Vinos de Suráfrica: excitante diversidad

El avance en calidad es sobresaliente, la irreverencia y el exotismo de sus nuevos vinos una tentación, y la diversidad de la oferta un punto esencial a tener en cuenta.

Sin pecar de optimismo exagerado y analizando con realismo el mercado vitivinícola mundial, los vinos de Suráfrica están en un muy buen momento. Ni son los vinos más caros ni los más económicos, y su calidad es bastante homogénea, uniforme, con varias etiquetas que son verdaderas perlas de primer nivel internacional.

Gracias al “Mega Tasting” en Londres de Vinos de Suráfrica -dos días de cata con la presencia de 120 product0res y más de 750 vinos presentados- pudimos comprobar los pasos firmes que están dando las bodegas de ese país para exportar calidad, incluyendo exóticas líneas de trabajo y libre experimentación con variedades internacionales y su emblemática uva Pinotage -cruce de Pinot Noir y Cinsault creado en 1925 en la Universidad de Stellenbosch- que da vinos profundos, con aromas de zarzamora y frutas tropicales rojas, acompañadas de notas terrosas y ahumadas.

Cata de vinos de Suráfrica en Londres (Foto: Rincondecata.com)

El movimiento de expansión de los vinos surafricanos continúa, gracias a un trabajo de calidad y a que no ha sufrido la crisis del crédito internacional que si han debido soportar otros países con bodegas comprometidas en inversiones vinícolas. Por consiguiente, los productores no han tenido que rebajar sus precios para continuar exportando.

Suráfrica es el noveno productor mundial de vinos y en el último año sus exportaciones crecieron mas de un 10% en volumen y también en valor. Y además de fortalecer sus mercados históricos; Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Alemania y Bélgica, ahora se exploran los de China y Rusia.

Su vigor es la variedad de la oferta. En los vinos blancos el cada vez más puro y vibrante Chenin Blanc, el Sauvignon Blanc mineral y el Chardonnay de estilo moderno, mientras que en los tintos varía desde un exótico y complejo Shiraz y un consiste y pimentoso Cabernet Sauvignon, hasta un cada vez más puro, afrutado y bien definido Pinotage, varietal ó en los llamados “Cape Blend”, los cortes de tipo bordelés con la cepa surafricana.

Martin Meinert (Foto: Rincondecata.com) ”Es un momento muy excitante con nuevos estilos de vinos, nuevas áreas, nuevas ideas, incluso excentricidades, nuevas bodegas y nuevos microclimas”, me dijo mi amigo Martin Meinert, ex-periodista y enólogo, con 27 años de experiencia haciendo vinos.

Martin siempre ha preferenciado los vinos de carácter, que reflejen el terreno y sus uvas, al estilo francés de “terroir”. Es optimista pero a la vez crítico: “La calidad de un vino es la consistencia, la regularidad. Entonces, si queremos ganar más mercados, tenemos que hacer mejores vinos”, afirma.

En general los blancos son vinos frescos y complejos, minerales y con buena acidez, y los tintos plenos de fruta dulce y aromas de ciruela negra y regaliz, que llegan hasta los 15º de graduación alcohólica. Son vinos propios del estilo nuevo mundo, en algunos casos similares a los modernos tintos argentinos y chilenos.

Sin embargo, a diferencia del cono sur latinoamericano donde predominan los vinos varietales, Suráfrica juega también en la liga de los ensamblajes (cortes de varias cepas) llegando a exotismos casi inimaginables en los tintos -con base en Pinotage, Carbernet Sauvignon o Shiraz- y también en los blancos. Entre los tintos son varios los producidos a partir del ensamblaje de seis cepas distintas, pero ¿ imaginan ustedes un vino blanco producto de la mezcla de 8 variedades! ?

Me atrevo a pensar que actualmente los viticultores surafricanos son tal vez los más arriesgados o a lo mejor los más naif, como el nombre del sensacional blanco Ingenuity producido por Nederburg; ensamblaje de Sauvignon Blanc, Chardonnay, Semillon, Viognier, Verdejo, Nouvelle, Riesling y Gewurztraminer. Un vino muy interesante y único.

Y siguiéndole los pasos está el cremoso y floral Jackal Bird de la bodega Fable, un blanco con base en Chenin Blanc y Chardonnay, acompañadas de las uvas del Ródano, Rousanne, Grenache Blanc, Marsanne y Clairette.

Dentro de los exotismos hay mas casos relevantes. En los varietales están los excelentes Cabernet Franc de Bruwer Raats -considerado el Rey del Cabernet Franc surafricano- y el de la bodega Warwick; el exótico y vibrante Collumella (Shiraz-Mourvedre) producido por Eben Sadie, quien también vinifica en el Priorato en España; los incomparables Chenin Blanc de Raats y el de Ken Forrester (vinificado por Martin Meinert); el Riesling de Paul Cluver y el Grenache Blanc Mentors de KWV, la gran bodega cooperativa.

