Burdeos 2009: Confirmado…Grandes Crus históricos

Apenas llevan cuatro meses en botella pero son vinos maravillosos, de una calidad excepcional en una añada fantástica.

Los había catado en primeur, es decir, anticipadamente, en su proceso de crianza. Algunos de ellos los había vuelto a degustar en las barricas en los dos últimos años, durante visitas a los chateaux. Otros más en Junio, durante Vinexpo y uno de mis recorridos regulares por los vinos de Burdeos.

Logotipo de la Unión de Grandes Crus de BurdeosYa no me queda duda. La añada 2009 es de antología y pienso que será de nivel similar o superior a las históricas 2005, 1990 y 1982.

Hay muchos años por delante para especular en ello, pero después de la cata anual presentada en Londres por la Unión de Grandes Crus de Burdeos, UGCB, me ha quedado emocionado el paladar después de la suavidad de táninos, la potencia y elegancia de los vinos, su excelente acidez y el increíble potencial de guarda de esta cotizada cosecha.

Mi aproximación organoléptica no me deja mayor inquietud, más allá de tratar de descifrar el momento ideal de saborear en una buena cena estos vinos únicos.  Algunos son tan balanceados y bien ensamblados, que, contrario a la regla y al protocolo, se podrían beber hoy mismo. Pero no lo aconsejo.

Los Grandes Crus de Burdeos 2009 son y serán vinos históricos, y tienen un largo camino para expresar la inmensa calidad de una de las mejores añadas en tres siglos. Serán superiores en 10 años y súblimes en unas décadas. Gracias a la modernización de equipos, mejores técnicas de vinificación, extremo cuidado en el viñedo -incluyendo selección y poda en verde- y una selección más rigurosa que llega hasta el empleo del sofisticado y costoso equipo de selección óptico (tri optique), el resultado vinícola es un conjunto de vinos por encima de los 90 puntos y un movimiento en busca de la máxima calidad.

La sesión en Londres fue una verdadera maratón, con 850 selectos invitados de la prensa y del negocio vinícola, catando 140 vinos en 6 horas. La añada ameritaba tamaño interés.

Cata 2009 de la Union de Grandes Crus de Burdeos en Londres (Foto: rincondecata.com)

Durante la jornada pude apreciar vinos de color rubí profundo, algunos casi púrpura, con un interesante equilibrio entre alcohol y acidez, (a pesar de llegar en ocasiones a los 15º), con una gran sensación de frescura transmitida por notas de eucalipto y menta, unidas al regaliz, la cereza, la grosella negra, la frambuesa, la ciruela y los higos. Y bien manejado el empleo de la barrica, con pocos casos de exceso.

En los vinos blancos de Pessac Leognan, la acidez es casi perfecta con notas cítricas elegantes y aromas de frutas tropicales, mientras que en los dulces Sauternes y Barsacs, la piña, el albaricoque, la papaya y la naranja, tienen importante presencia. Ambas regiones han producido vinos excepcionales para larga guarda y deleite tardío.

“2009 fue un año cálido y los vinos son opulentos, potentes, muy precisos, con gran cuerpo y magníficos taninos”, me dijo Sylvie Cazes, presidente de la UGCB, que reune a 135 grandes crus bordeleses de Médoc, Graves, Sauternes, Barsac, Saint Emilion y Pomerol, para hacer su promoción mundial. El grupo es prácticamente le élite de Burdeos, con las excepciones de los Primeros Grandes Crus, aunque Mouton Rothschild, Cheval Blanc y Château d’Yquem son miembros de honor.

A su vez, Philippe Casteja, presidente del Consejo de Grandes Crus Classés de Burdeos en 1855 (los 60 Crus de Médoc), consideró que los vinos 2009 “tienen gran color, son profundos, con gran cuerpo y gran permanencia en boca; grandes vinos que tendrán una capacidad de guarda muy importante”.

A nivel de Appellations (Denominaciones de Origen), encontré homogeneidad y precisión en los vinos de Saint Julien, Margaux, Saint Emilion, Pomerol y Sauternes, al igual que los blancos de Pessac Leognan. Se me quedaron algunos en el tintero pero mi apreciación general es excelente.

Otro hecho interesante es que por tratarse de una añada de alta calidad, la climatología permite la mejor expresión del terruño y los Burdeos 2009 son claramente vinos de terroir.

Philippe Casteja y su 1er Cru de Saint Emilion; Château Trotte-Vieille (Foto: rincondecata.com)

Salvado del granizo

No hay que olvidar que en mayo y junio de 2009, dos episodios de granizo afectaron seriamente una franja de los viñedos de Burdeos y varios productores perdieron más de la mitad de la cosecha. En la Denominación Margaux, Château Siran perdió el 55% y en Saint Emilion, Château Trotte Vieille, uno de los 15 Primeros Grandes Crus Classés, apenas pudo producir 8.000 botellas, cuando normalmente hace 36.000.

Pero lo más interesante de la historia es que la calidad de Trotte Vieille la garantiza su excelente Cabernet Franc, con una alta proporción de viñas de más de 80 años y algunas centenarias. El Cabernet Franc resistió la granizada y forzado por la naturaleza, Casteja ha producido el Saint Emilion 1er Gran Cru Classé con más Cabernet Franc de la historia; 67% en el ensamblaje, junto a 2% de Cabernet Sauvignon y 31% de Merlot. En un año normal la proporción de Merlot es del 45%.

