La hora de Rigoberto

Chris Froome enfrentará a partir de este martes 18 de julio la semana más difícil de su carrera profesional para ganar un cuarto Tour de France, defendiendo una exigua ventaja de 1’12″ contra cuatro ciclistas de primer nivel. Entre esos retadores está Rigoberto Urán, un curtido colombiano qué por lo mostrado hasta ahora tiene la mejor opción de vencerlo y delante 772,5 kilómetros para lograrlo. Hoy es 4° a 29″ del líder y ex-compañero en Sky.

Nunca en sus anteriores participaciones y próximo del final, Froome había tenido tan cerca de su liderato a cuatro pedalistas en plenitud de forma: Fabio Aru, Romain Bardet, Rigoberto Urán y Dan Martin; todos jefes de equipo que se prepararon exclusivamente para el Tour. Y de ellos “Rigo”, ha mostrado que está muy fuerte, atento, gastando el mínimo necesario y esperando el momento clave de atacar.

El ciclista colombiano está a cinco días de la gloria el sábado en Marsella. La etapa final del domingo 23 de julio (103 kmt) es el “paseo de la victoria” a París y existe un acuerdo tácito, una regla de caballeros, que señala que el Tour ya terminó y ese día los líderes se limitan a rodar para el espectáculo y las cámaras de televisión y no atacan para intentar cambios finales en la clasificación.

"Rigo", 4° en el Tour-2017, le apunta a la victoria y llegar de amarillo a París.

El último descanso del Tour este lunes, antes de enfrentar el miércoles y jueves los temibles Alpes a más de 2.000 mts y en alturas bien favorables a la fisiología de los escarabajos colombianos, será de nerviosismo y mucha planificación para los británicos de Sky. En la semana los ataques vendrán de todos lados y el esfuerzo de haber defendido el liderato y comandar permanentemente la carrera (excepto jueves y viernes que Aru portó el “maillot jaune”), puede pagarse caro en los Alpes.

Froome ha tenido que esforzarse y ha flaqueado, ha mantenido la calma en los momentos difíciles pero se ha desgastado, como el domingo en que tuvo que exigirse para recortar casi un minuto de ventaja que le alcanzaron a tomar sus rivales en el ascenso al Col de Peyra Tallade, después de que lo habían atacado y el británico sufrió un percance mecánico y tuvo que cambiar de bicicleta y terminar la etapa con la de su compañero Mijal Kwiatkowski, su “ángel guardián” en el Tour-2017.

Pero también se han exigido Fabio Aru, Romain Bardet y Dan Martin. Rigoberto en cambio ha corrido con mucha inteligencia y al no tener un equipo sólido que lo defienda no ha buscado aún el liderato que exigiría mayor gasto de energías. Ha jugado entonces con el esfuerzo de los demás y siempre ha respondido ágil a los ataques, de Froome, de Aru o de Bardet. Corre a la rueda del líder y vigila a sus rivales.

El 14 de Julio pasado le escribí a mi gran amigo y colega Pablo Arbeláez, experto en ciclismo, que a mi juicio, de los cuatro Ases del Tour, Rigoberto Urán era el más sólido, el que mejor había administrado el esfuerzo, estaba haciendo la carrera perfecta y que era optimista sobre su desempeño. Mi comentario no obedecía a simple emoción y patriotismo, sino a razonamiento y seguimiento.

El juicioso de Urrao

Le expliqué a Pablo que cuando a finales de 2015 el gerente general del equipo estadounidense Cannondale, el ex-ciclista Jonathan Vaughters, contrató a Rigoberto, lo hizo con la conciencia de que el colombiano doble subcampeón del Giro y subcampeón olímpico de ruta, era un gran ciclista que no había sido bien estudiado y explotado.

Hasta ahora todo le sonríe al británico Chris Froome y su equipo Sky. Lo acompañará la sonrisa hasta París?

A Cannondale no le preocupó la falta de resultados del ciclista y se concentró en analizarlo completamente, con curvas de rendimiento, respuesta al esfuerzo, diseño de la temporada, alimentación, y todo ello con la última telemetría conectada a los iodos, pedales, potenciómetro y computador central del equipo.

Pero además Cannondale definió su preparación para el Tour-2017 desde octubre pasado. Rigoberto la comenzó en noviembre en su tierra natal de Urrao, aprovechando la ventaja de todos los pisos térmicos de la región, que van desde 100 mts sobre el nivel del mar hasta las mayores alturas de Antioquia, por encima de los 3.000 mts (superiores a las de Urrao, que está a 1.830).

En mi Blog previo al Tour el 30 de junio, expliqué que el director técnico del equipo continental colombiano Manzana Postobón, el profesor Luis Fernando Saldarriaga, consideraba que había muchos detalles para la prueba y que “estratégicamente el Tour se gana desde octubre con las contrataciones, y luego con el calendario y los modelos de entrenamiento”, entre otros claves. Los resultados del método científico estadounidense aplicado a Rigoberto Urán, son evidentes.

Rigo trabajó sólo y en silencio, se oxigenó en las cimas más duras, escalando con las relaciones más severas, exigiendo los músculos al máximo, realizando trabajos de repetición sentado en el sillín y extendiendo los umbrales del dolor y sufrimiento, mejorando los descensos a más de 70km/hora, con lluvia, y también rodando bajo el sol inclemente en las planicies. Tres meses intensos y luego trabajo de velódromo en Medellín, antes de venir a Europa en febrero para cumplir una temporada relativamente suave de pruebas clásicas; todo con miras a llegar en plenitud al Tour. Una preparación relativamente similar a la de Chris Froome.

Su intención era clara y lo dijo fugazmente en una entrevista en febrero: “hacer un buen Tour y pelear el podio”. Pocos lo escucharon.

Andrew Talansky y los gregarios de Rigoberto Urán no han estado a la altura. Tienen tiempo para mejorar.

Hay una señal clara del progreso y del estado de forma de “Rigo” en el Tour-2017. En la primera etapa, la caótica contra-reloj bajo la lluvia en Dusseldorf, Chris Froome fue sexto y Urán, corriendo conservadoramente y con cuidado finalizó 95° a 51″ del británico. El colombiano es el ciclista que más tiempo le ha descontado: 22″ y sin exigirse al límite! El otro es Bardet, que de los 39″ dejados en Dusseldorf, recuperó 16 y ahora está a 23. Todos los demás rivales perdieron tiempo con el británico, como Aru que está a 18″ como escolta en el podio, pero perdió  7″. En cambio, en silencio como una peligrosa tarántula, Rigoberto ha ajustado su cerco.

Tour ajustado y emocionante

Los organizadores de la “Grande boucle” acertaron en 2017 al crear un recorrido de alternancia que favoreció el espectáculo.

La cuidadosa combinación de distintos terrenos, menos ascensos pero más concentrados que en pasadas ediciones, cuatro llegadas en alto y otras cuatro en descenso, después de importantes puertos de montaña, consiguieron rescatar la sorpresa y le dieron otra dinámica a la carrera, superior al dominio aplastante de los últimos años por el equipo Sky.

Mi análisis antes de iniciarse el Tour de France-2017 consideraba como principal candidato al título al británico Chris Froome, dada su preparación, su historial triunfador en la prueba francesa y la sólida estructura del “Team Sky”, cuya formación infunde temor y respeto.

La realidad es que desde los lejanos tiempos de “La Vie Claire” con Bernard Hinault y Greg LeMond en los años 80 ó del Banesto de Miguel Indurain (hoy Movistar) en los 90, no se tenía un control tan claro del Tour por un equipo. Dejo fuera los años oscuros del estadounidense Lance Amstrong y su escuadra U.S.Postal Service a comienzos de este siglo.

En el momento, Sky aventaja por casi 10 minutos (9’52″) al mejor equipo francés, Ag2R-La Mondiale, que continúa con sus 9 pedalistas en carrera, mientras los británicos perdieron al galés Geraint Thomas, primer líder del Tour y una ficha clave para su capitán Froome. Hoy, con Froome líder y el vasco Mikel Landa sexto a 1’17″, Sky tiene dos cartas para jugar.

Cuando Bardet ha atacado "Rigo" ha estado pegado a su rueda. El francés fue 2° en 2016 y quiere el título.

Pero paradójicamente, a pesar de haber mantenido el dominio gracias a su equipo, a diferencia de los años anteriores el líder Chris Froome aún no ha ganado una etapa y le quedan básicamente tres opciones para conseguirlo, miércoles y jueves en los Alpes o el sábado en la definitiva contra-reloj en Marsella.

Sus rivales más peligrosos, Aru, Bardet y Urán, ya ganaron su etapa, y el líder sigue en blanco. En la historia reciente de la prueba más importante del mundo por etapas, sólo dos campeones han llegado a París sin ganar etapa: el estadounidense Greg LeMond en 1990 y el español Oscar Pereiro (trás la descalificación posterior de Floyd Landis por dopaje) en 2006. Pero Chris Froome, aún no ha ganado.

Alpes y ola de calor

Por primera vez en varios años las definitivas etapas de alta montaña del Tour, no siguen inmediatamente al descanso de la carrera, circunstancia que pudo aprovechar en varias ocasiones Chris Froome para atacar a sus rivales “en frío” y aumentarles ventaja.

Esta vez, los definitivos Alpes, con el techo del Tour, los enfrentarán los sobrevivientes de la carrera el miércoles y el jueves. Para el Póker de Ases de favoritos las batallas claves se librarán en tres cimas fuera de categoría, a más de 2.000 metros y otras seis por encima de los 1.200, comenzando este martes.

