Andorra y Asturias definen la Vuelta a España 2015

La Vuelta ha llegado al terreno que la decide, las montañas; las de verdad, en las sierras, carretera abierta y cuestas largas. Es el terreno de los grandes favoritos y Esteban Chaves ya está entre ellos.

Hay muchas razones para el optimismo y los 1.766,9 kilómetros que restan de Andorra a Madrid, definirán no sólo la edición 70 de “La Vuelta” sino el tipo de ciclista y el futuro victorioso de Esteban Chaves; si será un corredor de clásicas  mundiales o un candidato sólido a ganar las Grandes pruebas de tres semanas del pedalismo mundial.

En Andorra comienza realmente la Vuelta a España 2015 y Colombia tiene de nuevo una posibilidad real de victoria, ésta vez con dos ciclistas de talla mundial, de la misma edad y contextura, con despegues paralelos y alimentados y formados en la misma escuela de campeones, la de Luis Fernando Saldarriaga y “Colombia es Pasión”: Esteban Chaves y Nairo Quintana. Extraordinario!.

Los colores de las camisetas de Esteban Chaves son los del triunfo.

Ambos ganaron el Tour de l’Avenir (Vuelta del Porvenir), triunfaron en la etapa reina de la Vuelta a Burgos, superaron graves accidentes que interrumpieron su ciclo de ganadores, volvieron más fuertes y hoy son líderes de un equipo World Tour y temidos por sus rivales; más Nairo por la ventaja de dos años de experiencia al más alto nivel, dado que pasó un año antes al profesionalismo -2012- y no estuvo parado una temporada completa.

No olvidemos que mientras Nairo Quintana deslumbraba al mundo con una temporada 2013 excepcional en su segundo año con Movistar y tuvo su máximo con el subcampeonato del Tour de France, su ex-compañero Esteban Chaves sufrió en silencio -pero bien apoyado- lo indecible para recuperarse de su grave accidente y superar un 2013 negro y fatídico. Mientras el uno saboreaba la gloria, el otro pasaba el trago más amargo de su corta carrera. Pero de la adversidad y las dificultades surgen los grandes campeones y en esta época luminosa del ciclismo colombiano, los mejores son el ejemplo: Rigoberto Urán, Nairo Quintana, Esteban Chaves, Sergio Luis Henao y Darwin Atapuma, se han fracturado contra el asfalto de Suiza, España, Italia y Francia. Y regresaron para ganar.

Trás seis jornadas vestido de líder y dos etapas ganadas, Esteban Chaves, confirmó sus kilates. Curiosamente, tanto “chavito” como Nairo han vestido de amarillo, también de blanco (mejor joven) y portado “la Roja” de líderes de la Vuelta a España. Nairo ya hace parte de la elite, Esteban es, y lo será aún más en el corto futuro, uno de los llamados a ser grandes del pelotón mundial.

Dos Principados en busca de Rey

Andorra es un país soberano y paraíso fiscal enclavado en los Pirineos entre Francia y España y tan pequeño -468 kmt2 de supeficie- que los ciclistas de la Vuelta 2015 lo atravezarán en un sólo día surcando seis premios de montaña con cuatro cimas de primera categoría, una especial y el techo de la Vuelta a 2.095 en el Alto Els Corrals d’Encamps, donde terminarán los 138 kmts más demoledores que recuerde una prueba World Tour.

La Vuelta empieza en Andorra y sus ascensos serán el filtro, pero la carrera se deberá definir en el macizo Cantábrico y en otro Príncipado; Asturias, donde los ciclistas colombianos han plantado firmemente la bandera. Hace 30 años (1985) en Alto Campoo, Antonio “Tomate” Agudelo consiguió la primera victoria nacional, en tanto que Luis Herrera y Oliverio Cárdenas se consagraron en Andorra y los famosos Lagos de Covadonda, que este año no figuran en el trazado de 3.374,4 kilómetros.

Gregario colombiano de lujo para "Froomey"

La clave será el despliegue de Sky contra Movistar, las escuadras más fuertes, frente a Astana, Tinkoff y la estrategia defensiva  de ORICA Green Edge (en teoría sin peones para defender a su líder en las montañas). Será la sapiencia táctica contra el poder de las maquinarias: David contra Goliat.

La batalla de verdad empieza este miércoles en las montañas. “Será una etapa muy dura, la he recorrido y creo que “Purito” Rodríguez está loco por haber diseñado una etapa como esta”, ya dijo en tono jocoso el bogotano, líder de la escuadra australiana.

Y es que la Vuelta tuvo en cuenta las “recomendaciones” del veterano escalador barcelonés Joaquím “Purito” Rodríguez, quien lleva 13 años tratando de ganar la prueba y lo acompaña la mala suerte de haber pérdido, tanto la Ronda Ibérica (tercero en 2010, 12 y 13) como el Giro d’Italia 2012 y el Campeonato Mundial de ruta 2013, por un parpadeo. A los 36 años ésta es tal vez su última oportunidad, y digo última porque el “abuelo” estadounidense Chris Horner dió la sorpresa de este siglo al ganar la Vuelta 2013 a los 41 años!.

También han hecho el recorrido Nairo Quintana, quien tuvo unos “retiros” de preparación ligera en la zona, trás anunciarse su presencia. “Purito” conoce el terreno como lapalma de su mano y el equipo Sky lo visitó. Los británicos, que no dejan nada al azar, tienen a 3 de sus hombres entre los 11 primeros (Roche, Froome, Nieve) y en reserva para los ataques en las montañas a Geraint Thomas, el “gregario particular” de Chris.

Los candidatos al trono

La Vuelta no debe salir de un puñado de corredores; entre “Purito” Rodríguez (2º) y eventualmente el 15 en la clasificación general, el aún más veterano Samuel Sánchez (37 años), líder del BMC con el respaldo de su gregario colombiano Darwin Atapuma. El  campeón Olímpico de Ruta en 2008 en Beijing, subcampeón de la Ronda en 2009 y seis veces entre los 10 primeros de la Vuelta, es otro que está quemando los últimos cartuchos. Entre él y “Purito” hay 3:04″ de diferencia.

La realidad es que los principales candidatos: Purito, Chaves, Aru, Quintana, Froome y Majka, están separados por menos de un minuto, 50″ exactamente. De ellos, los únicos que no corrieron el Tour y se prepararon específicamente para la Vuelta son Esteban Chaves y Fabio Aru.

Aru tiene 25 años -la misma edad que “chavito”- pero aventaja al colombiano en años como profesional y en experiencia, con un 3er puesto en el Giro 2014, un 5º lugar en la Vuelta 2014 y el subcampeonato del Giro de este año. Es un ciclista en ascenso y el sucesor de Nibali en Italia y en el controvertido equipo kasajo Astana.

Los demás optarán a un Top-10. Nicolas Roche es un corredor mediocre que surgió por la fama de su padre Stephen Roche (campeón del Tour 1987) y que lo único que ha ganado es La Ruta del Sur (2014) en Francia en 2014, a los 30 años. Nairo la ganó en 2012, a los 22!  Igual que Axel Merckx (el hijo del gran Eddy) es otro ciclista que nunca despuntó. Pero además, junto a Mikel Nieve (también 31 años) y Sergio Luis Henao, es un gregario de Christopher Froome.

Y quedan el “Dottore” italiano Domenico Pozzovivo (el segundo con el motociclista Valentino Rossi), quien concluyó 6º hace dos años, es líder del AG2R -del que se retiró el “bananito” Carlos Betancur- y quien preparó la Vuelta como su principal objetivo trás abandonar el Giro. Graduado en ciencias económicas, a los 32 años el pequeño escalador italiano tiene una nueva oportunidad, pero igual que Esteban Chaves, deberá correr solitario y agazapado, aprovechando el trabajo de las grandes escuadras porque no tiene compañeros fuertes que lo respalden en las cumbres.

Una sorpresa entre los primeros 10 podría venir del joven rodador surafricano Louis Meintjes (23 años) quien fue subcampeón mundial de ruta U-23 en 2013 en Toscana, ganó en marzo de este año la Settimana Internazionales di Coppi e Bartali, y tuvo que abandonar el Tour de France por un virus digestivo. Con la experiencia de la Vuelta anterior en que terminó 55 y el Tour, puede sorprender.

El holandés Tom Dumoulin (24 años), quien junto a Esteban Chaves es una sorpresa y parte de Andorra como líder, no creo que resista la montaña de la Vuelta y el mismo reconoce que lo intentará pero no es su terreno. Es una incógnita porque es un ciclista demasiado grande y pesado (tan alto como Induraín con el peso de “Froomy”); un rodador especialista en contra-reloj (3º en el Mundial 2014) que este año también abandonó el Tour -lo corre desde 2013- y en su primera participación en la Vuelta 2012, abandonó.

 Mi teoría “Chavista”

A mis apreciados colegas especialistas en ciclismo Rafael Mendoza y Pablo Arbeláez, les comenté el sábado anterior que lo mejor que le podía ocurrir a Esteban Chaves era perder la camiseta de líder antes de la montaña.

Ya la disfrutó en la primera parte de la Ronda, llegó en silencio y con dos victorias sensacionales con final en alto sorprendió a quienes no creían en sus capacidades, la defendió seis días y mostró que es “un rival serio a tener en cuenta para la clasificación general”, como dijo el Campeón 2009, Alejandro Valverde.

El liderato de La Vuelta-2014 y posiblemente el título, se le escaparon a Quintana en la 10a etapa

Luis Herrera en 1987 mantuvo la camiseta de líder 11 etapas y la llevó hasta Madrid cuando fue campeón, mientras que Omar “el zorro” Hernández, la conservó 9 etapas en la Vuelta de 1989 en que Fabio Parra fue subcampeón corriendo para el equipo español Kelme. Eran los años 80, cuando la Vuelta se corría entre Abril y Mayo y la camiseta de líder era amarilla. Por un día fueron también líderes Martín Farfán en 1989 y Santiago Botero en 2001, siempre en amarillo.

De rojo se ha vestido la nueva generación colombiana. El año pasado, Nairo Quintana en la novena etapa -cuando su compatriota Winner Anacona ganó en Valdelinares- pero no pudo disfrutarla porque al día siguiente se cayó en la contra-reloj individual y perdió el liderato con Alberto Contador por 3:28″. Y al día siguiente, en una caída masiva, se fracturó la clavícula y tuvo que abandonar.

Ahora en 2015, Esteban Chaves fue su portador. Pero se ha liberado a tiempo de una presión y del desgaste que supone defender “la Roja” practicamente sólo en la alta montaña y cuestas empinadas, donde muy probablemente estará sin compañeros del Orica. Su equipo australiano de rodadores lo lleva hasta la base de las cimas y luego debe reservar energías. Esa es la estrategia porque es el único escalador del grupo. Mientras los otros líderes tienen respaldo, Esteban estará muy huérfano. Sky tiene 4 hombres para marcar el ritmo subiendo y Movistar 3, y Astana, Tinkoof y Katusha dos.

Entonces “Chavito” tendrá que andar sólo y correr con mucha inteligencia, a la expectativa de los favoritos, aprovechando esas rivalidades, cuidándose de no ser descolgado y tal vez estableciendo alianzas de conveniencia. Se le ha visto muy cercano a Nairo, su ex-compañero, y es positivo, pero en algún momento Movistar irá por su objetivo y serán rivales. La ventaja es que falta mucha montaña, vienen las cuestas para definir la Vuelta y él menudo y sonriente bogotano se preparó juiciosamente para ganar como explica un excelente artículo en Señal Deportes.

¿Por qué Esteban Chaves es líder de la Vuelta a España? revela detalles del entrenamiento en altura y durante 7 semanas del joven ciclista, que me convencen aún más de sus posibilidades de podio en Madrid. El informe salió luego de publicado mi anterior Blog y aporta luces para creer más en este nuevo AS de los escarabajos.

Repito que la Vuelta 2015 se parece al Tour 1989 cuando Greg Lemond le ganó a Laurent Fignon, sólo y con un equipo (ADR) de rodadores. Lemond también llegó en silencio, pero hay que reconocer que en ese momento tenía 28 años, era más experimentado y ya había ganado un Tour y un campeonato Mundial de ruta.

Juego de alianzas

La primera puntada, que seleccionará mucho el grupo, se da este miércoles y “chavito” obligatoriamente tiene que pasar bien y SOLO. Las siguientes tres etapas montañosas de viernes, sábado y domingo deberían ser su momento, junto a Aru, que a mi juicio es el más fuerte, tiene más recorrido y experiencia que Esteban, y es el principal favorito. Luego será la contra reloj de la última semana y allí “Froomey”, como le llaman los australianos, buscará recuperar o aumentar tiempo, según donde vaya.

El Team Colombia, ¿ Un aliado en la montaña ?

Un líder sabe actuar sobre la marcha y establecer alianzas, algo que le falta a Nairo Quintana, acostumbrado a correr sólo, a seguir las instrucciones de Movistar y su obligación de acompañar a Valverde.

