Tour de France 2019: La hora del escarabajo

Los Pirineos decantaron el Tour de France –como se esperaba- y la victoria final se decidirá en la siempre determinante tercera semana en los Alpes, entre los rodadores y “grimpeurs” de los llanos europeos y un escarabajo natural de 22 años llegado de los Andes suramericanos, Egan Bernal.

Cumplidas 15 etapas y faltando las tres definitivas de alta montaña sobre 464.5 kilómetros, el título se decidirá entre seis pedalistas separados por apenas 2.14”, dos de los cuales –el campeón Geraint Thomas y Bernal- son los ases y líderes de Ineos, el equipo más poderoso del pelotón mundial que llega completo a la última semana y ha reservado gradualmente a sus gregarios para entrar a comandar la carrera.

A los 22 años Egan Bernal es el mejor joven del Tour y acaricia la victoria en París.

Por primera vez en muchos años los ciclistas franceses han dirigido el Tour y demostrado entrega y  “panache” con el sorprendente líder Julian Alaphilippe -11 días portando la emblemática camiseta amarilla- y Thibaut Pinot, hasta ahora muy fuerte en la montaña, vencedor en el primer 2.000 ms (Tourmalet) y 4° en la tabla a 1.50” de su compatriota.

A su turno, Ineos demuestra que no se equivocó al compartir el liderato y tener dos opciones serias, con Thomas (2° a 1.35”) y el líder de los jóvenes, Egan Bernal (5° a 2.02”).

El holandés Steven Kruijswijk cumple su mejor presentación en el Tour e integra el podio provisional, pero igual que ocurrió con el líder y el campeón, mostró debilidad en la etapa final en los Pirineos. Junto a Thomas y Bernal, es el único de los favoritos que siempre ha figurado en el Top-10 del Tour -desde la segunda etapa- pero  no tiene un equipo tan fuerte para los Alpes, lo cual tambien le ocurre al sexto en la tabla, el alemán Emanuel Buchmann.

El Tour de France es una carrera de equipos, no individual. La última semana ese factor será aún más definitivo porque después de casi 2.900 kilómetros de desgaste en las piernas la ola de calor que afecta a Europa causará serios problemas de hidratación. El martes en Nimes se esperan temperaturas superiores a los 35° en la tarde (3.00pm) con vientos de costado de 18km/hora y al día siguiente en la etapa de 200km de Pont du Gard a Gap, calor de 33° y vientos más suaves pero con posibles chubascos.

La climatología del Tour es caprichosa y en los Alpes sólo sobrevivirán los elegidos gracias a la fortaleza y estrategia de sus equipos. Del calor de las planicies pre-alpinas a la montaña se llegará con temperaturas más suaves y lluvias.

El Tour está abierto y las diferencias son estrechas, tanto que entre el campeón defensor Thomas y el inesperado Buchmann hay apenas 39”, es decir menos de 300ms en ascenso!

Duelo de titanes

Las primeras batallas en la alta montaña dejan una lectura más clara del Tour y cruzados los Pirineos, el descanso de este lunes – al que seguirán 377 kms llanos de rodaje intenso martes y miércoles con el peligro de cortes- servirá para evaluar las fortalezas de los llamados al triunfo en las faldas de los Alpes.

Los candidatos franceses Alaphilippe y Pinot han derrochado energía y pueden pagar el esfuerzo. Ambos han triunfado en los Alpes (Alaphilippe el año anterior en Le Grand-Bornand y Pinot en l’Alpe d’Huez en 2015), pero las circunstancias eran muy diferentes  porque estaban a más de media hora del líder, buscaban etapas y ninguno contaba para el Top-10. Ahora la meta es diferente y el esfuerzo deberá ser dosificado y más preciso.

Vencedor en el Tourmalet y protagonista en los Pirineos, Pinot es la carta francesa.

El líder defendió gallardamente su camiseta amarilla pero fue despegado en la última cima y terminó agotado. Los Alpes serán más intensos y pareciera que es el más débil de los favoritos y en los Alpes necesitará urgente el apoyo de su compañero Enric Mas, que se desplomó en los Pirineos. Pinot, al contrario, se ve fuerte y tiene en David Gaudu y en el suizo Sébastian Reichenbach dos aliados claves. Además del clima y del cansancio, habrá que considerar además posibles alianzas entre las escuadras franceses (hay 5 en la prueba) para respaldar una victoria esperada desde 1985, si estuviera cercana para Pinot, que ya fue tercero en el Tour 2014.

