Giro 2020 con Vini d’Italia: Barbera d’Asti (DOCG Superiore)

El ciclismo perdió hoy el rumbo en el Giro d’Italia.

Los 133 corredores que continúan disputando la segunda carrera más importante del calendario mundial, se rebelaron y se negaron a cumplir la totalidad del recorrido de la etapa 19 entre Morbegno y Asti -la más larga de la prueba de tres semanas sobre 258 kilómetros en terreno plano- argumentando exigencia física y los efectos del tiempo frío y las lluvias de otoño sobre los deportistas.

Después de la fantástica etapa del jueves con el ascenso al Paso del Stelvio (Cima Coppi) y los favoritos disputando con espiritu deportivo la victoria, la de hoy fue una deplorable farsa que tendrá consecuencias legales y deportivas para los ciclistas, cuya actitud ha sido criticada tanto por el director del Giro, Mauro Vegni, y varios directores de los equipos que siguen en carrera. Jumbo-Visma y Mitchelton Scott se retiraron la semana anterior debido a los contagios de Covid-19.

Al parecer el cansancio físico y mental de los ciclistas, los llevó a enfrentarse a la organización luego de que por cierres de carreteras se anunció en la noche del jueves que se agregarían otros 5 kms a la etapa. Se resistieron a largar en Morbegno pero la etapa se inició y a los 8 kms de recorrido los ciclistas pararon y se montaron en los buses de los equipos. La disputa se resolvió temporalmente, aceptando recortar la jornada a 124 kilómetros por un recorrido más suave. A dos días del final y con la etapa de este sábado modificada (no tendrá los ascensos a las duras cimas en el lado francés del Colle dell’Agnello y el Col de l’Izoard), el cierre del Giro será la contra-reloj del domingo a Milán.

Stress, fatiga, el Covid-19?. El daño está hecho porque las condiciones climáticas imperantes no eran tan malas como señalaron los ciclistas y no había necesidad de activar el protocolo de seguridad meteorológico de la UCI, la Unión Ciclista Internacional. La realidad es que hubo una rebelión de los pedalistas contra la organización de la carrera y ello crea un precedente muy delicado para el futuro del deporte. Las fracción la ganó el checo Josef Cerny y la clasificación de los favoritos no sufrió cambios.

El Giro 2020 con Vini d’Italia había preparado la presentación de un Barbera d’Asti, un vino tinto elaborado con la uva Barbera cultivada en las colinas de Monferrato, en el centro de Piamonte y Asti, donde concluyó la traumática jornada. Es un vino que por ley se elabora con un mínimo de 90% de la uva Barbera (se le puede mezclar Merlot y Cabernet Sauvignon), que fue promovido en 2008 a la categoría de Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG).

La uva Barbera es cultivada en 169 comunas del Piamonte (118 en la provincia de Asti) y el resto en el área vecina de Alessandria. En Asti los vinos se etiquetan Barbera d’Asti DOCG y Barbera d’Asti DOCG Superiore, que deben tener niveles mínimos de alcohol del 12% para el normal y del 12,5% para el Superiore, aunque algunos pueden alcanzar 14,5% como nuestro vino de esta tarde. Como hecho interesante hay libertad para la crianza en barrica en los primeros y para los Superiore la única exigencia es un mínimo de seis meses y que los vinos salgan a la venta 14 meses después de la cosecha, en noviembre del año siguiente.

El Barbera d’Asti es un vino afrutado de color rojo profundo cuando proviene de la zona norte y suelos calcáreos, como este joven (cosecha 2018) elaborado por la exitosa e importante cooperativa Araldica, de Castelvero, en el noroccidente de Piamonte. En la copa ofreció buena densidad (lagrimas medianamente lentas) y notas de ciruela y mora en nariz.

Lo había seleccionado para la etapa plana de hoy porque es un vino de textura suave y vibrante gracias a la acidez de la uva y las notas frutales y especiadas. Creo que este tiene un paso mínimo por barrica porque en ningún momento se siente el roble y fue un buen acuerdo con mi sandwich de pavo y lechuga de mi frugal almuerzo tras mi larga jornada del jueves. Un vino amistoso, fresco y amable que debe armonizar perfecto con pasta tagliatelle, ragú, embutidos, quesos blandos e incluso pescados blancos como el bacalao. La etapa fue en cambio controversia y discordia.

* Sitio web de la bodega cooperativa Araldica: www.araldicavini.com

ARALDICA: Esta cooperativa de Castelvero es uno de los productores más importantes de Barbera d’Asti y Barbera d’Alba, y también elabora excelentes vinos de Gavi, Moscato y Prosecco. Fue fundada en 1954 por un pequeño grupo de productores, encabezados por el cura párroco y ha evolucionado hasta ser la bodega más grande del Piamonte.

Está dirigida por el enólogo Claudio Manera, quien lidera un equipo integrado por su esposa Lella (en el laboratorio) y otros cuatro enólogos que son responsables de la calidad de la producción.

La cooperativa tiene 200 socios que cultivan 900 hectáreas de viñedo en toda la región, y en particular los de las colinas de Monferrato se destacan por la calidad de su Barbera. Tiene una moderna planta de embotellado y una bodega con control de temperatura con capacidad para almacenar las barricas elaboradas con roble esloveno, tradicionalmente empleado en esta región fronteriza. Cultivan principalmente variedades de uva autóctonas como Barbera, Nebbiolo (los vinos finales del Giro 2020, el sábado y domingo) y Dolcetto para los tintos y cortes, y Arneis y Moscato para los blancos. Además cultivan variedades internacionales como Merlot, Cabernet Sauvignon y Chardonnay. Los viñedos se extienden en las localidades de Langhe, Monferrato, Roero y Gavi.