Pero Esteban Chaves no tiene esa “atadura”. Su soledad en las montañas la podría compensar si el Orica hace una alianza con el Team Colombia al que “chavito” perteneció y le dió su primera gran victoria internacional en la Vuelta a Burgos 2012. Está de por medio la amistad de sus directores técnicos Oliverio Rincón -triunfador en Andorra y Asturias- y Neil Stephens (ex-compañeros en ONCE) y la conveniencia mutua. Si dos o tres de los muchachos colombianos que ya sólo aspiran a ganar una etapa lo acompañan en el grupo, sería un aporte muy valioso.

Del equipo Colombia es rescatable la actuación del boyacense Rodolfo Torres, buen escalador y actualmente 40º en la general con posibilidades de aspirar a un puesto entre los 20 primeros que le ayudaría al equipo para su imagen y opciones futuras. Junto a él, el experimentado Miguel Angel Rubiano (que ya ganó una etapa del Giro d’Italia) y Fabio Duarte, podrían ser escuderos de “chavito”, al menos en la serie de etapas montañosas del viernes, sábado y domingo próximos.

Además hay que contar con el BMC como “compinche” porque a Samuel Sánchez le convendrá colaborar con “chavito”, al igual que a su compatriota y ex-compañero en el Team Colombia, Darwin Atapuma quien ha hecho una temporada destacable después de haberse fracturado el femur en julio de 2014. El “puma” corrió este año el Giro d’Italia dos días después de la muerte de su madre y terminó 16º, y para cerrar el año le gustaría conseguir su primera victoria en una de las tres grandes vueltas. El nariñense es uno de los mejores ejemplos de la fuerza y coraje de los grandes ciclistas colombianos.

Un potencial aliado de lujo, "el puma" Atapuma, su ex-compañero en "Colombia es pasión"

Y en carrera, aunque parezca descabellado, el mejor aliado de Esteban Chaves será Fabio Aru, que persigue los mismos objetivos, aún tiene equipo pero quedará sólo en la alta montaña. Los dos jovenes contra los “Grandes” del Tour será una verdadera “batalla de gigantes” y un hermoso espectáculo para el ciclismo mundial aburrido de etapas “calcadas” y sin emoción en una larga escapada termina media hora antes del final y los peones trabajan para los favoritos, que se guardan las energías para los últimos kilómetros mirando el potenciómetro.

Por ahora, Esteban (que al igual que Nairo no se guía por el potenciómetro) tiene que pegarse al “águila de Cómbita” y vigilar a Valverde, Froome, Purito, Majka, Aru y…a luego, a Nairo. La alianza con sus compatriotas del Team Colombia buscando una victoria de etapa y le puede ayudar a conseguir su primer gran título o el podio, porque tiene fuerza y se ha preparado bien para ello. No hay que olvidar que en 1987 los equipos colombianos Café de Colombia y Postobón se aliaron para garantizar el triunfo de “Lucho” Herrera, y además dominaron las clasificaciones.

En la primera parte de la Vuelta, bajo un calor infernal mediterráneo, todos los candidatos flaquearon en algún momento en las pequeñas cuestas (Froome, Nairo, Valverde, Chaves, Aru). Por lo pronto mantengo mi teoría planteada antes de largarse la Vuelta: el cansancio del Tour pasará factura y en algún momento el tanque de reservas se le va a acabar a algunos. Ahora en la alta montaña se sabrá quien está realmente fuerte.

Hasta la próxima semana.

Más montañas: Esperemos que el entrenamiento específico le ayude a Esteban Chaves a superar la etapa de Andorra. Si llega a la última cima en el grupo de los fuertes, tendrá grandes opciones de meterse en el podio. Y el fin de semana despejará las últimas dudas. Lo seguiré desde Suiza, en Crans Montana, donde otro gran ciclista colombiano, Juan Mauricio Soler, ganó por última vez y se puso la camiseta de líder. Tristemente, cuatro días después tuvo el terrible accidente que terminó su carrera. Juan Mauricio es otro ejemplo de valor y coraje.

Esteban Chaves: el nuevo diamante colombiano

En el segundo día y al concluir los primeros 166 kilómetros de la edición 70 de la Vuelta a España, la élite del ciclismo mundial finalmente reconoció y confirmó la nueva y siempre radiante piedra preciosa colombiana: Johan Esteban Chaves, “chavito” para sus amigos, triunfador contundente en Caminito del Rey y líder sorpresivo de la prueba.

Esteban podría ser una verde y aquilatada esmeralda colombiana en el equipo profesional australiano Orica Green Edge de la máxima categoría UCI Pro Team, pero es aún más valioso; es un diamante en proceso de pulimento con la tecnología, el apoyo y el calor humano y familiar del equipo de las antípodas. Y lo mejor, es su líder en las grandes Vueltas y la apuesta hacia el futuro de la escuadra más joven del pelotón mundial (debutó en abril de 2012) que le acaba de prolongar su contrato hasta 2018.

Golpe magistral en España del nuevo diamante del ciclismo colombiano

En apenas 20 meses, “chavito” se ganó el corazón del equipo australiano, aprendió muy buen inglés, recuperó gradualmente el 80% de la motricidad de su brazo derecho, ganó sus primeras etapas World Tour y con dos victorias en la primera semana lidera la Vuelta a España, la tercera carrera más importante del ciclismo mundial.

Esteban Chaves es un nuevo icono y el tercero del Poker de Ases del ciclismo colombiano. Si Nairo Quintana es el As de Picas (espadas) y Rigoberto Urán el As de Corazones, “chavito” es el As de Diamantes, y empieza a brillar con victorias, con su proyección, su alegría natural y una sonrisa contagiosa que la prensa internacional agradece y valora.

Pero detrás de esa risa juvenil y 25 años de edad (que no aparenta), el más pequeño y ligero de los escarabajos colombianos -1,64 mts y 54 kgms-  tiene una historia de sufrimiento, paciencia, disciplina y coraje. Y a la vez de amistad, confianza y fraternidad que hoy le llevan camino a grandes gestas.

Los campeones se unen: Hinault-Chaves

Su carrera despegó promisoriamente con el equipo formativo Colombia es Pasión-Café de Colombia (2009-2011) con el cual ganó el 11 de septiembre de 2011 el Tour del Porvenir en Francia, un año después de su compañero Nairo Quintana y prolongando la senda victoriosa de Colombia en la prueba que abrió las puertas a los escarabajos en 1980 con el triunfo de Alfonso Florez. Después vencerían Martín Ramírez en 1985, Nairo en 2010, “Chavito” en 2011 y Miguel Angel López -otro As en proceso formativo- el año anterior.

Como hecho curioso y a diferencia de los otros colombianos campeones de la prueba, “chavito” no ganó ninguna etapa, pero su sentido táctico le dió la victoria por 17″ sobre el canadiense David Boily, quien hoy compite en pruebas regionales en norteamérica. Y en ese Tour enfrentó a la promesa británica Simon Yates, hoy su compañero de equipo en Orica Green Edge.

La temporada 2012 fue otro paso adelante. Coldeportes decidió formar una escuadra Profesional Continental con la base de Colombia es Pasión. Y el primer año “europeo” de Esteban Chaves fue muy alentador a pesar de un comienzo difícil por el clima del primer semestre y problemas logísticos de su escuadra Profesional Continental, que estableció su sede en Brescia, al norte de Italia.

Primer triunfo en la cima

Superada la aclimatación, el 5 de agosto, a los 22 años y medio consiguió su primera victoria en la etapa reina de la Vuelta a Burgos con final en alto en las Lagunas de Neila, donde venció a su compatriota del Sky y ex-compañero en Colombia es Pasión, Sergio Luis Henao.

Un tercer puesto final en la prueba a 16 segundos del campeón, el veterano español Daniel Moreno del Katusha, y a seis del segundo Sergio Henao, fue un buen primer balance.

Y seis días después conseguiría otro triunfo notable: el Gran Premio Ciudad de Camaiore, en la Toscana italiana, venciendo al contradictorio escalador italiano Franco Pellizotti. Cuarenta años antes, en 1973, en su primer año como profesional con el equipo Bianchi-Campagnolo, el campeón mundial de persecución Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, había ganado esta prueba que durante mucho tiempo sirvió de circuito al campeonato italiano de ruta.

La encrucijada: 2013

Con el optimismo de su primera temporada, Esteban esperaba mucho del 2013, pero como le ha ocurrido a muchos de nuestros grandes pedalistas; una piedra en el camino…

El 16 de febrero cuando disputaba el Trofeo de Laigueglia, en Liguria, “chavito” chocó contra una señal de tránsito después de haber pasado la zona de alimentación, a 30 kilómetros de la meta. El ciclista no tiene recuerdos de ese trance que casi lo deja fuera del ciclismo.

Despertó en el Hospital con trauma craneoencefálico, fracturas de la clavícula y del hueso yunque del oído derechos, contusión pulmonar, hueso malar roto, al igual que el esfenoides derecho. El cuadro no era el más alentador y después vendría el susto mayor.

Es curioso y extraño pero los tres mejores ciclistas colombianos del momento y líderes en sus equipos, en diversos momentos de su carrera se fracturaron la clavícula!. Pareciera que necesitaran de ese golpe para ser aún más grandes: Rigoberto Urán (Ettix-Quick Step y desde 2016 Cannondale-Garmin), Nairo Quintana (Movistar) y Esteban Chaves (Orica Green Edge), se han levantado triunfadores de sus caídas y además vencido la violencia (Rigo); tres días en coma (Nairo), y fracturas e inmovilidad del brazo derecho (Chavito).

Después de las cirugías la evolución de Esteban era preocupante. Su brazo derecho había perdido la motricidad. Se descubrió que los nervios que dan la movilidad al brazo (conocidos como el plexo braquial) se habían roto.

El coraje de "chavito" triunfó sobre la angustia de su incertidumbre ciclística

Fue necesario actuar rápidamente. Casi tres meses después del accidente, el 15 de mayo los médicos Julio Sandoval y Adolfo Castro le practicaron en Bogotá una compleja operación que duró 14 horas y en la que le fueron injertados nervios y corregidos los más comprometidos. Después de ello, el proceso de recuperación tuvo una muy fuerte carga psicológica porque Esteban Chaves tenía miedo de volver a montar en bicicleta y pensaba que su brazo no respondería para aprehender el manubrio con seguridad y frenar la bici.

El ex-ciclista Oliverio Cárdenas, gran amigo de la familia y actual director técnico del equipo Coldeportes Claro, se puso al frente de la recuperación de “chavito”. Lo convenció de volver a montar y lo acompañó en los primeros rodajes para que recuperara la confianza, se apersonó de los entrenamientos y de las terapias físicas y con bicicleta estática. El 2013 fue un año agridulce, primero para olvidar, pero luego, al final la sonrisa retornó.

La llamada de los canguros 

Los australianos son quienes mejor entienden la soledad de los ciclistas colombianos en Europa. Ellos la sufren igual, a miles de kilómetros de su inmenso y mágico territorio en las antípodas del planeta.

En los años 80, los colombianos enfrentaron al pionero Phil Anderson, apodado “el canguro” o “skyppy”, que nació en Londres y además de ser el primer australiano en ganar una etapa del Tour de Francia (1982) tiene el record de ser el primer ciclista no europeo en liderar el Tour, cuando en su debut en 1981 integraba el equipo francés Peugeot y luego en 1982 durante 9 etapas. Para estar el mejor nivel, Anderson decidió vivir en Europa con su esposa.

Anderson fue el mejor de los jovenes en el Tour 1982 y terminó quinto en dos ocasiones; ese año y luego en 1995, que fue su mejor año profesional pues ganó la Vuelta a Catalunya, el Dauphiné Liberé y la Vuelta a Suiza. El “canguro” compitió hasta 1994 (Peugeot, Panasonic, TVM y Motorola) y alternó con su compatriota Neil Stephens, un excelente gregario que llegó al ciclismo profesional europeo cuatro años después.

Neil Stephens: el "canguro español"

Stephens corrió 14 temporadas. Siguió la senda de “Skyppy” y lo remplazó en Peugeot (1985). Luego pasó por pequeños equipos como Santini, Ever Ready y Zero hasta llegar a España, donde tuvo su mejor época, se enamoró del país y vivió la calidez de su gente.

Compitió entre 1989 y 1996, con el Caja Rural Paternina, Artiach y luego ONCE, donde estuvo cinco años. Terminó su carrera en el Festina en 1998, luego del escándalo de dopaje que culminó con la descalificación del equipo del Tour de Francia y posteriormente su disolución. Su mayor logro internacional fue el triunfo en la etapa 17 del Tour de Francia 1997, ya al final de su carrera ciclística, en la que además fue dos veces campeón australiano de ruta en 1991 y 1995.

