Tradición y elegancia, la vigencia italiana

Italia es el primer productor mundial de vino y la fuerza de su viticultura radica en un amplio mosaico con decenas de cepas nativas, suelos de diversos origenes y un grupo de bodegas líderes de primer nivel mundial que son la punta de lanza de la calidad.

Son los miembros de un club muy exclusivo de 19 familias de consagrados viticultores, reunidos en el llamado Instituto del Vino Italiano de Calidad, con el credo de producir únicamente vinos de primer nivel y de promover esa imagen de grandes marcas.

Todos los productores son garantes de la tradición, de la innovación, y del estilo e identidad de cada región vinícola representada en el grupo.

Se presentaron por segundo año consecutivo en Londres y estuvieron algunos de los hombres más famosos de este universo de calidad. Con ellos tuve oportunidad de aprender de su sabiduría enológica, catando y discutiendo sus vinos.

La sonrisa y sabiduría de más de medio centenar de añadas

Michele Chiarlo es un hombre de una vitalidad extraordinaria, una de las leyendas de la zona del Piamonte, famoso por sus Barolos, Barbarescos y Barberas, y quien elaborará  este año su cosecha número 58!. Chiarlo fundó su bodega en 1956 en Monferrato (Barbera) en las 5 hectáreas de propiedad de su padre y dos años después elaboró su primer Barolo.

“En esa época el vino italiano no tenía presencia internacional porque los que se exportaban eran muy simples y nos tocó trabajar solos, como pioneros, junto a los enólogos Giacomo Tachis y Ezio Rivella (padres de la moderna viticultura italiana), para demostrar que se podía producir vinos de alta calidad”, me dijo Michele, recordando sus comienzos.

Sus vinos buscan la elegancia y armonía, al estilo de los grandes Borgoñas de los cuales es un fanático y en los cuales encontró su inspiración. Hoy sus hijos están completamente implicados totalmente en mantener ese estilo en todos los 23 vinos que produce la bodega en 110 hectáreas de viñas, 60 de ellas propias. El Barolo Cerequio 2004 es fantástico, fresco, especiado y profundo, a la imagen de su creador. Un vino de 94 puntos.

En Piamonte, Gaja es otro nombre emblemático, que en los últimos años ha extendido sus dominios hasta la Toscana y la distribución de vinos finos. Su dueño, Angelo Gaja es un embajador permanente, en el sentido literal, hasta el punto que nos hemos encontrado dos veces en un avión. Estaba de viaje y no vino a Londres y támpoco su hija Gaia, quien presentó el año anterior los vinos y está cada vez más implicada en la dirección.

Gaja es considerado uno de los grandes innovadores en Piamonte y quien introdujo hace 50 años la poda en verde para elevar la calidad. Situado en Langhe, sus Barolos y Barbarescos son vinos de lujo que compiten en precio con los Primeros Crus de Burdeos.

Entre la gama presentada, su vino Langhe (Barolo) Sperss 2008 es magnífico en una añada intermedia, con bello color rojo granate, notas suaves de tostados y café, frutos rojos y en boca elegante, especiado e intenso. Bien merecidos sus 94 puntos.

La toscana es una de las tres regiones más importantes en la producción de vino en Italia, y en el grupo de Grandes Marcas hay cuatro excelentes bodegas con nombres ilustres.

Como el año pasado, Priscilla Incisa della Rocchetta, la hija del marqués Nicolò Incisa (presidente de la Tenuta San Guido) que produce el famoso vino Sassicaia de la denominación de origen Bolgheri, presentó dos vinos; Guidalberto 2009 y un fantástico Sassicaia 2010, pleno de fruta, clase y modernidad, un bebé con muchos años por delante para evolucionar hacia una pieza maestra, que para mi gusto es el mejor que hasta ahora se ha producido y mereció 96+ puntos.

La verdad es que jamás había sentido taninos tan delicados y ningún vino de las añadas anteriores que había catado, me produjo tanto plácer inmediato.

Y es que el plácer y la calidad abundaron la jornada de los grandes vinos italianos, organizada con el apoyo de la revista Decanter en el histórico y céntrico Instituto de Directores en Pall Mall.  El día se inició con una presentación privada -un vino por bodega- ante los Master of Wine, que dirigió y lideró el Marqués Piero Antinori (presidente del Instituto del Vino Italiano de Calidad), continuó con la prensa especializada y los importadores y concluyó con una sesión abierta al público consumidor.

Antinori es uno de los íconos de la Italia vinícola y el creador de los famosos vinos IGT (Indicación Geográfica Típica) que permitieron modernizar la producción y elevar el nivel de los vinos de Toscana, muy encasillados en los Chianti.

Su famoso vino de mesa (Vino da Tavola) Tignanello también alcanzó en 2010 una de las notas más altas y es uno de los mejores elaborados hasta hoy. Basado en un 80% de Sangiovese, es una joya de vino, con tostados suaves, especiado, fruta densa sin ser opresiva y una persistencia y elegancia notables. Otro vino superior, en la escala de los 95 puntos.

