Tour 2018: abucheo y dominio de Sky, aplausos a Sagan

A seis días de concluir el Tour de Francia 2018, la intensidad del rechazo de los aficionados franceses contra el equipo Sky ha crecido paralelo al dominio avasallador en los Alpes de la escuadra del tetracampeón Chris Froome y del líder provisional de la prueba, su lugarteniente Geraint Thomas, cuando faltan 801.5 kms -24% del recorrido- para llegar a París el próximo domingo 29 de julio.

Pareciera que se disputaran dos carreras simultáneas; una centrada en las intrigas por el liderazgo interno en el Team Sky y la otra en la carretera y los comentarios sobre un Tour contaminado por la sospecha y la hostilidad de los espectadores, incluyendo pancartas, abucheos y acciones de hecho como empujones y el lanzamiento de líquidos contra Froomey y sus corredores, que representa un nuevo punto bajo en la popularidad y credibilidad de la carrera y una caída en la audiencia de la transmisión de televisión.

A los cuestionamientos previos a Sky por la autorización a última hora de la participación de Froome, se agrega la expulsión del Tour del italiano Gianni Moscon, por haber lanzado un puñetazo al ciclista francés Elie Gesbert del equipo continentalo Fortuneo-Samsic, en el inicio (primer kilómetro) de la etapa 15 entre Millau y Carcassonne, donde se cumple este lunes el último descanso de la carrera. Los comisarios excluyeron al corredor de Sky por un “acto de violencia entre los ciclistas” y su acción fue considerada “una agresión particularmente seria”.

Es el tercer incidente de este tipo del pedalista italiano, quien el año anterior fue expulsado del Tour de Romandia por lenguaje racista contra el ciclista francés de raza negra Kevin Reza, integrante en ese momento de la escuadra Groupama-FDJ y hoy en el equipo continental Vital Concept. Sky suspendió seis semanas al ciclista y advirtió que si reincidía lo expulsaría del equipo. Moscon fue el principal gregario de Chris Froome para ganar la Vuelta a España en septiembre anterior y en el Tour cumplía un papel similar. La dirección del equipo aceptó y respaldó la decisión de los comisarios. Pero el daño está hecho.

Sky pierde una ficha importante, el lugarteniente de Froome en la Vuelta-2017.

Ciertamente que el resentimiento del público francés contra el Team Sky ha ido en aumento desde los últimos tres años luego de las investigaciones deportivas y legales por el abuso de las exenciones terapéuticas y el empleo de corticoides y del analgésico Tramadol que acaba de ser prohibido a partir de 2019 por la Unión Ciclista Internacional (UCI).  Antes de largar el Tour 2018, se estima que un 55% de los franceses consideraban la participación de Froome “anormal”, incluso después de que la UCI la autorizara, a sólo días de la partida y tras ocho meses de batalla legal y titulares permanentes en la prensa mundial que dañaron la imagen del ciclismo creíble.

Equipos dominadores han existido a lo largo de la historia moderna del Tour: Kas (Eddy Merckx) y Renault (Bernard Hinault) y desde la llegada de los colombianos en 1983, La Vie Claire (Hinault y Greg LeMond), Banesto (Indurain) y el U.S.Postal, tristemente célebre por el dopaje organizado y liderado por Lance Armstrong. El dominio abrumador de la escuadra estadounidense, que luego quedó al descubierto, es el referente negativo que enfrenta hoy la nueva autoridad del pelotón, el equipo británico Sky.

Triunfador cinco veces en los últimos seis años, al equipo no se la ha comprobado ningún caso de dopaje, aunque algunos de sus métodos son cuestionados y rayan en los límites de la legalidad. Pero en términos de recursos, organización, logística, métodos y corredores, es el dominador y sus rivales han sido incapaces de romper esa “maquinaria omnipresente” que dicta el comportamiento del pelotón, impone ritmos devastadores para anular y eliminar a sus principales rivales en la montaña, y funciona con el único objetivo de la victoria final para su líder Chris Froome.