Pero trás colgar la bicicleta, Neil se convirtió en director técnico. Estuvo  primero (2000-2001) con el equipo semiprofesional británico Linda McCartney en el que tuvo al colombiano Marlon Pérez, luego con el Liberty Seguros/Astana entre 2005-06 donde se rencontró con su antiguo director en Once, Manolo Saiz. Trás un año (2007) como Director deportivo del equipo continental australiano South Australia, Eusebio Unzué lo contrató como Director deportivo adjunto del Caisse d’Epargne donde estuvo entre 2008 y 2010 y tuvo entre sus dirigidos a los colombianos Rigoberto Urán, de nuevo Marlon Pérez y Juan Mauricio Soler.

Con toda la experiencia ciclística, Stephens se integró en enero de 2012 al proyecto del primer equipo profesional World Tour australiano, el Orica Green Edge que nació en abril de ese año. Y en agosto quedó cautivado por la victoria de Esteban Chaves en la etapa reina de la Vuelta a Burgos.

Cuando “chavito” sufría solitario el proceso de recuperación en Bogotá, Stephens se acordó de él. Lo llamó telefónicamente en octubre de 2013 (consiguió el número con Rigoberto Urán) y le ofreció contrato y toda la ayuda que necesitara.

La apuesta de Neil Stephens

El “sheriff” Neil Stephens es quien más cree en Esteban Chaves.

El padrino y protector de "chavito"

A finales de 2013, hace menos de 2 años, y sin haber completado su proceso de recuperación física, Esteban Chaves llegó a la sede europea del Orica Green Edge en Girona, en la generosa tierra catalana. Conocedor de la calidad de los ciclistas colombianos, a Neil sólo le bastaron unas pruebas de pedaleo y estabilidad del colombiano sobre la bicicleta para darle la bienvenida a la escuadra con un contrato de tres años.

“Cuando estaba lesionado hablaba con él y veía a un chaval que merecía la pena. Y cada día que pasas a su lado te das cuenta de que hay que apostar por su futuro”, afirma con total seguridad Stephens.

El director deportivo australiano fue el innovador que determinó que Orica tuviera una sede europea con casa, bicicletas, taller mecánico, médico, fisioterapeuta y todas las facilidades para que la “familia” de ciclistas no sufriera la lejanía de Australia. Un 70% de los pedalistas son de ese país, y los demás vienen de otras tierras lejanas, Canadá, Nueva Zelanda, Suráfrica, y Colombia.

Esteban Chaves es el primer hispanoparlante en la historia del Orica. Una muestra más de que el idioma no es una barrera cuando hay una base técnica y humana. Orica es una combinación de experiencia y juventud, una verdadera familia de ciclistas con el espiritu jovial y amable de los australianos, y “chavito” es la apuesta de Neil Stephens para el futuro.

Convencido de la calidad de los ciclistas colombianos (Oliverio Rincón fue su “mate” en ONCE) y del potencial de “chavito”, ha llevado el proceso gradualmente y sin afanes. Y en respuesta, el colombiano agradeció muy pronto la confianza depositada.

El 16 de mayo, apenas quince meses después de su terrible accidente en 2013, “chavito” ganó en Mountain High la etapa reina del Tour de California, en el que concluyó 7º en la general a 2:39″ del campeón Bradley Wiggins del poderoso equipo Sky. Y un mes después, el 21 de junio, venció en la etapa más larga de la Vuelta a Suiza con final en montaña en Verbier.

La sonrisa del renacimiento triunfador

Ambas pruebas son de 8 etapas, la segunda categoría en el circuito mundial. La pregunta fue entonces ¿Cómo reaccionaría el cuerpo de Esteban Chaves al esfuerzo físico de una prueba de 3 semanas, es decir, de primer nivel?. Para saberlo Orica llevó en agosto a “chavito” a la Vuelta a España 2014 donde tuvo una excelente primera semana y al final terminó 41. Fue el primer round y lo superó.

Y luego en mayo de este año, Chaves corrió el Giro d’Italia, sin presiones y con la expectativa de completar el segundo round de la aclimatación de su cuerpo a las pruebas de 3 semanas. Estuvo segundo en la general durante la primera y al final concluyó 55. Pero “chavito” no corrió para ganar el Giro. Con Neil Stephens, el director técnico principal de Orica, había fijado la Vuelta a España como el gran objetivo del 2015.

Prueba de fuego y premoniciones londinenses

Son pocos los que piensan que Esteban Chaves puede ganar la Vuelta a España 2015. Pero luego de analizar muchos factores previos a la Vuelta, el 11 de agosto en un mensaje a mi gran amigo, colega en el Diario El Espectador y gran especialista del ciclismo, Rafael Mendoza, lo consideré entre los favoritos y como un “gallo tapado” al que la prensa internacional ni siquiera mencionó.

Con “Rafa” mantengo desde hace años una correspondencia ciclística enriquecedora. La circunstancia de no ser favorito y terminar siendo protagonista no es nueva para mí y por extraña razón, pareciera que tengo dotes premonitorias. Ya antes, en junio de 2013, el lunes 24 para ser precisos (5 días antes de comenzar el Tour), le había escrito a Rafael a mi regreso de la feria mundial del vino en Burdeos (Vinexpo) y trás la magistral victoria previa en la Vuelta al País Vasco en abril, que tenía el pálpito de que Nairo Quintana podría dar una gran sorpresa en el Tour centenario. En sus informes y ediciones especiales previas a la prueba, ningún medio francés especializado registró al “águila de Cómbita”, como bauticé entonces al pequeño y consistente escalador colombiano.

El 21 de julio en Paris, Nairo fue subcampeón, campeón de montaña y el mejor de los jovenes!.

Dos ases del ciclismo colombiano en la Vuelta a España: Nairo y "chavito"

Y ahora en España puede ocurrir igual o mejor!. ¿Y si Esteban Chaves aguanta?, escribió Rafael el martes 26 de agosto y muy deferente, registró en su nota nuestra correspondencia antes de largarse la Vuelta 2015.

Debo confesar que me alegró mucho la victoria de Esteban en Caminito del Rey y su confirmación cómo uno de los nuevos prospectos serios del ciclismo mundial. Así se lo escribí a Rafael el mismo domingo de la soberbia victoria en Caminito del Rey cuando se enfundó la camiseta roja de líder de la Vuelta:

Mi querido Rafa

No sabes la alegría que me ha dado la victoria de Esteban Chaves hoy.
   Te había escrito que no hay nada mejor que llegar calladito y que nadie cuente contigo. Ese pelado es muy bueno y se está formando bien, más lento que Nairo debido a su accidente y a la para forzada. Pero los australianos lo quieren y lo tienen para grandes cosas y a los 25 ya empieza a madurar. Lo están llevando sin afanes. El pelao ya habla inglés y bien, lo cual es una ventaja para los medios internacionales y las entrevistas, y lo otro, SONRIE y con naturalidad. Eso hace falta en el deporte y es siempre agradable alguien que responde con alegría. Otro punto a favor.
   Creo que podrá dar una sorpresa pero aún falta mucho. Los que corrieron el Tour estarán cansados y en su momento la factura llegará, mientras que los descansados tendrán una ventaja. Mi creencia es que la Vuelta será una pelea a dos velocidades, los ex-Tour y los otros (Aru, Majka, Landa, Tejay, Dan Martin, Sergio Henao -si flaquea Froome- y Chavito). De ellos y del duo Nairo-Froome no debería salir. Valverde ha hecho muchos kilómetros este año y a no ser que Nairo trabaje para el, no tendrá tanque.
   Por ahora soñemos con que tenemos una segunda carta para el #SueñoRojo y que en su tercera vuelta de 3 semanas se corone campeón, igual que Nairo que se llevó la corona en el Giro, en su tercera de 3 semanas luego de la Vuelta 2012 y el Giro 2013. “Chavito” hizo la Vuelta 2014 y el Giro 2015. Ahora es su momento; la generación Saldarriaga y Colombia es Pasión.
Imagina que había empezado a escribir mi Blog con el mensaje que te había enviado y Chavito se me adelantó con semejante victoria. Así que tendré que reformarlo y agregarle la embarrada de Nibali. Que tal un tricampeón expulsado por remolcarse! Pero la ley es la ley.
Un abrazo y a ver si Esteban nos da otra alegría y el segundo de los prospectos pone su firma. El siguiente es Miguel Angel López que ya empieza a despuntar y en dos años estará peleando una grande. Ese es para mi el tercer As y el cuarto puede ser Sergio Henao si cambia de equipo y va como líder a otra escuadra. Rigoberto va de líder del Canondale pero es otro proceso que se inicia. Igual, no está mal tener a tres colombianos líderes de escuadras Pro Cycling.

Con el afecto de siempre y las premoniciones del mañana.

Bases de optimismo

No es fácil anticipar resultados y nuestros análisis pueden ser errados y no ajustarse a la realidad de la carrera. Pero en mi transcurso profesional de más de 35 años, siempre he sido serio, y antes de mis informes investigo a fondo y tengo en cuenta múltiples factores buscando ser lo más equilibrado posible.

Por ello le escribí de nuevo a Rafael para agradecerle la citación en su artículo sobre las posibilidades de Esteban Chaves, y además para puntualizar ciertos aspectos de mis ideas acerca del gran ciclista que empieza a despuntar.

Mi querido Rafa
Tu análisis me parece muy correcto y sereno. A veces me emocionó algo más. Sabes que de cuando en cuando nos guía el corazón.
Pero en Chavito yo veo un extraordinario corredor, en proceso de afianzamiento y de “settle down” asentarse. El mismo reconoce que es un proceso, y lo más favorable es la total confianza de Neil Stephens en él. El Orica es una familia que ha arropado y llevado a Esteban, lo cuidan y le enseñan, lo quieren y lo tienen para grandes cosas. Saben que es mejor que los mellizos Yates y te repito que esa sonrisa natural y honesta es contagiosa.
La televisión británica lo entrevista todos los días y su inglés es muy bueno (en apenas año y medio), es tranquilo y nunca se niega. Y sus compañeros lo quieren mucho y lo protegen de los vientos y los abanicos, de la mano del veterano Simon Gerrans (ex-Sky).
La base europea del Orica está en Girona, en la Catalunya generosa, donde hay montañas de todo tipo y los pirineos cercanos, ideal para entrenar, crecer y para convivir. Ello ha favorecido mucho el proceso de Chavito, el más pequeño (1,64) y liviano (54 kilos) de todos los escaladores colombianos porque aunque Arredondo tiene igual estatura (1,64) es 4 kilos mas pesado (58). Nairo mide 1,67 y pesa 58.
Como bien lo has dicho, luego de la etapa reina del miércoles 2 de sepiembre próximo se decantará más la Vuelta y en la contra reloj de Burgos probablemente se definirá. Por lo pronto, Esteban tiene equipo para que lo lleve hasta los Pirineos. Después quedará sólo frente a los peces grandes y los equipos fuertes, Movistar y Sky. Astana está diezmado y con rencilla interna, Aru vs Landa que va de salida hacia Sky y querrá ganarse la Vuelta (pero el año pasado terminó apenas 28 a 1 hora 11 minutos de Contador). Por eso no lo veo en la lucha y Katusha tiene equipo pero mi teoría es que los que hicieron el Tour perderán fuerzas en la tercera semana y allí es donde los que llegan descansados y se han preparado para la Vuelta podrán sacar partido.
Para Esteban, el tema es la respuesta de su cuerpo en su tercera carrera de tres semanas y sobre todo en la alta montaña. Si pasa esa barra, podrá hacer un gran papel y el podio sería más que merecido. Es cierto que no tiene equipo para la montaña pero tengo una imagen clara que fue nuestro rencuentro en Europa el domingo 23 de julio de 1989 en Champs Elyseès, cuando Greg Lemond derrotó a Laurent Fignon.
Recuerda que Lemond no tuvo equipo en 1989, porque del ADR-Agrigel sólo terminaron 4 de los 9 que largaron. Era una escuadra de rodadores belgas y sólo llegaron a Paris el campeón Lemond, Rene Martens (91), Johan Museeuw (106) y el holandés Johan Lammerts (123) quien se retiró del ciclismo al final de ese año.
   ”Chavito” tiene mejor equipo que el que tenía Greg en ese verano del 89, el año en que llegué a Europa para quedarme. Y como tu sabiamente preguntas, ¿ Y si Esteban Chaves aguanta? 

Un abrazo fraterno mi querido Rafa y sigo rehaciendo el Blog, que tendrá elementos de nuestra correspondencia ciclística. 

Me alquilo para soñar

El Premio Nóbel de Literatura, Gabriel García Márquez, relata en el compendio “Doce cuentos peregrinos”, la historia de una  colombiana que el escritor conociera en Viena, y de la que sabía que poseía una habilidad especial, la de poder predecir lo que iba a suceder, mediante los sueños. Cada predicción, invariablemente, le llegaba un día antes de que el hecho sucediera. La mujer (Frau Frida) había trabajado en muchos hogares para anticipar lo que iba suceder en cada uno.