La etapa 16 parece inofensiva pero habrá que estar atentos y no perder la rueda.

Aunque no está considerada de alta montaña, la etapa 16 tiene en sus primeros 65 kmts dos cumbres de 3a y 4a categoría a más de 1.200 mts que pueden hacer daño y generar ataques inesperados, antes de descender hasta las orillas del Ródano y cruzar los famosos viñedos de Syrah en Tain L’Hermitage , rumbo hacia la meta en Romans-sur-Isère luego de 165 kmt bajo el sol canicular del verano europeo.

No es un detalle menor. La ola de calor ha registrado temperaturas extremas, de 35° en Francia y de 38° en el sur de España, con un aumento sustancial de los niveles de polen. La hidratación permanente será clave durante la semana para evitar desfallecimientos y sorpresas. Se necesitará total concentración y atención al mínimo detalle.

Para triunfar también hay que tener memoria y referentes. Cómo escribí el 22 de julio de 2015 en el diario nacional El Espectador, “Los Alpes son de los colombianos” y en ellos los “escarabajos” han escrito las páginas más gloriosas de nuestro ciclismo. Este año las grandes cumbres aparecen el miércoles 19 de julio con el larguísimo Col de la Croix de Fer (2.067 mts) sobre 24 kilometros, el Col du Telegraphe (1.566 mts y 21 rampas) que es considerado la base del Galibier, y el techo del Tour a 2.642 mts, desde donde los primeros pedalistas en cruzar se lanzarán en un brutal descenso de 24 kmt hasta Serre-Chevalier.

Al día siguiente, día nacional de Colombia, le etapa culmina en la estación de Sky del Col d’Izoard, última cumbre del Tour. Tanto en el Galibier como en Izoard han coronado primero los “escarabajos”; cuatro de ellos el Galibier: Francisco “Pacho” Rodríguez (1984), Luis “Lucho” Herrera (1986), Santiago Botero (2002) y Juan Mauricio Soler –el ídolo de infancia de Nairo Quintana- en 2007. Además, Botero cruzó primero en Izoard, un ascenso de 14 kilómetros con un desnivel del 7.3%, rumbo a su victoria en Briançon en 2000.

El 19 de julio los ciclistas escalarán el Galibier, una de las cimas más difíciles de los Alpes y el techo del Tour.

Esas dos grandes citas en el macizo más importante de Europa, deberían definir el Tour-2017.  Si llegara a flaquear Froome en momentos decisivos de los Alpes, Sky tendrá que jugarse su segunda carta, Mikel Landa (6° a 1.17″), quien hasta ahora se ha mostrado en gran forma en la montaña pero en los Alpes podría acusar el desgaste del Giro d’Italia y el fuerte trabajo de gregario que ha hecho en el Tour para su líder británico.

Reza el adagio que “en río revuelto, ganancia de pescadores” y Rigoberto Urán puede seguir la consigna. Es clara la pugna entre los equipos Sky y Ag2R-La Mondiale, los más fuertes del Tour. Los británicos tienen el mando y los franceses la intención de conseguirlo para su líder Bardet. Pero deberán trabajar con más entrega porque el domingo seis de ellos no pudieron sacar de rueda a Froome, quien les llegó con ayuda de tres de sus fichas, Henao, Nieve y Landa, luego que Kwiatkowski le diera su maquina.

Urán, Aru y Martin casi siempre llegan sin equipo a la parte final de las cumbres y están corriendo prácticamente sólos. Martin es un ciclista de media tabla (su mejor actuación en el Tour es 9° el  año pasado), Aru tuvo el mando del Tour dos días y lo resignó, mientras que Urán, hasta el momento no ha atacado seriamente. Podría hacerlo el miércoles en la primera etapa en los Alpes, en la que la sucesión de cumbres difíciles pueden ser definitivas para marcar las diferencias y tratar de “descomponer” a Sky. Además Rigoberto desciende bien y se ha preparado con juicio. El jueves es más factible un trabajo de equipo de Sky controlando el ascenso a l’Izoard e imponiendo un ritmo frenético, para que gane quien tenga las mejores reservas.

Juego de Alianzas

Si el miércoles al final de los durísimos 183 kms y el techo del Tour en el Galibier, Rigoberto Urán da su golpe maestro y llega a Serre-Chevalier como nuevo líder del Tour de France, el “sueño amarillo” estará más cerca que nunca pero necesitará reposar en buenas almohadas para que al día siguiente en la cima del Col d’Izoard, el 20 de julio, día nacional de Colombia, “Rigo” haya conseguido los 80 segundos de ventaja que necesitaría teóricamente para ganar el Tour el sábado en la contra-reloj en Marsella.

El liderato de Fabio Aru en el Tour-2017 duró dos días. El italiano es segundo y atacará en los Alpes.

Las alianzas ciclísticas en carrera no son extrañas y dado el momento, pueden funcionar en mutuo beneficio. Hace 30 años cuando Luis “Lucho” Herrera ganó la Vuelta a España, su equipo Café de Colombia tuvo el apoyo de la otra escuadra nacional, Postobón-Ryalcao, para defender a “Lucho” de los ataques del francés Laurent Fignon -que detestaba a los ciclistas colombianos y “hablaba pestes” de los escarabajos-, del alemán Reimund Dietzen (subcampeón) y de la alianza de las tres escuadras españolas encabezadas por Pedro Delgado, Vicente Belda y Anselmo Fuerte. Al final de la Vuelta el 15 de mayo de 1987 en Madrid, Herrera y Postobón-Ryalcao fueron campeones; individual y por equipos.

Tal vez las circunstancias se den entonces para que por primera vez, los “magníficos del ciclismo colombiano” le den la mano a Rigo, encabezados por su paisano Carlos Betancur y varias figuras de “la generación Saldarriaga” como Nairo Quintana en busca del Top-10, y Darwin Atapuma y Jarlinson Pantano, ayudando de paso a sus líderes Louis Meintjes y Alberto Contador a mejorar en la tabla.

Nairo Quintana aún cuenta, puede jugar un buen papel e incluso conseguir una victoria para su escuadra Movistar. Es cierto que a 6’16″ del líder ya no tiene opción de ganar ni de alcanzar de nuevo el podio (habría sido un gran resultado teniendo en cuenta su desgaste tratando de ganar el Giro d’Italia centenario), pero aún puede aspirar a quedar entre los 10 mejores del Tour. Le quedan dos días de recuperación; el lunes de descanso y la etapa “de transición” del martes antes de los Alpes.

El duro esfuerzo del viernes 14 de julio en la corta pero demoledora etapa montañosa en que fue segundo detrás del francés Warren Barguil, lo pagó 48 horas después. Al final del domingo en que perdió 3’54″ y se esfumaron sus opciones, dijo con franqueza que “la cabeza manda pero que las piernas no responden”. Pero Nairo jamás se entrega, el descanso le servirá y en los Alpes puede mostrar de nuevo su mejor fase, la de escalador nato.

Quintana terminó exhausto la etapa 15 del Tour-2017. Sus piernas no le responden en la montaña

Los intereses de los otros dos ciclistas colombianos son en cambio contrarios porque Sergio Henao tendrá que dar su energía a Chris Froome en Sky, mientras que Esteban Chaves tiene que defender a Simon Yates y su liderato de los jóvenes, camiseta que ya ganó Adam, su hermano gemelo quien fue 4° el año anterior. Pero en su lucha con Yates por la camiseta de los jóvenes, el surafricano Louis Meintjes (jefe de filas del equipo UAE-Emirates en que corre Darwin Atapuma) puede ser un perfecto aliado de conveniencia para Urán. El ciclista ya fue octavo el año pasado y está en igual posición, a 3’07″ de Simon Yates en la tabla.

Pueden ser conjeturas, pero Rigoberto Urán y su equipo tal vez necesiten de alianzas. Para un fabricante canadiense de bicicletas de carreras como Cannondale (uno de los cinco mayores del mundo), es más factible un pacto en carretera con una compañía telefónica como la española Movistar, que con un competidor en su mercado. Y cada equipo del World Tour tiene el respaldo exclusivo de un gran fabricante de bicicletas. Pero también pueden funcionar alianzas inspiradas por el compañerismo y el respeto, o algo de nacionalismo.

Final incierto

Casi todos dan por sentado que Chris Froome ganará el Tour en la contra-reloj del sábado en Marsella sobre 22,5 kmts. Pero la ruta no es totalmente plana y esta vez será a otro precio. El británico incluso se quejó después de conocido el trazado, de que los organizadores habían reducido mucho la importancia de este tipo de etapas y que ello lo perjudicaba en sus posibilidades dado que es muy corta.

Ningún ciclista dicta el Tour. La idea de los organizadores era lograr una carrera variada y emocionante y hasta ahora ha sido así. La clasificación general que resulte luego de las dos etapas en los Alpes tendrá su veredicto en Marsella, de no ocurrir movimientos bruscos el viernes en la jornada más larga del Tour entre Embrun y Salon de Provence (222,5 kmts) cruzando la bellísima región de viñedos y campos de lavanda en Provenza y a merced del calor y de los vientos de costado aptos para trágicos cortes en el pelotón.

Los kilómetros finales del Tour-2017 en el puerto mediterráneo francés.

