“Rigo” araña el sueño amarillo

Rigoberto Urán demostró hoy en una de las etapas más difíciles de alta montaña del Tour de France que está entero para disputar el título al tricampeón Chris Froome, y luego de haber respondido rápidamente a los ataques en el grupo de favoritos, consiguió en la meta nuevos segundos valiosos para cumplir el “sueño amarillo”.

Ahora es segundo a 27″ del británico, en la mejor actuación de su historia ciclística en la “Grande Boucle” y de su equipo Cannondale. Jamás un ciclista colombiano en 34 años de participaciones había estado tan cerca de la victoria.

“Rigo” ya está en el podio y ahora le quedan tres etapas para atacar e intentar destronar a Froome y su poderoso equipo Sky. Hasta hoy ha luchado prácticamente sólo, corriendo con gran inteligencia, dosificando el esfuerzo y atento a cualquier parpadeo de sus enemigos. En uno de esos descuidos, el italiano Fabio Aru -lider por dos días del Tour- perdió la rueda el miércoles en el último ascenso de la etapa 17 y dejó en la meta 31″ vitales. Por cierto, el 17 es el número de la mala suerte en Italia.

Urán le recortó otros 2″ a Froome, a quien venció en el embalaje final por las bonificaciones de la etapa a pesar de que el español Mikel Landa le preparó el sprint al británico. Landa fue de nuevo el ángel guardián en la montaña, que le permitió a Froomey mantener el liderato en la batalla que libró con sus principales rivales en el Galibier, el techo del Tour.

En Serre-Chevalier, "Rigo" volvió a ganarle segundos a Froome y Bardet. Ya es podio del Tour-2017

Exceptuando a “Rigo”, a Froome lo atacaron primero Dan Martin y luego en varias ocasiones el francés Romain Bardet, quien cedió el segundo lugar del podio ante Urán pero tiene la misma diferencia en tiempo que el colombiano con el líder.

“Fue nuevamente una etapa muy difícil y debo agradecer a mis compañeros por el magnífico trabajo que hicieron con mucha presión por los ataques”, dijo gallardamente el campeón Froome, señalando además que sus piernas respondieron mejor que en los Pirineos y “eso es un buen signo porque no perdí tiempo”. Al quedar Aru fuera del podio, Froome aumentó de 18 a 27″ la ventaja con el segundo que es ahora “Rigo”. Como el mismo lo ha dicho, en este momento cada segundo cuenta.

Froome y Urán, los dos máximos candidatos a la victoria en París, no atacaron. Su tarea fue responder y controlar los ataques; el líder con la fortaleza de su equipo imponiendo el ritmo en la primera parte de la jornada y luego Landa, quien al terminar la etapa reconoció que no se encuentra bien físicamente y al final cedió mínimo tiempo. Tal vez la fatiga del Giro d’Italia y del trabajo en las montañas para llevar a Froome está empezando a cobrarle la factura. Sigue aspirando al podio pero ahora a casi un minuto (57″) de Urán y Bardet.

El gran perdedor del día fue Fabio Aru, quien se alejó del podio. Tambien el británico Simon Yates, quien cedió el sexto lugar y 1’30″ con el irlandés Dan Martin y ahora está a 4.07″ (prácticamente sin opción de podio) y Nairo Quintana que quedó sin gregarios en el ascenso final y salió del Top-10. Ahora es 12° a 12’54″ de Froome y sólo le queda aspirar a un triunfo de etapa mañana en el Col d’Izoard, cuatro años después de su primera y hasta hoy única victoria en el Tour, en Semnoz. Pero Nairo corre más con el corazón, su desgaste es visible y la meta es llegar a París.

El esloveno Primoz Roglic coronó primero el Galibier delante del "puma" Darwin Atapuma.

Otro damnificado de la dura jornada montañosa fue el alemán Marcel Kittel de la escuadra Quick-Step (compañero del sprinter colombiano Fernando Gaviria), ganador de cinco etapas en el Tour y hasta hoy líder de la camiseta verde de los puntos. Tuvo que abandonar el Tour luego de una caída en el descenso del primer premio de montaña en la Croix de Fer. El nuevo líder de la camiseta verde es el australiano Michael Matthews, del equipo Sunweb, el de Warren Barguil y del holandés Tom Dumoulin, campeón del Giro d’Italia en Mayo.

Los grandes ganadores del día fueron el sorprendente esloveno Primoz Roglic (27 años), quien coronó primero el Galibier y cruzó la meta en Serre-Chevalier con 1’13″ de ventaja sobre el grupo encabezado por Urán, y el casi seguro campeón de montaña, el francés Warren Barguil, quien subió al 10° puesto y puede aspirar a superar al veterano Alberto Contador, uno de los grandes animadores de la jornada.

Roglic, profesional del ciclismo apenas hace cinco años y ex-campeón mundial juvenil de Sky en 2007, despegó a Contador y al colombiano Darwin Atapuma a 6,5kms de la cima del Galibier.  Contador dio espectáculo y con su conocida garra intentó la victoria pero pagó el esfuerzo al final, mientras que el nariñense Atapuma, cumplió una gran presentación, primero ascendiendo el Galibier (pasó segundo) y luego en el descenso apoyando a su líder, el surafricano Louis Meintjes, otro de los damnificados del día, quien mantuvo el octavo lugar en la tabla (igual que en el Tour 2016) pero perdió más tiempo y se alejó de la camiseta de los jovenes que mantiene Simon Yates con 2’28″ de avance.

La última etapa de alta montaña este jueves 20 de julio, será vital para las aspiraciones de Froome, Urán y los primeros de la clasificación. De nuevo Sky saldrá a imponer el paso y a esperar los ataques en los kilómetros finales, donde los favoritos entregarán el resto de sus energías con miras a establecer las diferencias con las que teóricamente deberían llegar a la contra-reloj sobre 22,5 kms el sábado en Marsella. Froome es consciente de que Urán es su gran amenaza y tal como lo señaló su director técnico Nicolas Portal, necesita un minuto de ventaja para estar seguro. Portal (quien llevó a Urán a Sky en 2011) ya dijo que si el colombiano llega como líder con 30″ de avance a Marsella, será difícil vencerlo.

Portal sabe de lo que habla. Urán cedió 51″ con Froome en la contra-reloj inicial en Dusseldorf pero cinco minutos antes de la largada un comisario de la UCI dictaminó que el manubrio de su bicicleta no cumplía con el reglamento, contraviniendo la autorización dada dos horas antes por dos comisarios del Tour. Rigoberto largó con la bicicleta de repuesto que no estaba bien adaptada a sus características y cedió tiempo. Pero a lo largo de la carrera, es el único de los Ases del Tour que le ha descontado tiempo a Froome (24″) y el sábado, el colombiano y su equipo estarán bien preparados.

La cumbre de la verdad: Izoard

Tanto Froome como Urán reservaron energías para lo que puede ser un verdadero mano a mano en el ascenso al Col d’Izoard (2.360 mts), más intenso y difícil que el Galibier según los especialistas. Chris Froome sabe que su equipo Sky puede controlar la carrera, pero hasta el momento no ha podido descolgar a Urán. Además, tendrá que defenderse de Romain Bardet, quien ha advertido que seguirá sus ataques e intentará desplazarlo, probablemente con la ayuda de Warren Barguil y las otras cuatro escuadras francesas en carrera (Cofidis, Direct Energie, Fortuneo-Oscaro y FDJ).

La cima final del Tour-2017 terminará de decantar la carrera. Colombia ya ganó en esa cima.

Conseguir la victoria y el liderato es factible para Rigoberto Urán y el “sueño amarillo” estaría más cerca que nunca pero la etapa del viernes por las planicies de Provenza (la más larga del Tour), bajo el intenso calor, vientos de costado y un ritmo frenético que impondrán las escuadras de rodadores, será muy peligrosa para las aspiraciones de los favoritos y apta para los últimos ataques y cortes.

Rigoberto ha estado atento y seguro en todos los movimientos en carrera y su equipo tendrá la responsabilidad de entregarlo todo para dejarlo con la mejor opción en Marsella. Las diferencias y el desgaste acumulado serán cruciales, pero hasta ahora el hijo de Urrao ha demostrado que está en inmejorable forma para pelear el Tour. Este miércoles el principal comentarista de la cadena de televisión inglesa ITV que transmite diariamente en directo el Tour, el excampeón olímpico de pista y tres veces record mundial de la hora, el británico Chris Boardman, dijo que Urán es el enemigo y que Froome, a pesar del poderío de su equipo, aún no ha ganado el Tour.

El líder de Sky y de la carrera no ha vencido hasta el momento en ninguna etapa del Tour-2017. Lo intentará en Izoard y su equipo trabajará para ello. A Froome le convienen los finales en alto porque su forma de correr se basa en aceleraciones y ataques repetitivos al final de las cumbres para vencer la resistencia de sus rivales ya desgastados por el ritmo intenso que imponen sus gregarios. Izoard, donde en 2000 ganó el colombiano Santiago Botero rumbo a Briançon le ofrece esa oportunidad.

Pero Rigoberto Urán aún no ha dicho su última palabra y no ha atacado con contundencia. La oportunidad de alcanzar la gloria está muy cerca, trás 12 años de carrera profesional y tres subtítulos de primer nivel (Olímpico de ruta en 2012 y del Giro d’Italia en 2013 y 2014).

