Burbujas para el deleite en Navidad, Año Nuevo y Reyes

Qué mejor ocasión que los días de Navidad, Año Nuevo y Reyes para celebrar con finas y vibrantes burbujas estos festivos en familia, junto a amigos y seres queridos!

La costumbre nos dicta que las Champañas, Cavas y espumantes en general, son invitados ideales y compañeros de la alegría en estas fechas de fin de año y de inicio de un nuevo calendario gregoriano. Ah! y en febrero será el año nuevo chino y en septiembre el hebreo.

Y aunque no hay reglas fijas para celebrar, ciertamente la época se presta para liberar las burbujas festivas, tal como nos ocurre en los cumpleaños, bodas, nacimientos, aniversarios y cualquier otra ocasión feliz. Es que los espumantes están para acompañarnos siempre!

Por ello, luego de otro intenso año de catas he triplicado mi selección personal del 2011 y las opciones, para que usted tenga la posibilidad de escoger en tiendas especializadas, vinotecas, supermercados y si está de viaje, en almacenes libres de impuestos (Duty Free), las Champañas, Cavas y espumosos para cada momento.

Este año acudieron a la cita diez productores, seis franceses, tres españoles y un argentino, que representan un amplio espectro y elaboran botellas de interés especial por las características del vino, el renombre, la calidad y la innovación. Y en total les presentaré 15 vinos para esperar e iniciar el 2013.

En orden alfabético corresponden a las Champañas Beaumont des Crayères, Cattier, Charles Heidsieck, Deutz, Drappier y Taittinger; las Cavas Freixenet, Muga y Segura Viudas, y el espumante rosado de la bodega Schroeder, en la Patagonia argentina.

Al organizar la cata establecí cinco categorías que responden a las gamas y a la relación de precio, de manera que la apreciación gustativa tuviera un hilo conductor de fácil comprensión y que a usted el resultado le ofrezca mayor claridad en el momento de escoger sus botellas para disfrutar en las fiestas. Ah! Recuerden la temperatura de servicio, entre 6 y 8º, que a veces se olvida en medio de tantas emociones.

Las burbujas festivas comienzan, en orden ascendente, con el espumante argentino y las Cavas, seguidas a continuación por los grupos de Champañas; primero las Clásicas, luego las Premium, posteriormente la categoría de Vanguardia y para terminar, las Champañas de Prestigio, que son las cuvées mas finas y exclusivas de los productores.

Aclaro que la categoría Vanguardia corresponde a Champañas tipo Premium que por su innovación y características marcan tendencias. Destaco además que varios productores decidieron enviar sus cuvées de Prestigio y que una de ellas, Amour de Deutz 2005, es primicia mundial. Apenas ha salido al mercado y nuestra cata fue una de las primeras antes de su comercialización en 2013! Fantástico.

ESPUMANTE: Coloquialmente a cualquier vino espumante la gente le llama Champaña pero legalmente sólo tienen ese derecho los vinos espumantes producidos en la región francesa de Champaña, delimitada a un área específica y empleando únicamente seis cepas autorizadas por reglamento, entre las cuales Pinot Noir, Pinot Meunier y Chardonnay suman el 99.5%. Es decir que una Champaña es un vino espumante pero no viceversa.

Técnicamente los espumantes son vinos con gas disuelto que se consigue con una segunda fermentación dentro de la botella cerrada o en depósitos al añadir una dosis de azucar. Se producen en muchos países del mundo y tienen distintos nombres según origen o tipo: Champaña, Cava, Proseco, Brut, Spumante, Espumante, Sparkling, Blanquette, Crémant, Sekt, Clairette, entre los más conocidos.

En la cata, lo interesante detrás de este vino espumante, es lo exótico por procedencia, tipo, composición, frescura e importancia. La categoría y la calidad de los espumantes en Argentina, ha despegado sustancialmente en los últimos tres años, con botellas de gran nivel elaboradas con Chardonnay, Pinot Noir y la uva blanca típica del pais, Torrontés. Segun mis colegas suramericanos, este es uno de los segmentos que más ha crecido en el mercado autral y tiene mayor auge en este momento que el hemisferio sur goza del verano!.