Vuelta 2020 con Vinos de España: Maturana blanca (Rioja)

* Dionisio Ruiz Ijalba, el fundador de la dinámica bodega Viña Ijalba en Logroño, Rioja, inició su exitosa vida empresarial montando en una bicicleta, fruto de la necesidad, como tantos ejemplos de ciclistas triunfadores en el mundo. Nació en el pequeño pueblo de Nestares en 1931, en la Sierra, y el único medio de locomoción para desplazarse e ir al trabajo era pedaleando a diario 60 kilómetros, carretera para arriba, carretera para abajo. Luego su vida profesional se desarrolló como transportador haciendo viajes por Europa para una empresa dedicada a fabricar concreto (hormigón) y como buen visionario se aventuró en 1973 a montar la primera planta en la provincia de La Rioja para producir este material esencial en la construcción. Hoy, esa planta creció hasta convertirse en el grupo empresarial Dionisio Ruiz SL, un conjunto de compañías dedicadas al sector del transporte, producción de hormigón, construcción y como parte de la expansión, al sector vitivinícola.

En 1975 fundó Viña Ijalba y desde entonces ha plantado 80 hectáreas de viñedos ecológicos en antiguas canteras de grava y minas a cielo abierto para producir vinos de alta calidad. Además, desde fines del siglo 20 apostó por los proyectos de investigación para tratamiento de aguas residuales de la bodega, y su tarea vanguardista; la recuperación de variedades autóctonas minoritarias, entre ellas las uvas Maturana blanca, Maturana tinta, Tempranillo blanco y Graciano, produciendo vinos varietales de Rioja, contrario a la regla general de vinos de corte o ensamblaje de distintas uvas. Uno de esos vinos, el de Maturana blanca, fue producido por primera vez en el mundo por Viña Ijalba y es invitado de este jueves para la tercera etapa de la Vuelta a España 2020 y mi cena tardía.

Dionisio siempre mantuvo la afición por el ciclismo. Desde que nació la bodega hasta 2012 creó y patrocinó el equipo de ciclismo juvenil Viña Ijalba para formar pedalistas de La Rioja. De allí surgió el logroñés Carlos Coloma Nicolás, quien en 2016 fue medalla olímpica de bronce en ciclo-montañismo en Río de Janeiro. El empresario hizo presencia en varias ocasiones en el Tour de France y la Vuelta a España, y en su despacho tiene colgada en una vitrina especial una de las dos bicicletas de contra-reloj que utilizó Miguel Indurain para triunfar en su primer Tour de France en 1991, junto a innumerables recuerdos, camisetas y zapatillas de los campeones españoles.

Dionisio promovió además la creación de la Sociedad Ciclista Riojavelo de ciclo-turismo, que organiza salidas dominicales. Sigue colaborando indirectamente con la base del ciclismo riojano y a los 89 años hace dos horas diarias de deporte. 

El veterano irlandés Dan Martín, del equipo Israel Start Up Nation, ganó la tercera etapa de la Vuelta a España en el ascenso a la Laguna Negra de Vinuesa y avanzó al segundo lugar, a 5″ del campeón defensor y líder de la carrera, el esloveno Primoz Roglic.

El ecuatoriano Richard Carapaz es ahora 3° a 13″, seguido del primer español, Enric Mas, a 32″, el estadounidense Hugh John Carthy a 38″ y el estadounidense de origen esloveno Sepp Kuss, segundo ciclista del equipo Jumbo-Visma del líder, a 44″.

La etapa generó otras modificaciones en la general y los demás rivales se encuentran ya a más de un minuto de Roglic. El colombiano Esteban Chaves es ahora octavo a 1.29″, el español Marc Soler (9°) a 1.55″, el australiano George Bennett (10°) a 1.57″ y la tripleta de españoles, Alejandro Valverde (a 2:08″), David de la Cruz a 2:31″ y Mikel Nieve a 2:53″.

La etapa de este viernes sobre 191,7 kilómetros entre Garray y Ejea de los Caballeros, transcurrirá por la Provincia de Aragón sobre terreno llano y será propicia para una larga escapada o para una llegada masiva en embalaje, si los ciclistas deciden reservar fuerzas para las etapas de media y alta montaña del sábado y el domingo, con el temible ascenso al Col du Tourmalet en los Pirineos franceses.

Mientras tanto, en la Vuelta 2020 con Vinos de España, descorché una botella de vino varietal de la uva Maturana blanca, cuya recuperación se logró gracias a Viña Ijalba y la filosofía renovadora de Dionisio Ruiz Ijalba, que hoy sigue desarrollando su hija Marisol Ruiz, directora de la bodega.

Los registros históricos más antiguos referencian la uva Maturana blanca en 1622 (con el nombre Rivadavia) pero hasta hace unos años se había dado por extinta. El proceso de recuperación comenzó en 1988 con estudios de campo para encontrar las variedades y luego la creación, con años después en Viña Ijalba, de un banco de germoplasma de las variedades encontradas. De todas ellas, la Maturana blanca se considera de la mayor potencial y Viña Ijalba plantó un viñedo en 1995 y en 2001 lanzó el primer vino varietal (añejado en barrica) que corresponde a la cosecha 2000.

En el proceso de experimentación se encontró que es una uva de maduración precoz de alto contenido de azúcar y acidez, y de racimo muy pequeño, casi la mitad comparativamente con la Malvasía y una tercera parte del racimo de Viura! Actualmente hay apenas 38 hectáreas plantadas de Maturana blanca en el mundo, de las cuales 8 son de esta bodega pionera.

Viña Ijalba produce anualmente 10.000 botellas en la serie Varietales y emplea una parte de la producción en un vino de corte de tres uvas blancas con crianza de 8 meses en barrica nueva francesa (50% Viura 30% Maturana blanca y 20% Tempranillo blanco).