Grandes Pinotages de Suráfrica (Foto: Rincondecata.com)

La calidad de los Pinotage evoluciona a pasos de gigante

En los tintos hay que saludar le sorprendente calidad de los Pinotage. En los últimos cinco años, los que en ocasiones eran vinos ligeramente herbáceos y demasiado terrosos, han pasado a ser fructuosos y elegantes, con taninos sedosos y redondos, y buen potencial de guarda media. Hay casos excepcionales en calidad, particularmente el tradicional Kanonkop y el potente The Owl Post de la bodega Neethlingshof (no están en la foto), junto al elegante L’Avenir (segundo de izq. a der.).

El sorprendente Malbec-Tannat surafricano (Foto: Rincondecata.com)En los vinos de ensamblaje la palma de las sorpresas se la llevó un vino pionero: el corte Malbec-Tannat 2008 (68%-32%) de la bodega Guardian Peak de Stellenbosch; un vino moderno, afrutado y de final mineral, que está en su tercera añada. Semejante en la proporción al ensamblaje máximo autorizado para el Cahors francés (70-30), no hay antecedentes de este corte en Argentina ó Uruguay (al menos no los conozco), aunque la bodega de Carlos Pizzorno en Uruguay lanzó en 2009 un vino similar pero con predominio de la uva emblema de la nación, la Tannat.  Y en Argentina, el país de la Malbec, hay otros cortes ligeramente similares pero incluyen Cabernet Sauvignon o Syrah. Exótico, un corte Argentina-Uruguay hecho en Suráfrica! Que les parece?

Y más sorpresas, como el corte bordelés Signature del famoso golfista Ernie Els; mezcla de Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot, Cabernet Franc y Malbec, y el extrovertido Hannibal de la bodega Bouchard Finlayson; que reune Sangiovese, Pinot Noir, Nebbiolo, Mourvedre, Barbera y Shiraz!.

De Hannibal tenía muy buenos antecedentes en anteriores catas de vinos surafricanos, al igual que otras dos joyas que faltaron en la gigantesca  muestra vinícola: el elegante y poderoso Compostella producido por Bruwer Raats y Mzokhona Mvemve -el primer enólogo de raza negra de Suráfrica-  que es otra mezcla bordelesa de Cabernet Franc, Petit Verdot, Malbec, Cabernet Sauvignon y Merlot. Y, el potente, complejo y mineral Figurehead que produce el ex-pescador Josef  Dreyer en su bodega Raka en la zona de Walker Bay;  con un corte ligeramente similar; Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinotage, Cabernet Franc, Malbec y Petit Verdot.

Quien pensaba que los bordeleses son los únicos que hacen grandes vinos de ensamblaje, le invito a que mire al sur del nuevo mundo para descubrir y deleitarse con vinos excitantes, diversos y complejos, producidos en un país con más de 300 años de historia vinícola.

La relevancia de los vinos de Suráfrica la podemos medir igualmente con la presencia de los líderes de opinión con los que compartí los dos días de cata: Oz Clarke, Jancis Robinson, Steven Spurrier, Tim Atkin, Charles Metcalfe, Robert Joseph, Peter McCombie y Sarah Ahmed; uno de los paneles más selectos de Gran Bretaña. Coincidimos en nuestra apreciación organoléptica en varios vinos, pero la selección final es muy personal y la mía tiende al eclecticismo, similar al de los productores surafricanos.

Además de los ya destacados en el blog, debo agregar otros vinos que demuestran la calidad de los productores surafricanos y el reconocimiento internacional. Varios han sido premiados en los más importantes concursos mundiales o por la reconocida Guía Platter’s, pero aún más importante;  son vinos agradables, equilibrados, frutales, dan mucho plácer y además, serán mejores después de una guarda media de 7 a 10 años como mínimo: los ensamblajes Rubicon 2007 de Meerlust, Steytler Vision 2007 de Kaapzicht y Proprietor’s 2009 de Ernie Els; el Grenache The Gypsy 2007 de Ken Forrester; los Syrah de Rust en Vrede (Single Vineyard 2008), Kleine Zalze (Selection 2009) y Boekenhoutskloof 2009;  los Cabernet Sauvignon Lady May 2008 de Glenelly, Fairvalley 2009 y Lapa 2009 de Guardian Peak. Finalmente, los cortes bordeleses Devon Crest 2006 de Meinert, Marlbrook 2008 de Klein Constantia, John X Merriman 2008 de Rustenberg y el Morgenster 2006, vinificado bajo la supervisión de Pierre Lurton, el dinámico director de los châteaux primeros Crus de Burdeos Yquem y Cheval Blanc.

 

Sebastian Vettel bicampeón!

Cuatro Grandes Premios antes de terminar el campeonato mundial de Fórmula Uno, Sebastian Vettel -como estaba escrito desde hacía varias semanas- consiguió en Suzuka su segunda corona mundial consecutiva, a los 24 años, 3 meses y 7 días.