No quiero con ello hacer un parangón con las predicciones de este periodista, Herr Johann Carolus (Señor Juan Carlos), homónimo del joven alemán editor del primer periódico de la historia, Relation, publicado en Estrasburgo en junio de 1605, hace 410 años.

Sin embargo mi análisis “premonitorio” de la edición 70 de la Vuelta a España, con su planimetría montañosa a lo largo de 21 etapas, tiene en cuenta la batalla de los jovenes descansados, con Chaves, Aru y Van Garderen a la cabeza, contra los consagrados Froome, Nairo, Valverde y “Purito” Rodríguez, que vuelven a rodar apenas 27 días después de concluir el Tour de France más rápido de la historia.

Y la clave serán la fortaleza de los equipos que los respalden y el vigor y resistencia de los candidatos. En teoría, Movistar y Sky son las escuadras más sólidas, y Orica Green Edge la más débil por la carencia de escaladores que puedan acompañar a Esteban Chaves hasta la alta montaña, donde se definirá la prueba.

Orica Green Edge es un equipo descansado, sólido, balanceado, con un líder colombiano.

Es un lance de poker muy interesante. Los líderes de Movistar (Valverde y Nairo), de Sky (Froome) y de Katusha (“Purito” Rodríguez) tienen aun muy frescos en sus piernas los 3.360 kilómetros del Tour de Francia, corrido hace un mes a un ritmo infernal. Y la Vuelta es ligeramente más larga; 3.364 kilómetros.

Esteban Chaves, que no se esforzó en el Giro, es el menos “gastado”, porque Fabio Aru (el nuevo líder de Astana) y su compañero Mikel Landa, lo corrieron a fondo y terminaron subcampeón y tercero. Tejay Van Garderen se exigió en el Tour y abandonó al terminar la segunda semana, en la etapa 17. Los otros jefes de escuadra, Rafael Majka (Tinkoff-Saxo) y Dan Martin (Cannondale-Garmin), también tienen el Tour grabado en sus piernas.

Hay una gran diferencia entre quienes van a la Vuelta a tratar de salvar la temporada o buscar la victoria que justifique su año, y quienes se han  preparado exclusivamente para ganar la Vuelta. Ese es el caso específico de Esteban Chaves. Su objetivo único y prioritario del 2015 es la Vuelta, pero sin la obligación de ganarla. Llegó en silencio y hoy todos en el pelotón saben que no fue a figurar sino a luchar la victoria, respaldado por un equipo que igual que el colombiano, está descansado.

Es contagiosa y bien apreciada la sonrisa honesta y permanente del nuevo As del ciclismo colombiano

Froome tiene la espina clavada de la Vuelta, la prueba que marcó en 2011 su renacer ciclístico. Ese año fue subcampeón a apenas 13″ de Juan José Cobo; la diferencia más estrecha en la historia de la Vuelta. Y de no haber sido sacrificado por Sky para ayudar a su líder Bradley Wiggins -tercero- habría conseguido su primera gran victoria en Madrid y no en Paris dos años después.  Cuarto en 2012 y de nuevo segundo el año pasado, Christopher quiere hacer el doble Tour-Vuelta, que nadie consigue desde hace 36 años.

Los únicos en lograrlo en una misma temporada son los quintuples campeones del Tour, los  franceses Jacques Anquetil (1963) y Bernard Hinault en 1979. Pero en esos años, la carrera se desarrollaba en mayo (antes del Tour) y los ciclistas la corrían como preparación para la Grande Boucle. Luis Herrera, campeón en 1987, la ganó el 15 de mayo y luego corrió el Tour de Francia en el que consiguió su mejor figuración (5º y campeón de montaña), aunque no ganó ninguna etapa.

El respaldo de Froome será precisamente un colombiano, Sergio Luis Henao y el español Mikel Nieve, de menor nivel que el escalador antioqueño. Ambos están descansados, mientras que los otros miembros del equipo son rodadores para protegerlo y su escudero Geraint Thomas, quien no debe tener mucha fuerza después de su desgaste en el Tour apoyando a su líder.

La estrategia del británico será probablemente un ataque sólido en una etapa inesperada con una escalada corta en la que pueda desarrollar sus ataques sostenidos (tal como hizo en el Tour en la décima etapa en La Pierre Saint Martin el 14 de julio) y empezar a ganar segundos para llegar tranquilo a la etapa reina de la Vuelta el miércoles 2 de septiembre en los Pirineos, entre Andorra la Vieja y Cortals d’Encamps. Pienso que puede ser el 30 de agosto en la Cumbre del Sol, de primera categoría. Pero el “robot” Froome todavía no ha enfrentado a Esteban Chaves y apenas empieza a conocer su explosividad en ascenso. Por el momento no le preocupa, o no lo revela.

El bicampeón del Tour de France es el favorito No.1

Después de la etapa reina y el primer descanso, la Vuelta tiene tres etapas montañosas con final en cumbre entre el 5 y 7 de septiembre, que terminarán de seleccionar los favoritos antes de la contra-reloj plana de 39 kilómetros (etapa 17) el miércoles 9 de septiembre en las tierras vinícolas de Burgos -al día siguiente del último descanso- que debería definirá el ganador.

Luego de esa jornada, quien sea líder, defenderá con dientes y colmillos la malla roja hasta Madrid, con posibilidad de escaramuzas antes del último día de montaña, el sábado 12 de septiembre, entre San Lorenzo de El Escorial y Navacerrada, cuando se deberían producir los últimos ataques frontales.

No contaban con la astucia del Chavo del Orica!

En la baraja de candidatos al título, Movistar tiene dos cartas de líder; Valverde, quien ya ganó la Vuelta en 2009, fue segundo en 2011 y tercero en los dos años anteriores y Nairo Quintana, quien lideró el año anterior hasta su caída y luego abandonó por una fractura de clávicula. En el papel, tiene la tarea de escudero de lujo del español pero si flaquea “el bala”, tendrá de nuevo su oportunidad, igual que en el Tour 2013. Sin embargo, esa incertidumbre no favorece la serenidad interna del equipo durante la primera parte de la prueba y pone a sus directores en un dilema similar al que le costó la Vuelta al Sky en 2011. Hay que aprender de las lecciones del pasado.

Pero ambos ya tomaron nota de “Chavito”. Valverde señaló que “es un rival muy serio” y que aunque queda mucha Vuelta por delante “es alguien a tener muy en cuenta”. A su vez, Nairo se alegró de los triunfos de su compatriota y ex-compañero en el equipo Colombia es Pasión y lo elogió señalando que  ”es un buen chaval y muy astuto en carrera. Lo demostró con el triunfo del pasado domingo. Se merece todo esto”. Claramente Movistar, el equipo favorito, si lo considera.

Astana tiene un equipo diezmado trás la expulsión de Vincenzo Nibali y el abandono de Paolo Tiralongo. Reducido a siete, tiene dos cartas pero la puja interna entre Fabio Aru (5º el año anterior) y su compañero español Mikel Landa -que va para el Sky- támpoco favorece la estabilidad de la escuadra. Su tercer hombre, el veterano español Luis León Sánchez, tiene otro dilema. ¿A quien respaldar, a su líder o a su compatriota?.

BMC tiene también dos líderes; Samuel Sánchez y Tejay Van Garderen, pero ambos corrieron el Tour de France. Su respaldo serán el escalador nariñense Darwin Atapuma que hizo un buen Giro d’Italia (terminó 16) y llega fresco, y el veterano eslovaco Peter Velits, tercero en la Vuelta en 2010.

Sorprendentemente, el equipo más descansado de todos y tal vez el mejor preparado para la Vuelta (sin tantos nombres ni estrellas) es el Orica australiano. El equipo llega con TODOS sus corredores frescos y enfocados en respaldar y cuidar a Esteban Chaves. En el papel luce el más débil, pero combina la experiencia de los veteranos Mathew Hayman, Simon Gerrans y Daryl Impey (los dos últimos debieron abandonar el Tour trás la caída masiva de la tecera etapa pero llegan en plena forma), con la juventud y vitalidad de “chavito” y el joven sprinter Caleb Ewan. Es un equipo balanceado, de rodadores que deberán trabajar más que otros para llevar a “chavito” protegido hasta la base de las cuestas y la mitad de la alta montaña. Y además, es una de las escuadras más rápidas en el plano y especialistas de las pruebas contra-reloj. Chaves no será tan favorecido como Froome, pero támpoco es lento.

Sintonía total: Stephens y Chaves

Neil Stephens ha sido muy claro en que no hay presión.  “Esteban viene a hacer lo mejor en la general. Sin embargo, nos medimos a grandes nombres. Ojalá se alcance lo más lejos. Mientras tanto, disfrutaremos”, dijo trás la segunda victoria de Chaves en Alcalá de Guadaira.

Es cauto, pero resalta que “todo lo que hace es fantástico. Chaves cuando puede trata de tomar ventaja de todo. Vió que podía ganar, lo intentó y lo logró. No sé que más se puede esperar de el. Ha sido una semana especial para nosotros y ya pensaremos en las venideras”, puntualizó.

No esperemos ver el “tren” del Orica en las montañas emulando a la “licuadora” Sky o la “maquinaria” Movistar, los mejores equipos del mundo. Veremos a Esteban Chaves agazapado, a la defensiva, vigilante de la pelea de los gigantes a la espera de su oportunidad y si el cuerpo y las fuerzas le responden, el joven bogotano no dejará pasar el momento, tal como lo ha demostrado hasta ahora.

El 8 de marzo de 2014, apenas un año después de su dramático accidente en Italia que casi lo deja fuera del ciclismo y en su primera carrera oficial con el Orica Green Edge, tras diez etapas y 1.503 kilometros de pedalazos, Johan Esteban Chaves terminó cuarto en el Tour de Langkawi en Malasia.

¿ Sabían ustedes que en el idioma malayo, Johan, significa Campeón?

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Epílogo:  En este momento del proceso ciclístico colombiano, es claro que Nairo Quintana es el mejor de todos. Comparado con Esteban Chaves, que tiene su misma edad ( incluso “chavito” es mayor por 18 días), le lleva tres años de ventaja corriendo como profesional y al más alto nivel, con dos segundos puestos en el Tour (2013 y 2015) y la victoria en el Giro d’Italia 2014. Pero son procesos y momentos diferentes. Chaves se preparó para la Vuelta y está más descansado. A Nairo lo llamaron cuando Froome anunció que correría. Hay que esperar al final de los 3.364 kilómetros el domingo 13 de septiembre en el Paseo de la Castellana en Madrid.

El abanico holandés

Mi madre adora los abanicos.

Tuvo muchos y diferentes; con seda, en pergamino, de papel de arroz, decorados, pintados a mano, y recuerdo con nostalgia uno hermosísimo con finas láminas de marfil tallado.

Eran orientales, españoles (sevillanos y valencianos fundamentalmente), pero no recuerdo si Mary tuvo abanicos holandeses, que seguramente la habrían refrescado mucho del calor de ciertos días que en Cali -donde vivió su juventud y ahora transcurre su madurez- son calcinantes y soporíferos.

El último es un recuerdo de mis amigos de Château Gazin, el más extenso de los famosos Pomerol y uno de los históricos de esta zona vinícola francesa porque hasta el siglo 18 fue la sede del “Hospital de Pomeyrols” que construyó la Orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén, Rodas y Malta, para acoger a los peregrinos del camino de Santiago de Compostella.

Fue un obsequio de Inés de Bailliencourt -uno de sus propietarios- y es color vino tinto con tejido de seda, fabricado en China y lleva impreso en su refrescante entramado el símbolo del Chateau; la Cruz de Malta de los Caballeros Hospitalarios de Pomerol, a la cual pertenezco desde la añada 2013.

Hoy, a sus 90 años Mary Domínguez García mantiene sus ojos vivaces y la sonrisa musical que siempre inundó nuestra casa y mi infancia y juventud. Tocaba la pandereta española y cual sevillana nativa jugaba con sus abanicos cuando nos danzaba para expresar la alegría de su inmenso corazón.

Deben ser sus genes andaluces, los de mi segundo apellido, Domínguez. Mi hermano, Manuel José, laureado escritor, dice que mi madre “tiene la capacidad de conquistar un corazón con un Do menor o un Fa mayor”. Qué es tan musical como un piano.

Tiene razón. Estudió música y ópera en el Conservatorio “Antonio María Valencia” de Cali y cantaba como los ángeles.

Pero además Mary tocaba unas bellísimas castañuelas de ébano con cordón rojo y amarillo, de las que se desprendían mágicos e inspiradores golpes musicales llevados ritmicamente por sus ágiles dedos.

Y aún hoy cuando nos encontramos en Cali, tocamos juntos las castañuelas, aunque reconozco que me falta aún mucha destreza para alcanzarla.