Es decir que el  Château Trotevielle 2009 se parecerá en la proporción de Cabernets al atípico y consistente  Château Figeac, cuyo ensamblaje corriente es 30% Merlot y 35% de cada Cabernet. Pero la historia no termina allí. El vino será embotellado apenas en noviembre próximo, con lo cual habrá pasado 24 meses en barrrica; otra novedad. Según Philippe Casteja, la añada lo permitía y era necesario para redondear los Cabernets.

Debo decir que el vino que probé -muestra de barrica- es increíblemente elegante y expresivo, especiado y frutal, e impresiona por su nobleza. Conociendo antecedentes milagrosos en Saint Emilion será interesante degustar Château Trotte Vieille en 20 años para comprobar si efectivamente fue salvado del granizo.

En Saint Julien, una de las regiones más homogéneas y de la que salen vinos de gran elegancia y balance, la añada fue un éxito general. Para Patrick Maroteaux, presidente de la Denominación, “es una de las añadas históricas, con vinos magníficos en estructura, potencia, definición de fruta, profundidad y elegancia”.

Un hecho que también me cautivó -y lo había apreciado en junio anterior antes del embotellado- es que, aunque los vinos del 2009 son más potentes y más ricos en alcohol (en promedio 0,4º) que añadas como 2000, 2003 ó 2005, tienen superior acidez y guardan una magnífica frescura.

Etiqueta 2009 de Château Rauzan Segla (Foto: rincondecata.com) Desde el punto de vista de la imagen comercial, la añada 2009 sirvió igualmente para el rediseño de las etiquetas  de los Châteaux Troplong Mondot (1er Gran Cru Classé de Saint Emilion), Desmirail (3er Gran Cru Classé de Margaux) y Lynch Moussas (5º Gran Cru Classé de Pauillac).

Pero indudablemente la palma de oro se la llevó el Châteaux Rauzan Segla (2do Gran Cru Classé de Margaux), que encargó al diseñador de modas Karl Lagerfeld la etiqueta conmemorativa de sus 350 años. El resultado queda a juicio de mis lectores y de los consumidores.

Mientras tanto, disfrutemos la añada 2009 de Burdeos a la espera de otro año extraordinario; el 2010, que a juicio de muchos productores bordeleses completará una trilogía interesante, 2008-2009-2010, similar a las cosechas de hace 20 años, 1988-1989-1990.

* Mis vinos preferidos de la cata de Grandes Crus de Burdeos 2009 son numerosos pero me parece correcto señalar los que mas me sorprendieron gratamente, aquellos que dan plácer hoy y serán superiores en muchos años, aquellos cuyo balance y elegancia destacaron en mi paladar. Para facilitar la comprensión del lector, los relaciono por denominación de origen y orden alfabético, y aclaro que todos no fueron catados y por ello pueden faltar .

PESSAC LEOGNAN: Carbonnieux (blanco), Haut Bailly (tinto), Larrivet-Haut Brion (blanco), Malartic-Lagraviere (blanco y tinto), Smith Haut Lafitte (blanco).

SAINT EMILION GRAN CRU CLASSE: Beau-Séjour Becot, Berliquet, Canon La Gaffelière, Dassault, Figeac, Clos Fourtet, Grand Mayne, La Couspaude, La Tour Figeac, Larcis Ducasse, Pavie Macquin , Trotte Vieille.

POMEROL: Beauregard, Clinet, La Cabanne, La Conseillante, La Pointe, Petit Village.

LISTRAC: Clarke, Fourcas Dupré.

MOULIS: Maucaillou, Poujeaux.

HAUT MEDOC: Cantemerle, Citran, Coufran, La Lagune.

MARGAUX: Brane Cantenac, Dauzac, Desmirail, Ferriere, Giscours, Monbrison, Priuré-Lichine, Rauzan Gassies.

SAINT JULIEN: Beychevelle, Branaire Ducru, Gruaud Larose, Langoa Barton, Leoville Poyferré, Saint Pierre, Talbot.

PAUILLAC: Batailley, Grand Puy Lacoste, Haut Bages Liberal, Lynch Bages, Pichon Longueville Baron, Pichon Longueville Comtesse de Lalande.

SAINT ESTEPHE: Cos Labory, Lafon Rochet, Phelan Ségur.

SAUTERNES-BARSAC: La Tour Blanche, Nairac.

 

Dan Wheldon: un campeón olvidado

La muerte trágica del piloto inglés Dan Wheldon, implicado en uno de los choques múltiples más dramáticos del automovilismo estadounidense, nos ha devuelto a la realidad del peligro implícito que tienen las carreras de autos y del respeto que le debemos a los valientes que luchan por el triunfo detrás del volante.

El último gran piloto muerto en la pista, con millones de tele-espectadores siguiendo la prueba de Fórmula Uno, era el brasileño Ayrton Senna, el 1 de mayo de 1994 en Imola; una fecha que parece hoy lejana.

En Estados Unidos el campeonato de autos tipo Fórmula más importante es la llamada Indy Car que, entre sus características y diferencias con la Fórmula Uno, se corre en su mayoría en pistas en óvalo con peraltes que impulsan los coches a velocidades superiores a los 350 kms/hora, y en las que los sobrepasos son más frecuentes pero a su vez más delicados.