El Gran Premio de Japón fue ganado por el inglés Jenson Button, que interrumpió la racha de tres victorias seguidas de Vettel. Sin embargo, el alemán se convirtió en el bicampeón mundial más joven de la historia de la Fórmula Uno en una temporada que domina desde el primer Gran Premio en Australia el pasado 27 de marzo y en la que ha demostrado su madurez y regularidad como piloto.

Sebastian Vettel bicampeón (Foto apexwerks.com)

La temporada 2011 tiene nombre: Sebastian Vettel

Sebastian Vettel lideró la carrera desde la largada, con una maniobra defensiva arriesgada sobre su principal rival por el título, Jenson Button. Pero poco antes de mitad de la prueba el inglés tomó la punta y la mantuvo hasta el final. Las últimas cinco vueltas del GP fueron emocionantes, con el bicampeón Fernando Alonso cazando a Button y Vettel conservando su tercer lugar y asegurando con ello su nuevo título.

Vettel ha dominado la temporada 2011 y ha sido el piloto más consistente del año, consiguiendo puntos en todos los Grandes Premios disputados, terminando en el podio en 14 de las 15 pruebas, ganando 9 y logrando 12 poles.

Button era el único de los campeones mundiales activos que no había ganado el Gran Premio de Japón y encabezó en Suzuka un podio de lujo seguido de los bicampeones Alonso y Vettel, quienes terminaron en menos de un segundo de diferencia. La de hoy es su tercera victoria de la temporada y lo deja delante del español en la lucha por el subcampeonato.

Igual que el año anterior en el último Gran Premio en Abu Dhabi, fue un podio de campeones; cinco títulos entre los tres pilotos. En 2010 Lewis Hamilton y el ganador de hoy, Jenson Button, escoltaron a Vettel en el trono.

Una nueva etapa comienza y la posibilidad de ser el segundo tri-campeón en forma consecutiva queda abierta. El único hasta ahora es el argentino Juan Manuel Fangio en 1956. Pero mientras “el chueco” consiguió la triple corona a los 45 años, Vettel sería el más joven y lo haría 20 años mas temprano, a los 25!

Hoy el tricampeón mundial más joven de la Fórmula Uno es el brasileño Ayrton Senna (1991), a los 31 años, 6 meses y 30 días. Como quien dice, Sebastian Vettel tiene un confortable plazo de siete años para lograr su tercer título, los mismos que necesitó el austríaco Niki Lauda para conseguirlo (1975-1977-1984), incluyendo  sus dos temporadas (1980-81) retirado de las pistas.

Red Bull ha sido un auto dominador en las manos de Vettel y si el nuevo chasis es tan revolucionario como lo ha anunciado su diseñador -el genio de la Fórmula Uno, Adrian Newey- el alemán podría seguir construyendo en 2012 su historia de records, triunfos y sonrisas, que lo han convertido en uno de los pilotos más carismáticos y con más futuro en la Fórmula Uno moderna. Hasta ahora es el más precoz de todos.

Suzuka, taikan-shiki japonesa

En los últimos 24 años, 10 campeonatos mundiales de Fórmula Uno se han decidido en el circuito japonés de Suzuka y 6 pilotos se han coronado en su trazado en forma de ocho. Este domingo 9 de octubre, el alemán Sebastian Vettel será probablemente el séptimo y el bicampeón más jóven de la categoría.

Un punto separa al juvenil prodigio de su kanmuri y aunque matemáticamente el inglés Jenson Button podría superarlo, automovilísticamente es imposible que el piloto de McLaren triunfe en las cinco carreras que restan del torneo porque su pilotaje es ciertamente inferior.

Sebastian Vettel dominador en Suzuka 2010 (Foto oficial Red Bull)

Vettel debe ceñirse el domingo en Japón su segunda corona

Vettel ha ganado en Suzuka en los dos últimos años y dada su aplastante dominación en esta temporada, parece imposible que no consiga al menos un punto para asegurar su segundo título. Es más, seguramente saldrá a triunfar para refrendarlo en lo más alto del podio.

Suzuka integra la temporada de F’ormula Uno desde 1987 -hace casi un cuarto de siglo- y es pista de campeones múltiples: Nelson Piquet consiguió en 1987 su tercera corona cuando Nigel Mansell se accidentó en prácticas y no largó el Gran Premio, el inolvidable Ayrton Senna ganó en ella sus tres títulos mundiales con McLaren-Honda aunque sólo triunfó en su primero en 1988, y el francés Alain Prost alcanzó el tercero de sus cuatro laureles en 1989, pero nunca venció en Japón. Piquet en cambio ganó después de su coronación, en 1990.

Por su parte el finlandés Mika Häkkinen hizo el doble y consiguió la victoria y sus dos campeonatos en 1998 y 1999 con McLaren, mientras que el alemán Michael Schumacher se tituló en 2000 y 2003 con Ferrari y ha triunfado cinco veces en Suzuka. El heptacampeón es el único piloto que ha ganado con dos escuderías diferentes; en 1995 con la desaparecida Benetton y en 1997, 2000, 2001 y 2002 con Ferrari.

