100 vinos favoritos de Suráfrica

Los vinos de Suráfrica son el reflejo del nuevo país; cada vez más vibrante, más moderno, más complejo. Son vinos cada vez más importantes y apreciados en el universo vinícola, en el cual es el octavo productor mundial en volumen.

Gran Bretaña, antiguo colonizador, es uno de sus principales mercados y cada año, un selecto centenar de vinos de Suráfrica son presentados a la prensa especializada en la sala de lectura de la Alta Comisión (South African High Commission) en Londres.

Es un espacio que me fascina, un lugar pleno de historia, rodeado de libros antiguos, escudos de armas y los retratos de los grandes navegantes y descubridores portugueses como Bartolomé Díaz quien en 1487 fue el primero en alcanzar el Cabo de las Tormentas en la punta sur de Africa (el nombre cambió luego a Cabo de Buena Esperanza), Vasco da Gama, que en 1498 abrió la ruta marítima de Europa a India -la que buscaba Cristóbal Colón cuando descubrió América-, y Pedro Alvarez Cabral, quien en 1500 se desvió de la ruta africana y por error de navegación llegó al Brasil.

Catar vinos rodeado de tanta historia y con un grupo tan selecto de expertos y Masters of Wine es un deleite, y un goce mayor porque el edificio centenario, sede de la embajada de Suráfrica, está en una esquina de la emblemática Plaza Trafalgar, diagonal a la Galería Nacional de Arte y frente a la Iglesia de St. Martin in the Fields, el mejor recinto para escuchar los grandes conciertos de música barroca en la capital británica.

Suráfrica tiene más de 300 años de historia vinícola, de la mano de los colonos portugueses, holandeses, ingleses y españoles y ciertamente franceses.

La industria -igual que el país- es un crisol de culturas con un mercado enfocado a la exportación, que ha crecido notablemente en calidad y determinación en los últimos cinco años, tal como lo he podido comprobar después de mi visita en 2007 a los viñedos de la famosa región de Stellenbosch, cuando estuve invitado como catador en el concurso internacional de vinos Michelangelo.

El vigor está en la variedad de su oferta, en la pasion de sus productores y en la creatividad de sus enólogos y winemakers, situados en un punto intermedio entre el clasicismo de Europa -Francia es particularmente su referente- y los vinos afrutados y vibrantes del nuevo mundo.  Por algo su emblema Variety is in our nature, variedad está en nuestra naturaleza! Es cierto en todos los sentidos;  geográfico, humano, cultural, técnico, y de biodiversidad.

Los vinos de Suráfrica recurren a las principales cepas internacionales y a la variedad nacional Pinotage, para producir además los llamados Cape blends y desarrollar cortes innovadores o producciones exóticas muy llamativas, o únicas.

Sala histórica con vinos modernos.

En mi concepto la fortaleza de sus vinos blancos está en los deliciosos y vibrantes Chenin Blanc (cada vez más precisos), los minerales Sauvignon Blanc, varios modernos Chardonnay y experiencias exitosas de Riesling y Viogner.

En los tintos fruta cocida y mineralidad son el sello. Los pimentosos y vigorosos Cabernet Sauvignon, los exóticos Cabernet Franc, los frutosos y opulentos Shiraz y los diversos ensamblajes, marcan la tendencia.

El inconveniente técnico es lograr mantener el equilibrio y el balance (la mayoría lo consigue) en vinos que normalmente varían de 14º hasta casi 16º de alcohol en volumen, niveles muy altos que asustan al consumidor desprevenido y son superiores a los de los vinos australianos, chilenos o argentinos.

En la cata, llamada “Preferidos del productor, las historias detrás del vino” (Winemaker favourites , the stories behind the wine), los vinos fueron organizados por el tipo de cepa para la mejor apreciación. Aclaro que en esta ocasión, por tema de tiempo, no pasé revista ni a los Chardonnays ni a los Shiraz, y por ello esos varietales no están referenciados en mis favoritos de la jornada. Sin embargo, entre los grandes ensamblajes tintos reseñados el Shiraz juega un papel fundamental y es la base de la mayoría de ellos.