El accidente en las 300 Millas de Las Vegas, que le costó la vida a Wheldon, es una prueba de ello. Pero, los óvalos norteamericanos son parte de la historia y la cultura automovilística estadounidense, y tienen en el famoso “brickyard” de Indianapolis su máxima expresión.

En esa pista son muy pocos los europeos que han triunfado y uno de los pocos que lo consiguio dos veces fue Dan Wheldon, en 2005 y este año, cuando el líder John R. Hildebrand, se accidentó en la última vuelta y le sirvió la victoria en bandeja. Los otros dobles triunfadores del viejo continente son el escocés Darío Franchitti (2007, 2010) y el holandés Arie Luyendyk (1990, 1997).

Wheldon, fue un campeón olvidado, que terminó en Estados Unidos por falta de recursos para intentar la Fórmula Uno. Campeón en Karts y compañero y rival en los años 90 en Fórmula Ford de Jenson Button (campeón mundial de F-1 en 2009), Wheldon en 10 años en la F-Indy norteamericana fue el mejor novato en 2003, campeón en 2005, consiguió 16 victorias en total y terminó cinco veces en el podio de las 500 Millas de indianapolis, dos de ellas como ganador, y dos segundo.

Dan Wheldon (Foto: Foxsports.com)

Fue en Estados Unidos donde obtuvo el reconocimiento y los triunfos que no logró en Europa. Se convirtió en un héroe en tierra ajena, que fue tentado en su momento por la Fórmula Uno pero no llegó. A finales de 2006 recibió una oferta del equipo BMW Sauber pero la declinó cuando supo que no se le ofrecía un contrato regular sino como piloto de reserva. En ese momento estaba vinculado al equipo de Chip Ganassi en F1, y aunque consideró la Fórmula Uno como un objetivo serio, el tiempo pasó.

Su muerte, cinco años después del novato norteamericano Paul Dana en la Indy Car y 17 años despúes del gran Ayrton Senna, es una señal clara de que las pruebas automovilísticas son de alto riesgo y de que la fatalidad no es ajena a ellas, así las extremas médidas de seguridad y la resistencia de los autos al impacto, nos hagan pensar lo contrario.

El horrible choque múltiple en el óvalo de Las Vegas durante la prueba de cierre del campeonato Indy, es la imagen dramática del automovilismo. Quince autos implicados en la colisión, varios de ellos proyectados como misiles en llamas contra las barreras de protección, e increíblemente una sóla víctima. Triste pero es la realidad de este deporte.

El Pit No. 13, al igual que el automovilismo mundial, está de luto y comparte el dolor por la muerte de otro campeón en la pista. Paz en su tumba.

* Originalmente esta columna iba a estar dedicada a otro bicampeón consagrado el domingo; el australiano Casey Stoner, quien celebró el segundo título en Moto GP triunfando en su país el mismo día de su cumpleaños 26. Horas después Dan Wheldon moría en Las Vegas. Stoner puede esperar mientras se reabre el Pit No.13.

Prisión para los malos árbitros

Esta una ovación para David y el Ddraig Goch.

Confieso que al escribir este homenaje a la garra, el coraje, el pundonor y la calidad del rugby jugado por País de Gales en la copa mundo que se cumple en Aotearoa (nombre nativo en maorí de Nueva Zelanda), estoy aún adolorido e irritado por la escandalosa injusticia que influyó en su eliminación.

Pero a la vez, me siento orgulloso de que la más pequeña de las naciones británicas, haya mostrado al mundo el valor del buen rugby, el honor de los grandes frente a la adversidad, la fuerza del David frente a un Goliat sin méritos -Francia- que por obra y gracia de la desastroza decisión de un árbitro llega sin pena ni gloria a la final del torneo.

Es cierto que en todos los deportes hay jueces mediocres y que como seres humanos tienen derecho a equivocarse, pero hay límites y para algunos de ellos debería existir la prisión y el ostracismo, cuando se trata de actuaciones que “matan el deporte”.

El irlandés Alain Rolland, es uno de ellos. Vaya uno a saber si adolorido por la eliminación de su país de la copa mundo por los galeses -en un partido del más alto nivel técnico- decidió cobrarse la venganza y expulsó al capitán de Gales, Sam Warburton, por un varonil tackle contra el francés Vincent Clerc.

El dragón galés (Imagen Wikipedia)

Francia ganó por un mínimo punto, no convirtió ningún try y se defendió todo el segundo tiempo, acorralado por la furia galesa desatada por sus 14 caballeros  impulsados por el espíritu del dragón rojo galés, Y Ddraig Goch. La suerte les sonrió. Ah…si Leigh Halfpenny hubiera convertido ese penalti a seis minutos del final, o si Stephen Jones no hubiera fallado en el juego las tres patadas más importantes de su carrera.

Los que queremos profundamente el deporte y creemos en su esencia, debemos ponernos de pie y aplaudir y ovacionar a Gales, que durante 3/4 partes del encuentro luchó con un hombre menos -además uno de sus mejores- y perdió sólo en los últimos minutos, apenas por un punto (9-8).

Falló los penaltis decisivos y permitió a Francia -una de las peores escuadras del campeonato- llegar a la final con dos derrotas en su haber y tal vez con el único logro de haber eliminado a dos equipos británicos; Inglaterra y ahora Gales con ayuda arbitral.

La historia de David y Goliat no se repitió, pero las sabias y dignas palabras del entrenador galés Warren Gatland, resumen lo ocurrido en la grama del estadio de Auckland:  “sentimos que el destino del resultado nos lo quitaron de las manos con la tarjeta roja”.