Otros campeones triunfadores son el doble laureado español Fernando Alonso en 2006 con Renault, el finlandés Kimi Räikkönen en 2005 con McLaren y el inglés Damon Hill con el equipo Williams en 1994 y en 1996, cuando alcanzó en Suzuka su único título.

Ferrari con siete victorias y McLaren con seis han sido las escuderías dominadoras en Suzuka, escoltadas por Williams y Bennetton con tres. Y los motores más exitosos -con siete triunfos- han sido Ferrari y Renault, el mismo que propulsa al Red Bull de Sebastian Vettel.

En síntesis, Suzuka es una verdadera pista de campeones y con excepción de cuatro vencedores; Gerhard Berger (1987), Alessandro Nannini (1989), Riccardo Patrese (1992) y Rubens Barrichello (2003), todos los demás se han titulado en alguna ocasión .

De hecho, prácticamente todos los campeones de Fórmula Uno de los últimos 25 años ganaron en el circuito japonés. Unicamente se les escapó la victoria a Nigel Mansell, a Jacques Villeneuve, a Lewis Hamilton y a Jenson Button, aunque estos dos últimos -pilotos de McLaren- tienen todavía su chance.

Trazado del circuito de Suzuka

El escenario, originalmente pista de pruebas del fabricante japonés Honda, cumple 50 años. Fue trazado en 1962 por el holandés John Hugenholtz, quien fuera director del circuito de Zandvoort y el pionero en el diseño de pistas de Fórmula Uno. Hugenholtz también delineó Jarama en España y Zolder y Nivelles en Bélgica y fue el antecesor del hoy omnipresente alemán Hermann Tilke .

Mientras el holandés trató siempre de integrar las pista con la naturaleza, Tilke en cambio construye escenarios fastuosos e inexpresivos en los que los adelantamientos son mínimos y las carreras somníferas, al punto que muchos -entre ellos el tricampeón escocés Sir Jackie Stewart- lo acusan de matar la emoción de la Fórmula Uno. Sepang, Bahrain, Shanghai y Estambul son ejemplos de lo aburridor que puede ser un Gran Premio con pincel Tilke.

Independientemente de que sea cierta o falsa la contribución de Tilke a la Fórmula Uno, por fortuna su mano no ha tocado Suzuka y la pista japonesa seguirá siendo reina, escenario de cerradas batallas de campeonato y lugar de coronación de campeones. La pista de 18 curvas es un desafío de pilotaje para los grandes pilotos de la Fórmula Uno y una victoria a tener en el palmarés. El senshi Sebastian Vettel ya la domina y quiere ser su kokuô.

* Taikan-shiki= coronación, Kanmuri= corona, Senshi= guerrero, kokuô= rey.

Drama en un Gran Cru Classé de Burdeos

Hacía un buen tiempo que no tenía la ocasión de ver una película de cine filmada entre viñedos. Y para ello esta vez fui al teatro solo, algo infrecuente en mi.

Hablo de Tu Seras Mon Fils, cuyo nombre en español podría ser “Tu serás mi hijo”, que fue filmada en 2010 en el Château Clos Fourtet, primer Gran Cru Classé de Saint Emilion. Devolviendo mi película personal, entre este comienzo de Octubre en París y Cognac en 2007 han pasado cuatro años, muchas historias vinícolas y tres ediciones de Vinexpo, la feria mundial del vino, en Burdeos.

Había visto el día de su estreno Roman de Gare, la película de Claude Lelouch filmada en los viñedos de Borgoña y presentada en Cognac, en la apertura del 25 Festival de Cine Policíaco, con el mismo Lelouch y el elenco -encabezado por Fanny Ardant y Dominique Pinon- en la sala de proyección.

Claude Lelouch (segundo de der. a izq.) con el elenco de Roman de Gare (Foto: rincondecata.com)

Fue la noche del 22 de junio de 2007, invitado por mis amigos Jean-Jacques y Séverine Bonnie, directores del Château Malartic-Lagraviere, que produce uno de los más excitantes vinos Grand Cru Classés de Graves en Pessac-Léognan y que se mantiene en ascenso permanente desde 1997 cuando el empresario belga Alfred-Alexandre Bonnie -padre de Jean-Jacques- adquirió la propiedad vinícola e invirtió considerablemente en su modernización.

Hoy Malartic-Lagraviere está en el primer nivel de los Grandes Crus de Pessac-Leognan pero mantiene precios accesibles. Es un vino que sigo desde 1998 -la añada que inicia la renovación- y puedo certificar sin asomo de duda, su calidad en constante progreso.

En este 2011 mi turno cinematográfico fue ahora para Tu serais mon fils, que lleva cinco semanas en las carteleras francesas, belgas y suizas y está filmada casi totalmente en Saint Emilion, en viñedos muy cercanos a mi corazón y a mi vida.

