de la gloria el sábado en Marsella. La etapa final del domingo 23 de julio (103 kmt) es el “paseo de la victoria” a París y existe un acuerdo tácito, una regla de caballeros, que señala que el Tour ya terminó y ese día los líderes se limitan a rodar para el espectáculo y las cámaras de televisión y no atacan para intentar cambios finales en la clasificación.

"Rigo", 4° en el Tour-2017, le apunta a la victoria y llegar de amarillo a París.

El último descanso del Tour este lunes, antes de enfrentar el miércoles y jueves los temibles Alpes a más de 2.000 mts y en alturas bien favorables a la fisiología de los escarabajos colombianos, será de nerviosismo y mucha planificación para los británicos de Sky. En la semana los ataques vendrán de todos lados y el esfuerzo de haber defendido el liderato y comandar permanentemente la carrera (excepto jueves y viernes que Aru portó el “maillot jaune”), puede pagarse caro en los Alpes.

Froome ha tenido que esforzarse y ha flaqueado, ha mantenido la calma en los momentos difíciles pero se ha desgastado, como el domingo en que tuvo que exigirse para recortar casi un minuto de ventaja que le alcanzaron a tomar sus rivales en el ascenso al Col de Peyra Tallade, después de que lo habían atacado y el británico sufrió un percance mecánico y tuvo que cambiar de bicicleta y terminar la etapa con la de su compañero Mijal Kwiatkowski, su “ángel guardián” en el Tour-2017.

Pero también se han exigido Fabio Aru, Romain Bardet y Dan Martin. Rigoberto en cambio ha corrido con mucha inteligencia y al no tener un equipo sólido que lo defienda no ha buscado aún el liderato que exigiría mayor gasto de energías. Ha jugado entonces con el esfuerzo de los demás y siempre ha respondido ágil a los ataques, de Froome, de Aru o de Bardet. Corre a la rueda del líder y vigila a sus rivales.

El 14 de Julio pasado le escribí a mi gran amigo y colega Pablo Arbeláez, experto en ciclismo, que a mi juicio, de los cuatro Ases del Tour, Rigoberto Urán era el más sólido, el que mejor había administrado el esfuerzo, estaba haciendo la carrera perfecta y que era optimista sobre su desempeño. Mi comentario no obedecía a simple emoción y patriotismo, sino a razonamiento y seguimiento.

El juicioso de Urrao

Le expliqué a Pablo que cuando a finales de 2015 el gerente general del equipo estadounidense Cannondale, el ex-ciclista Jonathan Vaughters, contrató a Rigoberto, lo hizo con la conciencia de que el colombiano doble subcampeón del Giro y subcampeón olímpico de ruta, era un gran ciclista que no había sido bien estudiado y explotado.

Hasta ahora todo le sonríe al británico Chris Froome y su equipo Sky. Lo acompañará la sonrisa hasta París?

A Cannondale no le preocupó la falta de resultados del ciclista y se concentró en analizarlo completamente, con curvas de rendimiento, respuesta al esfuerzo, diseño de la temporada, alimentación, y todo ello con la última telemetría conectada a los iodos, pedales, potenciómetro y computador central del equipo.

Pero además Cannondale definió su preparación para el Tour-2017 desde octubre pasado. Rigoberto la comenzó en noviembre en su tierra natal de Urrao, aprovechando la ventaja de todos los pisos térmicos de la región, que van desde 100 mts sobre el nivel del mar hasta las mayores alturas de Antioquia, por encima de los 3.000 mts (superiores a las de Urrao, que está a 1.830).

En mi Blog previo al Tour el 30 de junio, expliqué que el director técnico del equipo continental colombiano Manzana Postobón, el profesor Luis Fernando Saldarriaga, consideraba que había muchos detalles para la prueba y que “estratégicamente el Tour se gana desde octubre con las contrataciones, y luego con el calendario y los modelos de entrenamiento”, entre otros claves. Los resultados del método científico estadounidense aplicado a Rigoberto Urán, son evidentes.