1- Rosa de los vientos. Es un Rosé Nature (espumante rosado seco) con menos de 3 gramos de ázucar residual, producido por la joven Bodega familiar Schroeder, fundada en 2002 en el clima seco de la Patagonia argentina. Me impacto positivamente la primera vez que tuve ocasión de probarlo (recién lanzado), durante mi vista a la bodega en noviembre de 2009. El enólogo Leonardo Puppato creó esta joya 100% Pinot Noir en el valle de suelos arenosos y pedregosos de San Patricio del Chañar, donde los vientos constantes pero moderados favorecen la sanidad de los viñedos. De allí el nombre y su etiqueta. El vino es muy cuidado, elegante y complejo, gracias a la selección manual de la uva y una crianza de 24 meses. De color rosado fresa, tiene burbujas finas y delicadas y desprende aromas frutales de cereza, manzana y trigo. En boca es muy refrescante, con un ataque acidulado, notas de fresas ácidas, miel tostada suave y toronja. De final largo y fresco, es un espumante que va perfecto como aperitivo pero igualmente acompañando una cena de mariscos o carnes blancas. Hoy se producen 80.000 botellas anuales.

CAVAS: Es el espumante español por excelencia, con una producción anual de 210 millones de botellas, de las cuales un 60% se exporta mundialmente. La Cava se elabora siguiendo el método tradicional de producción de Champaña, fundamentalmente en la zona del Penedés (Cataluña), utilizando cepas autóctonas como las blancas Macabeo, Parellada, Xarel-lo, Subirat (Malvasía) y además Chardonnay. Entre las tintas se emplean la Garnacha, Monastrell (Mourvèdre), Pinot Noir y la muy rara Trepat, del área de Conca de Barberà.

La producción también está autorizada en ciertos municipios de Valencia (Utiel-Requena), Rioja y Navarra. Hay miles de etiquetas (6.500 productores), pero mi ecléctica selección se fijó en tres casas partuculares; la centenaria e innovadora Freixenet, la joven Heredad Segura Viudas (1969) y la reconocida Bodega Muga en Rioja.
Burbujas de lujo desde la Patagonia, Rioja y Penedés.

Burbujas de lujo desde la Patagonia, Rioja y Penedés.

2- Conde de Haro. Este Cava tiene un origen singular y una producción limitada de apenas 20.000 botellas. Es el vino espumante que elaboraba para el consumo de la familia la renombrada Bodega Muga en Rioja (Haro) y que gracias al impulso de su joven y dinámico gerente Manuel Muga, se ha puesto a la venta al público. La conocí en noviembre en el Encuentro de Decanter cuando la probé con Manuel y me encantó. Con la Master of Wine Sarah Jane Evans, la presidente de mi panel de cata en el concurso de DWWA, coincidimos en reconocer su excelente calidad, apoyada en un corte de 90% Viura (Macabeo) y 10% Malvasía, plantadas en la misma zona arcilloso-calcárea de donde procede el famoso Rioja Gran Reserva Prado Enea. Muga es una de las únicas tres bodegas riojanas que elaboran Cava y además la produce rosada, a partir de Garnacha. Para estas fechas la he vuelto a catar y compruebo sus burbujas finas, su carácter elegante y frutal y su frescura indudable, con notas de manzanas amarillas y peras, tonos acidulados y cítricos muy suaves y algunos dejos de vainilla, miel de acacia, y mineral. Largo y vibrante, es un Cava que por su origen, crianza y paso por barriles de madera de mil litros, creo que aceptará una guarda interesante de al menos un par de años y evolucionará hacia notas tostadas. Pero la verdad es desde ya un excelente aperitivo y tal vez no valga la pena esperar.

