“Froomy” vs Nairo: el Tour de France del siglo

Reza el adagio que “soldado advertido no muere en guerra”. Y esa máxima popular vale por igual para el bicampeón Chris Froome y su equipo Sky, como para su principal retador, Nairo Quintana y la escuadra Movistar.

Hace cuatro años, el 9 de junio de 2012, en su debut como neo-profesional en el World Tour con el equipo español, el “Águila de Cómbita” voló subiendo en los Alpes el Col de Joux Plane, y luego descendió como los dioses hasta Morzine, sin caídas y sin temor, con la sabiduría de arriesgar lo preciso. Ganó la etapa reina del Dauphiné Liberé con un categórico ataque en solitario contra la maquinaria completa del Sky, integrada entonces por Bradley Wiggins, Chris Froome, Richie Porte y Michael Rogers.

Froome, que había sido compañero en 2007 en el equipo surafricano Barloworld de otro gran escalador colombiano, Juan Mauricio Soler (el ídolo de Quintana), jamás olvidó ese momento como támpoco Alberto Contador. Ambos supieron quien era el enemigo del futuro, despuntando a los 22 años; la misma edad de otra estrella boyacense en ascenso, Miguel Angel López (Astana), reciente vencedor de la Vuelta a Suiza.

En Morzine, mundialmente conocida por su famosa estación de esquí, los ciclistas colombianos han escrito algunas de sus páginas más gloriosas, desde los tiempos de los precursores en los años 80: José Patrocinio Jiménez, Luis Herrera y Fabio Parra, quienes estamparon victoriosos su nombre e hicieron retumbar los Alpes con sus pedalazos y los acordes finales del himno nacional colombiano.

El próximo sábado 23 de Julio, 36 años después de la primera victoria colombiana en los Alpes, Morzine puede ser el escenario ideal de la coronación final de Nairo Quintana (dos veces subcampeón del Tour) aunque la carrera podría haberse definido en cualquiera de las tres jornadas montañosas anteriores que hacen parte de esa última “semana infernal” en los Alpes. También dice otro adagio que “a la tercera va la vencida”.

Todos contra Froome y un Sky de lujo

Los dos bicampeones del Tour, Froome (2013-2015) y Contador (2007-2009), son mayores de 30 años y acumulan más kilómetros, experiencia y victorias que el pequeño escalador colombiano, la gran esperanza de toda Latinoamérica y del llamado “tercer mundo” para conseguir el que se ha bautizado “el sueño amarillo”; el triunfo final el domingo 24 de julio en el mítico bulevar parisino de Champs-Élysées, los famosos Campos Elíseos.

Tanto Nairo como Froome han conseguido sus principales victorias en los Alpes y sus rutas y cimas no les son extrañas. Ambos despegaron al tiempo, en 2012, aunque el británico nacido en Kenia mostró su calidad en la Vuelta a España 2011 (2°). Ese año, Nairo, fue campeón de montaña en la Vuelta a Cataluña. Sus carreras ciclísticas van paralelas, pero Nairo es cinco años más joven y está en pleno ascenso.

Duelo de titanes en el Tour desde 2013. Fromme vs Quintana

“Froomey”, como le llaman jocosamente los australianos, defiende el título en su madurez ciclística y es consciente de que será el Tour más difícil “por la calidad de sus rivales”. Aparte de Nairo, hay que contar con Alberto Contador, que a los 33 años y próximo a su retiro busca despedirse con el nivel que tuvo antes del 2010, cuando el escándalo de la “Operación Puerto” y un controvertido dopaje con clembuterol, frenaron en seco su carrera y se le retiraron los títulos del Tour 2010 y del Giro d’Italia 2011. Después de ello, el español no ha vuelto al podio del Tour y su carrera parece en declive.

Fabio Aru, Vincenzo Nibali, Tejay van Garderen, los franceses Romain Bardet y Warren Barguil, al igual que el suizo Mathias Frank, y los holandeses Wilko Kelderman y Tom Dumoulin, son otros pedalistas que tendrán palabras en este Tour de 3.535 kilómetros y 21 etapas, 9 de ellas de montaña con cuatro finales en cumbre.

