Carta abierta al señor Eusebio Unzué

Londres, Julio 19, 2017

En mi calidad de colombiano de a pie, amante seguidor ferviente del ciclismo y expracticante recreativo del más hermoso y sufrido de los deportes modernos, lo emplazo públicamente ante la comunidad internacional, ante Colombia y los ciclistas colombianos, a que le ofrezca disculpas públicas a nuestro pedalista Nairo Alexander Quintana Rojas por sus desatinadas declaraciones en entrevista al periodista español Carlos Arribas del diario El País, en las que expresa su inconformidad con el ciclista -su empleado en el equipo Movistar- y con el mayor desparpajo afirma que nuestro deportista “no ha tenido una progresión” desde 2013 luego de su gran actuación en el Tour de France y parece haber tenido este año “una especie de retroceso”.

Me parece absolutamente indigno, irrespetuoso y un verdadero despropósito el conjunto de sus conceptos. Es un agravio y una ofensa contra Nairo y su palmarés deportivo, y con el ciclismo colombiano y todos los deportistas que desde 1986 han competido bajo sus órdenes, empezando con Samuel Cabrera, el mejor de su escuadra Reynolds y undécimo en el Tour de France de ese año.

Sus declaraciones revelan una pobreza de carácter y una falta de diplomacia que raya con el insulto y el agravio, desconociendo impúdicamente la entrega permanente, la dedicación diaria y los éxitos conseguidos por Nairo Quintana para su equipo Movistar desde que se vinculó en 2012. Y desde su debut pagó su derecho de piso como gregario de su veterano Alejandro Valverde, pero las circunstancias de carrera del Tour 2013 le revelaron al mundo la dimensión victoriosa de Nairo y su futuro promisorio. Subcampeón en su debut, campeón de los jóvenes, campeón de montaña y una victoria de etapa el 20 de julio, confirmaron la acertada elección y el excelente trabajo formativo del técnico colombiano Luis Fernando Saldarriaga en la antigua escuadra Colombia es Pasión, con la cual ganó el Tour de l’Avenir en 2010.

Usted jamás se esperó semejante alumbramiento. El “niño” Nairo cómo usted solía llamarlo, que llegó de las montañas colombianas de Boyacá a deslumbrar y opacar –gracias simplemente a su golpe de pedal superior-  a su líder y cabeza de la estructura ciclística española a la cual usted está vinculado desde hace ya más de tres décadas. Se encontró con un diamante en bruto que empezó a brillar por sí smismo.

Desconocer la progresión de Nairo es una absoluta majadería, para emplear un término muy de ustedes los españoles. Su palmarés habla:  Campeón del Giro d’Italia al año siguiente (2014) y de la Vuelta a España el año anterior (2016), con otro subtítulo del Tour en 2015, el año en que por razones extrañas usted prefirió asegurarle el puesto en el podio a Alejandro Valverde que ganarlo con Nairo y no le permitió atacar desde antes en l’Alpe de Huez, en la carrera más montañosa de los últimos años, hecha a la médida del escarabajo colombiano.

Usted desconoce olímpicamente la progresión de Nairo que también hubiera podido ganar la Vuelta a España en 2014 y hacer el doble Giro-Tour, de no haber mediado el par de caídas que primero le costaron el liderato y luego una clavícula.

Usted sabe que Nairo, enfermo y afectado por los altos niveles de polen en Julio pasado (las alergias como le llaman ustedes), no pudo rendir como se esperaba y a pesar de ello fue tercero en el Tour 2016.

Pero además usted desconoce que en menos de un año, Nairo Quintana es el primer ciclista de la historia moderna que ha corrido CUATRO grandes vueltas consecutivas y en todas ellas ha hecho podio o figurado en el Top-10. Fue tercero en el Tour 2016, ganó la Vuelta, fue subcampeón del Giro 2017 y en este momento, a falta de cinco etapas, es décimo en el Tour y aún puede ascender en la tabla. Dígame que ciclista español lo ha hecho!

Señor Unzué, con todo el respeto y como acostumbran decir ustedes los españoles para agredirnos a nosotros, los que llaman despectivamente “sudacas”, NO SEA GILIPOLLAS! O más claro, en español colombiano de a pie, NO SEA GUEVON.

Respete a Nairo y respete la verdad.

Usted cometió dos de los pécados más graves que considera la cultura anglo-sajona: la traición y la mentira.

Usted ha traicionado a Nairo Quintana en público porque un director resuelve y trata los temas internos, internamente. Reza el adagio que “los trapos sucios se lavan en casa”, pero parece que su lavadora española o su mente, están descuadradas.

Usted mintió y sabía de antemano que sería muy difícil para Nairo ganar el Tour pero confiaba en su querido Alejandro Valverde “…se puede decir ya, por la tranquilidad que nos daba Valverde, que sabíamos que lo tendría difícil para ganar pero que sería un hombre para estar ahí asegurando el protagonismo del equipo. La presencia de Valverde le daba tranquilidad a Nairo y Valverde corría sin presión, y seguro que ahora, si no se hubiera caído, estaría en el grupo de los mejores”.

Creo que para la mayoría de colombianos y los especialistas internacionales del ciclismo, queda claro que usted no valora a Nairo en su real dimensión, que usted quería un gregario para Valverde y “se le creció el enano”.

Ya otros ciclistas colombianos, y usted ha tenido algunos de los mejores en sus filas, sufrieron el mismo trato y menosprecio a sus condiciones. Pero como la mayoría de colombianos, gente cortés y valiente, nunca protestaron y en silencio cambiaron su rumbo.

Le recuerdo señor Unzué, que ustedes los españoles son la llamada “madre patria” por un accidente de navegación de la historia, que somos independientes de su corona hace más de 200 años, que no somos “sudacas” sino latinoamericanos y que merecemos respeto.

Usted ha quebrado la confianza y el “puente histórico” de Europa con Latinoamérica que auto-acostumbran decir los políticos españoles. Yo, colombiano, europeo y británico, puedo decirle con suficiente experiencia que ese puente está construido básicamente con los intereses económicos españoles.  En ese sentido señor Unzué, no olvidé que Telefónica de España es fuerte y sobrevive en el mercado mundial de las telecomunicaciones, gracias a los millones de latinoamericanos que utilizan sus servicios. Si Telefónica-Movistar no tuviera a Latinoamérica, su equipo no sería viable económicamente.

Y aunque no lo quiera ver, le recuerdo que Nairo Quintana es la cara deportiva de Movistar en el mundo, es Latinoamérica. Un buen jefe no comete semejante necedad en público, no critica a su empleado estrella y anuncia que quiere a su remplazo (Mikel Landa). Salir a decir sandeces y culpar a Nairo del fracaso de Movistar es injustificable.

Demuestra que a usted le falta cortesía, honestidad y respeto; cualidades humanas que le sobran a Nairo Alexander.

Señor Unzué, discúlpese!

 

Juan Carlos Rincón Domínguez

Colombiano-periodista

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