Encuentro con los vinos del mundo

Nuevamente el éxito acompañó el Decanter Fine Wine Encounter, la cita anual más importante y significativa para los amantes del vino en Londres y la mejor oportunidad de acercarse directamente a los vinos del mundo y a su diversidad en un fin de semana.

Como es costumbre el lleno fue total durante ambos días del evento, que entre sábado y domingo recibió cerca de 2.000 visitantes -esta vez provenientes de distintos países europeos- lo que demuestra la importancia y gran vitrina internacional de la reunión.

“Es muy emocionante y alentador que cada vez venga más gente de fuera de Gran Bretaña porque eso nos reconoce como un gran evento europeo. Los lectores son siempre fieles, pero esta vez tuvimos visitantes de Islandia, Holanda, Alemania y España, que vinieron expresamente. Estoy muy feliz por la respuesta”, me dijo entusiasmada Sarah Kemp, la directora de la revista Decanter que organiza desde hace 16 años el encuentro.

En esta oportunidad estuvieron representados un centenar de productores, que mostraron más de 500 vinos diferentes, provenientes de 17 países y cinco continentes. Es la gran cita de fin de año con participación de bodegas de todo el mundo y la respuesta siempre es masiva porque el consumidor tiene una ocasión única de encontrar vinos de grandes añadas presentados por sus dueños, y conocer la historia detrás de cada uno.

Malbec fuera de serie

Además, Decanter ofrece seis Masterclass (Catas Magistrales), tres por día; cinco catas temáticas y la posibilidad de degustar gracias a varias máquinas dispensadoras Enomatic, los vinos premiados en su concurso anual DWWA, en el que desde hace varios años soy juez de cata para los vinos de España. En esencia se trata de un evento pensado en el consumidor

El evento me dió la ocasión de catar vinos blancos, tintos, rosados, espumantes, portos y dulces. Y tuve encuentros con varios vinos extraordinarios, con productores ya conocidos y otros nuevos para mi, con novedades del mercado, y además la posibilidad de re-degustar vinos anteriormente evaluados, y sorprenderme con descubrimientos interesantes como los vinos de la bodega turca Kavaklidere (Anatolia), que ganó con un vino dulce en 2011 el trofeo regional de Decanter. Conocía también los de la bodega Corvus, cuyo tinto Corvus & Corpus fue uno de los ganadores de los Premios Bacchus este año en Madrid.

Igualmente tomé parte en la excelente y completa cata magistral con 10 añadas de Château Figeac, Primer Gran Classé de Saint Emilion, que presentó el Conde Eric d’Aramon, uno de sus propietarios, y la cual describo al final del artículo. Entre las seis catas del encuentro la seleccioné por mi interés particular en este vino atípico de Saint Emilion (70% de Cabernets), que me ha dado grandes emociones.

Latinoamérica estuvo representada por dos bodegas de Argentina y siete de Chile, mientras que España ofreció vinos de nueve productores y Portugal por cuatro casas históricas de Porto.

A lo largo de ambos días tuve muchas emociones vinícolas y al final seleccioné medio centenar de vinos para ustedes. Entre los tintos, indudablemente los que realmente impresionaron mi paladar provienen de un amplio espectro del nuevo y del viejo mundo.

De los primeros, destaco la primera añada del novedoso y complejo Malbec 2008 Aluvional de la bodega argentina Zuccardi (que había probado en Vinexpo el año anterior), el vibrante Ravenswood Belloni 2009 (75% Zinfandel) de Sonoma en el Valle de Napa, y entre los australianos, el elegante y especiado ícono mundial Penfolds Grange 2003 y el profundo Shiraz de viñas viejas Octavius 2006 de Yalumba Estate.

Deliciosa elegancia

Entre los vinos europeos me encantaron del Ródano el complejo y poderoso Hermitage Gambert de Loche 2009 de la Cave de Tain, el deliciosamente equilibrado Côte-Rôtie “La Chatillonne” 2005 de Vidal-Fleury. De Italia me quedo con el especiado Summus 2007 del Castello Banfi que es probablemente la mejor añada de este ensamblaje de Cabernet Sauvignon (40%), Syrah (35%) y Sangiovese producido en Montalcino.

Los Burdeos presentaron grandes vinos de las añadas históricas 2000, 2005, 2009 y 2010 y con 25 châteaux hicieron mayoría en el encuentro. Los vinos más espectaculares fueron el complejo Saint Emilion Primer Grand Cru Classé Château Figeac 2009, el sedoso y elegante Saint Emilion Grand Cru Classé Château Chauvin 2009, el intenso y mineral Pomerol de Château Beauregard 2009 con 30% de Cabernet Franc, el vibrante y vigoroso Haut-Médoc del Château Sociando Mallet 2010, el complejo y redondo Margaux Château d’Issan 2000, y el increíblemente balanceado, moderno e intenso Saint Estèphe 2005 del Château Montrose.

