La Ruana Rosa

Cuando Nairo Quintana asumió el 27 de Mayo hace tres años el liderato del Giro d’Italia, al día siguiente y como por arte de magia aparecieron en Boyacá ruanas de color rosa. Un gesto exótico.

A diferencia de la “Maglia Rosa” del colombiano, las ruanas se confeccionan en lana virgen y esta nunca es rosa. Fue a su vez, una expresión cariñosa y simbólica porque es el atuendo protector típico del campesino boyacense, la tierra natal de Nairo y de tantos otros ciclistas de prestigio que antes habían conquistado cumbres en Europa.

Nairo ganaría ese 2014 el Giro d’Italia vestido de rosa, la primera vez que un ciclista latinoamericano lo conseguía. Además, los ciclistas colombianos dominarían la carrera ganando cuatro etapas, Rigoberto Urán fue líder cuatro días y subcampeón y Julián Arredondo, campeón de Montaña. La mejor presentación nacional en una carrera de tres etapas después de la Vuelta a España de 1987 ganada por Luis “lucho” Herrera.

El gesto y la ruana rosa, igual que la migración ciclística nacional diseminada hoy en los mejores equipos mundiales, traspasó fronteras y conquistó a los italianos. En uno de los países a la vanguardia de la moda mundial, la ruana rosa se puso realmente “de moda”.

Lo entendí tres días después cuando mi gran amigo Emanuelle Pelluci, ex-periodista deportivo especializado en ciclismo y hoy colega catador internacional de vinos, me recibió el 31 de mayo en Quebéc, sede del afamado concurso “Sélections Mondiales des Vins”, con un gran abrazo y una pregunta inmediata y desconcertante: “Giancarlo, donde puedo comprar la ruana rosa?!.”

Emanuele y yo llegamos al concurso ese sábado, víspera de la coronación de Nairo, y contrario a nuestros innumerables encuentros y catas, no hablamos de vinos sino de ciclismo. Esas charlas ciclísticas y las preguntas sobre Nairo y los nuevos “superhéroes” colombianos del pedal, son para mi motivo de orgullo desde hace cinco años (cuando Nairo asombró al mundo en el Tour 2013) que han sido inolvidables para el ciclismo colombiano. Me acontecen con frecuencia, tanto en Francia, como en Suiza, en España, en Bélgica y por supuesto en Inglaterra, donde mi gran amigo y colega inglés, Jim Budd, otro fanático del ciclismo, me pregunta siempre, Cuando vamos a vencer a Froome?!

Nairo, líder del equipo español Movistar, parte este viernes como gran favorito (11/10 en las apuestas) para la histórica edición del Giro, la centésima, y el color rosa no le es ajeno. Támpoco es desconocido para su máximo rival y campeón en 2013 y 2016, Vincenzo Nibali, el hombre de la casa, cuyo favoritismo es en cambio 11/2. Pero el colombiano inicia en Italia una apuesta arriesgada: conseguir el Giro y el Tour de Francia en el mismo año, un doblete que se antoja imposible en el ciclismo moderno y sin dopaje.

El boyacense inicia ese reto con confianza pero consciente de lo exigente de la tarea y la necesidad de evitar un gran desgaste tratando de ganar el Giro y sufrir en el Tour, como le ocurrió previamente a Alberto Contador (2015) y a Vincenzo Nibali (2016), quienes fracasaron en ese intento. Su primer objetivo es ganar el Tour en su cuarta participación y por ello no quiere crear demasiada expectativa y ha dicho que un podio en el Giro será un buen resultado.

Ejército de cinco contra la armada italiana

Junto al favorito Nairo, otros cuatro colombianos buscarán victorias y experiencia en una de las pruebas más difíciles del calendario mundial, con una climatología imprevisible que puede traer nieve y vientos y fríos gélidos, muchas caídas y cumbres recortadas y lluviosas.

Gaviria puede continuar la senda victoriosa en varias etapas del Giro.