El consenso general después de comparar y analizar otros tackles durante el campeonato, es que la falta podría merecer amonestación pero nunca una expulsión. El rugby (no confundir con el llamado fútbol americano) es un deporte de hombres, rudo, de fuerza. Como lo dije en su momento en mi twitter, el rugby no es un juego de muñecas!.

Los árbitros que reciben sobornos o arreglan partidos, son juzgados y van a la cárcel.

Propongo que mínimo se instaure la prisión preventiva para los silbatos que matan el deporte, como Alain Rolland o el inglés Howard Webb que pitó la final del mundial de fútbol entre España y Holanda y a punta de tímidas tarjetas amarillas dejó prosperar el juego socio, la patada violenta y una cadena de fouls holandeses del peor y más bajo nivel, contra la elegancia y el toque español. La diferencia es que a pesar de la mediocridad de Webb, el año pasado en Suráfrica se impuso el buen fútbol.

Cymru am byth! Gales para siempre!

* Tackle: en el rugby o el fútbol americano, agarrar, asir, forcejear, acción de agarrar o de impedir que un jugador rival corra. En el fútbol, salir al encuentro de un adversario, entrada con los pies para obstruir o impedir el paso de un jugador contrario.

* Try: ensayo, equivalente en el rugby a un gol de campo. Se consigue cuando el jugador apoya el balón sobre la grama detrás de la línea del equipo rival. Similar al “touchdown” del fútbol americano.

Vinos de Suráfrica: excitante diversidad

El avance en calidad es sobresaliente, la irreverencia y el exotismo de sus nuevos vinos una tentación, y la diversidad de la oferta un punto esencial a tener en cuenta.

Sin pecar de optimismo exagerado y analizando con realismo el mercado vitivinícola mundial, los vinos de Suráfrica están en un muy buen momento. Ni son los vinos más caros ni los más económicos, y su calidad es bastante homogénea, uniforme, con varias etiquetas que son verdaderas perlas de primer nivel internacional.

Gracias al “Mega Tasting” en Londres de Vinos de Suráfrica -dos días de cata con la presencia de 120 product0res y más de 750 vinos presentados- pudimos comprobar los pasos firmes que están dando las bodegas de ese país para exportar calidad, incluyendo exóticas líneas de trabajo y libre experimentación con variedades internacionales y su emblemática uva Pinotage -cruce de Pinot Noir y Cinsault creado en 1925 en la Universidad de Stellenbosch- que da vinos profundos, con aromas de zarzamora y frutas tropicales rojas, acompañadas de notas terrosas y ahumadas.

Cata de vinos de Suráfrica en Londres (Foto: Rincondecata.com)

El movimiento de expansión de los vinos surafricanos continúa, gracias a un trabajo de calidad y a que no ha sufrido la crisis del crédito internacional que si han debido soportar otros países con bodegas comprometidas en inversiones vinícolas. Por consiguiente, los productores no han tenido que rebajar sus precios para continuar exportando.

Suráfrica es el noveno productor mundial de vinos y en el último año sus exportaciones crecieron mas de un 10% en volumen y también en valor. Y además de fortalecer sus mercados históricos; Estados Unidos, Gran Bretaña, Holanda, Alemania y Bélgica, ahora se exploran los de China y Rusia.

Su vigor es la variedad de la oferta. En los vinos blancos el cada vez más puro y vibrante Chenin Blanc, el Sauvignon Blanc mineral y el Chardonnay de estilo moderno, mientras que en los tintos varía desde un exótico y complejo Shiraz y un consiste y pimentoso Cabernet Sauvignon, hasta un cada vez más puro, afrutado y bien definido Pinotage, varietal ó en los llamados “Cape Blend”, los cortes de tipo bordelés con la cepa surafricana.

Martin Meinert (Foto: Rincondecata.com) ”Es un momento muy excitante con nuevos estilos de vinos, nuevas áreas, nuevas ideas, incluso excentricidades, nuevas bodegas y nuevos microclimas”, me dijo mi amigo Martin Meinert, ex-periodista y enólogo, con 27 años de experiencia haciendo vinos.

Martin siempre ha preferenciado los vinos de carácter, que reflejen el terreno y sus uvas, al estilo francés de “terroir”. Es optimista pero a la vez crítico: “La calidad de un vino es la consistencia, la regularidad. Entonces, si queremos ganar más mercados, tenemos que hacer mejores vinos”, afirma.

En general los blancos son vinos frescos y complejos, minerales y con buena acidez, y los tintos plenos de fruta dulce y aromas de ciruela negra y regaliz, que llegan hasta los 15º de graduación alcohólica. Son vinos propios del estilo nuevo mundo, en algunos casos similares a los modernos tintos argentinos y chilenos.

Sin embargo, a diferencia del cono sur latinoamericano donde predominan los vinos varietales, Suráfrica juega también en la liga de los ensamblajes (cortes de varias cepas) llegando a exotismos casi inimaginables en los tintos -con base en Pinotage, Carbernet Sauvignon o Shiraz- y también en los blancos. Entre los tintos son varios los producidos a partir del ensamblaje de seis cepas distintas, pero ¿ imaginan ustedes un vino blanco producto de la mezcla de 8 variedades! ?

