GRACIAS RIGO! Cada vez más cerca

El colombiano Rigoberto Urán aseguró el sábado en la etapa contra-reloj en Marsella el subtítulo del Tour de Francia 2017 detrás del británico Chris Froome, coronando su más brillante presentación y el quinto podio consecutivo del ciclismo colombiano en las más importantes carreras por etapas del calendario mundial desde la temporada 2016.

Urán, quien llegó en su cuarta participación en el Tour como un “outsider” ó “dark horse” (gallo tapado), consiguió el podio más importante de su carrera profesional, cediendo apenas 25″ con Froome a pesar de un derrapaje en la última curva antes de la entrada a la meta en el velódromo del puerto francés. El susto, que le costó al menos 5″ al pedalista cuando golpeó las barreras de protección y tuvo que volver a fijar su pie izquierdo en el pedal, no cambió la clasificación final pero le hizo perder el 7° lugar en la etapa.

Froome finalizó tercero la contra-reloj detrás de los polacos Maciej Bodnar y Michal Kwiatkowski (escudero suyo en el equipo Sky), extendiendo su ventaja sobre Urán y el francés Romain Bardet, quien terminó exhausto a 1’57″ del ahora tetracampeón del Tour, y salvó por un segundo (1″) milagroso el tercer lugar en el podio en París este domingo, cuando se cumple la última jornada de trámite protocolario.

"Rigo" termina subcampeón del Tour a 54" de Froome. Es el ciclista colombiano que ha estado más cerca del "sueño amarillo".

Rigoberto Urán es el tercer ciclista colombiano en subir al podio del Tour. Finalizó a 54″ de Froome y es el primer subcampeón en las última diez ediciones que termina con una diferencia inferior al minuto con el campeón, después de Cadel Evans quien en 2008 perdió por 58″ con el español Carlos Sastre. En estricto sentido, Rigo cedió 76″ con Froome en las dos etapas contra-reloj, le recortó 22 en el transcurso del Tour y ganó la etapa reina del Tour en Chambery.

La dominación evidente del poderoso equipo Sky, cinco veces campeón individual del Tour -Bradley Wiggins y Froome- en los últimos seis años (siete desde su debut), le permite al ciclista nacido en Africa (Kenia) colocarse a una victoria del record que comparten los tres pentacampeones europeos, el belga Eddie Merckx, el francés Bernard Hinault y el español Miguel Indurain. Además, la escuadra británica triunfa por primera vez y apabulló a sus rivales tómandole una ventaja de 7’14″ al equipo francés AG2R-La Mondiale de Bardet y casi dos horas(!) a Trek, BMC, Orica-Scott y Movistar, campeón los dos años anteriores.

Aunque no consiguió este año ninguna victoria de etapa, lo que no acontecía desde 1990 cuando el estadounidense Greg LeMond alcanzó su tercera corona, Froome completó 14 días de líder y mañana igualará al español Alberto Contador con un total de 60 jornadas portando el “maillot jaune”, superado únicamente por Merckx (202), Hinault (125) e Indurain (93).

Desde que Rigoberto Urán ganó la "etapa reina" del Tour en Chambery, Froome no volvió a descuidarlo.

El portentoso ciclista demostró que es tal vez el mejor de este siglo y sólo le falta triunfar en las otras dos Grandes Vueltas por etapas, el Giro d’Italia y la Vuelta a España, para redondear su reinado y ser equiparado a los más grandes de la historia. Froome completa ahora cuatro victorias en el Tour y ha sido tres veces subcampeón de la Vuelta. En cuatro semanas largará en Nimes (Francia) la edición 72 de la “Ronda Española” con la firma intención de conseguir su primer doblete, según el plan diseñado por su equipo Sky. Y ya se sabe como funciona la planificación británica.

El Gran Rigoberto, el hermano mayor

Dos temporadas relativamente lacustres después del subcampeonato del Giro d’Italia-2014 y el inevitable surgimiento de la “generación Saldarriaga” encabezada por Nairo Quintana y Esteban Chaves, habían dejado fuera del radar de los especialistas al pionero del nuevo ciclismo colombiano, el que inició solitario la aventura, y para pocos contaba en este Tour.

