Muerte en un tanque de Whisky

Donald Johnston fue el fundador de la destilería Laphroaig al noroeste de Escocia, en Islay, una de las más famosas de las islas hébridas interiores británicas. Establecida en 1815, la licencia oficial para destilar le fue concedida en 1826.

Conocida como la isla del whisky, en Islay funcionan siete de las más importantes destilerías de whisky de malta, productoras de los únicos e innimitables whiskies turbados (con aromas a carbón vegetal) que son considerados la élite de esta renombrada bebida y constituyen un culto para los conocedores.

Laphroaig, junto a Lagavulin y Ardbeg, son los más complejos y potentes, mientras que Bowmore, Caol Ila, Bruichladdich y Bunnahabhain, varían la concentración según el tipo de whisky y la gama. Pero las “siete hermanas” constituye el núcleo económico de Islay y han forjado su renombre mundial.

Destillería de whisky Laphroaig (Foto: lenstalk.com)

Laphroaig fue el whisky que me enamoró de los whiskies de malta, me abrió el mundo de Islay y me llevó en 1995 a explorar durante una semana la isla y cada una de sus destilerías, incluyendo la de  Jura, en la isla vecina. Fue en Jura donde el periodista y escritor George Orwell se recluyó a escribir entre 1947 y 1948 su exitosa novela anticipatoria 1984, de la que se desprenden entre otros, el moderno concepto de “Big Brother” (gran hermano), tan expandido hoy gracias al reality show de televisión y su franquicia mundial.

Nunca olvidé de la visita a Laphroaig tres cosas:

- la generosidad, emotividad y dinamismo de Iain Henderson, su exitoso Master Distillery -hoy retirado- quien me enseñó el proceso del whisky y me guió todo el recorrido y la selecta degustación. Años después y en varias ocasiones nos hemos rencontrado con Iain, en Edimburgo y Londres, siempre alrededor de un buen whisky de malta.

- Que Laphroaig es el preferido del Príncipe Carlos de Gales después de su accidentada visita a la destilería en 1994 y uno de los tres únicos whiskies de malta que ostentan orgullosamente el sello real de la corona británica (se observa en la parte superior del envase y la etiqueta) en cada botella. El príncipe Carlos conducía la avioneta y debido a fuertes vientos de cola se estrelló -sin consecuencias- al aterrizar en el pequeño aeropuerto de Islay. Después recuperó el aliento en la destilería con un whisky Laphroaig de 15 años. (*) El primer Malt whisky de la corona fue Royal Lochnaggar en 1848 y el segundo Glengoyne en 1984, el favorito de la fallecida Reina Madre y la primera destilería que visité -en diciembre de 1992- con mi amigo periodista y escritor mexicano Luis Rodríguez.

Tanque de remojo y fermentación en una destillería (Foto: singlesteppers)

- Y lo más impactante, que hace 165 años, Donald Johnston, el fundador de Laphroaig, murió luego de caer accidentalmente en uno de los gigantescos tanques con mosto caliente y en pleno proceso de fermentación. Me pareció en su momento una historia surrealista e Iain me explicó que al parecer cayó en la cuba mareado por la intensidad de los vapores de hasta 70º centígrados que se desprenden del tanque en el proceso.

Johnston falleció dos días después del accidente, en 1847. Tenía 51 años y no dejó herederos. Pero su nombre está asociado universalmente a cada etiqueta y empaque de Laphroaig en la que se lee claramente en su base: Distilled and bottled in Scotland by D. Johnston & Co. (Laphroaig), Laphroaig Distillery

Hasta el pasado 7 de enero era el único relato oficialmente conocido de muerte en un tanque de whisky. La historia se repitió ahora en la destilería Glenfiddich, en Dufftown (Banffshire), en la connotada zona de producción de Speyside, al noreste de Escocia.

Glenfiddich, es el whisky de malta más vendido en el mundo e internacionalmente conocido por su original botella triangular en vidrio verde para su gama de 12 años. Es el primer malta que probé en mi vida hace más de 30 años, pero confieso que no es mi preferido.

Gama de whiskies de malta Glenfiddich (Foto: Glenfiddich.com)

El turno le llegó ahora a Brian Ettles, quien trabajó 23 años en Glenfiddich y se ahogó en una de las cubas de fermentación del mosto, un tanque de 50.000 litros de capacidad y 6 metros de fondo, que estaba lleno con agua según la técnica de preservación de la madera antes de ser depositado el mosto.

Pero a diferencia de Johnston, Ettles no cayó accidentalmente en el tanque el sábado. Según las autoridades y las primeras investigaciones, se suicidó en él. Cuando se descubrió el cuerpo en la noche, era ya muy tarde y los servicios médicos de emergencia no pudieron revivirlo. El operario tenía 46 años y era padre de dos hijos.

La destilería cerró al público lunes y martes y apenas este miércoles 11 de enero reanudó sus actividades normales y las visitas a las instalaciones.

Glenfiddich dijo que “normalmente debería haber abierto pero decidió cerrar durante ambos días como señal de respeto” por Brian Ettles, su familia y sus compañeros de trabajo.

Las trágicas historias de Johnston y Ettles en la industria del whisky escocés, son tristes, inusuales y llegan incluso a rídiculas, pero igualmente hacen parte de ese mundo increíble y con más de 500 años de historia de la bebida alcohólica más universal y extendida.

* Muerte en un barril de vino: está documentado que en 1478, George Plantagenet, duque de Clarence, miembro de la familia real británica y reconocido bebedor, fue condendo por traición y los verdugos para su ejecución lo ahogaron en un barril de 477 litros de vino. William Shakespeare incluyó a Plantagenet como personaje de su obra Ricardo III. 

Frank Williams pierde la cabeza

La victoria no ha acompañado a Williams en los últimos años y su dominio en los 80 y 90 parece hoy cosa del pasado, pero la escudería sigue siendo una de las grandes de la Fórmula Uno y sus laureles están intímamente ligados a su ingeniero estrella Patrick Head.

Head, co-propietario y fundador con Frank Williams, se retira totalmente del trabajo en el equipo y de su junta directiva después de 34 años, como uno de los ingenieros más exitosos, prolíficos e innovadores de la Fórmula Uno. La decisión se había tomado en diciembre y es efectiva desde 2012.

Patrick Head, co-fundador de Williams (Foto: williams F1)

Los autos Williams llevan las siglas FW (Frank Williams) y tuvieron el cérebro de Head en su diseño; un duo genial.

La escudería fue oficialmente fundada el 8 de febrero de 1977 por Sir Frank Williams con un 70% de las acciones y Patrick Head con el restante 30% y responsable del diseño. La primera temporada se corrió con un chasis March de fábrica pero en 1978 gracias al patrocinio de capitales árabes y de la compañía Saudi Airlines, Head diseñó el primer modelo propio, el FW06, con el que se inició la larga historia de la escudería.