El renacer del ciclista colombiano en este Tour 2017 superó ya cualquier expectativa personal y de su equipo Cannondale, que ya anunció que le renovará su contrato al final del Tour. Libre de presiones y enfocado en la victoria, Rigo es el enemigo que su ex-compañero británico teme porque lo conoce bien y sabe que puede interrumpir su reinado.

Hay que seguir soñando que la camiseta verde limón su transforme en amarillo y que Urán reconfirme una verdad de a puño; que es uno de los mejores ciclistas del mundo.

Carta abierta al señor Eusebio Unzué

Londres, Julio 19, 2017

En mi calidad de colombiano de a pie, amante seguidor ferviente del ciclismo y expracticante recreativo del más hermoso y sufrido de los deportes modernos, lo emplazo públicamente ante la comunidad internacional, ante Colombia y los ciclistas colombianos, a que le ofrezca disculpas públicas a nuestro pedalista Nairo Alexander Quintana Rojas por sus desatinadas declaraciones en entrevista al periodista español Carlos Arribas del diario El País, en las que expresa su inconformidad con el ciclista -su empleado en el equipo Movistar- y con el mayor desparpajo afirma que nuestro deportista “no ha tenido una progresión” desde 2013 luego de su gran actuación en el Tour de France y parece haber tenido este año “una especie de retroceso”.

Me parece absolutamente indigno, irrespetuoso y un verdadero despropósito el conjunto de sus conceptos. Es un agravio y una ofensa contra Nairo y su palmarés deportivo, y con el ciclismo colombiano y todos los deportistas que desde 1986 han competido bajo sus órdenes, empezando con Samuel Cabrera, el mejor de su escuadra Reynolds y undécimo en el Tour de France de ese año.

Sus declaraciones revelan una pobreza de carácter y una falta de diplomacia que raya con el insulto y el agravio, desconociendo impúdicamente la entrega permanente, la dedicación diaria y los éxitos conseguidos por Nairo Quintana para su equipo Movistar desde que se vinculó en 2012. Y desde su debut pagó su derecho de piso como gregario de su veterano Alejandro Valverde, pero las circunstancias de carrera del Tour 2013 le revelaron al mundo la dimensión victoriosa de Nairo y su futuro promisorio. Subcampeón en su debut, campeón de los jóvenes, campeón de montaña y una victoria de etapa el 20 de julio, confirmaron la acertada elección y el excelente trabajo formativo del técnico colombiano Luis Fernando Saldarriaga en la antigua escuadra Colombia es Pasión, con la cual ganó el Tour de l’Avenir en 2010.

Usted jamás se esperó semejante alumbramiento. El “niño” Nairo cómo usted solía llamarlo, que llegó de las montañas colombianas de Boyacá a deslumbrar y opacar –gracias simplemente a su golpe de pedal superior-  a su líder y cabeza de la estructura ciclística española a la cual usted está vinculado desde hace ya más de tres décadas. Se encontró con un diamante en bruto que empezó a brillar por sí smismo.

Desconocer la progresión de Nairo es una absoluta majadería, para emplear un término muy de ustedes los españoles. Su palmarés habla:  Campeón del Giro d’Italia al año siguiente (2014) y de la Vuelta a España el año anterior (2016), con otro subtítulo del Tour en 2015, el año en que por razones extrañas usted prefirió asegurarle el puesto en el podio a Alejandro Valverde que ganarlo con Nairo y no le permitió atacar desde antes en l’Alpe de Huez, en la carrera más montañosa de los últimos años, hecha a la médida del escarabajo colombiano.

Usted desconoce olímpicamente la progresión de Nairo que también hubiera podido ganar la Vuelta a España en 2014 y hacer el doble Giro-Tour, de no haber mediado el par de caídas que primero le costaron el liderato y luego una clavícula.

Usted sabe que Nairo, enfermo y afectado por los altos niveles de polen en Julio pasado (las alergias como le llaman ustedes), no pudo rendir como se esperaba y a pesar de ello fue tercero en el Tour 2016.

Pero además usted desconoce que en menos de un año, Nairo Quintana es el primer ciclista de la historia moderna que ha corrido CUATRO grandes vueltas consecutivas y en todas ellas ha hecho podio o figurado en el Top-10. Fue tercero en el Tour 2016, ganó la Vuelta, fue subcampeón del Giro 2017 y en este momento, a falta de cinco etapas, es décimo en el Tour y aún puede ascender en la tabla. Dígame que ciclista español lo ha hecho!

Señor Unzué, con todo el respeto y como acostumbran decir ustedes los españoles para agredirnos a nosotros, los que llaman despectivamente “sudacas”, NO SEA GILIPOLLAS! O más claro, en español colombiano de a pie, NO SEA GUEVON.

Respete a Nairo y respete la verdad.

Usted cometió dos de los pécados más graves que considera la cultura anglo-sajona: la traición y la mentira.

Usted ha traicionado a Nairo Quintana en público porque un director resuelve y trata los temas internos, internamente. Reza el adagio que “los trapos sucios se lavan en casa”, pero parece que su lavadora española o su mente, están descuadradas.

Usted mintió y sabía de antemano que sería muy difícil para Nairo ganar el Tour pero confiaba en su querido Alejandro Valverde “…se puede decir ya, por la tranquilidad que nos daba Valverde, que sabíamos que lo tendría difícil para ganar pero que sería un hombre para estar ahí asegurando el protagonismo del equipo. La presencia de Valverde le daba tranquilidad a Nairo y Valverde corría sin presión, y seguro que ahora, si no se hubiera caído, estaría en el grupo de los mejores”.

Creo que para la mayoría de colombianos y los especialistas internacionales del ciclismo, queda claro que usted no valora a Nairo en su real dimensión, que usted quería un gregario para Valverde y “se le creció el enano”.

Ya otros ciclistas colombianos, y usted ha tenido algunos de los mejores en sus filas, sufrieron el mismo trato y menosprecio a sus condiciones. Pero como la mayoría de colombianos, gente cortés y valiente, nunca protestaron y en silencio cambiaron su rumbo.

Le recuerdo señor Unzué, que ustedes los españoles son la llamada “madre patria” por un accidente de navegación de la historia, que somos independientes de su corona hace más de 200 años, que no somos “sudacas” sino latinoamericanos y que merecemos respeto.

Usted ha quebrado la confianza y el “puente histórico” de Europa con Latinoamérica que auto-acostumbran decir los políticos españoles. Yo, colombiano, europeo y británico, puedo decirle con suficiente experiencia que ese puente está construido básicamente con los intereses económicos españoles.  En ese sentido señor Unzué, no olvidé que Telefónica de España es fuerte y sobrevive en el mercado mundial de las telecomunicaciones, gracias a los millones de latinoamericanos que utilizan sus servicios. Si Telefónica-Movistar no tuviera a Latinoamérica, su equipo no sería viable económicamente.

Y aunque no lo quiera ver, le recuerdo que Nairo Quintana es la cara deportiva de Movistar en el mundo, es Latinoamérica. Un buen jefe no comete semejante necedad en público, no critica a su empleado estrella y anuncia que quiere a su remplazo (Mikel Landa). Salir a decir sandeces y culpar a Nairo del fracaso de Movistar es injustificable.

Demuestra que a usted le falta cortesía, honestidad y respeto; cualidades humanas que le sobran a Nairo Alexander.

Señor Unzué, discúlpese!

 

Juan Carlos Rincón Domínguez

Colombiano-periodista

De los Andes llegan cóndores a dominar los Alpes!

Desde el Tour de France 1951 y la batalla antes de los Alpes suizos entre el ídolo italiano Fausto Coppi y el suizo Hugo Koblet, no se registraba una diferencia tan estrecha en la última semana entre los candidatos al título, y jamás un ciclista colombiano estuvo tan cerca del “sueño amarillo”. Sólo 29″ separan a Rigoberto Urán, el moderno “Cácique Toné” de Urrao, de la victoria más grande del ciclismo latinoamericano.

Al llegar a los Alpes, con dos jornadas de intensa montaña recorriendo 362,5 kms en los que deberán superar cumbres por encima de los 2.000 metros, los máximos favoritos a ganar la edición 104 del Tour de France, enfrentan el plato fuerte de la prueba más cerrada en los últimos 66 años, con Froome escoltado por Fabio Aru a 18″, Romain Bardet a 23″ y Urán. Y los ágiles escarabajos colombianos tienen la oportunidad de dominar las alturas, territorio de las águilas y los cóndores.

El tricampeón y líder británico Chris Froome, ha señalado que Urán “puede pelear el “maillot jaune” y que de cara a la contra-reloj individual del sábado en Marsella es una gran amenaza”. Froome ha reconocido tardíamente el peligro que representa el experimentado colombiano, su ex-compañero por tres temporadas (2011-2013) en el poderoso y dominador equipo Sky.

Los tres mosqueteros, siempre amigos y en equipos distintos. En los Alpes volverán a estar juntos.

Y a su vez, “Rigo” conoce las estrategias de Sky, sus métodos, sus sinergias, sus puntos fuertes y probablemente también los débiles. Se ha preparado mejor que siempre y está más cerca que nunca. En “la hora de Rigoberto”, los Alpes llegan con sus cumbres ya conquistadas anteriormente por grandes ciclistas colombianos para definir el Tour y descubrir las cartas de los favoritos. Del Póker de Ases que se juegan el podio en París, quien ha mostrado menos e igualmente parece haber derrochado menos energías, es Rigoberto. Los tres primeros, Froome, Aru y Bardet, han tenido que trabajar y defenderse y ese esfuerzo se acumula y al final pesa.