3- Reserva Heredad, de Segura Viudas. Este es el Cava más premiado de la Bodega y ciertamente una de las botellas más llamativas del mercado, gracias a un diseño lujoso e impactante que nunca pasa desapercibido. Se trata del vino Brut Reserva (11 gramos de azucar por litro) de la joven bodega, que comercializa sus vinos desde 1969, y se beneficia de una larga crianza de 30 meses. La conocí hace seis años en una cata de vinos de España y me sorprendió tanto que una de ellas hoy hace parte de mi repertorio de “botellas-floreros” en casa. La Reserva Heredad está elaborada con vinos de las mejores añadas y tiene como base el Macabeo (77%) más un 33% de Parellada, lo cual le da una gran estructura que favorecerá una guarda media. Me agradó su color amarillo ligero color paja, la fineza de sus burbujas y las notas ligeramente torrefactas de café y pan tostado, junto con frutos maduros tipo higos y albaricoque. En boca tiene una gran complejidad y la visualizo acompañando mariscos y pescados fuertes, carnes blancas y postres elaborados con queso. Este Cava fue uno de los más reconocidos en 2011, cuando obtuvo la medalla de oro en el Concurso Mundial de Bruselas y plata en Decanter (DWWA).

4- Reserva Real Freixenet es un Cava de lujo, elaborado con vinos de diferentes añadas (20% de reserva), siguiendo el estilo de grandes cuvées francesas. Su base es un 80% Macabeo, acompañado de Parellada y Xarel-lo (un 10% de cada uno). Es la segunda vez que tengo contacto con esta Cava especial, del tipo Gran Reserva, que porta una etiqueta entre tradicional y espartana, simple y llamativa, en una botella elegante y mucho más discreta que la ya icónica de Cordón Negro. Se presenta con un color muy cítrico, amarillo ligero con reflejos de trigo, de burbuja abundante pero fina. Esperaba notas mas tostadas y ligeramente almendradas y me encontré con notas frutales de manzana ácida y granadilla, notas suaves de levadura y un final largo y vibrante, con marcada acidez. Es un Cava elegante pero creo que una guarda de al menos tres años le dará un carácter más almendrado y reposado, con lo cual será ideal para carnes. En el momento me parece interesante para disfrutarlo con un pavo almendrado. Otro vino premiado internacionalmente, con medalla de oro en Mundus Vini 2010, en Alemania.

CHAMPAÑAS CLASICAS (BRUT): Este grupo lo integran las llamadas Champañas de tradición, generalmente de ensamblaje y sin añada (NV: Non vintage o Non Millésimé), que son los vinos más representativos y constituyen entre el 80 y el 85% de la producción total de Champaña, que anualmente se aproxima a los 34o millones de botellas. Son las Champañas de menor precio en el mercado, pero este se incrementa según factores como el tipo de elaboración, el porcentaje de vinos de reserva empleado, la calidad y localización de los viñedos, el prestigio e historia del productor, entre otros.

Por su frescura son las perfectas Champañas aperitivo pero por su complejidad pueden acompañar incluso una cena. Son secas, del tipo Brut -hasta 12 gramos de ázucar por litro- pero incluí una curiosidad: una Champaña del tipo Brut Natural (también llamadas Brut Zéro), que tiene menos de 3 gramos y es 100% Pinot Noir.

Una trilogía de Bruts refrescantes para iniciar la fiesta.

5- Drappier Brut Nature Zero Dosage André et Michel. La casa Drappier es bicentenaria (1808) y original, y sus Champañas reflejan ese espíritu. Está ubicada en Urville (Aube) y sus cavas son las únicas que datan de la época medieval (1152) cuando fueron construídas por los monjes cistercienses, quienes llevaron el Pinot Noir a la región. Las cavas figuran entre las más extensas de Europa y son de las pocas que no fueron dañadas durante la segunda guerra mundial ni en los incendios de los años 50. Drappier es una bodega familiar, un productor boutique e independiente de los grandes grupos, cuyas Champañas se caracterizan por la fineza, exhuberancia y excelente relación calidad/precio. La cuvée Brut Nature es única: 100% natural (sin filtrado), sin adición de dióxido de azufre (empleado para evitar la creación de micro-organismos) cuando la mayoría de productores agrega hasta un 5%, sin ningún licor de expedición añadido (Zéro Dosage) y tan sólo subsisten 2 gramos de azúcar residual natural por botella. Es una Champaña 100% Pinot Noir, en realidad lo que se llama un Blanc des Noirs,pero varietal porque se elabora con una sola uva tinta de las dos autorizada (La otra es el Pinot Meunier). Diría que esta es una Champaña en su expresión más pura y es sorprendente por su viveza y frescura frutal. De color amarillo dorado y una burbuja corta, despliega aromas de peras y melocotón y en boca es amplia, refrescante y exótica, con notas de mango verde, vervena, ciruela ácida y un toque de manzanas. Excelente aperitivo que puede acompañar una entrada de pasabocas.