El trazado es esencialmente plano, con salida y meta en el estadio-Velódromo, y buena parte del recorrido sigue la costa mediterránea con una incursión interior: el ascenso a la basílica de Notre Dame de la Garde, que domina la segunda ciudad y primer puerto de Francia. Se trata de una escalada de poco más de un kilómetro desde el nivel del mar hasta 116 metros pero con porcentajes de hasta el 18 % de pendiente y bajo el intenso calor y humedad del puerto (temperaturas máximas de 30 grados y humedad promedio del 45%).

Los especialistas no deberían olvidar que Rigoberto Urán es buen contra-relojero, que fue campeón de Colombia de la especialidad en 2015, pero más importante, que el 22 de mayo de 2014 en el Giro d’Italia ganó la etapa 12, una contra-reloj individual de 41,9 kmts a través de los viñedos del Piamonte, entre Barbaresco y Barolo. Ese día “Rigo” le tomó  1’34″ al australiano Cadel Evans y batió a su compañero en el Omega-Pharma-Quick Step, Wout Poels (hoy en Sky) por dos minutos.

Como toda prueba deportiva, sólo hasta que se baja la bandera o terminan todos, se conoce el ganador. Y hay historias que se pueden repetir. Desde 2012 el Tour no había programado una prueba a cronometro la víspera de la llegada a los Campos Elíseos, pero aquella vez fue sobre 53.5 kmt; a la médida del especialista británico Bradley Wiggins, a la postre ganador de la fracción y del Tour.

Más cercana a la realidad del sábado y los sueños realizados es aquel mágico 23 de julio de 1989 (hace 28 años) cuando el estadounidense Greg LeMond derrotó al favorito francés Laurent Fignon en los Campos Elíseos y le ganó el Tour en la última etapa, una contra-reloj de 24,5 kilómetros entre Versalles y París, en el año del bicentenario francés, por 8″, hasta hoy la diferencia más estrecha en la historia de la carrera. Fignon había largado con 50″ de ventaja sobre LeMond que regresaba al ciclismo después de una para por un accidente de caza en que sufrió heridas con perdigones en su espalda.

LeMond llegó en silencio, con un pequeño equipo que fue invitado al Tour, el belga AD Renting, y corrió la contra-reloj con una relación durísima, 55 x 12, que le daba más avance por pedalazo. Terminaron sólo tres ciclistas pero ganaron el Tour y al final del año la escuadra se disolvió por falta de fondos.  En este caso, Cannnondale es uno de los pocos equipos que tienen su nómina completa y Urán puede contar con apoyo en buena parte de la ruta. * En su victoria en Chambery, Rigoberto Urán corrió los últimos 24 kilómetros con una relación relativamente similar en dureza a la de LeMond; 53 x 11.

La hora de Rigoberto

Rigoberto Urán es el pionero de esta nueva generación ciclística colombiana, abrió el camino y guió a varias de sus estrellas del momento.  Junto a Nairo Quintana y Esteban Chaves, a la bicampeona olímpica y mundial de BMX, Mariana Pajón y al sprinter Fernando Gaviria, es uno de los mej0res representantes de nuestro ciclismo.

La misma sonrisa, coraje, determinación y color verde de su primer uniforme profesional.

Retomando una frase de Nairo, “la calidad no se pierde de la noche a la mañana” y a pesar de las derrotas y dificultades, “Rigo” ha mantenido su calidad, tanto humana como ciclística. Desde 2006 cuando llegó con apenas 18 años al pequeño equipo continental Tenax en Europa, Rigoberto ha luchado contra la adversidad y siempre le ha dado la mano a sus compatriotas ciclistas, desde consejos y recomendaciones, hasta compartir sus rutinas.

En Pamplona compartió casa con Juan Mauricio Soler cuando integraron el equipo Caisse d’Epargne (hoy Movistar) y por allí pasó Nairo Quintana y otros pedalistas. Ha sido capitán del equipo ciclístico de Colombia en los Olímpicos y campeonatos mundiales, es un hombre orquesta y un gran motivador, su espiritu de trabajo y entrega es valorado por las grandes escuadras mundiales en las que ha figurado y hoy está cerca de cosechar con Cannondale la buena siembra de 12 temporadas en Europa, varias de ellas difíciles.

A Rigoberto Urán pocos lo tuvieron en cuenta antes de comenzar el Tour y lo habían olvidado o descartado. Pero mi lectura fue diferente y lo incluí en el Top-10 cómo un ciclista a considerar. Su excelente presentación me está dando la razón. Creo mucho en lo que puede hacer en los próximos cinco días y sin exagerar, con él, el Tour está más cerca que nunca.

Con su pinta de Mick Jagger y la energía desbordante del cantante estrella de los “Rolling Stones”, Rigoberto Urán puede conseguir la semana próxima su mayor “Satisfaction“, una de las canciones estelares de la mundialmente famosa banda británica formada en 1962, 25 años antes de nacido Rigo. La gran ventaja del hijo ilustre de Urrao, es que ha sabido tener los pies en la tierra, está muy cerca del objetivo máximo de cualquier ciclista de primer nivel mundial y ha corrido el Tour con sabiduría y concentración.

El ascenso ha sido vertiginoso. En junio, antes de largar el Tour, “Rigo” estaba 500/1 en las casas de apuestas británicas, después de la 5° etapa en “La Planche des Belles Filles” quedó 300/1, trás el triunfo en la 9a etapa su favoritismo llegó a 50/1  y a seis días del final en París está 10/1 y es tercer favorito. Froome encabeza las preferencias pero has bajado de 1/3 a 2/5 y le siguen igualados Aru y Bardet 7/1. Dan Martin como referencia del quinto favorito, está 50/1 en el nivel de preferencias.

Cannondale con Rigoberto iba por una victoria de etapa y aspiraba a un Top-10 en la prueba. Esos objetivos se han superado con lujo. Luego cambió la meta a luchar el podio del Tour -era el objetivo personal de Urán- y lo tiene a la vista, a 6″. Pero además, está apenas a 11″ del segundo lugar y a 29″ de coronar el “sueño amarillo” del ciclismo colombiano, el único que hasta ahora ha sido esquivo a los escarabajos.

Rigoberto Urán inició su vida con tragedia y entrega, vendiendo lotería y dándole la suerte a otros. Este sábado podría cobrar su Premio Mayor.

—–

COLOMBIANOS EN EL TOUR: Además de Rigoberto Urán (4° a 29″) y Quintana (11° a 6’16″) todos los ciclistas colombianos continúan la disputa del Tour. Carlos Betancur figura 18° a 22’17″, Sergio Luis Henao ocupa el puesto 23° a 31’56″, y Jarlinson Pantano es 33° a 1h 2′ 14″. Por su parte, Esteban Chaves es 54° a 1h 271 25″ y Darwin Atapuma 67° a 1h 42′ 05″ pero serán gregario en los Alpes. 

Froome “amarillo” y “Rigo” a 6″ del Podio

La primera etapa de transición antes de los Alpes tuvo dos ganadores y confirmó que ambos Ases son los más fuertes e inteligentes del Tour de France: el británico Chris Froome y el colombiano Rigoberto Urán.

Con una fuerte aceleración en el repecho de 400 mts al final de la jornada en Rodez, el equipo Sky puso de nuevo a Chris Froome al frente del Tour y recuperó el “maillot jaune”. El único de los Ases que resistió la embestida final fue Rigoberto Urán, quien llegó a la par del nuevo líder y le descontó tiempo a sus demás rivales, colocándose ahora a 6″ del podio, a 11″ del segundo y a 29″ de Froome.

El “sciocco” (tonto) del día -tal como el propio ciclista lo reconoció- fue el ex-líder italiano Fabio Aru, quien se descuidó al final de la etapa y quedó en la parte trasera del pelotón, desde donde no pudo remontar. El italiano demostró que aún le falta aprender porque un líder jamás desampara a sus principales rivales y menos conociendo de antemano las intenciones de Froome y de Sky de atacar en el repecho final.

El triunfo de Michael Matthews en Rodez, le dio otra sacudida al Tour. Froome volvió al liderato.

En ese sentido, Rigoberto Urán demostró no sólo su excelente estado de forma sino su sabiduría para leer la carrera y estar siempre adelante, atento y firme. Froome no pudo despegarlo en la aceleración y tampoco al irlandés Dan Martin. Pero los demás cedieron tiempo precioso: Aru 24″ y el liderato, Romain Bardet y Simon Yates (4″), Nairo Quintana 18″ y Mikel Landa, 14″.

En este Tour-2017, uno de los más apretados de la historia de la prueba, cualquier segundo cuenta y podrá ser definitivo. No sólo por ello, sino por su carácter combativo y de liderazgo, Froome seguirá arañanado cualquier oportunidad. Y junto a él, Rigoberto Urán, quien cumple una excelente presentación, sigue esos mismo parámetros y jamás se le despega.

Es respetable la posición de Nairo Quintana quien dijo preferir no correr riegos y perder segundos, confiando en que las próximas etapas y los Alpes la semana próxima le permitan tener de nuevo su famoso “golpe de pedal”, recortar tiempo y luchar por el podio: “Al final se piensa más en la seguridad y en tener más oportunidades más adelante”, dijo Nairo, quien está ahora a 2.22″ de Froome.

Nadie sabe si el intenso esfuerzo del británico por ganar unos segundos mermen sus fuerzas para otros cimas y después le cuesten minutos. La lógica de Nairo fue preservar fuerzas para gastarlas en su terreno favorito, en los Alpes y sus largas y altas cumbres.

La jornada montañosa de este domingo antes del último descanso del Tour, puede seguir “moviendo” la prueba y causar otros estragos.