El equipo Sky está preocupado porque hay fricciones internas en vista de que Mikel Landa (5° a 1’17″ de Froome), quien se ha visto sólido e incluso mejor que su líder en la montaña, ha dicho que no volverá a ser segundo de nadie. Es la alternativa de la escuadra británica para pelear el título si desfallece Froomey, pero la aprobará en su momento su controvertido y petulante director general, Sir Dave Brailsford? El orgullo británico es algo muy fuerte, como lo comprueba la historia que relato al final del Blog. * Los británicos.

Y sus cuentas no les dan seguridad. La señal más clara de esa inquietud la dio hoy martes el Director deportivo de Sky, Nicolas Portal, al afirmar que “para ganar Chris debe llegar a Marsella al menos con un minuto de ventaja”.

Más preocupante para Sky, Portal dijo que “si Urán llega a Marsella con 30″ delante de Chris, será muy difícil vencerlo”. Rigo es más cauto y dijo sonriente que necesita “por ahí un minuto más o menos”.

Así las cosas, las dos etapas finales de alta montaña, son el argumento más inesperado y el libreto más favorable en la historia del ciclismo colombiano, con sus dos más importantes pedalistas de los últimos años, Rigoberto Urán y Nairo Quintana, amigos, compañeros y compatriotas, en el Top-10 de la prueba. Pero además, otros miembros de la élite de los mejores del mundo, de los magníficos, dispuestos a dejarlo todo en las exigentes cumbres para una victoria colombiana. Tal vez, este es el momento más propicio de una alianza colombiana, la de la sangre y la amistad forjada en las cumbres y carreteras de los Andes, los Pirineos y los Alpes, donde el Tour 2017 define desde este miércoles su campeón.

Colombia pedalea para ganar

Antes de comenzar el Tour, la atención se centraba en un nuevo duelo entre Chris Froome y el “águila de Cómbita”, Nairo Quintana. Nadie mencionaba a Rigoberto Urán ni había seguido su preparación, ni siquiera el famoso diario deportivo francés ” L’Equipe” (patrocinador del Tour), y los más optimistas, como yo, lo consideraba para un Top-10.

No me equivoqué.

En 2007 Juan Mauricio Soler fue campeón de montaña y el último colombiano en vencer en el Galibier.

Pero la misma historia le ocurrió a Nairo Quintana en el Tour centenario de 2013, el año de su debut. Le escribí a varios colegas y luego en mi Blog, la extrañeza que ello me producía y lo equivocados que estaban los medios europeos al olvidar su palmarés en ascenso. Nairo me dio la razón, terminó segundo, fue campeón  de montaña y el mejor de los jóvenes, a los 23 años.

Rigoberto es de cierta forma “el pionero” de esta nueva generación victoriosa, más fuerte y preparada que la del 80 con Luis Herrera y Fabio Parra. Siempre le abrió la puerta y recibió y ayudó a los ciclistas colombianos, varios de los cuales que están hoy en distintos equipos de primer nivel profesional vivieron en su casa de Pamplona, entre ellos Nairo Quintana. Urán y Nairo se conocen de hace muchos años y el director gerente de Movistar, Eusebio Unzué, no es ajeno a ello.

Unzué tuvo a Rigoberto en el equipo Caisse d’Epargne entre 2008 y 2010 y fue quien lo llevó al Tour por primera vez.  Nairo llegó a Pamplona a compartir con su ídolo Juan Mauricio Soler, el último colombiano que ha ganado el Galibier, en 2007 rumbó a Briançon y trás una escapada inverosímil de 68 kilómetros. Pero además, Carlos Betancur es amigo del “cóndor de Urrao”, son de la misma región, entrenaban juntos, y han compartido más de lo pensado. Igual de amigo es su otro paisano Sergio Luis Henao, ex-compañero en Sky pero hoy en el bando contrario y “Checho” tendrá que trabajar para su líder Chris Froome, el hombre al que se busca vencer y destronar, ojalá desde el miércoles en los Alpes.

Para todos los ciclistas colombianos Rigoberto Urán ha sido un referente y un amigo, y desde mañana, en las montañas finales, es la hora de agradecerle. Rigo va por el Tour, Nairo por una victoria y mejorar su Top-10 (el 8° puesto está a 16″), Carlos Betancur le debe marcar el paso a su líder y continuar su ascenso en la tabla (es 17° y podría estar en el Top-15) y su toma de forma porque probablemente será el líder de Movistar en la Vuelta a España. Al equipo español le conviene darle una mano a Urán y latinoamérica seguramente se lo agradecerá comprándole más telefonía.

Pero además, Rigo y Nairo podrían emular el doblete colombiano en el Tour de 1985 cuando Luis Herrera y Fabio Parra sobrevolaron las cumbres el 9 y 10 de julio, y ganaron consecutivamente las dos etapas de alta montaña del Tour en los Alpes franceses, que también son colombianos. Este vez las jornadas son más definitivas, 19 y 20 de julio, el día nacional, y no a mitad del Tour sino al final. El himno puede volver a resonar, tal vez muy fuerte el jueves en Izoard cuando Urán puede salir vestido de amarillo hacia Marsella.

Y junto a ese tridente, a pesar de su caída el martes, Jarlinson Pantano trabajará para su amigo Alberto Contador y dará lo máximo para ayudarle a volver al Top-10 y ganarse una etapa. En ese proceso, indirectamente le puede ayudar a Rigoberto. La misión de “Checho” Henao, Esteban Chaves y Darwin Atapuma es otra, de gregarios de sus líderes, y las fuerzas de los tres están al límite.

Rigo ha dicho que corre el Tour “día a día” y le da confianza el hecho de estar arriba con los favoritos y no perder tiempo. Sigue siendo cauto y señala que que todos sus rivales tienen posibilidades y considera que la etapa del jueves con final en el col d’Izoard “es donde más se puede hacer” para establecer diferencias serias y ganar el Tour.

El ciclista no hace cuentas ni anuncia ataques porque sabe que las carreras cambian mucho y hay que saber esperar el momento propicio. Sin embargo recordó que el paso del Galibier, el techo del Tour a 2642 metros (como Bogotá), también hará diferencias. Juego psicológico para desviar la atención?. Rigoberto tiene la experiencia necesaria para dar el golpe maestro, tal vez al estilo del líder Froome, en el momento más inesperado.

Por lo pronto, las cumbres de la Croix de Fer y el mítico Galibier, son el primer plato del banquete ciclístico en los Alpes, que los favoritos terminarán de digerir en Serre-Chevalier. Confiemos entonces en que Rigoberto Urán ingrese el miércoles al podio de los mejores Chefs del Tour de France.

* Los británicos:  Dos de los pécados más graves en la cultura anglo-sajona son la traición y la mentira. La historia de cómo Frank Williams prefirió perder el campeonato mundial de Fórmula Uno por la desobediencia de uno de sus pilotos, es reveladora de la mentalidad británica. En 1981 en el campeonato mundial de Fórmula Uno, la escudería Williams, campeona mundial y dominante en la categoría gracias a los autos de “efecto suelo” desarrollados por el ingeniero australiano Patrick Head, tuvo como segundo piloto al argentino Carlos Alberto Reuteman, contratado para respaldar a su líder, el recién laureado campeón, el australiano Alan Jones.  Reutemann, un experimentado piloto que había corrido con Brabham, Ferrari y Lotus, tenía 10 victorias en su palmarés, las mismas que Jones. El australiano ganó la primera valida del año en Long Beach el luego de que Reutemann cometiera un error por el cual terminó segundo. Dos semanas después en el Gran Premio de Brasil en el circuito de Jacarepaguá en Río de Janeiro, Reutemann hizo la pole y lideró la carrera de punta a punta, negándose a atender las órdenes de Frank Williams de dejar pasar a su líder Jones quien terminó segundo.

Enfurecido, Jones no subió al podio de premiación. Después del incidente, el clima dentro del equipo fue conflictivo toda la temporada y Jones y Williams nunca perdonaron al argentino. El título se definió el 17 de octubre en el circuito construído en el parqueadero del famoso Hotel Caesars Palace en Las Vegas. Reutemann llegó a la prueba como líder del campeonato mundial con un punto de ventaja sobre el brasileño Nelson Piquet de Brabham que buscaba su primera corona mundial con la escudería de propiedad de Bernie Ecclestone. Antes de la prueba Jones juró que no ayudaría a Reutemann a ganar el título. El argentino hizo la pole, Jones fue segundo y Piquet cuarto. En la largada, Jones superó a Reutemann y ganó de punta a punta, mientras que el argentino perdió gradualmente posiciones debido a un problema de su caja de cambios, al parecer mal ajustada por sus mecánicos. Piquet lo superó en la vuelta 17 y terminó quinto consiguiendo los dos puntos que le dieron el título. Reutemann finalizó octavo a una vuelta de Jones y Frank Williams jamás dio la orden de ayudar a Reutemann, perdiendo el título de pilotos pero ganando el de constructores. Fue la última victoria de Jones en Fórmula Uno y Reutemann se retiró al año siguiente.