Entre los blancos las sensaciones más fuertes correspondieron al magnífico y complejo Corton-Charlemagne Grand Cru de Louis Latour 2007, el exótico Bordeaux 2011 de Château Brown, el profundo y mineral Sauvignon Blanc 2012 de la bodega griega Alpha Estate, el excelente y moderno Biblia Chora Ovilos 2011 (un corte griego de 60% Semillon y Assyrtiko), y el novedoso blend de uvas autóctonas Narince-Emir Selección 2010, de la bodega turca Kavaklidere. Junto a ellos incluyo el sensacional Sauternes 1990 del Château Bastor-Lamontagne y la vibrante y fresca Cava confidencial Conde de Haro de la histórica bodega Muga en Rioja, que produce apenas 20 mil botellas.

Otro capítulo destacado merecen los segundos vinos de los Grandes Crus bordeleses, que para el consumidor son siempre una opción más económica por calidad/precio y que en las grandes añadas producen vinos notables.

Grandes segundos, calidad a precios favorables.

En el encuentro de Decanter me impactaron cinco de ellos por su elegancia, balance y calidad de fruta: el 100% Merlot Clos Canon 2009 (Saint Emilion Grand Cru del Primer Gran Cru Classé Château Canon), y en la foto de izquierda a derecha, Segla 2006 (Margaux del segundo Gran Cru Classé Château Rauzan-Segla), La Demoiselle de Sociando Mallet 2010 (Haut Médoc), La Dame de Montrose 2008 (Saint Estèphe), y Les Fiefs de Lagrange 2006 (Saint Julien). Son vinos aptos para beber más jóvenes, plenos de fruta y vigor pero sin la complejidad y posibilidades de guarda de sus hermanos mayores.

En los dos días pude catar más de 130 vinos pero ciertamente que tuve que dejar de lado productores de varios países y regiones importantes. Por ello, y trás analizar mis notas de cata, esta selección personal para ustedes se ha concentrado en la mitad de países representados, incluyendo varias regiones y denominaciones de origen emblemáticas. Además de los reseñados anteriormente (92-94 puntos y algunos superiores) les ofrezco en lista otros 25 vinos que también se destacaron en la degustación, aunque sin llegar al mismo nivel de complejidad, plácer y emoción; vinos muy buenos, de 88 a 91 puntos.

OTROS ENCUENTROS:

- Chassagne-Montrachet 1er Cru 2010, Louis Jadot (Borgoña, blanco, Francia)

- Hermitage “Monier de la Sizeranne” 2007, Maison Chapoutier (Ródano norte, tinto, Francia)

- Hermitage “Au Coeur des Siècles” 2009, Cave de Tain L’Hermitage (Ródano norte, blanco, Francia)

- Margaux, Château d’Angludet 2005, Maison Sichel (Burdeos, tinto, Francia)

- Pomerol, Château Beauregard 2003 (Burdeos, tinto, Francia)

- Sauternes, Château Coutet 2010 (Burdeos, blanco dulce, Francia)

- Zuccardi Z, 2009 (66% Malbec, 20% Cabernet Sauvignon, 14% Tempranillo), Mendoza, Argentina

- Argentino 2008, 100% Malbec, Bodega Catena Zapata (Mendoza, Argentina)

- Penfols RWT, 2009, 100% Shiraz (Barossa Valley, Australia)

- Meerlust Rubicon 2007 (74% Cabernet Sauvignon, 15% Merlot, 11% Cabernet Franc), Stellenbosch, Suráfrica

- Château Brown 2009 (40% Cabernet Sauvignon, 56% Merlot, 4% Petit Verdot), Pessac-Leognan, tinto, Burdeos, Francia

- Château Ferrande 2007 , Graves tinto (Burdeos, Francia)

- Château d’Arcins 2009, Haut-Médoc (Burdeos, Francia)

- Château Sociando-Mallet 2010, Haut-Médoc (Burdeos, Francia)

- Château Montrose 2009, 2º Grand Cru Classé, Saint Estèphe (Burdeos, Francia)

- Château Phélan-Ségur 2004, Saint Estèphe (Burdeos, Francia)

- Château Lagrange 2008, 3er Grand Cru Classé, Saint Julien (Burdeos, Francia)

- Château Rauzan-Segla 2004, 2º Gran Cru Classé, Margaux (Burdeos, Francia)