En mi nota de análisis antes de partir la prueba lo consideré para el Top-10 al tiempo que expresé públicamente mis dudas por el desgaste que podría haber sufrido Nairo Quintana luego de haber disputado consecutivamente las tres grandes vueltas del ciclismo (Tour-Vuelta-Giro) en menos de 11 meses. Urán superó con creces y muy emotivamente mis expectativas, mientras que Nairo confirmó mis temores.

No me considero un especialista del ciclismo pero desde antes de mi llegada a Europa en 1989 mantengo mi ojo avizor en este deporte que me acompaña desde mi infancia y conservo un intercambio intelectualmente muy productivo con dos de los mejores periodistas de este deporte en Colombia, a quienes conozco desde hace más de 35 años en mis comienzos profesionales: Pablo Arbélaez y Rafael Mendoza, los especialistas de los diarios nacionales El Colombiano y El Espectador, con  los cuales he estado vinculado. Con El Espectador mantengo mi relación de corresponsal desde los años 90 en Europa y antes del Tour publiqué un informe de dos artículos especiales sobre los dilemas modernos del Tour de France el dopaje legal en el ciclismo y el problema de las exenciones terapéuticas.

Jonathan Vaughters tiene una fé ciega en Rigoberto Urán que logró el mejor resultado de su equipo Cannondale-Drapac.

La historia de vida y la lucha silenciosa y callada de Rigoberto Urán, pero por encima de ella su generosidad y apoyo y consejo permanente a casi todos los nuevos ciclistas colombianos llegados a Europa después de 2010, es cautivante y un ejemplo de su carácter ejemplar, de un gran colombiano.

La llegada al equipo estadounidense Cannondale-Drapac no fue casual sino fruto de esa calidad humana de un hombre amable pero firme y entregado. Su gerente, el ex-ciclista Jonathan Vaughters, lo ha explicado muy claramente: “Es la mejor figura de liderazgo con que he trabajado, incluyendo mis días como ciclista. Rigo es un líder con el ejemplo, nunca llega a una carrera con una libra de sobrepeso, está siempre 100% dedicado a su entrenamiento, su dieta, su enfoque. Siempre, y no sólo algunas veces, da lo mejor que puede. Esa entrega inspira a los chicos a elevar su nivel”.

Vaughters señaló que Rigo salió a ganar y no por el segundo puesto. Por ello “corrió al máximo, arriesgándolo todo, tomando cada curva cerrada y al límite, en busca de lo imposible” explicó a propósito del incidente final a 300 mts de la meta que logró controlar y evitar un desastre.

“Honestamente, ser segundo supera mis expectativas. Estaba seguro de su proceso y progresión antes del Tour y confiabamos mucho en Rigo. Tenemos mucha suerte de contar con él y además es una persona más interesada en un buen entorno que en el dinero”, señaló el gerente del equipo, que con un presupuesto cinco veces inferior al de Sky, consiguió con Urán el mejor resultado de su historial. Y hay que resaltar además que, excepto los experimentados Pierre Rolland, Simon Clark y Andrew Talansky (subcampeón del Tour de l’Avenir en 2010 detrás de Nairo Quintana), los otros cinco integrantes promedian los 25 años. El equipo fue el más joven en el Tour y terminó completo.

Ciclismo colombiano de primer nivel mundial

El resultado del Tour 2017 para Colombia es sobresaliente y confirma la excelencia de nuestros pedalistas y el primer nivel mundial que hoy tiene el ciclismo del país, aunque el “sueño amarillo” de ganar el Tour de France quede postergado otro año. Siete largaron el 1° de Julio en Dusseldorf a orillas del río Rhin y todos terminan en París junto al Sena, con tres de ellos en el Top-20: Urán (2°), Nairo Quintana (12°) y Carlos Betancur (18°). Sergio Henao termina 29, Darwin Atapuma 41, Jarlinson Pantano 46 y Esteban Chaves 63.

Los magníficos ciclistas colombianos. Todos largaron, todos llegaron a la meta. De izq. a der: Nairo Quintana, Rigoberto Urán, Jarlinson Pantano, Darwin Atapuma, Esteban Chaves, Sergio Henao y Carlos Betancur.

