Tour 2020 con Vinos de Francia; Etapa 18: Haut-Médoc, Château de Villegeorge, 2016

El equipo Ineos Grenadiers del campeón, Egan Bernal, logró su primera victoria de etapa en el Tour de France en dos años e hizo el 1-2 en la meta, gracias a sus ciclistas Michał Kwiatkowski  y Richard Carapaz, quien además ganó los premios de montaña de la fracción y asumió el liderato del mejor escalador del Tour.

Tras el abandono del líder Bernal antes de la etapa de ayer, la escuadra británica dio libertad a sus ciclistas para buscar las victorias parciales y la camiseta de la montaña en los Alpes. Fue la primera victoria en una Gran Vuelta para el veterano Kwiatkowski, campeón mundial de ruta en 2014 -cumple su undécimo año profesional- y hoy es un gregario de lujo en su sexta temporada en el equipo. Mientras tanto Carapaz, que debuta en el Tour y llegó este año a Ineos, buscará defender este viernes y el sábado la camiseta de pepas rojas que distingue al mejor en los ascensos. Quedan 18 puntos en disputa y aventaja por 2 al esloveno Tadej Pogacar, por 7 al líder Primoz Roglic y por 12 al suizo Marc Hirschi, los únicos que podrían vencerlo.

Los cuatro primeros de la clasificación; Primoz Roglic, Tadej Pogacar, Miguel Angel López y Richie Porte, mantuvieron sus posiciones pero la general sufrió nuevos cambios y el británico Adam Yates y el colombiano Rigoberto Urán cedieron 2’41″ con el líder y descendieron dos puestos; ahora son 7° y 8° respectivamente. Avanzaron los españoles Mikel Landa y Enric Mas. Mientras tanto el dos veces subcampeón, Nairo Quintana, cedió de nuevo tiempo (ahora es 17°) pero se mantiene en carrera a pesar de sus heridas.

De no ocurrir algo inusual, la etapa de este viernes sobre 166,5 kmts en terreno ondulado no debería afectar drásticamente las posiciones de los favoritos, a la espera de la contra-reloj decisiva del sábado que sentenciará el Tour. La caravana llega a la comuna de Champagnole, en el departamento de Jura, una región al este de Francia enclavada entre Suiza y la región de Borgoña.

El Tour 2020 con Vinos de Francia, sigue su recorrido por la región de Burdeos y con la etapa 18 llegó hoy a la reconocida y extensa denominación regional Haut-Médoc, una de las ocho principales AOC de la región de Médoc, situada en la márgen izquierda del río Gironda. Médoc cubre 10.600 hectáreas de viñas en una franja al norte de la ciudad de Burdeos de 60kms de larga y 10 de ancha, en la que se producen los 60 Grandes Vinos Cru Classés (clasificación de 1855) y cerca de 250 vinos Cru Bourgeois de propiedades familares que constituyen más del 40% de la producción total de 36 millones de botellas anuales.

Un vino creado por una mujer con el vigor del Cabernet Sauvignon y la delicadeza del Merlot.

La región de Médoc tiene varias denominaciones que contribuyen a la reputación de sus vinos; Haut Médoc, Médoc, Saint-Estèphe, Pauillac, Saint Julien, Listrac, Moulis y Margaux y su producción es casi exclusivamente de vinos tintos a partir de las uvas Cabernet Sauvignon, Merlot, Cabernet Franc, Petit Verdot y Malbec.

Los vinos de Haut-Médoc, entre los cuales hay cinco Grand Cru Classés (La Lagune, de propiedad de Caroline Frey, La Tour Carnet de Bernard Magrez y los Châteaux Belgrave, Cantemerle y Camensac), se producen en la parte sur de la zona vinícola más próxima al río sobre suelos de guijarros de cuarzo y grava proveniente del río.

Uno de los vinos más interesantes y frescos de la denominación Haut-Médoc es el del Château de Villegeorge, de propiedad de la enóloga Marie-Laure Lurton, hija de uno de los grandes nombres de Burdeos, Lucien Lurton, y miembro de una de las familias más ilustres del vino: los Lurton.

Los Lurton, epítome de Burdeos

En mis dos últimas décadas siguiendo los vinos del mundo y muy en particular los de Francia, he encontrado todo tipo de personalidades y establecido lazos muy cercanos con muchos productores, pero la familia Lurton es única y probablemente la más fiel representante del llamado “espíritu bordelés”; una mezcla de generosidad, fraternidad, amabilidad, interés y respeto. Siempre han compartido su tiempo y saber conmigo, han sido amigos cordiales y constantes, y un apoyo esencial en mi conocimiento y afecto por Burdeos, su vigencia vinícola y su importancia mundial. Varios de ellos han visitado Colombia, tienen nexos firmes y sinceros con el país, y tal vez el hecho de ser contemporáneos ha permitido que fluya el aprecio, del cual estoy eternamente agradecido.

Suman más de una veintena entre hermanos y primos, sin contar la nueva generación (sus hijos) que ya empiezan a trabajar en las bodegas y algunos de los cuales he conocido haciendo sus primeras vendimias en los meses de septiembre y octubre cuando acostumbro visitar Burdeos anualmente para seguir el desarrollo de ese momento crucial. Es el período más difícil  para un productor, el del máximo estrés por la necesidad de acertar el momento ideal de cosecha y la alerta permanente para que el clima atípico no dañe en uno o dos días el fruto de todo el año. Por ello esta época tiene restringidas las visitas y recepciones. Los Lurton siempre han tenido sus puertas abiertas para mí y ello es una privilegiada exclusividad. Este año atípico debido a la pandemia del Covid-19 y al desarrollo del Tour de Francia, tuve que interrumpir ese ejercicio sine qua non que cumplía sin falta desde 2007.

