“Rigo” araña el sueño amarillo

Rigoberto Urán demostró hoy en una de las etapas más difíciles de alta montaña del Tour de France que está entero para disputar el título al tricampeón Chris Froome, y luego de haber respondido rápidamente a los ataques en el grupo de favoritos, consiguió en la meta nuevos segundos valiosos para cumplir el “sueño amarillo”.

Ahora es segundo a 27″ del británico, en la mejor actuación de su historia ciclística en la “Grande Boucle” y de su equipo Cannondale. Jamás un ciclista colombiano en 34 años de participaciones había estado tan cerca de la victoria.

“Rigo” ya está en el podio y ahora le quedan tres etapas para atacar e intentar destronar a Froome y su poderoso equipo Sky. Hasta hoy ha luchado prácticamente sólo, corriendo con gran inteligencia, dosificando el esfuerzo y atento a cualquier parpadeo de sus enemigos. En uno de esos descuidos, el italiano Fabio Aru -lider por dos días del Tour- perdió la rueda el miércoles en el último ascenso de la etapa 17 y dejó en la meta 31″ vitales. Por cierto, el 17 es el número de la mala suerte en Italia.

Urán le recortó otros 2″ a Froome, a quien venció en el embalaje final por las bonificaciones de la etapa a pesar de que el español Mikel Landa le preparó el sprint al británico. Landa fue de nuevo el ángel guardián en la montaña, que le permitió a Froomey mantener el liderato en la batalla que libró con sus principales rivales en el Galibier, el techo del Tour.

En Serre-Chevalier, "Rigo" volvió a ganarle segundos a Froome y Bardet. Ya es podio del Tour-2017

Exceptuando a “Rigo”, a Froome lo atacaron primero Dan Martin y luego en varias ocasiones el francés Romain Bardet, quien cedió el segundo lugar del podio ante Urán pero tiene la misma diferencia en tiempo que el colombiano con el líder.

“Fue nuevamente una etapa muy difícil y debo agradecer a mis compañeros por el magnífico trabajo que hicieron con mucha presión por los ataques”, dijo gallardamente el campeón Froome, señalando además que sus piernas respondieron mejor que en los Pirineos y “eso es un buen signo porque no perdí tiempo”. Al quedar Aru fuera del podio, Froome aumentó de 18 a 27″ la ventaja con el segundo que es ahora “Rigo”. Como el mismo lo ha dicho, en este momento cada segundo cuenta.

Froome y Urán, los dos máximos candidatos a la victoria en París, no atacaron. Su tarea fue responder y controlar los ataques; el líder con la fortaleza de su equipo imponiendo el ritmo en la primera parte de la jornada y luego Landa, quien al terminar la etapa reconoció que no se encuentra bien físicamente y al final cedió mínimo tiempo. Tal vez la fatiga del Giro d’Italia y del trabajo en las montañas para llevar a Froome está empezando a cobrarle la factura. Sigue aspirando al podio pero ahora a casi un minuto (57″) de Urán y Bardet.

El gran perdedor del día fue Fabio Aru, quien se alejó del podio. Tambien el británico Simon Yates, quien cedió el sexto lugar y 1’30″ con el irlandés Dan Martin y ahora está a 4.07″ (prácticamente sin opción de podio) y Nairo Quintana que quedó sin gregarios en el ascenso final y salió del Top-10. Ahora es 12° a 12’54″ de Froome y sólo le queda aspirar a un triunfo de etapa mañana en el Col d’Izoard, cuatro años después de su primera y hasta hoy única victoria en el Tour, en Semnoz. Pero Nairo corre más con el corazón, su desgaste es visible y la meta es llegar a París.

El esloveno Primoz Roglic coronó primero el Galibier delante del "puma" Darwin Atapuma.

Otro damnificado de la dura jornada montañosa fue el alemán Marcel Kittel de la escuadra Quick-Step (compañero del sprinter colombiano Fernando Gaviria), ganador de cinco etapas en el Tour y hasta hoy líder de la camiseta verde de los puntos. Tuvo que abandonar el Tour luego de una caída en el descenso del primer premio de montaña en la Croix de Fer. El nuevo líder de la camiseta verde es el australiano Michael Matthews, del equipo Sunweb, el de Warren Barguil y del holandés Tom Dumoulin, campeón del Giro d’Italia en Mayo.

Los grandes ganadores del día fueron el sorprendente esloveno Primoz Roglic (27 años), quien coronó primero el Galibier y cruzó la meta en Serre-Chevalier con 1’13″ de ventaja sobre el grupo encabezado por Urán, y el casi seguro campeón de montaña, el francés Warren Barguil, quien subió al 10° puesto y puede aspirar a superar al veterano Alberto Contador, uno de los grandes animadores de la jornada.

