Los Lurton, una familia que vive para el vino

Es uno de los apellidos más ilustres de Burdeos y una familia íntimamente vinculada a varios de los mejores vinos del mundo y a la búsqueda de la excelencia.

Suman una veintena entre hermanos y primos, y son dueños o directores de 30 propiedades y poco más de 1.300 hectáreas de viñedos en Burdeos, Languedoc, España, Australia, Portugal, Chile y Argentina. Son los Lurton.

La dinastía Lurton (de izquierda a derecha): delante, Christine, Marie-Laure, Sophie, Edwige y Bérénice. Atrás, Marc, Denis, Gonzague, François y Jacques.

Se les puede considerar como una dinastía de grandes vinos, con una serie de rasgos comunes que además de las seis letras incluyen dedicación permanente a la calidad, un espiritu abierto, sencillez y amabilidad a toda prueba. La calidad de sus vinos va de la mano de su apreciada calidad humana.

Muy presentes en la ribera izquierda de  Burdeos (Médoc) y en Pessac-Léognan, los Lurton son un ejemplo específico del valor de los châteaux familiares en el mundo del vino, al cual están vinculados desde su dinámico abuelo Francois, iniciador de la saga en 1923. Sus hijos André, Lucien, Simone y Dominique la continuaron y hoy sus herederos están al frente de las propiedades, ocho de ellas Crus Classés.

Las sinergias entre las distintas ramas del árbol familiar son evidentes. André el creador de la denominación Pessac-Leognan, es hoy el patriarca de la familia con nueve dominios que alcanzan las 630 hectáreas. A sus 88 años, continúa activo pero el protagonismo lo tienen ahora cuatro de sus 7 hijos, junto a siete de los 11 de su hermano Lucien (hoy retirado y quien legó a cada hijo un château) y los cuatro de su hermano Dominique. Todos ellos constituyen la nueva generación de los Lurton.

Los dominios en Francia se extienden a las denominaciones Margaux (siete), Barsac, Haut-Médoc, Moulis, Saint Estèphe, Pessac-Léognan (siete), Bordeaux, Bordeaux Superior, Entre Deux-Mers, Lussac-Saint Emilion y Languedoc. Además, Pierre Lurton es el director de los famosos châteaux Cheval Blanc, Primer Grand Crus Classé “A” de Saint Emilion y el Château d’Yquem, Primer Grand Cru Excepcional de Sauternes.

Selección de vinos 2005 de los Lurton (De izq. a der.): Climens, Marjosse, Reynier, Camarsac, Villegeorge, Dauzac, Desmirail, Durfort Vivens, Brane-Cantenac, Bouscaut y Couhins.

Creo sin temor a equivocarme que los Lurton son la única familia en el mundo que tiene tantos miembros trabajando al tiempo en la industria del vino, elaborando vinos de calidad en distintas gamas y diversos países, aunque es Francia y Burdeos su epicentro y en las denominaciones Margaux y Pessac Léognan están situadas la mayoría de propiedades.

La única familia que guarda cierto parecido, son los Moueix (otro apellido de seis letras), propietarios y negociantes instalados desde 1929 en Libourne -la orilla derecha- y originarios del departamento de Corrèze en el centro de Francia. Conocidos por su presencia dominante en Pomerol, los Moueix son bastante menos numerosos.

Aunque nos encontramos regularmente en Burdeos o Londres, nunca había tenido ocasión de reunirme con tantos a la vez. Ese momento no es fácil ni para ellos mismos debido a sus agendas tan diversas y de hecho la numerosa familia ha establecido anualmente en julio el “día Lurton” para poder encontrarse.

“Los Lurton del vino” vinieron a Londres a presentar todas sus etiquetas en la sede histórica en Pall Mall, del Royal Automobile Club, que organizó el 13 de mayo de 1950 en Silverstone el Gran Premio inaugural del campeonato mundial de Fórmula Uno. Es decir, el evento fue perfecto para reunir dos de mis pasiones, los vinos y el automovilismo. Anteriormente sólo habían tenido un acto similar en noviembre de 2011 en Nueva York. El próximo será en 2013 en Canadá, según me confirmó Jacques Lurton, quien actua como presidente y promotor del grupo familiar.

Jacques Lurton. Su padre André, es un gran aficionado y coleccionista de autos clásicos.