De la serie varietales hacen parte igualmente la Maturana tinta, el Tempranillo blanco y la Graciano, vinos que cataré en una próxima ocasión para completar el registro de estas uvas autóctonas. He probado antes las primeros vinos de Maturana tinta de Viña Ijalba, y en pocas ocasiones la Tempranillo blanca que Viña Ijalba también desarrolló y de la cual hay plantadas hoy más de 600 hectáreas en La Rioja.

El vino de hoy fue mi primer contacto con la Maturana blanca, que me interesó por los buenos conceptos de calidad. Y ciertamente que es una uva muy seductora. Viña Ijalba hace una crianza de tres meses sobre lías (la materia sólida que queda después de la fermentación formada por las levaduras) que le aporta más volumen y untuosidad (notas ligeramente grasas en boca). La experiencia de la bodega a lo largo de este siglo encontró que la uva expresa mejor su potencial sin barrica o con un paso muy leve y desde 2009 elabora la mayoría en tanques de cemento (revestidos) y apenas un 10% en barriles de roble francés Allier de 225, 300 y 500 litros.

La bodega me había señalado que consideran esta variedad como la más interesante de las recuperadas y por ello escogí este vino que corresponde a la cosecha 2019, es decir que proviene de plantas que ya tienen 25 años y están en plena madurez y desarrollo. El vino, de color amarillo medio y algo verdoso, tiene buena densidad (lagrimas) sin ser muy graso, es elegante en nariz y en paladar y tiene buen volumen.

Lo armonizamos en la noche con Merluza en salsa de yogurt de coco con cilantro picado y unos granos de pimienta china de sechuan con un toque de queso parmesano, todo ello acompañado de patacones de plátano (tostones). La armonía fue perfecta. Me gustó mucho el aroma inicial de papayuela y piña, que en boca se convierte en notas cítricas con un toque de miel de acacia y un retrogusto suavemente terroso, seco y persistente (25-35″). Su grado alcohólico (13.5%Vol) es ideal y le permita contrastar muy bien con pescados de mar de sabor fuerte o con carnes blancas en salsa.

Pienso que podría ser una excelente alternativa frente a la muy extendida Viura para producir vinos blancos complejos, de corte o varietales que quieran ser apreciados por su diversidad y carácter. El tema es el bajo rendimiento de la uva pero la calidad es notable. Me hizo recordar un poco los vinos borgoñones de Meursault pero con menor mineralidad. Un excelente descubrimiento que me encantará seguir en su evolución.

* Sitio oficial de la bodega Viña Ijalba: www. ijalba.com

Giro 2020 con Vini d’Italia: Timorasso (Fausto…Coppi!)

* Fausto Coppi es considerado el más grande ciclista italiano y uno de los cinco mejores de la historia; ganó cinco veces el Giro d’Italia, dos Tour de France y fue campeón mundial de ciclismo en tres ocasiones, dos de ellas en persecución individual y otra en ruta. Su dimensión es tan grande que su pueblo natal, Castellania, en la región del región de Colli Tortonesi en el Piamonte, fue rebautizado Castellania Coppi en el centenario de su nacimiento (Septiembre 15, 2019), en honor a Fausto y a su hermano menor Serse, también ciclista y quien murió en sus brazos a los 28 años luego de sufrir una conmoción cerebral tras una caída en el Giro del Piamonte.

Fausto también murió joven, a los 40 años, el 2 de enero de 1960, luego de contraer malaria en diciembre de 1959 en Burkina Faso, durante un viaje organizado por el presidente del país africano para que varias de las estrellas mundiales, entre ellas además el tricampeón del Tour, Louison Bobet y la figura en ascenso, Jacques Anquetil, compitieran contra los ciclistas locales.

Fausto Coppi amaba el vino y tenía un viñedo de 4.5 hectáreas en Castellania. Su nieto Francesco Bellocchio -la madre, Marina, es hija de Coppi- lo adquirió en 2002 con su esposa Anna Manfredi y el año anterior amplió la propiedad comprando otras 2 hectáreas.

Todos los viñedos están alrededor de la bodega Vigne Marina Coppi (Viñedos Marina Coppi), lo que los grandes productores franceses en Borgoña llaman “Monopole”. De ellos nacen siete vinos -como las siete Grandes Vueltas que ganó Coppi- y una producción casi confidencial y muy exclusiva, menos de 30.000 botellas anuales. Fausto murió antes de nacer Francesco (47 años) y esté decidió honrarlo nombrando Fausto a su vino emblemático, que proviene de una uva rara, única y autóctona de la zona de Tortona: Timorasso, que sobrevivió a la plaga de la Filoxera que arrasó con los viñedos europeos a fines del siglo 19.

Fausto, es el vino de este jueves y de la “etapa reina” del Giro d’Italia que cruzó la “Cima Coppi”, el punto más alto de la carrera en el Paso del Stelvio, en los Alpes orientales a 2.758 metros sobre el nivel del mar.

El esperado drama no defraudó. El líder portugués Joao Almeida perdió la Maglia Rosa después de 15 días y bajó al 5° lugar a 2:16″, el joven australiano Jai Hindley (24 años) del equipo holandés Sunweb ganó en Lago di Cancano la etapa 18 del Giro d’Italia, su compañero holandés Wilco Kelderman asumió el líderato y los tres primeros quedaron separados en la clasificación por 15″, aumentando la incertidumbre final de la prueba.

La dirección de la carrera modificó sustancialmente la última fracción de montaña del sábado debido a las restricciones de seguridad en Francia por la pandemia del Covid-19 y eliminó los ascensos al Colle dell’Agnello y del Col d’Izoard en los Alpes, ambos por encima de los 2.000 metros de altura. La etapa 20 tendrá entonces un desarrollo menos exigente y Kelderman, Hindley y el británico Tao Geoghegan Hart (3°) se jugarán sus opciones entre Sestriere (un ascenso de 11 kms de mediana dificultad y pendiente promedio de 6%) y la contra-reloj individual del domingo a Milán sobre 15,7 kms.