Roglic, profesional del ciclismo apenas hace cinco años y ex-campeón mundial juvenil de Sky en 2007, despegó a Contador y al colombiano Darwin Atapuma a 6,5kms de la cima del Galibier.  Contador dio espectáculo y con su conocida garra intentó la victoria pero pagó el esfuerzo al final, mientras que el nariñense Atapuma, cumplió una gran presentación, primero ascendiendo el Galibier (pasó segundo) y luego en el descenso apoyando a su líder, el surafricano Louis Meintjes, otro de los damnificados del día, quien mantuvo el octavo lugar en la tabla (igual que en el Tour 2016) pero perdió más tiempo y se alejó de la camiseta de los jovenes que mantiene Simon Yates con 2’28″ de avance.

La última etapa de alta montaña este jueves 20 de julio, será vital para las aspiraciones de Froome, Urán y los primeros de la clasificación. De nuevo Sky saldrá a imponer el paso y a esperar los ataques en los kilómetros finales, donde los favoritos entregarán el resto de sus energías con miras a establecer las diferencias con las que teóricamente deberían llegar a la contra-reloj sobre 22,5 kms el sábado en Marsella. Froome es consciente de que Urán es su gran amenaza y tal como lo señaló su director técnico Nicolas Portal, necesita un minuto de ventaja para estar seguro. Portal (quien llevó a Urán a Sky en 2011) ya dijo que si el colombiano llega como líder con 30″ de avance a Marsella, será difícil vencerlo.

Portal sabe de lo que habla. Urán cedió 51″ con Froome en la contra-reloj inicial en Dusseldorf pero cinco minutos antes de la largada un comisario de la UCI dictaminó que el manubrio de su bicicleta no cumplía con el reglamento, contraviniendo la autorización dada dos horas antes por dos comisarios del Tour. Rigoberto largó con la bicicleta de repuesto que no estaba bien adaptada a sus características y cedió tiempo. Pero a lo largo de la carrera, es el único de los Ases del Tour que le ha descontado tiempo a Froome (24″) y el sábado, el colombiano y su equipo estarán bien preparados.

La cumbre de la verdad: Izoard

Tanto Froome como Urán reservaron energías para lo que puede ser un verdadero mano a mano en el ascenso al Col d’Izoard (2.360 mts), más intenso y difícil que el Galibier según los especialistas. Chris Froome sabe que su equipo Sky puede controlar la carrera, pero hasta el momento no ha podido descolgar a Urán. Además, tendrá que defenderse de Romain Bardet, quien ha advertido que seguirá sus ataques e intentará desplazarlo, probablemente con la ayuda de Warren Barguil y las otras cuatro escuadras francesas en carrera (Cofidis, Direct Energie, Fortuneo-Oscaro y FDJ).

La cima final del Tour-2017 terminará de decantar la carrera. Colombia ya ganó en esa cima.

Conseguir la victoria y el liderato es factible para Rigoberto Urán y el “sueño amarillo” estaría más cerca que nunca pero la etapa del viernes por las planicies de Provenza (la más larga del Tour), bajo el intenso calor, vientos de costado y un ritmo frenético que impondrán las escuadras de rodadores, será muy peligrosa para las aspiraciones de los favoritos y apta para los últimos ataques y cortes.

Rigoberto ha estado atento y seguro en todos los movimientos en carrera y su equipo tendrá la responsabilidad de entregarlo todo para dejarlo con la mejor opción en Marsella. Las diferencias y el desgaste acumulado serán cruciales, pero hasta ahora el hijo de Urrao ha demostrado que está en inmejorable forma para pelear el Tour. Este miércoles el principal comentarista de la cadena de televisión inglesa ITV que transmite diariamente en directo el Tour, el excampeón olímpico de pista y tres veces record mundial de la hora, el británico Chris Boardman, dijo que Urán es el enemigo y que Froome, a pesar del poderío de su equipo, aún no ha ganado el Tour.

El líder de Sky y de la carrera no ha vencido hasta el momento en ninguna etapa del Tour-2017. Lo intentará en Izoard y su equipo trabajará para ello. A Froome le convienen los finales en alto porque su forma de correr se basa en aceleraciones y ataques repetitivos al final de las cumbres para vencer la resistencia de sus rivales ya desgastados por el ritmo intenso que imponen sus gregarios. Izoard, donde en 2000 ganó el colombiano Santiago Botero rumbo a Briançon le ofrece esa oportunidad.

Pero Rigoberto Urán aún no ha dicho su última palabra y no ha atacado con contundencia. La oportunidad de alcanzar la gloria está muy cerca, trás 12 años de carrera profesional y tres subtítulos de primer nivel (Olímpico de ruta en 2012 y del Giro d’Italia en 2013 y 2014).

El renacer del ciclista colombiano en este Tour 2017 superó ya cualquier expectativa personal y de su equipo Cannondale, que ya anunció que le renovará su contrato al final del Tour. Libre de presiones y enfocado en la victoria, Rigo es el enemigo que su ex-compañero británico teme porque lo conoce bien y sabe que puede interrumpir su reinado.

Hay que seguir soñando que la camiseta verde limón su transforme en amarillo y que Urán reconfirme una verdad de a puño; que es uno de los mejores ciclistas del mundo.

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