El escenario principal es uno de los 15 primeros Grandes Crus Classés de Saint Emilion y el más próximo a la villa medieval, justo frente a la iglesia colegiada (L’Église collégiale), monumento histórico de Francia desde 1840 y claustro obligado de manifestaciones religiosas y de bendiciones vinícolas.

El déspota Niels Arestrup (izq.) enfrenta a su hijo Lorànt Deutsch (der.). Foto Universal Pictures France

El drama por la sucesión vinícola se desarrolla en Clos Fourtet

Clos Fourtet es de propiedad de Philippe Cuvelier desde 2001 y hoy lo dirige su joven y dinámico hijo Matthieu, otro buen amigo. Matthieu, Jean-Jacques y Séverine, son igualmente cercanos y hacen parte de la energética asociación Bordeaux Oxygène que desde 2005 reune a jóvenes viticultores bordeleses con la consigna de producir vinos de muy altos estándares de calidad.

La historia de la película está aún más unida a mi vida porque tuve oportunidad de seguir algunos momentos de su filmación en septiembre del año anterior, justo en los días previos a la extraordinaria cosecha 2010, cuando pasé a saludar a Matthieu y a su esposa Celline y los encontré felices porque esperaban su segundo bebé. Hoy Philippe tiene 9 meses y ya gatea por la casa; el escenario de la película.

Se trata en realidad del primer filme que tiene como escenario principal un verdadero château bordelés. La trama es la historia imaginaria del propietario del Clos de l’Abbé, Paul de Marseul (Niels Arestrup), con sus defectos y cualidades; un padre egoísta y déspota que no confía en su hijo Martin -protagonizado por el actor franco-húngaro Loránt Deutsch- para hacerse cargo de la propiedad cuando a su administrador y vinificador le descubren un cáncer. Prefiere entonces al hijo del administrador quien trabaja en Rubicon, los viñedos de Francis Ford Coppola en el valle de Napa en California. El resto del melodrama los invito a que lo descubran en una sala de proyección.

En la cinta del director Gilles Legrand, las botellas del elegante y especiado Clos Fourtet son remplazadas por el imaginario Clos de L’Abbé y las verdaderas etiquetas se aprecian muy discretamente a lo largo de los 102 minutos que dura la trama, uno menos que Roman de Gare de Lelouch. Se aprecian igualmente algunas botellas de Château Angelus y los productores agradecen por esporádicas tomas realizadas en sus dominios a los castillos Pavie, Troplong Mondot y Beauséjour-Duffau-Lagarrosse, todos ellos también primeros Grandes Crus Classés de Saint Emilion.

Además de los actores, el reparto del filme fueron los propios trabajadores de Clos Fourtet, el administrador Tony Ballu, el director técnico Daniel Allard y miembros del equipo de vinificación del reconocido enólogo-consultor Stéphane Derenoncourt, quien asesora a los Cuvelier y además colaboró en el guión. Stephan estableció una relación estrecha con el director Legrand y participó en el lenguage técnico del filme.

Póster original de la película Tu serás mi Hijo

Matthieu Cuvelier me dijo después de que vi la película en París y comentamos algunos aspectos, que el filme es respetuoso y muy fiel del léxico vitivinícola y que el lenguage es realmente el que se habla en los viñedos. A mi juicio, fotográficamente, los escenarios son bien escogidos, aunque creo que hay demasiado viñedo y faltaron tomas de Saint Emilion, con sus calles empedradas de mágico contagio.

Tu Seras Mon Fils se filmó entre la última semana de agosto y las tres primeras de septiembre, y luego una semana a fines de octubre, después de la vendimia. Recuerdo que Matthieu me explicó hace un año durante mi visita, que habían dado total autonomía al equipo de filmación, con las consecuentes alteraciones que ello implicaba en el ritmo normal de trabajo en la propiedad.

Hablamos entre las viñas -las mismas del filme- y comentamos la excelente cosecha que se iba a vendimiar a finales de septiembre. Otro hecho curioso, las escenas de la vinificación se desarrollan en Clos Fourtet, pero la uva fue comprada por los productores y no es la cosecha del castillo. Por ello se observan uvas blancas y las escenas con uvas tintas son escasas.

Confieso que esperaba un poco más de la historia. La encontré menos compleja de lo imaginado y aunque podría acercarse a historias reales de las familias vinícolas bordelesas, me quedé a mitad de camino. Reconozco la actuación sobresaliente de Niels Arestrup en un papel para el cual se pensó primero en el controvertido Gérard Depardieu (consagrado propietario de viñedos) , pero estimo que son superiores los vinos de Clos Fourtet al filme.

Tal vez la proyección en el cine Gaumont Parnasse la seguí con ojos vinícolas y apreciando menos la técnica y el rodaje, pero para tranquilidad de mis lectores, la experiencia me ha enseñado que cada paladar es diferente. Así que si le gusta el vino y la película la proyectan en un cine cerca de su casa, no dude en ir a verla y a soñar entre los viñedos de Clos de L’Abbé…digo, de Clos Fourtet. Y cuando visite el histórico burgo de Saint Emilion -patrimonio de la humanidad por Unesco- tendrá otra razón más profunda para recorrer con emoción sus calles y viñedos.