6- Deutz Brut Classic (NV). Esta es una de las Champañas más interesantes en el mercado, de una regularidad a toda prueba, fresca, vibrante y de notas cítricas muy elegantes. Es la carta de presentación de la respetada casa Deutz, fundada en 1838 en Aÿ (comuna clasificada Grand Cru), y muy apreciada por los conocedores por su balance y finura dentro de las cuvées clásicas. Se trata de una Champaña elaborada como un ensamblaje de distintas añadas provenientes de entre 20 y 30 Crus diferentes que resultan en un vino delicado y de gran balance con 1/3 de cada uva principal en su mezcla. Guardo un momento especial de ella celebrando el Año Nuevo 2003 en Londres con mi amigo escritor y periodista Martín Murphy, ganador del Premio Juan Rulfo de novela corta en 2004, ocasión en la que preparé un tradicional arroz con coco y camarones del pacífico colombiano. Confieso que es una de mis Champañas preferidas por su equilibrio entre complejidad y frescura. En la cata reveló un color amarillo palido, con burbujas finas y constantes, nariz muy aromática con toques cítricos y de frutos blancos, y en boca una explosión de frescura de toronjas y limas, peras, melocotones, cáscara de naranja, miel del bosque y notas finales de pan brioche y almendras. Joven aún, es una de las Champañas Bruts NV que mejor se prestan para añejar unos años, cuando revelará nuevas y más compleas sensaciones. Pero para estas fiestas es perfecta como aperitivo gracias a su acidez y frescura e irá perfectamente con entradas de frutos de mar, crustáceos, langosta, un plato de gambas e incluso carnes blancas como el mismo pavo de la cena.

7- Charles Heidsieck Brut Réserve (NV). Otra Champaña innovadora y muy apreciada por su filosofía de calidad y su “regla de oro” desde hace 20 años, cuando su enólogo Daniel Thibaud decidió emplear un 40% de vinos de reserva y crear una Super Champaña Brut, “Mis en Cave“, tipo Premium, que se convirtió en una referencia. Su sucesor Régis Camus ha perpetuado esa sabiduría y para celebrar los 150 años de la renombrada casa, en octubre de este año se hizo un relanzamiento de la marca, con nuevas botellas (más elegantes) y nuevas etiquetas (más modernas). Charles Heidsieck nació en 1851 en Reims y lleva el nombre de su fundador (Charles-Camille), sobrino de Florens-Louis Heidsieck, quien fundó en 1785 la casa de champagne Heidsieck & Cie. Por procesos de relaciones familiares, los sobrinos dividieron la compañía en tres empresas y marcas distintas de Champaña: Charles Heidsieck, Piper Heidsieck y Heidsieck & Cie Monopole. Las dos primeras pertenecen hoy al grupo de lujo EPI y la última a Vranken, que es también propietaria de las champañas Pommery y Charles Lafitte. De las tres Heidsieck, la “Champaña Charles”, como se le conoce en Estados Unidos, es la más apreciada por los enófilos. La historia reconoce a Charles Heidsieck como el gran embajador de la champaña en Estados Unidos y pieza fundamental de la popularización de su consumo en Estados Unidos. Hoy día, la casa produce 3 millones de botellas anuales (80% se exporta) distribuídas en cinco etiquetas diferentes, dos de ellas rosadas. Me gustó desde que la conocí en los años 90 cuando vivía en Bélgica, y guardo un maravilloso recuerdo de la Mise en Cave 1993 de etiqueta verde oliva que fue el aperitivo en 2008 para una extraordinaria cata de los primeros Grandes Crus de Burdeos en Bogotá ofrecida por mi gran amigo enófilo Fernando España. Ahora he degustado la última producción (Mise en Cave 2008) con la nueva y elegante botella de vistosa etiqueta, de la cual desaparece la mención Mise en Cave, al parecer porque confundía el consumidor. La Champaña sigue siendo maravillosa y los vinos de reserva -de 10 años en promedio- la otorgan una increíble compledidad y madurez gracias al ensamblaje de 60 Crus seleccionadas (50% Chardonnay + 50% Pinot Noir) y 36 meses de maduración. De color amarillo dorado, despliega en nariz aromas de frutos secos, peras, manzanas y almendras, y en boca su ataque es elegante y refrescante, con notas de duraznos, ciruela amarilla, torta de pasas de navidad, coco, caramelo y notas suaves de café tostado. Su final largo y fresco la hacen ideal para acompañar los primeros platos y las carnes blancas, pero si a usted le gustan las champañas maduras con notas de nueces, yo le aconsejo que guarde un par de botellas en la cava para recibir el Nuevo Año de 2018. Creo que bien vale la prueba.  