El más destacado de ellos es el exitoso y promisorio “sprinter” Fernando Gaviria, carta del equipo belga Quick Step Floors para los embalajes en las llegadas de etapas llanas. Gaviria debuta a los 22 años en el Giro y en una carrera de tres semanas. El “misil colombiano” correrá sin presión en busca de victorias y continuar su curva de progresión acelerada desde que derrotó dos veces en 2015 al monstruo mundial Mark Cavendish, en el Tour de San Juan, en Argentina. Hoy, a los 22 años, Gaviria acumula 17 victorias y es uno de los más poderosos embaladores en el circuito mundial.

Otro joven ciclista nacional en desarrollo y progresión es Daniel Felipe Martínez, de la escuadra continental italiana Wilier Triestina-Selle Italia, quien participa por segunda vez consecutiva en el Giro. Con 21 años recién cumplidos, Martínez es el segundo pedalista más joven de la carrera y viene de prepararse en el Tour de los Alpes, donde cumplió una buena presentación; 37 en la general y séptimo entre los jóvenes.

Los otros dos colombianos son el super-gregario de Nairo, Winner Anacona, forjado en Italia y con seis grandes vueltas completadas en su palmarés (Giro 2014, y dos Tour de Francia (2015-2016) y tres Vueltas a España (2012-2013-2014); y el consistente Sebastián Henao (23 años), que tendrá en Sky la tarea de gregario del galés Geraint Thomas y del español Mikel Landa, los líderes de la afamada escuadra británica.

En su cuarto Giro consecutivo, Henao puede aspirar a un Top-10 y a la camiseta de los jovenes, después de haber concluído 17 el año anterior y segundo de los novatos detrás del luxemburgués Bob Jungels, octavo este año en el Tour de Romandía y quien a los 24 años será el líder del equipo Quick Step para la clasificación general.

Nairo Pre-Tour

Quintana llega al Giro centenario con cuatro victorias de etapa y los títulos de la Vuelta a la Comunidad Valenciana y la Tirreno-Adriático en su balance. Su preparación ha sido más cuidadosa, sin pasarse de entrenamientos, con 21 de competencia y apenas 3.114 kilómetros de recorrido en sus piernas, con la mira en el desafío de lograr el doblete Giro-Tour, hazaña que data de 1998 cuando el emblemático italiano Marco “el pirata” Pantani logró ambas coronas, aunque siempre quedó la duda del dopaje.

El "pirata" es el último ciclista que logró el doblete Giro-Tour antes de caer en el dopaje.

El ciclista boyacense no confía únicamente en su preparación metódica para el Giro, en la que por ser más jóven se ha exigido menos en el kilometraje para llegar a su pico de rendimiento (Nibalí llega con 850 kms más que Nairo y menos resultados), sino en el respaldo de un equipo sólido con su amigo y compadre Anacona que ha seguido una preparación muy similar, el costarricense Andrey Amador (4° en 2015 y 8° el año anterior en el Giro), y el vasco Gorka Izaguirre, su escudero de lujo en la victoria de 2014 y quien fue su apoyo clave en la dramática etapa del paso del Stelvio, ese histórico martes 27 de mayo de 2014 cuando Nairo venció y asumió el comando de la prueba que ganaría cinco días después en Trieste.

Además de ese tridente, Nairo tendrá a su lado a los veteranos José Joaquín Rojas, José Herrada, el australiano Rory Sutherland y el valioso italiano Danielle Benatti, campeón de la clasificación de los puntos en el Giro 2008 y vencedor de tres etapas en la prueba.

El colombiano ha señalado que su apuesta por el doblete Giro-Tour es el camino correcto y que tiene confianza gracias a la experiencia previa de correr dos grandes vueltas en la misma temporada en los últimos tres años, ganando dos de ellas. “He dado un paso más de madurez, de resistencia en el cuerpo. Por eso creo que es el momento de hacerlo, cuando el físico tiene una buena condición. Otros corredores lo intentan, pero cuando están ya en la fase final de su carrera. Yo quiero probar ahora que tenemos salud”, dijo.

El líder de Movistar llega en plena forma al Giro, la primera piedra de su doble desafío en 2017.

Y a los 27 años en el comienzo de su plenitud ciclística, Nairo tiene la madurez, la experiencia, la juventud y el respaldo total para hacerlo. El último doblete fue conseguido por Pantani a los 28 años y previamente -ambos con 27 años- Bernard Hinault en 1982 y Miguel Indurain en 1992 teniendo como director técnico a Eusebio Unzué, hoy Gerente General del equipo Movistar de Quintana.