 

La hora de Rigoberto

Chris Froome enfrentará a partir de este martes 18 de julio la semana más difícil de su carrera profesional para ganar un cuarto Tour de France, defendiendo una exigua ventaja de 1’12″ contra cuatro ciclistas de primer nivel. Entre esos retadores está Rigoberto Urán, un curtido colombiano qué por lo mostrado hasta ahora tiene la mejor opción de vencerlo y delante 772,5 kilómetros para lograrlo. Hoy es 4° a 29″ del líder y ex-compañero en Sky.

Nunca en sus anteriores participaciones y próximo del final, Froome había tenido tan cerca de su liderato a cuatro pedalistas en plenitud de forma: Fabio Aru, Romain Bardet, Rigoberto Urán y Dan Martin; todos jefes de equipo que se prepararon exclusivamente para el Tour. Y de ellos “Rigo”, ha mostrado que está muy fuerte, atento, gastando el mínimo necesario y esperando el momento clave de atacar.

El ciclista colombiano está a cinco días de la gloria el sábado en Marsella. La etapa final del domingo 23 de julio (103 kmt) es el “paseo de la victoria” a París y existe un acuerdo tácito, una regla de caballeros, que señala que el Tour ya terminó y ese día los líderes se limitan a rodar para el espectáculo y las cámaras de televisión y no atacan para intentar cambios finales en la clasificación.

"Rigo", 4° en el Tour-2017, le apunta a la victoria y llegar de amarillo a París.

El último descanso del Tour este lunes, antes de enfrentar el miércoles y jueves los temibles Alpes a más de 2.000 mts y en alturas bien favorables a la fisiología de los escarabajos colombianos, será de nerviosismo y mucha planificación para los británicos de Sky. En la semana los ataques vendrán de todos lados y el esfuerzo de haber defendido el liderato y comandar permanentemente la carrera (excepto jueves y viernes que Aru portó el “maillot jaune”), puede pagarse caro en los Alpes.

Froome ha tenido que esforzarse y ha flaqueado, ha mantenido la calma en los momentos difíciles pero se ha desgastado, como el domingo en que tuvo que exigirse para recortar casi un minuto de ventaja que le alcanzaron a tomar sus rivales en el ascenso al Col de Peyra Tallade, después de que lo habían atacado y el británico sufrió un percance mecánico y tuvo que cambiar de bicicleta y terminar la etapa con la de su compañero Mijal Kwiatkowski, su “ángel guardián” en el Tour-2017.

Pero también se han exigido Fabio Aru, Romain Bardet y Dan Martin. Rigoberto en cambio ha corrido con mucha inteligencia y al no tener un equipo sólido que lo defienda no ha buscado aún el liderato que exigiría mayor gasto de energías. Ha jugado entonces con el esfuerzo de los demás y siempre ha respondido ágil a los ataques, de Froome, de Aru o de Bardet. Corre a la rueda del líder y vigila a sus rivales.

El 14 de Julio pasado le escribí a mi gran amigo y colega Pablo Arbeláez, experto en ciclismo, que a mi juicio, de los cuatro Ases del Tour, Rigoberto Urán era el más sólido, el que mejor había administrado el esfuerzo, estaba haciendo la carrera perfecta y que era optimista sobre su desempeño. Mi comentario no obedecía a simple emoción y patriotismo, sino a razonamiento y seguimiento.

El juicioso de Urrao

Le expliqué a Pablo que cuando a finales de 2015 el gerente general del equipo estadounidense Cannondale, el ex-ciclista Jonathan Vaughters, contrató a Rigoberto, lo hizo con la conciencia de que el colombiano doble subcampeón del Giro y subcampeón olímpico de ruta, era un gran ciclista que no había sido bien estudiado y explotado.

Hasta ahora todo le sonríe al británico Chris Froome y su equipo Sky. Lo acompañará la sonrisa hasta París?

A Cannondale no le preocupó la falta de resultados del ciclista y se concentró en analizarlo completamente, con curvas de rendimiento, respuesta al esfuerzo, diseño de la temporada, alimentación, y todo ello con la última telemetría conectada a los iodos, pedales, potenciómetro y computador central del equipo.

Pero además Cannondale definió su preparación para el Tour-2017 desde octubre pasado. Rigoberto la comenzó en noviembre en su tierra natal de Urrao, aprovechando la ventaja de todos los pisos térmicos de la región, que van desde 100 mts sobre el nivel del mar hasta las mayores alturas de Antioquia, por encima de los 3.000 mts (superiores a las de Urrao, que está a 1.830).

En mi Blog previo al Tour el 30 de junio, expliqué que el director técnico del equipo continental colombiano Manzana Postobón, el profesor Luis Fernando Saldarriaga, consideraba que había muchos detalles para la prueba y que “estratégicamente el Tour se gana desde octubre con las contrataciones, y luego con el calendario y los modelos de entrenamiento”, entre otros claves. Los resultados del método científico estadounidense aplicado a Rigoberto Urán, son evidentes.

Rigo trabajó sólo y en silencio, se oxigenó en las cimas más duras, escalando con las relaciones más severas, exigiendo los músculos al máximo, realizando trabajos de repetición sentado en el sillín y extendiendo los umbrales del dolor y sufrimiento, mejorando los descensos a más de 70km/hora, con lluvia, y también rodando bajo el sol inclemente en las planicies. Tres meses intensos y luego trabajo de velódromo en Medellín, antes de venir a Europa en febrero para cumplir una temporada relativamente suave de pruebas clásicas; todo con miras a llegar en plenitud al Tour. Una preparación relativamente similar a la de Chris Froome.

Su intención era clara y lo dijo fugazmente en una entrevista en febrero: “hacer un buen Tour y pelear el podio”. Pocos lo escucharon.

Andrew Talansky y los gregarios de Rigoberto Urán no han estado a la altura. Tienen tiempo para mejorar.

Hay una señal clara del progreso y del estado de forma de “Rigo” en el Tour-2017. En la primera etapa, la caótica contra-reloj bajo la lluvia en Dusseldorf, Chris Froome fue sexto y Urán, corriendo conservadoramente y con cuidado finalizó 95° a 51″ del británico. El colombiano es el ciclista que más tiempo le ha descontado: 22″ y sin exigirse al límite! El otro es Bardet, que de los 39″ dejados en Dusseldorf, recuperó 16 y ahora está a 23. Todos los demás rivales perdieron tiempo con el británico, como Aru que está a 18″ como escolta en el podio, pero perdió  7″. En cambio, en silencio como una peligrosa tarántula, Rigoberto ha ajustado su cerco.

Tour ajustado y emocionante

Los organizadores de la “Grande boucle” acertaron en 2017 al crear un recorrido de alternancia que favoreció el espectáculo.

La cuidadosa combinación de distintos terrenos, menos ascensos pero más concentrados que en pasadas ediciones, cuatro llegadas en alto y otras cuatro en descenso, después de importantes puertos de montaña, consiguieron rescatar la sorpresa y le dieron otra dinámica a la carrera, superior al dominio aplastante de los últimos años por el equipo Sky.

Mi análisis antes de iniciarse el Tour de France-2017 consideraba como principal candidato al título al británico Chris Froome, dada su preparación, su historial triunfador en la prueba francesa y la sólida estructura del “Team Sky”, cuya formación infunde temor y respeto.

La realidad es que desde los lejanos tiempos de “La Vie Claire” con Bernard Hinault y Greg LeMond en los años 80 ó del Banesto de Miguel Indurain (hoy Movistar) en los 90, no se tenía un control tan claro del Tour por un equipo. Dejo fuera los años oscuros del estadounidense Lance Amstrong y su escuadra U.S.Postal Service a comienzos de este siglo.

En el momento, Sky aventaja por casi 10 minutos (9’52″) al mejor equipo francés, Ag2R-La Mondiale, que continúa con sus 9 pedalistas en carrera, mientras los británicos perdieron al galés Geraint Thomas, primer líder del Tour y una ficha clave para su capitán Froome. Hoy, con Froome líder y el vasco Mikel Landa sexto a 1’17″, Sky tiene dos cartas para jugar.

Cuando Bardet ha atacado "Rigo" ha estado pegado a su rueda. El francés fue 2° en 2016 y quiere el título.

Pero paradójicamente, a pesar de haber mantenido el dominio gracias a su equipo, a diferencia de los años anteriores el líder Chris Froome aún no ha ganado una etapa y le quedan básicamente tres opciones para conseguirlo, miércoles y jueves en los Alpes o el sábado en la definitiva contra-reloj en Marsella.

Sus rivales más peligrosos, Aru, Bardet y Urán, ya ganaron su etapa, y el líder sigue en blanco. En la historia reciente de la prueba más importante del mundo por etapas, sólo dos campeones han llegado a París sin ganar etapa: el estadounidense Greg LeMond en 1990 y el español Oscar Pereiro (trás la descalificación posterior de Floyd Landis por dopaje) en 2006. Pero Chris Froome, aún no ha ganado.

Alpes y ola de calor

Por primera vez en varios años las definitivas etapas de alta montaña del Tour, no siguen inmediatamente al descanso de la carrera, circunstancia que pudo aprovechar en varias ocasiones Chris Froome para atacar a sus rivales “en frío” y aumentarles ventaja.

Esta vez, los definitivos Alpes, con el techo del Tour, los enfrentarán los sobrevivientes de la carrera el miércoles y el jueves. Para el Póker de Ases de favoritos las batallas claves se librarán en tres cimas fuera de categoría, a más de 2.000 metros y otras seis por encima de los 1.200, comenzando este martes.