El primer F1 diseñado por Head; el Williams FW06 (Foto archivo)

Alan Jones en Mónaco 1977. Tres años después fue campeón mundial.

No se debe olvidar nunca que en Fórmula Uno los laureles los consiguen los pilotos y los campeonatos los equipos, pero la victoria depende de un real trabajo en equipo en el que los héroes anónimos son los ingenieros. Un piloto extraordinario poco podrá hacer al mando de un auto mediocre y al contrario, un piloto apenas corriente podrá conseguirlo todo con un auto fuera de serie. La historia de la Fórmula Uno está llena de ejemplos.

Patrick Head era el último ingeniero activo de la generación dorada de los años 70 en la Fórmula Uno; la de Colin Chapman y Harvey Postlethwaite (ya fallecidos), John Barnard, Robin Herd, y los sudafricanos Gordon Murray y Rory Byrne. Llegó en el momento del efecto suelo y se retira en la época de la telemetría, los ordenadores, los dispositivos electrónicos, los materiales cerámicos y la gestión electrónica del motor.

Ingeniero mecánico especializado en chasises gracias a su trabajo inicial con el constructor británico Lola, los autos diseñados por Head siempre se caracterizaron por líneas puras y sencillas, de gran aerodinámica y fluidez. La idea primordial fue siempre la busqueda de un perfecto balance entre el chasis y el motor, bien fuera atmosférico o los monstruos turbocargados.

El Williams FW07 (Foto: picasaweb.google.com)

El suizo Clay Regazzoni logró en 1979 en Silverstone la primera victoria de Williams.

Gracias a su dinámica innovadora, durante los años 80 y 90, los autos Williams se beneficiaron de relaciones privilegiadas con motoristas como Honda y Renault y dominaron la categoría. La última asociación victoriosa fue con BMW y a partir del año próximo se espera una vuelta al primer plano con los propulsores Renault, el tercero más victorioso de la categoría y campeón en los dos últimos años con Red Bull.

A Patrick Head le llegó la edad legal de retiro -los 65 años- y Frank Williams literalmente se queda sin cabeza, confiando en que la restructuración de su escudería con el controvertido Mike Coughlan a la cabeza del diseño, le devuelva pronto su lustre. Coughlan, ex-ingeniero de McLaren entre 2002 y 2007 ya pagó su culpa por el involucramiento en el escándalo de espionaje para Ferrari, pero nunca tuvo la dimensión técnica de Head.

El dominante Williams FW11B-Honda turbo (Foto: picasaweb.google.com)

El brasileño Nelson Piquet consiguió su tercer título con Williams en 1987.

Las estadísticas no mienten. Entre 1977 y 2011, Patrick Head diseñó o dirigió la construcción de 27 modelos del equipo, desde el FW06 de la temporada 1978 hasta el FW33 del año anterior. Gracias a ellos, Willliams se convirtió en una de las cuatro más importantes escuderías de la historia, ganó 9 campeonatos mundiales de constructores y siete títulos de pilotos, venció en 113 Grandes Premios y logró 126 poles y 130 vueltas más rápidas.

En los años 80 Patrick Head construyó los Williams que rivalizaron con los McLaren de su gran amigo John Barnard, y en los 90 continuó el éxito fabricando los autos dominadores de la década en colaboración con otro ingeniero ilustre que reclutó, Adrian Newey. El entendimiento fue perfecto y los autos tuvieron un nivel de superioridad similar al del McLaren MP4 de los años 80, el Ferrari de la época Schumacher o el Red Bull de hoy. Cinco títulos (1992, 93, 94, 96, 97) lo atestiguan.

El último Williams campeón, el FW19 (Foto:picasaweb.google.com)

El canadiense Gilles Villeneuve, último campeón mundial con Williams en 1997.

Los triunfos volvieron de 2001 hasta 2004, pero a partir de allí el equipo se estancó. Como el propio Frank Williams lo reconoció en su mensaje de despedida y agradecimiento, durante sus 34 años trabajando en la escudería, Patrick Head fue el líder del equipo técnico que ganó la mayoría de carreras y campeonatos.

Aunque Head  no estaba al frente del departamento técnico después de mayo de 2004, su legado ya estaba escrito. En 2011 había vendido la mayoría de sus acciones en el equipo e iniciado su retiro debido a diferencias con el nuevo e impopular presidente de Williams, Adam Parr, responsable de haber puesto la escudería en la bolsa de valores para conseguir capitalizarla.

Pero el aporte de Head supera las fronteras de Williams. Bajo la orientación técnica de Patrick Head, el equipo fue un innovador tecnológico desarrollando las suspensiones activas, las cajas semiautomáticas y los chasises con materiales compuestos, resinas y fibras de alta resistencia.

El nombre de Head también está directamente relacionado con los más importantes equipos a través de sus alumnos. Además de su contribución siempre innovadora, tuvo bajo sus ordenes y guió  a la mayoría de los grandes ingenieros de la Fórmula Uno de hoy; Adrian Newey (Red Bull), Neil Oatley (McLaren), Ross Brown y Geoff Willis (Mercedes).

El colombiano Juan Pablo Montoya logró en 2004 en Brasil la última victoria con un Williams.

En la carrera de Patrick Head con Williams hay pocos puntos negros y sus chasises -contadas excepciones- fueron modelo de confiabilidad. Compartió los grandes momentos de triunfo y las épocas en blanco por falta de motores competitivos, los títulos que se esfumaron (1981, 1986, 1994) y los procesos dolorosos como el accidente que paralizó a Sir Frank en 1986 y obligó a Head a hacerse temporalmente cargo del equipo, y la trágica muerte de Ayrton Senna durante su tercer Gran Premio con el equipo Williams, en Imola en 1994.

La justicia italiana determinó en abril de 2007 que Head fue responsable de la muerte del brasileño, al dictaminar que el accidente fue causado por una falla de la columna de la dirección y que la falla se debió a un mal diseño y a modificaciones mal hechas. Esa responsabilidad correspondía a Head, quien fue culpado de homicidio involuntario por falta de control, pero los terminos del juicio ya se habían cumplido pues pasaron 13 años del accidente cuando se dio el veredicto. La duda siempre existirá pues se dice también que Senna mismo había pedido la modificación que adelantaron Head y su diseñador Adrian Newey en el auto.

Es cierto que los últimos años de Williams desde 2005 se parecen a una travesía del desierto, sin mayor brillo y más cerca de la supervivencia que de la gloria del pasado. Pero esos procesos los sufren los grandes equipos y casi siempre se superan. Ferrari esperó por un título de pilotos entre 1979 y 2000 (21 años) y por el de constructores entre 1983 y 1999, McLaren no gana en constructores desde 1998 y tuvo que esperar nueve años -de 1999 a 2008- para ganar un título de pilotos.

