Batalla generacional en el Tour

La victoria espectacular de Rigoberto Urán en Chambéry, en embalaje y con foto-finish, luego de la dramática y caótica novena etapa del Tour de Francia recorriendo el macizo de Jura, permitió decantar la carrera, seleccionó los siete candidatos a la victoria final y promovió al ciclista antioqueño a la baraja de ases que pueden llegar de amarillo a París.

Cumplido el 45% del recorrido (1596,5 kms) y con dos semanas por delante en las que se enfrentarán las cimas de los Pirineos y los definitivos Alpes, el Tour-2017 es el más abierto de la última década y se ha convertido en una de las batallas generacionales más interesantes; la de pedalistas experimentados y consagrados con 30 años o mayores, contra los “lobos ambiciosos” del año 1990.

Y lo mejor es que ambas promociones están en su madurez ciclística y sus representantes separados apenas 2’13″ del “maillot jaune” británico Chris Froome, quien gracias a su poderoso equipo Sky sigue controlando la carrera pero con una ventaja menos aparente y todavía insuficiente.

Primera victoria colombiana en el Tour-2017 y 16 de la historia.

Por lo demostrado en los primeros nueve días de competencia y salvo circunstancias excepcionales, Froome, Rigoberto Urán (4°) y Daniel Martin (6°), todos en los 30′s, disputarán la victoria final contra Fabio Aru (2°), Romain Bardet (3°), Simon Yates (7°) y Nairo Quintana (8°), la generación del 90.

En ese juego de candidatos, los segundos de Astana (el veterano noruego Jakob Fuglsang, quinto) y de Sky (el español Mikel Landa, noveno), pelearán el Top-10 con el sorprendente neozelandés George Bennett (10°), el surafricano Louis Meintjes (11°) y el francés Pierre Latour (13°), otros lobos de la generación 90. A ellos se podría unir el colombiano Sergio Luis Henao (15°), si las circunstancias de carrera le favorecen y Landa acusa el cansancio del Giro d’Italia.

La climatología de la etapa más dura de la primera parte del Tour y el pavimento mojado, dejaron en el camino las esperanzas del primer líder y ficha clave de Froome, el galés Geraint Thomas (fractura de clavícula), y del 5° y uno de los favoritos, el australiano Richie Porte (fractura de pelvis y clavícula), que abandonaron luego de aparatosas caídas. Los porrazos también le pasaron factura al español Alberto Contador y al polaco Rafal Majka.

Para los colombianos, el balance es favorable, con la fantástica victoria de “Rigo” por un tubular en la meta, en embalaje y trás sufrir el daño del descarrilador al esquivar con suerte la caída de Porte, que lo forzó a arrastrar durante los últimos 23 kilómetros una relación durísima no apta para débiles. Con su humor mágico, el hijo de Urrao explicó que “crucé la meta con el cambio roto. En la caída de Richie Porte tocó mi rueda y reventó el cambio , no tenía otra relación sino 53-11 ó 38-11 y sólo así pude salvar el día”. Y lo salvó con victoria!.

Richie Porte sufrió fractura de pelvis y de clavícula en la caída en la novena etapa.

Ahora hay cuatro nacionales entre los 20 mejores ciclistas del Tour (“Rigo”, Nairo, “Checho” y Betancur -19-), mientras que Jarlinson Pantano (28°) cumple su papel de gregario. Esteban Chaves ocupa el puesto 36 y ha asumido el Tour como preparación para la Vuelta a España, al igual que Darwin Atapuma (99). Ambos vienen de un prolongado receso debido a lesiones que afectaron el comienzo de su temporada y no están en el mejor nivel.

No contaban con la astucia…de Rigoberto

La sorpresa positiva de los primeros 10 días del Tour-2017 es el experimentado antioqueño Rigoberto Urán, a quien muchos habían descartado y los pronósticos iniciales no consideraban. En mi Blog previo a la largada señalé que “Rigo” se había preparado exclusivamente para el Tour, es un buen contrarelojero y podría aspirar a un Top-10. Está cumpliendo la meta, con su triunfo y 4° puesto general ya superó cualquier expectativa y habrá que contar con el para el podio en París. Tiene mucho a su favor.

Diez años después de su primer éxito profesional en Europa el 23 de junio de 2007 en la octava etapa de la Vuelta a Suiza (a los 20 años), Rigoberto consigue uno de los triunfos más importantes de su larga trayectoria y es hoy uno de los candidatos a la victoria.

En su duodécima temporada (debutó en 2006 con el equipo continental Tenax), Urán se muestra sólido, maestro de la táctica en carrera y en plenitud de forma después de dos años lacustres que lo habían condenado temporalmente al olvido.