Con base en los resultados de la primera etapa a cronómetro, también plana y similar en distancia, Hindley tendría una ligera ventaja teórica pues superó a Kelderman por 13″ (está hoy a 12″) y a Tao por 49″. El cuarto clasificado, Pello Bilbao está a 1:19″ y Almeida, el mejor de todos en la especialidad, podría descontar un minuto que sería insuficiente. Pero la etapa del sábado podría ajustar aún más la general.

En el Paso del Stelvio, la “Cima Coppi”, fue primero el australiano Rohan Dennis (bicampeón mundial contra-reloj), compañero de Geoghegan Hart. Sunweb, que ahora copa los dos primeros lugares de la tabla es el favorito para recuperar el trono que consiguió en 2017 el holandés Tom Dumoulin, ahora en la escuadra Jumbo-Visma y disputando la Vuelta a España.

Mi idea original de vincular vino y ciclismo y vino tiene este jueves un día único; Fausto, Marina Coppi, Timorasso. Pocas veces una botella de vino tiene una connotación tan perfecta y cercana con el deporte más duro del mundo: el ciclismo.

Timorasso es una variedad de uva blanca, de piel gruesa, rústica y vigorosa que se cultivaba desde hace varios siglos en la zona de Alessandria (al sureste de Turín) y en particular en las colinas de Tortona. De hecho, todos los vinos pertenecen a la Denominación de Origen Colli Tortonesi (DOC) y los viñedos crecen en laderas con pendientes medias de hasta 35% de inclinación, sobre suelos mezclados de arcilla azulada (55%), arena (30%) y piedra caliza que se benefician de un de un clima continental, bajas precipitaciones, brisas marinas frescas y protección de los vientos fríos del norte; un microclima perfecto.

Ocurre que por la dificultad de la uva Timorasso a adaptarse a otras regiones diferentes a Tortona, la producción se fue abandonando en favor de uvas tintas más productivas como la Barbera, que también se cultiva en los Viñedos Marina Coppi y del cual salen las 4.500 botellas de I Grop, un vino tinto que probaremos próximamente.

La Timorasso estaba a punto de extinción pero a finales de los años 90 un movimiento encabezado por el productor Walter Massa, quien convenció a los viticultores locales del gran potencial de la uva, consiguió recuperarla. La bodega de Francesco Bellochio hace parte de esa veintena de productores consagrados a defenderla. La cuarta parte de sus viñedos (1,6 hectáreas) está plantada con Timorasso, mientras que de Barbera hay una hectárea.

La uva da vinos aromáticos y con potencial de guarda media. Nuestra botella, una de las 6.466 elaboradas en la añada 2016, no pasa por barrica de roble. Es un vino estilo Grand Cru que surge de dos parcelas (Gabetto y Montagnina) y tiene una crianza de ocho meses en tanques de acero inoxidable, se embotella en el mes de Julio y sale a la venta al segundo año de la cosecha después de una crianza de seis meses en botella. Es decir que nuestro Timorasso lleva dos años en el mercado.

La botella la descorchamos esta tarde para acompañar el almuerzo de trucha ahumada en salsa de limón, aceitunas y hierbas frescas, acompañada de verduras (calabacín, zanahoria y tomates cherry) en salsa de yogurt con menta y arroz mixto salvaje, que preparó mi esposa Elizabeth. Es un vino con mucha personalidad, fácil de beber pero elegante y complejo, con una persistencia excepcional de más de un minuto en boca.

Fausto es la expresión total del Timorasso y tiene tanta personalidad que armonizó además con el postre típico italiano: Tiramisú. Es realmente un “Grand Cru sin barrica” que primero sintonizó con los sabores fuertes de la trucha y su salsa y luego con el dulce, el café y el queso mascarpone del Tiramisú. 

Para apreciar mejor su expresividad lo serví 20 minutos antes en las copas Schott Zwiesel Sensa Airome, diseñadas para captar lo mejor de los aromas del vino. Los 14.5%Vol no se sienten y su densidad y fuerza es magnífica. Cada vez “abría” más en la copa y en el paladar revelaba su frescura y aromas cítricos de grosella, papayuela y piña madura, con un retrogusto suavemente mineral de silex, mica y piedra pomex. Un vino de 94-95 puntos, el blanco italiano más extraordinario que he probado en mi vida!

* Sitio web de los Viñedos Marina Coppi: www.vignemarinacoppi.com

VIGNE MARINA COPPI: Francesco Bellocchio nombró la bodega en honor a su madre, Marina Coppi y su vino Timorasso, Fausto, su abuelo. Los viñedos se plantaron con Barbera, Nebbiolo, Crotina, Timorasso y Favorita (Vermentino). Las vides se plantaron teniendo en cuenta el tipo de suelo y la exposición, y aunque no es agricultura orgánica certificada, sólo se utilizan productos naturales para combatir las plagas y no se emplean herbicidas ni fertilizantes químicos. La recolección de las uvas es manual y la producción es limitada para mantener una dimensión que permita trabajar con la familia y seguir garantizando calidad. Con un viñedo tan pequeño, Francesco y Anna tienen el control total de la tierra y de la elaboración de los vinos. Todo lo hacen ellos mismos y producen menos de 30.000 botellas anuales.

Entre 2005 y 2009, la bodega desarrolló su línea de vinos tintos y blancos; los Barbera Sant’Andrea (joven y fragante), Castellania (clásico de la región con el nombre del pueblo) y el I Grop, con crianza en barrica y de mayor complejidad. Los blancos son Marine (elaborado con Favorita) y Fausto, el seductor Timorasso de esta tarde en la etapa 18 del Giro d’Italia 2020.

Vuelta 2020 con Vinos de España: Bobal (Utiel-Requena)

El joven ciclista catalán Marc Soler, del equipo español Movistar, ganó en Lekunberri (Navarra) la segunda etapa de la Vuelta a España 2020 y avanzo hasta el 10° lugar de la clasificación, mientras que el líder esloveno Primoz Roglic mantuvo el líderato.