VINOS BLANCOS: En general muestran una calidad muy homogénea, con buena acidez, mineralidad y frutos cítricos, con etiquetas muy representativas por varietal.

Chenin Blanc: De la cepa blanca emblemática de Suráfrica destaco dos vinos, ambos de Stellenbosch y con 14.5º de alcohol. (1) The FMC 2010, un vino ícono creado por Ken Forrester y Martin Meinert con viñas antiguas. Tapa rosca. Fragante, intenso y complejo, frutos cítricos, suave mineralidad, manzanas verdes y mango, largo. (2) Kleine Zalze Vineyard Selection 2011. Intenso, ligeramente amaderado, vainilla, ceras, mineral. En boca tiene una notable frescura, con tonos de vainilla, café arábiga ligero, piñas y kiwi. Gran persistencia final. (3º en la foto de derecha a izquierda).

Semillon: Ghost Corner 2009. Región: Elim, tapa rosca. Vino con la fuerza del “terroir”, intenso, mineral (guijarros), en boca es complejo y revela notas de frutas verdes, lima y piña. Gran carácter.

Riesling: Paul Cluver Close Encounter 2011. Región: Elgin, tapa rosca. Vino fresco y mineral, frutos  frescos, piña, papaya verde, aromas de petróleo. En boca es cítrico, complejo, con final muy persistente.

Sauvignon Blanc: De Grendel 2012. Región: Durbanville. Vino intensamente mineral, fresco y elegante. Notas de gravilla y cítricos, ligeramente turbado y de final largo. Incluye un 9% de Semillón.

Pinotage Blanc: Aaldering 2012. Región: Stellenbosch. Sorprendente y exótico Pinotage vinificado como vino blanco. Complejo y fresco, vibrante, cítrico, con notas ligeramente dulces, fondo mineral (gránito), muy buena acidez y persistencia. Vino de increíble placer, un “Blanc de Noir” de Pinotage. (5º en la foto de derecha a izquierda).

White Blend: Flagstone Noon Gun 2012. Región Western Cape, tapa rosca. Ensamblaje de Chenin Blanc 34%, Sauvignon Blanc 34%, Viogner 19%, otras 9%. Joven, fresco y cítrico, buena acidez, intenso y largo. (1º en la foto, izquierda a derecha).

Pinotage Blanc, Chenin, Pinot Noir, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon y "Top Blends".

VINOS TINTOS: Son cada vez más precisos y equilibrados, con mucha fruta cocida en los límites de la sobremaduración y ensamblajes con carácter y complejidad, buen manejo de la barrica, y muchas notas minerales y de pimientas. Creo que gracias a la buena acidez podrán ser vinos de guarda larga pero es necesario cuidar los niveles de alcohol.

Pinotage: Extrañamente la representación fue muy escasa, con apenas cuatro vinos en la muestra. De esta cepa surgida de cruzamiento genético en Suráfrica y que despierta “amor y odio”, sobresalió claramente el vino de Kaapzich Steytler 2008. Un Pinotage generoso y fresco, con 14.5º de alcohol, equilibrado y de color casi púrpura, en el que dominan frutos rojos, ciruelas y algo de moka, especies y cacao. Largo y complejo es un vino noble que hace tres años ganó el premio al mejor vino tinto varietal tinto en el prestigioso concurso Decanter World Wine Awards (DWWA) en el que participo como catador desde 2006.

Pinot Noir: Hamilton Russell 2010. Región: Walker Bay. Un clásico que llega a su añada 30 y sigue fiel a la botella burguiñona, la etiqueta tradicional y la calidad a toda prueba. Vino joven con elegante nariz, fresca y con notas especiadas. En boca es  complejo, con frutos rojos (frambuesas, fresas), mineral, tonos pimentosos y final largo y redondo, ligeramente secante. Necesita al menos 3 años de guarda para redondear. (2º en la foto de derecha a izquierda).

Cabernet Franc: Otra uva que en Suráfrica produce vinos varietales de alto nivel y en ensamblajes ofrece potencia, intensidad y guarda. Pocos son los productores que le apuestan al Cabernet Franc varietal, pero son todos muy buenos. Destaco dos provenientes de Stellenbosch.