CHAMPAÑAS PREMIUM:En esta categoría están incluídas las Champagnes millesimés, de alta calidad, que en total no representan más del 6% de las ventas totales pero son un gran vector de comunicación junto a las líneas de vanguardia y prestigio. Prácticamente todas las principales casas y productores de Champaña elaboran vinos premium pero sólo en las buenas añadas o mezclando varias de ellas. Puede tratarse de Champañas de ensamblaje o también varietales y el vino empleado puede provenir de distintas áreas y viñedos.

8- Taittinger Brut Millésimé 2005. Esta casa, fundada en Mailly en 1734 (la segunda después de Dom Ruinart en 1729), es una de las pocas bodegas familiares que quedan y es la mayor propietaria de viñedos (288 hectáreas), que suplen la mitad de las necesidades para producir 6 millones de botellas anuales. Taittinger es una casa familiar que ha superado diversas crisis, tiene su sede en Reims desde 1931 cuando la adquirió Pierre Taittinger, y hoy es presidida por su nieto Pierre-Emmanuel Taittinger; dinámico embajador de la denominación de origen y uno de sus dueños con el Banco Crédit Agricole Nord-Est. Una de las características de estilo de la Champaña Taittinger es su alta proporción de Chardonnay en los ensamblajes, como es el caso en su cuvée 2005 integrada con Pinot Noir por partes iguales y madurada por seis años. Esta botella millésimé salida al mercado en abril pasado, es una Champaña de placer y finas burbujas. De color oro pálido, es un vino todavía joven, elegante y de cuerpo, que ofrece notas de manzanas, ciruelas, almendras y pan de miel. En boca  es fresco y largo, con notas cítricas de naranja ácida y mandarina, frutos secos y miel joven. Es una Champaña exótica que permite una guarda de mínimo cinco años y que gracias a su estructura compleja acompañará perfectamente la cena y el pavo de Navidad.

9- Drappier Grande Sendrée 2004. Es la cuvée más compleja de la casa y proviene de una parcela de 2 hectáreas plantadas hace más de 70 años, que fueron cubiertas de cenizas luego de los incendios de Urvile en 1838. La botella reproduce los envases artesanales del siglo 18 y el nombre deriva del francés antiguo: grandes cenizas. Esta Champaña se elabora sólo en las grandes añadas, con vinos de reserva que se maduran en toneles de roble de gran capacidad (Foudres) y pueden permanecer hasta 2o años debido a su lentísima oxidación y poca influencia de la madera. La añada 2004 es un ensamblaje de 60% Pinot Noir y 40% Chardonnay y tuvo una producción limitada a 7.000 botellas. Es una Champaña compleja y mineral que deja traslucir por momentos los suelos calcáreos de la parcela y es dominada por notas de frutos secos y confitados, especias y miel de acacia. De color amarillo ambar, tiene burbujas finas y discretas y en boca es elegante, compleja y equilibrada, entre notas ligeramente almendradas, mieles, cera de abejas, ciruelas y pasas. Es una típica Champaña gastronómica, de gran cuerpo y estructura, ideal para acompañar un plato de frutos de mar o una langosta. Sus notas finales ligeramente tostadas, son invitadoras.