Otro icono de Toscana, considerado uno de los personajes más relevantes en Brunello de Montalcino, fue el gran ausente del día. Aunque cada vez viajaba menos y su hijo Jacopo lo representaba, Franco Biondi Santi era una de las leyendas de Italia y sus vinos están considerados entre los más ilustres del mundo.

Franco Biondi Santi, uno de los revolucionarios del Brunello, murió el pasado 8 de abril en su casa campestre de Villa Greppo, la misma donde me recibió en marzo de 2009.

Una leyenda que perdura a través de sus vinos.

Esta foto se la tomé al frente del histórico portal de la bodega, luego de una visita y un almuerzo maravilloso en que nos ofreció un extraordinario Brunello de Montalcino Biondi Santi de 1983, vital y elegante. En Londres fue presentada la añada 2008 que perfectamente podrá recorrer otros 20 años como mínimo. Un vino de carácter, frutoso y especiado, con aromas florales y notas mentoladas, al que le dí 94 puntos.

De la Toscana me desvié entonces a su vecina Brescia, donde Chiara Lungarotti produce un sensacional Torgiano Reserva; el Rubesco Vigna Monticchio con base en las uvas Sangiovese y Canaiolo.

Chiara presentó la añada 2007 de este “single Estate” que deslumbra por sus aromas minerales que recuerdan su suelo arcilloso, notas especiadas de gran persistencia. 93 puntos bien ganados y aún mejor que el 2006 presentado el año anterior.

Y para cerrar la jornada me dirigí al Alto Adigio, donde la familia Lageder produce vinos desde 1823 y desde 2007 elabora según la biodinamia.

Alois Lageder es famoso por sus vinos blancos (Pinot Blanco, Pinot Gris y Chardonnay) que transmiten las notas calizas de las montañas Dolomitas, vinos frescos y vibrantes. Pero en esta ocasión quedé fascinado por su Lindenburg 2009, un tinto elegantísimo que produce a partir de la uva Lagrein , pariente lejano dedo de la Teroldego y que sobresale con  notas de ciruelas negras, especies, taninos sedosos, frescura y una muy notable persistencia en boca. Un descubrimiento muy interesante para cerrar con otros 94 puntos la jornada entre los grandes maestros del vino italiano.

Fue un día exigente pero la recompensa valió la pena, con personajes y vinos fantásticos, que muestran la fortaleza de una Italia vinícola que avanza gracias a la disciplina de estas familias entregadas a producir únicamente calidad, socias de un “club” de grandes vinos que decide por consenso y no por moda o imposición como cierto desacreditado político que en los últimos años manipuló el poder en Italia a su antojo para beneficio de sus veleidades y ambiciones personales.

La ambición del Instituto del Vino Italiano de Calidad es totalmente lo opuesto. Se tiene un objetivo y un horizonte común para beneficio no solo de sus bodegas sino del conjunto del vino del país. De cierta forma es una constante histórica que data del imperio romano; llevar la buena vid al mundo. Y los italianos han sido grandes pioneros y embajadores de las vides y por ende, de los vinos.

Instituto del Vino Italiano de Calidad: Es una asociación que reune a 19 de las más importantes bodegas familiares, todas ellas grandes marcas que tienen como credo la excelencia y calidad vinícola y el objetivo común de promover el vino italiano de primer nivel a través del mundo.

Su presidente actual, el Marqués Piero Antinori, es precisamente uno de los productores más conocidos en el mundo y asume su papel como conferencista, embajador y promotor, en las diferentes presentaciones anuales del Instituto a través del mundo; Australia (Sidney y Melborne), Corea del Sur, Singapur, Rusia (Sochi y Moscú), Canadá (Toronto y Montreal), Japón (Tokio), Brasil (Sao Paulo), Estados Unidos (New York y San Francisco) y Londres.

Las bodegas que lo integran son Alois Lageder, Ambrogio e Giovanni Folonari Tenute, Antinori, Argiolas, Biondi Santi Tenuta Greppo, Ca’ del Bosco, Carpenè Malvolti, Donnafugata, Gaja, Jermann, Lungarotti, Masi, Mastroberardino, Michele Chiarlo, Pio Cesare, Rivera, Tasca d’Almerita, Tenuta San Guido, y Umani Ronchi.

3 comentarios en “Tradición y elegancia, la vigencia italiana”

  1. Chache Ruiz dice:

    Genial articulo. Gracias por publicarlo. Seguid así

  2. Sassicaia dice:

    Dear Mr Rincòn,

    It was nice seeing you in London at the Grandi Marchi Tasting. Thank you very much for your very nice article, we are very happy that you appreciated our wines. Please contact us should you be travelling in our region, we would be delighted to organise a visit to our winery.

    Kind regards,

    Priscilla Incisa della Rocchetta
    Tenuta San Guido
    Società Agricola CITAI SpA
    Loc. Capanne, n. 27 – 57022 BOLGHERI (LI)

  3. Valentina dice:

    Estimado Sr. Rincón,

    Muchas gracias por el artículo y por contribuir a recordar el tan querido, por todos nosotros y personas en todo el mundo, el Dott. Franco.

    No dude en contactarme por cualquiera necesidad u información que haga falta.

    Saludos desde Toscana,

    Valentina Gherardi
    Export Executive Jacopo Biondi Santi JBS srl