Pero por lo visto hasta hoy, Froome y Urán son los más sólidos y regulares; el tricampeón británico con el respaldo del mejor equipo del mundo, y el colombiano prácticamente sólo pero con la sabiduría de los “lobos de mar” -los grandes capitanes- y la energía del retador más peligroso, aquel que nunca habla ni muestra sus cartas antes del momento justo.

 

Nairo sigue vivo en el Tour!

Los campeones sacaron la casta en la etapa más corta e intensa del Tour de Francia 2017 que vio renacer a Nairo Quintana y al veterano Alberto Contador –segundo y tercero en la meta- y acercó la carta alterna de Sky, Mikel Landa, al 5° lugar en la clasificación general.

Los principales favoritos, Aru, Froome, Bardet y Urán, conservaron sus posiciones, en una etapa conservadora en la que sólo se atacaron en la bajada final del Mur de Péguère hacia Foix, luego de un ascenso de pendiente extrema que le costó el Top-10 al neozelandés George Bennett, único de los primeros clasificados que fue descolgado y bajó al puesto 11, luego de ceder más de cuatro minutos.

El triunfo de etapa del escalador francés Warren Barguil, quien atacó desde el comienzo de los 101 kms de la última etapa pirenaica, es merecido y casi le asegura la victoria como campeón de montaña. Quintana fue 2° y se acerca al podio del Tour.

Barguil celebró con su primera victoria en el Tour el día nacional de Francia.

Ganador del Tour de l’Avenir en 2012 cuando por 1” venció al colombiano Juan Esteban Chamorro, el joven Barguil (25 años) es prácticamente un “resucitado” del ciclismo luego de ser atropellado por un auto el 23 de enero del año pasado cuando entrenaba con su equipo Giant-Alpecin en Calpe (Alicante, España). Otros cinco compañeros suyos, entre ellos el alemán John Degenkolb, resultaron heridos en el incidente que le costó la temporada 2016.

Barguil, 8°en la Vuelta a España 2014 y 24° en el Tour 2015, logra su primera victoria en la carrera francesa y se saca el clavo de la derrota milimétrica la semana anterior en Chambery, donde el colombiano Rigoberto Urán lo venció en la meta. Con su triunfo Barguil ascendió al 15° puesto en la general, a 14’05” del líder.

Urán se quedó sin gregarios antes de la última cima y sólo tuvo el apoyo del italiano Alberto Bettiol, tras el desfallecimiento de los más cotizados Pierre Rolland y Andrew Talansky. Igual le ocurrió al líder italiano Fabio Aru, quien aunque perdió a su compañero Jakob Fulgsang (abandonó por las heridas en su brazo izquierdo) pudo controlar la carrera y los intentos esporádicos de sus inmediatos rivales, Froome, Bardet y Urán, separados por apenas 35” en la tabla.

El gran ganador de la intensa jornada fue el español Mikel Landa, segundo hombre del equipo británico Sky, que en un excelente movimiento táctico lanzó al vasco antes del primer puerto de montaña en el Col de Latrape. El español quedó a 1.09” del líder Aru y a 34” de Urán (4°), y a partir de ahora representa una amenaza y es una carta viable para Sky en caso de desfallecer su jefe Froome.

Nairo se recuperó. En los Alpes podría sorprender.

La incógnita es si mantendrá el paso en los durísimos Alpes la semana próxima, porque igual que Nairo Quintana, tiene en sus piernas el desgaste del Giro d’Italia en el que terminó 17 debido a una caída masiva que retrasó a su equipo. Con 27 años, Landa se juega su contrato de la temporada 2018 entre Movistar y Trek-Segafredo, que le ofrecen más posibilidades de ser líder y brillar en una Gran Vuelta, a diferencia del equipo Sky donde debe trabajar para los británicos Chris Froome o Geraint Thomas.

Casta de campeones

La etapa fue intensa y demoledora como se preveía. Sirvió para establecer el nivel de fuerzas de los favoritos y recuperar a dos campeones que ayer habían sido postergados a la disputa de una victoria de etapa; Nairo Quintana y Alberto Contador.

Ambos sacaron a relucir su estirpe de campeones y realizaron una gran presentación, que al primero lo deja ahora a 3” del séptimo clasificado Dan Martin y a 1’42” del podio en París, mientras que Contador volvió al Top-10 del Tour. “Siempre hemos luchado, siempre hemos estado y la calidad no se pierde de la noche a la mañana”, dijo Nairo, quien espera haber iniciado su recuperación y tener otros días brillantes en las próximas etapas.

Contador se unió a Landa desde el primer ascenso y trabajaron juntos para aumentar la diferencia, mientras que Quintana, a paso regulado, se acercó con Barguil desde la segunda cima, les llegó en el Mur de Péguère, y disputó la victoria en Foix. Con su segundo lugar en la etapa y la bonificación, Nairo mostró que ha recuperado fuerzas y en los Alpes habrá que contar con él, al menos para intentar el podio final.

Carlos Betancur, el segundo hombre de Movistar cumplió una buena presentación, inicialmente llevando a Nairo en el primer ascenso y luego regulando su paso para terminar 13° en la etapa (encabezó el tercer grupo) y mantener su puesto 18 en la tabla. Betancur va recuperando gradualmente su forma y con suerte podría aspirar a un Top-15 en su primera presentación en el Tour.

El gran perjudicado de la etapa fue Sergio Luis Henao, quien perdió más de 12’32” y descendió del puesto 16 al 21, ahora a 26’18” del líder Aru y condenado al papel exclusivo de gregario de Froome en los Alpes, porque Sky preservará a Mikel Nieve (12°) como tercer hombre para la clasificación por equipos.

Jarlinson Pantano, Esteban Chaves y Darwin Atapuma cedieron más tiempo y al terminar el segundo tramo montañoso del Tour, se ubican 26°, 47° y 63° en la tabla, respectivamente.

El Tour tiene este sábado una etapa de transición de 181,5 kms entre Blagnac y Rodez con tres puertos de montaña de 3ª categoría, antes de una jornada muy interesante el domingo en el Plateau d’Aubrac, en el macizo central – zona natal de Romain Bardet- con cuatro puertos de montaña llamados a estirar o cerrar aún más la clasificación.

Las cimas de primera categoría a más de 1.000mts de altura, la Montée de Naves d’Aubrac (1.058 mts) en el kilómetro 28,5 después de la largada en Laissac-Sévérat L’Eglise, y en especial el Col de Peyra Taillade (1.190 mts) a 31 kms de la meta en Le Puy-en-Velay, puede causar estragos.

Con una pendiente media de 7,4% sobre 8,3 kms y una gradiente máxima del 14% sobre un kmt, la última cima difícil de la segunda semana antes del descanso del lunes, será intensa y apta para sorpresas. Después llegarán los Alpes, que se antojan definitivos para el Tour-2017, incluso más que la contra-reloj del sábado 22 de julio sobre 22,5 kms en Marsella.

Todo dependerá de las diferencias y la fuerza que les quede a los favoritos.

El Tour de Francia definió su Póker de Ases

En el Tour de France no hay invencibles, por más dominadores que parezcan.

Por segunda vez Chris Froome perdió el liderato que había ejercido por 51 etapas,  tras desfallecer en la primera etapa pirenaica que su poderoso equipo Sky le había preparado para ganar y consolidar su ventaja. Con mínimos 6″ de avance, el italiano Fabrio Aru es el nuevo “Capo”.

La “locomotora” británica hizo todo para ganar: fragmentó el pelotón, decantó los favoritos y exigió al máximo a sus retadores, pero en los últimos 400 metros de la duodécima etapa en el muro de Peyragudes, su capitán insigne desde 2013 “cayó a la lona” por primera vez y resignó el “maillot jaune” a Aru. mientras el francés Romain Bardet se le acercó a 19″ y el colombiano Rigoberto Urán a 29″.

La esperanza francesa, Romain Bardet ganó en los Pirineos y puso a sufrir a Froome.

Al tricampeón británico le fallaron las fuerzas y de poco sirvió el intenso ritmo impuesto por sus escuderos. El efecto psicológico de su impotencia en la cima alentará ahora a sus principales retadores a atacarlo frontalmente, con Bardet y Urán a menos de medio minuto.

En la historia victoriosa de la escuadra británica iniciada con Bradley Wiggins en 2012 (Froome abandonó el Tour 2014 en la quinta etapa después de caídas que le causaron fracturas de la muñeca izquierda y la mano derecha), es apenas la segunda ocasión en que su dominio que parecía aplastante sufre un serio revés.

El Tour 2017 es imprevisible y quedó más cerrado que nunca, con cuatro Ases que se consolidaron en el Póker de favoritos: Aru, Froome (2°), el francés Romain Bardet (3°) y el sorprendente colombiano Rigoberto Urán, segundo en la estación de Sky de Peyragudes en otra concluyente presentación . Todos separados por mínimos 35″.

Luego de 12 etapas y a falta de 1.347,5 kms (el 39% del Tour), la prueba ha recobrado la emoción y el abanico de favoritos se ha cerrado.  En ese sentido, la prioridad del equipo Sky de distanciar a los rivales que habían pérdido tiempo en la clasificación general como Nairo Quintana y Alberto Contador, se cumplió. Ambos concedieron más de dos minutos y no representan peligro inmediato.

Sky ha perdido el liderato pero no el dominio. Ahora tiene a cuatro de sus ciclistas entre los 16 mejores de la carrera: Froome, Mikel Landa (7°), Mikel Nieve (13°) y Sergio “checho” Henao (16°), lo que nunca antes había acontecido.