CHAMPAÑAS DE VANGUARDIA. La idea de establecer esta categoría es destacar aspectos innovadores e interesantes que las distancian de las gamas tradicionales.

10- Charles Heidsieck Rose 1999. Refinada y compleja, la sitúo en un escalón intermedio entre las categorías Premium y Prestigio. Al final me decidí a calificarla de vanguardia porque es una de las mas elegantes, y más premiadas  y prestigiosas Champañas rosadas Millésimé del mercado, sin llegar al precio -a veces exorbitante- de las cuvées de lujo de las grandes marcas. En ese sentido, Charles Heidsieck está a la vanguardia porque ofrece un producto de lujo a precio de Premium. Además, su ensamblaje es atípico; Chardonnay (93%), con apenas un 7% de Pinot Noir, es decir, prácticamente un Blanc de Blancs “teñido”. Con etiqueta renovada (la botella también cambiará en la nueva añada), esta Champaña es un compendio de placeres, desde su color rosado salmón con tonos naranja que muestran su evolución, su efervescencia lenta y de burbujas finas, y la nariz que despliega aromas de frambuesa, granada y pomarrosa. Pero donde más sorprende es en boca porque gracias a su evolución desarrolla una compleja gama de sabores, desde los frutos secos, piña madura y confitados en el ataque, hasta notas minerales de sal marina, cera de abejas, mazapán, higos y cereza marrasquino en su desarrollo. De final largo y elegante, es una delicia de Champaña que acompaña con generosidad un foie gras, un pescado a la parrilla o una carne blanca suave. Perfecta además para celebrar aniversarios.

11- Taittinger Prélude (Grands Crus NV). Esta es una apuesta innovadora porque producir una Champaña Non Millésimé a partir de viñedos exclusivamente clasificados Grand Cru es inusual y un riesgo. Taittinger lo aceptó y ha triunfado con Prelude, que cada vez que pruebo me convence más. Es un ensamblaje por partes iguales de Chardonnay y Pinot Noir, con vinos de reserva de al menos cinco años, que resultan en una Champaña poderosa, fresca y floral. Es de color amarillo pálido con tonos brillantes, burbujas finas y nariz dominada por notas minerales y cítricas, vervena, canela, limón y gengibre. En boca es sútil y envolvente, primero con tonos frutales de melocotón, miel de acacia, manzana verde y flor de saúco y luego almendras y avellanas, mango y acidulados. Tiene un largo final de boca y dada su complejidad y delicadeza puede ser un refrescante preludio -tal como su nombre- o compañera de una cena de frutos del mar, de pescado a la parrilla o de carnes blancas. Igualmente, la guarda beneficiará la evolución de las notas de nueces y tostadas y en un par de años estará en un punto ideal. La edición actual corresponde a vinos de 2004 -aunque no está escrito en la etiqueta- y este año he seguido su evolución en tres catas previas; en febrero durante la Cumbre de Champaña en Londres, en marzo en el tasting anual y en octubre en la experiencia londinense con Bettane y Desseauve. Es una Champaña cautivante y con una producción de 100 mil botellas está ampliamente difundida en los grandes almacenes y tiendas libres de impuestos en los principales aeropuertos del mundo.