El campeón defensor Geraint Thomas también cedió terreno y empezó a acusar la falta de rodaje durante la temporada y una preparación irregular que no es garantía de éxito.  Es cierto que el año anterior asumió el liderato en las etapas de los Alpes en la segunda semana, pero su preparación era superior, su líder Chris Froome desfalleció por el esfuerzo acumulado del Giro d’Italia y Egan Bernal fue el gregario de lujo que llevó el ritmo en la montaña y fue esencial para el podio de ambos  líderes.

Ahora la situación se ha invertido. Thomas ha reconocido que no está a plenitud y respeta a Bernal. Este no ha desperdiciado esfuerzo, se muestra fuerte y aunque cedió tiempo, está firme en la baraja, separado apenas por 27” de Thomas, 15” de Kruijswijt y 12” de Pinot; diferencias mínimas en una cima de envergadura. Por ello sigue siendo favorito aunque las casas de apuestas hayan elevado a Pinot al primer lugar desconociendo la fortaleza y experiencia dominadora de Ineos que “descansó” a Kwiatkowski, Moscon y Van Baarle para trabajar en los Alpes.

Buchmann dependerá mucho de su resistencia y saber gerenciar la falta de aliados en la alta montaña, aunque el austríaco Patrick Konrad podrá darle una mano. Y luego, la batalla por el Top-10 muestra a un combativo Mikel Landa en 7° lugar pero a casi 5 minutos del liderato (4.54”), escoltado por un increíble Alejandro Valverde, que a los 39 años y gracias a la experiencia se ha colado de nuevo en los primeros de la tabla (a 5.00”) con escasos 27” sobre Fuglsang (9°), 33” sobre Rigoberto Urán (10°), 1.30” sobre Richie Porte (11°) y 3.28” sobre Nairo Quintana (13°), quien sorpresivamente flaqueó en su terreno y probablemente tendrá un final de Tour difícil por el mal ambiente interno, el tratamiento miserable de la prensa española y la falta de forma y motivación en un equipo que se desmorona.

Campeón del Giro-2014, la Vuelta-2016 y subcampeón del Tour 2013-2015, Nairo necesita nuevos aires.

En siete años (2012-2019) Nairo Quintana ha conseguido más triunfos que todos los ciclistas españoles juntos y ha sido un líder victorioso, recuperó deportivamente el nombre de Movistar y puso la escuadra telefónica en primer plano. Pero el equipo español olvida que fue campeón del Giro d’Italia 2014 y de la Vuelta a España 2016, subcampeón de los Tour de France 2013 (y campeón de montaña y de los jovenes) y 2015 y además tercero en 2016. Pero la dirección no funciona. Quintana, el campeón del Giro d’Italia 2019 Richard Carapaz, Winner Anacona, Carlos Betancur y el autonombrado líder Mikel Landa, salen al final de la temporada.

Si las etapas de sábado y domingo en los Pirineos fueron emocionantes, las tres de los Alpes serán excepcionales por la lucha abierta entre los favoritos. Además, la disputa por el Top-10 y eventualmente un 5° lugar en el Tour, será muy interesante y animará la carrera por las ambiciones y poca diferencia entre Landa, Valverde, Fuglsang, Urán y Porte. “Rigo” ha regulado su paso en los momentos de crisis debido a la falta de fondo y kilometraje durante la temporada previa, pero en esta tercera semana puede volver a ascender. Tiene un equipo medianamente fuerte para ayudarlo y experiencia para leer la carrera, la misma que ha puesto adelante al veterano campeón mundial Alejandro Valverde. Jocosamente Urán explicó que “la explosividad la perdí hace rato”, pero ciertamente no su inteligencia para correr ni su entrega y humor generoso.

Gloriosos 2.000 metros

Los Alpes son la dimensión desconocida de “La Grande Boucle” , el escenario natural de las grandes gestas y en el que tanto mueren ilusiones como se confirman realidades o nacen triunfales nuevos ídolos. Tradicionalmente en los Alpes se coronan los grandes campeones, individuales y de montaña.

