De los Andes llegan cóndores a dominar los Alpes!

Desde el Tour de France 1951 y la batalla antes de los Alpes suizos entre el ídolo italiano Fausto Coppi y el suizo Hugo Koblet, no se registraba una diferencia tan estrecha en la última semana entre los candidatos al título, y jamás un ciclista colombiano estuvo tan cerca del “sueño amarillo”. Sólo 29″ separan a Rigoberto Urán, el moderno “Cácique Toné” de Urrao, de la victoria más grande del ciclismo latinoamericano.

Al llegar a los Alpes, con dos jornadas de intensa montaña recorriendo 362,5 kms en los que deberán superar cumbres por encima de los 2.000 metros, los máximos favoritos a ganar la edición 104 del Tour de France, enfrentan el plato fuerte de la prueba más cerrada en los últimos 66 años, con Froome escoltado por Fabio Aru a 18″, Romain Bardet a 23″ y Urán. Y los ágiles escarabajos colombianos tienen la oportunidad de dominar las alturas, territorio de las águilas y los cóndores.

El tricampeón y líder británico Chris Froome, ha señalado que Urán “puede pelear el “maillot jaune” y que de cara a la contra-reloj individual del sábado en Marsella es una gran amenaza”. Froome ha reconocido tardíamente el peligro que representa el experimentado colombiano, su ex-compañero por tres temporadas (2011-2013) en el poderoso y dominador equipo Sky.

Los tres mosqueteros, siempre amigos y en equipos distintos. En los Alpes volverán a estar juntos.

Y a su vez, “Rigo” conoce las estrategias de Sky, sus métodos, sus sinergias, sus puntos fuertes y probablemente también los débiles. Se ha preparado mejor que siempre y está más cerca que nunca. En “la hora de Rigoberto”, los Alpes llegan con sus cumbres ya conquistadas anteriormente por grandes ciclistas colombianos para definir el Tour y descubrir las cartas de los favoritos. Del Póker de Ases que se juegan el podio en París, quien ha mostrado menos e igualmente parece haber derrochado menos energías, es Rigoberto. Los tres primeros, Froome, Aru y Bardet, han tenido que trabajar y defenderse y ese esfuerzo se acumula y al final pesa.

El equipo Sky está preocupado porque hay fricciones internas en vista de que Mikel Landa (5° a 1’17″ de Froome), quien se ha visto sólido e incluso mejor que su líder en la montaña, ha dicho que no volverá a ser segundo de nadie. Es la alternativa de la escuadra británica para pelear el título si desfallece Froomey, pero la aprobará en su momento su controvertido y petulante director general, Sir Dave Brailsford? El orgullo británico es algo muy fuerte, como lo comprueba la historia que relato al final del Blog. * Los británicos.

Y sus cuentas no les dan seguridad. La señal más clara de esa inquietud la dio hoy martes el Director deportivo de Sky, Nicolas Portal, al afirmar que “para ganar Chris debe llegar a Marsella al menos con un minuto de ventaja”.

Más preocupante para Sky, Portal dijo que “si Urán llega a Marsella con 30″ delante de Chris, será muy difícil vencerlo”. Rigo es más cauto y dijo sonriente que necesita “por ahí un minuto más o menos”.

Así las cosas, las dos etapas finales de alta montaña, son el argumento más inesperado y el libreto más favorable en la historia del ciclismo colombiano, con sus dos más importantes pedalistas de los últimos años, Rigoberto Urán y Nairo Quintana, amigos, compañeros y compatriotas, en el Top-10 de la prueba. Pero además, otros miembros de la élite de los mejores del mundo, de los magníficos, dispuestos a dejarlo todo en las exigentes cumbres para una victoria colombiana. Tal vez, este es el momento más propicio de una alianza colombiana, la de la sangre y la amistad forjada en las cumbres y carreteras de los Andes, los Pirineos y los Alpes, donde el Tour 2017 define desde este miércoles su campeón.

Colombia pedalea para ganar

Antes de comenzar el Tour, la atención se centraba en un nuevo duelo entre Chris Froome y el “águila de Cómbita”, Nairo Quintana. Nadie mencionaba a Rigoberto Urán ni había seguido su preparación, ni siquiera el famoso diario deportivo francés ” L’Equipe” (patrocinador del Tour), y los más optimistas, como yo, lo consideraba para un Top-10.

No me equivoqué.

En 2007 Juan Mauricio Soler fue campeón de montaña y el último colombiano en vencer en el Galibier.

Pero la misma historia le ocurrió a Nairo Quintana en el Tour centenario de 2013, el año de su debut. Le escribí a varios colegas y luego en mi Blog, la extrañeza que ello me producía y lo equivocados que estaban los medios europeos al olvidar su palmarés en ascenso. Nairo me dio la razón, terminó segundo, fue campeón  de montaña y el mejor de los jóvenes, a los 23 años.

Rigoberto es de cierta forma “el pionero” de esta nueva generación victoriosa, más fuerte y preparada que la del 80 con Luis Herrera y Fabio Parra. Siempre le abrió la puerta y recibió y ayudó a los ciclistas colombianos, varios de los cuales que están hoy en distintos equipos de primer nivel profesional vivieron en su casa de Pamplona, entre ellos Nairo Quintana. Urán y Nairo se conocen de hace muchos años y el director gerente de Movistar, Eusebio Unzué, no es ajeno a ello.