Rigo trabajó sólo y en silencio, se oxigenó en las cimas más duras, escalando con las relaciones más severas, exigiendo los músculos al máximo, realizando trabajos de repetición sentado en el sillín y extendiendo los umbrales del dolor y sufrimiento, mejorando los descensos a más de 70km/hora, con lluvia, y también rodando bajo el sol inclemente en las planicies. Tres meses intensos y luego trabajo de velódromo en Medellín, antes de venir a Europa en febrero para cumplir una temporada relativamente suave de pruebas clásicas; todo con miras a llegar en plenitud al Tour. Una preparación relativamente similar a la de Chris Froome.

Su intención era clara y lo dijo fugazmente en una entrevista en febrero: “hacer un buen Tour y pelear el podio”. Pocos lo escucharon.

Andrew Talansky y los gregarios de Rigoberto Urán no han estado a la altura. Tienen tiempo para mejorar.

Hay una señal clara del progreso y del estado de forma de “Rigo” en el Tour-2017. En la primera etapa, la caótica contra-reloj bajo la lluvia en Dusseldorf, Chris Froome fue sexto y Urán, corriendo conservadoramente y con cuidado finalizó 95° a 51″ del británico. El colombiano es el ciclista que más tiempo le ha descontado: 22″ y sin exigirse al límite! El otro es Bardet, que de los 39″ dejados en Dusseldorf, recuperó 16 y ahora está a 23. Todos los demás rivales perdieron tiempo con el británico, como Aru que está a 18″ como escolta en el podio, pero perdió  7″. En cambio, en silencio como una peligrosa tarántula, Rigoberto ha ajustado su cerco.

Tour ajustado y emocionante

Los organizadores de la “Grande boucle” acertaron en 2017 al crear un recorrido de alternancia que favoreció el espectáculo.

La cuidadosa combinación de distintos terrenos, menos ascensos pero más concentrados que en pasadas ediciones, cuatro llegadas en alto y otras cuatro en descenso, después de importantes puertos de montaña, consiguieron rescatar la sorpresa y le dieron otra dinámica a la carrera, superior al dominio aplastante de los últimos años por el equipo Sky.

Mi análisis antes de iniciarse el Tour de France-2017 consideraba como principal candidato al título al británico Chris Froome, dada su preparación, su historial triunfador en la prueba francesa y la sólida estructura del “Team Sky”, cuya formación infunde temor y respeto.

La realidad es que desde los lejanos tiempos de “La Vie Claire” con Bernard Hinault y Greg LeMond en los años 80 ó del Banesto de Miguel Indurain (hoy Movistar) en los 90, no se tenía un control tan claro del Tour por un equipo. Dejo fuera los años oscuros del estadounidense Lance Amstrong y su escuadra U.S.Postal Service a comienzos de este siglo.

En el momento, Sky aventaja por casi 10 minutos (9’52″) al mejor equipo francés, Ag2R-La Mondiale, que continúa con sus 9 pedalistas en carrera, mientras los británicos perdieron al galés Geraint Thomas, primer líder del Tour y una ficha clave para su capitán Froome. Hoy, con Froome líder y el vasco Mikel Landa sexto a 1’17″, Sky tiene dos cartas para jugar.

Cuando Bardet ha atacado "Rigo" ha estado pegado a su rueda. El francés fue 2° en 2016 y quiere el título.

Pero paradójicamente, a pesar de haber mantenido el dominio gracias a su equipo, a diferencia de los años anteriores el líder Chris Froome aún no ha ganado una etapa y le quedan básicamente tres opciones para conseguirlo, miércoles y jueves en los Alpes o el sábado en la definitiva contra-reloj en Marsella.

Sus rivales más peligrosos, Aru, Bardet y Urán, ya ganaron su etapa, y el líder sigue en blanco. En la historia reciente de la prueba más importante del mundo por etapas, sólo dos campeones han llegado a París sin ganar etapa: el estadounidense Greg LeMond en 1990 y el español Oscar Pereiro (trás la descalificación posterior de Floyd Landis por dopaje) en 2006. Pero Chris Froome, aún no ha ganado.

Alpes y ola de calor

Por primera vez en varios años las definitivas etapas de alta montaña del Tour, no siguen inmediatamente al descanso de la carrera, circunstancia que pudo aprovechar en varias ocasiones Chris Froome para atacar a sus rivales “en frío” y aumentarles ventaja.