Me atrevo a pensar que actualmente los viticultores surafricanos son tal vez los más arriesgados o a lo mejor los más naif, como el nombre del sensacional blanco Ingenuity producido por Nederburg; ensamblaje de Sauvignon Blanc, Chardonnay, Semillon, Viognier, Verdejo, Nouvelle, Riesling y Gewurztraminer. Un vino muy interesante y único.

Y siguiéndole los pasos está el cremoso y floral Jackal Bird de la bodega Fable, un blanco con base en Chenin Blanc y Chardonnay, acompañadas de las uvas del Ródano, Rousanne, Grenache Blanc, Marsanne y Clairette.

Dentro de los exotismos hay mas casos relevantes. En los varietales están los excelentes Cabernet Franc de Bruwer Raats -considerado el Rey del Cabernet Franc surafricano- y el de la bodega Warwick; el exótico y vibrante Collumella (Shiraz-Mourvedre) producido por Eben Sadie, quien también vinifica en el Priorato en España; los incomparables Chenin Blanc de Raats y el de Ken Forrester (vinificado por Martin Meinert); el Riesling de Paul Cluver y el Grenache Blanc Mentors de KWV, la gran bodega cooperativa.

Grandes Pinotages de Suráfrica (Foto: Rincondecata.com)

La calidad de los Pinotage evoluciona a pasos de gigante

En los tintos hay que saludar le sorprendente calidad de los Pinotage. En los últimos cinco años, los que en ocasiones eran vinos ligeramente herbáceos y demasiado terrosos, han pasado a ser fructuosos y elegantes, con taninos sedosos y redondos, y buen potencial de guarda media. Hay casos excepcionales en calidad, particularmente el tradicional Kanonkop y el potente The Owl Post de la bodega Neethlingshof (no están en la foto), junto al elegante L’Avenir (segundo de izq. a der.).

El sorprendente Malbec-Tannat surafricano (Foto: Rincondecata.com)En los vinos de ensamblaje la palma de las sorpresas se la llevó un vino pionero: el corte Malbec-Tannat 2008 (68%-32%) de la bodega Guardian Peak de Stellenbosch; un vino moderno, afrutado y de final mineral, que está en su tercera añada. Semejante en la proporción al ensamblaje máximo autorizado para el Cahors francés (70-30), no hay antecedentes de este corte en Argentina ó Uruguay (al menos no los conozco), aunque la bodega de Carlos Pizzorno en Uruguay lanzó en 2009 un vino similar pero con predominio de la uva emblema de la nación, la Tannat.  Y en Argentina, el país de la Malbec, hay otros cortes ligeramente similares pero incluyen Cabernet Sauvignon o Syrah. Exótico, un corte Argentina-Uruguay hecho en Suráfrica! Que les parece?

Y más sorpresas, como el corte bordelés Signature del famoso golfista Ernie Els; mezcla de Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot, Cabernet Franc y Malbec, y el extrovertido Hannibal de la bodega Bouchard Finlayson; que reune Sangiovese, Pinot Noir, Nebbiolo, Mourvedre, Barbera y Shiraz!.

De Hannibal tenía muy buenos antecedentes en anteriores catas de vinos surafricanos, al igual que otras dos joyas que faltaron en la gigantesca  muestra vinícola: el elegante y poderoso Compostella producido por Bruwer Raats y Mzokhona Mvemve -el primer enólogo de raza negra de Suráfrica-  que es otra mezcla bordelesa de Cabernet Franc, Petit Verdot, Malbec, Cabernet Sauvignon y Merlot. Y, el potente, complejo y mineral Figurehead que produce el ex-pescador Josef  Dreyer en su bodega Raka en la zona de Walker Bay;  con un corte ligeramente similar; Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinotage, Cabernet Franc, Malbec y Petit Verdot.

Quien pensaba que los bordeleses son los únicos que hacen grandes vinos de ensamblaje, le invito a que mire al sur del nuevo mundo para descubrir y deleitarse con vinos excitantes, diversos y complejos, producidos en un país con más de 300 años de historia vinícola.

La relevancia de los vinos de Suráfrica la podemos medir igualmente con la presencia de los líderes de opinión con los que compartí los dos días de cata: Oz Clarke, Jancis Robinson, Steven Spurrier, Tim Atkin, Charles Metcalfe, Robert Joseph, Peter McCombie y Sarah Ahmed; uno de los paneles más selectos de Gran Bretaña. Coincidimos en nuestra apreciación organoléptica en varios vinos, pero la selección final es muy personal y la mía tiende al eclecticismo, similar al de los productores surafricanos.

Además de los ya destacados en el blog, debo agregar otros vinos que demuestran la calidad de los productores surafricanos y el reconocimiento internacional. Varios han sido premiados en los más importantes concursos mundiales o por la reconocida Guía Platter’s, pero aún más importante;  son vinos agradables, equilibrados, frutales, dan mucho plácer y además, serán mejores después de una guarda media de 7 a 10 años como mínimo: los ensamblajes Rubicon 2007 de Meerlust, Steytler Vision 2007 de Kaapzicht y Proprietor’s 2009 de Ernie Els; el Grenache The Gypsy 2007 de Ken Forrester; los Syrah de Rust en Vrede (Single Vineyard 2008), Kleine Zalze (Selection 2009) y Boekenhoutskloof 2009;  los Cabernet Sauvignon Lady May 2008 de Glenelly, Fairvalley 2009 y Lapa 2009 de Guardian Peak. Finalmente, los cortes bordeleses Devon Crest 2006 de Meinert, Marlbrook 2008 de Klein Constantia, John X Merriman 2008 de Rustenberg y el Morgenster 2006, vinificado bajo la supervisión de Pierre Lurton, el dinámico director de los châteaux primeros Crus de Burdeos Yquem y Cheval Blanc.