El liderato de Fabrio Aru es exiguo, de apenas 6” sobre Froome, mientras que el francés Romain Bardet –vencedor en Peyragudes- está ahora a 25” del comando y al acecho, a 35″, la esperanza latinoamericana Rigoberto Urán. Con opciones muy serias.

Urán realizó una etapa excelente, sólo perdió tiempo con Bardet, consiguió bonificación, le descontó 26” a Froome y mantuvo firme su cuarto puesto, ahora a sólo 35” del líder. Inicialmente había sido sancionado con 20″ de retraso por los comisarios de carrera debido a que recibió de un espectador una caramañola con agua dentro de los diez kilómetros finales, lo cual prohíbe el reglamento. Su equipo aceptó el castigo pero recordó que el ganador Bardet cometió la misma infracción. Para zanjar la inconsistencia y no sancionar a Bardet, la UCI (la Unión Ciclística Internacional) se retractó el viernes en la mañana. El Tour 2017 está bien apretado!.

De los Pirineos a los Alpes

Si la primera etapa de alta montaña del Tour 2017 ganada por Rigoberto Urán en el macizo del Jura decantó la prueba, la primera en los Pirineos definió los favoritos. A mitad de la semana próxima dos etapas en los temibles Alpes, con cimas superiores a los 2.000 metros y en las cuales los ciclistas colombianos han escrito páginas gloriosas, serán el juez y sentenciarán la edición 104 del Tour de France.

Pero antes, este  viernes 14 de Julio, día nacional de Francia, la despedida de los Pirineos sobre un corto trazado de 101 kms, será otra batalla de infarto en la que Romain Bardet y el equipo AG2R-La Mondiale quiero cumplir su “toma de la Bastilla” y vestirse de amarillo en Foix, cuna del Conde de Navarra, Rey de Francia en 1589 con el nombre de Henri IV.

El Mur de Péguère es una pared que puede acabar con las ilusiones de muchos.

Antes de largarse el Tour, Luis Fernando Saldarriaga, director técnico del equipo Continental colombiano “Manzana Postobón”, me dijo que la etapa 13 con el Col de Latrape, el Col d’Agnes y el Mur de Péguère; “será peligrosa y requerirá de un gran planteo táctico para sacar ventaja”.

Aunque es la etapa más corta del Tour (exceptuando las dos contra-reloj), sus tres cimas de primera categoría están encadenadas en menos de 50 kms y contemplan pendientes promedio que van de 7,3 a 8.2%, pero con un trayecto infernal de 2kms que alcanza el 18% en el Muro de Péguère, por una carretera estrecha en la que hace cinco años -última vez que se disputó- los espectadores lanzaron puntillas y grapas al paso del pelotón, provocando numerosos pinchazos.

El Mur de Péguère es corto pero violento y sus últimos 3,6 kms son una verdadera pared al estilo de la famosa cima española del Angliru, en Asturias, en la que se podrá provocar una selección importante. El esfuerzo final puede tardar unos 15 minutos pero es imposible realizar aceleraciones debido a la dureza de la pendiente que obliga a cada ciclista a establecer su propio ritmo hasta la cima, antes de iniciar un rápido y peligroso descenso por una ruta estrecha pero no técnica, a 27 kilómetros de Foix, en la que será difícil recortar diferencias. Así pues, la etapa del número cabalístico 13 puede ser la de la buena fortuna para unos pocos y la de la crucificción para muchos.

Es previsible una jornada rápida, intensa, apta para contra-ataques, “romper piernas” y alianzas y cambios que pueden provocar un revolcón de la tabla general. Después del esfuerzo del jueves y la primera debilidad mostrada por Froome, puede haber ataques de todo tipo, en tanto que Sky intentará nuevamente controlar el ritmo y recuperar el primer lugar, o simplemente reservar fuerzas para la última semana.

Urán realiza un Tour soberbio y corre con inteligencia. Es amenaza y candidato al podio.

Las dos escuadras más compactas del pelotón, Sky y AG2R-La Mondiale, están llamadas al protagonismo y a atacar a Fabio Aru, en tanto que Urán, en gran estado de forma y corriendo con inteligencia, puede sacar partido de esa lucha, al igual que el irlandés Daniel Martin (5°) y el líder de los jóvenes, el británico Adam Yates (6°). Ninguno de ellos cuenta con un equipo fuerte que los respalde pero han manejado bien esa carencia.

Y por lo demostrado, habrá que seguir contando con el admirable neozelandés George Bennett (9°) y el surafricano Louis Meintjes (10°), muy consistentes y amenazando el 8° puesto de Nairo Quintana.

Nairo corazón valiente

Antes de comenzar los Pirineos, Nairo Quintana dijo que atacaría si tenía fuerzas. Pero el “águila de Cómbita” no las tuvo, no está al 100%.

Al terminar la jornada en que perdió 2’04” con Bardet, reconoció que fue un error el haber intentado el doblete Giro-Tour este año y que ese esfuerzo lo está pagando. “Las fuerzas no nos acompañan, las apuestas se ganan o se pierden y esta vez no hemos ganado como queríamos”, explicó el ciclista, a quien hay que reconocerle su entrega y coraje.

Cuando perdió la rueda del grupo del líder a una decena de kilómetros del Col de Peyresourde y a 15 de la meta, Nairo rebosó inteligencia: conservó la calma, reguló su paso, trató de mantener las diferencias, y se salvó del desastre que un esfuerzo desesperado le hubiera podido causar.

El ritmo intenso del Giro de Italia le pasó factura como Chris Froome y muchos especialistas señalaban, y confirmó que en el ciclismo moderno libre de dopaje, este doblete es cada vez más difícil. “Esperábamos acertar pero nos equivocamos”, señaló sin excusas. Ahora intentará recuperar fuerzas y vencer una etapa.

El "águila de Cómbita" sufre pero no claudica. Lucha en el Tour y buscará una victoria parcial.

El escarabajo conservó su octavo lugar en la general, mientras que el otro gran damnificado de la jornada, el bicampeón español Alberto Contador, también perdió más de dos minutos y ahora está a 7’14” del líder Aru y es 11 en la tabla.

A diferencia de Nairo, Contador (34 años) se había preparado exclusivamente para el Tour pero su resultado parece ser claro indicativo del declive luego de 16 años como profesional y dos escándalos de dopaje que ensombrecen su historial. La Vuelta a España el mes próximo podría ser su despedida ciclística. El danés Jakob Fuglsang (compañero de Aru en Astana y quien era 5° en la general), largó de Pau con fracturas menores en el codo y la muñeca izquierda, pero llegó a más de 27 minutos y ya no cuenta.

Nairo Quintana merece respeto y aplauso. Puede estar hoy lejos del podio del Tour, que consiguió en sus tres participaciones anteriores, pero no se debe olvidar que es el único gran ciclista del circuito mundial que ha corrido cuatro grandes vueltas en algo menos de un año!. El Tour 2016 (3°), la Vuelta a España 2016 (Campeón), el Giro d’Italia 2017 (sub-Campeón) y actualmente el Tour. Es un esfuerzo titánico y una muestra de su temple de ganador y luchador.

Al líder de Movistar aún le quedan tres etapas de alta montaña para brillar, la última de ellas el 20 de Julio, el día nacional de Colombia y cuatro años después de su única victoria en el Tour en 2013 (Semnoz), con meta en la estación de Ski del Col d’Izoard a 2.360 mts.

El tricampeón del Tour, Chris Froome, no es invencible. Su desfallecimiento abre la puerta a nuevos ataques.

Los británicos no son buenos en Ski y este año a Chris Froome y su equipo Sky, ninguna cima final del Tour –en estaciones de Ski- le ha sido favorable: en La Planche des Belles Filles ganó Fabio Aru, en Chambery Rigoberto Urán y en Peyragudes Romain Bardet. De hecho, el tricampeón británico es el único de los favoritos en carrera que no ha ganado etapa, algo inusual después de corrido más del 60% de la prueba.

Lo cierto es que la primera etapa en los Pirineos le dió la victoria a Bardet, el liderato a Aru, el primer fracaso a Froome y su locomotora Sky, y el optimismo a Rigoberto Urán. Y quedan muchos kilómetros de Tour.

LOS COLOMBIANOS: Además del destacado 4° lugar de Rigoberto Urán  y el 8° de Nairo Quintana, los otros pedalistas nacionales cumplen un papel decoroso dentro de sus posibilidades limitadas. Sergio Henao, gregario en Sky es 16°, el debutante Carlos Betancur se metió en el Top-20 y ahora es 18°, delante del líder de la montaña, el francés Warren Barguil, mientras que Jarlinson Pantano es 24° y aspira a mejorar su puesto 19 de los dos Tours anteriores y buscará una victoria de etapa. Los más retrasados son los pedalistas que sufrieron lesiones que interrumpieron su temporada y preparación: el segundo debutante, Esteban Chaves, que figura ahora 48° a más de 55 minutos -su misión es conseguir forma para la Vuelta a España- y Darwin Atapuma, distanciado 77 minutos del líder en el puesto 71.

Batalla generacional en el Tour

La victoria espectacular de Rigoberto Urán en Chambéry, en embalaje y con foto-finish, luego de la dramática y caótica novena etapa del Tour de Francia recorriendo el macizo de Jura, permitió decantar la carrera, seleccionó los siete candidatos a la victoria final y promovió al ciclista antioqueño a la baraja de ases que pueden llegar de amarillo a París.