Esta vez para Quintana y los demás candidatos será mucho más dura y disputada la carrera francesa porque Sky ensambló un equipo de escaladores y rodadores superior al de Movistar, todos en momento ideal de preparación para apoyar a Froome, quien en lo que va del año acumula apenas 27 días de competencia y bastantes menos kilómetros que cualquiera de sus rivales directos. El keniata no se ha exigido, excepción del Dauphiné Liberé y su preparación ha estado centrada en conseguir su pico en la tercera semana de Tour y no sufrir como en los dos años en que triunfó sobre Nairo, en los que fue rescatado en l’Alpe de Huez por su amigo Richie Porte (2013) -hoy en BMC- y el gigante holandés Wout Poels (2015).

Sin duda alguna es el equipo más fuerte en la historia de Sky, y ello muestra la importancia que le han dado al desafío de Nairo quien adora los Alpes porque en ellos ha conseguido sus mayores victorias.

De todos los favoritos, Nairo es quien en 2016 ha ganado mas títulos y carreras previas al Tour.

Con los españoles Mikel Nieve (dos Tours a cuestas) y Mikel Landa, quien debuta en la prueba junto al escalador colombiano Sergio Luis Henao, Sky se muestra sólido para la montaña. A ellos se agregan tres rodadores de lujo como el galés Geraint Thomas, el bieloruso Vasil Kyrienka y de nuevo Poels, todos gigantes de más de 1,80 metros y ex-pisteros, quienes impondrán el ritmo en las primeras rampas. Casi pueden disponer de un corredor fuerte a sacrificar por cada etapa de montaña. Es un equipo que realmente inspira temor, y más cuando se conoce la eficiencia del método Sky y su dieta cetónica.

Golpes de mano y alianzas tácticas

Nairo en cambio llega al Tour con 32 días de carrera y victoria general en la Vuelta a Catalunya, el Tour de Romandia y La Ruta del Sur, donde se exigió en escapada larga y contra-reloj dentro de su esquema de preparación porque a diferencia del año pasado, en 2016 hay dos etapas a cronometro que serán claves para el resultado final. Nairo ha sido el más victorioso y activo y prueba de ello es su cuarto lugar en el ranking mundial de la UCI (Unión Ciclística Internacional). En el mismo ritmo de actividad están los otros dos candidatos principales de la baraja; Alberto Contador (33 días) y victoria en la Vuelta al País Vasco (Nairo fue tercero), y Fabio Aru con 31 días, pero sin victoria relevante y en un estado de forma que inquiera después de terminar 45 en el Dauphiné.

Movistar tendrá pués en Sky, otra montaña a escalar; contra la escuadra británica, llamada a controlar la carrera desde la quinta etapa el miércoles 6, entre Limoges y Le Lioran, al final de la cual aparecen los primeros repechos y premios montañosos de segunda categoría. Antes serán los equipos de pasistas los que llevarán el peso, pero a partir del 14 de julio en la etapa a Mont Ventoux, será Sky el protagonista enfrentado a todos.

El 14 de Julio de 2013 Froome venció a Nairo en el Ventoux. Este 14 de julio habrá desquite del colombiano?

Hasta el momento definitivo, igual que Nairo, Chris Froome es hombre de pocos esfuerzos, de no desperdiciar energías y realizar ataques explosivos y repetidos. Además, es un estratega que aparece sorpresivamente para dar golpes psicológicos certeros contra sus rivales. Lo hizo el 14 de julio de 2013 en Mont Ventoux cuando doblegó a Nairo en la parte final y el año pasado consiguió su solitaria victoria en La Pierre Saint-Martin, en la única etapa en que atacó. En ambos casos fue un ataque físico y mental en la montaña y antes de los Alpes, para mostrar su potencia a los rivales. Este año de nuevo el 14 de Julio es el Mont Ventoux y sus rivales ya le conocen.

Pero ahora el ataque sorpresa será otro día y sus enemigos no podrán esperar hasta la última semana para tratar de vencerlo y disminuirlo en sus fuerzas. La séptima etapa entre L’Isle Jourdain y Lac de Payolle es propicia para un golpe de mano y la primera prueba de piernas de los candidatos. Es un tramo corto de 162 kilómetros en los que la montaña aparece en los últimos 55 y tiene la difícil cumbre del Col d’Aspin y un descenso corto de 7 kilómetros. No muchos esperan un ataque cuando al día siguiente se tienen cuatro pasos montañosos de primer nivel, incluyendo el Tourmalet.