Esta vez, los definitivos Alpes, con el techo del Tour, los enfrentarán los sobrevivientes de la carrera el miércoles y el jueves. Para el Póker de Ases de favoritos las batallas claves se librarán en tres cimas fuera de categoría, a más de 2.000 metros y otras seis por encima de los 1.200, comenzando este martes.

La etapa 16 parece inofensiva pero habrá que estar atentos y no perder la rueda.

Aunque no está considerada de alta montaña, la etapa 16 tiene en sus primeros 65 kmts dos cumbres de 3a y 4a categoría a más de 1.200 mts que pueden hacer daño y generar ataques inesperados, antes de descender hasta las orillas del Ródano y cruzar los famosos viñedos de Syrah en Tain L’Hermitage , rumbo hacia la meta en Romans-sur-Isère luego de 165 kmt bajo el sol canicular del verano europeo.

No es un detalle menor. La ola de calor ha registrado temperaturas extremas, de 35° en Francia y de 38° en el sur de España, con un aumento sustancial de los niveles de polen. La hidratación permanente será clave durante la semana para evitar desfallecimientos y sorpresas. Se necesitará total concentración y atención al mínimo detalle.

Para triunfar también hay que tener memoria y referentes. Cómo escribí el 22 de julio de 2015 en el diario nacional El Espectador, “Los Alpes son de los colombianos” y en ellos los “escarabajos” han escrito las páginas más gloriosas de nuestro ciclismo. Este año las grandes cumbres aparecen el miércoles 19 de julio con el larguísimo Col de la Croix de Fer (2.067 mts) sobre 24 kilometros, el Col du Telegraphe (1.566 mts y 21 rampas) que es considerado la base del Galibier, y el techo del Tour a 2.642 mts, desde donde los primeros pedalistas en cruzar se lanzarán en un brutal descenso de 24 kmt hasta Serre-Chevalier.

Al día siguiente, día nacional de Colombia, le etapa culmina en la estación de Sky del Col d’Izoard, última cumbre del Tour. Tanto en el Galibier como en Izoard han coronado primero los “escarabajos”; cuatro de ellos el Galibier: Francisco “Pacho” Rodríguez (1984), Luis “Lucho” Herrera (1986), Santiago Botero (2002) y Juan Mauricio Soler –el ídolo de infancia de Nairo Quintana- en 2007. Además, Botero cruzó primero en Izoard, un ascenso de 14 kilómetros con un desnivel del 7.3%, rumbo a su victoria en Briançon en 2000.

El 19 de julio los ciclistas escalarán el Galibier, una de las cimas más difíciles de los Alpes y el techo del Tour.

Esas dos grandes citas en el macizo más importante de Europa, deberían definir el Tour-2017.  Si llegara a flaquear Froome en momentos decisivos de los Alpes, Sky tendrá que jugarse su segunda carta, Mikel Landa (6° a 1.17″), quien hasta ahora se ha mostrado en gran forma en la montaña pero en los Alpes podría acusar el desgaste del Giro d’Italia y el fuerte trabajo de gregario que ha hecho en el Tour para su líder británico.

Reza el adagio que “en río revuelto, ganancia de pescadores” y Rigoberto Urán puede seguir la consigna. Es clara la pugna entre los equipos Sky y Ag2R-La Mondiale, los más fuertes del Tour. Los británicos tienen el mando y los franceses la intención de conseguirlo para su líder Bardet. Pero deberán trabajar con más entrega porque el domingo seis de ellos no pudieron sacar de rueda a Froome, quien les llegó con ayuda de tres de sus fichas, Henao, Nieve y Landa, luego que Kwiatkowski le diera su maquina.

Urán, Aru y Martin casi siempre llegan sin equipo a la parte final de las cumbres y están corriendo prácticamente sólos. Martin es un ciclista de media tabla (su mejor actuación en el Tour es 9° el  año pasado), Aru tuvo el mando del Tour dos días y lo resignó, mientras que Urán, hasta el momento no ha atacado seriamente. Podría hacerlo el miércoles en la primera etapa en los Alpes, en la que la sucesión de cumbres difíciles pueden ser definitivas para marcar las diferencias y tratar de “descomponer” a Sky. Además Rigoberto desciende bien y se ha preparado con juicio. El jueves es más factible un trabajo de equipo de Sky controlando el ascenso a l’Izoard e imponiendo un ritmo frenético, para que gane quien tenga las mejores reservas.