Pero 12 años de ciclismo profesional en seis equipos diferentes (Tenax, Unibet, Caisse d’Epargne -hoy Movistar-, Sky (2011-13), Omega Pharma-Quick Step (2014-2015) y desde 2016 Cannondale-Drapac, son un bagaje de experiencia que hoy tienen al ciclista colombiano a 4″ del podio y a 55″ del “sueño amarillo”. Mucho ha aprendido “Rigo” de sus directores Eusebio Unzué (Caisse d’Epargne), Sir David Braildsford (Sky), Patrick Lefévère (Omega-Quick Step) y ahora del ex-ciclista Jonathan Vaughters (Cannondale).

Hace 10 años en la Vuelta a Suiza un Urán juvenil logró su primer triunfo internacional, a los 20 años.

Rigoberto Urán -a pesar de tener sólo 30 años- es uno de los más veteranos del pelotón, está en la madurez ciclística y conoce muy bien a todos sus rivales, incluyendo a Chris Froome, con quien compartió tres años en Sky y el despegue del tricampeón británico. Urán le lleva dos temporadas a “Froomey” y es dos años menor, pero el británico lo supera en victorias.

“Rigo” habla italiano, inglés y francés, se entiende bien con todos sus rivales, es un excelente rodador y está firme para pelear el Tour.

Cinco años después de haberle dado a Colombia la primera medalla olímpica de su historia ciclística en la prueba de ruta, vuelve por sus fueros, con la misma ambición triunfadora y la posibilidad real de dañarle otra vez la fiesta a Froome y los británicos de Sky, tal como el 28 de julio de 2012 en Londres.

Atrás quedan los sínsabores del 2013; subcampeón del Giro d’Italia -hubiera podido ganar si Sky no lo hubiera frenado para ayudar a Bradley Wiggins que luego abandonó- y el dolor del mundial de ruta en Florencia cuando una caída a pocos kilómetros de la meta lo privó de disputar una medalla con Rui Costa (campeón), “Purito” Rodríguez (2°), Alejandro Valverde (3°) y Vincenzo Nibali (4°), con quienes se enfilaba hacia la meta. La falta de opciones en Sky lo llevó al Omega Pharma-Quick Step y en 2014 volvió a ser segundo en Italia detrás de un Nairo Quintana imperial.

En este Tour-2017 para “Rigo” contará mucho en su favor la experiencia acumulada, la preparación rigurosa y el juego de alianzas porque no es de extrañar que ante el abandono de Richie Porte la escuadra BMC, que tiene a Damiano Carusso 16°, le de una mano conveniente a Cannondale -también escuadra estadounidense- para mejorar su posición. Urán sólo cuenta con Andrew Talansky (31°) y Pierre Rolland (38°) como respaldos efectivos. El antioqueño tiene casta de campeón (lo demuestra el hecho de que se ha levantado de todas sus caídas para volver a triunfar) y psicológicamente es uno de los ciclistas más firmes del pelotón, acostumbrado a correr prácticamente sólo y sin gregarios, excepto los Giros 2012 y 2013 en que Sergio Luis Henao fue su llave en Sky.

En junio, antes de comenzar su cuarto Tour, Urán estaba 500/1 en las casas de apuestas británicas y después de la 5° etapa en “La Planche des Belles Filles” quedó 300/1. Luego de su triunfo en la 9a etapa su favoritismo se ha disparado: se cotiza 50/1 , es el sexto por delante de Quintana (66/1) y el cuarto (4/1) para estar en el podio. Froome sigue encabezando las preferencias (1/3), delante de Aru (2/7) y Bardet (11/1).

Froomey contra todos

A falta de dos semanas y 12 etapas, los 18″ que le lleva Chris Froome a Fabio Aru no son ventaja en un Tour tan abierto en candidatos y tan cerrado en diferencias. Aru parece estar en plena forma y tiene la garra y la experiencia necesaria (campeón de la Vuelta a España 2015 y 2° del Giro ese mismo año) para encabezar el desafío. Pero entre Froome y Aru saltan chispas. El italiano atacó en el ascenso final cuando el líder británico pedía el carro auxiliar para cambiar su bicicleta, pero Quintana y Porte lo frenaron y le dijeron que eso no era juego limpio y debían esperar. Un par de kilómetros adelante, después de que Froome volvió al grupo, el líder le cobró a Aru y en un gesto de amenaza psicológica se le fue encima e intentó sacarlo de la carretera, como registraron las cámaras de Televisión. Al término de la etapa, Aru se defendió señalando que no vio que Froome tuviera problemas. El incidente es similar al ocurrido en 2015 cuando Nibali atacó a Froome en circunstancias parecidas y demuestra las tensiones entre los dos primeros.

Tampoco es ventaja definitiva los 51″ entre el líder y el subcampeón Romain Bardet, quien encarna la esperanza francesa que aguarda impaciente una victoria después de 32 años cuando Bernard Hinault logró su quinto título; casi los mismos que lleva Colombia en pos del “sueño amarillo”.