La etapa 16 parece inofensiva pero habrá que estar atentos y no perder la rueda.

Aunque no está considerada de alta montaña, la etapa 16 tiene en sus primeros 65 kmts dos cumbres de 3a y 4a categoría a más de 1.200 mts que pueden hacer daño y generar ataques inesperados, antes de descender hasta las orillas del Ródano y cruzar los famosos viñedos de Syrah en Tain L’Hermitage , rumbo hacia la meta en Romans-sur-Isère luego de 165 kmt bajo el sol canicular del verano europeo.

No es un detalle menor. La ola de calor ha registrado temperaturas extremas, de 35° en Francia y de 38° en el sur de España, con un aumento sustancial de los niveles de polen. La hidratación permanente será clave durante la semana para evitar desfallecimientos y sorpresas. Se necesitará total concentración y atención al mínimo detalle.

Para triunfar también hay que tener memoria y referentes. Cómo escribí el 22 de julio de 2015 en el diario nacional El Espectador, “Los Alpes son de los colombianos” y en ellos los “escarabajos” han escrito las páginas más gloriosas de nuestro ciclismo. Este año las grandes cumbres aparecen el miércoles 19 de julio con el larguísimo Col de la Croix de Fer (2.067 mts) sobre 24 kilometros, el Col du Telegraphe (1.566 mts y 21 rampas) que es considerado la base del Galibier, y el techo del Tour a 2.642 mts, desde donde los primeros pedalistas en cruzar se lanzarán en un brutal descenso de 24 kmt hasta Serre-Chevalier.

Al día siguiente, día nacional de Colombia, le etapa culmina en la estación de Sky del Col d’Izoard, última cumbre del Tour. Tanto en el Galibier como en Izoard han coronado primero los “escarabajos”; cuatro de ellos el Galibier: Francisco “Pacho” Rodríguez (1984), Luis “Lucho” Herrera (1986), Santiago Botero (2002) y Juan Mauricio Soler –el ídolo de infancia de Nairo Quintana- en 2007. Además, Botero cruzó primero en Izoard, un ascenso de 14 kilómetros con un desnivel del 7.3%, rumbo a su victoria en Briançon en 2000.

El 19 de julio los ciclistas escalarán el Galibier, una de las cimas más difíciles de los Alpes y el techo del Tour.

Esas dos grandes citas en el macizo más importante de Europa, deberían definir el Tour-2017.  Si llegara a flaquear Froome en momentos decisivos de los Alpes, Sky tendrá que jugarse su segunda carta, Mikel Landa (6° a 1.17″), quien hasta ahora se ha mostrado en gran forma en la montaña pero en los Alpes podría acusar el desgaste del Giro d’Italia y el fuerte trabajo de gregario que ha hecho en el Tour para su líder británico.

Reza el adagio que “en río revuelto, ganancia de pescadores” y Rigoberto Urán puede seguir la consigna. Es clara la pugna entre los equipos Sky y Ag2R-La Mondiale, los más fuertes del Tour. Los británicos tienen el mando y los franceses la intención de conseguirlo para su líder Bardet. Pero deberán trabajar con más entrega porque el domingo seis de ellos no pudieron sacar de rueda a Froome, quien les llegó con ayuda de tres de sus fichas, Henao, Nieve y Landa, luego que Kwiatkowski le diera su maquina.

Urán, Aru y Martin casi siempre llegan sin equipo a la parte final de las cumbres y están corriendo prácticamente sólos. Martin es un ciclista de media tabla (su mejor actuación en el Tour es 9° el  año pasado), Aru tuvo el mando del Tour dos días y lo resignó, mientras que Urán, hasta el momento no ha atacado seriamente. Podría hacerlo el miércoles en la primera etapa en los Alpes, en la que la sucesión de cumbres difíciles pueden ser definitivas para marcar las diferencias y tratar de “descomponer” a Sky. Además Rigoberto desciende bien y se ha preparado con juicio. El jueves es más factible un trabajo de equipo de Sky controlando el ascenso a l’Izoard e imponiendo un ritmo frenético, para que gane quien tenga las mejores reservas.

Juego de Alianzas

Si el miércoles al final de los durísimos 183 kms y el techo del Tour en el Galibier, Rigoberto Urán da su golpe maestro y llega a Serre-Chevalier como nuevo líder del Tour de France, el “sueño amarillo” estará más cerca que nunca pero necesitará reposar en buenas almohadas para que al día siguiente en la cima del Col d’Izoard, el 20 de julio, día nacional de Colombia, “Rigo” haya conseguido los 80 segundos de ventaja que necesitaría teóricamente para ganar el Tour el sábado en la contra-reloj en Marsella.

El liderato de Fabio Aru en el Tour-2017 duró dos días. El italiano es segundo y atacará en los Alpes.

Las alianzas ciclísticas en carrera no son extrañas y dado el momento, pueden funcionar en mutuo beneficio. Hace 30 años cuando Luis “Lucho” Herrera ganó la Vuelta a España, su equipo Café de Colombia tuvo el apoyo de la otra escuadra nacional, Postobón-Ryalcao, para defender a “Lucho” de los ataques del francés Laurent Fignon -que detestaba a los ciclistas colombianos y “hablaba pestes” de los escarabajos-, del alemán Reimund Dietzen (subcampeón) y de la alianza de las tres escuadras españolas encabezadas por Pedro Delgado, Vicente Belda y Anselmo Fuerte. Al final de la Vuelta el 15 de mayo de 1987 en Madrid, Herrera y Postobón-Ryalcao fueron campeones; individual y por equipos.

Tal vez las circunstancias se den entonces para que por primera vez, los “magníficos del ciclismo colombiano” le den la mano a Rigo, encabezados por su paisano Carlos Betancur y varias figuras de “la generación Saldarriaga” como Nairo Quintana en busca del Top-10, y Darwin Atapuma y Jarlinson Pantano, ayudando de paso a sus líderes Louis Meintjes y Alberto Contador a mejorar en la tabla.

Nairo Quintana aún cuenta, puede jugar un buen papel e incluso conseguir una victoria para su escuadra Movistar. Es cierto que a 6’16″ del líder ya no tiene opción de ganar ni de alcanzar de nuevo el podio (habría sido un gran resultado teniendo en cuenta su desgaste tratando de ganar el Giro d’Italia centenario), pero aún puede aspirar a quedar entre los 10 mejores del Tour. Le quedan dos días de recuperación; el lunes de descanso y la etapa “de transición” del martes antes de los Alpes.

El duro esfuerzo del viernes 14 de julio en la corta pero demoledora etapa montañosa en que fue segundo detrás del francés Warren Barguil, lo pagó 48 horas después. Al final del domingo en que perdió 3’54″ y se esfumaron sus opciones, dijo con franqueza que “la cabeza manda pero que las piernas no responden”. Pero Nairo jamás se entrega, el descanso le servirá y en los Alpes puede mostrar de nuevo su mejor fase, la de escalador nato.

Quintana terminó exhausto la etapa 15 del Tour-2017. Sus piernas no le responden en la montaña

Los intereses de los otros dos ciclistas colombianos son en cambio contrarios porque Sergio Henao tendrá que dar su energía a Chris Froome en Sky, mientras que Esteban Chaves tiene que defender a Simon Yates y su liderato de los jóvenes, camiseta que ya ganó Adam, su hermano gemelo quien fue 4° el año anterior. Pero en su lucha con Yates por la camiseta de los jóvenes, el surafricano Louis Meintjes (jefe de filas del equipo UAE-Emirates en que corre Darwin Atapuma) puede ser un perfecto aliado de conveniencia para Urán. El ciclista ya fue octavo el año pasado y está en igual posición, a 3’07″ de Simon Yates en la tabla.

Pueden ser conjeturas, pero Rigoberto Urán y su equipo tal vez necesiten de alianzas. Para un fabricante canadiense de bicicletas de carreras como Cannondale (uno de los cinco mayores del mundo), es más factible un pacto en carretera con una compañía telefónica como la española Movistar, que con un competidor en su mercado. Y cada equipo del World Tour tiene el respaldo exclusivo de un gran fabricante de bicicletas. Pero también pueden funcionar alianzas inspiradas por el compañerismo y el respeto, o algo de nacionalismo.

Final incierto

Casi todos dan por sentado que Chris Froome ganará el Tour en la contra-reloj del sábado en Marsella sobre 22,5 kmts. Pero la ruta no es totalmente plana y esta vez será a otro precio. El británico incluso se quejó después de conocido el trazado, de que los organizadores habían reducido mucho la importancia de este tipo de etapas y que ello lo perjudicaba en sus posibilidades dado que es muy corta.

Ningún ciclista dicta el Tour. La idea de los organizadores era lograr una carrera variada y emocionante y hasta ahora ha sido así. La clasificación general que resulte luego de las dos etapas en los Alpes tendrá su veredicto en Marsella, de no ocurrir movimientos bruscos el viernes en la jornada más larga del Tour entre Embrun y Salon de Provence (222,5 kmts) cruzando la bellísima región de viñedos y campos de lavanda en Provenza y a merced del calor y de los vientos de costado aptos para trágicos cortes en el pelotón.

Los kilómetros finales del Tour-2017 en el puerto mediterráneo francés.