- Raats Family 2010. El vino insignia de Bruwer Raats, otro viticultor amigo, considerado el “Rey del Cabernet Franc” en Suráfrica. Su vino, producido a partir de viejas viñas de Cabernet Franc, tiene la fuerza y potencia de los grandes vinos del Loira pero con más mineralidad y fruta. La añada 2010 es la última de este dinámico winemaker. De color granate oscuro, en nariz despliega notas de fruta negra, pimienta y piedras. En boca es un vino de opulencia frutal, al mismo tiempo muy mineral, de carácter y elegancia. Largo final. (En la foto, 6º de derecha a izquierda).

- Oldenburg Vineyards 2009. Una verdadera sorpresa. Vino de 15º de alcohol (no se sienten), con un equilibrio y balance increíbles, producido por una de las mas jovenes bodegas surafricanas. Oldenburg es una bodega boutique, que renació en 2004 cuando su propietario, Adrian Vanderspuy, decidió replantar todos los viñedos en forma científica, debido al deplorable estado del dominio cuando lo adquirió. Un 66% de los viñedos son de uvas tintas, de vaiedades de Burdeos y del Ródano; Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Syrah, Merlot, Chardonnay y Chenin Blanc. El Cabernet Franc es magnífico. Vino de color granate oscuro, casi púrpura, en nariz es intenso, pimentoso y mineral, y en boca es especiado, pleno de fruta roja compotada, mentolado, largo y torrefacto, con notas de café y moka y taninos de gran elegancia. Excelente vino de “terroir”, sedoso a pesar de la juventud de las viñas y de un final largo y profundo. Entre los 3 mejores de la degustación. (6º en la foto de izquierda a derecha).

Cabernet Sauvignon: Gracias a su fuerte personalidad y fuerza, los Cabernets Sauvignon surafricanos son muy pimentosos, intensos y profundos. Ma hacen recordar en ocasiones al de Salta y Cafayate en Argentina. Como varietal ofrece ejemplos de nivel mundial e integrando ensamblajes da una profundidad y riqueza invaluable. Me he decidido por tres etiquetas provenientes de la histórica zona de Stellenbosch donde da sus mejores notas.

- Thelema 2008. (100% Cabernet Sauvignon). De color oscuro, pimienta blanca, notas minerales y terrosas. En boca es intenso (14.5º alcohol) sobresalen los frutos rojos (moras y frambuesas), especiado, cueros, pimienta y notas de café, moka, menta y tábaco. De cuerpo medio, es elegante y persistente. (2º en la foto de izquierda a derecha).

-  Vergelegen Reserve 2006 (90% Cabernet Sauvignon, 5% Merlot, 5% Cabernet Franc). Nariz intensa, de frutos negros (cassis y cereza negra), pimienta, terroso y mineral. En boca despliega aromas de fruta cocida y menta, de taninos elegantes y gran persistencia. Un vino de gran estructura con mucho futuro y guarda larga. (En la foto, 5º de izquierda a derecha).

- Glenelly Lady May 2009. (90% Cabernet Sauvignon, 10% Petit Verdot). Cada vez más complejo e intenso en la médida en que las viñas de Cabernet Sauvignon plantadas en 2002 maduran. Este es un ejemplo de la gran calidad del Cabernet Sauvignon de Stellenbosch, en la tercera añada de Glenelly, la nueva propiedad de May-Eliane de Lencquesaing, dueña hasta 2007 del Pauillac 2º Gran Cru Classé Château Pichon Longueville Comtesse de Lalande. Lady May es un vino de intenso color granate oscuro, con aromas de ciruelas, moras, cassis, pimientas, especias y café tostado. La boca está algo marcada por la barrica francesa, con notas de vainilla, cacao y moka. Un vino intenso y largo con gran futuro y guarda de al menos una década, como los grandes Burdeos que producía May-Eliane. (3º en la foto de izquierda a derecha).

Blends tintos: Dada la variedad de cepas plantadas en Suráfrica y la bendición de un clima muy homogéneo, los ensamblajes multi-varietales son hecho corriente y una muestra de la riqueza del país y de la creatividad de los enólogos y productores. Vinos representativos de esta tendencia son los siguientes.