“Nuestra idea es promover el nombre Lurton, y que sin importar el vino, cuando la gente mire la etiqueta decidan comprarlo porque lo reconocen como un nombre asociado a calidad en el mundo del vino”, me explicó Jacques, quien produce vinos en Burdeos y en la isla de Kangoroo en Australia, donde anualmente pasa cinco meses de su vida.

Vinieron diez Lurton que presentaron 36 vinos y además una cata magistral con otros 13 (doce de la excelente cosecha 2005) y una cena de gala con invitados selectos en la que fueron ofrecidos otros 12 vinos de añadas diferentes. En total hubo 6o diferentes vinos de los Lurton a lo largo del día, entre ellos 14 blancos, un espumante, un rosado, 4 dulces (Barsac) y el resto tintos de Burdeos, Languedoc, España y del nuevo mundo.

Me emocionaron varios de ellos y confirmé que la constante es la calidad y armonía general, con mínimas excepciones. Encontré vinos elegantes y balanceados, de taninos nobles, con muy buena fruta, uso equilibrado de la madera, extracciones refinadas, y excelente acidez.

Para su presentación y una mejor comprensión del origen, he decidido presentarlos a partir de su dueño y denominación, de forma que cada Lurton tenga todos sus vinos relacionados y notas de cata de al menos una de sus etiquetas.

Bérénice Lurton-Thomas, hija de Lucien, propietaria del único Primer Cru Classé en manos de la familia Lurton, el Château Climens, Barsac-Sauternes, considerado el más elegante y complejo de los vinos dulces de la denominación Barsac.

Es un vino muy exclusivo (apenas 30.000 botellas anuales) y atípico porque es elaborado 100% a partir de la uva Semillón. En la cata fueron presentados la segunda etiqueta, Cyprès de Climens 2010 y Climens, 2009, junto al 2008 (aperitivo en la cena) y el 2005. La complejidad del joven 2009 es sobresaliente, con aromas de albaricoque, papaya, mango y piña, acompañado de notas de cera de abejas. En boca es intenso, con aromas de mieles tostadas, higos, azucar quemada y frutos secos, y un final elegante y persistente. Su excelente acidez y balance le auguran una vida larga en la cava.

Sophie Lurton-Cogombles, hermana de Bérénice, propietaria del Gran Cru Classé de Péssac-Leognan, Château Bouscaut, que dirige con su esposo Laurent Cogombles, actual presidente de la denominación. Un vino de gran factura y guarda larga, que sigo desde la excelente añada 1998 en tinto. Se presentaron los blancos 2010 y 2006, y los tintos 2008 y 2005. Mi preferido fue el tinto 2005 de la cata magistral, con un color rojo granate oscuro, cremoso, con aromas de ciruelas negras, moras y fruta pasa. En boca es vibrante y especiado, con notas de frutos rojos, café y moka, taninos suaves y elegantes y un toque mineral que termina en un largo final. De un equilibrio fascinante es un vino de guarda, al menos por otros 7 años aunque puede apreciarse desde ahora y de preferencia trás una aireación de al menos un par de horas.

Marie-Laure Lurton-Roux, hija de Lucien y propietaria de tres châteaux Crus Bourgeois pertenecientes a tres denominaciones distintas que suman 62 hectáreas. Sus vinos son vibrantes y equilibrados, con predominio del Merlot y del Cabernet Sauvignon, como corresponde a los vinos de Médoc. Enóloga muy dedicada, Marie-Laure presentó las añadas 2009 de La Tour de Bessan (Margaux) y Duplessis (Moulis), junto al Haut-Médoc Château de Villegeorge 2009, 2007 y 2005. Aunque me gustó muchó el Margaux, al final me quedo con el delicioso Château de Villegeorge 2009 que marca un gran paso adelante por la elegancia de los taninos y el equilibrio entre los aromas florales (violetas) y de frutos negros; un vino especiado, cremoso e intenso, con frescura final en boca, y notas ligeramente mentoladas y suavemente minerales. Un Haut-Médoc de gran porvenir.

Henri Lurton, hijo de Lucien y propietario del Château Brane-Cantenac, segundo Gran Cru Classé de Margaux; un vino que aprecio y sigo desde hace varios años. Henri fue representado por su hermana Edwige Lurton-Michon, y en la degustación estuvieron las añadas 2006, 2005 (cata magistral) y 2000 en la cena.