El irlandés Dan Martín avanzó al segundo lugar de la tabla y está a 9″ de Roglic, mientras que el ecuatoriano Richard Carapaz ahora es 3° a 11″, seguido del colombiano Esteban Chaves (4°) y del español Enric Mas, ambos a 17″.

Hoy se desplomaron dos de los opcionados, el holandés Tom Dumoulin y el francés David Gaudu. Ambos están ahora a más de 9 minutos. También continuaron perdiendo tiempo el ruso Alexandr Vlasov, y los colombianos Iván Ramiro Sosa y Daniel Felipe Martínez quien sufrió una caída en la primera jornada, está resentido y figura a más de 20 minutos.

La etapa de media montaña depuró aún más los favoritos. Entre Roglic y el colombiano Sergio Luis Henao (20°), hay 2:36″. De ese grupo de ciclistas debería salir el campeón porque luego las diferencias superan los tres minutos y con una carrera tan rápida y de recorrido alterno, será difícil descontar. La etapa de este jueves llega a la provincia de Soria y con el selectivo final en alto en la Laguna Negra de Vinuesa (1.735ms de altura) que incluye una pendiente del 10% en el último tramo del ascenso, posiblemente acabará con las ilusiones de otros candidatos.  

El vino de hoy es un homenaje a la uva valenciana Bobal, originaria de la región de Utiel-Requena (es el 80% de las uvas tintas cultivadas) y la tercera variedad tinta más común en España (57.580 hectáreas) después de la Tempranillo y la Garnacha. Entre las tres constituyen la tercera parte de los viñedos españoles y si se agregan las variedades blancas Airén y Viura, suman el 62% del total plantado.

El problema de esta vibrante uva mediterránea es que se ha utilizado tradicionalmente para producción de vino a granel, pero hoy los productores que trabajan en altitudes superiores a los 800ms sobre el nivel del mar están manejando la variedad con las técnicas modernas y consiguiendo vinos de muy alto nivel.

Bobal es una cepa vigorosa y muy productiva, resistente a las condiciones climáticas extremas y a enfermedades pero difícil de trabajar porque se cultiva mayoritariamente como arbusto a ras de tierra (en vaso) y en menor medida en espaldera, es decir en hileras con postes, alambrado y, cuando lo permite la legislación, riego por goteo que facilita el cultivo y la recolección, tanto manual como mecánica. Se cultiva principalmente en la región de Valencia y la Denominación de Origen Protegida (DOP) Utiel-Requena, pero igualmente en Cuenca, Albacete, Castilla-La Mancha, Alicante, Murcia y las DO Campo de Borja, Calatayud, Cariñena y Ribera del Guadiana.

Pero es en Utiel-Requena donde consigue su mejor expresión varietal gracias al clima continental y los suelos calizos y arcillosos. Normalmente es un vino suave, afrutado, fresco aunque ligeramente rústico (suave astringencia), de acidez alta, baja graduación alcohólica (11-12%Vol) y que en ocasiones llega a ser tánico.

Los vinos de Bobal los descubrí tardíamente, hace apenas 15 años en España, pero me sorprende cada vez su evolución y la pasión con que amigos viticultores, sommeliers y enólogos, se han consagrado a rescatar y valorar la uva. Cuando he visitado Valencia, me alegra comprobar el dinamismo y crecimiento de la producción y el notable aumento de calidad. Por ello, al pensar en el proyecto #Vuelta2020conVinosdeEspaña, le consulté a mi amigo Mario de la Fuente, gerente de la Plataforma Tecnológica del Vino y durante varios años representante de España ante la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) en París, que me recomendará un Gran Vino de Bobal.

Es Bobos 2018, el vino de esta tarde y de la segunda etapa de la Vuelta a España, elaborado por las Bodegas Hispano Suizas con la asesoría del enólogo consultor Pablo Ossorio. Sorprende desde la botella atípica ancha y baja, el diseño de la etiqueta, la cápsula y el corcho, portando la cruz suiza, y por supuesto, el vino en boca.

Bobos es un vino elaborado a partir de una selección especial de viñas viejas de más de 80 años, cultivadas en los mismos terrenos de la Bodega. Según Pablo, es una uva Bobal diferente y de mucho carácter.

El nombre Bobos es una sinonimia de Bobal y Finca Casa la Borracha, la antigua finca donde está ahora la bodega. Es un vino muy elegante y moderno (vibrante y complejo) al que le otorgo 92-93 puntos en la escala internacional, y cuya armonía e integración creo que provienen de una crianza corta (10 meses) en toneles nuevos de roble francés de 300 litros y no de 225 como la barrica tradicional bordelesa. Ello consigue que el vino esté menos marcado por el roble y la fruta se pronuncie con toda su fuerza.  Lo disfrutaré ahora en la cena, con un guisado de garbanzos con salchichas porque no tuve tiempo de comprar tripa o chorizos que irían mejor.

Es un vino de color rojo púrpura, muy fragante en en nariz con aromas de moras y frambuesa, finas hierbas y aceite de eucalipto, denso en la copa con lagrimas medianas y en el paladar es elegante y suave, especiado y muy largo y persistente, con notas de frutos rojos, tabaco, tostados suaves y una acidez agradable que sin llegar a ser astringente invita a la segunda y la tercera copa. Pero algo que me marcó fue su profundidad y persistencia porque un minuto después, las notas seguían palpitando en la lengua y mis papilas que sobrevivieron la tarde simplemente con agua mientras escribía el blog del Giro d’Italia y luego este de la segunda etapa de la Vuelta a España.