En este grupo increíble y heterogéneo de viticultores, con 27 propiedades y 1.300 hectáreas de viñedos en Francia, España, Portugal, Australia, Chile y Argentina, hay siete mujeres, seis de ellas propietarias y directores de Châteaux (Bérénice, Sophie, Béatrice, Marie-Laure, Marie-Jeanne y Edwige) y la dinámica directora de Comunicaciones del Grupo de viñedos de André Lurton, Christine, quien anteriormente fue la directora del Grand Cru Classé de Margaux, Château Dauzac. Su padre André, falleció en mayo de 2019, a los 94 años; toda una vida dedicada a producir grandes vinos.

El hermano de André, Lucien, fue otro pionero que después de heredar en 1954 el Grand Cru Classé Château Brane-Cantenac, creó un imperio vinícola y en menos de 40 años (1992) era dueño de 11 Châteaux en Burdeos que distribuyó entre sus 10 hijos. Marie-Laure, la sexta de los hermanos, heredó tres de ellos: Château de Villegeorge (Haut-Médoc), Château La Tour de Bessan (Margaux) y Château Duplessis (Moulis), que vendió en 2015 para centrar su trabajo en las otras dos propiedades, localizadas en zonas más prestigiosas.

Marie-Laure es una viticultora de tiempo completo. Luego de terminar sus estudios de enología en 1984 en Burdeos, con una tesis laureada en vinificación (sobre el Châteauneuf du Pape de Château Fortia) y los polifenoles de las variedades de uva de Burdeos, trabajó en varias de las bodegas familiares y en California, en las bodegas de Joseph Phelps en el Valle de Napa. A su vuelta en 1985 estuvo al frente de las vendimias de todas las propiedades de su padre hasta 1990. Dos años después, cuando Lucien distribuyó sus Châteaux, siguió su camino en los viñedos Marie-Laure Lurton. Como ella se define, es una creadora de vinos.

Sus vinos son complejos y amables, frescos y fáciles de beber; vinos perfumados, frutales y de guarda media, conviviales y como dijo mi esposa después de probar el Château de Villegeorge, deliciosos. Hay ocasiones en que una sola palabra explica un vino.

Château de Villegeorge no lleva hoy en su etiqueta la denominación Cru, pero ya en 1966 era catalogado un Cru Bourgeois excepcional. Cuando Marie-Laure lo recibió en 1992 (lo elaboraba desde 1986) inició un proceso de modernización, ampliando la bodega, incrementando el número de barricas para la crianza y construyendo un área de recepción para presentaciones y eventos. Son apenas 12 hectáreas de viñedos plantados con un 55% de Cabernet Sauvignon y un 45% de Merlot sobre suelos de grava profunda que, dependiendo de la calidad de la cosecha, producen anualmente entre 30 y 50.000 botellas del primer vino, que tiene un precio promedio en el mercado de entre €15-20 (US$18). También se produce un segundo vino, l’Etoile de Villegeorge (la estrella de Villegeorge); 25.000 botellas, con las viñas jóvenes de menos de 15 años (el promedio de edad es de 25, es decir, en plena madurez fértil).

La añada 2016 fue excepcional en Burdeos y el vino de esta etapa 18 en el Tour 2020 con Vinos de Francia, es un excelente ejemplo; un vino de sobresalientes 92 puntos!…y en años de grandes cosechas, la calidad de los buenos vinos se aprecia desde su adolescencia.

* Sitio web de Château de Villegeorge: www.marielaurelurton.com

ENOLOGAS: A lo largo de mis años en el mundo del vino, he encontrado que los vinos elaborados por mujeres tienen por lo general una esencia particular; están confeccionados con esmero y disciplina, pensando en el placer que brinda una buena botella; elegantes y para el paladar de todos. Es un movimiento interesante y renovador que he encontrado en muchos vinos elaborados por mujeres en Italia, Francia y California, y en menor grado en Chile, Túnez y España.

Es una oleada de elegancia en los vinos, de la que los consumidores se benefician y que ha calado en importantes Châteaux de Burdeos que antes seguían la moda de vinos tánicos y poderosos, inspirados en el gusto estadounidense fomentado por los conceptos del guru Robert Parker. Las mujeres Lurton elaboran blancos, tintos y el vino dulce de Château Climens, el mejor Barsac (Sauternes) de Burdeos. Todos los vinos son la síntesis de finura y distinción. 

2 comentarios en “Tour 2020 con Vinos de Francia; Etapa 18: Haut-Médoc, Château de Villegeorge, 2016”

  1. Antonio Giraldo dice:

    Apreciado Juan Carlos me impresionó notablemente conocer saber acerca de la gran familia Lurton sus propiedades sus vinos. Chapeau Monsieur!! Santé!!

    • Jukari dice:

      Los Lurton, es la familia más importante en el mundo del vino. Sus propiedades tal vez no son las más renombradas pero su contribución y dedicación ha sido extraordinaria. Su generosidad conmigo y su amistad son invaluable, y a ello hay que unirle su sencillez y cordialidad, sin ínfulas ni pretensiones, todo lo contrario, humor y cordialidad. Entre sus bodegas hay Grand Cru Classés, Grand Crus, Cru Bourgeois y además Pierre Lurton, es el director de dos íconos universales: Chateau Cheval Blanc y Chateau d’Yquem. Me alegra que los hayas descubierto con mi Blog y mis artículos.