En 2014, la celebración de la 100ª edición del Giro, hace más atractiva la carrera y las posibilidades de triunfar le favorecen al campeón colombiano porque tendrá menos rivales de postín, aunque el recorrido es exigente y duro, en especial la última semana. Pero Nairo es un ciclista de terceras semanas, como lo ha demostrado en sus victorias en el Giro-2014 y la Vuelta a España 2016 y sus dos subcampeonatos en el Tour de Francia (2013-2015).

Nairo sabe lo que le espera en la tercera semana y cree que en ella se harán muchas diferencias. “La particularidad de esta edición es que los organizadores se han inclinado por un recorrido para escaladores. Fui a reconocer hace unos meses algunas etapas de la última semana como Piancavallo y Asiago con la subida previa a Monte Grappa, que seguro que van a hacer estragos en muchas piernas. Y también el Blockhaus o la crono de Foligno”. Y de nuevo estará el paso del Stelvio, la icónica cima Coppi a 2.758 mts, en la que Nairo construyó su triunfo en 2014.

Los rivales del centenario

Indudablemente que el más peligroso es el bicampeón italiano Vincenzo Nibali, el único de los competidores que ha ganado las tres grandes: Giro-Tour-Vuelta, y quien el año pasado intentó el doblete. Ganó el Giro pero desfalleció en el Tour y finalizó 30.

Sin embargo, Nibali no parece estar en un gran nivel. Ganó el Tour de Croacia, pero en la Tirreno-Adrático, frente a Nairo, quedó 26. La gran ventaja del veterano de 32 años es que corre en casa con el apoyo de todo un país, pero la aparente debilidad de su nuevo equipo Bahrain-Merida, puede ser definitiva aunque sus “viejos” peones italianos Visconti (34 años), Pellizotti (39) y Gasparotto (35) darán todo para que lo gane.

Nairo es consciente de que Nibali no es el único rival y considera que otros corredores tienen una gran nivel y un perfil similar. “No podemos olvidar a ninguno, un escalador como Pinot (FDJ), siempre muy resistente y luchador; el año pasado vimos como Steven Kruijswijk (LottoNL-Jumbo) pudo haber ganado el Giro sin la caída. Mikel Landa (Sky) lo hemos visto ya cerca de ganar el Giro y es una carrera que le va muy bien por el tipo de subidas. Adam Yates (Orica-Scott) ya le vimos en el Tour muy cerca del podio (4°)… son todos corredores con un año más de madurez y por eso no será nada fácil superarles”.

El veterano holandés Steven Kruijswijk, tres veces Top-10 en el Giro, es el tercer favorito (8/1 en las apuestas), mientras que Pinot es quinto (12/1) detrás del inconsistente galés Geraint Thomas (Sky), 5° en la Tirreno-Adriático y ganador del Tour de los Alpes el pasado 21 de abril. Thomas no se ha destacado en pruebas de tres semanas y por primera vez -en su undécima temporada profesional- será líder de equipo en una Vuelta grande y con un grupo de escaladores para respaldarlo. El español Mikel Landa (14/1) compartirá ese liderato pero es claro que Thomas y Sky son británicos. El equipo incluso ha renunciado a pelear victorias de etapa para aumentar su opción final y no lleva a su sprinter estelar Elia Viviani, campeón olímpico del Omnium en Río-2016.

Además de los siete pedalistas anteriores habrá que contar también con los holandeses Tom Dumoulin (Sunweb) y Bauke Mollema (Trek Segafredo), que tienen el mismo favoritismo que Landa, y con el ruso Ilnur Zakarin que lidera la escuadra rusa Katusha-Alpecin y compite en su tercer Giro.

Además de Nibali, la pareja Thomas-Landa, líderes del equipo Sky, son candidatos al Giro-2017.

Quintana, fiel a su personalidad, es cauto en sus declaraciones a pesar del favoritismo. Excepto los mayores de 30; Nibali, Mollema y Thomas (cumplirá 31 años el 25 de Mayo), los principales rivales tienen su edad. Es consciente de su desafío a partir de este viernes y tiene delante 3 .572 kilómetros de recorrido en 21 etapas -cinco de alta montaña- para despejar las inquietudes.