Reynier, Brane-Cantenac, Bouscaut, Climens y The Investigator (Cabernet Franc).

Me inclino nuevamente por el 2005 que sobresale por la elegancia de sus taninos, el equilibrio y el exotismo de la fruta negra, las notas torrefactas de café, cueros, la cremosidad general y los toques minerales. Me tiene maravillado esta cosecha mientras sigo esperando poder disfrutar el 2000, con al menos tres horas de aireación porque es otro vino monumental pero en las dos últimas ocasiones en que lo he probado (la cata vertical en noviembre en la AWC, y ahora en la cena), se presentó un poco cerrado. Definitivamente es un vino que necesita decantación y larga aireación para expresarse totalmente.

Gonzague Lurton, hermano de Henri, dueño del Château Durfort-Vivens, segundo Gran Cru Classé de Margaux. La propiedad está en manos de la familia Lurton desde 1961 y hace 20 años, en 1992 pasó a Gonzague, quien ha adelantado un proceso de modernización técnica y gradualmente elevado el nivel del vino. Mi experiencia ha sido siempre positiva, con vinos suaves y elegantes, de cuerpo medio y muy frescos, a veces de un estilo burguiñón. En Londres Gonzague presentó las añadas 2005 y 1999, y a pesar de la mayor complejidad del primero, he preferido el 1999 porque es la demostración de la calidad de un buen vino en una añada media. De color granate con ribetes ladrillo, es un vino cremoso y vibrante, con notas de café arábica y especies, que en boca guarda trazos de fruta (ciruelas y brevos), cueros, pimienta blanca, café-moka y que termina en notas minerales suaves, fresco y ligeramente mentolado. Un vino de placer.

Denis Lurton, hermano de Gonzague y propietario del tercer Gran Cru Classé de Margaux, Château Desmirail. Este es uno de los Crus que renace porque entre 1938 y 1981 era producido esporádicamente por Château Palmer y al pasar a ser propiedad de Lucien Lurton, el padre de Denis, debió reconstituir sus parcelas y construir nuevas instalaciones. El vino mejora gradualmente su nivel y las últimas añadas son más complejas y consistentes. Pero tengo en mi memoria añadas antiguas como la 1998, de un vino fresco y equilibrado, que muestran ese proceso. En la cata Denis presentó las añadas 2005, 2001 y 2000. Mi favorito es el 2001 (52% Cabernet Sauvignon y 48% Merlot), por su elegancia y equilibrio. De color granate con ribetes ladrillo, despliega aromas de cueros y pimientas y en boca es especiado, muy fresco y mineral, con notas torrefactas, taninos suaves y redondos, y un largo final. Vino delicado y amable, en su punto.

Marc Lurton, hijo de Dominique y propietario del Château Reynier, un Burdeos clásico, en sus gamas blanco, rosado y tinto, que incluye un vino de Reserva llamado “Cuvée Heritage” (Cuvée Herencia) que pasa 18 meses en barrica nueva y tiene tratamiento de Gran Cru. Marc elabora con su esposa Agnès un total de 10 vinos (otros cinco de Château de Bouchet) con énfasis en vinos frescos, afrutados, jovenes y vibrantes, con carácter y de complejidad media. Su Bordeaux Reynier es el vino fresco del Royal Automobile Club. Todos fueron un descubrimiento para mi y me gustó mucho la Cuvée Heritage, de la que se presentaron las añadas 2009, 2006 y 2005. La cosecha 2009 es compleja y tiene mucho vigor, pero prefiero la 2005 porque me dió la médida de la buena evolución que puede conseguir un Bordeaux Superior de gran calidad y me dejó la sensación que puede seguir otros 5 años en cava sin problema. Es un vino cremoso, con mucha fruta roja (moras), especiado, complejo, fresco y amable, de persistencia media.

Pierre Lurton, el célebre director de los icónicos Premier Crus Château Cheval Blanc (Saint Emilion) y Château d’Yquem (Sauternes) estaba de viaje y fue representado por su hermano Marc, quien ofreció los dos vinos -blanco y tinto- de Marjosse, su château.