Hasta hoy, el ciclismo colombiano ha escrito en sus cumbres las mejores páginas y en sus 35 participaciones los escarabajos han conseguido en este imponente macizo europeo 11 de las 19 victorias en el Tour; la última de ellas Jarlinson Pantano en Culoz, el 17 de julio de 2016.

Luego de 377 kms de llano, las primeras cimas alpinas del jueves serán definitivas.

El terreno es ideal para las condiciones fisiológicas y atléticas de los ciclistas colombianos nacidos, criados y formados en alturas superiores a los 2.000 metros, donde la oxigenación se reduce y el umbral del esfuerzo tiene un rango superior al de los principales rivales europeos. Cuatro escarabajos han sido campeones de montaña en cinco ocasiones y en los últimos siete años, dos han sido subcampeones del Tour (Nairo y Rigoberto).

El sucesor, Egan Bernal, es una realidad. Veintidos años viviendo y entrenando en permanencia a 2.600ms entre Bogotá y Zipaquirá, le otorgan un arma secreta y una ventaja natural para enfrentar las tres durísimas etapas de jueves con el Col d’Izoard (2.360ms) y el Galibier a 2.642ms, el viernes el techo del Tour a 2.770ms en el Col de l’Iseran  y el sábado con el casi interminable ascenso final de 33 kms hasta la estación invernal de Val Thorens, a 2.365ms; todas ellas cimas fuera de categoría y con pendientes superiores a los Pirineos.

Más aún, en las principales cimas alpinas de la semana han cruzado victoriosos los ciclistas colombianos;  Col d’Izoard con triunfo de etapa (Santiago Botero en 2000), Galibier (“Pacho” Rodríguez en 1984, “Lucho” Herrera en 1986, Santiago Botero en 2002 y Juan Mauricio Soler en 2007 con triunfo de etapa) y Val Thorens, donde venció Nelson “cacaito” Rodríguez en 1994. Egan no había nacido aún y Rigoberto Urán, el más veterano de los colombianos, tenía siete años.

En los Alpes, Rigo intentará ascender al Top-5. Entrenó en altura y puede volver a sorprender.

Dos semanas después de largar en Bruselas como primer favorito, Egan Bernal, mantiene su opción de triunfo, se muestra sólido tras correr conservadoramente, regulado y sin realizar esfuerzos excesivos ni desperdiciar energías, esperando los Alpes y la decisión final de su escuadra Ineos para darle todo el respaldo en pos del triunfo final. La camiseta blanca de mejor joven está practicamente ganada y le asegura subir al podio en París, pero si en los Alpes la amarilla se inclina en su favor, Geraint Thomas respetará ese liderazgo en carretera del colombiano para que sea coronado en los Champs-Elysées como su heredero y continúe el dominio de la escuadra.

Cuando Ineos largó el Tour con dos líderes, Geraint Thomas y Egan Bernal, lo hizo con total compromiso y completa armonía dentro del equipo y esa relación es firme. Caso muy diferente al de Movistar, donde la dupla Nairo Quintana-Mikel Landa, nunca ha funcionado y sido siempre una batalla de feudos dentro de la escuadra española que muy pronto olvidó los triunfos que el “águila de Cómbita” consiguió con y para ellos. Los británicos en cambio son una estructura más cohesionada.

Antes de la última semana, las casas de apuestas británicas tienen los siguientes favoritismos: Thibaut Pinot 12/10, Geraint Thomas 10/3, Julian Alaphilippe 9/2, Egan Bernal 11/2, Steven Kruijswijk 10/1, Emanuel Buchmann 14/1, Mikel Landa 40/1.

Mi podio en París

Campeón: Egan Bernal y camiseta del mejor de los jovenes.

Subcampeón: Thibaut Pinot y camiseta de campeón de montaña.

Tercero: Steven Kruijswijk.

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Divorcio Nairo-Movistar. El caso de Nairo Quintana merece un análisis posterior y sereno pero confirma parcialmente mi inquietud sobre el maltrato del equipo y su soledad interna, lo difícil que es ser “sudaca” entre los españoles y  la necesidad urgente de cambiar. Lo había planteado en un blog anterior hace dos años al analizar el Tour-2017, después de que el director Eusebio Unzué humilló públicamente a Quintana y dijo que sabía que sería difícil que ganara y por ello llevó a Valverde para asegurar el protagonismo. Nairo había sido subcampeón del Giro y en menos de once meses disputó a tope cuatro grandes vueltas.

 

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