Pero nos reímos y alegramos juntos. Y después de la inspiración musical, se refresca con alguno de sus abanicos.

Del Valle al Altiplano

Mi padre en cambio no ha sido fanático de los abanicos. No los entiende…

Debo explicar que mi madre es de Buga, de la cálida planicie del Valle del Cauca y Juan Antonio de Boyacá, del interior de Colombia, de la tierra de Nairo Quintana, de las montañas campesinas.

A él le gustaban los abanicos de mi madre pero no entendía los ábanicos ciclísticos en Europa, aquellos que los pedalistas colombianos en los años 70 y 80 no habían practicado y por ello perdían decenas de minutos debido a los vientos de costado y las ráfagas de hasta 70 kmts/hora, que en nuestra geografía montañosa del altiplano andino y en el fértil Valle entapetado de cañaverales, no eran conocidos.

Nunca entendió como su paisano y extraordinario ciclista boyacense Rafael Antonio Niño, ganador de 6 Vueltas a Colombia y quien corrió para el equipo profesional italiano Jolly Ceramica, hubiera pérdido en 1974 en una etapa del Giro d’Italia más de 10 minutos en un corte ocasionado por vientos de costado

Pero es que en esa época los escarabajos colombianos no usaban los ábanicos, no sabían como formarlos para protegerse de esos vientos cruzados que a veces convierten las etapas llanas europeas en un infierno, en especial si hay lluvia; y perdían minutadas. Niño, al igual que muchos otros -antes y despúes- sufrió en carne propia los cortes por los vientos de costado, primero como pedalista y luego como técnico en los años 80 del equipo Café de Colombia que corrió el Tour de Francia.

Le Plat Pays = Mijn vlakke land (País llano)

Para quien no ha vivido en Europa, es difícil entender esos vientos, en especial en las costas del Mar del Norte, y sus desastrozas consecuencias. Confieso que en Colombia yo también me sorprendía con mi padre de esos “cortes” que bajaban del pedestal al asfalto a los excelentes ciclistas nacionales, convertidos a veces en hazmereir de los comentaristas y colegas europeos por su inexperiencia e ineficiencia en las etapas planas.

Tal como lo cantó hace más de medio siglo Jacques Brel en fráncés y flamenco, Flandes occidental -que corresponde a la zona plana entre el norte de Bélgica y Holanda, los llamados “Países bajos”- es un terreno extremo con el horizonte del mar del norte cubierto de brumas infinitas, de un cielo bajo y gris, poblado de dunas que detienen el mar y donde el viento del norte se descuartiza entre senderos de lluvia y ráfagas que en julio hacen temblar.

Los recuerdo bien porque viví en ambos países durante mi primera época europea; vientos poderosos y cortantes en la cara, gélidos en el crudo invierno de febrero cuando duelen las orejas, acompañados de lluvia transversal en marzo y abril, y violentos e impredecibles en junio y julio. Los descubrí y aprendí a respetar desde 1990, en mi primer invierno y los experimenté de pie, tanto en el mercado de la Gare du Midi en Bruselas como en el balneario de Knocke frente al mar, y luego en las noches de jueves y domingos en la autopista entre Bruselas y Hilversum (donde trabajé como Jefe de Redacción del servicio español de Radio Nederland) cuando el Opel Vauxhall sentía los sacudones de las ráfagas y chubascos que han sembrado de accidentes las autopistas entre ambos países. Daban miedo.

A diferencia de mi padre, yo experimenté esas ventiscas y trombas de agua y puedo entender el sufrimiento de nuestros ciclistas, impreparados para tamañas circunstancias climáticas y para las técnicas que permiten defenderse de los cortes en el pelotón.

El pelotón del Tour y la engañosa calma del Mar del Norte.

Los colombianos no viven en Europa y no tienen que luchar con ellos, mientras que desde hace siglos los holandeses y belgas han aprendido a enfrentar esas ráfagas de los vientos de costado. Sus ciclistas crecieron entre ellos, al igual que corriendo entre la red de rutas de adoquines, el pavé!.

En Europa continental, la costa holandesa es el lugar preciso para experimentar el poder del viento en carne propia y aprender a utilizar los abanicos, y mas aún en julio que es climáticamente el mes de los caprichos y de los misterios de la naturaleza.

El único pedalista colombiano que ha tenido esa experiencia es el antioqueño Mauricio Ardila, campeón en 2004 de la primera Vuelta a Gran Bretaña, otro país donde los vientos son terribles. Ardila, un rodador consumado con contextura europea (1,80mts), corrió seis años entre los vientos; primero con el equipo belga Davitamon (Hoy Lotto-Saudal) y luego con Rabobank desde 2006 hasta 2010 cuando terminó 15° en el Giro d’Italia, meses antes de  la disolución de la escuadra. Ardila ganó incluso etapas planas en Holanda.

Hoy corre para la escuadra Orgullo Antioqueño sus últimos kilómetros como profesional e indudablemente sería un gran instructor de los ábanicos.

El “corte” Zelanda y el ábanico 88

En la tarde del domingo 5 de julio durante la segunda etapa del Tour de Francia 2015 entre Utrecht y Zelanda, tuvimos nuevamente ese inesperado enfrentamiento con el clima salvaje del mar del norte y un corte en el pelotón a poco mas de 30 kms de la meta le costó a Nairo Quintana 1:28” con Froome; en el llano y empezando la prueba.

El británico estaba feliz al terminar ese domingo infernal de lluvia y rafagas de vientos que le hizo daño a Quintana y a Valverde, Pinot y Níbali. Descuido?, Falta de preparación?, Que importa. Ya es historia y dice que el “águila de Cómbita” perdió el Tour de Francia en el mar, en sus orillas y cruzando sus puentes, donde el ábanico 88 no funcionó: Fueron 88” que dolieron mucho tres semanas después cuando el Tour se perdió por 72 segundos.

Maestros de los molinos y los vientos del Mar del Norte

“Es una ventaja enorme para nosotros al estar en esta posición después de una etapa tan dura en llano”, dijo el líder del Sky, cuyo equipo junto al Tinkoff-Saxo de Contador y el Ettix de Rigoberto Urán, impusieron el ritmo de carrera y supieron aprovechar el ábanico para tomarle ventaja a los demás favoritos. Ese día, a orilla del mar, al “águila” se le emparamaron las alas. No es su culpa.

Es el terreno de los pesados pelícanos y de los albatroz. Nairo no sabía del mar picado y de la tormenta (de hecho conoció tarde el mar, apenas hace 5 años), ni de los vientos infernales que han obligado a sembrar la costa holandesa -al igual que la escocesa y el norte de Inglaterra- de turbinas para producir energía eólica, cual ventiladores gigantes que resguardan los Polders y los puertos del reino.

Era para lo único que no estaba preparado Quintana. Había mejorado sustancialmente su desempeño en la contrareloj, ganado el Giro d’Italia 2014 en el Stelvio bajo la lluvia y la nieve, igual que la Tirreno-Adriático en marzo de este año con una victoria en el Monte Terminillo, en condiciones dantescas.

La gran victoria de Nairo en 2015, la Tirreno-Adriático en Monte Terminillo.

Pero nunca había experimentado una tormenta de lluvia en el mar del norte con ráfagas de viento lateral de 70kms/hora y además su equipo, al igual que el de Nibali (campeón defensor), no estaban en la parte delantera del grupo en el momento del corte.

El caos causado por los vientos de costado, la lluvia y la tormenta, costaron un tiempo que luego fue fue irrecuperable, en un Tour diseñado de forma similar a los años 80 cuando en sus primeras participaciones los cortes en las largas etapas planas les costaban tiempo valioso a los colombianos. De hecho fueron siempre su talón de Aquiles y aunque hoy están más adaptados por su integración a equipos de primer nivel mundial, sigue siendo muy difícil para varios de ellos resistir esas etapas que a ritmos frenéticos organizan los tanques belgo-holandeses, nórdicos y germánicos o las “locomotoras especiales” anglo-sajonas del Sky.

Hace 30 años el terreno plano tenía etapas de hasta 300 kilómetros para “moler” las piernas de los escarabajos y distanciarlos antes de las montañas. En el Tour 2015, según la organización, el plano era para dar espectáculo, incluía bonificaciones -sólo en los primeros 10 días- y totalizaba algo más de la mitad del recorrido.

El sueño amarillo continúa

La transición del plano a la montaña la sintió Nairo luego de la primera jornada de descanso, en la décima etapa a La Pierre-Saint Martin. En un ascenso corto de 6 kms al mediano Col de Soudet -elevación de apenas 1.504ms-, Froome le aumentó 1:04” en la única etapa que ganó y el único día que atacó, sabiendo que en los Alpes el colombiano sería más fuerte.

El sueño amarillo continúa...y el abanico puede esperar.

Nairo reconoció que el ritmo que impuso Froome fue “demasiado para sus capacidades” pero el escalador confiaba en su preparación para la definitiva semana en los Alpes y recordó que en 2013 su rival mostró debilidad en los últimos días. Tuvo razón: el líder del Sky sufrió.

En los Alpes, en las montañas de verdad, de cuestas largas y rampas de gradiente superior a 8°, Nairo lo llevó al límite, siempre lo venció y le descontó 1:58”. Pero no le alcanzó para la ansiada camiseta amarilla en París. Aquel corte de Zelanda!.

El caprichoso clima europeo de julio es siempre una encrucijada, con tormentas inesperadas, chubascos y hasta granizo; en pleno verano puede ocasionar inundaciones y repartir tempestades que dañan cúltivos y cosechas y destruyen viñedos.

Y en Holanda le dañaron el sueño a 47 millones de colombianos que queríamos ver a Nairo de amarillo, en lo más alto del podio en Champs-Elysées.

Ah! pareciera que en Europa los ábanicos no son tan refrescantes con nosotros los latinoamericanos.

Hay que seguir aprendiendo a dominarlos.

Los Alpes son colombianos!

El fabuloso ciclista colombiano Nairo Quintana tiene un amor especial por los Alpes.

Ya triunfó varias veces en ellos y construyó el año pasado en su cara oriental, en el Stelvio (la llamada cima Coppi), su primera corona: el Giro d’Italia.

El primer trofeo mundial a los 24 años

Igual que muchos otros pedalistas de la nación andina que desde hace 35 años han grabado su nombre con victorias en las más importantes cumbres de la famosa cadena montañosa europea, Quintana, llamado “el águila de Cómbita”, ha conseguido en ella los triunfos más significativos de su fulgurante carrera, que los especialistas auguran será larga y legendaria.

El menudo escarabajo colombiano está a las puertas de alcanzar la mayor cima del ciclismo mundial: ganar el Tour de Francia. Dos años después de su inolvidable debut a los 23 años y terminar segundo en la prueba más importante de este sacrificado y duro deporte, Quintana tiene una posibilidad clara -aunque igualmente difícil- de ser campeón. Lo separan 3:10″ del líder, el británico Chris Froome, quien lo venció en 2013.

Quintana vs Froome y el recuerdo de Senna vs Prost

El duelo ciclístico entre Quintana y Froome guarda similitud con la famosa rivalidad de la Fórmula Uno entre el brasileño Ayrton Senna y el francés Alain Prost, que marcó una época de leyenda. De nuevo Latinoamérica contra Europa, de nuevo uno apreciado y otro…tal vez no tanto. Pero hay una gran diferencia, las diferencias de los dos ciclistas son totalmente deportivas y nunca personales. De hecho ambos se aprecian, se respetan y se necesitan.

A Nairo lo separan de la gloria 595,5 kms de ruta por los Alpes franceses repartidos en cuatro etapas que exigirán su máximo esfuerzo y ofrecerán un duelo aún más intenso. Ha madurado, es más fuerte, más táctico, es líder del equipo español Movistar (el mejor del mundo), ganó el año anterior el Giro d’Italia y la afición internacional lo aprecia y quiere. Es la nueva imagen del ciclismo.

Una camiseta con la horma perfecta: astro de las montañas

Extrañanamente, aunque muchos ciclistas colombianos han corrido para equipos españoles y entrenado contínuamente en los Pirineos, es en los Alpes (franceses, suizos e italianos) donde han conseguido las grandes victorias y escrito en letras doradas el nombre de los reconocidos “escarabajos”.  Desde el pionero José Patrocinio Jiménez y el inolvidable Luis “Lucho” Herrera, pasando por Fabio Parra -primer latinoamericano en el podio del Tour (3º en 1988), Santiago Botero y Juan Mauricio Soler, hasta Nairo.

Los colombianos han ganado 14 etapas del Tour -9 de ellas en los Alpes- y han sido campeones de montaña en 5 ocasiones : Herrera en 1985 y 87, Santiago Botero (2000), Juan Mauricio Soler (2007) y Quintana hace dos años.