Hasta ahora, la escuadra comanda el Tour con un 1-2 (Thomas-Froome) que recuerda el primer año victorioso de Sky en 2012 con Bradley Wiggins y el subcampeón y su estrella naciente Chris Froome. Aunque el resultado de la carrera aún está en la balanza y se debe definir en cinco días, entre el martes y el sábado, la perspectiva y la percepción de otro éxito de Sky hoy es cada vez más fuerte y  la antipatía más clara y vociferante.

Verde victorioso vs Misterio amarillo

El gran triunfador del Tour de Francia 2018 por su coraje, victorias, compañerismo y carisma, hasta ahora es indudablemente el eslovaco Peter Sagan, tricampeón mundial de ruta, líder de la camiseta verde de la regularidad -puntos- y vencedor de tres etapas al embalaje. A los 28 años -apenas 9 días mayor que Nairo Quintana- Sagan está en camino de conseguir por sexta vez la camiseta de puntos y superar al alemán Erik Zabel, ganador de 12 etapas y vencedor consecutivo de la camiseta verde entre 1996 y 2001.

El eslovaco Peter Sagan con tres victorias y la camiseta verde, es la sonrisa fresca del Tour 2018.

Pero Zabel es otra mancha del dopaje en el Tour que reconoció haber recurrido sistemáticamente a él durante su paso por el equipo Deutsche Telekom, “desde el EPO, hasta otras substancias prohibidas, cortisona e incluso el dopaje sanguíneo”. Sagan es en cambio ejemplo del ciclismo limpio. Aplaudido por el público y apreciado y respetado en el pelotón, con 11 victorias y dos etapas planas esta semana -jueves con llegada en Pau y el domingo la entrada final a París- puede aumentar la cuenta sin mayor oposición luego del abandono en los Alpes del colombiano Fernando Gaviria -primer líder- y del holandés Dylan Groenewegen, ambos doble ganadores de etapa.

Pero además fueron eliminados en la segunda semana por llegar fuera de tiempo el veterano británico Mark Cavendish (ganador de 30 etapas) y los alemanes Marcel Kittel y André Greipel, con lo cual los únicos sprinters que podrían intentar frenarlo son el noruego Alexander Kristoff, el francés Arnaud Demare y el alemán John Degenkolb, que ganó la novena etapa sobre el pavé. Sagan aspira a terminar el Tour con cinco victorias, las mismas que Kittel el año anterior.

Mientras el verde se consolida, el misterio rodea el liderazgo por cinco días de Thomas con ventaja de 1.39″ sobre su jefe Froome y 1.50″ sobre el holandés Tom Dumoulin. Para muchos es simplemente una “cortina de humo” de Sky para mantener el perfil bajo de Froome previo a las decisivas etapas de montaña en los Pirineos, donde debería asumir el comando y la camiseta amarilla hasta París. De hecho, Geraint Thomas ha dicho que el principal favorito es Froome y afirma que respaldará a su líder para ese triunfo. Lo contrario sería una traición a su compañero desde 2010 en Sky y previamente en Barloworld, donde corrió con ellos el colombiano Juan Mauricio Soler.

Froome aspira a completar su quinta victoria en el Tour y su cuarto triunfo consecutivo en una Gran Vuelta (Tour-2017, Vuelta-2017, Giro-2018 y Tour-2018), hazaña conseguida únicamente por el belga Eddy “el caníbal” Merckx, el mejor ciclista de la historia. Entre 1972 y 1973 venció en el Giro-72, el Tour-72, la Vuelta-73 y el Giro-73. Merckx, ganador del Tour consecutivamente en 1969-70-71 y 72, no disputó la Grande Boucle en 1973 para evitar el descontento y el enojo de los fanáticos franceses cansados de su dominio y en parte para complacer a su patrocinador Molteni. El antecedente de rechazo francés no es nuevo y cualquier parecido con el momento actual de Froome es también un reflejo del pasado.

Dilema o cortina de humo? Thomas lidera y Froome espera el momento de asumir el Tour.

El líder del Tour, Geraint Thomas ha dicho que en Sky “obviamente preferiríamos que todos nos quisieran” pero no cree que hayan hecho nada para merecer el rechazo y cree que la situación es tal vez “un reflejo de la forma en que nos perciben los medios franceses”.