* Me he referido apenas tangencialmente en esta entrada a Sideways (2004), la exitosa película de Alexander Payne, con la magnífica actuación de Paul Giamatti y el maravilloso escenario de los viñedos de California. Simplemente porque no es la última que había visto y fue unos años anterior a Roman de Gare y a Tu Seras Mon Fils.

Relajación a la francesa

Paris es una ciudad de contrastes maravillosos y de hallazgos inesperados que alimentan el espiritu y nos relajan.

Recorriendo el bulevar Saint Michel al atardecer de este viernes de otoño con verano de 30º y miles de sonrisas y turistas en las calles, mis pasos terminaron en la histórica iglesia de Notre Dame (Nuestra señora).

Caminar y respirar las calles estrechas y los sitios turísticos nos regala la oportunidad de encuentros casuales, sorpresas inesperadas y también, quien lo creyera, de terapias y descanso para nuestros músculos.

Me ocurrió esta tarde y me devolvió la energía. Se llama “La Décontraction à la Française” y es un masaje gratuito y solidario.

La Décontraction à la Française

El plácer de un reparador masaje gratuito

El concepto de los masajes al aire libre nació en Suecia y en Francia la iniciativa surgió en 2003 y se ha propagado en todo el país. Esta práctica pública surgió como una empresa experimental de André Choukroun, conocido por el sobrenombre de Tchouk.

La respuesta a la idea fue un éxito sorpresivo. Hoy las terapias al aire libre son normales y hay 600 masajistas en Francia seleccionados para ofrecer este aporte ciudadano de L’Association de Décontraction à la Française. En Paris es muy popular desde 2010 y estos agentes “anti-estrés” suman ya 200.

Mi masaje duró siete minutos porque tenía algo de prisa y lo pedí corto, pero normalmente usted recibe 10 minutos de relax y lo retribuye con una gratificación. Debo decir que fue un encuentro mágico y un regalo perfecto después de un intenso día. Esa dádiva la comparto para que la disfruten quienes vengan a Paris.

Dependiendo del clima y la hora se pueden recibir los masajes durante todo el día en Notre Dame, en la tarde en la legendaria Plaza de la Sorbona y en la noche en la convivial Place de la Contrescarpe después de remontar la exótica Rue Mouffetard, donde usted también puede deleitarse probando las mejores crêpes de chocolate y banano de Paris o cenar en un típico restaurante mediterraneo ó del noroeste de Africa.

Los masajistas también se hallan en el visitado Centro Pompidou, en el barrio de San Michel, en la colina de Montmartre y en los muelles a orillas del río Sena que cruza la ciudad. Según el sitio y el espacio, usted puede recibir la terapia muscular en una colchoneta, en un banco o en una silla de masaje. Los hay de cara, de músculos, de cabeza y hasta de piés. Además, si quiere aprender la técnica, puede participar en los cursos nocturnos de formación para masajes, igualmente gratuitos.

Es realmente una señal solidaria y convivial que sorprende gratamente y que merece ser replicada en todas las grandes ciudades del mundo, en las que tantas veces el ritmo acelerado de la cotidianidad requiere un ALTO y nosotros un descanso reparador, un relajamiento físico y mental para volver a la rutina.

Vinos de Sicilia, entre tradición y modernidad

Sicilia es un pequeño continente con el mayor patrimonio vinícola de Italia y una superficie sembrada superior a los viñedos de Burdeos. Mientras en la mundialmente conocida región francesa hay plantadas 107 mil hectáreas, en la triangular isla italiana las uvas cubren oficialmente 115 mil  hectáreas.

Como realidades significativas, 100 mil hectáreas corresponden a variedades nativas y más de la mitad de la extensión total está dominada por dos uvas, el Catarratto bianco -39 mil hectareas sembradas- y entre los tintos el famoso Nero d’Avola -19 mil- que se ha convertido en el embajador de los modernos vinos sicilianos. Pero son igualmente importantes las cepas Grecanico y Grillo entre los blancos -cultivados en las zonas de Trapani y Agrigento- y el Nerello Mascalese entre los tintos, junto al volcán Etna.

En Sicilia, Trapani,  Agrigento, Marsala, Palermo y Etna, son zonas históricas relacionadas con vinos de alta calidad con Denominación de Origen, desde la clásica Denominazione di origine controllata hasta los modernos de Indicazione geografica tipica (IGT). Otras áreas reconocidas por su calidad son Messina, Siracusa y la isla de los famosos, Pantellería, donde tienen residencia de descanso personalidades del Jet-Set como el diseñador Giorgio Armani y la modelo, actriz y viticultora Carole Bouquet, entre otras.