Y cuando Nairo inicia este miércoles 22 de Julio las cuatro jornadas definitivas del Tour 2015 en pos de la victoria final en París y alcanzar el que en Colombia han llamado “Sueño Amarillo”, su misión estará respaldada por una exuberante historia. Llega optimista.

Y ese optimismo me contagió. Como gran amante del ciclismo y con  la memoria de las gestas de los escarabajos colombianos desde los años 70 y 80 -con las cuales literalmente crecí, me pasé el fin de semana y mi cumpleaños el 20 de julio, día nacional de Colombia, escribiendo para el periódico nacional EL ESPECTADOR -del que he sido corresponsal en Europa desde los años 90- un completo trabajo de investigación sobre la historia de los triunfos de los ciclistas colombianos en los Alpes y en el Tour de Francia que se llama similar a este Blog y les comparto con la ilusión de que lo disfruten y les genere la misma pasión y emoción con que lo escribí: “Los Alpes son de los colombianos”.  
Despues de haber seguido la carrera y proyección de Nairo, y apreciado el cubrimiento y análisis británico sobre su poderío, creo, con optimismo razonado, que puede ganar, a diferencia de 2013 cuando escribí mi Blog sobre el despunte del “águila de Cómbita” llevado por la emoción.
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Amistades definitivas
 
Nairo es un ciclista muy táctico y en esta semana, creo que los juegos de alianzas serán definitivos. Algunas serán tácitas y otras más sútiles, pero ellas ayudarán al colombiano en su batalla de demolición contra la “maquinaria rodadora” del Sky y aislar a Froome. Serán acciones selectivas, sistemáticas, bien planificadas y sin gastar demasiada energía para reservar el tanque para los infernales 220 kms finales repartidos en las dos cortas etapas de viernes y sábado con los puertos de montaña fuera de categoría.
Imagino que la escuadra estadounidense BMC ayudará al británico para tratar de colocar a su líder Tejay Van Garderen por delante de Quintana. Movistar es el primer equipo en la clasificación del Tour y se muestra igualmente sólido con Quintana y el veterano Alejandro Valverde en un excelente momento (al principio del final de su carrera deportiva) arañando a sus 35 años el podio del Tour. Ya es tercero y la intención es mantenerse en el podio hasta París.
Nairo Quintana no piensa en ganar nuevamente la camiseta de mejor escalador sino en conquistar el Tour. En ese sentido, el catalán Joaquín “Purito” Rodríguez sería un gran aliado porque es un escalador fuerte, que aspira a ese título como única opción de podio. Rodríguez y Quintana son además buenos amigos.
 
Los otros colombianos también. Rigoberto Urán no tiene ya aspiraciones más allá de ganar una etapa y podría ser clave para Nairo, al igual que el debutante Jarlinson Pantano, quien se inició con Nairo hace cinco años en el mismo equipo “Colombia es Pasión”, del cual surgieron otros promisorios pedalistas como Sergio Luis Henao (Sky), Darwin Atapuma (BMC), Carlos Betancur (AG2R) y Esteban Chaves (Orica GreenEdge).
El nuevo equipo suizo IAM, en su primera temporada en la primera liga del ciclismo mundial, tiene como objetivo mantener a su líder Mathias Frank entre los 1o primeros de la prueba (es 8°) y el caleño Pantano (17°) aspira a quedar entre los 15 mejores o aún más adelante.
Pero además es posible contar con la ayuda de los equipos franceses, que no han tenido un buen desempeño y necesitan mejorar decorosamente y al menos colocar a un representante entre los primeros 10, luego de que el año pasado hubo dos en el podio en París. 
Europcar con Pierre Rolland (que colaboró con  Nairo en el Giro en la dantesca etapa del Stelvio) y los ciclistas del AG2R (donde corre Betancur), tienen algo que aportar para vencer la dominación, y en algunas ocasiones soberbia, de los miembros del Sky. No olvidemos además, la siempre tensa y a veces dificil relación entre los franceses y los ingleses, exacerbada en este Tour por la inusual y hasta ofensiva campaña mediática de un sector de la prensa francesa contra la forma de correr del equipo británico y especulaciones sobre los niveles de esfuerzo y un posible dopaje científico.

El heredero de Nairo ya está en la élite y su futuro es igual de brillante.

 Incluso, el equipo Astana y Vincenzo Nibali pueden jugar un papel de aliados porque el campeón del año anterior está lejos del podio y es un corajudo ciclista que va a vender cara su derrota. Mejor aún, la nueva perla del controvertido equipo kasajo es otro colombiano, Miguel Angel López, también boyacense como Nairo pero de Pesca, el pueblo donde hace 93 años nació mi padre Juan Antonio hace 93 años, quien continúa vibrando frente al televisor con las actuaciones de sus paisanos.
Jamás dejaré de agradecerle aquel 30 de abril de 1967 cuando al final de la tarde lo acompañé a un humilde hotel en el centro de Cali para llevar alimentos vallunos para los maltrechos ciclistas del equipo Lotería de Boyacá (entre ellos Humberto Parra, el papá del gran Fabio), que descansaban allí trás el final de la etapa de la Vuelta a Colombia en la capital del Valle del Cauca. Ese día compartí su pasión por el ciclismo y nació la mía. Fue otra de sus grandes enseñanzas, antes de las lecciones  varios años después para aprender y amar el buen vino.
Miguel Angel López, fue campeón del Tour del Porvenir el año pasado, con apenas 21 años. Tal como Nairo!. Y en su primera temporada este año como neoprofesional con Astana, terminó séptimo en junio pasado en la Vuelta a Suiza y en algunos años será el relevo de Nairo. Otro triunfador en los Alpes!. Eusebio Unzué, el gerente general de Movistar ya le echó el ojo y lo quiere llevar a su escuadra como segundo de Quintana. Imaginan ustedes esa dupla? Sería intratable en las montañas y superior a la de Froome con Porte o con Geraint Thomas. Por ahora son suposiciones.
Lo cierto es que, en igualdad de condiciones deportivas, los ciclistas colombianos están entre los mejores del mundo. E igual que Nairo, soy optimista. Es difícil ganar el Tour 2015, pero no imposible.
Y lo reitero, los Alpes son colombianos!
P.S: Además de los conceptos expresados en mi trabajo para EL ESPECTADOR, esta entrada en el Blog es mi teoría sobre lo que puede pasar trás el análisis de alianzas y entretelones de la carrera.

El año que vivimos en peligro

Hoy termina mi año sabático!

Confieso que fue involuntario, forzado por circunstancias ajenas -incluyendo un delicado período clínico- que trastocaron abruptamente mi salud, mi tiempo y mi disciplina de trabajo desde mediados de junio.

Me he apropiado del título del galardonado filme de 1982 “El año que vivimos en peligro”  del director australiano Peter Weir – quien proyectó al mundo a Mel Gibson- para describir los últimos meses y este silencio forzoso de “Mi Rincón”.

Encrucijada de mi tiempo

Pero este año de intensos sobresaltos vivido “en peligro”, concluye voluntaria y simbólicamente en vísperas del sábado 9 de mayo, Día de Europa, el continente que me acogió y ofreció realizarme plenamente feliz.

He reaparecido completamente con mi crónica para el periódico colombiano El Espectador sobre las elecciones generales en Gran Bretaña y la disyuntiva para el Primer Ministro David Cameron. Junto a Radio Caracol,  El Espectador es una de mis dos primeras grandes  casas periodísticas (1979 y 1981, respectivamente), en las que se forjaron mis cimientos.

En este histórico diario, uno de los más antiguos del continente americano (1887) y considerado en 1994 como uno de los 8 mejores del mundo,  el genio del realismo mágico y fallecido Premio Nobel de literatura, Gabriel García Márquez se consagró como cronista a partir de 1954 cuando llegó de Barranquilla, y luego de corresponsal en Paris.

Mi contacto con “Gabo” fue mínimo (tres saludos fugaces) y jamás tuve clases de periodismo o de crónica con él, pero su técnica y su manía de jugar con las imágenes me encantaron. Siempre he dicho que mi maestro, mi “Gabo”, se llama Arturo Jaimes Triana, un excelente cronista y colega en mis inicios incipientes en Bogotá en el Centro Informativo del diario regional de Cali,  El País. Arturo era notable, con una sensibilidad única; igual le daba vida y sentido mágico a una transacción económica, que a la soporífera discusión de una ley en el congreso o a un simple gol en el estadio, pues igual que yo, empezó escribiendo de deportes. Y El Espectador fue el periódico que mejor proyectó nuestras plumas. Con el periódico  he sido corresponsal en Europa después de 1990, fundé en 1996 la revista Autos (otra de mis pasiones) y ahora en Londres, he vuelto a ser su corresponsal desde junio anterior.

La “béndita” llamada

La última entrada en mi Blog, celebrando mis Bodas de Plata en Europa está fechada el viernes 23 de Mayo de 2014.

La consagración del "Aguila de Cómbita"

El martes siguiente tomé un avión hacia la bellísima y fraternal Québec, la “capital” francófona de Canadá, invitado por tercer año como catador internacional al Concurso Vinícola “Seléctions Mondiales des Vins”, el más importante de norteamérica bajo las reglas de la Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV), entre el 27 y el 31 de Mayo.

Allí, entre colegas entrañables como el catador italiano de Florencia, Emanuele Pelucci (antiguo periodista deportivo) gozamos juntos la victoria histórica del “Aguila de Cómbita” Nairo Quintana en el Giro d’Italia. Para celebrarlo, el sábado 30 me vestí con la única camisa rosada que tenía, de manga corta que facilita el manejo de la cata.

Y con esa felicidad en el alma volví el martes 3 de junio a Londres, dispuesto a consagrarme a escribir y a disfrutar el Mundial de fútbol, que luego me daría las mayores emociones del verano europeo en medio de las angustias y el estrés inesperado que habría de golpearme.

Diez días después de mi vuelta, el viernes 13, la dueña del apartamento que rentamos desde septiembre de 2002 nos llamó desde España para decirnos que vendría el lunes para hablar con nosotros. Yo pensaba que era sobre los arreglos de pintura y renovación que habíamos acordado realizar en el luminoso baño que nos daba diariamente la emoción de recibir el sol del amanecer mientras nos duchabamos o de contemplar la luz de la luna en la bañera.

Esa tarde se fundieron dos bombillos en los espacios que más disfrutabamos (la sala y la cocina donde yo, el chef, libero mi creatividad) y mi esposa Sissy, la “chief”, predijo que algo no estaba bien. Tenía razón.

El lunes 17 de junio la dueña nos pidió el piso porque iba a vender. Debido a la crisis se regresaba de España. Sonia siempre fue gentil, hasta el final. Nos dió tres meses de preaviso cuando por ley son apenas dos, nos ayudó al trasteo con su esposo Jan (quien venía a hacer los “famosos” arreglos en el baño) y amigos, con camión incluído.

Trasteo con goles en medio

Hay amigos entrañables que siempre están presentes y son angeles guardianes. En todo este proceso abrupto, dos profundos colegas de la BBC, la uruguaya Alejandra Martins y el siempre amable connacional Juan Carlos Jaramillo fueron claves. Alejandra, una periodista completa, multilingue, generosa y con la voz radial más dulce, sonora y clara, que yo haya escuchado en 35 años de experiencia radial, fue el puente vital para conseguir el nuevo apartamento, gracias a sus amigas del servicio árabe de la BBC. Y el tocayo, abogado y musicólogo graduado en el King’s College de Londres, ex-director de la Radio Nacional de Colombia y periodista de planta y productor de la famosa temporada de conciertos del verano (los PROMS) de la emisora musical BBC3, nos ayudó con dos viajes de trasteo en su camioneta familiar.

El resto del menaje, incluyendo decenas de botellas de vino y mi colección de whiskies de Malta, fue llegando gradualmente en dos maletas y un troley que cargaba cada dos días en el bus 436 direccción al sureste de Londres. Uff!. Que odisea!. Debo decir que los dueños de nuestra nueva vivienda, ambos periodistas (Huda, iraquí y Paul, escocés) fueron igualmente generosos y nos entregaron las llaves a principios de julio para facilitar que empezaramos el transporte en un verano que tuvo un par de semanas de 27 grados bajo los cuales quedabamos exhaustos.

Goleador y revelación del Mundial 2014

Y todo esto en pleno Mundial de fútbol, con una selección Colombia que nos hizo vibrar y soñar, con un James Rodríguez convertido en el goleador y la revelación. Nos consagramos gracias a los futbolistas bajo la batuta sabia y serena de José Peckerman, y hoy nos miran distinto y nos respetan. Es la “Diplomacia deportiva” de los balones y las bielas, un tema que comparto con mi gran amigo Embajador de carrera, Ignacio Ruiz Perea. Los músculos de nuestros ciclistas, fútbolistas o atletas, hacen más por la buena imagen del país que muchos políticos y funcionarios. Ellos limpian con su esfuerzo y disciplina lo que unos pocos se han encargado de manchar por su ambición desmedida y la delincuencia.