- Château Corbin 2006 , Saint Emilion Grand Cru Classé (Burdeos, Francia)

- Château Laroque 2009 , Saint Emilion Grand Cru Classé (Burdeos, Francia)

- Avaton 2008 (Limnio, Mavroudi, Mavrotagano), Domaine Gerovassiliou, vino tinto, Epanomi, Grecia

- Alpha Utopia 2008 (Tannat 95%, Xinomavro 5%), Bodega Alpha Estate, Florina, Grecia

- Vin-Art Kalecik Karasi-Syrah 2010 (60% Kalecik Karasi, 40% Syrah), Bodega Kavaklidere (Anatolia, Turquía)

- Poggio alle Mura, Brunello di Montalcino 2006, Bodega Banfi (Montalcino, Toscana, Italia)

- Muga Selección Especial Reserva 2006, Bodega Muga (Rioja, España)

CHATEAU FIGEAC EN 25 AÑOS DE VINOS: Indudablemente que las catas verticales son uno de los grandes momentos de la degustación y Figeac es uno de los vinos emblemáticos de Saint Emilion, con un ensamblaje alto en Cabernet Sauvignon (30%), junto a los tradicionales Merlot (35%) y Cabernet Franc (35%).

Este reputado Primer Gran Cru Classé cambiará gradualmente esas proporciones para favorecer el Cabernet Franc que se adapta mejor al terreno, ligeramente similar con el de su vecino del otro lado de la ruta, el famosísimo Château Cheval Blanc. De hecho, ambos dominios eran uno sólo en el siglo 19. Eric d’Aramon explicó durante la cata magistral ante un centenar de participantes, que la renovación del viñedo es una prioridad, al igual que mejorar la vinificación y la idea es replantar cada año por unidades de 2 hectáreas hasta completar la totalidad del dominio en 18 años.

Tuvimos la oportunidad de catar diez añadas de Château Figeac, desde la 2010 hasta la clásica 1998 y como sorpresa final la 1986, que aún conserva fuerza y algo de fruta pero que mostraba una evolución rápida y está en fase descendente con un color rojo ladrillo, aromas ligeramente rancios y animales y en boca acidulado y algo diluído. La verdad esperaba más estructura y fuerza.  En cambio, los vinos 2010, 2009, 2008, 2005, 2003 y 1998 (más jóvenes y vigorosos), son todos de gran factura y más de 92 puntos, con una preferencia personal por el 2009 que se cata opulento, pleno de fruta negra, café y chocolate, especiado, complejo y mineral, y de un final pimentoso, largo y elegante. Me atrevo a darle los 95 puntos y a asegurar que es un vino que perdurará sin problema 40 años y más. Y Figeac siempre ha demostrado que es un Saint Emilion de guarda larga.

A su lado está el 2010, seguido del 2005, y del elegante y clásico 1998. Pero de estas añadas superiores, la que más me sorprendió por su frescura fue la 2003, precisamente la que sufrió la ola de calor más seria de los últimos 100 años. El vino se presenta increíblemente mentolado, con notas especiadas, fruta pasa, notas ahumadas, café moka y chocolate amargo, perfecto balance final y un plácer para beberlo. Eric d’Aramon afirmó que “encontrar el balance es la clave” y en este año tan difícil, Figeac en verdad lo consiguió.

Todos los vinos fueron decantados una hora antes de la cata para favorecer su apreciación, y “encontrar el plácer de beberlos”, como explicó Eric d’Aramon. Para ello hay que tener en cuenta que los hábitos de consumo han cambiado y que debido a que los vinos se beben hoy más pronto que hace una o dos generaciones, los últimos Figeac tienen una ventana de entre 8 y 12 años de añejamiento previos, aunque pueden conservarse perfectamente por muchos más. La decisión y el gusto es siempre algo muy personal.

2 comentarios en “Encuentro con los vinos del mundo”

  1. 1 dice:

    Bonjour Juan Carlos,
    Merci beaucoup pour ces commentaires enthousiastes sur Château Montrose.
    Cet événement était une fois de plus magnifiquement organisé, mais je n’ ai pas vraiment eu le temps de faire le tour des très nombreux vins qui étaient présents.
    J’ai donc été très intéressé par la ,la lecture de vos commentaires.
    Bien cordialement

    Hervé Berland

  2. Sarah Jane dice:

    Hello Juan Carlos,
    A really thorough and interesting report. Because I was tasting, I did not get a chance to look at the room seriously. Your summary shows me what I missed.
    Glad to see you mention the Conde de Haro – I think it is rather good.

    Best wishes

    Sarah Jane Evans MW