 

Sebastian Vettel bicampeón!

Cuatro Grandes Premios antes de terminar el campeonato mundial de Fórmula Uno, Sebastian Vettel -como estaba escrito desde hacía varias semanas- consiguió en Suzuka su segunda corona mundial consecutiva, a los 24 años, 3 meses y 7 días.

El Gran Premio de Japón fue ganado por el inglés Jenson Button, que interrumpió la racha de tres victorias seguidas de Vettel. Sin embargo, el alemán se convirtió en el bicampeón mundial más joven de la historia de la Fórmula Uno en una temporada que domina desde el primer Gran Premio en Australia el pasado 27 de marzo y en la que ha demostrado su madurez y regularidad como piloto.

Sebastian Vettel bicampeón (Foto apexwerks.com)

La temporada 2011 tiene nombre: Sebastian Vettel

Sebastian Vettel lideró la carrera desde la largada, con una maniobra defensiva arriesgada sobre su principal rival por el título, Jenson Button. Pero poco antes de mitad de la prueba el inglés tomó la punta y la mantuvo hasta el final. Las últimas cinco vueltas del GP fueron emocionantes, con el bicampeón Fernando Alonso cazando a Button y Vettel conservando su tercer lugar y asegurando con ello su nuevo título.

Vettel ha dominado la temporada 2011 y ha sido el piloto más consistente del año, consiguiendo puntos en todos los Grandes Premios disputados, terminando en el podio en 14 de las 15 pruebas, ganando 9 y logrando 12 poles.

Button era el único de los campeones mundiales activos que no había ganado el Gran Premio de Japón y encabezó en Suzuka un podio de lujo seguido de los bicampeones Alonso y Vettel, quienes terminaron en menos de un segundo de diferencia. La de hoy es su tercera victoria de la temporada y lo deja delante del español en la lucha por el subcampeonato.

Igual que el año anterior en el último Gran Premio en Abu Dhabi, fue un podio de campeones; cinco títulos entre los tres pilotos. En 2010 Lewis Hamilton y el ganador de hoy, Jenson Button, escoltaron a Vettel en el trono.

Una nueva etapa comienza y la posibilidad de ser el segundo tri-campeón en forma consecutiva queda abierta. El único hasta ahora es el argentino Juan Manuel Fangio en 1956. Pero mientras “el chueco” consiguió la triple corona a los 45 años, Vettel sería el más joven y lo haría 20 años mas temprano, a los 25!

Hoy el tricampeón mundial más joven de la Fórmula Uno es el brasileño Ayrton Senna (1991), a los 31 años, 6 meses y 30 días. Como quien dice, Sebastian Vettel tiene un confortable plazo de siete años para lograr su tercer título, los mismos que necesitó el austríaco Niki Lauda para conseguirlo (1975-1977-1984), incluyendo  sus dos temporadas (1980-81) retirado de las pistas.

Red Bull ha sido un auto dominador en las manos de Vettel y si el nuevo chasis es tan revolucionario como lo ha anunciado su diseñador -el genio de la Fórmula Uno, Adrian Newey- el alemán podría seguir construyendo en 2012 su historia de records, triunfos y sonrisas, que lo han convertido en uno de los pilotos más carismáticos y con más futuro en la Fórmula Uno moderna. Hasta ahora es el más precoz de todos.

Suzuka, taikan-shiki japonesa

En los últimos 24 años, 10 campeonatos mundiales de Fórmula Uno se han decidido en el circuito japonés de Suzuka y 6 pilotos se han coronado en su trazado en forma de ocho. Este domingo 9 de octubre, el alemán Sebastian Vettel será probablemente el séptimo y el bicampeón más jóven de la categoría.

Un punto separa al juvenil prodigio de su kanmuri y aunque matemáticamente el inglés Jenson Button podría superarlo, automovilísticamente es imposible que el piloto de McLaren triunfe en las cinco carreras que restan del torneo porque su pilotaje es ciertamente inferior.

Sebastian Vettel dominador en Suzuka 2010 (Foto oficial Red Bull)

Vettel debe ceñirse el domingo en Japón su segunda corona

Vettel ha ganado en Suzuka en los dos últimos años y dada su aplastante dominación en esta temporada, parece imposible que no consiga al menos un punto para asegurar su segundo título. Es más, seguramente saldrá a triunfar para refrendarlo en lo más alto del podio.

Suzuka integra la temporada de F’ormula Uno desde 1987 -hace casi un cuarto de siglo- y es pista de campeones múltiples: Nelson Piquet consiguió en 1987 su tercera corona cuando Nigel Mansell se accidentó en prácticas y no largó el Gran Premio, el inolvidable Ayrton Senna ganó en ella sus tres títulos mundiales con McLaren-Honda aunque sólo triunfó en su primero en 1988, y el francés Alain Prost alcanzó el tercero de sus cuatro laureles en 1989, pero nunca venció en Japón. Piquet en cambio ganó después de su coronación, en 1990.