Williams todavía tiene tiempo por delante, pero Patrick Head, uno de sus cérebros fundadores ya no tendrá participación en esa nueva historia.

* Como accionista minoritario de Williams, Patrick Head seguirá involucrado en otras funciones, entre ellas director de Williams Hybrid Power, una empresa subsidiaria que desarrolla tecnologías para usos comerciales en buses y trenes. Pero además, seguirá siendo asesor de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) para temas relativos a motores y reducción de costos tecnológicos.

Burbujas festivas

Los vinos espumantes están de fiesta y entre ellos la champaña es el Rey de las burbujas.

Hay cientos de champañas en el mercado para las fiestas de fin de año y la celebración de la Navidad y del Año Nuevo, y es el momento de ofrecerles mi ecléctica selección para que acompañen sus próximas semanas y los festejos en 2012.

A lo largo de 2011 tuve la oportunidad de catar y probar cerca de un centenar de champañas diferentes. No son tantas como parece si consideramos que existen cerca de 5.000 productores entre viticultores independientes, cooperativas y negociantes, y hay más de 10.000 etiquetas distintas.

De ellas hice una preselección y luego escogí para los lectores mis finalistas. Aclaro que nunca es fácil hacer una selección porque depende de muchos factores, entre otros, el tipo de champán, el productor, si no es de añada (NV, Non vintage) o de una añada especial, y obviamente del precio al público, que en este caso fue uno de los considerandos principales.

Esta pequeña selección del más renombrado vino espumoso del mundo incluye cinco champañas con especiales características que le garantizan placer y alegría y que usted puede escoger para acompañar su reunión como aperitivo, vino principal o celebración.

Champañas Mont Hauban (izq.) y Louis Roederer Brut Premier (Foto: rincondecata.com)

Pensando en el aperitivo, escogí para usted dos champañas sin edad (NV) con características y origenes diferentes; la primera producida por una cooperativa mediana y la segunda, de ensamblaje, proviene de una de las más importantes y famosas casas productoras.

Las champañas sin edad, NV (Non vintage), salen al mercado para ser consumidas rápidamente, dentro del año siguiente, usualmente en la época de navidad, bodas, fiestas o los aniversarios.

- Mont-Hauban Prestige, champaña de la cooperativa en Monthelon -cinco kilómetros al sur de Epernay- que reune a una treintena de productores, posee un centenar de hectáreas de viñas y además de tener su propia gama, vende uva a varias de las grandes casas como Laurent-Perrier y Moët & Chandon.

Su cuvée Prestige es 100% Chardonnay; un Blanc de Blancs elegante y fresco, proveniente de un 35% de vinos de reserva. De reflejos ligeramente almendrados y finas burbujas, sobresalen los aromas de flores blancas y notas de toronja, limón y melocotón. Y en boca es compleja, con un ataque vibrante que da paso a las notas frescas y cítricas con unos ligeros toques de miel. Las burbujas iniciales se funden en una champaña, balanceada y persistente, ideal para comenzar la reunión.

- Louis Roederer Brut Premier, elegante y compleja champaña de ensamblaje de la famosa casa de Reims fundada en 1833 y productora de la prestigiosa cuvée Cristal. La champaña Brut Premier es la más vendida de Roederer, mezcla de 35% Chardonnay, 50% Pinot Noir y entre un 10 y 15% de Pinot Meunier y dependiendo del año el porcentaje de vinos de reserva puede llegar a un 10%.

Esta es una champaña que se beneficia de vinos criados en barrica entre dos y cinco años, y su apariencia los denota con tonos amarillo ligeramente quemado y una nariz persistente con notas de almendra y pan tostado. En boca es compleja, con un ataque cremoso y redondo, excelente estructura, frutos blancos, una vibrante acidez y suaves notas minerales. Es una champaña persistente y precisa, y excelente aperitivo para platos de frutos de mar.

Champañas de añada, Moet & Chandon (izq.) y Charles Heidsieck (Foto: rincondecata.com)

Champañas de añada, complejidad, estructura y prestigio.

Tras las champañas de aperitivo es la hora de las ideales para acompañar la cena, los peces y los frutos de mar y de pasar entonces a las champañas de añada (millésime o vintage), la gama superior que responden a cosechas consideradas de gran calidad para la producción de cuvées más estructuradas y de prestigio, con más tiempo de crianza y añejamiento.

En general se considera que después de la añada 1996, la mejor en Champaña es la 2002, pero varias de las principales casas productoras han producido excelentes botellas de los años 1998, 1999, 2000 y 2004, cuya calidad es innegable y son un deleite para el paladar. En este nivel seleccioné dos champañas de ensamblaje de dos de las grandes casas, una en Epernay y la otra de Reims.

- Moet Chandon Grand Vintage 2002, de una de las casas mundialmente famosas y emblemáticas en Epernay, la que tiene mayor historia en la producción de champañas de añada y la primera en elaborar comercialmente (1921) una cuvée de lujo: Dom Perignon. Es conocido que la primera champaña de añada salió a la venta en 1842, hace ya casi 170 años!. Recuerdo con inmensa emoción la anterior Grand Vintage 2000 con la cual celebré en 2008 mi cumpleaños en Luxor (Egipto), a bordo de una típica Feluka (lancha tradicional) en compañía de mi esposa. Un momento excepcional antes del atardecer.

La nueva añada recién salida al mercado es la 2002, con una etiqueta que confieso, considero rústica y distante de la acostumbrada elegancia de Moet & Chandon. Pero uno no se toma la etiqueta ni la botella. Es una champaña con un 50% de Chardonnay, 34% de Pinot Noir y 16% de Pinot Meunier. Aromática y concentrada, tiene un color amarillo ambar suave y despliega notas frescas de mandarina y melocoton con nueces y almendras. En boca seduce gracias a su textura sedosa y sus notas cítricas acompañadas de pan dulce, tostados y un sútil toque mineral al final. En síntesis, champaña distinguida, de emoción y de placer.

- Charles Heidsieck Brut Millésimé 2000, proviene de una de las casas más respetadas de Reims pero a la vez subvalorada, probablemente debido a la irregularidad de su hermana Piper Heidsieck o de la conocida gama popular Heidisieck & Co. Pero contrario a los otras de la familia, Charles Heidsieck es sinónimo de calidad gracias a la contribución excepcional de su famoso enólogo Daniel Thibault (ya fallecido), un maestro del ensamblaje que revolucionó la casa al adoptar las champañas “Mise en Cave” con la fórmula de emplear 40% de vinos de reserva y el resto provenientes de la añada anterior al año de puesta en bodega. Su legado de perfección lo sigue desde 2004 Régis Camus, quien estuvo antes en la gran cooperativa Jacquart y en la mundialmente conocida Veuve-Clicquot.