El trazado es esencialmente plano, con salida y meta en el estadio-Velódromo, y buena parte del recorrido sigue la costa mediterránea con una incursión interior: el ascenso a la basílica de Notre Dame de la Garde, que domina la segunda ciudad y primer puerto de Francia. Se trata de una escalada de poco más de un kilómetro desde el nivel del mar hasta 116 metros pero con porcentajes de hasta el 18 % de pendiente y bajo el intenso calor y humedad del puerto (temperaturas máximas de 30 grados y humedad promedio del 45%).

Los especialistas no deberían olvidar que Rigoberto Urán es buen contra-relojero, que fue campeón de Colombia de la especialidad en 2015, pero más importante, que el 22 de mayo de 2014 en el Giro d’Italia ganó la etapa 12, una contra-reloj individual de 41,9 kmts a través de los viñedos del Piamonte, entre Barbaresco y Barolo. Ese día “Rigo” le tomó  1’34″ al australiano Cadel Evans y batió a su compañero en el Omega-Pharma-Quick Step, Wout Poels (hoy en Sky) por dos minutos.

Como toda prueba deportiva, sólo hasta que se baja la bandera o terminan todos, se conoce el ganador. Y hay historias que se pueden repetir. Desde 2012 el Tour no había programado una prueba a cronometro la víspera de la llegada a los Campos Elíseos, pero aquella vez fue sobre 53.5 kmt; a la médida del especialista británico Bradley Wiggins, a la postre ganador de la fracción y del Tour.

Más cercana a la realidad del sábado y los sueños realizados es aquel mágico 23 de julio de 1989 (hace 28 años) cuando el estadounidense Greg LeMond derrotó al favorito francés Laurent Fignon en los Campos Elíseos y le ganó el Tour en la última etapa, una contra-reloj de 24,5 kilómetros entre Versalles y París, en el año del bicentenario francés, por 8″, hasta hoy la diferencia más estrecha en la historia de la carrera. Fignon había largado con 50″ de ventaja sobre LeMond que regresaba al ciclismo después de una para por un accidente de caza en que sufrió heridas con perdigones en su espalda.

LeMond llegó en silencio, con un pequeño equipo que fue invitado al Tour, el belga AD Renting, y corrió la contra-reloj con una relación durísima, 55 x 12, que le daba más avance por pedalazo. Terminaron sólo tres ciclistas pero ganaron el Tour y al final del año la escuadra se disolvió por falta de fondos.  En este caso, Cannnondale es uno de los pocos equipos que tienen su nómina completa y Urán puede contar con apoyo en buena parte de la ruta. * En su victoria en Chambery, Rigoberto Urán corrió los últimos 24 kilómetros con una relación relativamente similar en dureza a la de LeMond; 53 x 11.

La hora de Rigoberto

Rigoberto Urán es el pionero de esta nueva generación ciclística colombiana, abrió el camino y guió a varias de sus estrellas del momento.  Junto a Nairo Quintana y Esteban Chaves, a la bicampeona olímpica y mundial de BMX, Mariana Pajón y al sprinter Fernando Gaviria, es uno de los mej0res representantes de nuestro ciclismo.

La misma sonrisa, coraje, determinación y color verde de su primer uniforme profesional.

Retomando una frase de Nairo, “la calidad no se pierde de la noche a la mañana” y a pesar de las derrotas y dificultades, “Rigo” ha mantenido su calidad, tanto humana como ciclística. Desde 2006 cuando llegó con apenas 18 años al pequeño equipo continental Tenax en Europa, Rigoberto ha luchado contra la adversidad y siempre le ha dado la mano a sus compatriotas ciclistas, desde consejos y recomendaciones, hasta compartir sus rutinas.

En Pamplona compartió casa con Juan Mauricio Soler cuando integraron el equipo Caisse d’Epargne (hoy Movistar) y por allí pasó Nairo Quintana y otros pedalistas. Ha sido capitán del equipo ciclístico de Colombia en los Olímpicos y campeonatos mundiales, es un hombre orquesta y un gran motivador, su espiritu de trabajo y entrega es valorado por las grandes escuadras mundiales en las que ha figurado y hoy está cerca de cosechar con Cannondale la buena siembra de 12 temporadas en Europa, varias de ellas difíciles.

A Rigoberto Urán pocos lo tuvieron en cuenta antes de comenzar el Tour y lo habían olvidado o descartado. Pero mi lectura fue diferente y lo incluí en el Top-10 cómo un ciclista a considerar. Su excelente presentación me está dando la razón. Creo mucho en lo que puede hacer en los próximos cinco días y sin exagerar, con él, el Tour está más cerca que nunca.

Con su pinta de Mick Jagger y la energía desbordante del cantante estrella de los “Rolling Stones”, Rigoberto Urán puede conseguir la semana próxima su mayor “Satisfaction“, una de las canciones estelares de la mundialmente famosa banda británica formada en 1962, 25 años antes de nacido Rigo. La gran ventaja del hijo ilustre de Urrao, es que ha sabido tener los pies en la tierra, está muy cerca del objetivo máximo de cualquier ciclista de primer nivel mundial y ha corrido el Tour con sabiduría y concentración.

El ascenso ha sido vertiginoso. En junio, antes de largar el Tour, “Rigo” estaba 500/1 en las casas de apuestas británicas, después de la 5° etapa en “La Planche des Belles Filles” quedó 300/1, trás el triunfo en la 9a etapa su favoritismo llegó a 50/1  y a seis días del final en París está 10/1 y es tercer favorito. Froome encabeza las preferencias pero has bajado de 1/3 a 2/5 y le siguen igualados Aru y Bardet 7/1. Dan Martin como referencia del quinto favorito, está 50/1 en el nivel de preferencias.

Cannondale con Rigoberto iba por una victoria de etapa y aspiraba a un Top-10 en la prueba. Esos objetivos se han superado con lujo. Luego cambió la meta a luchar el podio del Tour -era el objetivo personal de Urán- y lo tiene a la vista, a 6″. Pero además, está apenas a 11″ del segundo lugar y a 29″ de coronar el “sueño amarillo” del ciclismo colombiano, el único que hasta ahora ha sido esquivo a los escarabajos.

Rigoberto Urán inició su vida con tragedia y entrega, vendiendo lotería y dándole la suerte a otros. Este sábado podría cobrar su Premio Mayor.

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COLOMBIANOS EN EL TOUR: Además de Rigoberto Urán (4° a 29″) y Quintana (11° a 6’16″) todos los ciclistas colombianos continúan la disputa del Tour. Carlos Betancur figura 18° a 22’17″, Sergio Luis Henao ocupa el puesto 23° a 31’56″, y Jarlinson Pantano es 33° a 1h 2′ 14″. Por su parte, Esteban Chaves es 54° a 1h 271 25″ y Darwin Atapuma 67° a 1h 42′ 05″ pero serán gregario en los Alpes. 

Froome “amarillo” y “Rigo” a 6″ del Podio

La primera etapa de transición antes de los Alpes tuvo dos ganadores y confirmó que ambos Ases son los más fuertes e inteligentes del Tour de France: el británico Chris Froome y el colombiano Rigoberto Urán.

Con una fuerte aceleración en el repecho de 400 mts al final de la jornada en Rodez, el equipo Sky puso de nuevo a Chris Froome al frente del Tour y recuperó el “maillot jaune”. El único de los Ases que resistió la embestida final fue Rigoberto Urán, quien llegó a la par del nuevo líder y le descontó tiempo a sus demás rivales, colocándose ahora a 6″ del podio, a 11″ del segundo y a 29″ de Froome.

El “sciocco” (tonto) del día -tal como el propio ciclista lo reconoció- fue el ex-líder italiano Fabio Aru, quien se descuidó al final de la etapa y quedó en la parte trasera del pelotón, desde donde no pudo remontar. El italiano demostró que aún le falta aprender porque un líder jamás desampara a sus principales rivales y menos conociendo de antemano las intenciones de Froome y de Sky de atacar en el repecho final.

El triunfo de Michael Matthews en Rodez, le dio otra sacudida al Tour. Froome volvió al liderato.

En ese sentido, Rigoberto Urán demostró no sólo su excelente estado de forma sino su sabiduría para leer la carrera y estar siempre adelante, atento y firme. Froome no pudo despegarlo en la aceleración y tampoco al irlandés Dan Martin. Pero los demás cedieron tiempo precioso: Aru 24″ y el liderato, Romain Bardet y Simon Yates (4″), Nairo Quintana 18″ y Mikel Landa, 14″.

En este Tour-2017, uno de los más apretados de la historia de la prueba, cualquier segundo cuenta y podrá ser definitivo. No sólo por ello, sino por su carácter combativo y de liderazgo, Froome seguirá arañanado cualquier oportunidad. Y junto a él, Rigoberto Urán, quien cumple una excelente presentación, sigue esos mismo parámetros y jamás se le despega.

Es respetable la posición de Nairo Quintana quien dijo preferir no correr riegos y perder segundos, confiando en que las próximas etapas y los Alpes la semana próxima le permitan tener de nuevo su famoso “golpe de pedal”, recortar tiempo y luchar por el podio: “Al final se piensa más en la seguridad y en tener más oportunidades más adelante”, dijo Nairo, quien está ahora a 2.22″ de Froome.

Nadie sabe si el intenso esfuerzo del británico por ganar unos segundos mermen sus fuerzas para otros cimas y después le cuesten minutos. La lógica de Nairo fue preservar fuerzas para gastarlas en su terreno favorito, en los Alpes y sus largas y altas cumbres.