Por su parte el finlandés Mika Häkkinen hizo el doble y consiguió la victoria y sus dos campeonatos en 1998 y 1999 con McLaren, mientras que el alemán Michael Schumacher se tituló en 2000 y 2003 con Ferrari y ha triunfado cinco veces en Suzuka. El heptacampeón es el único piloto que ha ganado con dos escuderías diferentes; en 1995 con la desaparecida Benetton y en 1997, 2000, 2001 y 2002 con Ferrari.

Otros campeones triunfadores son el doble laureado español Fernando Alonso en 2006 con Renault, el finlandés Kimi Räikkönen en 2005 con McLaren y el inglés Damon Hill con el equipo Williams en 1994 y en 1996, cuando alcanzó en Suzuka su único título.

Ferrari con siete victorias y McLaren con seis han sido las escuderías dominadoras en Suzuka, escoltadas por Williams y Bennetton con tres. Y los motores más exitosos -con siete triunfos- han sido Ferrari y Renault, el mismo que propulsa al Red Bull de Sebastian Vettel.

En síntesis, Suzuka es una verdadera pista de campeones y con excepción de cuatro vencedores; Gerhard Berger (1987), Alessandro Nannini (1989), Riccardo Patrese (1992) y Rubens Barrichello (2003), todos los demás se han titulado en alguna ocasión .

De hecho, prácticamente todos los campeones de Fórmula Uno de los últimos 25 años ganaron en el circuito japonés. Unicamente se les escapó la victoria a Nigel Mansell, a Jacques Villeneuve, a Lewis Hamilton y a Jenson Button, aunque estos dos últimos -pilotos de McLaren- tienen todavía su chance.

Trazado del circuito de Suzuka

El escenario, originalmente pista de pruebas del fabricante japonés Honda, cumple 50 años. Fue trazado en 1962 por el holandés John Hugenholtz, quien fuera director del circuito de Zandvoort y el pionero en el diseño de pistas de Fórmula Uno. Hugenholtz también delineó Jarama en España y Zolder y Nivelles en Bélgica y fue el antecesor del hoy omnipresente alemán Hermann Tilke .

Mientras el holandés trató siempre de integrar las pista con la naturaleza, Tilke en cambio construye escenarios fastuosos e inexpresivos en los que los adelantamientos son mínimos y las carreras somníferas, al punto que muchos -entre ellos el tricampeón escocés Sir Jackie Stewart- lo acusan de matar la emoción de la Fórmula Uno. Sepang, Bahrain, Shanghai y Estambul son ejemplos de lo aburridor que puede ser un Gran Premio con pincel Tilke.

Independientemente de que sea cierta o falsa la contribución de Tilke a la Fórmula Uno, por fortuna su mano no ha tocado Suzuka y la pista japonesa seguirá siendo reina, escenario de cerradas batallas de campeonato y lugar de coronación de campeones. La pista de 18 curvas es un desafío de pilotaje para los grandes pilotos de la Fórmula Uno y una victoria a tener en el palmarés. El senshi Sebastian Vettel ya la domina y quiere ser su kokuô.

* Taikan-shiki= coronación, Kanmuri= corona, Senshi= guerrero, kokuô= rey.

Drama en un Gran Cru Classé de Burdeos

Hacía un buen tiempo que no tenía la ocasión de ver una película de cine filmada entre viñedos. Y para ello esta vez fui al teatro solo, algo infrecuente en mi.

Hablo de Tu Seras Mon Fils, cuyo nombre en español podría ser “Tu serás mi hijo”, que fue filmada en 2010 en el Château Clos Fourtet, primer Gran Cru Classé de Saint Emilion. Devolviendo mi película personal, entre este comienzo de Octubre en París y Cognac en 2007 han pasado cuatro años, muchas historias vinícolas y tres ediciones de Vinexpo, la feria mundial del vino, en Burdeos.

Había visto el día de su estreno Roman de Gare, la película de Claude Lelouch filmada en los viñedos de Borgoña y presentada en Cognac, en la apertura del 25 Festival de Cine Policíaco, con el mismo Lelouch y el elenco -encabezado por Fanny Ardant y Dominique Pinon- en la sala de proyección.

Claude Lelouch (segundo de der. a izq.) con el elenco de Roman de Gare (Foto: rincondecata.com)

Fue la noche del 22 de junio de 2007, invitado por mis amigos Jean-Jacques y Séverine Bonnie, directores del Château Malartic-Lagraviere, que produce uno de los más excitantes vinos Grand Cru Classés de Graves en Pessac-Léognan y que se mantiene en ascenso permanente desde 1997 cuando el empresario belga Alfred-Alexandre Bonnie -padre de Jean-Jacques- adquirió la propiedad vinícola e invirtió considerablemente en su modernización.

Hoy Malartic-Lagraviere está en el primer nivel de los Grandes Crus de Pessac-Leognan pero mantiene precios accesibles. Es un vino que sigo desde 1998 -la añada que inicia la renovación- y puedo certificar sin asomo de duda, su calidad en constante progreso.

En este 2011 mi turno cinematográfico fue ahora para Tu serais mon fils, que lleva cinco semanas en las carteleras francesas, belgas y suizas y está filmada casi totalmente en Saint Emilion, en viñedos muy cercanos a mi corazón y a mi vida.

El escenario principal es uno de los 15 primeros Grandes Crus Classés de Saint Emilion y el más próximo a la villa medieval, justo frente a la iglesia colegiada (L’Église collégiale), monumento histórico de Francia desde 1840 y claustro obligado de manifestaciones religiosas y de bendiciones vinícolas.