La champaña Brut Millésimé 2000 es una joya de frescura que en 2010 fue seleccionada como la mejor del año por el concurso International Wine Challenge en Londres. Es un ensamblaje de 60% Pinot Noir y 40% Chardonnay que despliega un hermoso color dorado con notas de limón, manzana roja, caramelo y miel. Es una champaña fresca, vibrante y compleja, con tonos de menta, peras, nueces, almendras, miel quemada y pan tostado. De estilo rico y opulento, tiene gran persistencia y termina con suaves notas minerales (grafito) y de torta de manzana. Está en un momento excelente, pero es una champaña que perfectamente puede seguir durmiendo en cava otros 8-10 años y dejará apreciar toda su complejidad en 2020.

Champaña Blanc de Blancs 2004 de Philipponnat (Foto: rincondecata.com)

Botella transparente como la Cristal de Roederer

Para cerrar nuestra selección he escogido otro Blanc de Blancs pero millésimmé y de un productor familiar de tradición.

- Philipponnat Grand Blanc 2004, está recién salida al mercado y es una de las joyas de esta casa fundada en 1522 y una de las más antiguas en champaña; desde 1698 e incluso antes. Con apenas 20 hectáreas propias, anualmente produce 600 mil botellas de seis cuvées diferentes, entre las cuales la más vendida es la NV Royale Réserve que es un ensamblaje de 50% Pinot Noir, 30% Chardonnay y Pinot Meunier.

La cuvée Grand Blancs es producida exclusivamente de los mejores Chardonnays de la Côte des Blancs y de la montaña de Reims (1er Cru y Grand Cru), y es la excepción en la apuesta de Philipponnat por el Pinot Noir en su gama. El 2002 se agotó rápidamente y para esta época navideña se ofrece un 2004 delicado, denso y cremoso, con notas florales y finas burbujas.

De un color amarillo dorado que destaca con elegancia la botella transparente -parecida a la de Cristal de Roederer pero sin fondo plano- bien puede jugar en el campo de un aperitivo elegante o de acompañante de la langosta o los frutos de mar.

El Chardonnay fermentado en barrica le da sutiles sabores vanillados, de pan tostado, nueces y almendras. En boca es graso, con notas suaves de mantequilla y frutos blancos, peras y melocotones, y un final largo, fresco y persistente con notas de pan de miel. Confieso que la añada 1999 me había encantado hace tres años, pero esta nueva producción supera mi referente gracias a su complejidad y frescura. Por ello la escogí como cierre de la selección.

Eso si, aclaro que las tres champañas millésimés presentadas pueden ser conservadas varios años más en cava y evolucionarán en gran forma. Además, tienen una tipología diferente en cuanto a su composición. Pero las fiestas de Navidad y Año Nuevo nos esperan y las burbujas deben ser liberadas. Salud!

 

El espiritu de Burdeos en Londres

La relación histórica de Burdeos y Londres tiene sus origenes desde la restauración en el trono inglés de la casa de los Stuart en 1660 con el Rey Carlos II, gran amante de unos vinos  franceses con gusto particular provenientes de esa región.

Son más de 350 años del nexo entre los vinos de Burdeos y la capital británica, una historia más antigua que la emblemática Plaza Trafalgar, distante apenas a 50 metros de la sala donde fue presentado este martes “L’Esprit de Bordeaux” (El espiritu de Burdeos) por la centenaria casa francesa Yvon Mau.

Presentación y cata de vinos "Espiritu de Burdeos" (Foto: rincondecata.com)

Londres es uno de los mercados exteriores prioritarios de los vinos de Burdeos y ha sido fundamental para su difusión y el aprecio por ellos. Por ello Yvon Mau -1897- la escogió para presentar su nueva línea de referencia, que busca ofrecer al consumidor joven una serie de vinos con relación calidad/precio que le permitan evocar y descubrir los Burdeos.

El director de Yvon Mau, Philippe Laquèche, nos dijo que “comunicamos algo que es aspiracional y evocativo; el espiritu de Burdeos. Es una gama de vinos dirigida a los jovenes, para que tengan una marca de garantía y la confianza de saber que independientemente de la denominación de origen, comprarán un vino de calidad, un vino de Burdeos a precio asequible”.

La gama está formada por siete vinos -un blanco y seis tintos- de seis productores diferentes, provenientes de denominaciones situadas en las dos riberas históricas.

Dos de los vinos son producciones especiales (cuvées) para la gama, cuatro son nombres establecidos y otro es la segunda etiqueta de un Gran Cru Classé. Se trata de vinos distribuídos por Yvon Mau que ahora se integran en una gama ilustrada con un pequeño pero significativo marbete en la parte inferior de las botellas: “L’Esprit de Bordeaux”.

Château Ducla integra el grupo con sus micro-cuvées de Bordeaux blanco y Bordeaux Superior tinto provenientes de 2.5 hectáreas de viñas, mientras que el reconocido vino de Haut Médoc Château Sociando Mallet ofrece una cuvée creada originalmente y de forma  exclusiva para los restaurantes parisinos llamada “L’Autre” (el otro) que a diferencia del segundo vino “La Demoiselle” (la señorita) tiene más merlot en su estructura, es más suave, mas frutal y se puede beber relativamente joven sin tener que esperar cinco años.

De la zona de Libourne están el Montagne-Saint Emilion Château Guadet Plaisance y el Saint Emilion Grand Cru Château Val D’Or, salido de los viñedos del inquieto y creativo Philippe Bardet, uno de los grandes promotores y defensores de los métodos de agricultura sustentable y de la lucha biológica, cuyos vinos sigo desde hace más de 10 años y son garantía de equilibrio y frescura y deliciosos de tomar cinco años después de embotellados.

Gama de vinos del "Espiritu de Burdeos". (Foto: rincondecata.com)

La presentación nos permitió catar las añadas 2009 y 2010 (aún en proceso de crianza en barril) y constatar además la calidad de ambas cosechas. Son vinos jovenes, algunos con la idea de un consumo entre dos y cinco años y otros incluso hasta 10, pero mis papilas quedaron muy agradecidas con tres de las etiqueteas presentadas.

Los vinos de la gama que más me impresionaron por su buen balance, estructura y potencial de guarda son el Médoc de Château Preuillac, de propiedad del joven y dinámico viticultor y buen amigo, Jean-Christophe Mau, la quinta generación de está reconocida familia bordelesa. El 2009 es un vino denso, con aromas de frutos rojos, casis y ciruelas negras, especiado, con notas torrefactas, ligera mineralidad y una muy buena persistencia en boca.