Juego de Alianzas

Si el miércoles al final de los durísimos 183 kms y el techo del Tour en el Galibier, Rigoberto Urán da su golpe maestro y llega a Serre-Chevalier como nuevo líder del Tour de France, el “sueño amarillo” estará más cerca que nunca pero necesitará reposar en buenas almohadas para que al día siguiente en la cima del Col d’Izoard, el 20 de julio, día nacional de Colombia, “Rigo” haya conseguido los 80 segundos de ventaja que necesitaría teóricamente para ganar el Tour el sábado en la contra-reloj en Marsella.

El liderato de Fabio Aru en el Tour-2017 duró dos días. El italiano es segundo y atacará en los Alpes.

Las alianzas ciclísticas en carrera no son extrañas y dado el momento, pueden funcionar en mutuo beneficio. Hace 30 años cuando Luis “Lucho” Herrera ganó la Vuelta a España, su equipo Café de Colombia tuvo el apoyo de la otra escuadra nacional, Postobón-Ryalcao, para defender a “Lucho” de los ataques del francés Laurent Fignon -que detestaba a los ciclistas colombianos y “hablaba pestes” de los escarabajos-, del alemán Reimund Dietzen (subcampeón) y de la alianza de las tres escuadras españolas encabezadas por Pedro Delgado, Vicente Belda y Anselmo Fuerte. Al final de la Vuelta el 15 de mayo de 1987 en Madrid, Herrera y Postobón-Ryalcao fueron campeones; individual y por equipos.

Tal vez las circunstancias se den entonces para que por primera vez, los “magníficos del ciclismo colombiano” le den la mano a Rigo, encabezados por su paisano Carlos Betancur y varias figuras de “la generación Saldarriaga” como Nairo Quintana en busca del Top-10, y Darwin Atapuma y Jarlinson Pantano, ayudando de paso a sus líderes Louis Meintjes y Alberto Contador a mejorar en la tabla.

Nairo Quintana aún cuenta, puede jugar un buen papel e incluso conseguir una victoria para su escuadra Movistar. Es cierto que a 6’16″ del líder ya no tiene opción de ganar ni de alcanzar de nuevo el podio (habría sido un gran resultado teniendo en cuenta su desgaste tratando de ganar el Giro d’Italia centenario), pero aún puede aspirar a quedar entre los 10 mejores del Tour. Le quedan dos días de recuperación; el lunes de descanso y la etapa “de transición” del martes antes de los Alpes.

El duro esfuerzo del viernes 14 de julio en la corta pero demoledora etapa montañosa en que fue segundo detrás del francés Warren Barguil, lo pagó 48 horas después. Al final del domingo en que perdió 3’54″ y se esfumaron sus opciones, dijo con franqueza que “la cabeza manda pero que las piernas no responden”. Pero Nairo jamás se entrega, el descanso le servirá y en los Alpes puede mostrar de nuevo su mejor fase, la de escalador nato.

Quintana terminó exhausto la etapa 15 del Tour-2017. Sus piernas no le responden en la montaña

Los intereses de los otros dos ciclistas colombianos son en cambio contrarios porque Sergio Henao tendrá que dar su energía a Chris Froome en Sky, mientras que Esteban Chaves tiene que defender a Simon Yates y su liderato de los jóvenes, camiseta que ya ganó Adam, su hermano gemelo quien fue 4° el año anterior. Pero en su lucha con Yates por la camiseta de los jóvenes, el surafricano Louis Meintjes (jefe de filas del equipo UAE-Emirates en que corre Darwin Atapuma) puede ser un perfecto aliado de conveniencia para Urán. El ciclista ya fue octavo el año pasado y está en igual posición, a 3’07″ de Simon Yates en la tabla.