Gracias a la diversidad de microclimas, del norte al sur y del este al oeste de la isla, Sicilia puede producir una gran variedad de vinos para el mercado mundial, desde los jóvenes y afrutados de consumo rápido hasta vinos tánicos y complejos, con un carácter muy propio e individual; verdaderos vinos de terroir, es decir, singulares y únicos.

Los mercados prioritarios para los vinos de Sicilia son Gran Bretaña, Estados Unidos y Alemania, pero la estrategia exportadora se enfocará ahora a nuevos países como Rusia, China y Brasil, según nos informó hoy en Londres Darío Cartabellotta, el director del Instituto Regional de la Viña y del Vino de Sicilia, durante la primera gran cata de vinos sicilianos en la que estuvieron presentes 30 productores con más de 150 etiquetas.

Mi selección de vinos sicilianos

La nueva cara de los vinos de Sicilia; diversidad y calidad

“Sicilia ha estado en el centro del mediterráneo pero sólo hasta 1985 inició un completo estudio con el gran enólogo de Italia, Giacomo Tachis, para redescubrir y revitalizar los viñedos antiguos de Nero d’Avola, Grillo y Catarratto. Nuestros vinos tienen un carácter propio, muy típico, y desde hace 25 años han elevado su nivel de calidad gracias a inversión en tecnología, poda apropiada, cuidado de los viñedos e irrigación si fuera necesario. Esto hace sea hoy un vino muy apreciado internacionalmente”, nos explicó Darío Catarratto.

El camino ha sido largo pero hoy la excelente gama de vinos producidos con variedades autóctonas de la isla, es sinónimo de carácter y calidad. Los terrenos cultivados para producir el mejor vino, se concentran en zonas de colinas (65%), en planicie (35%) y en montaña el 5% restante. Los cultivos de uva blanca se concentran en el occidente -las zonas de Trapani, Agrigento y Palermo- mientras que los de uvas tintas están en la zona oriental. Pero Sicilia es famosa igualmente por la producción de vinos dulces y licorosos, que van del mundialmente conocido Marsala, a la Malvasía de Lipari, el Moscato y el Passito de Pantelleria.

Los vinos de Sicilia son de zona cálida, lo que se traduce en blancos con notas florales, cítricas y minerales, y tintos con mucha fruta, notas dulces, especiados, con buena acidez para la guarda y en algunos casos con grados alcohólicos que superan los 14.5º. Su gran riqueza es la tipicidad y el carácter único; son vinos que “saben a la uva con que han sido producidos”, destacó Darío Cartabellotta.

Con la modernización se han reconvertido viñedos y plantado también cepas internacionales como Syrah, Chardonnay, Merlot, Viogner y Cabernet Sauvignon y típicas de otras regiones de Italia como las uvas Sangiovese y Trebbiano de Toscana, Pinot Grigio y Barbera. El salto cualitativo es impresionante y con 40.000 hectáreas plantadas con viñedos de alta calidad, Sicilia podría producir hasta 2.000 millones de botellas de vino. Hoy produce 500 millones.

Sicilia es la isla más grande del mar mediterráneo y la cultura del vino es milenaria; existe desde los colonizadores griegos, los comerciantes fenicios y los asentamientos romanos. Ahora hay cerca de 40 bodegas que producen vino de calidad internacional y tienen como misión promocionar los nuevos vinos de Sicilia en presentaciones como la de hoy en Londres, en un maravilloso día de verano atrasado y con una intempestiva ola de calor otoñal que nos trajo un sol esplendoroso, 27º de temperatura y un cielo azul que durará una semana, según los felices meteorólogos británicos. Ojalá!

* Muchas gratas sorpresas me dieron hoy los vinos sicilianos. Me impactó el fresco espumante Luna y Sol (100% Nero d’Avola) con notas de peras y manzanas y sútil acidez, los vinos artísticos de Al-Cantàra, los tintos del Etna de Feudo Cavaliere, el exótico Crucimonaci de viñas centenarias y pre-filoxéricas, el excelente IGT Nìvuro del Feudo di Santa Tresa y el complejo y denso Chardonnay IGT Gran Cru de Rapitalà, con un año de barrica (Todos en la foto, de izquierda a derecha). Además de ellos me gustaron el delicioso Faro de la bodega Palari,  el IGT Tascante proveniente de suelos volcánicos, el blanco y mineral Carricante de Planeta, el complejo y poderoso tinto Aynat (100% Nero d’Avola) y el elegante y espectacular Rosso del Conte de la famosa bodega Tasca d’Almerita.

Oz-Olly-Tim

El acrónimo es sonoro y aunque podría ser la analogía de un fármaco, no lo es. Las nueve letras son los nombres de tres grandes hombres del vino y ninguno de ellos es Doctor en medicina o farmaceuta. Son en cambio grandes amigos.

El carismático y mundialmente conocido Oz Clarke, el afable Olly Smith y el dinámico Master of Wine (MW) Tim Atkin, se han asociado y simultáneamente con la apertura de mi blog Mi Rincón, han lanzado en Londres un nuevo show para compartir con el público su conocimiento y experiencia en vino: the Three Wine Men, los tres hombres del vino.

