Tour 2020 con Vinos de Francia; 1er descanso: Laphroaig (10 years old, Islay Malt Whisky)

Bienvenido finalmente el descanso!

Llevaba diez días continuos inmerso en el ciclismo y el vino, especialidades de la vida que me acompañan desde mi adolescencia en diferentes facetas. El vino es parte esencial de ella y el ciclismo lo fue cuando tuve etapas cortas practicándolo, principalmente para mejorar mi estado físico sedentario y además bajar peso. Luego la vida te ofrece otras opciones.

Basta por un día de vinos. El Tour vinícola se reanuda el martes pero hoy seguí practicando ciclismo y dediqué toda mi tarde a redactar el análisis del Tour de Francia para el diario El Espectador, del que soy corresponsal en Londres y al cual estoy vinculado desde hace más de 30 años en Colombia y Europa. Ya publicado, llega el sosiego.

La mejor opción fue sentarme al sol del atardecer londinense, fumarme una pipa y disfrutar uno de los Whiskies de Malta escocesa que más me gustan, Laphroaig; una de las primeras destilerías que visité, en 1995, cuando Ian Henderson era su Master distiller, el experto encargado de dirigir el proceso y sublimar el mosto de cebada malteada; en suma, la figura clave en cada casa fabricante.

Es un whisky muy especial que proviene de la isla de Islay, en el archipiélago de las Hébridas exteriores, al noroeste de Escocia. Se caracteriza por tener una alta concentración de fenoles debido al proceso de secado de la cebada utilizando la turba, el carbón vegetal que cubre la mayor parte de su suelo y que aporta notas fuertes de carbón ahumado, alquitrán o kerosene. En Islay hay sólo diez destilerías, seis históricas (Laphroaig, Lagavulin, Ardbeg, Bowmore, Caol Ila y Bunnahabhain), tres recientes, Bruichladich, Kilchoman y Port Charlotte, y una nueva, Ardnahoe, que aún no empieza a producir.

Es un tipo de whisky exótico y único; para amar u odiar, dependiendo de cada paladar. La destilería tiene 205 años y una historia singular: su fundador se ahogó en un tanque de Whisky! Les invito a descubrirla.

Yo no pienso “ahogarme” en whisky pero definitivamente, después de varios trasnochos, necesitaba un descanso y relajar mi espíritu. La luna nocturna iluminó varias veces mi terraza y la fiel mesa compañera de almuerzos, cenas, vinos, whiskies, rones, pipas, lectura y el sol cálido del fin del verano europeo.

La pipa la tallé con mis manos en agosto de 2016 con la orientación de mi amigo David Buist, del Pipe Club of London (Club de fumadores de pipa de Londres) al que pertenezco desde hace seis años. Es una de mis preferidas y su valor sentimental es único. El Club está celebrando los primeros 50 años, pero la pandemia del Covid-19 interrumpió nuestras actividades.

Dediqué entonces parte de mi tiempo a preparar una picadura especial con variedades de tabacos de distintos orígenes y carácter, para crear una mezcla considerada oficialmente “english”: Virginia de Estados Unidos, Orientals de Turquía y Latakia de Chipre, pero yo le agregué además Black Cavendish, que es un tipo de tabaco oscuro que ha sido prensado y aromatizado al vapor para revelar sus notas dulces de higos y vainillas. La mezcla la impregné además con Whisky de Malta de Speyside (más dulce y fresco que Laphroaig) y estuvo en reposo dos meses. Fue interesante el momento y la combinación armónica.

El tema del tabaco me lleva a compartir una norma básica para que los fumadores de cigarrillo, tabaco o pipa, disfruten mejor un vino. Jamás se debe beber un vino mientras se fuma porque nunca lo apreciará en su justa dimensión y sería un pecado imperdonable. Aunque lo anterior es algo muy raro, he conocido casos!

Es muy importante prepararse adecuadamente para disfrutar un vino y un fumador tiene el lastre de que su paladar estará impregnado de nicotina y moléculas contrarias a la apreciación del vino. Por ello es muy importante que si va a beber vino, lave sus dientes y boca y limpie la lengua, al menos 10 minutos antes de pasar a la copa. Las papilas gustativas deben estar lo más frescas y limpias posibles para recibir el vino. Aproveche entonces para salivar bastante o tomar agua -preferentemente carbonatada- que le ayudará a esa tarea de “limpieza interna”. Entre más descansado y bajo de contaminación esté su paladar, mejor apreciará y disfrutará un buen vino. No desperdicie la ocasión. Sólo requiere un pequeño sacrificio.

También he conocido productores de vino y enólogos que fuman, pero ellos tienen sus métodos específicos y la tarea de cata y evaluación de vinos se realiza en las mañanas, temprano y luego del desayuno, cuando nuestro cuerpo está más descansado y fresco. Ninguno fuma antes de catar. El consejo que les ofrezco, proviene de mi experiencia y la advertencia de profesionales.

En mi caso particular de la pipa, ni la fumo todos los días, ni muchas veces en la jornada. Necesito un espacio y un momento de relax. Y cuando trabajo de manera profesional en el proceso de cata, en concursos, ferias o eventos de vinos, dejo de fumar desde dos días antes para reajustar mis papilas y llegar en la mejor condición. Terminado el concurso (normalmente duran 4-5 días) o el evento, puedo darme esa libertad. Pero jamás antes de catar un vino. Es una disciplina necesaria y obligatoria, un tema de profesionalismo y respeto…con el vino y su productor. Pero para quien es un fumador habitual de cigarrillo, si puede ser un problema la indisciplina.

Tabaco y vino no armonizan. Caso diferente son los licores fuertes o los Portos (fortificados), aunque también lo más aconsejable sería seguir el mismo método. De esta forma disfrutará mejor su whisky, su ron o su licor preferido.

Yo me voy ahora a disfrutar con urgencia un reparador sueño. Mientras regreso a pedalear en el Tour 2020 con Vinos de Francia y para cerrar esta tarde-noche les ofrezco mi análisis del ciclismo en El Espectador: Tour 2020, póker colombiano vs dinámica eslovena.

Buenas noches, Sláinte!

 

2 comentarios en “Tour 2020 con Vinos de Francia; 1er descanso: Laphroaig (10 years old, Islay Malt Whisky)”

  1. Antonio Giraldo dice:

    Apreciado Juan Carlos muy interesante los consejos que nos das acerca de cómo disfrutartabaco-pipa con licores asi como de la tremenda historia del scotch Laphroaig. Tuve la oportunidad de trabajar con Seagram Américas nos enviaron Aberdeen una semana para la Chivas Regal Academy en Linn House. Me encanta también disfrutar un buen scotch cuando puedo. Saludos. Un abrazo

    • Jukari dice:

      Un Malt Whisky para relajar el día es fantástico compañero, pero para disfrutar los vinos hay que preparar las papilas. Por ello el consejo a los fumadores. Un pequeño “tip” para no perder el deleite con aromas de tabaco.

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