Esta vez, Quintana tendrá que escoger bien sus ataques sorpresa y no podrá dejarlos para el último día. Froome cree que Quintana se está reservando para la última semana, tal como el colombiano ha repetido, pero puede ser estrategia. A pesar de que la última semana tiene cuatro días de montaña, incluyendo la contra-reloj del jueves 21, las diferencias claves deberán haberse establecido antes y decantado los candidatos firmes entre el Mont Ventoux y el Grand Colombier, en la etapa 15 que llega a Culoz el domingo 17. A partir de allí se jugará el Tour entre los pocos llamados a la victoria y las alianzas serán fundamentales.

Movistar tiene que atacar, saber escoger sus aliados y no desperdiciar el Tour como el año pasado cuando en vez de lanzar a Nairo con Vincenzo Nibali en la penúltima etapa hacia l’Alpe de Huez, prefirió aguantarlo y garantizar el podio a Alejandro Valverde (contra Nibali) en vez de ganar el Tour. Nairo y Nibali (Astana) trabajando por la victoria hubieran hecho la diferencia necesaria, con la ayuda de Winner Anacona que esperaba en la subida final. Nairo no ganó la etapa y sólo consiguió descontar 1.20″ sobre Froome mientras Valverde llegó con el campeón, que además le ganó a Nairo la montaña. Movistar triunfó por equipos pero perdió el Tour por 72 segundos!

Froome puede contar en algún momento con el aporte del BMC donde ahora milita su amigo Richie Porte, con quien hizo la pre-temporada invernal en Tasmania. Pero ello dependerá de la situación de su líder, el estadounidense Tejay Van Garderen, dos veces quinto en el Tour y quien el año pasado tuvo que abandonar por enfermedad en la última semana cuando era tercero en la general. Porte no es una amenaza para los primeros de la tabla general pero si un super-gregario. A su turno, Nairo y Movistar eventualmente podrían contar con Katusha (Joaquim Rodríguez), IAM (Jarlinson Pantano), Lampre (Rui Costa) y los equipos franceses, que preferirían una victoria del colombiano antes que del británico. Pero tal vez habrá que atacar de lejos, como en los tiempos dorados de Fausto Coppi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, “Lucho” Herrera y Marco Pantani, cuando el ciclismo era más de corazón y esfuerzo individual que planificación y estrategia científica.

Y será la ruta y las circunstancias en carrera, las que darán el tono de las alianzas de equipos o de ciclistas. Habrá de nuevo que cuidarse de los ábanicos, otra lección que se espera hayan aprendido los Movistar de Quintana. Por lo pronto, cada una de las 22 escuadras cuenta en la busqueda de las victorias, aunque menos de la mitad de ellas para el triunfo final en Paris.

Poker de ases colombianos

Desde este sábado 2 de julio cuando se de la partida del Tour en la bella e histórica Abadía de Mont Saint Michel (patrimonio histórico de la humanidad), habrá cuatro colombianos en competencia con aspiraciones y metas distintas: Nairo Quintana, Jarlinson Pantano, Sergio Luis Henao y Winner Anacona. Cada uno de ellos puede ganar una etapa y lo intentarán, pero el único candidato al título es Nairo Quintana.

Patrimonio de la humanidad en la largada del Tour-2016

El ““Águila de Cómbita” parece estar en un punto formidable de preparación y en mejor forma que el año anterior. Ha mejorado notablemente en la contra-reloj gracias a un trabajo de aerodinámica y posición, y este año el Tour tiene 54.5 kmts de esfuerzo individual; poco más de una hora que pueden representar minutos claves en la clasificación general.

Si su ex-líder Alejandro Valverde (3° en el Giro d’Italia detrás de Nibali y de Esteban Chaves) conserva sus fuerzas para apoyarlo a partir de la etapa 14 (julio 15) y controlar la carrera junto con el veterano Dani Moreno, esa experiencia podrá inclinar la balanza en favr del colombiano. Además, están en plena forma y concentrados para entregarlo todo en la parte final de los ascensos, su amigo y escudero personal Winner Anacona y los hermanos Ion y Gorka Izaguirre, su angel guardián en la etapa clave del Paso Stelvio en el Giro 2014 que ganó el colombiano.