Bardet es un buen escalador y un “veterano” de 27 años que disputa su quinto Tour y fue el único que con su equipo AG2R-La Mondiale atacó a Froome en la novena etapa, en el descenso, que es una de sus especialidades. Y allí, agazapado dentro de ese primer minuto, es donde el inteligente Urán tiene su oportunidad táctica, en la sabiduría para gerenciar la carrera, administrar sus opciones y fuerzas y aprovechar el trabajo de otros interesados. Sin equipo que lo respalde al final de la montaña Rigoberto tiene que seguir la estrategia del irlandés Dan Martin, regularse y atacar en un único y oportuno momento.

Martin corre su quinto Tour y sigue ese método, pero a diferencia de Urán, no tiene el poderío de los escaladores natos y es un especialista de clásicas e irregular (su mejor posición en el Tour es el 9° puesto el año anterior) que la única carrera importante de etapas que ha ganado es la Vuelta a Catalunya en su sexta temporada profesional en 2013.

Similar a Froome en experiencia (disputa su séptimo Tour), estatura (1,83) y edad (32 años), el vencedor sorpresivo del Dauphiné Liberé, Jakob Fuglsang no es una gran amenaza individual  (está a 1′ 37″) pero si representa peligro respaldando a su jefe Fabio Aru y dando al equipo Astana la posibilidad táctica de jugar con dos cartas sus opciones de victoria, poner a trabajar a Sky y atacar al líder.

A Bardet lo respalda completamente Francia y es una amenaza seria para Froome.

El mellizo Simon Yates del Orica-Scott, es el mejor de los jovenes en competencia, pero a 2’02″ de Froome, sin mayores pergaminos que el subcampeonato de la Vuelta a Romandía este año detrás de Richie Porte y el sexto lugar en la Vuelta a España-2016 (a 8’33″ del campeón Quintana), es un ciclista en formación que podrá aspirar a un eventual podio pero difícilmente al título.

Igual expectativa tiene en el momento Nairo, quien acusa el desgaste del Giro d’Italia y deberá elevar su rendimiento para optar al podio. Al parecer, el nuevo régimen para combatir las alergias le ha mermado potencia al escalador colombiano y le esperan martes y miércoles más de 380 kms llanos entre los viñedos de la Dordogna y Bergerac y tierras agrícolas del sur de Francia, donde el polen será un enemigo, al igual que el calor del verano y el ritmo acelerado que impondrán los equipos interesados en las metas intermedias y los embalajes, con peligros de cortes en el pelotón.

Jaque a Nairo

Aunque Eusebio Unzué ha dicho que Nairo Quintana llega a su mejor nivel en la segunda vuelta grande que corre en el año, los hechos y resultados lo contradicen. El director español de Movistar tal vez olvidó que el intermedio de recuperación este año entre el Giro y el Tour fue de cinco semanas, una más de las que tuvo Nairo en 2015 entre el Tour y la Vuelta (4). Ese año, en plenitud de forma y después de ser subcampeón y pelear el Tour hasta el final en l’Alpe d’Huez, en la Vuelta a España bajó su rendimiento y terminó 4°, superado por Aru que había sido 2° en el Giro, y un veterano de 36 años como Joaquím Rodríguez (2°) y el polaco Rafal Majka (3°), que habían corrido el Tour.

A Nairo no le respondieron las piernas en las primeras etapas de montaña. Pierde 2'13" con Froome.

Nairo es humano y simplemente, como reconoció públicamente “las fuerzas no son las mejores” después del esfuerzo del Giro y necesitará el sacrificio total de su equipo y un cambio de estrategia, jugando esta semana sus oportunidades en los Pirineos, en especial la corta y peligrosa etapa del viernes 14 de julio, el día nacional de Francia, en la que el Tour puede tener otro “revolcón”.

Ese día los primeros interesados serán los locales con el escalador Bardet (nacido en Brioude, en el macizo central francés) a la cabeza. Pero además Chris Froome buscará su tercer victoria un 14 de julio, como ocurrió en 2013 (Mont Ventoux) y 2015 (La Pierre Saint Martin), y tal vez lo habría logrado el año pasado de no haber sido recortada por los fuertes vientos la etapa del Mont Ventoux y no sufrir el percance en que se dañó su bicicleta y que lo obligo a correr hacia la meta mientras llegaba la asistencia técnica.

De salvar los Pirineos y tal vez recortar algo de tiempo al líder, Nairo podría volver a la baraja de candidatos. Si Carlos Betancur mantiene el nivel mostrado en la primera parte de la novena etapa cuando fue líder virtual del Tour por más de tres horas, será el aliado clave para la recuperación del “águila de Cómbita” y cabe incluso la posibilidad de que con suerte, por primera vez haya tres ciclistas colombianos en el Top-10 del Tour al finalizar la segunda semana.

Pero por ahora todas son conjeturas mientras los pedalistas descansan por primera vez y recuperan fuerzas.

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