Unzué tuvo a Rigoberto en el equipo Caisse d’Epargne entre 2008 y 2010 y fue quien lo llevó al Tour por primera vez.  Nairo llegó a Pamplona a compartir con su ídolo Juan Mauricio Soler, el último colombiano que ha ganado el Galibier, en 2007 rumbó a Briançon y trás una escapada inverosímil de 68 kilómetros. Pero además, Carlos Betancur es amigo del “cóndor de Urrao”, son de la misma región, entrenaban juntos, y han compartido más de lo pensado. Igual de amigo es su otro paisano Sergio Luis Henao, ex-compañero en Sky pero hoy en el bando contrario y “Checho” tendrá que trabajar para su líder Chris Froome, el hombre al que se busca vencer y destronar, ojalá desde el miércoles en los Alpes.

Para todos los ciclistas colombianos Rigoberto Urán ha sido un referente y un amigo, y desde mañana, en las montañas finales, es la hora de agradecerle. Rigo va por el Tour, Nairo por una victoria y mejorar su Top-10 (el 8° puesto está a 16″), Carlos Betancur le debe marcar el paso a su líder y continuar su ascenso en la tabla (es 17° y podría estar en el Top-15) y su toma de forma porque probablemente será el líder de Movistar en la Vuelta a España. Al equipo español le conviene darle una mano a Urán y latinoamérica seguramente se lo agradecerá comprándole más telefonía.

Pero además, Rigo y Nairo podrían emular el doblete colombiano en el Tour de 1985 cuando Luis Herrera y Fabio Parra sobrevolaron las cumbres el 9 y 10 de julio, y ganaron consecutivamente las dos etapas de alta montaña del Tour en los Alpes franceses, que también son colombianos. Este vez las jornadas son más definitivas, 19 y 20 de julio, el día nacional, y no a mitad del Tour sino al final. El himno puede volver a resonar, tal vez muy fuerte el jueves en Izoard cuando Urán puede salir vestido de amarillo hacia Marsella.

Y junto a ese tridente, a pesar de su caída el martes, Jarlinson Pantano trabajará para su amigo Alberto Contador y dará lo máximo para ayudarle a volver al Top-10 y ganarse una etapa. En ese proceso, indirectamente le puede ayudar a Rigoberto. La misión de “Checho” Henao, Esteban Chaves y Darwin Atapuma es otra, de gregarios de sus líderes, y las fuerzas de los tres están al límite.

Rigo ha dicho que corre el Tour “día a día” y le da confianza el hecho de estar arriba con los favoritos y no perder tiempo. Sigue siendo cauto y señala que que todos sus rivales tienen posibilidades y considera que la etapa del jueves con final en el col d’Izoard “es donde más se puede hacer” para establecer diferencias serias y ganar el Tour.

El ciclista no hace cuentas ni anuncia ataques porque sabe que las carreras cambian mucho y hay que saber esperar el momento propicio. Sin embargo recordó que el paso del Galibier, el techo del Tour a 2642 metros (como Bogotá), también hará diferencias. Juego psicológico para desviar la atención?. Rigoberto tiene la experiencia necesaria para dar el golpe maestro, tal vez al estilo del líder Froome, en el momento más inesperado.

Por lo pronto, las cumbres de la Croix de Fer y el mítico Galibier, son el primer plato del banquete ciclístico en los Alpes, que los favoritos terminarán de digerir en Serre-Chevalier. Confiemos entonces en que Rigoberto Urán ingrese el miércoles al podio de los mejores Chefs del Tour de France.

* Los británicos:  Dos de los pécados más graves en la cultura anglo-sajona son la traición y la mentira. La historia de cómo Frank Williams prefirió perder el campeonato mundial de Fórmula Uno por la desobediencia de uno de sus pilotos, es reveladora de la mentalidad británica. En 1981 en el campeonato mundial de Fórmula Uno, la escudería Williams, campeona mundial y dominante en la categoría gracias a los autos de “efecto suelo” desarrollados por el ingeniero australiano Patrick Head, tuvo como segundo piloto al argentino Carlos Alberto Reuteman, contratado para respaldar a su líder, el recién laureado campeón, el australiano Alan Jones.  Reutemann, un experimentado piloto que había corrido con Brabham, Ferrari y Lotus, tenía 10 victorias en su palmarés, las mismas que Jones. El australiano ganó la primera valida del año en Long Beach el luego de que Reutemann cometiera un error por el cual terminó segundo. Dos semanas después en el Gran Premio de Brasil en el circuito de Jacarepaguá en Río de Janeiro, Reutemann hizo la pole y lideró la carrera de punta a punta, negándose a atender las órdenes de Frank Williams de dejar pasar a su líder Jones quien terminó segundo.

Enfurecido, Jones no subió al podio de premiación. Después del incidente, el clima dentro del equipo fue conflictivo toda la temporada y Jones y Williams nunca perdonaron al argentino. El título se definió el 17 de octubre en el circuito construído en el parqueadero del famoso Hotel Caesars Palace en Las Vegas. Reutemann llegó a la prueba como líder del campeonato mundial con un punto de ventaja sobre el brasileño Nelson Piquet de Brabham que buscaba su primera corona mundial con la escudería de propiedad de Bernie Ecclestone. Antes de la prueba Jones juró que no ayudaría a Reutemann a ganar el título. El argentino hizo la pole, Jones fue segundo y Piquet cuarto. En la largada, Jones superó a Reutemann y ganó de punta a punta, mientras que el argentino perdió gradualmente posiciones debido a un problema de su caja de cambios, al parecer mal ajustada por sus mecánicos. Piquet lo superó en la vuelta 17 y terminó quinto consiguiendo los dos puntos que le dieron el título. Reutemann finalizó octavo a una vuelta de Jones y Frank Williams jamás dio la orden de ayudar a Reutemann, perdiendo el título de pilotos pero ganando el de constructores. Fue la última victoria de Jones en Fórmula Uno y Reutemann se retiró al año siguiente.

 

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