Pierre me dijo hace varios años en una larga conversación, que en él encuentra “el equilibrio y me siento realmente en la tierra”. Marjosse es un Burdeos fresco y amable (a imagen y semejanza de Pierre) que conozco desde hace ocho años y es sinónimo de vino convivial y moderno. El blanco es producido a partir de Semillón (60%) y Sauvignon Blanc, con toques de Muscadelle y Sauvignon Gris, para obtener un vino fresco y cítrico. El tinto es un 80% Merlot que completan los cabernets. En el evento fueron presentados el blanco 2011 y el tinto 2010, 2009 y 2005, tres añadas magníficas. Difícil escogencia porque el 2005 tiene una evolución muy agradable con taninos dulces y el 2009 -de botella Magnum- es intenso, especiado y tánico. Al final prefiero el Marjosse 2010 que tiene fruta y frescura, es floral, vibrante y complejo, con un post-gusto largo de moras, notas minerales suaves y gran elegancia final. Para disfrutarlo desde ahora o esperarlo cinco años.

Thierry Lurton, hijo de Lucien, propietario del clásico Burdeos Château de Camarsac, reconocido por su vistosa etiqueta azul aguamarina de la cuvée clásica. Estuvo ausente del evento pero fueron presentados cuatro vinos: un elegante y aromático blanco 2011 que pasa por barrica, y los tintos Camarsac Black Prince 2009 (vino joven), Camarsac Blue Label 2009 de viejas viñas  y la cuvée Prestige en sus añadas 2010 y 2008. Prefiero esta última añada, que se muestra amaderada y tánica pero con una evolución amable hacia las notas especiadas, terrosas y minerales, notas ahumadas y de frutos rojos y ciruelas, y con un largo y amable final. Dos años más de guarda serán benéficos.

Jacques Lurton, hijo de André, con un pie en Burdeos y otro en Australia, en Kangaroo, la tercera isla más grande de ese país, cerca de Adelaida. Allí en su bodega “The Islander” (el isleño), Jacques elabora cuatro vinos modernos: Wally White (un 100% semillón), The Red (Malbec, Cabernet Franc, Shiraz-Viogner y Grenache), Old Rowley (60% Shiraz, 34% Grenache y 6% Viogner), y The Investigator (90 a 100% Cabernet Franc, según la añada). Además,  en Burdeos elabora La Martinette, un vino fresco 100% Merlot. Confieso que me sorprendieron gratamente Old Rowley por sus sabores especiados y afrutados, y el 100% Cabernet Franc 2005, que pasa 36 meses en barricas de 600 litros (Demi-muid). Pero me asombró el Wally White 2007, por su impresionante complejidad, con aromas de grafito, petróleo, ahumado, notas cítricas y frutos tropicales. El Semillón proviene de terrenos arcillosos, con mineral de hierro y esquisto, y el vino pasa 24 meses en barrica. Una maravilla exótica que empieza mineral y volcánico y termina afrutado.

Christine Lurton de Caix, presidente y directora de Château Dauzac, quinto Gran Cru Classée  de Margaux, es la mujer de la sonrisa permanente entre las Lurton. En las degustaciones es siempre una de las más activas y desde 2005 está al frente de la propiedad que desde 1988 pertenece a la Compañía Mutual de Seguros del Magisterio de Francia (MAIF), la cual encargó de su dirección a André Lurton, el patriarca de la familia, en 1992.

Dauzac es un vino que merece más atención de los consumidores porque es uno de los mejores Margaux dentro de la relación calidad/precio. Tengo buenas notas de degustación de las añadas 1998, 2003, 2004 que promedian los 90 puntos y se destaca en cosechas excelentes como las 2005, 2009, 2010 y la 2000, que fue mi favorita en la presentación. Christine trajo a Londres añadas significativas como 1990 (no fue dirigida por los Lurton), 2005 y una Magnum 2000 que fue uno de los vinos estelares del día. De color rojo granate medio, es un vino que despliega notas especiadas y minerales, fruta cocida, ciruelas y cerezas y en boca tiene taninos suaves y elegantes, notas de tábaco, con un final de chocolate amargo, moka y café. Vino delicioso y en perfecto equilibrio.

