Convocatoria al relámpago Usain Bolt

El “relámpago” jamaiquino Usain Bolt, siempre será el más grande velocista de la historia atlética y olímpica.

No importa que por culpa del dopaje de su compatriota Nesta Carter en los Juegos Olímpicos de Pekín (Beijing) en 2008, el Comité Olímpico Internacional (COI) y la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) le hayan desposeído de su medalla de oro en la posta de 4 x 100 metros y reducido su medallero a 8 preseas doradas olímpicas.

Ningún otro atleta ha sido más rápido que Bolt ni conseguido una hegemonía tan notable como la que la gacela caribeña de Trelawny ha mantenido en las pruebas de velocidad desde que irrumpió veloz en el “nido de pájaros” de la capital china y obtuvo su primer oro en los 100 metros planos.

El relámpago jamaiquino seguirá iluminando el atletismo

A partir de ese momento el atletismo de velocidad renació de las cenizas de los escándalos de dopaje y le dió la bienvenida a un portentoso ciclón, cuya estela sigue vigente con la alegría desbordante que despierta en todos los estadios del mundo y con registros que se antojan hoy imbatibles, al menos en una década.

Los 9.572 segundos para los 100 metros planos y sobre todo los 19.19 para los 200 metros, impuestos en los mundiales de Berlín en 2009, son records a los que aún no se acerca ninguno de los jovenes retadores del futuro. Y sus rivales de hoy, con excepción de su irregular compatriota Yohan Blake -afectado por lesiones que le han impedido recuperar su excelente nivel de 2012- poco cuentan ya para los próximos mundiales de Atletismo en agosto de este año en Londres y los lejanos Juegos Olímpicos de Tokio en julio de 2020.

La dimensión universal y la leyenda de Usain Bolt se ha construído con 8 victorias olímpicas y 11 títulos mundiales en los 100, 200 y posta de relevos de 4 x 100 metros, entre 2008 y 2016. Es cierto que con la pérdida de la medalla de Pekín, Bolt queda detrás de los otros dos mitos de la historia atlética olímpica: el semifondista finlandés Paavo Nurmi (1920-1928) y el velocista estadounidense Carl Lewis (1984-1996), quienes ganaron nueve oros cada uno.

Si se analiza cuidadosamente, Nurmi ha sido el atleta más completo con victorias individuales en 1.500, 5.000, 10.000 metros y cross country, y por equipos en 3.000 y cross country en dos ocasiones. A su vez, Lewis consiguió consecutivamente 4 de sus oros en salto largo (especialidad en la que Bolt no compite), otros dos en relevo 4 x 100, y fue campeón olímpico en 100 metros dos veces (1984 y 1988) y una vez en 200 metros (1984).

Adios en Londres ó…nos vemos en Tokio 2020!

Con dos triples victorias en 100 y 200 metros en las Olímpiadas de Pekín, Londres y Río de Janeiro, más dos oros en relevos, Usain Bolt es claramente el más grande, el más rápido y una leyenda que aún no termina.

La pose victoriosa de Usain Bolt añorada en los estadios del mundo.

El jamaiquino ha anunciado que los campeonatos mundiales de atletismo en Londres serán su última participación competitiva porque ya consiguió su sueño olímpico, no tiene más que probar y ha reconocido que ciertamente ya no es tan rápido como antes y cada vez es más difícil lograr su mejor forma.

Pero… El atletismo mundial necesita aún de Bolt y de su imagen planetaria y Tokio podría ser su máximo desafío. Bolt es tan grande que, con una preparación cuidadosa y limitando su desgaste, sería capaz de llegar a Tokio en forma para conseguir tres nuevos oros y una marca casi imposible de batir: cuatro oros olímpicos consecutivos en 100 y 200 metros. Y el triple en 4 x 100, es igualmente factible.

El ejemplo de esa gesta posible está en el nadador estadounidense Michael Phelps, el deportista olímpico más condecorado de la historia, quien regresó de su retiro después de Londres 2012 para colgarse cuatro años después en Río otras cinco preseas doradas, superando incluso su actuación de la capital británica. Los records no contaban en Río y Phelps no impuso ninguno, pero a los 31 años cerró un ciclo victorioso de 12 años (cuatro olimpiadas), en el que consiguió 23 medallas de oro (de ellas 12 individuales) y 28 en total.

Usain Bolt llegaría a Tokio con 33 años y 11 meses y en ese momento su compatriota Asafa Powell y los estadounidenses Justin Gatlin y Tyson Gay, ya no estarán. Tendrá la experiencia y sus rivales serán su compatriota Yohan Blake (tres años menor) y tres jóvenes en progresión con marcas en el rango de los 9.8 segundos.

Blake tiene la tercera marca de la historia; 9.69″ en 2012. Pero el peligro vendrá del estadounidense de 21 años Trayvon Bromell con una marca de 9.84″ establecida en 2015 y del francés Jimmy Vicaut (24 años) con un registro de 9.86″ en julio pasado; el tiempo más rápida de un atleta europeo. A ellos se podría unir el surafricano Akani Simbine (23 años) con su mejor registro de 9.89″ en julio de 2016.

No es descabellado pensar que Bolt podría repensar su anunciado retiro y concentrar sus esfuerzos en llegar a Tokio distendido pero en forma para aumentar su leyenda. Carl Lewis ganó su último oro olímpico a los 35 años en su cuarta olimpiada en Atlanta (1996) y el británico Linford Christie fue campeón olímpico de los 100 metros a los 32 años en Barcelona (1992) y campeón mundial en Stuttgart al año siguiente, venciendo a Carl Lewis.

Hasta ahora, Usain Bolt no ha dado declaraciones sobre la decisión del Comité Olímpico Internacional de retirarle la medalla, aunque el año pasado cuando se conoció que Nesta Carter había dado positivo en la prueba de dopaje, había dicho que “Las cosas suceden en la vida y cuando se confirme lo que sea, si debo devolver mi medalla de oro, tendré que devolverla. No es un problema para mí”.

Pero al márgen de la decisión, Bolt es el más grande y el atletismo lo necesita en Tokio! Es mi deseo y mi sueño. Y también un clamor y una convocatoria para que aún en plenitud, a sus 33 años, alcance lo impensable.

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