Luego está el Saint Estèphe Château German Marbuzet, una cuvée especial del Château Serilhan, salida de una parcela de 3.5 hectáreas en el norte de Médoc, en la que su propietario, el hiper-activo Didier Marcelis, produce un  vino oscuro, denso y concentrado con la asesoría del enólogo Hubert de Bouard, propietario del famoso Château Angelus, primer Grand Cru classé de Saint Emilion.

Lucien Guillemet de Château Boyd Cantenac (izq.) y Jean-Christophe Mau de Preuillac (Foto: rincondecata.com)

Dos generaciones de grandes vinos bordeleses

La gama la completa el Margaux Jacques Boyd, segundo vino del consistente Château Boyd Cantenac, tercer Grand Cru Classé de Médoc de propiedad de la familia Guillemet que conozco hace más de una década y considero un valor seguro.

Siempre he apreciado su regularidad y el buen ratio calidad/precio dentro de la escalada alcista que en los últimos años han tenido los Grandes Crus bordeleses. Pero no había tenido ocasión de probar su segundo vino Jacques Boyd y me sorprendió gratamente por su elegancia, equilibrio y profundidad. La añada 2009 se puede tomar desde ya trás un par de horas de buena aireación, aunque seguro dará más satisfacciones con siete u ocho años de guarda.

La realidad es que los segundos vinos son relativamente desconocidos del mercado internacional y son una faceta de Burdeos que se circunscribe mucho a Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y Asia, pero no todas las etiquetas son conocidas. Las más importantes son las que provienen de los primeros Crus Classés, algunos segundos Crus y quintos Crus, de las denominaciones Pauillac y Saint Julien, las cuales no están representadas en la gama de Yvon Mau.

En ese sentido, Lucien Guillemet, el propietario de Jack Boyd, considera que “los primeros vinos son conocidos porque tienen una entidad como grupo y son todos del mismo tipo fijado por la historia, son los Crus Classés, vinos de guarda. Pero los segundos vinos no tienen tradición, algunos son muy recientes, entonces no existe la homogeneidad que se encuentra en los primeros. Son vinos muy diversos”, anota.

Una de las inquietudes que me surgieron de la presentación es que en el “Espiritu de Burdeos” están ausentes denominaciones emblemáticas como Pauillac, Saint Julien y Pomerol. La respuesta me la dio el director de Yvon Mau, Philippe Laquèche: ”en el futuro se piensa aumentar la gama con los criterios de calidad y buena relación de precio. Nuestro desafío es encontrar otros buenos vinos a un precio conveniente”, puntualizó.

* Mi conclusión es que el “Espiritu de Burdeos” es una selección interesante de los vinos bordeleses, que aunque no cubre toda la región, es representativa y segura para quienes quieren iniciar un recorrido por la zona vinícola más importante del mundo.

 

Borgoña 2010: anticipo de elegancia y densidad

Faltan todavía unos meses para que los Grandes Crus de Borgoña sean embotellados pero desde ahora la añada 2010 revela un enorme potencial y una calidad que le garantizará ser una de las grandes cosechas de la región.

Es interesante comprobar que cada “terroir” se expresa  claramente en los vinos y aunque ello no sólo depende de la añada sino del productor y del tipo de vinificación, es una señal clara de la calidad general.

Sin pecar de optimista, la cata 2010 de la casa Albert Bichot en Londres nos anticipó un tercer año consecutivo de muy buenos vinos en Borgoña, tras las añadas 2008 y 2009.

Cata de vinos Albert Bichot en Londres (Foto: rincondecata.com)

Selección de algunos de los mejores vinos de la cata Bichot-2010.

La cata incluyó 11 vinos blancos, 14 tintos de la añada 2010 y luego nueve vinos misterio de añadas anteriores (cata ciega con la botella cubierta), entre los cuales había cinco tintos y una excelente vertical en botella Magnum (1.5 litros) de cuatro Grandes Crus de Corton Charlemagne provenientes del Domaine du Pavillon.

Para el propietario Albéric Bichot, “2010 fue un año muy dificil para vendimiar, un año de pequeños rendimientos. Estabamos muy inquietos y hubo que tomar riesgos sobre la fecha de la cosecha, pero le confieso que hace tres meses el estrés pasó”, nos explica.

Los Primeros Crus llevan en botella apenas hace dos meses, mientras que la gama superior de los Grandes Crus apenas está terminando la crianza y los vinos serán embotellados en tres meses. Pero desde ya su calidad es indiscutible.

Uno de los problemas en Borgoña es la inquietud permanente de los viticultores porque en su mayoría son propietarios de pequeñas superficies y los factores que afectan el resultado final de sus vinos son múltiples. Esta constante se aplica incluso para las grandes casas o los dominios familiares. Como ejemplo, Bichot apenas produce anualmente entre 300 y 400 botellas del famoso Grand Cru Richebourg provenientes de una parcela de 0,4 hectáreas!

El enólogo Alain Serveau (izq.) y Albéric Bichot en Londres (Foto: rincondecata.com)

Un tandem con 15 años de trabajo conjunto

Me quedó la sensación de que a diferencia de los vinos de la excelente añada 2009 que son de color profundo,  con mucho cuerpo, sedosos y muy placenteros para beber desde ahora; en los 2010 se expresa más el terreno y el origen del vino. Y no debemos olvidar que en Borgoña es donde el “terroir” adquiere su máximo significado.

“Lo que me impresiona es poder apreciar con precisión cada terreno en cada vino. Es una añada muy clásica, un gran año en Borgoña”, me dijo Albéric Bichot.

Entre los Chablis provenientes del Domaine Long-Depaquit, los Premier Cru se degustan muy bien, complejos, con gran acidez, fruta tropical, ligera mineralidad y mucha vivacidad. Debo destacar “Les Vaucopins” y entre los Grand Cru, a pesar de su juventud, es innegable la dimensión que ofrece el vino del monopolio “Moutonne”.

En los Borgoña blancos, sorprenden por su complejidad y precisión el Beaune 1er Cru “Clos des Mouches”, y los Grandes Crus,  Corton Charlemagne y el superlativo Batard Montrachet; todos tres vinos de más de 90 puntos. Y para completar la selección de los blancos, coincidimos con el enólogo Alain Serveau en que el Corton Charlemagne 2004, con sus aromas de  turba, cera de abeja, miel tostada y trufa, es un fuera de serie entre los vinos “misterio” presentados y un ejemplo perfecto de la excelente evolución de este Grand Cru.

Serveau es el enólogo responsable de la calidad de los vinos de la casa Albert Bichot y es el único que ha logrado el premio al mejor “winemaker” del año del concurso International Wine Challenge en dos ocasiones; en 2004 para los vinos tintos y en 2011 para los blancos.