Así que mientras trasteaba, nos emocionamos con la media volea de James a Uruguay -convertida en el mejor gol según la Fifa-, se nos empañaron los ojos cuando entró Farid Mondragón a cerrar el partido con Japón y escribir un record de longevidad, y lloramos viendo erguido al gran capitán Yepez junto al vacío doloroso de la promesa James, al final de la injusta derrota con Brasil, vapuleado días después por la aplanadora alemana ante el desconcierto de la “torcida” que nunca fue humilde para contemplar la lejana pero cierta posibilidad de un segundo Maracanazo!

Pasada la “redonda emoción del balón” aceleramos cual Fórmula Uno y a finales de agosto, antes de los tres meses de preaviso y trás 12 años de vida en el apacible barrio de Kennington, próximo al río Támesis y al centro de Londres,  estabamos estrenando espacio en Southwark, más al sureste, plenos de cajas para ordenar y en labor de reconocimiento del nuevo barrio, rutas de transporte y cálculo del tiempo. Apenas si alcanzamos a disfrutar la terraza interior llena de plantas que nuestra vecina Debbie mantiene con gran cariño y que es un remanso de paz dentro del ruido de la ciudad.

Encuentro con la “Trés Bon Millesime” 2014

A mediados de septiembre, apenas tres semanas después del cambio, partí rumbo a Burdeos para seguir durante dos semanas el desarrollo de la vendimia, en un ejercicio profesional que cumplo rigurosamente cada año desde 2009 cuando fui entronizado como Commandeur en la Cofradía de vinos de Burdeos, la más importante del mundo.

Alimento para el espiritu creativo

Es una forma única y seria de anticipar el potencial de la añada y vivir directamente la experiencia de la cosecha junto a los productores, saludar amigos viticultores, visitar bodegas y preparar nuevos reportajes que tenía previstos para mi Blog y la revista española PlanetAVino  del reconocido periodista Andrés Proensa, para la cual soy colaborador desde 2003 e hice la cata de los Grandes Crus de Burdeos 2003.

Fue un viaje fantástico por los viñedos en ambas orillas del río Gironda, con reuniones, entrevistas, almuerzos, comidas y catas en varios de los Chateaux más importantes y mundialmente renombrados: Haut Brion, Domaine de  Chevalier, Smith Haut Lafite, Haut Bailly y Fieuzal en Pessac Leognan; Chantegrive, Leognan y otras propiedades en Graves.

Luego rumbo a Pauillac para almorzar en Mouton Rothschild con su director Philippe Dhalluin y visitar  Pichon Longueville Comtesse, Pontet Canet (donde probé el espectacular 2010 que me acompañó hasta la cena) y Haut Bages Liberal de mi amiga Claire Vilars Lurton, gran conocedora de Colombia; otro almuerzo con mi amigo Jean Triaud en Chateau  Saint Pierre en Saint Julien, y luego la visita del fantástico Chateau Calon Segur en Saint Estephe, que abre sus puertas por primera vez luego del cambio de propietarios.

Y luego rumbo a la ribera derecha con más emociones y el máximo de mi tour profesional: PETRUS, en Pomerol, de la mano del gran enólogo Jean Claude Berrouet y su hijo Olivier (ex-Cheval Blanc) y responsable actual. Genial para entender la magia de este mito bordelés.

Luego, saludo y discusión temática sobre la añada en Vieux Chateau Certan con su genio y dueño Alexandre Thienpont y en Chateau Bourgneuf con mis adorables amigos de la familia Vayron que me entronizaron en 2013 en la Orden de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalén y la Cruz de Malta.

Y para cerrar, el Tour de mi entrañable Saint Emilion con almuerzo, visita y cata del fantástico 2011 en Cheval Blanc con su enólogo Pierre Olivier Clouet, otro buen amigo; luego probando uva en el viñedo en mi reencuentro con Nicolás Audebert a quien conocí en Cheval des Andes en 2007 en Mendoza y acababa de regresar a Burdeos para hacerse cargo del Primer Gran Cru Classé de Saint Emilion, Chateau Canon y de Rauzan Segla, segundo Gran Cru Classé de Margaux. Nicolás cambió de escudería (del grupo LVMH a Chanel), dejando atrás el Polo y la precordillera andina para tener un pié en cada orilla de la Gironda (Rauzan Segla en la ribera izquierda, Canon, en la derecha).

De nuevo el saludo a mis amigos d e Chateau Angelus, la despedida con mi profunda amiga Nelly de Moulierac que venía de vender el maravilloso y confidencial Grand Cru Classé Chateau La Clotte (15.000 botellas al año) a Alain Vauthier de Chateau Ausone. Le adquirí de recuerdo una Magnum de su fabulosa añada 2010 para disfrutarla en 20 años, igual que el espectacular y cotizado Chateau Peby Faugeres de mi amigo de vieja data, Alain Dourthe, director técnico del viñedo más extenso de Saint Emilion y de todas las propiedades del magnate suizo Silvio Denz.

Y en el descanso, el encuentro con un promisorio y jóven enólogo español de 23 años con nombre ilustre: Alvaro Castillo, apadrinado por el Hombre del Año Decanter, Alvaro Palacios, cabeza visible de la revolución de los vinos del Priorato. Alvaro jóven con Castillo, Alvaro consagrado con Palacios.

Y aquí fue Troya…

Volví a Londres el 3 de octubre con un maravilloso bagaje de conocimiento e información, confiado y seguro de que la añada 2014 será un “trés grand millesime”, es decir “muy buena” y superior a muchas de la década anterior, con un largo potencial de guarda, tal como ahora lo han señalado los expertos luego de la campaña “primeur” de abril.

Pero diez días después empezó mi calvario de trastornos digestivos que me enseñarían nuevas formas de ver la vida y me dieron una lección sufrida e inolvidable.

Las molestias afectaron seriamente mi ritmo y mi participación en catas se redujo al mínimo cuando mi disciplina es de entre dos y tres semanales. Sólo estuve en la presentación el 13 de octubre por la Unión de Grandes Crus Classés de Burdeos de la dificil cosecha 2012,  que significó para mi una decena de añadas continuas – las inicié en 2002- desde la extraordinaria del 2000, y luego en la gran Cata anual de los vinos españoles de Ribera del Duero el 16 de octubre.

En noviembre se acrecentaron mis problemas y tuve que renunciar a mi participacion en la gran cata anual de la revista Decanter una cita que cumplo regularmente desde mi época en la BBC de Londres. Me ausenté casi completamente del vino ante mi manifiesta debilidad.

Sin embargo, en medio de ella tuve claridad mental y fortaleza física para escribir dos complejos artículos para El Espectador. El primero de ellos y de esta nueva etapa de colaboración fue para el especial dominical sobre los 25 años de la caída del muro de Berlín y mi visión de los cambios y el progreso de la ciudad a partir de mis distintas visitas a la capital alemana durante este último cuarto de siglo. El segundo era otro tema trascendental: la ordenación de mujeres obispo por la iglesia de Inglaterra de la comunión anglicana.

Con las últimas fuerzas participé el 3 de diciembre en la fiesta anual del Círculo de Escritores del Vino, del cual hago parte, en la que presentaron sus vinos 23 productores de Hungría. Esa noche recordé con mucho plácer y nostalgia a mi gran amiga Emoke Ijaz, la enóloga húngara que se enamoró de Colombia y se quedó para enseñarle de vinos a muchos colombianos, yo entre ellos.

Luego fue el apagón!. Es más comprehensible entender el proceso leyendo el Parte médico JCR-2015 que envié a un círculo estrecho de amigos el 3 de febrero, sobre mis dolencias y el fin de 3 meses de martirio.

Renacer de las cenizas 

El tiempo apremiaba y las papilas necesitaban trabajar.

Volví entonces a catar.

Y en mi primera salida, para la presentación de los Grandes Crus Classés de Saint Emilion 2011 y 2012, terminé agotado y eso que apenas eran 60 vinos para degustar. Pero como miembro de la Cofradía de Saint Emilion y ciudadano honorario del burgo, no podía fallar a mis amigos.

Y al día siguiente rumbo a Berlín, bajo la nieve maravillosa de febrero, para catar en el “Berliner Wein Trophy”, uno de los dos concursos de vinos más importantes de Alemania y que tiene extensiones en Corea del Sur y en Portugal. Mi debilidad era visible, se reflejaba en mi flacura, y cada sesión se me hizo eterna.

Venía de salir del trance clínico y me percepción organoléptica era distinta. Mi biblioteca de aromas y sabores se había alterado y tuve que “rebobinar” y hacer una nueva puesta a punto de mi sistema de cata mientras recobraba la normalidad. Fue una enseñanza muy interesante, comprendiendo los límites físico-mentales de la cata en condiciones no ideales, y me sirvió -como a un deportista de alto nivel- para concentrar mi preparación con miras a Vinalies Internacionales, el concurso de los enólogos de Francia a finales de febrero en Paris, y el cual considero técnicamente el más completo y serio del mundo.

Terminados los cinco días de cata, la energía de “la ciudad luz” y la visita de dos días a los viñedos de Borgoña (incluyendo el maravilloso Gran Cru Clos de Tart con su sabio enólogo Sylvain Pitiot), tuvieron efecto balsámico.

A partir de marzo,  mi Renacer era manifiesto, como le relaté a algunos de mis amigos. Después de Vinalies escribí un nuevo artículo “Real” para El Espectador, y completé mi recuperación y equilibrio total en los Premios Bacchus en Madrid, organizados por la prestigiosa y seria Unión Española de Catadores.

Y luego más catas (Champañas de Vignerons, Pinot Noir de Australia; Vinos de California, Oregon y Washington States; y el nuevo Douro portugués) para recuperar mi “forma y fondo” y estar en mi tope máximo en las dos semanas del International Wine Challenge en Londres, donde soy Jurado Senior desde hace 10 años.

Entre tanto, antes de lanzarme nuevamente a escribir, mi twitter @Rincondecata ha sido mi acompañante fiel para sostener mi presencia activa.

La sonrisa del deber cumplido con @Rincondecata al centro

Además de los concursos en que participo regularmente como catador profesional, este año tuve la fortuna de también ser invitado a los Premios Zarcillo que celebraron en Valladolidad su edición 16 y que junto a los Bacchus en Madrid, amalgaman la muestra y panorama de los mejores vinos de España.

Fue allí, en la paz de los viñedos, el encuentro con amigos y la visita a la emblemática y famosa bodega de Ribera del Duero Vega Sicilia, que concebí mi reaparición definitiva.

Hace más de 20 años en Bruselas el Premio Nobel de Literatura de 1990, el poeta mexicano, Octavio Paz, me dijo que no me preocupara si dejaba de escribir por largo tiempo. “Pero nunca dejes de escribir porque te mueres. Eso es lo importante”, me dijo con manifiesto cal0r humano en una fría noche de febrero de 1994 reunidos en la antigua Casa de América Latina en una tertulia con jóvenes periodistas del taller literario que teníamos con mi hermano Manuel José y mi “brother” Gerardo Cárdenas, hoy ambos escritores dedicados y publicados.

El poeta respondía así a mi angustia cuando la vena poética se esfumaba y me reconoció que él también había tenido momentos de sequía literaria. Su sabio consejo me acompañó en este año vivido en peligro, que he querido compartir con todos ustedes para explicar mi ausencia desde mi propio laberinto de la soledad.

Todo en la vida tiene un tiempo justo. Y este es el mío para regresar. Gracias por recibirme, por “resistir” esta crónica totalmente personal  y si no los aburrí demasiado, estoy seguro de que seguirán leyéndome.

Salud!

Bodas de plata en Europa

El tiempo transcurre inadvertidamente y hoy, al dar la vuelta a la esquina, ha pasado otro cuarto de siglo.

Llegué a Europa, a Madrid, el viernes 19 de Mayo de 1989, al momento de las protestas estudiantiles pro-Democracia en la Plaza de Tian’anmen en Pekín, que llevaban un mes (desde el 15 de abril) y copaban la atención del mundo. Al día siguiente, el 20 de mayo, el gobierno chino declaró la ley marcial y dos semanas después, el 3 de junio, envió tanques y el ejército que disolvieron brutalmente la protesta.

En China el tema es tabú y el mundo capitalista, hoy volcado y dependiente de la economía de la República Popular, olvidó el significado de ese levantamiento, el medio millar de muertos y más de 5 mil heridos. Afortunadamente quedan como testigo las imágenes de El Hombre del Tanque, un ícono de la fuerza por la libertad.

Políticamente, 1989 es uno de los años más emblemáticos de nuestra historia, un año que cambió el mundo debido a las revoluciones; la frustrada en Tian’anmen y las triunfantes en los países del Este de Europa, que derrocaron a los regímenes comunistas. Fue el año del bicentenario de la Revolución Francesa (14 de julio) y meses después el de la disolución de la llamada Cortina del Este (Telón de Acero) y de la caída del Muro de Berlín en la noche del jueves 9 al viernes 10 de Noviembre: el principio del fin de la Guerra Fría y el preámbulo de la muerte de la Unión Soviética, dos años después.