Jarlinson Pantano es otra de las buenas sorpresas del ciclismo colombiano este año y luego de la experiencia del Tour anterior en que terminó 19 en su debut y casi gana la etapa 16 en le Bourg le Peage (fue 3°), el caleño del equipo IAM, tiene como meta defender a su líder Mathias Frank, ganar una etapa, quedar entre los 10 primeros y asegurar su contrato para los próximos años en una escuadra de primer nivel. La desbandada por el fin del equipo suizo IAM, obliga a Jarlinson a darlo todo y aprovechar el Tour y su experiencia formativa bajo la dirección del forjador de campeones, Luis Fernando Saldarriaga, para seguir su ascenso gradual.

Gran temporada cumple Pantano

Forjado en la misma escuela del equipo “Colombia es Pasión” junto a Nairo Quintana, Esteban Chaves, Darwin Atapuma y Sergio Luis Henao, Jarlinson consiguió su primera y ansiada victoria en el World Tour hace dos semanas en la última etapa de la Vuelta a Suiza y terminó 4° en la prueba. Un excelente augurio para un ciclista atípico que no creció en las montañas de Boyacá, Antioquia, Nariño o del centro del país, sino que ha hecho la progresión de pasista a rodador. Su esfuerzo,  disciplina, sacrificio y las amarguras en el equipo Colombia-Coldeportes que llegó a adeudarle -al igual que a los demás pedalistas- hasta cuatro meses de salario, se compensan hoy con el respaldo del equipo suizo y los mejores vientos que están por venir.

En Sergio Luis Henao tendrá Christopher Froome el mejor aliado y escudero en la montaña. El antioqueño debuta en el Tour después de cinco años con Sky, en un gran momento de forma después del serio accidente del año anterior en la Vuelta a Suiza y de las angustias por los cuestionamientos de la UCI sobre su pasaporte biológico. Nuevamente subcampeón de la Vuelta al País Vasco (lo perdió con Contador en la prueba contra reloj que era la última etapa) y 13° en el Dauphiné Liberé, donde defendió a Froome en las montañas, se ganó el puesto para el Tour. Pero su misión es ser guardia del líder y será enemigo de Nairo. Sergio Luis tiene ante si no sólo el Tour sino la encrucijada de seguir con Sky siendo un buen gregario, o cambiar el año siguiente a otra escuadra donde tenga mayor campo y en la que pueda aprovechar mejor su talento. Su contrato termina este año, no ha sido renovado y con la llegada de Mikel Landa y Mikel Nieve, su espacio se redujo. Igual que para Jarlinson, el Tour será su vitrina y un lugar entre los 15 primeros está al alcance.

Y el poker lo cierra el boyacense Winner Anacona, amigo y escudero personal de Nairo Quintana, quien lo llevó a Movistar después de tres años con el Lampre italiano. Winner es el primero de los ciclistas boyacenses que emigró de Colombia (a los 20 años) y se forjó en Italia donde fue subcampeón del Girobio, el equivalente del Tour del Porvenir en Italia. Es el más alto de los ciclistas colombianos (1,79 cms) y su objetivo es claro: ganar una etapa si es posible (ganó una en la Vuelta a España 2014) y ser el guardian de su líder. Es el gregario de lujo que tiene Nairo para el Tour y en el cual puede confiar ciegamente porque lo dará todo para ayudarlo en la victoria. El año anterior fue su locomotora en las primeras rampas de l’Alpe de Huez y este año lo será donde Nairo lo necesite. Entrenaron juntos en Colombia y ya recorrieron varias de las rutas de montaña que tienen para vencer a Froome.

 ”Cochise”, “Patro”, Lucho”, Parra, Botero, Soler y Nairo

Han transcurrido ya 41 años desde que Martín Emilio “Cochise” Rodríguez cumplió la primera participación de un ciclista colombiano en el Tour de Francia en 1975. Fue el pionero  y terminó 27, pero llegó tarde a la élite profesional, a los 33 años.