Bienvenidas las montañas

El Giro centenario tendrá tres días de descanso (igual que en 2014 cuando ganó Nairo), debido al traslado de la isla de Cerdeña a Sicilia y el territorio continental italiano. Visitará las cuatro regiones más importantes de Italia y tendrá seis etapas llanas, ocho de media montaña, cinco jornadas de alta montaña con cuatro finales en cumbre entre las etapas 4 y 19 y dos contra-reloj, una larga de 39.8 kms (la décima) y la decisiva de 27.6 kms entre el autódromo de Monza y la catedral de Milán, el último día.

Las etapas claves serán la cuarta en Sicilia, la tierra natal de Nibali, con llegada en las faldas del Volcán-Monte Etna, y luego de un recorrido por el norte de la Toscana, la novena de 139 km que termina en el Blockhaus a 2.045 mts de altura en los Apeninos, luego de 30km finales de escalada con tramos de 10° de inclinación, perfectos para seleccionar los favoritos. Después la carrera se dirigirá a los Alpes y las montañas Dolomitas.

Los últimos ocho días serán determinantes en el Giro, iniciando los Alpes el sábado 20 de mayo con una etapa corta de 131 km que termina en el brutal ascenso al Santuario de Oropa, que a decir de Nairo es una contra-reloj en subida y seleccionará aún más la carrera dos días antes del último descanso el lunes.

Bajo un clima dantesco, Nairo logró sobrevivir en el Stelvio en 2014 para luego ganar el Giro.

A partir del martes 23 de mayo el juez será la montaña pura. La etapa 16 sobre 222km con llegada a Bormio, atravieza las montañas Dolomitas con un doble ascenso a la cima techo del Giro, el Stelvio, a 2.758 metros de altura, que hará mucho daño a la mayoría de ciclistas y luego el Gioco de Santa María a 2.502 y un descenso de cuidado. Trás ello, la siguiente jornada de media montaña con final en Canazei será un pequeño respiro para tres días de infierno, que inician el 25 de mayo con la dura etapa de 137km y cinco ascensos en los pasos Pordoi, Valparola, Gardena, Pinei Panidersattel y Pontives.

Luego el viernes 26 vendrá el final en alto en Piancavallo y el sábado trás sortear el Monte Grappa una subida exigente con rampas muy duras en la que primarán “los que tengan más fuerzas” y luego Foza, otro ascenso de cuidado con el que el Giro se despedirá de las cumbres en Asiago, donde Nairo cree posible una llegada en solitario y que el Giro quede decidído “con diferencias sustanciales para defender con tranquilidad el liderato en la contra reloj final” Monza-Milán. Coincidencialmente, en 2017 el Giro centenario y el Tour de France se sellarán en una contra-reloj porque el sábado 22 de julio en Marsella, la penúltima etapa de “la Grand Boucle”, es el cierre real de las hostilidades. La última etapa hacia Paris es protocolaria para el Champagne y el llamado “paseo de los vencedores”.

El director técnico de Movistar, José Luis Arrieta, afirma que cuando se decidió que Nairo corriera el Giro, la idea fue que llegue al Tour de Francia en Julio en la mejor condición.  La preparación cambió, incluyendo el ciclo de carreras previas y más entrenamiento de contra-reloj -en el Giro habrá casi 70 kms- con nueva bicicleta y supervisada por su director. “Si en el camino vemos que puede ganar el Giro, perfecto. Pero el primer objetivo es el Tour y que llegue más fresco que el año anterior. Sabemos que Nibali tiene como prioridad el Giro, pero Nairo es un excelente corredor y si puede ganarlo, lo peleará”, asegura Arrieta.

La respuesta la conoceremos el 28 de mayo en Milán, la capital italiana de la moda, donde lo esperan de nuevo las ruanas rosa. Esperemos que al final de esta aventura italiana trás el Giro centenario, Nairo salga campeón -la oportunidad le es favorable- y haya gastado poco de su tanque energético con el horizonte puesto en su sueño amarillo. El Tour de France le espera un mes después, el 1 de julio, cuando se podrían empezar a tejer…ruanas amarillas!

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