* Sitio web de Bodegas Hispano Suizas: www.bodegashispanosuizas.com

Giro 2020 con Vini d’Italia: Bardolino 2019 (DOC)

El australiano Ben O’Connor del equipo ciclista surafricano NTT Pro Cycling (el antiguo Dimension Data), ganó en Madonna di Campiglio la etapa 17 en montaña del Giro d’Italia, mientras que el grupo de favoritos llegó a 5:11″, guardó los ataques y reservó fuerzas para la fracción reina de mañana jueves que ascenderá cuatro cumbres, entre ellas el punto más alto de la carrera, la “Cima Coppi” en el Paso del Stelvio a 2.758 ms de altura; un día realmente decisivo.

La cuarta jornada de alta montaña fue apenas otro día de transición en el Giro 2020 y la clasificación general no sufrió cambios, excepto que el segundo en la meta, el austríaco Hermann Pernsteiner del equipo Bahrain-McLaren ascendió al puesto 11°en la tabla y ahora figura a 5:07″ por delante del danés Jakob Fuglsang, uno de los favoritos.

El Giro 2020 sigue en el norte de Italia y atacó las primeras cimas. De las planicies del Véneto ascendió a la famosa estación de esquí de Madonna di Campiglio, donde anualmente la emblemática escudería Ferrari de Fórmula Uno presenta su nuevo monoplaza. Es el punto principal de acceso a las montañas Dolomitas, en el Trentino, donde para calentarse y acompañar el antipasto y la charcutería, siempre es bienvenido un vino vibrante, afrutado y fresco como el Bardolino, elaborado en la provincia vecina, al sureste del Lago de Garda.

El Bardolino es un vino con Denominación de Origen desde 1968, producido únicamente en la región de Verona a partir del ensamblaje de tres uvas principales; Corvina, Rondinella y Molinara. Sin embargo, para darle más estructura a los vinos -por lo general suaves y afrutados para beber jovenes- está autorizado que la mezcla tenga hasta un 20% de otras uvas, entre ellas Barbera, Marzemino, Rossignola, Sangiovese, Garganega (blanca), y las variedades internacionales Merlot y Cabernet Sauvignon.

La realidad es que el Bardolino DOC es un vino ligero y afrutado que proviene de altos rendimientos y sufre de la comparación con su vecino Valpolicella que tiene las mismas tres uvas principales pero más cuerpo y estructura. Su hermano mayor, el Bardolino Superiore (DOCG) es un vino con añejamiento y mayor calidad, pero también sufre la relación con el Valpolicella Superiore y el Ripasso. Generalmente Bardolino contiene menos Corvina (da cuerpo y estructura) y más Rondinella, que es una uva con perfil neutro pero muy productiva y resistente a las enfermedades.

Los vinos elaborados en zonas de viñedos tradicionales cerca de la ciudad de Bardolino y en la orilla oriental del lago de Garda (bajo las colinas que se extienden hasta el Trentino), se etiquetan como Classico y son la mitad de la producción. El ensamblaje básico es 35% Corvina que le da color, estructura y los sabores de cereza y mora dulce y 65% Rondinella que le aporta notas herbales y frescas.

Son vinos suaves (hasta un 12,5%Vol) y frutales, mientras que el Bardolino Superiore tiene al menos un 1% más de graduación alcohólica y debe ser añejado como mínimo un año antes de la venta. Es la misma legislación que existe para los vinos genéricos de Burdeos y el Bordeaux Superior, que tiene más estructura, un 1% más de grado alcohólico y un año de crianza en barrica de roble.

Bardolino sufre además de otra comparación con los vinos de Francia. En 1987 se aprobó la producción del Bardolino Novello, como respuesta al éxito de los vinos nuevos de Beaujoulais (Beaujolais nouveau) y a que otras Denominaciones de Origen italianas autorizaron elaborar vinos Novello. También está autorizada la producción de un vino rosado, Bardolino Chiaretto, que es ligeramente espumante.

El Bardolino de este día frío londinense es un vino de US$12 producido por la centenaria bodega familiar Recchia (1906), una de las más grandes en Valpolicella. Correspondió a mi expectativa porque quería un vino fresco y afrutado para acompañar mi almuerzo ligero con charcutería de jamón curado y salchichas, mientras los ciclistas del Giro recorrían las montañas del nordeste italiano. Hecho interesante de este vino jóven (2019) es que deja en la boca y la lengua una delicada sensación “frizzante” (chispeante), sin llegar a ser espumante. Es un toque interesante que además refresca.

* Sitio web (en inglés e italiano) de la Bodega Recchia: www.recchiavini.it/eng/

Vuelta 2020 con Vinos de España: Txakolí 2016 (DOP)

El campeón de la Vuelta a España, el esloveno Primoz Roglic, inició con pie derecho la defensa de su título y ganó la primera etapa en el Alto de Arrate, en el País Vasco, consiguiendo un doblete histórico para el ciclismo de su país. Minutos antes Jan Tratnik había vencido en la etapa 16 del Giro d’Italia, que cumple simultáneamente su última semana con la primera de La Vuelta.

La escuadra holandesa Jumbo-Visma hizo un serio trabajo de demolición y decantó los favoritos desde el primer día. En el ascenso final seleccionó el grupo y el ataque del estadounidense Sepp Kuss a un kilómetro de la meta, dejó a Roglic en posición privilegiada. Sólo siete ciclistas consiguieron mantenerse, entre ellos el ecuatoriano Richard Carapaz, el irlandés Dan Martin, el colombiano Esteban Chaves y el español Enric Mas, que lo siguieron en la meta. Carapaz y Enric Mas confirmaron su favoritismo, mientras Esteban Chaves es hoy valorado con seriedad y figura quinto en las apuestas; de 80/1 antes de largar está 22/1.

El dominio de Jumbo-Visma es tan aplastante que cinco de sus ocho ciclistas están entre los 16 primeros de la clasificación, separados por solo 51″: Roglic líder, Kuss (8° a 10″), George Bennett (9° a 40″), Robert Gesink (12°) y Tom Dumoulin (16°), ambos a 51″. Será muy difícil frenar la locomotora holandesa.