Pueden ser conjeturas, pero Rigoberto Urán y su equipo tal vez necesiten de alianzas. Para un fabricante canadiense de bicicletas de carreras como Cannondale (uno de los cinco mayores del mundo), es más factible un pacto en carretera con una compañía telefónica como la española Movistar, que con un competidor en su mercado. Y cada equipo del World Tour tiene el respaldo exclusivo de un gran fabricante de bicicletas. Pero también pueden funcionar alianzas inspiradas por el compañerismo y el respeto, o algo de nacionalismo.

Final incierto

Casi todos dan por sentado que Chris Froome ganará el Tour en la contra-reloj del sábado en Marsella sobre 22,5 kmts. Pero la ruta no es totalmente plana y esta vez será a otro precio. El británico incluso se quejó después de conocido el trazado, de que los organizadores habían reducido mucho la importancia de este tipo de etapas y que ello lo perjudicaba en sus posibilidades dado que es muy corta.

Ningún ciclista dicta el Tour. La idea de los organizadores era lograr una carrera variada y emocionante y hasta ahora ha sido así. La clasificación general que resulte luego de las dos etapas en los Alpes tendrá su veredicto en Marsella, de no ocurrir movimientos bruscos el viernes en la jornada más larga del Tour entre Embrun y Salon de Provence (222,5 kmts) cruzando la bellísima región de viñedos y campos de lavanda en Provenza y a merced del calor y de los vientos de costado aptos para trágicos cortes en el pelotón.

Los kilómetros finales del Tour-2017 en el puerto mediterráneo francés.

El trazado es esencialmente plano, con salida y meta en el estadio-Velódromo, y buena parte del recorrido sigue la costa mediterránea con una incursión interior: el ascenso a la basílica de Notre Dame de la Garde, que domina la segunda ciudad y primer puerto de Francia. Se trata de una escalada de poco más de un kilómetro desde el nivel del mar hasta 116 metros pero con porcentajes de hasta el 18 % de pendiente y bajo el intenso calor y humedad del puerto (temperaturas máximas de 30 grados y humedad promedio del 45%).

Los especialistas no deberían olvidar que Rigoberto Urán es buen contra-relojero, que fue campeón de Colombia de la especialidad en 2015, pero más importante, que el 22 de mayo de 2014 en el Giro d’Italia ganó la etapa 12, una contra-reloj individual de 41,9 kmts a través de los viñedos del Piamonte, entre Barbaresco y Barolo. Ese día “Rigo” le tomó  1’34″ al australiano Cadel Evans y batió a su compañero en el Omega-Pharma-Quick Step, Wout Poels (hoy en Sky) por dos minutos.

Como toda prueba deportiva, sólo hasta que se baja la bandera o terminan todos, se conoce el ganador. Y hay historias que se pueden repetir. Desde 2012 el Tour no había programado una prueba a cronometro la víspera de la llegada a los Campos Elíseos, pero aquella vez fue sobre 53.5 kmt; a la médida del especialista británico Bradley Wiggins, a la postre ganador de la fracción y del Tour.

Más cercana a la realidad del sábado y los sueños realizados es aquel mágico 23 de julio de 1989 (hace 28 años) cuando el estadounidense Greg LeMond derrotó al favorito francés Laurent Fignon en los Campos Elíseos y le ganó el Tour en la última etapa, una contra-reloj de 24,5 kilómetros entre Versalles y París, en el año del bicentenario francés, por 8″, hasta hoy la diferencia más estrecha en la historia de la carrera. Fignon había largado con 50″ de ventaja sobre LeMond que regresaba al ciclismo después de una para por un accidente de caza en que sufrió heridas con perdigones en su espalda.

LeMond llegó en silencio, con un pequeño equipo que fue invitado al Tour, el belga AD Renting, y corrió la contra-reloj con una relación durísima, 55 x 12, que le daba más avance por pedalazo. Terminaron sólo tres ciclistas pero ganaron el Tour y al final del año la escuadra se disolvió por falta de fondos.  En este caso, Cannnondale es uno de los pocos equipos que tienen su nómina completa y Urán puede contar con apoyo en buena parte de la ruta. * En su victoria en Chambery, Rigoberto Urán corrió los últimos 24 kilómetros con una relación relativamente similar en dureza a la de LeMond; 53 x 11.