Con el subcampeonato, Urán extendió a cinco los podios consecutivos del ciclismo colombiano en las grandes vueltas en las dos últimas temporadas. Desde el Giro d’Italia 2016 (Esteban Chaves fue subcampeón), siempre ha habido un pedalista nacional entre los tres primeros; Nairo Quintana tercero en el Tour-2016, campeón de la Vuelta-2016 y subcampeón del Giro-2017. Además Esteban Chaves fue tercero en la Vuelta que ganó Nairo y por segunda vez hubo dos colombianos al tiempo en el podio. Antes, en el Giro d’Italia-2014, Quintana y Urán coparon los dos primeros lugares.

El despegue del nuevo ciclismo colombiano y su éxito internacional lo podemos situar en la temporada 2012, cuando Rigoberto Urán fue el mejor joven en el Giro d’Italia, terminó 7° y fue el mejor del equipo Sky, mientras su compañero Sergio Luis Henao concluyó 9°, también en su debut con Sky. Ese año no hubo ciclistas colombianos en el Tour de France, pero Rigoberto Urán se colgó la medalla de plata en la prueba de ruta olímpica en Londres y le dañó la fiesta a los británicos.

Considerando temporadas completas, desde 2013, los ciclistas colombianos han conseguido figurar en 11 podios de las 14 Grandes Vueltas (GV) por etapas y han ganado 18 etapas en ellas. Aún más revelador: desde el 23 de agosto de 2015 en la Vuelta a España, un ciclista colombiano ha ganado etapa en las últimas seis GV y la cuenta puede aumentar a partir del próximo 19 de agosto.

Igualmente importante es que la sobresaliente presentación de Urán -estuvo en su mejor momento a 27″ del liderato- confirma la evolución sostenida y firme del ciclismo colombiano; por primera vez en la historia del Tour un “escarabajo” termina en el podio con una diferencia inferior al minuto frente al campeón.

Rigoberto Urán es el segundo colombiano subcampeón del Tour de France, también detrás de Chris Froome. En 2013 Nairo Quintana fue el primero.

El primero en subir al podio, Fabio Parra, tercero en 1988, perdió 9’58″ con el campeón Pedro “Perico” Delgado. 25 años después, en su debut en el Tour en 2013, Nairo Quintana fue subcampeón a 4’20″ de Chris Froome, quien lo venció nuevamente en 2015 por 1’12″ (subcampeón) y el año pasado por 4’21″ cuando Quintana terminó tercero.

La distancias se han recortado sustancialmente y se ha progresado mucho, pero las etapas contra-reloj continúan pasándole una factura muy pesada al ciclismo colombiano y al biotipo de los menudos y ágiles escaladores. Sin ser un escalador consumado de la explosividad de Quintana, Chaves, Betancur, Sergio Henao o del joven prospecto Miguel Angel López, Rigoberto Urán siempre ha sido el mejor de todos en el ejercicio individual contra-reloj, tal como lo demuestra su victoria en 2014 en el Giro d’Italia y su gran presentación en la etapa inicial del Tour 2015 en Utrecht, cuando superó a Froome por 10″.

De no haber mediado el cambio de bicicleta antes de la largada en Dusseldorf y los uniformes aerodinámicos de tecnología Vortex que permitió a los ciclistas de Sky una ganancia promedio de 20″, tal vez Rigo habría terminado más cerca. Pero la historia del Tour de France 2017 ya está escrita.

En cuatro de los últimos cinco Tour de France (y consecutivamente desde 2015), un ciclista colombiano ha estado en el podio y se han ganado tres etapas (dos de ellas por ciclistas formados por el profesor Luis Fernando Saldarriaga; Nairo y Jarlinson y en 2017 Rigoberto Urán). Además, Nairo Quintana consiguió dos veces la camiseta de los jóvenes (2013-2015), y el título de montaña (2013). Para el Tour de France, una invitación al equipo continental Manzana Postobón en 2018 es casi una obligación moral y el reconocimiento del extraordinario momento que vive el ciclismo colombiano.

La Vuelta a España desde el 19 de agosto, en la que la segunda “generación Saldarriaga” debuta en una Gran carrera de tres semanas, debe abrir esa puerta (25 años después de la última participación de Postobón-Ryalcao en 1992), si sus resultados son tangibles.

HORA DE REVELAR MI SECRETO:

Gracias Rigo.

Siempre confié en tus posibilidades para este Tour.

Y nunca me defraudaste.

Gracias por tantas emociones disfrutadas y hacernos soñar en amarillo. Felicitaciones por tu actuación excepcional en un Tour de France inolvidable.

Rigoberto. Sigues en la Corte de los grandes!

 

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