Perdieron tiempo valioso el holandés Tom Dumoulin, compañero de Roglic, y el veterano español Alejandro Valverde (51″), y los franceses Guillaume Martin (1:08″), David Gaudu (2:22″) y Thibaud Pinot, más de 10 minutos! También cedieron terreno los lideres de Education First, Daniel Felipe Martínez (4:29″) y de Astana, el ruso Alexandr Vlasov (4:31″). Además, la mayor incógnita se resolvió…Chris Froome no está recuperado y llegó a 11:12″, fuera de cualquier opción.

Pocas veces una Gran Vuelta sentencia en su primera etapa la suerte de los favoritos. Y pocas veces se tiene la fortuna de descorchar y apreciar la increíble dimensión de un Vino de Pago de Txakolí, el emblema vinícola del País Vasco, elaborado 100% con la uva Ondarrabi Zuri y creado por una enóloga vasca amiga, la discreta Ana Martín Onzain, a la que conocí hace 15 años cuando descubrí los nuevos y deliciosos vinos de la Denominación de Origen, Cigales, al norte de Valladolid.

En junio de 2010, cuando fui invitado por los vinos de la D.O.Ribeiro a la cata anual de sus vinos organizada por mi gran colega Andrés Proensa, autor de la famosa Guía anual Proensa de vinos de España y la revista bilingue PlanetAVino en la que soy colaborador, me encontré con Ana. Me contó con emoción su nuevo proyecto: un vino especial de Txacoli.

Pues bien, es el vino con el que comienzo la Vuelta 2020 con Vinos de España: el Malkoa de la excelente añada 2016, una joya de la cual sólo se producen 6.600 botellas y hace parte del selecto grupo de vinos de Grandes Pagos de España, equivalente a los Grand Cru franceses. Es una asociación de 32 bodegas (cubren 2.200 hectáreas), productores dedicados a defender y promover la máxima expresión de calidad en vinos únicos que reflejan el suelo y el clima donde se producen, lo que los franceses llaman “terroir” o terruño.

Para entender la dimensión del vino Malkoa hay que señalar que el Txacoli es normalmente un vino blanco, a veces ligeramente espumoso, muy seco, de alta acidez y baja graduación alcohólica (9,5-11.5%Vol), que se produce en el País Vasco, Cantabria y al norte de Burgos. Es un vino de aperitivo, fresco y de color pálido, que se bebe acompañando los pinchos o las tapas. No es de guarda.

La bodega Astobiza apostó a un vino diferente, un Txakolí que refleje el carácter del terruño, del clima atlántico y de las uvas autóctonas, en la Denominación de Origen Protegida Txakolí de Álava. El viñedo de 10 hectáreas plantadas en 1996, está ubicado en Oquendo, un municipio a 30 minutos de Bilbao, en una finca dividida en 7 micro-parcelas, a 250 metros sobre el nivel del mar y rodeado de montañas que lo protegen de la niebla y las heladas.

Los vinos se elaboran con variedades autóctonas blancas, principalmente Ondarrabi Zuri, un poco de Ondarrabi Zuri Zerratie (Petit Corbu) y hay además una pequeña parcela de Izkiriota (Gros Manseng). Del vino de mayor venta, Astobiza, se producen 50.000 botellas anuales, me explicó el director de la bodega, Jon Zubeldía, probablemente familiar lejano del gran técnico argentino de fútbol Osvaldo “el mago” Zubeldía quien dirigió a Estudiantes de La Plata y ganó en 1968 la Copa Intercontinental de Clubes, derrotando al encopetado Manchester United del famoso entrenador Matt Busby. Ese vino lo cataremos en una próxima ocasión, al igual que la interesante Ginebra que produce Astobiza..

Malkoa es ciertamente un Gran Vino, de color amarillo pajizo, con una complejidad interesante, denso y aromático (piña verde, papayuela y algo de toronja con un trasfondo mineral suave) y en boca redondo y fresco con excelente persistencia (más de 25″) de notas cítricas, hierbas aromáticas y ceniza. Me sorprendió mucho que este vino ícono -sin pasar por barrica- tuviera tanto carácter que por momentos me transportaron a Borgoña. La clave está en que permanece sus 20 meses de crianza en depósitos ovoides de hormigón que le dan mejor estabilidad.

El vino es realmente la expresión total de la uva Ondarrabi Zuri y con apenas 12.5%Vol es ideal para acompañar frutos de mar, pescados blancos y probablemente caviar, pulpo a la gallega y me atrevería con una charcutería fina de lomo embuchado o pescado ahumado.

Armonizó perfecto nuestra cena con camarones tigre (gambas) salteadas en mantequilla, acompañadas de pasta farfalle de espinaca, con una salsa de pesto de menta y cilantro natural. Delicioso!

* Sitio de la bodega Astobiza: www.astobiza.es/es/first/

ANA MARTIN: Es tal vez la mejor enóloga de España, itinerante y además trabaja en diferentes regiones, buscando conseguir la mejor expresión de los vinos. Ana es una persona tímida pero sabia, generosa y comporometida. Es enóloga titular en unas bodegas y asesora en otras. Es socia en la Bodega Traslanzas en la D.O.Cigales, que tiene una producción pequeña (8.000 a 10.000 botellas) de vinos de “alta costura” en Mucientes, con viñas de Tempranillo de más de 70 años plantadas por el viticultor Aurelio Pinacho. Es el proyecto iniciado en 1998 por dos enólogos, Ana y Pepe Hidalgo, y dos viticultores, María Pinacho, nieta de Aurelio y Carlos González. Traslanzas es una bodega subterránea, al estilo de las de los antiguos monjes cistercienses de Borgoña que llevaron la viticultura a varias zonas de España. Sólo produce un vino tinto que nunca ha bajado de 90 puntos y en una gran añada como la 2015 ha bordeado los 95. Desde 2018 elabora además un delicioso y complejo rosado con viñas de más de 30 años.