"Lucho" ha sido el mejor escalador colombiano

Hubo que esperar hasta 1983 para la llegada de los “escarabajos” cuando el Tour decidió mundializar el ciclismo e invitó a la escuadra aficionada Colombia-Pilas Varta. José Patrocinio Jiménez fue su gran estrella, subcampeón de la montaña y 17 en la general detrás de un juvenil de 23 años, Edgar “Condorito” Corredor. El “viejo Patro” tenía 30 años.

Y llegó la primera victoria y el comienzo de una historia que Nairo Quintana quiere redondear a partir de mañana. Los “escarabajos” de los Andes llegaron para conquistar los Alpes y Pirineos. El  lunes 16 de julio de 1984, Luis Alberto “Lucho” Herrera, después de una escapada de más de 70 kilómetros triunfó en el Alpe d’Huez, a los 23 años. Nacía la leyenda del “jardinerito” y la primera de las primeras 14 victorias colombianas en el Tour, 9 de ellas conseguidas en los Alpes.

El primer podio lo consiguó Fabio Parra en 1988 corriendo para la escuadra española Kelme, en el único Tour que ganó el español Pedro Delgado, bajo la sombra del dopaje. Antes del tercer lugar de Parra, la mejor ubicación de un ciclista colombiano era la de Luis Herrera, quinto en 1987 y por segunda vez campeón de la montaña (1985,1987).

Tres años después, en 1991, el risaraldense Alvaro Mejía del equipo profesional colombiano Ryalcao-Postobón fue el mejor jóven del Tour ocupando el puesto 19 y luego en 1983 con la escuadra estadounidense Motorola pellizcó el podio y terminó cuarto. Hubo que esperar hasta el año 2000 para volver a brillar. El antioqueño Santiago Botero fue campeón de montaña, ganó la etapa más larga del Tour en Briançon sobre 249,5 kmts y fue séptimo en la clasificación final corriendo con la escuadra española Kelme. Dos años después fue protagonista mayor al ganar dos etapas, una de ellas la contra reloj individual sobre 52 kmts la contrarreloj individual sobre 52 kilómetros en la tierra de Bernard Hinault (Bretaña) entre Lanester y el puerto de Lorient, venciendo a Lance Armstrong, a la postre campeón y luego descalificado.

La montaña volvió a ser ganada por un colombiano en 2007 cuando el debutante Juan Mauricio Soler, el “escarabajo” más alto que ha dado Colombia (1,90 mt) conquistó la famosa camiseta de pepas rojas y el martes 17 de julio -al día siguiente de  la primera jornada de descanso– ganó en Briançon la novena etapa, la más dura de los Alpes, con los techos del Tour en las cimas fuera de categoría del Col de l’Iseran y del Galibier (2.646), que coronó primero.

Corriendo para el equipo surafricano Barloworld, ese día derrotó con 38” de ventaja a Alejandro Valverde, Cadel Evans, Alberto Contador y el líder danés Michael Rasmussen, quien luego fue retirado por dopaje. Un año después, un desconocido Christopher Froome se unió a la escuadra y terminaría 83 en su primer Tour (2008). Como dato curioso, Soler -hoy retirado del ciclismo por un grave accidente en la Vuelta a Suiza de 2011 cuando corría para Movistar- terminó 11 en la general en 2007 y fue el mejor novato a los 24 años, pero la camiseta del mejor joven la recibió el campeón, el español Alberto Contador, quien a pesar de que corría su segundo Tour, es 39 días menor que el colombiano.

Traspaso de poder

Soler tuvo que dejar el ciclismo a los 28 años pero antes del accidente había conocido a su coterráneo Nairo Quintana, sabía de sus victorias y veía que era una promesa, se habían encontrado y compartido en Pamplona y pensaban correr juntos. Para Nairo, Mauricio era su ídolo. Hoy es su relevo en Movistar y la continuidad de los escarabajos colombianos.