La jornada montañosa de este domingo antes del último descanso del Tour, puede seguir “moviendo” la prueba y causar otros estragos.

Pero por lo visto hasta hoy, Froome y Urán son los más sólidos y regulares; el tricampeón británico con el respaldo del mejor equipo del mundo, y el colombiano prácticamente sólo pero con la sabiduría de los “lobos de mar” -los grandes capitanes- y la energía del retador más peligroso, aquel que nunca habla ni muestra sus cartas antes del momento justo.

 

Nairo sigue vivo en el Tour!

Los campeones sacaron la casta en la etapa más corta e intensa del Tour de Francia 2017 que vio renacer a Nairo Quintana y al veterano Alberto Contador –segundo y tercero en la meta- y acercó la carta alterna de Sky, Mikel Landa, al 5° lugar en la clasificación general.

Los principales favoritos, Aru, Froome, Bardet y Urán, conservaron sus posiciones, en una etapa conservadora en la que sólo se atacaron en la bajada final del Mur de Péguère hacia Foix, luego de un ascenso de pendiente extrema que le costó el Top-10 al neozelandés George Bennett, único de los primeros clasificados que fue descolgado y bajó al puesto 11, luego de ceder más de cuatro minutos.

El triunfo de etapa del escalador francés Warren Barguil, quien atacó desde el comienzo de los 101 kms de la última etapa pirenaica, es merecido y casi le asegura la victoria como campeón de montaña. Quintana fue 2° y se acerca al podio del Tour.

Barguil celebró con su primera victoria en el Tour el día nacional de Francia.

Ganador del Tour de l’Avenir en 2012 cuando por 1” venció al colombiano Juan Esteban Chamorro, el joven Barguil (25 años) es prácticamente un “resucitado” del ciclismo luego de ser atropellado por un auto el 23 de enero del año pasado cuando entrenaba con su equipo Giant-Alpecin en Calpe (Alicante, España). Otros cinco compañeros suyos, entre ellos el alemán John Degenkolb, resultaron heridos en el incidente que le costó la temporada 2016.

Barguil, 8°en la Vuelta a España 2014 y 24° en el Tour 2015, logra su primera victoria en la carrera francesa y se saca el clavo de la derrota milimétrica la semana anterior en Chambery, donde el colombiano Rigoberto Urán lo venció en la meta. Con su triunfo Barguil ascendió al 15° puesto en la general, a 14’05” del líder.

Urán se quedó sin gregarios antes de la última cima y sólo tuvo el apoyo del italiano Alberto Bettiol, tras el desfallecimiento de los más cotizados Pierre Rolland y Andrew Talansky. Igual le ocurrió al líder italiano Fabio Aru, quien aunque perdió a su compañero Jakob Fulgsang (abandonó por las heridas en su brazo izquierdo) pudo controlar la carrera y los intentos esporádicos de sus inmediatos rivales, Froome, Bardet y Urán, separados por apenas 35” en la tabla.

El gran ganador de la intensa jornada fue el español Mikel Landa, segundo hombre del equipo británico Sky, que en un excelente movimiento táctico lanzó al vasco antes del primer puerto de montaña en el Col de Latrape. El español quedó a 1.09” del líder Aru y a 34” de Urán (4°), y a partir de ahora representa una amenaza y es una carta viable para Sky en caso de desfallecer su jefe Froome.

Nairo se recuperó. En los Alpes podría sorprender.

La incógnita es si mantendrá el paso en los durísimos Alpes la semana próxima, porque igual que Nairo Quintana, tiene en sus piernas el desgaste del Giro d’Italia en el que terminó 17 debido a una caída masiva que retrasó a su equipo. Con 27 años, Landa se juega su contrato de la temporada 2018 entre Movistar y Trek-Segafredo, que le ofrecen más posibilidades de ser líder y brillar en una Gran Vuelta, a diferencia del equipo Sky donde debe trabajar para los británicos Chris Froome o Geraint Thomas.

Casta de campeones

La etapa fue intensa y demoledora como se preveía. Sirvió para establecer el nivel de fuerzas de los favoritos y recuperar a dos campeones que ayer habían sido postergados a la disputa de una victoria de etapa; Nairo Quintana y Alberto Contador.

Ambos sacaron a relucir su estirpe de campeones y realizaron una gran presentación, que al primero lo deja ahora a 3” del séptimo clasificado Dan Martin y a 1’42” del podio en París, mientras que Contador volvió al Top-10 del Tour. “Siempre hemos luchado, siempre hemos estado y la calidad no se pierde de la noche a la mañana”, dijo Nairo, quien espera haber iniciado su recuperación y tener otros días brillantes en las próximas etapas.

Contador se unió a Landa desde el primer ascenso y trabajaron juntos para aumentar la diferencia, mientras que Quintana, a paso regulado, se acercó con Barguil desde la segunda cima, les llegó en el Mur de Péguère, y disputó la victoria en Foix. Con su segundo lugar en la etapa y la bonificación, Nairo mostró que ha recuperado fuerzas y en los Alpes habrá que contar con él, al menos para intentar el podio final.

Carlos Betancur, el segundo hombre de Movistar cumplió una buena presentación, inicialmente llevando a Nairo en el primer ascenso y luego regulando su paso para terminar 13° en la etapa (encabezó el tercer grupo) y mantener su puesto 18 en la tabla. Betancur va recuperando gradualmente su forma y con suerte podría aspirar a un Top-15 en su primera presentación en el Tour.

El gran perjudicado de la etapa fue Sergio Luis Henao, quien perdió más de 12’32” y descendió del puesto 16 al 21, ahora a 26’18” del líder Aru y condenado al papel exclusivo de gregario de Froome en los Alpes, porque Sky preservará a Mikel Nieve (12°) como tercer hombre para la clasificación por equipos.

Jarlinson Pantano, Esteban Chaves y Darwin Atapuma cedieron más tiempo y al terminar el segundo tramo montañoso del Tour, se ubican 26°, 47° y 63° en la tabla, respectivamente.

El Tour tiene este sábado una etapa de transición de 181,5 kms entre Blagnac y Rodez con tres puertos de montaña de 3ª categoría, antes de una jornada muy interesante el domingo en el Plateau d’Aubrac, en el macizo central – zona natal de Romain Bardet- con cuatro puertos de montaña llamados a estirar o cerrar aún más la clasificación.

Las cimas de primera categoría a más de 1.000mts de altura, la Montée de Naves d’Aubrac (1.058 mts) en el kilómetro 28,5 después de la largada en Laissac-Sévérat L’Eglise, y en especial el Col de Peyra Taillade (1.190 mts) a 31 kms de la meta en Le Puy-en-Velay, puede causar estragos.

Con una pendiente media de 7,4% sobre 8,3 kms y una gradiente máxima del 14% sobre un kmt, la última cima difícil de la segunda semana antes del descanso del lunes, será intensa y apta para sorpresas. Después llegarán los Alpes, que se antojan definitivos para el Tour-2017, incluso más que la contra-reloj del sábado 22 de julio sobre 22,5 kms en Marsella.

Todo dependerá de las diferencias y la fuerza que les quede a los favoritos.

El Tour de Francia definió su Póker de Ases

En el Tour de France no hay invencibles, por más dominadores que parezcan.

Por segunda vez Chris Froome perdió el liderato que había ejercido por 51 etapas,  tras desfallecer en la primera etapa pirenaica que su poderoso equipo Sky le había preparado para ganar y consolidar su ventaja. Con mínimos 6″ de avance, el italiano Fabrio Aru es el nuevo “Capo”.

La “locomotora” británica hizo todo para ganar: fragmentó el pelotón, decantó los favoritos y exigió al máximo a sus retadores, pero en los últimos 400 metros de la duodécima etapa en el muro de Peyragudes, su capitán insigne desde 2013 “cayó a la lona” por primera vez y resignó el “maillot jaune” a Aru. mientras el francés Romain Bardet se le acercó a 19″ y el colombiano Rigoberto Urán a 29″.

La esperanza francesa, Romain Bardet ganó en los Pirineos y puso a sufrir a Froome.

Al tricampeón británico le fallaron las fuerzas y de poco sirvió el intenso ritmo impuesto por sus escuderos. El efecto psicológico de su impotencia en la cima alentará ahora a sus principales retadores a atacarlo frontalmente, con Bardet y Urán a menos de medio minuto.

En la historia victoriosa de la escuadra británica iniciada con Bradley Wiggins en 2012 (Froome abandonó el Tour 2014 en la quinta etapa después de caídas que le causaron fracturas de la muñeca izquierda y la mano derecha), es apenas la segunda ocasión en que su dominio que parecía aplastante sufre un serio revés.

El Tour 2017 es imprevisible y quedó más cerrado que nunca, con cuatro Ases que se consolidaron en el Póker de favoritos: Aru, Froome (2°), el francés Romain Bardet (3°) y el sorprendente colombiano Rigoberto Urán, segundo en la estación de Sky de Peyragudes en otra concluyente presentación . Todos separados por mínimos 35″.

Luego de 12 etapas y a falta de 1.347,5 kms (el 39% del Tour), la prueba ha recobrado la emoción y el abanico de favoritos se ha cerrado.  En ese sentido, la prioridad del equipo Sky de distanciar a los rivales que habían pérdido tiempo en la clasificación general como Nairo Quintana y Alberto Contador, se cumplió. Ambos concedieron más de dos minutos y no representan peligro inmediato.