Los tres hombres del vino y Rincón de cata

Juan Carlos, Tim, Olly y Oz (De izquierda a derecha)

Su presentación oficial a la prensa ha sido este lunes en el moderno estadio Lord’s, la casa del cricket, el típico deporte británico que aún no logro entender. Es el único en el mundo en el que el reglamento establece una pausa a las 4.00pm para que los jugadores puedan tomar el té!… y no en los camerinos, en la grama!

Pero el Lord’s Cricket Ground, también tiene una alta ocupación anual para eventos del vino y es cita obligada para las presentaciones de vinos de Francia, Italia, Argentina, Chile y a partir del año próximo del International Wine Challenge (IWC), uno de los concursos  más importantes del mundo y del cual Oz y Tim son dos de sus directores. Otros dos grandes nombres del mundo vinícola, Charles Metcalfe (co-fundador del IWC) y Steven Spurrier, director del Decanter World Wine Awards, respaldaron el evento y pasaron la jornada catando.

Y había suficiente para catar: 585 vinos distribuídos en medio centenar de stands dentro de una selección muy variada de expositores que incluyó pequeños productores y grandes casas como Latour de Borgoña, un grupo selecto de 60 vinos de Argentina, pero además bodegas de Italia, Sudáfrica, Australia, Francia, España y Chile. Además hubo tres catas dirigidas, una de ellas por José Manuel Ortega Fournier, dinámico dueño de bodegas en Argentina, Chile y España, quien viajó especialmente desde Honk Kong para el evento en Londres.

El Lord’s Cricket Ground es un escenario imponente y la zona habilitada para las degustaciones, el Nursery Pavillion, es cómoda, luminosa y amplia, con capacidad para un centenar de bodegas, cada una con su propio stand de vinos. Durante el fin de semana asistieron más de 3.500 personas, con un alto porcentaje de jóvenes entre los 20 y 30 años, que siguieron el vino y las animaciones de las tres personalidades.

“La idea es compartir con el público consumidor nuevos vinos, interesantes, de buena calidad y de todo el mundo, en un evento amistoso”, nos dijo Tim Atkin en un español muy correcto. “Me gusta compartir mucho con otras personas y trabajar con los amigos para poder hacerlo es siempre muy agradable”, explicó.

Steven Spurrier cree que “es una idea fascinante porque lleva el vino a la gente y se crean nuevos consumidores de vinos de calidad”. Señaló que sus colegas “son grandes amigos que tienen mucho humor, personalidades muy dinámicas y son excelentes comunicadores. Es perfecto para despertar el entusiasmo por el vino”, anotó.

“Somos diferentes pero complementarios. Compartimos el amor por el vino y queremos llevarlo a la mayor cantidad posible de personas, construir una comunidad de amantes del vino y descubrir la alegría de catar porque siempre hay un vino para cada paladar y cada presupuesto”, nos dijo Olly Smith.

La idea de ver juntas a varias personalidades del vino es inusual.  Oz Clarke, uno de los más prolíficos escritores y autor cada año de la guía del vino de bolsillo -junto con la de Hugh Johnson son las más vendidas en el mundo- nos dijo que se ha reunido con Tim y Olly porque “somos viejos amigos y nos gustan las audiencias, nos gusta encontrar a la gente. Creo que una de las cosas que le falta al mundo del vino es que la gente disfrute el momento, no se trata de pontificar sino de charlar, de intercambiar opiniones, y este show es una f0rma de encontrar la gente”, señaló Oz.

El nuevo show es una excelente iniciativa y un principio novedoso, porque para el común de la gente es difícil compartir con las celebridades del vino. Como me dijo José Manuel Ortega, el poder catar en la misma mesa e intercambiar conocimientos del vino con Oz, Olly y Tim, “es similar a ir a una pelicula y verla con el actor principal al lado y que este nos la cuente”.

Los Three Wine Men se presentarán el próximo fin de semana en Manchester y para 2012 se piensa llevar el show a un mínimo de 6 ciudades y mirar fuera de las fronteras británicas, inicialmente hacia  Honk Kong.

* Mis vinos preferidos del show fueron los blancos y florales Torrontés de Argentina, los especiados y vibrantes tintos del sur de Francia y dos excelentes Cabernets del nuevo mundo: el complejo, intenso y redondo Don Maximiano 2007 Founder’s Reserve de la bodega chilena Errazuriz, y el sudafricano Glenelly Lady May 2008, pleno de fruta negra y pimienta y de excepcional complejidad para un  vino producido a partir de viñas de apenas 9 años de edad. Y para terminar la jornada la fresca y delicada Champaña Pierre Gimonnet 1er Cru Blanc de Blancs, y el fino y elegante espumante rosado Rosa de Los Vientos producido por la bodega Schroeder con Pinot Noir; mis burbujas favoritas de la Patagonia.