El “Águila de Cómbita” ha corrido dos Tours (2013, 2015), fue campeón de montaña en su primera participación a los 23 años  y ha sido subcampeón en ambas ocasiones detrás de Chris Froome y mejor joven. Ganó la etapa de montaña en el inédito ascenso a Semnoz, el 20 de julio de 2013 en su debut. Como hecho curioso, los ciclistas colombianos contabilizan tres de los 14 triunfos en el Tour, con final en cumbre el 20 de Julio, día nacional de Colombia. Nelson “cacaito” Rodríguez en 1994 en Val Thorens (Alpes), Felix Cárdenas en 2001 en Ax 3 Domaines (Pirineos) y Nairo en Semnoz (Alpes) hace tres años, su única victoria hasta ahora en La Grand Boucle. Este año, el miércoles 20 de julio, después del último día de descanso en Berna, el Tour de Francia recorre Suiza y el hermoso cantón vinícola del Valais y la etapa termina en cumbre en Finhaut Emosson, junto al inmenso lago y reserva de agua, a 1.960 mts de altura, en los Alpes. Al día siguiente será la contra reloj de montaña sobre 17 kilómetros en el macizo del Mont Blanc; la primera del Tour en esta modalidad desde 2004 cuando se realizó en el ascenso al Alpe de Huez.

La rivalidad de Froome y Nairo se acerca al famoso duelo de la Fórmula Uno en los años 80-90 entre el francés Alain Prost y el brasileño Ayrton Senna, o los combates históricos de boxeo en los 70′s entre Muhammad Ali y Joe Frazier; son de aquellos que acaparan la atención mundial y resaltan el deporte.

En la casa de Nairo se aprecian sus victorias. Llegará el amarillo a sus paredes?

A partir de este sábado, Quintana buscará destronar a Froome y alcanzar el “sueño amarillo”. Ya se vistió de rosa en Italia y ganó el Giro en 2014, y también de rojo ese mismo año liderando la Vuelta a España, de azul en 2015 al ganar la Tirreno-Adriático, y de blanco al triunfar este año en la Vuelta a Catalunya.

Pero de amarillo también se ha vestido ya, al ganar el Tour del Porvenir (2010), la Vuelta al País Vasco en 2013 y el Tour de Romandia este año. El “sueño amarillo” lleva seis años. Le queda la cereza del pastel: el Tour de Francia.

Nairo tiene sed de victoria. No el Tour ni etapa el año pasado y también era uno de los favoritos. Luego de cuatro violentas etapas de montaña a través de los Alpes suizos y franceses, en tres semanas, el sábado 23 de julio, habrá terminado la función. Y el domingo siguiente será la fiesta final del Tour 2016.

Cuando llegué a Europa en 1989, después de mi afición de niño y luego de practicar el ciclismo como aficionado en mi juventud,  yo también llevaba 6 años acariciando ese “sueño amarillo” cuando seguía cada año la presentación de los “escarabajos” colombianos en el Tour de Francia y las emocionantes victorias de “Lucho” Herrera y Fabio Parra. Nairo Quintana no había nacido.

Hoy, el menudo portento de las cumbres andinas encarna la esperanza real de victoria en el Tour, para un país en el que la bicicleta es el símbolo nacional. No será fácil y los próximos 23 días serán de infarto y ojalá la culminación de una epopeya que para nosotros lleva cuatro décadas, 714 etapas y más de 122.ooo kilómetros recorridos con millones de pedalazos colombianos.

MI SUEÑO AMARILLO: Me encantará volver  el 24 de julio a los Campos Elíseos para disfrutar con millones de personas el triunfo de Nairo Quintana en el Tour, igual que hace 27 años cuando viví la increíble victoria por 8 segundos del estadounidense Greg Lemond contra el francés Laurent Fignon, trás dos años de ausencia de las carreras por un accidente de caza que le dejó la espalda y varios órganos vitales incrustados con perdigones.

Pero esta vez la ocasión será infinitamente mas especial, por la gesta cumplida y el recuerdo agradecido a mi padre, quien me inculcó su amor por el ciclismo desde niño cuando lo acompañé varias veces en Cali a llevarle alimentos y apoyo a sus paisanos boyacenses que corrían la Vuelta a Colombia.

A sus 94 años recién cumplidos, el seguramente estará viendo por televisión en su casa en Boyacá el premio a su gesto solidario, medio siglo después.

En ese momento el Tour de Francia era un sueño difuso que ningún ciclista colombiano había intentado y ningún colombiano había imaginado que era posible llegar a conseguir.

El sueño de Nairo Quintana no sólo tiene el color emblemático del Tour de Francia, sino además el mayoritario de la bandera y el de nuestras camisetas deportivas: el amarillo.

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