La hora de Rigoberto

Rigoberto Urán es el pionero de esta nueva generación ciclística colombiana, abrió el camino y guió a varias de sus estrellas del momento.  Junto a Nairo Quintana y Esteban Chaves, a la bicampeona olímpica y mundial de BMX, Mariana Pajón y al sprinter Fernando Gaviria, es uno de los mej0res representantes de nuestro ciclismo.

La misma sonrisa, coraje, determinación y color verde de su primer uniforme profesional.

Retomando una frase de Nairo, “la calidad no se pierde de la noche a la mañana” y a pesar de las derrotas y dificultades, “Rigo” ha mantenido su calidad, tanto humana como ciclística. Desde 2006 cuando llegó con apenas 18 años al pequeño equipo continental Tenax en Europa, Rigoberto ha luchado contra la adversidad y siempre le ha dado la mano a sus compatriotas ciclistas, desde consejos y recomendaciones, hasta compartir sus rutinas.

En Pamplona compartió casa con Juan Mauricio Soler cuando integraron el equipo Caisse d’Epargne (hoy Movistar) y por allí pasó Nairo Quintana y otros pedalistas. Ha sido capitán del equipo ciclístico de Colombia en los Olímpicos y campeonatos mundiales, es un hombre orquesta y un gran motivador, su espiritu de trabajo y entrega es valorado por las grandes escuadras mundiales en las que ha figurado y hoy está cerca de cosechar con Cannondale la buena siembra de 12 temporadas en Europa, varias de ellas difíciles.

A Rigoberto Urán pocos lo tuvieron en cuenta antes de comenzar el Tour y lo habían olvidado o descartado. Pero mi lectura fue diferente y lo incluí en el Top-10 cómo un ciclista a considerar. Su excelente presentación me está dando la razón. Creo mucho en lo que puede hacer en los próximos cinco días y sin exagerar, con él, el Tour está más cerca que nunca.

Con su pinta de Mick Jagger y la energía desbordante del cantante estrella de los “Rolling Stones”, Rigoberto Urán puede conseguir la semana próxima su mayor “Satisfaction“, una de las canciones estelares de la mundialmente famosa banda británica formada en 1962, 25 años antes de nacido Rigo. La gran ventaja del hijo ilustre de Urrao, es que ha sabido tener los pies en la tierra, está muy cerca del objetivo máximo de cualquier ciclista de primer nivel mundial y ha corrido el Tour con sabiduría y concentración.

El ascenso ha sido vertiginoso. En junio, antes de largar el Tour, “Rigo” estaba 500/1 en las casas de apuestas británicas, después de la 5° etapa en “La Planche des Belles Filles” quedó 300/1, trás el triunfo en la 9a etapa su favoritismo llegó a 50/1  y a seis días del final en París está 10/1 y es tercer favorito. Froome encabeza las preferencias pero has bajado de 1/3 a 2/5 y le siguen igualados Aru y Bardet 7/1. Dan Martin como referencia del quinto favorito, está 50/1 en el nivel de preferencias.

Cannondale con Rigoberto iba por una victoria de etapa y aspiraba a un Top-10 en la prueba. Esos objetivos se han superado con lujo. Luego cambió la meta a luchar el podio del Tour -era el objetivo personal de Urán- y lo tiene a la vista, a 6″. Pero además, está apenas a 11″ del segundo lugar y a 29″ de coronar el “sueño amarillo” del ciclismo colombiano, el único que hasta ahora ha sido esquivo a los escarabajos.

Rigoberto Urán inició su vida con tragedia y entrega, vendiendo lotería y dándole la suerte a otros. Este sábado podría cobrar su Premio Mayor.

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COLOMBIANOS EN EL TOUR: Además de Rigoberto Urán (4° a 29″) y Quintana (11° a 6’16″) todos los ciclistas colombianos continúan la disputa del Tour. Carlos Betancur figura 18° a 22’17″, Sergio Luis Henao ocupa el puesto 23° a 31’56″, y Jarlinson Pantano es 33° a 1h 2′ 14″. Por su parte, Esteban Chaves es 54° a 1h 271 25″ y Darwin Atapuma 67° a 1h 42′ 05″ pero serán gregario en los Alpes.