En la creación del vino Malkoa de Txakolí, Ana y Pepe Hidalgo, colaboraron nuevamente. Pensaba que el Txakolí era un vino triste y menor de una uva difícil que merecía ser valorada, y lo logró. Una de sus premisas es participar en un sólo vino por variedad o región. Entonces el vino Guitian es de Galicia con la uva Godello, Traslanzas es un tinto de Cigales, Castillo de Cuzcurrita es un Rioja, e Itsasmendi es el primer Txakolí dulce que se ha producido. Mujer de retos, inquieta y perfeccionista, a Ana Martín Onzain le atrae todo el universo del vino y la posibilidad de elaborar vinos de alta calidad, expresión y carácter, para el consumidor y no para los críticos. Sus vinos comprueban que esa filosofía es la correcta.

Giro 2020 con Vini d’Italia: Pinot Grigio 2019 (DOC)

El veterano esloveno Jan Tratnik (30 años) del equipo Bahrain-McLaren consiguió su primera victoria en una Gran Vuelta y venció en la fracción 16 del Giro d’Italia, una larga etapa de transición a la espera de la Alta Montaña desde mañana en la tercera y definitiva semana de la carrera.

El líder Joao Almeida aumentó 2″ su ventaja sobre sus principales rivales, pero a partir de mañana el Giro entra en una dinámica definitiva y muy diferente y Almeida ya mostró que no es el ciclista completo para resistir los ataques en montaña. La clasificación general no sufrió grandes cambios, excepto el ingreso en el 10° puesto del español Sergio Samitier de la escuadra Movistar, quien se benefició de los más de 10 minutos de ventaja que consiguió en la meta un grupo de 28 gregarios sobre el lote de los favoritos. Quedó a 10:48″ del líder.

La etapa de 229 kilómetros terminó en San Daniele del Friuli, donde se cultiva mayoritariamente la uva blanca Pinot Grigio, una variedad que en sentido estricto no es italiana y hoy está plantada en muchos países del mundo.  

En Italia la principal zona de producción está en el noreste y es hoy uno de sus vinos más exportados. La uva Pinot Grigio (Pinot Gris en Francia, y en Alemania Grauburgunder o Ruländer), es cultivada en las regiones de Lombardía, Trentino-Alto Adigio (el llamado Südtirol) que es la más al norte en la frontera con Austria y Suiza, en Friuli-Venezia Giulia donde es mayoritaria, y en el Véneto, de donde procede nuestro vino del almuerzo. Es una uva que desciende de la Pinot Noir y que nació por una mutación genética en la época medieval en Borgoña, donde se la llamaba Fromentau por el color pálido del hollejo (piel).

Se cree que la uva fue llevada por los monjes cistercienses a Suiza y Luxemburgo hacia 1300 y posteriormente a Hungría y Alemania. Hasta fines del siglo 19 era una uva muy popular en Borgoña y en Champagne (donde aún se cultiva y es una de las 7 autorizadas para el ensamblaje), pero las malas cosechas redujeron la producción. Entre tanto se expandió al Nuevo Mundo: Australia (Marlborough y Tasmania), EE.UU en los estados de Washington y Oregón, Argentina (San Juán y Mendoza) y en el Valle de Casablanca en Chile.

Los vinos de Pinot Gris varian mucho dependiendo de la región y de su estilo de vinificación. Mientras en Italia la uva sirve para producir vinos frescos y ligeros de notas cítricas y fáciles de beber, en los suelos volcánicos de Alsacia (ocupa el 13% de los viñedos) tiene su mejor expresión como uva noble y se emplea para los famosos varietales Alsace Grand Cru, y los vinos dulces de Cosecha Tardía y “Sélection de Grains Nobles”. En el caso del Pinot Gris del Nuevo Mundo, son vinos de acidez moderada con mayor grado alcohólico (12-13%Vol) y más cuerpo que en Italia, con sabor a frutas tropicales tipo melocotón, mango y melón. 

Hace poco más de 10 años comenzó un “boom” del Pinot Gris en el mercado internacional y el vino italiano de esta variedad se popularizó entre las mujeres en Estados Unidos y Gran Bretaña por ser de cuerpo ligero y tener sabor ácido y refrescante. Son vinos de consumo rápido que normalmente se venden con tapa rosca (screwcap) y con precio que no supera los US$10, vinos “descomplicados”. El consorcio Vini delle Venezie DOC, responsable del 85% de la producción de Pinot Grigio, ha iniciado la que llama “segunda era del Pinot Grigio al estilo italiano” para potenciar los vinos internacionalmente. También hay vinos Pinot Grigio italianos de muy alta calidad -tipo Premium- producidos fundamentalmente en las zonas montañosas del Alto Adigio, que se acercan al nivel de los Grand Cru de Alsacia, pero son igualmente exclusivos.

Yo me decidí por un fresco Pinot Grigio de Venecia para acompañar mi ensalada fresca de pollo, aprovechando el sol del otoño en la terraza y en un descanso merecido antes de iniciar el siguiente Blog con la Vuelta 2020 con Vinos de España, en que también presentaré un vino blanco, un Txacoli de muy alta calidad. El Pinot Grigio va bien con un pollo al curry, con un risotto de champiñones, con la charcutería de prosciutto y con ensaladas verdes.

El Pinot Gris de Torreta de Mondelli, estuvo amable y perfecto para el momento; un vino de color pálido, baja graduación alcohólica (11,5% Vol), casi neutral en nariz y poco expresivo en boca, más allá de notas cítricas, algo de melón verde y eso si…refrescante. Tampoco buscaba algo más complejo para una etapa de transición como la de hoy, a la espera de la Alta montaña mañana miércoles.

* Sitio oficial del consorcio de vinos Pinot Grigio de Venecia (en inglés): www.dellevenezie.it/en/