Cumplido el 45% del recorrido (1596,5 kms) y con dos semanas por delante en las que se enfrentarán las cimas de los Pirineos y los definitivos Alpes, el Tour-2017 es el más abierto de la última década y se ha convertido en una de las batallas generacionales más interesantes; la de pedalistas experimentados y consagrados con 30 años o mayores, contra los “lobos ambiciosos” del año 1990.

Y lo mejor es que ambas promociones están en su madurez ciclística y sus representantes separados apenas 2’13″ del “maillot jaune” británico Chris Froome, quien gracias a su poderoso equipo Sky sigue controlando la carrera pero con una ventaja menos aparente y todavía insuficiente.

Primera victoria colombiana en el Tour-2017 y 16 de la historia.

Por lo demostrado en los primeros nueve días de competencia y salvo circunstancias excepcionales, Froome, Rigoberto Urán (4°) y Daniel Martin (6°), todos en los 30′s, disputarán la victoria final contra Fabio Aru (2°), Romain Bardet (3°), Simon Yates (7°) y Nairo Quintana (8°), la generación del 90.

En ese juego de candidatos, los segundos de Astana (el veterano noruego Jakob Fuglsang, quinto) y de Sky (el español Mikel Landa, noveno), pelearán el Top-10 con el sorprendente neozelandés George Bennett (10°), el surafricano Louis Meintjes (11°) y el francés Pierre Latour (13°), otros lobos de la generación 90. A ellos se podría unir el colombiano Sergio Luis Henao (15°), si las circunstancias de carrera le favorecen y Landa acusa el cansancio del Giro d’Italia.

La climatología de la etapa más dura de la primera parte del Tour y el pavimento mojado, dejaron en el camino las esperanzas del primer líder y ficha clave de Froome, el galés Geraint Thomas (fractura de clavícula), y del 5° y uno de los favoritos, el australiano Richie Porte (fractura de pelvis y clavícula), que abandonaron luego de aparatosas caídas. Los porrazos también le pasaron factura al español Alberto Contador y al polaco Rafal Majka.

Para los colombianos, el balance es favorable, con la fantástica victoria de “Rigo” por un tubular en la meta, en embalaje y trás sufrir el daño del descarrilador al esquivar con suerte la caída de Porte, que lo forzó a arrastrar durante los últimos 23 kilómetros una relación durísima no apta para débiles. Con su humor mágico, el hijo de Urrao explicó que “crucé la meta con el cambio roto. En la caída de Richie Porte tocó mi rueda y reventó el cambio , no tenía otra relación sino 53-11 ó 38-11 y sólo así pude salvar el día”. Y lo salvó con victoria!.

Richie Porte sufrió fractura de pelvis y de clavícula en la caída en la novena etapa.

Ahora hay cuatro nacionales entre los 20 mejores ciclistas del Tour (“Rigo”, Nairo, “Checho” y Betancur -19-), mientras que Jarlinson Pantano (28°) cumple su papel de gregario. Esteban Chaves ocupa el puesto 36 y ha asumido el Tour como preparación para la Vuelta a España, al igual que Darwin Atapuma (99). Ambos vienen de un prolongado receso debido a lesiones que afectaron el comienzo de su temporada y no están en el mejor nivel.

No contaban con la astucia…de Rigoberto

La sorpresa positiva de los primeros 10 días del Tour-2017 es el experimentado antioqueño Rigoberto Urán, a quien muchos habían descartado y los pronósticos iniciales no consideraban. En mi Blog previo a la largada señalé que “Rigo” se había preparado exclusivamente para el Tour, es un buen contrarelojero y podría aspirar a un Top-10. Está cumpliendo la meta, con su triunfo y 4° puesto general ya superó cualquier expectativa y habrá que contar con el para el podio en París. Tiene mucho a su favor.

Diez años después de su primer éxito profesional en Europa el 23 de junio de 2007 en la octava etapa de la Vuelta a Suiza (a los 20 años), Rigoberto consigue uno de los triunfos más importantes de su larga trayectoria y es hoy uno de los candidatos a la victoria.

En su duodécima temporada (debutó en 2006 con el equipo continental Tenax), Urán se muestra sólido, maestro de la táctica en carrera y en plenitud de forma después de dos años lacustres que lo habían condenado temporalmente al olvido.

Pero 12 años de ciclismo profesional en seis equipos diferentes (Tenax, Unibet, Caisse d’Epargne -hoy Movistar-, Sky (2011-13), Omega Pharma-Quick Step (2014-2015) y desde 2016 Cannondale-Drapac, son un bagaje de experiencia que hoy tienen al ciclista colombiano a 4″ del podio y a 55″ del “sueño amarillo”. Mucho ha aprendido “Rigo” de sus directores Eusebio Unzué (Caisse d’Epargne), Sir David Braildsford (Sky), Patrick Lefévère (Omega-Quick Step) y ahora del ex-ciclista Jonathan Vaughters (Cannondale).

Hace 10 años en la Vuelta a Suiza un Urán juvenil logró su primer triunfo internacional, a los 20 años.

Rigoberto Urán -a pesar de tener sólo 30 años- es uno de los más veteranos del pelotón, está en la madurez ciclística y conoce muy bien a todos sus rivales, incluyendo a Chris Froome, con quien compartió tres años en Sky y el despegue del tricampeón británico. Urán le lleva dos temporadas a “Froomey” y es dos años menor, pero el británico lo supera en victorias.

“Rigo” habla italiano, inglés y francés, se entiende bien con todos sus rivales, es un excelente rodador y está firme para pelear el Tour.

Cinco años después de haberle dado a Colombia la primera medalla olímpica de su historia ciclística en la prueba de ruta, vuelve por sus fueros, con la misma ambición triunfadora y la posibilidad real de dañarle otra vez la fiesta a Froome y los británicos de Sky, tal como el 28 de julio de 2012 en Londres.

Atrás quedan los sínsabores del 2013; subcampeón del Giro d’Italia -hubiera podido ganar si Sky no lo hubiera frenado para ayudar a Bradley Wiggins que luego abandonó- y el dolor del mundial de ruta en Florencia cuando una caída a pocos kilómetros de la meta lo privó de disputar una medalla con Rui Costa (campeón), “Purito” Rodríguez (2°), Alejandro Valverde (3°) y Vincenzo Nibali (4°), con quienes se enfilaba hacia la meta. La falta de opciones en Sky lo llevó al Omega Pharma-Quick Step y en 2014 volvió a ser segundo en Italia detrás de un Nairo Quintana imperial.

En este Tour-2017 para “Rigo” contará mucho en su favor la experiencia acumulada, la preparación rigurosa y el juego de alianzas porque no es de extrañar que ante el abandono de Richie Porte la escuadra BMC, que tiene a Damiano Carusso 16°, le de una mano conveniente a Cannondale -también escuadra estadounidense- para mejorar su posición. Urán sólo cuenta con Andrew Talansky (31°) y Pierre Rolland (38°) como respaldos efectivos. El antioqueño tiene casta de campeón (lo demuestra el hecho de que se ha levantado de todas sus caídas para volver a triunfar) y psicológicamente es uno de los ciclistas más firmes del pelotón, acostumbrado a correr prácticamente sólo y sin gregarios, excepto los Giros 2012 y 2013 en que Sergio Luis Henao fue su llave en Sky.

En junio, antes de comenzar su cuarto Tour, Urán estaba 500/1 en las casas de apuestas británicas y después de la 5° etapa en “La Planche des Belles Filles” quedó 300/1. Luego de su triunfo en la 9a etapa su favoritismo se ha disparado: se cotiza 50/1 , es el sexto por delante de Quintana (66/1) y el cuarto (4/1) para estar en el podio. Froome sigue encabezando las preferencias (1/3), delante de Aru (2/7) y Bardet (11/1).

Froomey contra todos

A falta de dos semanas y 12 etapas, los 18″ que le lleva Chris Froome a Fabio Aru no son ventaja en un Tour tan abierto en candidatos y tan cerrado en diferencias. Aru parece estar en plena forma y tiene la garra y la experiencia necesaria (campeón de la Vuelta a España 2015 y 2° del Giro ese mismo año) para encabezar el desafío. Pero entre Froome y Aru saltan chispas. El italiano atacó en el ascenso final cuando el líder británico pedía el carro auxiliar para cambiar su bicicleta, pero Quintana y Porte lo frenaron y le dijeron que eso no era juego limpio y debían esperar. Un par de kilómetros adelante, después de que Froome volvió al grupo, el líder le cobró a Aru y en un gesto de amenaza psicológica se le fue encima e intentó sacarlo de la carretera, como registraron las cámaras de Televisión. Al término de la etapa, Aru se defendió señalando que no vio que Froome tuviera problemas. El incidente es similar al ocurrido en 2015 cuando Nibali atacó a Froome en circunstancias parecidas y demuestra las tensiones entre los dos primeros.

Tampoco es ventaja definitiva los 51″ entre el líder y el subcampeón Romain Bardet, quien encarna la esperanza francesa que aguarda impaciente una victoria después de 32 años cuando Bernard Hinault logró su quinto título; casi los mismos que lleva Colombia en pos del “sueño amarillo”.