12- Cattier Brut Blanc de Noirs. Una Champaña expresiva y compleja, elaborada por otra bodega familiar, Cattier, que es dueña de viñedos desde 1763 pero comenzó a producirlas con su nombre apenas en 1918 en Chigny Les Roses. Actualmente elabora un millón de botellas anuales de 18 tipos diferentes de Champaña, pero además es propietaria de una segunda marca de alta gama, Armand de Brignac, conocida como “As de espadas”, que es una de las más costosas del mundo y aprecian los millonarios y celebridades (El actor Don Johnson pagó en junio de 2011 en Londres en una subasta, US$ 190.000 por una botella dorada gigante llamada Midas que contenía un volumen similar a 40 botellas normales. Es decir a US$ 4.750/botella!). Afortunadamente para el común de los mortales el precio de este deliciosa, afrutada y “plateada” Champaña Blanc de Noirs, es 1.200 veces más económica que la de Johnson. Con un ensamblaje 70% Pinot Noir y 30% Pinot Meunier, y 10 gramos de azúcar residual por litro, es afrutada y compleja, ideal para una cena gastronómica. Tiene un color amarillo ambar claro, nariz de frutos maduros (uvas, ciruelas, cerezas) y en boca es amplia con toques de nueces y almendras, cerezas, peras y frutos secos. De gran riqueza aromática y persistencia, es una Champaña para acompañar desde carnes blancas o rojas, hasta pescados, crustáceos y quesos; una Champaña de gran cuerpo, vinosa y gastronómica.

CHAMPAÑAS DE PRESTIGIO. Son las Champañas de alta gama, la cuvée de lujo que las casas productoras más renombradas elaboran únicamente en las grandes añadas, generalmente son millésimés, sus precios superan fácilmente los US$100 por botella y en ocasiones pueden llegar a cifras de hasta cuatro dígitos según la exclusividad y la cosecha. Este año tengo la oportunidad de presentarles por primera vez tres Champañas de esta gama, provenientes de dos casas de alcurnia y de una cooperativa nacida en 1955.

13- Clos du Moulin Brut Premier Cru. Contrario a la tradición, la Champaña de lujo de la  casa Cattier no es Millésimé pero proviene de una parcela única de 2.2 hectáreas (Clos de Moulin), situada en la mítica Montaña de Reims. Es un ensamblaje de Chardonnay y Pinot Noir por partes iguales, de tres añadas diferentes seleccionadas por su calidad y capacidad de envejecimiento -en nuestro caso 2002, 2003 y 2004- y con una producción limitada a 20.000 botellas, todas numeradas. La que recibí para la cata era la 1382 y su forma robusta y menos redondeada se aprecia en la foto superior de las champañas de vanguardia. Es una cuvée de color amarillo quemado, burbujas vivaces y persistentes, nariz muy sútil, con aromas frutales (albaricoque, fresas, cerezas e higos), y de boca cremosa, potente y compleja, con notas almendradas, de pan de miel y de ciruelas pasas. Su persistencia final es notable y su complejidad le permite acompañar todo tipo de momentos; puede ser un aperitivo excepcional, pareja del foie gras, compañera de los frutos de mar, de un atún o de un salmón ahumado, de carnes blancas o rojas, de quesos y hasta de una torta de frutas gracias a sus 10 gramos residuales de azúcar/litro. Me quedó la sensación de que fue muy anticipada mi degustación y de que esta botella perfectamente habría podido soportar una década de guarda, como mínimo. Desde un punto de vista enológico, es una Champaña compleja pero muy joven y tendrá mejores fases para su consumo y un deleite mayor.