Además, en latinoamérica, Brasil realizó sus primeras elecciones libres trás el fin de la dictadura militar, pero Estados Unidos invadió Panamá para derrocar al general Manuel Antonio Noriega. Y en Suráfrica asumió Frederik De Klerk, cuyo gobierno, forzado por el aislamiento y las protestas interminables, inició el proceso de desmonte del “Apartheid” que lo llevaría al año siguiente a liberar a Nelson Mandela.

Si algún día me decido a hacer mi Doctorado en Ciencias Políticas, 1989 sería indudablemente mi tema de tesis; el año de todos los peligros y cambios acelerados del mundo bipolar, el año más trascendente del final del siglo XX.

Una noche de Mayo de 1989...

Vine a recibir el Premio Internacional de periodismo José Ortega y Gasset, en la modalidad de Radio, ganado por el Programa Radionoticias de Caracol Radio por la transmisión sobre la avalancha que destrozó la localidad de Útica en Colombia. Radionoticias era un informativo nocturno de 7 horas en vivo que empezaba a las 9 de la noche y terminaba a las 4 de la madrugada. Yo había sido su director y coordinado un excelente equipo de periodistas, integrado por José Domingo Bernal, Germán Diaz, William Calderón y Ricardo Esteban (q.e.p.d).

Por primera vez un equipo latinoamericano ganaba en Radio. Un año antes, en 1988, el galardón lo habían recibido en la modalidad de prensa escrita, mis colegas y amigos Fernando y Juan Guillermo Cano Busquets, directores del periódico nacional El Espectador, del cual he sido corresponsal en Europa. Es el diario de mis afectos, en los años 90 considerado entre los diez más importantes del mundo, y en el que empezó a escribir el fallecido Premio Nóbel de literatura Gabriel García Márquez.

Recuerdo que la ceremonia de entrega de los Premios fue en el lujoso Hotel Palace, en la Gran Vía, la noche del lunes 22 de Mayo, hoy hace 25 años. Yo lucía una barba negra espesa, aún tenía suficiente cabello y era lo que en el boxeo llamarían un peso mediano junior o superwélter, con apenas 68 kilos, producto de un ritmo demencial de trabajo -radio, tv y profesor universitario- que apenas me permitía 5 horas de sueño al día. Como hecho simbólico, mi hermano Manuel José, también periodista y escritor, me esperaba en Madrid y por primera vez lo veía con barba. Dos Rincones, dos barbudos.

Tiempos lejanos

Venía con la idea de un año sabático y han pasado más de 20 calendarios entre España, Francia, Bélgica, Holanda y Gran Bretaña. Hoy mi barba es corta y gris, el cabello sobrevive con grandes entradas, y la lucha con la báscula me tiene ahora en los semipesados, entre los 79 y los 81 kilos y una pelea dietética constante. Posiblemente mi pasión culinaria desde la juventud, ha sido la clave para mantenerme “en forma”.

Resumir 25 años no es fácil y no pretendo hacerlo aquí. Quería simplemente recordar y valorar que llegué de Colombia con muchas ilusiones y algunas decepciones y tristezas, a las que Europa respondió con un viaje vital extraordinario y por el cual le estoy eternamente agradecido a este continente que me recibió, me acogió, me educó y me orientó en el camino.

Como Ítaca, el poema del gran poeta griego y periodista Constantino Cavafis, ha sido “largo el camino, lleno de aventuras, lleno de conocimientos” y he hecho el trayecto con velocidad moderada, fiel a la filosofía del gran escritor Hermann Hesse, de “Vivir cada día el máximo posible de pequeñas alegrías y reservar los goces mayores y más fatigosos para los días solemnes y los buenos momentos”.

Tengo siempre en mi mente a Ítaca, pero no apresuro mi viaje en absoluto. Es mejor que dure muchos años. Como han durado estos maravillosos, a través de calles, montañas, desiertos, viñedos, ciudades y países descubiertos, amistades entrañables construídas en el transcurrir de los estudios, los trabajos, los disfrutes y la evolución constante del continente. Europa terminó de formarme como persona en sus valores de respeto, libertad, fraternidad, amistad, igualdad y solidaridad, y me conquistó con su devenir diario y su historia pasada, aquella que leía en los libros del colegio y que desde hace un cuarto de siglo camino y disfruto en sus calles y laberintos, como periodista, observador inquieto y relator de vivencias.

Suelo decir que soy un afortunado porque he vivido, conocido y aprendido más de lo que jamás soñé, y me siento realizado y feliz después de mirar atrás los caminos andados. Pero aún más feliz por los nuevos y misteriosos que empiezo a recorrer desde ahora, al entrar en mis próximos 25 años.

Tributo y Brindis por Fernando España

Estoy de luto vinícola.

Fernando España Abadías, un amigo entrañable, un caballero a carta cabal, un gran enófilo colombiano, amante del vino y excelente catador, cumplió su ciclo vital y se ha ido dejándonos cientos de enseñanzas y anécdotas.

Hombre inquieto, avezado lector, educador del vino, gastrónomo y “bon vivant”, Fernando decidió abandonarnos este lunes, luego de haber compartido generosamente cientos de inolvidables tertulias vinícolas y excelentes botellas.

Desde muy niño, en su hogar de origen español, Fernando aprendió que el placer del vino es compartirlo, y siempre fue fiel a ese postulado. Por ello siempre hubo una gran química entre nosotros y cada encuentro era una ocasión para viajar por el mundo del vino, compartir, aprender, recordar y quedar siempre a la espera de nuestra próxima copa.

Nació en Huesca (Aragón), también cuna del gran director de cine español Carlos Saura, y llegó a Colombia a los diez años. Debido a la Guerra Civil española y la confiscación de sus bienes, su padre Josep María, ex-consejero de la Generalitat de Catalunya, llegó exiliado en julio de 1939, primero a Barranquilla y luego a Bogotá. En la capital del país existía una buena colonia de peninsulares y fue la tierra de promisión para los España.

Como parte de la cultura familiar, siempre hubo vino en la casa de Fernando, y sus papilas estuvieron expuestas desde pequeño, pero como el mismo lo confesó, fue en 1961, en  Nueva York, cuando se enamoró del vino definitivamente trás probar una botella de Château Mouton Rothschild 1953, el año del centenario de la adquisición del Château Brane-Mouton por el Barón Nathaniel de Rothschild. Y puedo certificar que Mouton Rothschild fue uno de sus vinos predilectos y las botellas más consentidas de su excelente cava personal.

Con Fernando compartimos el amor común por el vino desde nuestro encuentro en 1998 gracias al diario El Espectador, en el que el escribió durante varios años la columna Vitrina Vinícola. En 1996 yo había fundado y dirigía en el periódico la revista Autos, dedicada a la industria automotriz y el automovilismo, otra de mis pasiones. Además, Fernando era también un gran amante del Malt Whisky, y compartíamos el gusto por el Lagavulin, aunque era un fan del Macallan, mientras que yo lo invitaba a descubrir otros excelentes turbados como Ardbeg, Bruichladdich y Bowmore.

Fueron 16 años de una amistad muy profunda en la que compartimos y descubrimos juntos Grandes Reservas de Rioja, el extraordinario Weinert Malbec Estrella 1977, los vinos bolivianos de altura de la bodega Campos de Solana (en compañía del Embajador de Bolivia), el rarísimo y hoy descontinuado Whisky negro Loch Dhu, el Bruichladdich 16 years añejado en barril de 1er Cru de Sauternes, Château d’Yquem. La lista de botellas es extensa, como la generosidad que irradiaba Fernando.

Siempre era un gusto compartir con él y con su familia; su dinámica esposa María Teresa, su hija Juanita quien es sommelier profesional y fue nominada este año a la mejor de Colombia, y con su hijo Fernando José, próximo presidente para Colombia de la Chaîne des Rôtisseurs. Además, alrededor de Fernando siempre se podía contar con los mejores importadores y amantes del vino en Colombia.

Decía que para él era un placer compartir su amor por el vino. Y que mejor que compartir pasiones. Fernando estudió Administración de Empresas y desarrolló un gran conocimiento del vino gracias a su interés permanente, sus viajes y sus visitas a varias de las regiones vinícolas más famosas del mundo y su participación en distintas asociaciones gastronómicas como la Chaîne des Rôtisseurs, los Caballeros de la Buena Mesa y el Seven Friends’ Club. Precisamente en 1999 -el año de mi matrimonio- fue nombrado Grand Echanson honorario para Colombia de la L’Ordre Mundial des Gourmets Dégustateurs.

En ese contexto gastronómico, Fernando formó en Bogotá una cava de primer nivel con cientos de los mejores vinos del mundo, que era la envidia de la mía, más modesta y cotidiana. Nuestro contacto perduró hasta su muerte y cuando en  2001 me radiqué en Londres y me vinculé de lleno al mundo del vino en relación constante con los grandes Châteaux, productores, escritores y catadores, Fernando acostumbraba decir que yo “estaba en las Grandes Ligas” y siempre apoyó y respaldó mi proceso vinícola como catador internacional y periodista especializado.

Luego de concluída su experiencia de columnista en El Espectador, continuó su misión pedagógica y de educador y gracias al respaldo del Grupo Editorial Norma, en 2004 publicó su libro “El Vino, Conózcalo y disfrútelo”, que recopila buena parte de sus escritos y dedica varias páginas a la apreciación del vino, la cata y la armonía con los alimentos. Vale decir que es una de las obras que más aprecio de mi biblioteca.

A propósito de uno de mis viajes a Burdeos, le pregunté una vez cual era el vino bordelés que más recordaba de su paso por la capital mundial del vino, y su respuesta me sorprendió y me alegró al mismo tiempo: me contestó Clos de la Maréchale!. Sorpresa mayúscula porque es un vino clásico de Borgoña, de Pinot Noir; un Nuits-Saint-Georges 1er cru, y alegría porque es uno de mis preferidos y me queda un par de botellas en mi cava en Londres (1999 y 2000) de la época en que aún lo producía Domaine Faiveley. Me explicó que lo recordaba mucho porque era el vino que les ofreció como novedad el Sommelier de uno de los restaurantes más renombrados de Burdeos.

Fernando era sorprendente e inmensamente generoso. En 2005 le agradecí el obsequio que me hizo de su libro, precisamente con una botella de Clos de La Maréchale 1999, el año de su nombramiento como Grand Echanson. Tres años después, en Noviembre de 2008 cuando hice un viaje de consultoría y prospección del mercado colombiano para la bodega libanesa Château Kefraya, Fernando aprovechó la ocasión y me ofreció en Bogotá un almuerzo con una cata extraordinaria, de aquellas que sólo disfrutan los reyes, con los mejores vinos de su cava: el mítico Mouton Rothschild 1982, Cheval Blanc 1982, Château Lafite 1996 y Petrus 1991. Inolvidable ocasión, y una de las experiencias más bellas de mi vida vinícola.

Fernando España (derecha), Juanita España al frente, Hugo Sabogal (izq.)

En junio de 2012, aprovechando mi viaje a Colombia para celebrar los 90 años de mi padre, fui yo quien le rendí un homenaje a Fernando con un almuerzo en que degustamos 16 vinos, la mayoría del año 1998. Una cata sorpresa con botellas de mi cava que esperaban la ocasión.

Y nuestro ciclo se cerró en febrero de este año, cuando compartimos por última vez en familia. Fernando, a pesar de recuperarse de quebrantos de salud, me recibió en su casa y compartimos nuestro último vino y nuestro último whisky, no sin antes hacer una visita obligada a su cava, en la que por su invitación, yo debía escoger el vino para los comensales.

Gentilmente me ofreció un Vega Sicilia, pero pensé que era demasiado y que merecía una ocasión en que su salud estuviera más sólida para que lo disfrutara totalmente. Tenía claro que el vino debía ser español y recuerdo que pensé en un Somontano (muy cercano a sus origenes), pero al final me decidí por un Gran Vino de Rioja, Barón de Chirel 1998, el Reserva especial de la bodega de los Herederos de Marqués de Riscal. El vino estaba en un momento perfecto de evolución y elegancia y Fernando y todos lo disfrutamos con gran placer. La velada la cerramos con un fantástico Oban, uno de los rarísimos Malt Whisky de 14 años y miembro del Club de los Classic Malts.

Quisiera escribir más pero prefiero dejar mi memoria en ese último momento compartido, en familia, con María Teresa, Juanita y Fernando José, a quienes acompaño de corazón con la alegría de haber podido conocer y disfrutar momentos maravillosos con un enófilo consumado, un ser humano inmenso, un amigo completo, un maestro generoso y un inolvidable hombre del vino.

Descansa en paz amigo Fernando. Salud! Sláinte!