Bardet es un buen escalador y un “veterano” de 27 años que disputa su quinto Tour y fue el único que con su equipo AG2R-La Mondiale atacó a Froome en la novena etapa, en el descenso, que es una de sus especialidades. Y allí, agazapado dentro de ese primer minuto, es donde el inteligente Urán tiene su oportunidad táctica, en la sabiduría para gerenciar la carrera, administrar sus opciones y fuerzas y aprovechar el trabajo de otros interesados. Sin equipo que lo respalde al final de la montaña Rigoberto tiene que seguir la estrategia del irlandés Dan Martin, regularse y atacar en un único y oportuno momento.

Martin corre su quinto Tour y sigue ese método, pero a diferencia de Urán, no tiene el poderío de los escaladores natos y es un especialista de clásicas e irregular (su mejor posición en el Tour es el 9° puesto el año anterior) que la única carrera importante de etapas que ha ganado es la Vuelta a Catalunya en su sexta temporada profesional en 2013.

Similar a Froome en experiencia (disputa su séptimo Tour), estatura (1,83) y edad (32 años), el vencedor sorpresivo del Dauphiné Liberé, Jakob Fuglsang no es una gran amenaza individual  (está a 1′ 37″) pero si representa peligro respaldando a su jefe Fabio Aru y dando al equipo Astana la posibilidad táctica de jugar con dos cartas sus opciones de victoria, poner a trabajar a Sky y atacar al líder.

A Bardet lo respalda completamente Francia y es una amenaza seria para Froome.

El mellizo Simon Yates del Orica-Scott, es el mejor de los jovenes en competencia, pero a 2’02″ de Froome, sin mayores pergaminos que el subcampeonato de la Vuelta a Romandía este año detrás de Richie Porte y el sexto lugar en la Vuelta a España-2016 (a 8’33″ del campeón Quintana), es un ciclista en formación que podrá aspirar a un eventual podio pero difícilmente al título.

Igual expectativa tiene en el momento Nairo, quien acusa el desgaste del Giro d’Italia y deberá elevar su rendimiento para optar al podio. Al parecer, el nuevo régimen para combatir las alergias le ha mermado potencia al escalador colombiano y le esperan martes y miércoles más de 380 kms llanos entre los viñedos de la Dordogna y Bergerac y tierras agrícolas del sur de Francia, donde el polen será un enemigo, al igual que el calor del verano y el ritmo acelerado que impondrán los equipos interesados en las metas intermedias y los embalajes, con peligros de cortes en el pelotón.

Jaque a Nairo

Aunque Eusebio Unzué ha dicho que Nairo Quintana llega a su mejor nivel en la segunda vuelta grande que corre en el año, los hechos y resultados lo contradicen. El director español de Movistar tal vez olvidó que el intermedio de recuperación este año entre el Giro y el Tour fue de cinco semanas, una más de las que tuvo Nairo en 2015 entre el Tour y la Vuelta (4). Ese año, en plenitud de forma y después de ser subcampeón y pelear el Tour hasta el final en l’Alpe d’Huez, en la Vuelta a España bajó su rendimiento y terminó 4°, superado por Aru que había sido 2° en el Giro, y un veterano de 36 años como Joaquím Rodríguez (2°) y el polaco Rafal Majka (3°), que habían corrido el Tour.

A Nairo no le respondieron las piernas en las primeras etapas de montaña. Pierde 2'13" con Froome.

Nairo es humano y simplemente, como reconoció públicamente “las fuerzas no son las mejores” después del esfuerzo del Giro y necesitará el sacrificio total de su equipo y un cambio de estrategia, jugando esta semana sus oportunidades en los Pirineos, en especial la corta y peligrosa etapa del viernes 14 de julio, el día nacional de Francia, en la que el Tour puede tener otro “revolcón”.

Ese día los primeros interesados serán los locales con el escalador Bardet (nacido en Brioude, en el macizo central francés) a la cabeza. Pero además Chris Froome buscará su tercer victoria un 14 de julio, como ocurrió en 2013 (Mont Ventoux) y 2015 (La Pierre Saint Martin), y tal vez lo habría logrado el año pasado de no haber sido recortada por los fuertes vientos la etapa del Mont Ventoux y no sufrir el percance en que se dañó su bicicleta y que lo obligo a correr hacia la meta mientras llegaba la asistencia técnica.

De salvar los Pirineos y tal vez recortar algo de tiempo al líder, Nairo podría volver a la baraja de candidatos. Si Carlos Betancur mantiene el nivel mostrado en la primera parte de la novena etapa cuando fue líder virtual del Tour por más de tres horas, será el aliado clave para la recuperación del “águila de Cómbita” y cabe incluso la posibilidad de que con suerte, por primera vez haya tres ciclistas colombianos en el Top-10 del Tour al finalizar la segunda semana.

Pero por ahora todas son conjeturas mientras los pedalistas descansan por primera vez y recuperan fuerzas.

Chris “Yellow”

La historia reciente del Tour de Francia demuestra que cuando el británico Chris Froome asume la camiseta amarilla de líder, la lleva hasta París. Y al finalizar la primera etapa de montaña del Tour-2017, la historia empieza a repetirse.

En los tres Tours que ha ganado (2013, 2015 y 2016), Froome ha tomado la camiseta en etapas claves en la primera semana y la mantuvo hasta el final, en total por 43 días. Además, desde 2016, Sky mantiene la camiseta de líder por 18 etapas consecutivas. Dominio avasallante.

Aunque hoy triunfó el italiano Fabio Aru, el único que atacó, quedó claro que -se presagiaba y ya es costumbre- el poderoso equipo Sky es el más sólido del Tour y su ritmo similar al de “Flying Scotsman” (la locomotora de vapor más famosa del mundo) será difícil de seguir para sus principales rivales.

Froome completa su día 44 en "maillot jaune"

Froome completa su día 44 en "maillot jaune" en cuatro Tours.

Como había anticipado en mi Blog, Froome consiguió el liderato y aceptará desde ahora el reto de mantenerlo hasta París con el respaldo de una maquinaria perfectamente aceitada.

Uno a uno los gregarios del británico impusieron un ritmo demoledor en el primer ascenso del Tour y diezmaron el pelotón. El polaco Mijal Kwiatowsky, el colombiano Sergio Henao, y los españoles Mikel Landa y Mikel Nieve, se intercalaron y entregaron gradualmente todo su combustible para llevar a Froome al liderato. Su segundo Geraint Thomas, hasta hoy portador del “maillot jaune” tampoco resistió la aceleración final, aunque ahora es segundo en la general.

El único que propuso ataque y sacó provecho fue el ganador de la etapa, Fabio Aru, consiguiendo la segunda victoria italiana en la cima, tres años después que su compatriota Vincenzo Nibali, quien triunfó ese año en París. Se repetirá la historia? Y Cúal de las dos, la de Froome ó la del vencedor en “La Planche des Belles Filles” llegando de amarillo a la avenida de Champs-Elysées?

Lo cierto es que Froome cumplió su cometido de vestirse de nuevo en amarillo, pero reconoce que aún queda mucho Tour y que se equivocaron al no reaccionar inmediatamente al ataque de Aru. Según el británico, en este momento Richie Porte, Aru, el francés Romain Bardet y el irlandés Daniel Martin, son sus principales rivales.

El campeón italiano Fabio Aru fue el único que desafió a Sky y le ganó la etapa.

Entre los colombianos, Rigoberto Urán realizó una etapa táctica y logró llegar adelante y ascender 19 puestos en la clasificación general, tres menos que Aru, quien ahora es tercero a 14” de “Froomey” y a sólo dos de su escolta Thomas. Urán fue séptimo en la etapa, delante de Quintana (9°) y ahora es undécimo en la tabla, con la misma diferencia de 1’01” que tiene el 10° clasificado, el polaco Rafal Majka. Pero el primer examen en la montaña para los escarabajos no fue favorable y sólo dos de sus representantes limitaron sus pérdidas.

Colombianos: Top-10 pero unas de cal y otras de arena

Tres de “los magníficos” cumplieron a cabalidad, Rigoberto Urán y Nairo Quintana entre los diez primeros y Sergio Henao trabajando para Froome y ascendiendo del puesto 48 al 24 en la tabla, ahora a 2’ 32” de su líder. A pesar de su gran esfuerzo sólo perdió 1’20” frente a Froome y es el cuerto corredor del Sky en la tabla detrás de Thomas y Landa quien ascendió a la casilla 16 (1’47” de diferencia con Froome). Sin embargo, el español tiene en sus piernas el esfuerzo del Giro d’Italia y “checho” podrá superarlo en las próximas etapas.

Nairo Quintana es hoy el mejor ubicado en la general (9°); sólo cedió 18” con Froome y ganó 11 puestos. Reconoció que lo afectó la falta de ritmo después del Giro d’Italia pero advirtió que queda aún mucho recorrido. El mejor día lo tuvo Urán, al que el nuevo líder le tomó únicamente 6” pero con la bonificación por llegar tercero en la etapa se incrementó a 10”.

Urán se muestra sólido y corrió con inteligencia. Es bueno en contra-reloj y puede aspirar al Top-10

Los que fallaron en mis pronósticos fueron Chaves, Betancur, Pantano y Atapuma. La violenta aceleración de Sky la resistió “chavito” en los primeros kilómetros pero terminó cediendo tiempo y ahora está en el puesto 30 a 2.44” de Froome y a 2.01” de su compañero Adam Yates (mejor joven y 6° en la general), que ahora es el líder claro del equipo australiano Orica-Scott.

Chaves se defendió y ascendió 13 puestos en la tabla, pero no se le puede exigir mejores resultados porque viene de una para muy larga de varios meses, no tiene rodaje y para completar, fue afectado psicológicamente por la muerte trágica el pasado 4 de julio de su fisioterapeuta personal, Diana Casas, en un accidente de carretera en el departamento del Tolima. Además, la misión de Esteban en el Tour es tener rodaje competitivo en preparación para la Vuelta a España.