14- Nostalgie 1999. Es la cuvée más exclusiva de la pequeña, pero seria y dinámica cooperativa Beaumont de Crayères, en Mardeuil, a 3 kilómetros de Epernay, uno de los centros neurálgicos de la Champaña. La marca se creó en 1958, elabora anualmente medio millón de botellas en nueve etiquetas diferentes y exporta el 80% de su producción. Los 240 socios son dueños de 86 hectáreas de viñedos de alta calidad (de un total de 180 en el área), ubicados en un terreno de guijarros en los que sobresale por su gran calidad el Pinot Meuniere, que sin embargo no entra en el ensamblaje de Nostalgie. Este vino de alta gama es la cuvée más cuidada de la casa y se elabora únicamente en grandes añadas. De esta última (1999) se produjeron apenas 5.000 botellas que salieron a la venta en 2012. Es una Champaña refinada, elegante y muy auténtica, compuesta en un 65% por Chardonay y el resto Pinot Noir, que proviene de una selección de los mejores vinos; una parte de los cuales pasa por barrica. Tiene carácter, presencia, y está a punto para tomar. De color amarillo ambar claro y burbujas finas, en nariz sobresalen los aromas ligeramente tostados y de nueces, mientras que en boca es compleja, con notas de almendras, miel quemada, pan de especias, vainilla y frutos secos. Es de gran persistencia, muy refrescante, y por su estructura y fuerza va bien con salmón fresco, langosta y carnes blancas.

15- Amour de Deutz 2005. Es la Champaña de lujo de de la casa y ha sido una fortuna poder degustarla porque apenas está saliendo al mercado y su comercialización empezará en 2013, aunque todavía se encuentran algunas botellas 2002. Fue un placer anticipado, tanto por la primicia como por su excelsa calidad y su juventud. Es un niño, un vino que está naciendo y que nos deleitará por una década o más. Quedé con el dilema porque mi referente era la añada 1999 que había disfrutado con mi esposa en 2009 y fue una Champaña de una frescura, complejidad y persistencia increíbles. Esta última producción conserva las características, guarda la elegancia y la sentí más armoniosa y superior, probablemente porque la añada 2005 fue más rica y homogénea gracias a un clima casi perfecto. Amour de Deutz es un Blanc de Blancs de gama alta, una Champaña gastronómica elaborada con Chardonnay proveniente de viñedos Grand Cru situados en tres sectores diferentes, que es perfecta como aperitivo acompañando caviar o carpaccios pero que será superior con los platos de frutos del mar, langosta, pescados fuertes tipo atún o salmón (como en mi cata), y hasta carne ligeramente sazonada. De color amarillo pálido y brillante, la nariz se expresa con aromas de flores blancas, notas cítricas de toronja, mandarina y mango verde, y en boca es delicada, refrescante y densa. Es una Champaña con mucho cuerpo, que en boca inicia con notas ligeramente aciduladas y luego despliega tonos minerales suaves, trufas, notas vanilladas y de vervena, que persisten por largo tiempo e invitan a soñar. Es cierto que los momentos únicos merecen vinos únicos, pero para un placer total y un deleite sin cargo de conciencia, hay mucho más por esperar en los próximos años de esta cuvée excepcional de armonía y equilibrio, de este Amour de Deutz, que es…un amor de Champaña!.

Salud! y les deseo a todos, una Feliz Navidad!.

BURBUJAS EN CIFRAS: Los vinos espumantes son parte esencial del mercado mundial y Francia es el líder con una producción anual de 55o millones de botellas, de las cuales 340 millones son Champañas y de ellas 150 millones se exportan. Alemania es segundo y produce 360 millones de botellas de espumantes (Sekt), seguido de Italia con 300 millones (fundamentalmente Prosecco y Spumante), Rusia 290 millones y España 225 millones de botellas de Cava, de las cuales exporta 130 millones.

Mientras Alemania y Rusia consumen prácticamente todo el vino espumante que producen, Francia y España son líderes en exportación. España se beneficia de la buena relación calidad/precio de la Cava, en tanto que para Francia la Champaña es uno de sus emblemas mundiales.

Existen 15.600 viticultores independientes en la región de Champaña que son dueños del 88% de los viñedos, pero apenas unos 4.700 producen su propia Champaña. En total existen 9.700 diferentes marcas de Champaña, 65 cooperativas y 284 negociantes y casas productoras, que compran la mayor parte de la uva a los viticultores independientes para suplir sus necesidades. Dentro de estas grandes casas de Champaña hay 12 grandes grupos que representan poco más de la mitad de la producción (55%), dentro de la cual las Champañas Brut NV representan entre un 80 y un 85% de las ventas mundiales.

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