Para muchos extraña que un excelso ciclista de pista, doble campeón olímpico y mundial de persecución por equipos y también campeón mundial individual (como lo fue Martín Cochise Rodríguez), haya sido el dominador y vencedor en las dos etapas con final en alto en los Alpes; el miércoles en la estación de ski de La Rosière y al día siguiente en el Alpe d’Huez, aumentando su ventaja sobre los rivales y primera vez que un líder del Tour triunfa en la mítica cima portando la camiseta amarilla. Pero la explicación técnica es el fuerte ritmo en el ascenso que impuso la maquinaria de gregarios de Sky y muy especialmente el novato colombiano Egan Bernal (grata revelación en el Tour y futuro líder de Sky) para desgastar a los rivales y llevar a sus líderes a las faldas de la meta con el menor esfuerzo y donde la pendiente era menor, lo cual favoreció el ataque final de Thomas.

Pero no hay que llamarse a engaños con el liderato en Sky. Aunque Thomas esté sin contrato para la temporada 2019 y haya anunciado su deseo de salir de Sky, no está apuntando a la victoria final ni actuará contra las ordenes de equipo; es el plan B. Una situación similar vivió Chris Froome en 2012 con su líder Wiggins y aceptó, como el mismo lo ha dicho, “el segundo lugar más doloroso en el Tour”. Thomas, ganador de la Paris-Niza en 2016 y del Dauphiné Liberé este año, seguirá la misma ley y tratará de completar el segundo 1-2 de Sky en el Tour, si no tiene un desfallecimiento en los Pirineos. Igual le puede ocurrir a Froome, quien no parece estar en plenitud de forma en los finales pero siempre queda la duda de si se trata de cansancio acumulado o de una táctica de preservar fuerzas para la tercera semana en que usualmente baja su rendimiento o de una artimaña para confundir a los rivales y mantener el perfil bajo.

Los decapitados

La segunda semana y los Alpes cobraron nuevas víctimas entre los favoritos previos, la principal de ellas el italiano Vincenzo Nibali, campeón en 2014, quien fue víctima colateral de un incidente con un espectador en los kilómetros finales del ascenso al Alpe d’Huez y cuando marchaba en el grupo de los lideres.

Nibali, campeón en 2014 era cuarto en el Tour cuando tuvo que abandonar.

El manubrio de su bicicleta se enredó con la correa de la cámara fotográfica de un aficionado al borde de la carretera, a 4 kms del final, y el ciclista cayó al piso. Se levantó y con pundonor llegó hasta la cima, perdiendo apenas 15″ con Geraint Thomas. Pero en la caída se fracturó una vértebra y después de la valoración médica tuvo que abandonar en la noche del jueves. El objetivo ahora es recuperarse plenamente para concentrarse en la Vuelta a España que comienza en poco más de un mes, el 25 de agosto.

El miércoles en la mañana y luego de sufrir fuertes dolores que le impedían pedalear con normalidad, había abandonado una de las dos cartas colombianas, Rigoberto Urán, subcampeón del Tour el año anterior. “Rigo”no pudo recuperarse de las caídas que sufrió en la dramática novena etapa sobre el pavé, y su equipo determinó retirarlo. Nuevo objetivo, la Vuelta a España.

También hay que incluir entre los damnificados a los grandes sprinters, encabezados por los triunfadores Fernando Gaviria y Dylan Groenewegen, el británico Mark Cavendish y los alemanes Marcel Kittel y André Greipel; una nomina estelar de velocistas que no pudieron con las montañas alpinas.

Primer líder del Tour-2018 y dos triunfos de etapa, un gran balance para un debutante.

Sin abandonar pero fuera de posibilidades para un Top-10, quedaron el británico Adam Yates, líder de Mitchelton-Scott, el holandés Bauke Mollema, líder del Trek Segafredo, el polaco Rafal Majka del Bora-Hansgrohe y el campeón de la montaña en 2017, el francés Warrem Barguil, jefe de filas de Fortuneo-Samsic. A todos ellos, los Alpes les pasaron una factura muy costosa para un líder de equipo con ambiciones de ganar el Tour; ninguno está dentro de los 20 primeros y a lo sumo pueden aspirar a victoria de etapa y Barguil a repetir la camiseta de campeón de montaña (es segundo detrás de su compatriota Julian Alaphilippe).