Entre los tintos destaco la elegancia, en general con notas florales, buena fruta, especies y mineralidad. Quedé muy agradablemente sosprendido con la complejidad y profundidad del Pommard 1er Cru “Les Rugiens”, el Corton Grand Cru “Clos des Maréchaudes”, el Chambolle-Musigny 1er Cru “Les Amoureuses”, el Vosne-Romanée 1er Cru “Les Malconsorts” y el Grands Echezeaux Grand Cru, pero hay que entender que estos vinos no están aún terminados. Entre los vinos “misterio”, todos ellos de la añada 2008, el Pommard 1er Cru “Les Rugiens” sobresale por su armonía y balance en este momento.

Es claro que la añada 2010 nos ofrecerá vinos muy finos y elegantes, con buena concentración debido a pequeños rendimientos, y un balance ideal de fruta y madera gracias a un empleo limitado de barrica nueva y tostados suaves que permiten una mayor expresión del “terroir”.

“Nuestra religión es el terroir, las piedras y el terreno de donde viene el vino”, me dice Albéric Bichot. Y es una verdad que en Borgoña, el uso excesivo de madera no es una ganancia. Al contrario, la sutileza y el empleo cuidadoso de barricas nuevas es la clave del equilibrio de los vinos y como pude comprobarlo, la Maison Albert Bichot trabaja en esa dirección y es un ejemplo de ello.

* La Maison Albert Bichot es una casa productora de origen familiar fundada en 1831, que posee hoy un centenar de hectáreas de viñedos en Chablis, la Côte de Nuits, la Côte de Beaune y la Côteo Chalonnaise. Produce anualmente entre 800 mil y un millón de botellas en Borgoña y más de 120 etiquetas diferentes de vinos de las principales denominaciones de origen, que exporta a un centenar de países.  Sus principales mercados son Europa, EE.UU, Canadá, China, Japón, Corea del Sur, y en América Latina, Brasil.

Adeus Doutor Sócrates, el médico de la Samba Canarinha

Sócrates, el futbolista-médico-filósofo de la selección brasileña, fue la barba más famosa del fútbol mundial, uno de los más dotados y geniales mediocampistas de la historia y el gran capitán de la orquesta del balón que fue la Seleção Canarinha de la Copa Mundo 1982.

Me levanté este domingo con la noticia de su muerte en la madrugada de Sao Paulo debido a una infección intestinal y mi memoria agradecida por su toque brillante y su imagen de líder y humanista, me obliga a dedicarle este blog desde lo profundo de mi amor por el fútbol más sinfónico del mundo y uno de sus grandes maestros.

Hay nombres que marcan el fútbol y el de Sócrates Brasileiro Sampaio de Sousa Vieira de Oliveira, tiene un lugar privilegiado junto a los mejores mediocampistas de la historia.

Sócrates, el médico del balón (Foto: catflapfootball.com)

Sócrates, cerebral futbolista brasileño, médico, intelectual y humanista.

Sócrates fue un filósofo ateniense (469-399 A.C.), considerado el padre de la dialéctica y el debate, de la ética y la epistemología. Maestro de Platón y fundador de las bases de la filosofía occidental, su nombre sonoro y sus conceptos los aprendimos todos en el colegio y nos abrieron el universo de la moral y de la lógica.

Más de 2.000 años después, en Belém do Pará, la puerta a la desembocadura del río Amazonas, nació otro Sócrates, médico, filósofo y futbolista genial y universal. Imagino que su padre, amante de la Grecia antigua, lo bautizó previendo que sería uno de los cérebros de un fútbol de otra galaxia que conquistaría las canchas y dictaría cátedras inolvidables, dirigiendo la orquesta sinfónica brasileña en la Copa Mundo en España; la Seleção 1982.

Impecable cabeceador (Foto: sport-heroes.net)

Esa escuadra hace parte de los campeones sin corona, aquellos equipos que eran los mejores pero no completaron la sinfonía, como los “Magiares mágicos” de Hungría con Ferenc Puskás en 1954, la “Naranja mecánica” holandesa de Johan Cruyff en 1974, y luego en 1986 los “Azules franceses” de Michel Platini.

Después de las Escolas de Samba brasileñas campeonas en 1958 en Suecia y en 1970 en México, el país añoraba nuevas glorias futbolísticas mientras que sus pilotos en Fórmula Uno, Emerson Fittipaldi y Nelson Piquet, llevaban en alto la bandera verde amarilla del “Ordem e Progresso” esperando la vuelta del “jogo bonito”.

Y en 1982 en España durante el primer Mundial con 24 equipos, fue el gran momento de Sócrates y de Telê Santana dirigiendo una “canarinha” de antología; combinación casi perfecta de talento y fútbol ofensivo, una maravillosa máquina de toque efectivo y un concierto de inteligencia con el balón.

Sócrates fue el capitán de ese extraordinario equipo que tenía la magia del Brasil-70 de Pelé, Tostao, Gérson, Clodoaldo, Carlos Alberto, Jairzinho y Rivelino. Ahora las nuevas figuras eran Zico, Falcao, Dirceu, Toninho Cerezo, Júnior, Edinho y Roberto Dinamita.

Pero esa selección que debería haber sido campeona fue una sinfonía inconclusa que interrumpió en uno de los mejores partidos de la historia del fútbol un inspirado Paolo Rossi ,quien meses antes había sido exhonerado del escándalo de apuestas y partidos arreglados en Ialia -“affaire du Totonero”- para poder unirse a “l’Azurra”.

Nunca he olvidado ese encuentro en el estadio de Sarriá en Barcelona, que seguí en televisión con mis compañeros de la redacción de Radio Caracol en Bogotá. Como latinoamericanos queríamos a Brasil campeón y nos quedamos esperando el empate que lo clasificaba a las semifinales. Rossi destruyó mi sueño.

Sócrates fue un futbolista atípico, diferente. Flaco y longilíneo, sobresalía en cualquier cancha con su altura (1.93 cms) y su barba de profeta, que portaba desde su juventud como señal de su aprecio por Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara; los barbudos de la revolución cubana. De hecho bautizó Fidel a uno de sus hijos. De tranco rápido y elegante, sus aceleraciones eran prodigiosas y letales con su pie derecho, su visión del espacio en la cancha era única para hacer pases precisos y gracias a su gran salto, los cabezazos eran letales.

Caso raro en el fútbol moderno, empezó a jugar profesionalmente tarde, a los 20 años, cuando estudiaba medicina y filosofía en la Universidad de Ribeirão Preto, al nor-occidente de Sao Paulo. Le gustaba ser delantero y de allí su vocación ofensiva que mostró posteriormente como mediocampista. Pero Sócrates, a pesar de su flacura, no entrenaba fisícamente como sus compañeros para hacer musculación porque decía que no era boxeador y que “el fútbol es un juego mental”.