Sky ha perdido el liderato pero no el dominio. Ahora tiene a cuatro de sus ciclistas entre los 16 mejores de la carrera: Froome, Mikel Landa (7°), Mikel Nieve (13°) y Sergio “checho” Henao (16°), lo que nunca antes había acontecido.

El liderato de Fabrio Aru es exiguo, de apenas 6” sobre Froome, mientras que el francés Romain Bardet –vencedor en Peyragudes- está ahora a 25” del comando y al acecho, a 35″, la esperanza latinoamericana Rigoberto Urán. Con opciones muy serias.

Urán realizó una etapa excelente, sólo perdió tiempo con Bardet, consiguió bonificación, le descontó 26” a Froome y mantuvo firme su cuarto puesto, ahora a sólo 35” del líder. Inicialmente había sido sancionado con 20″ de retraso por los comisarios de carrera debido a que recibió de un espectador una caramañola con agua dentro de los diez kilómetros finales, lo cual prohíbe el reglamento. Su equipo aceptó el castigo pero recordó que el ganador Bardet cometió la misma infracción. Para zanjar la inconsistencia y no sancionar a Bardet, la UCI (la Unión Ciclística Internacional) se retractó el viernes en la mañana. El Tour 2017 está bien apretado!.

De los Pirineos a los Alpes

Si la primera etapa de alta montaña del Tour 2017 ganada por Rigoberto Urán en el macizo del Jura decantó la prueba, la primera en los Pirineos definió los favoritos. A mitad de la semana próxima dos etapas en los temibles Alpes, con cimas superiores a los 2.000 metros y en las cuales los ciclistas colombianos han escrito páginas gloriosas, serán el juez y sentenciarán la edición 104 del Tour de France.

Pero antes, este  viernes 14 de Julio, día nacional de Francia, la despedida de los Pirineos sobre un corto trazado de 101 kms, será otra batalla de infarto en la que Romain Bardet y el equipo AG2R-La Mondiale quiero cumplir su “toma de la Bastilla” y vestirse de amarillo en Foix, cuna del Conde de Navarra, Rey de Francia en 1589 con el nombre de Henri IV.

El Mur de Péguère es una pared que puede acabar con las ilusiones de muchos.

Antes de largarse el Tour, Luis Fernando Saldarriaga, director técnico del equipo Continental colombiano “Manzana Postobón”, me dijo que la etapa 13 con el Col de Latrape, el Col d’Agnes y el Mur de Péguère; “será peligrosa y requerirá de un gran planteo táctico para sacar ventaja”.

Aunque es la etapa más corta del Tour (exceptuando las dos contra-reloj), sus tres cimas de primera categoría están encadenadas en menos de 50 kms y contemplan pendientes promedio que van de 7,3 a 8.2%, pero con un trayecto infernal de 2kms que alcanza el 18% en el Muro de Péguère, por una carretera estrecha en la que hace cinco años -última vez que se disputó- los espectadores lanzaron puntillas y grapas al paso del pelotón, provocando numerosos pinchazos.

El Mur de Péguère es corto pero violento y sus últimos 3,6 kms son una verdadera pared al estilo de la famosa cima española del Angliru, en Asturias, en la que se podrá provocar una selección importante. El esfuerzo final puede tardar unos 15 minutos pero es imposible realizar aceleraciones debido a la dureza de la pendiente que obliga a cada ciclista a establecer su propio ritmo hasta la cima, antes de iniciar un rápido y peligroso descenso por una ruta estrecha pero no técnica, a 27 kilómetros de Foix, en la que será difícil recortar diferencias. Así pues, la etapa del número cabalístico 13 puede ser la de la buena fortuna para unos pocos y la de la crucificción para muchos.

Es previsible una jornada rápida, intensa, apta para contra-ataques, “romper piernas” y alianzas y cambios que pueden provocar un revolcón de la tabla general. Después del esfuerzo del jueves y la primera debilidad mostrada por Froome, puede haber ataques de todo tipo, en tanto que Sky intentará nuevamente controlar el ritmo y recuperar el primer lugar, o simplemente reservar fuerzas para la última semana.

Urán realiza un Tour soberbio y corre con inteligencia. Es amenaza y candidato al podio.

Las dos escuadras más compactas del pelotón, Sky y AG2R-La Mondiale, están llamadas al protagonismo y a atacar a Fabio Aru, en tanto que Urán, en gran estado de forma y corriendo con inteligencia, puede sacar partido de esa lucha, al igual que el irlandés Daniel Martin (5°) y el líder de los jóvenes, el británico Adam Yates (6°). Ninguno de ellos cuenta con un equipo fuerte que los respalde pero han manejado bien esa carencia.

Y por lo demostrado, habrá que seguir contando con el admirable neozelandés George Bennett (9°) y el surafricano Louis Meintjes (10°), muy consistentes y amenazando el 8° puesto de Nairo Quintana.

Nairo corazón valiente

Antes de comenzar los Pirineos, Nairo Quintana dijo que atacaría si tenía fuerzas. Pero el “águila de Cómbita” no las tuvo, no está al 100%.

Al terminar la jornada en que perdió 2’04” con Bardet, reconoció que fue un error el haber intentado el doblete Giro-Tour este año y que ese esfuerzo lo está pagando. “Las fuerzas no nos acompañan, las apuestas se ganan o se pierden y esta vez no hemos ganado como queríamos”, explicó el ciclista, a quien hay que reconocerle su entrega y coraje.

Cuando perdió la rueda del grupo del líder a una decena de kilómetros del Col de Peyresourde y a 15 de la meta, Nairo rebosó inteligencia: conservó la calma, reguló su paso, trató de mantener las diferencias, y se salvó del desastre que un esfuerzo desesperado le hubiera podido causar.

El ritmo intenso del Giro de Italia le pasó factura como Chris Froome y muchos especialistas señalaban, y confirmó que en el ciclismo moderno libre de dopaje, este doblete es cada vez más difícil. “Esperábamos acertar pero nos equivocamos”, señaló sin excusas. Ahora intentará recuperar fuerzas y vencer una etapa.

El "águila de Cómbita" sufre pero no claudica. Lucha en el Tour y buscará una victoria parcial.

El escarabajo conservó su octavo lugar en la general, mientras que el otro gran damnificado de la jornada, el bicampeón español Alberto Contador, también perdió más de dos minutos y ahora está a 7’14” del líder Aru y es 11 en la tabla.

A diferencia de Nairo, Contador (34 años) se había preparado exclusivamente para el Tour pero su resultado parece ser claro indicativo del declive luego de 16 años como profesional y dos escándalos de dopaje que ensombrecen su historial. La Vuelta a España el mes próximo podría ser su despedida ciclística. El danés Jakob Fuglsang (compañero de Aru en Astana y quien era 5° en la general), largó de Pau con fracturas menores en el codo y la muñeca izquierda, pero llegó a más de 27 minutos y ya no cuenta.

Nairo Quintana merece respeto y aplauso. Puede estar hoy lejos del podio del Tour, que consiguió en sus tres participaciones anteriores, pero no se debe olvidar que es el único gran ciclista del circuito mundial que ha corrido cuatro grandes vueltas en algo menos de un año!. El Tour 2016 (3°), la Vuelta a España 2016 (Campeón), el Giro d’Italia 2017 (sub-Campeón) y actualmente el Tour. Es un esfuerzo titánico y una muestra de su temple de ganador y luchador.

Al líder de Movistar aún le quedan tres etapas de alta montaña para brillar, la última de ellas el 20 de Julio, el día nacional de Colombia y cuatro años después de su única victoria en el Tour en 2013 (Semnoz), con meta en la estación de Ski del Col d’Izoard a 2.360 mts.

El tricampeón del Tour, Chris Froome, no es invencible. Su desfallecimiento abre la puerta a nuevos ataques.

Los británicos no son buenos en Ski y este año a Chris Froome y su equipo Sky, ninguna cima final del Tour –en estaciones de Ski- le ha sido favorable: en La Planche des Belles Filles ganó Fabio Aru, en Chambery Rigoberto Urán y en Peyragudes Romain Bardet. De hecho, el tricampeón británico es el único de los favoritos en carrera que no ha ganado etapa, algo inusual después de corrido más del 60% de la prueba.

Lo cierto es que la primera etapa en los Pirineos le dió la victoria a Bardet, el liderato a Aru, el primer fracaso a Froome y su locomotora Sky, y el optimismo a Rigoberto Urán. Y quedan muchos kilómetros de Tour.

LOS COLOMBIANOS: Además del destacado 4° lugar de Rigoberto Urán  y el 8° de Nairo Quintana, los otros pedalistas nacionales cumplen un papel decoroso dentro de sus posibilidades limitadas. Sergio Henao, gregario en Sky es 16°, el debutante Carlos Betancur se metió en el Top-20 y ahora es 18°, delante del líder de la montaña, el francés Warren Barguil, mientras que Jarlinson Pantano es 24° y aspira a mejorar su puesto 19 de los dos Tours anteriores y buscará una victoria de etapa. Los más retrasados son los pedalistas que sufrieron lesiones que interrumpieron su temporada y preparación: el segundo debutante, Esteban Chaves, que figura ahora 48° a más de 55 minutos -su misión es conseguir forma para la Vuelta a España- y Darwin Atapuma, distanciado 77 minutos del líder en el puesto 71.