A estos descabezados se agregan otros que perdieron tiempo valioso y ahora navegan a casi 10 minutos del líder: el veterano español Alejandro Valverde (11°), el luxemburgués Bob Jungels (12°) y el ruso Ilnur Zakarin (13°).  Ubicados a más de 2.30″ del combativo irlandés Dan Martin en el 10° lugar, no les será fácil remontar.

En ese sentido, el Top-10 del Tour parece consolidado, aunque aún pueden ocurrir cambios y eventualmente dramáticos.

Sobrevivientes de los Andes

La actuación de los ciclistas colombianos es correcta dentro de las posibilidades e imponderables de un Tour manejado por un sólido equipo Sky y los sobresaltos de la prueba.

Fernando Gaviria cumplió en su debut en el Tour, al ganar la etapa inicial, portar el liderato y consiguiendo además un segundo triunfo. Pero los Alpes fueron demasiado y como me temía en el anterior análisis al término del pavé y la primera parte del Tour, no sobrevivió.

Víctima del pavé, al gran Rigo no le alcanzó su valor para continuar. El desquite vendrá.

Rigoberto Urán demostró el coraje y pundonor de los Catíos y el heredero del Cacique Toné intentó seguir a pesar de las heridas y los golpes en el pavé. Raza de campeón y vendrán tiempos mejores para el hombre de Urrao.

Nairo Quintana, comenzó la semana a una diferencia de 1.51″ con Thomas y 1.08″ con Froome. Hoy está 8° en la general pero a  4.23″ del líder del Tour, a 2.44″ de Froome y a 2.33″ de Tom Dumoulin, quienes ocupan el podio provisional. No parece fácil para el “águila de Cómbita” regresar al podio en vista de las dificultades que mostró para seguir el ritmo de Sky y el tiempo cedido. El boyacense prefirió regularse y conservar energía para la tercera semana, en la que tradicionalmente llega a su pico de forma.

Sin embargo atribuyó su falta de potencia al intenso calor y ello es una muestra de impreparación porque  su equipo es español y de todos es conocido que el verano europeo es fuerte en julio y hay ejemplos serios como el sol canicular de 2003 cuando el termómetro llegó a más de 40° y hubo muertes por deshidratación en varios países mediterráneos (Francia, España, Portugal, Italia, Grecia, entre otros). El calor es parte del verano y en esta semana está anunciado que llegará a los 33° y probablemente más en Francia y Europa, con lo cual tendrá que hidratarse al máximo, evitar desfallecimientos y sacar fuerzas ocultas para buscar recortar diferencias y aspirar a algo mejor que su posición actual. Es la semana del todo o nada y el reto es superior al del 2015 cuando estaba más cerca que hoy.

La explicación de Nairo me plantea sin embargo una reflexión muy simple y clara. Un proceso de preparación no es simplemente llegar en un pico de forma a la carrera y pleno de glóbulos rojos cargados en las montañas de los Andes, sino que debe incluir el tratar de replicar las condiciones climáticas y los escenarios posibles de la carrera. En sentido, Chris Froome estuvo entrenando en enero y febrero en Suráfrica a pleno calor del verano en el hemisferio sur, reproduciendo condiciones que podría encontrar en el Tour. Eso es preparación; configurar los escenarios y estar alerta para enfrentarlos. No es lo mismo el sol y el calor de los Andes que el de los Alpes y Pirineos.