La Democracia Corintiana de Sócrates (Foto: oglobo.com)

Su primer equipo (1974-1978) fue el Botafogo y luego pasó al Corinthians de Sao Paulo (1978-1984), donde adelantó además su activismo político contra la dictadura, creando con sus compañeros Casagrande, Wladimir y Zenón, el movimiento Democracia Corintiana. Se considera que este ha sido el mayor movimiento ideológico en la historia del fútbol brasileño, que buscaba que las decisiones de contratos, reglas de concentración y salarios básicos, se tomaran por votación entre jugadores y directivos.

Pero además, los futbolistas del club, jugaban portando camisetas con mensajes políticos como “diretas-já” (elecciones presidenciales directas), “eu quero votar para presidente” (quiero votar para Presidente) y Democracia. Para los militares fueron momentos incómodos y al club le pidieron moderación porque su celebración de los goles arrodillado y elevando sus manos al cielo, se hicieron famosas con la camiseta portando leyendas de oposición. El club lo alentó entonces a celebrar aún más estruendosamente.

Los logros de este movimiento que tenía como lema “ganar o perder pero siempre con Democracia”, tuvieron posteriormente gran alcance para los jugadores y a nivel político, porque después de 21 años de un régimen militar que respaldó Estados Unidos y la CIA, la democracia volvió a Brasil en 1985. Sócrates, nacido el 19 de febrero de 1954, había vivido 20 años en dictadura y luego de poner su grano de arena, en ese momento histórico jugaba con el Fiorentina en Italia, donde no se destacó. Pero su figura es respetada y apreciada y hoy Fiorentina jugó su encuentro del campeonato italiano portando un brazalete negro en señal de duelo por su muerte.

Liderazgo indiscutible (Foto: sport.webtomorrow.info)

En la Copa Mundo de 1986 en México, Sócrates participó, de nuevo con Zico y Falcao, pero no fue el capitán. Su fútbol ya no brillaba tanto, había estado afectado por lesiones y su ritmo de vida había empezado a pasarle factura. En cuartos de final, Francia con Platini a la cabeza empató 1-1 con Brasil y lo venció (4-3) en disparos desde el punto penalty. Sócrates perdió el suyo ante Joël Bats.

De vuelta a casa, entre 1986 y 1987 jugó con el Flamengo. Igual que Gérson, de la selección campeona en México-70, Sócrates era un empedernido fumador, pero además bebía mucha cerveza. Siempre dijo que estas dependencias no habían interferido con su carrera -que terminó sin gloria en el club Santos en 1989- apenas 15 años después de su comienzo y relativamente jóven, a los 35 años. Luego reconocería que probablemente habían influído en sus problemas de salud.

Se dedicó a la medicina en Ribeirão Preto, donde vivía con su esposa y sus seis hijos. Además, Sócrates era líder social sobre liderazgo y relaciones humanas, consultor en proyectos sociales y culturales, columnista en periódicos y revistas sobre temas políticos y sociales y comentarista de fútbol para la televisión. Su hermano menor Raí, quien fue ídolo en el Paris Saint Germain, participó en el mundial de 1994 y en total jugó 51 partidos y anotó 17 goles con la selección brasileña.

En lo que constituye una extraña parodia del fútbol. Sócrates aceptó en 2004, a los 50 años, gordo y pasado de kilos, un contrato de un mes como entrenador-jugador del club Garforth Town en Yorkshire, de la liga Northern Counties East, el octavo nivel en la escala del fútbol británico. Jugó por única vez el 20 de noviembre los últimos 12 minutos del encuentro contra el Tadcaster Albion. El estadio del equipo, fundado en 1964 en el Pub local Miners Arms y con capacidad para 3.000 personas, tuvo lleno total. “Fue muy alegre y simpático”, dijo Sócrates, que hasta hoy es el jugador más ilustre del club junto al delantero Careca, su compatriota y compañero en la selección mundialista de 1986, que a los 45 años, en 2005, jugó con el club un amistoso contra el Guiseley de la misma liga.

Un brasileño comprometido (Foto: TV Globo)

"Sócrates fue un campeón de la ciudadanía", Dilma Rousseff, presidente de Brasil.

Otro legado de Sócrates también quedó inconcluso. En el momento de su muerte trabajaba en la escritura de un libro de ficción sobre la próxima Copa Mundo 2014 en Brasil. La idea era utilizar como carácteres a extranjeros que vienen al mundial de fútbol y viajan por el país, y mostrar a Brasil como un lugar en el que todo el que llega encuentra el amor.

“El campeonato será pura ficción con una final Brasil contra Argentina que gana Argentina 2-0 con ambos goles anotados por Messi”, dijo Sócrates hablando del libro. Será esta final imaginaria de su libro inconcluso la premonición de un nuevo “maracanazo“?

Mientras tanto, en la última jornada del torneo el Corinthians empató este domingo 0-0 con el Palmeiras y consiguió el quinto campeonato nacional en su centenaria historia en el fútbol brasileño. Previo al encuentro, en las tribunas y la cancha, los hinchas levantaron el brazo derecho en alto con el puño cerrado en homenaje al gran Sócrates, quien no alcanzó a ver la vuelta olímpica en el estadio de Pacaembú. Hacía varias horas estaba en el Olimpo del fútbol.

No creo en que se pueda anticipar el futuro pero si estoy seguro de que Sócrates deja un legado que jamás se perderá; el arte del fútbol excelso, la fuerza de liderazgo, las ideas para una sociedad mejor y el compromiso con mejorarla. Obrigado Doutor!

* Sócrates Brasileiro Sampaio de Souza Vieira de Oliveira, nació en Belém do Pará el 19 de febrero de 1954. Jugó inicialmente como delantero y luego fue mediocampista atacante. Integró 60 veces la selección brasileña e hizo 22 goles. En total, jugó 297 partidos en su carrera e hizo 172 goles. Murió este domingo 4 de diciembre en el hospital Albert Einstein en Sao Paulo, a los 57 años, de una infección intestinal después de una septicemia producida durante una operación en agosto pasado. Integrante del Salón de la fama del fútbol brasileño, es considerado uno de los grandes mediocampistas de la historia y uno de los mejores 100 jugadores mundiales por la revista World Soccer.

“Iceman” calienta la Fórmula Uno

El anunciado regreso a la Fórmula Uno del finlandés Kimi Raikkonen ha despertado todo tipo de comentarios pero lo más importante es que ha convertido desde ahora la temporada 2012 en una de las más interesantes y la primera en la historia que reune a seis campeones.

Dos semanas atrás había dicho que el regreso del casi monosílabico “hombre de hielo” (iceman) era inminente. Descontento después de dos temporadas intrascendentes en el campeonato mundial de rallies y de una carrera de prueba sin pena ni gloria en Nascar, Kimi se decidió a volver al “circo” como líder del rebautizado equipo Lotus-Renault.