Carlos Betancur se esperaba que fuera el escudero de Quintana pero no logró darle ese respaldo. Ahora está 32° (era 27°) a 3.17” de Froome. Lo extraño es que a pesar de haber cedido ambos ciclistas colombianos más de minuto y medio con el líder, son los segundos mejores corredores de sus respectivas escuadras, Orica y Movistar, y seguirán cumpliendo el papel de gregarios y la posibilidad de una victoria de etapa.

Igualmente perdió tiempo Jarlinson Pantano, aunque ganó 7 posiciones y ahora es el 50° en la tabla, a 5’52” de Froome y a 5’ exactos de su líder Alberto Contador que es el 8° clasificado, dos segundos delante de Quintana. Jarlinson está a 29” de Bauke Mollema, el otro escudero de Contador en el Trek-Segafredo quien se ubica 45° pero con el desgaste del Giro d’Italia será difícil que mejore y el colombiano pasará a ser el escolta principal.

El equipo Sky demuestra ser tan poderoso como la locomotora más famosa del mundo.

Y Darwin Atapuma, en quien tenía centradas mis esperanzas de victoria, tampoco parece haber recuperado su rendimiento y la falta de competencia le pasó factura. Ahora está en la posición 101 (ganó 44) pero perdió hoy casi 9 minutos y está ahora a 14 de Froome.

Así las cosas, el sueño amarillo lo empieza a vivir nuevamente el tricampeón Chris Froome, mientras los rivales tendrán que inventarse una fórmula mágica para quitárselo. En la parte clave de la primera etapa de montaña del Tour 2017, sin excepción alguna, todos los líderes de escuadra y principales desafiantes se quedaron solos sin escuderos. La locomotora británica Sky fue demasiado impetuosa para ser frenada.

El verano está en pleno apogeo y el calor y el destructor polen jugarán de nuevo su papel en dos largas etapas de transición en terreno llano, 429.5 kmts en total, aptas para fugas de pasistas que no cuentan para la general, posibilidades de llegadas masivas en embalaje, y también de cortes en el pelotón. Los candidatos colombianos tendrán que estar muy atentos.

Esperemos entonces que el próximo sábado en una nueva cita con la montaña sobre 187,5 kmts (con cuatro cimas) y final en alto en otra estación de Sky, en Rousses, en la frontera con Suiza, falle la precisión de Sky, su locomotora se descarrile y el Tour se apriete más para Chris “Yellow” y depure el abanico de candidatos.”

Tour de Francia 2017: Primer triunfo colombiano?

La estación de Sky de “La Planche des Belles Filles”, final en cumbre de la quinta etapa del Tour de Francia, puede ser el escenario de la primera victoria colombiana en la Grande Boucle este año. “Los magníficos” pueden sorprender a Froome.

La cima, que se disputa como final de etapa por tercera vez en la historia del Tour, es propicia para ataques sólidos y requiere de un esfuerzo máximo en un tramo corto de los escaladores favoritos a ganar la prueba, con el fin de empezar a decantarla.

Es un ascenso de 5.9 kilómetros con pendiente promedio del 8,5% y un máximo de 14%, -partiendo desde una altura de 503 metros- pero tiene un corto tramo cerca del final en que la inclinación varía del 22 al 28%. 

Primera cima del Tour 2017

La cumbre a 1.035 metros de altura, apenas hace parte del recorrido del Tour desde 2012 cuando ganó Chris Froome. Fue la séptima etapa (7 de julio) que partió de Tomblaine y tuvo un recorrido de 199 kilómetros, superior al de mañana que es apenas de 160. Ese día Bradley Wiggins asumió el liderato que Froome le ayudó a defender hasta París.

Más importante, fue la primera victoria en el Tour del hoy tricampeón en su primera presentación en la prueba francesa con el equipo Sky y la segunda de la escuadra británica que había debutado en la prueba en 2011. El noruego Edvald Boasson Hagen fue el primer ciclista que triunfó con Sky en el Tour ese año, en que Rigoberto Urán fue el mejor pedalista de la escuadra británica y terminó en el puesto 23 en su segunda participación.

Froome ha dicho que tiene un gran afecto por esta cima y veladamente ha advertido que le gustaría volver a triunfar. Pero en 2012, por primera vez después de la participación continua iniciada en 1983, no hubo ciclistas colombianos y el británico no enfrentó a ningún escarabajo. Esta vez seis de primer nivel quieren vencerlo.

Dos años después fue de nuevo parte del recorrido (161,5 kmts desde Mulhouse) en la 10ª etapa el 14 de julio -última antes del primer descanso- ganada por Vincenzo Nibali, quien se volvió a poner la camiseta amarilla de líder que había perdido la jornada anterior con el francés Tony Gallopin.  De allí hasta París la mantuvo sin mayores problemas porque Froome había abandonado el Tour en la 5ª etapa (luego de varias caídas en el piso húmedo antes de las zonas de adoquines- pavé-) y Contador se retiró en esa primera jornada de alta montaña del Tour 2014 luego de una violenta caída en el kilómetro 95 en el descenso del Col du Petit Ballon.

Coincidencialmente, en el Tour 2014 que partió de Yorkshire en Inglaterra sólo terminó un británico; Geraint Thomas en el puesto 22 a casi una hora de Nibali (59’ 14”). Nairo Quintana no corrió porque había disputado y ganado el Giro d’Italia y sólo tres colombianos largaron en calidad de gregarios: Darwin Atapuma (BMC), Jáiner Acevedo (Garmin) y José Rodolfo Serpa (Lampre), el único que llegó a París, en el puesto 48 y como segundo mejor del equipo, que encabezó el veterano estadounidense Chris Horner quien concluyó 17° a 44’31” del campeón Nibali.

Los magníficos al ataque

La historia  etapa de mañana es considerada de media montaña pero tras 153 kilometros de repechos, el ascenso final puede ser devastador. Igualmente puede ser propicia para una escapada de escaladores a partir del kilómetro 100 antes del primer premio de montaña de tercera categoría. Y también para una sorpresa y un corte significativo cómo le ocurrió a Chris Froome y al equipo Sky en la etapa a Formigal el año anterior en la Vuelta a España cuando Contador, Nairo y Chaves lo despegaron.

La primera etapa de montaña del Tour debería empezar a "decantar" los favoritos.

Esta vez la escuadra británica está avisada y es más sólida. Sin embargo, a la hora de “probar” las piernas de sus rivales, Froome y Sky no pueden pensar sólo en Nairo, Porte y Contador. El campeón del Tour no sabe aún lo que es enfrentar a seis escaladores colombianos al tiempo, que aunque repartidos en cinco escuadras, tienen golpe de pedal con qué hablar este miércoles, así no estén “teóricamente” en su mejor nivel.

Froome jamás ha luchado contra todos al tiempo. La única excepción y parcial, fue la Vuelta a España el año anterior en que rivalizó con Nairo (campeón), Esteban Chaves (tercero) y Darwin Atapuma (32). El británico no conoce además el poderío de Carlos Alberto “bananito” Betancur, quien se muestra en gran forma y será el aliado clave de Nairo en este Tour luego del abandono de Alejandro Valverde.

Como le señalé a mi colega y amigo Rafael Mendoza, especialista de ciclismo de El Espectador, una cosa es  enfrentar sólo Nairo, y otra luchar contra “chavito”, “Rigo” Urán, “el puma”, “bananito” y Jarlinson, que aunque vaya de gregario de Contador probablemente hará trabajo de demolición comó en la París-Niza. Son los escaladores más poderosos.

"El puma" tiene una gran oportunidad.

Quien respaldará a Froome será Sergio Luis Henao y los españoles Landa y Nieve. No creo que golpeados, el líder Geraint Thomas y el veterano Kyryienka (36 años), aguanten un ataque a fondo como se anticipa.

De hecho creo que Froome se pondrá la camiseta amarilla, porque Sky -como equipo de mentalidad británica- quiere dominar y controlar, pero Nairo y los colombianos le podrán descontar segundos valiosos.

Entre “los magníficos” el más libre de todos es Darwin Atapuma, que no representa peligro para la clasificación general (está 145° a 5’26”), puede empezar a pelear la camiseta de montaña para Colombia, tiene un coraje inmenso y un desquite personal con el Tour porque en su debut en 2014 abandonó en la séptima etapa por una caída en que se fracturó el fémur izquierdo. Todo dependerá de su estado de forma.

Atapuma es un digno representante de la élite de “samuráis”. No olvidemos que el 9 de mayo, la víspera de largar el Giro d’Italia 2015 le informaron de la muerte de su madre Berzabé Hurtado. Corrió en su memoria, buscó las fugas, peleó la victoria de etapa y terminó 16 en su debut en la ronda italiana. De quitarse el sombrero! Y el año pasado fue 9° en el Giro (el mejor de su equipo BMC) y lideró la Vuelta a España cuatro días.

Tengo fé en “el puma” para ganar en “La Planche des Belles Filles”. Y espero una batalla corta y frontal de los llamados al título para ver cómo están las fuerzas. No dejo fuera a Porte, Contador, Aru y Yates porque no es una escalada larga para perder mucho tiempo, pero si para calibrar piernas.

Esperemos que la música de “Colombia es Pasión” le suene fuerte en el oído a Chris Froome este miércoles.