En ese sentido, el profesionalismo de Froome y de Sky no deja nada al azar y ejecuta planes preconcebidos o surgidos a último momento pero organizados con logística perfecta para que triunfen. La etapa 19 del Giro d’Italia entre Venaria Reale y el Monte Jaffereau en que atacó a 100 kms de la meta, consiguió el liderato y destruyó a la oposición, no fue fruto del azar. Froome conocía previamente la ruta y la cima del Colle delle Finestre, Sky preparó el ritmo frenético de sus gregarios para demoler al líder Adam Yates y a sus rivales desde los primeros ascensos, distribuyó a 50 auxiliares de líquidos y gels vitamínicas cada 2 kms a lo largo de la ruta desde Finestre (cuando atacó en solitario y quedó sin apoyo), mantuvo en solitario un ritmo constante que le permitió descontar en Sestrière y hasta la línea de Jafferau la desventaja de 2.54″ con Dumoulin y ganar otros 40″ suficientes para asumir el control del Giro a solo dos días del final.

Y ahora qué?

Que sorpresa tendrá preparada Sky en los Pirineos?. Serán capaces sus rivales de vencer el dominio del equipo británico, ahora reducido a 5 gregarios y dos líderes?, Es Tom Dumoulin, vencido en el Giro por Froome, el As guardado para romper la hegemonía?

Surgen múltiples preguntas a pocas horas de atacar las montañas pirenaicas, aquellas que hace 2.236 cruzó el genio militar cartaginés, Aníbal Barca con 38 elefantes con los cuales partió desde el puerto español de Cartagena, atravezó luego los Alpes, avanzó sobre Roma y tuvo de rodillas al imperio más grande de la antiguedad. La suerte de los romanos al capturar a un emisario del ejército de Anibal quien portaba los planes de ataque le impidió coronar la mayor victoria militar de la historia.

Serán los Pirineos la redención de Nairo Quintana?. Veredicto el viernes.

Y en mayo de 1819, hace casi 200 años , Simón Bolívar inició un osado movimiento estratégico desde los llanos orientales, el cruce de los Andes y del páramo de Pisba que culminó con las batallas del Pantano de Vargas y del puente de Boyacá y la libertad de la Nueva Granada.

La misión de Nairo Quintana, si quiere ganar el Tour de Francia, debería tener la audacia e insolencia de Aníbal y de Bolívar para vencer al Team Sky en el terreno de los escarabajos, el arrojo de Luis Herrera en el Tour de 1985 para vencer y dominar a Bernard Hinault en las montañas y un poco de suerte y colaboración y entrega de Mikel Landa y otros interesados en cambiar el libreto del imperio británico.

El joven escalador Daniel Martínez, del equipo Education First-Drapac de Rigoberto Urán  es 4° en la clasificación de los novatos, se mostró en los Alpes y puede ser una carta favorable para Movistar y Quintana y Landa (con ventaja de 41″ sobre Nairo). Igualmente Darwin Atapuma, quien trabajará para el irlandés Daniel Martin -uno de los pocos que ha atacado a Sky- aunque tiene el desgaste acumulado del Giro, pero el nariñense creció con Nairo en el equipo Colombia es pasión y busca desde hace cuatro años su primera victoria en una Gran Vuelta. El año pasado fue el más combativo en la etapa 18 que perdió a un kilómetro de la meta.

El novato Daniel Martínez podría ser un aliado para Quintana en los Pirineos.

Pero es hora de buscar alianzas y estas no se conseguirán con Dumoulin, ni con el sorprendente esloveno Primoz Roglic -ganador de una etapa de montaña el anterior- que es 4° en la general y un serio aspirante al podio, bien respaldado por el holandés Steven Kruijswijk (7°).  Támpoco se puede pensar en trabajar con el francés Romain Bardet, quinto con 1.02″ de ventaja sobre Nairo y 21″ sobre Landa. A Bardet sólo le quedan 4 gregarios para respaldarlo, entre ellos el escalador Pierre Latour, líder de la camiseta blanca de los jovenes con 6.16″ de ventaja sobre Egan Bernal, a quien Sky quiere coronar como mejor debutante pero que tendrá que concentrar su esfuerzo en respaldar a sus líderes como bien se destacó en los Alpes.

Egan cumple con gran mérito su primera Gran Vuelta de 3 semanas y aunque su resistencia es aún una incógnita se ha mostrado como el más fuerte de los gregarios de Thomas y Froome (siempre a su lado) y es el tercer hombre de Sky en el puesto 22 de la general. Un Top-20 es factible y de no mediar la caída en el pavé estaría entre los diez mejores.