Ello significa que la cuarta parte de la grilla del campeonato mundial estará formada por los seis campeones de los últimos 12 años: Michael Schumacher (2000-04), Fernando Alonso (2005-06), Kimi (2007), Lewis Hamilton (2008), Jenson Button (20o9) y Sebastian Vettel (2010-11). Y que cada uno de los cinco primeros equipos en el torneo de constructores tendrá al menos un campeón. Más no se puede pedir!.

Kimi Raikkonen, campeón mundial 2007 (Foto: Citroen WRC)

"Nunca perdí la pasión por la Fórmula Uno": Kimi Raikkonen

Pero entre ellos, el mayor desafío lo tendrá el finlandés, trabajando con un equipo que en el momento no tiene ni los recursos ni el potencial ganador de sus rivales. Renault es hoy una escuadra de mitad de tabla y Kimi tendrá que tener mucha motivación para resistir la falta inicial de resultados.

Algo pasado de kilos y con la necesidad de trabajar a marchar forzadas en la parte física, la re-adaptación a la categoría no le será difícil; lo duro será volver a triunfar. Las lecciones del pasado muestran que pocos ex-campeones han vuelto para triunfar y de hecho sólo el austríaco Niki Lauda y el francés Alain Prost lo consiguieron, mientras que el alemán Michael Schumacher ha sufrido suficiente en dos años con Mercedes sin conseguir siquiera un podio. Otros como Alan Jones, Jacques Villeneuve y Nigel Mansell fracasaron en su vuelta, aunque al británico se le abona una última victoria con Williams en 1994 en Australia, dos años después de su retiro.

El caso de Kimi se parece al de Lauda en tiempos pero no en posibilidades. Niki Lauda se retiró de la F1 al final de la temporada 1979 luego de una desastroza temporada con Brabham. Tenía 30 años y dos títulos mundiales (1975 y 1977) logrados con Ferrari. Volvió dos años después para liderar el relanzamiento de McLaren con el Proyecto-4 de Ron Dennis.

Lauda ganó en su tercera carrera en Long Beach (1982) y después en su tercera temporada con McLaren alcanzó su tercer título mundial (1984), a los 35 años y cinco después de su retito. Pero el austríaco tuvo a su favor una estructura económica poderosa (la tabacalera Philip Morris) y la genialidad del diseñador John Barnard que construyó el primer Fórmula Uno totalmente en fibra de carbono, el MP4 (McLaren Proyecto 4) propulsado por el motor Porsche turbo desarrollado por TAG.

Kimi Raikkonen vuelve a los 32 años, también después de dos de retiro, pero tiene  un panorama muy diferente. Lotus-Renault es un equipo en transición, de nombre, de personal, de capital financiero y de pilotos.

El Lotus-Renault en manos de Bruno Senna (Foto: LAT Photographic)

Cuatro pilotos se pelean el segundo puesto en Lotus-Renault

La escudería no ha inscrito aún su segundo volante debido a la incertidumbre sobre el regreso del polaco Robert Kubica, de quien nadie sabe a ciencia cierta si podrá volver a conducir un Fórmula Uno de forma competitiva trás la serie de operaciones en los músculos de su mano derecha.

Vitaly Petrov, quien es el único piloto de la Fórmula Uno que corre sin recibir salario -un hecho atípico-, podría por ello tener su puesto asegurado. Pero no aporta económicamente a la escudería, lo cual si podría hacer el brasileño Bruno Senna, sobrino del legendario Ayrton. Y como constructor que suministra los motores, Renault quiere un piloto francés y el mejor colocado es Romain Grosjean, el campeón de GP2, la categoría antesala de la F1. Cuatro pilotos tras un puesto.

La fortaleza del equipo es el motor Renault, campeón mundial y uno de los más fiables del campeonato. Kimi puede contar con ello, pero su desempeño dependerá del nuevo auto, del logro aerodinámico, de la estabilidad de la escudería y de los patrocinadores.

El "hombre de hielo" tendrá que trabajar para ganar (Foto: formula1motor.com)

Con un contrato por dos años, Raikkonen puede reconstruir el equipo y disputar victorias en 2013. Pero, será capaz de resistir un año sin pena ni gloria?. Tendrá la disciplina de trabajo que no siempre mostró en McLaren y en Ferrari?.

El finlandés fue uno de los pilotos precoces del “circo” de la F1 y veloz como pocos. Es el tercero en las estadísticas de vueltas más rápidas en carrera (35), pero un gran piloto es más que velocidad. Los grandes como Jim Clark, Jackie Stewart, Niki Lauda, Nelson Piquet, Alain Prost, Ayrton Senna, Michael Schumacher y Fernando Alonso, construyeron el equipo alrededor de ellos, desarrollaron el auto hombro a hombro con los ingenieros.  Por ello son tan valorados, apreciados y respetados. Y en esta materia Kimi no se destacó.

El actual campeón Sebastian Vettel está en ese proceso y para ello cuenta con un aliado imprescindible y sin el cual Red Bull no sería el dominador de la Fórmula Uno; Adrian Newey, el mejor ingeniero de la categoría. En su paso por el mediocre Toro Rosso, equipo con el que obtuvo su primer triunfo, demostró que tiene ese talento.

En Renault, la historia es diferente. Bob Bell, el ingeniero que llevó a Fernando Alonso a los dos títulos mundiales, ahora trabaja en Mercedes, mientras que el diseñador Tim Densham se ha retirado. Renault es una estructura en rediseño y el peso recae hoy en James Allison, ex-ingeniero de Benetton y de Ferrari junto a Rory Byrne (retirado) y Ross Brawn (co-propietario de Mercedes). Pero Allison no es Newey.

Kimi ha dicho que vuelve porque nunca perdió la pasión por la Fórmula Uno y que aparte de la llegada de las llantas Pirelli, poco ha cambiado. “Soy dos años más viejo y fue muy agradable correr en rallies los dos últimos años pero ahora vuelvo a algo que conozco”, dijo el finlandés. Y para callar las críticas afirmó que si no estuviera motivado, no hubiera firmado el contrato para su regreso.

Lo cierto es que un campeón como Kimi Raikkonen llevará más emoción a la Fórmula Uno el año próximo. Los ensayos invernales de re-adaptación y el nuevo auto darán la medida de su verdadero potencial. Que la fiesta comience!.

* Kimi Raikkonen debutó en Fórmula Uno en 2001 con la escudería Sauber en el Gran Premio de Australia. Corrió luego con Mclaren (2002-06) y Ferrari (2007-09), ganando un total de 18 carreras y consiguiendo 16 poles, 35 vueltas más rápidas y 62 podios, en 157 Grandes Premios disputados. Fue campeón mundial con Ferrari en 2007, subcampeón con McLaren en 2003 y 2005 y se retiró de la Fórmula Uno al terminar la temporada 2009.