El déspota Niels Arestrup (izq.) enfrenta a su hijo Lorànt Deutsch (der.). Foto Universal Pictures France

El drama por la sucesión vinícola se desarrolla en Clos Fourtet

Clos Fourtet es de propiedad de Philippe Cuvelier desde 2001 y hoy lo dirige su joven y dinámico hijo Matthieu, otro buen amigo. Matthieu, Jean-Jacques y Séverine, son igualmente cercanos y hacen parte de la energética asociación Bordeaux Oxygène que desde 2005 reune a jóvenes viticultores bordeleses con la consigna de producir vinos de muy altos estándares de calidad.

La historia de la película está aún más unida a mi vida porque tuve oportunidad de seguir algunos momentos de su filmación en septiembre del año anterior, justo en los días previos a la extraordinaria cosecha 2010, cuando pasé a saludar a Matthieu y a su esposa Celline y los encontré felices porque esperaban su segundo bebé. Hoy Philippe tiene 9 meses y ya gatea por la casa; el escenario de la película.

Se trata en realidad del primer filme que tiene como escenario principal un verdadero château bordelés. La trama es la historia imaginaria del propietario del Clos de l’Abbé, Paul de Marseul (Niels Arestrup), con sus defectos y cualidades; un padre egoísta y déspota que no confía en su hijo Martin -protagonizado por el actor franco-húngaro Loránt Deutsch- para hacerse cargo de la propiedad cuando a su administrador y vinificador le descubren un cáncer. Prefiere entonces al hijo del administrador quien trabaja en Rubicon, los viñedos de Francis Ford Coppola en el valle de Napa en California. El resto del melodrama los invito a que lo descubran en una sala de proyección.

En la cinta del director Gilles Legrand, las botellas del elegante y especiado Clos Fourtet son remplazadas por el imaginario Clos de L’Abbé y las verdaderas etiquetas se aprecian muy discretamente a lo largo de los 102 minutos que dura la trama, uno menos que Roman de Gare de Lelouch. Se aprecian igualmente algunas botellas de Château Angelus y los productores agradecen por esporádicas tomas realizadas en sus dominios a los castillos Pavie, Troplong Mondot y Beauséjour-Duffau-Lagarrosse, todos ellos también primeros Grandes Crus Classés de Saint Emilion.

Además de los actores, el reparto del filme fueron los propios trabajadores de Clos Fourtet, el administrador Tony Ballu, el director técnico Daniel Allard y miembros del equipo de vinificación del reconocido enólogo-consultor Stéphane Derenoncourt, quien asesora a los Cuvelier y además colaboró en el guión. Stephan estableció una relación estrecha con el director Legrand y participó en el lenguage técnico del filme.

Póster original de la película Tu serás mi Hijo

Matthieu Cuvelier me dijo después de que vi la película en París y comentamos algunos aspectos, que el filme es respetuoso y muy fiel del léxico vitivinícola y que el lenguage es realmente el que se habla en los viñedos. A mi juicio, fotográficamente, los escenarios son bien escogidos, aunque creo que hay demasiado viñedo y faltaron tomas de Saint Emilion, con sus calles empedradas de mágico contagio.

Tu Seras Mon Fils se filmó entre la última semana de agosto y las tres primeras de septiembre, y luego una semana a fines de octubre, después de la vendimia. Recuerdo que Matthieu me explicó hace un año durante mi visita, que habían dado total autonomía al equipo de filmación, con las consecuentes alteraciones que ello implicaba en el ritmo normal de trabajo en la propiedad.

Hablamos entre las viñas -las mismas del filme- y comentamos la excelente cosecha que se iba a vendimiar a finales de septiembre. Otro hecho curioso, las escenas de la vinificación se desarrollan en Clos Fourtet, pero la uva fue comprada por los productores y no es la cosecha del castillo. Por ello se observan uvas blancas y las escenas con uvas tintas son escasas.

Confieso que esperaba un poco más de la historia. La encontré menos compleja de lo imaginado y aunque podría acercarse a historias reales de las familias vinícolas bordelesas, me quedé a mitad de camino. Reconozco la actuación sobresaliente de Niels Arestrup en un papel para el cual se pensó primero en el controvertido Gérard Depardieu (consagrado propietario de viñedos) , pero estimo que son superiores los vinos de Clos Fourtet al filme.

Tal vez la proyección en el cine Gaumont Parnasse la seguí con ojos vinícolas y apreciando menos la técnica y el rodaje, pero para tranquilidad de mis lectores, la experiencia me ha enseñado que cada paladar es diferente. Así que si le gusta el vino y la película la proyectan en un cine cerca de su casa, no dude en ir a verla y a soñar entre los viñedos de Clos de L’Abbé…digo, de Clos Fourtet. Y cuando visite el histórico burgo de Saint Emilion -patrimonio de la humanidad por Unesco- tendrá otra razón más profunda para recorrer con emoción sus calles y viñedos.

* Me he referido apenas tangencialmente en esta entrada a Sideways (2004), la exitosa película de Alexander Payne, con la magnífica actuación de Paul Giamatti y el maravilloso escenario de los viñedos de California. Simplemente porque no es la última que había visto y fue unos años anterior a Roman de Gare y a Tu Seras Mon Fils.