Grilla de partida

La frontera montañosa compartida entre Francia y España, los Pirineos, serán desde este martes el juez final del Tour de Francia 2018.

Serán tres días de cumbres, incluyendo el techo del Tour a 2.215 mts de altura en el Col de Portet el miércoles y un total de 483,5 kilómetros de montaña; 51 más que en los Alpes!. La última semana de la carrera será entonces una prueba mortal para muchos y la esperanza para otros que intentarán hasta el sábado en la contrareloj de 31 kms hacia Espelette -sobre terreno ondulado y una trampa a tres kilómetros de la meta con pendiente de 10,2%- cerrar la edición 105 con los máximos hon0res.

Teóricamente todo está preparado para un nuevo paseo victorioso de Sky en París, pero hasta que no concluya el último ciclista el sábado en Espelette (población famosa por producir una de las pimientas más fuertes del mundo), no se habrá bajado el telón.

Tom Dumoulin, que se mostró fuerte, atacó en los Alpes y por momentos puso en dificultad a Thomas y Froome, es posiblemente el actor que más preocupa a David Braislford y a Nicolás Portal, las cabezas pensantes de la escuadra británica. Y junto al espigado holandés, el esloveno Primoz Roglic también puede contribuir a un revolcón de última hora.

Es difícil que “en la puerta del horno se le queme el pan” al Team Sky, pero la incógnita de Geraint Thomas y Froome empezará a dilucidarse el martes en la larga etapa de 218 kilómetros a Bagnères-de-Luchon que ingresa en su parte final en España pero no tiene puertos de alta exigencia y no debería ser muy explosiva a la espera del experimento del Tour para el espectáculo; la corta etapa de 65 kilómetros el miércoles a todo gas rumbo al Col de Portet, una cima de 16 kms fuera de categoría con pendiente media del 8,7% en la que la potencia de los escarabajos tendría que hacer diferencias.

Si los Alpes permitieron el lucimiento de un rodador como Geraint Thomas, los Pirineos tendrían que hacer brillar a los escaladores natos como Nairo Quintana, Mikel Landa y Romain Bardet, máxime cuando los primeros 20 clasificados en el Tour largarán la etapa siguiendo la modalidad de una grilla de Fórmula Uno; por tiempos de diferencia entre cada uno de los pedalistas. Con la meta puesta en los rivales y el ejercicio solitario al estilo contrarreloj, pero de persecución individual en montaña, el festival ciclístico será de máximo nivel!

Las piernas descansarán el jueves, para enfrentar el viernes 200 kilómetros que incluyen los Cols d’Aspin, el Tourmalet y el Aubisque, todas ellas cimas de máximo respeto. Y las energías restantes quedarán para el sábado.

Los registros muestran que Geraint Thomas fue 15° en los Tours 2015 y 2016, a 31.39″ y 28.31″, respectivamente de Froome. Tambien que Froome cedió tiempo en la tercera semana y que Nairo descontó en ella en 2015 y fue subcampeón y que en 2016, a pesar de los efectos del polen que mermaron su rendimiento fue tercero. Además, que Tom Dumoulin no terminó el Tour en 2015 y 2016 y que su mejor clasificación es 33° en 2014.

La realidad es que aparte de Froome, los retadores más consistentes en el Tour en los últimos cinco años han sido Nairo Quintana y Romain Bardet y ese factor de conocimiento mutuo puede jugar en su favor, aparte de que ambos llegan a la semana definitiva sin el cansancio y el desgaste del Giro d’Italia. Si la pelea es definitivamente contra Froome, las opciones parecen más ajustadas que lo que las diferencias hacen pensar. Y el Tour que comenzó abierto ha cerrado su abanico y decantado los invitados al banquete. Ahora, a disfrutar de un servicio “cordon blue” gracias a Team Sky, Sunweb, LottoNL-Jumbo, AG2R-La Mondiale y Movistar.

La historia muestra que no hay ciclos eternos y que todos los imperios algún día caen. El sábado sabremos si nace un nuevo ciclo o la dominación continúa.

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