François Lurton, es el trotamundos de la familia, el Lurton del nuevo y del viejo mundo, con viñedos en Chile, Argentina, España, Portugal y el sur de Francia. Desde hace siete años sigo varios de sus vinos, principalmente los de Chile (Hacienda Araucano) y España (Campo Eliseo, en Toro), pero además sus vinos de Rueda. En la presentación de Londres, François fue el más prolífico y ofreció 10 vinos diferentes, incluyendo los Côtes du Roussillon blanco y tinto de Mas Janiel, el Pinot Gris y el Malbec de la Bodega Piedra Negra en Mendoza, el Gran Lurton (blanco de Tokay friulano) de Mendoza y los vinos de la Hacienda Araucano en Chile. Me quedo con el complejo y moderno Clos de Lolol 2010, un corte de Carmenère (30%), Syrah (30%), y Cabernet Sauvignon y Cabernet Franc, de la zona fría del Valle de Lolol al final de Colchagua. Un vino muy expresivo, especiado, con mucha fruta (ciruelas), elegante, largo, con notas de pimienta y minerales, dinámico y vibrante.

André Lurton, uno de los grandes hombres de Burdeos y figura emblemática de la dinastía Lurton. Gracias a su dedicación y trabajo fue creada en septiembre de 1987 la denominación de origen Péssac-Leognan para propiedades ubicadas en la región de Graves, al sur de Burdeos. André ha sido además un innovador estableciendo las mesas de selección de uvas, la vendimia manual cuando sea apropiada y nuevas tecnologías. Con sus hermanos lograron convertir los dominios heredados de su padre François en un vasto conjunto de châteaux que luego han legado a sus hijos, transmitiendo su conocimiento y pasión. André conserva nueve propiedades, la mayor parte en Pessac-Léognan y en la presentación en Londres hubo tres de ellos: Château La Louvière blanco 2007 y tinto 2006, Château Couhins-Lurton tinto 2005 y Château Rochemorin blanco de Entre deux Mers. Mi favorito fue el exótico La Louvière blanco 2007, de color amarillo fuerte, que despliega aromas de manzanas, peras y es ligeramente aceitoso, con una buena complejidad en boca. Un vino a punto.

10 comentarios en “Los Lurton, una familia que vive para el vino”

  1. Eladio dice:

    Muy interesante el artículo de la familia Lurton, una historia junto al vino. Acá en Chile los tenemos con Hacienda Araucano.

    Eladio Vicuña Errázuriz
    Winetourschile.com
    twitter@evicunae

  2. Jacques dice:

    Estimado Juan

    Que artículo!! Fabuloso, de verdad, el mejor sobre la familia hasta hoy, tan completo.

    De parte de toda la familia Lurton te agradezco muchísimo. Será un placer verte en Burdeos cuando se presente para ti la oportunidad.

    Un abrazo

    Cordialement / Kind regards

    Jacques Lurton

  3. Denis dice:

    Juan Carlos,

    Muchas gracias por lo que has escrito.

    Je te souhaite un joyeux Noël et espère que nous aurons l’occasion de nous voir en 2013.

    Bien cordialement.

    Denis Lurton

  4. Marie-Laure dice:

    Cher Juan Carlos,

    Merci de cet article bien détaillé qui n’oublie ni les participants (présents ou absents), ni les vins présentés.

    Dans l’attente du plaisir de te revoir dans l’une ou l’autre de nos propriétés ou toutes (soyons fous : un Lurton Tour, why not?)

    Amicalement.

    Marie-Laure LURTON

  5. Gonzague dice:

    Gracias Juan Carlos,
    c’est un très bel article.
    Bien amicalement,

    Gonzague Lurton

  6. Sarah dice:

    Dear Juan Carlos,
    A fantastic article, thank you!
    Please keep in touch. It would be lovely to see you again soon.
    Sarah Abbott MW

  7. Marina de Tono dice:

    Estupendo artículo sobre la dinastía de los Lurton.

  8. Corine dice:

    Merci beaucoup cher Juan Carlos !!!!!!!!!!! c’est super !
    J’ai mis le lien sur Facebook et je vais le mettre sur Twitter et notre blog.
    A bientôt !

    CConroy

  9. Christine dice:

    Cher Juan Carlos

    Un vraiment grand merci pour ce bel article.
    A bientôt à Bordeaux lors de l’une de tes venues

    Bien amicalement

    Christine LURTON – de CAIX
    Présidente du Directoire
    CHATEAU DAUZAC

  10. Fabiola González dice:

    Hermoso artículo, con mucha historia, pasión y excelentes vinos.