- Hannibal 2009, Bouchard Finlayson. Región: Walker Bay. Uno de los grandes íconos del país, un ensamblaje exótico y único de seis uvas de Italia y Francia; 38% Sangiovese, 18% Pinot Noir, 16% Nebbiolo, 15% Shiraz, 10% Mourvèdre (Monastrell) y 3% Barbera. De color rubí-granate oscuro, intenso en nariz con notas de frutos rojos, ciruelas pasas, cerezas, fruta cocida. En boca es opulento, especiado, poderoso y largo, pero en esta añada le falta un poco de redondez.

- Anwilka 2008. Region: Stellenbosch. Corte inusual de 48% Syrah, 42% Cabernet Sauvignon y 10% Petit Verdot producido con la consejería del enólogo Hubert de Bouard, co-propietario del famoso Château Angelus, Primer Gran Cru Classé A de Saint Emilion. Vino opulento (14.5º de alcohol) y denso, de color granate oscuro, con notas especiadas y pimentosas, algo mineral y mucha fruta cocida. En boca es elegante y frutoso. Un vino entre el clasicismo bordelés y la fuerza del Nuevo Mundo.

- Spice Route Chakalaka 2009. Región: Swartland. Un excelente corte de seis cepas; 37% Syrah, 21% Mourvèdre, 18% Carignan, 10% Petit Syrah, 10% Grenache y 4% Tannat. Vino de color granate medio, en nariz con aromas de frutos rojos y especies. De una elegancia exquisita en boca, es fresco, mentolado, con  notas de pimienta, moka, cerezas y frambuesas, especiado y de gran balance, taninos suaves y persistencia media. Uno de los más agradables de la degustación por su frescura y equilibrio.

- Spier Creative Block 3, añada 2009. Región: Coastal. Corte de 84% Shiraz, 13% Mourvèdre y 3% Viogner. Vino de color rojo granate, nariz intensa de frutos rojos frescos (cerezas y ciruelas), en boca es especiado y elegante, con notas de moka, pimienta blanca, menta y ahumados que termina en sabores minerales de turba, largo y persistente. Vino premiado con oro en tres de los más importantes concursos internacionales en que cato anualmente; el Concurso Mundial de Bruselas (CMB), MUNDUS Vini (Alemania) y el International Wine Challenge (IWC) en Londres. (1º de derecha a izquierda en la foto).

- Ernie Els “Big Easy” 2011. Región: Western Cape. Uno de los grandes vinos de la bodega del famoso golfista surafricano. Corte de 61% Shiraz, 20% Cabernet Sauvignon, 7% Grenache, 4% Cinsault, 4% Mourvèdre, 4% Viogner. Vino de color rojo granate intenso, con notas de fruta negra. En boca se aprecia fruta dulce sobremadurada, especiado y pimentoso, pero se sienten los 14.68º de alcohol. Necesita tiempo.

- The Gypsy 2009. Región: Stellenbosch. Un corte extraño con las dos uvas clásicas del Ródano (51% Grenache, 49% Syrah), producido en Suráfrica como expresión personal del reconocido winemaker Ken Forrester (el gitano). Vino opulento de fruta cocida (cerezas y ciruelas), notas de café, especies, menta y tábaco. Vibrante y frutal, con persistencia.

Bordeaux Blends: Burdeos (Bordeaux) ha sido un espejo para las bodegas surafricanas al momento de crear vinos de corte y ensamblajes basados en Cabernet Sauvignon que en Stellenbosch, ofrece una calidad insuperable en el país. Algunos de los vinos emblemáticos de Suráfrica son ejemplo de esa excelencia.

- Meerlust Rubicon 2005. Corte de 69% Cabernet Sauvignon, 16% Cabernet Franc y 15% Merlot. Vino de 14.5º presentado en formato Magnum. De color granate oscuro, casi púrpura, denso y cremoso. Nariz intensa, pimienta y fruta roja, aromas de moka y café. En boca es un deleite de juventud y complejidad. Vino elegante, mentolado y mineral, con notas de pimienta, gráfito, moras y cerezas negras. Largo y profundo. Se le siente un poco los 14.5º de alcohol pero tiene mucho tiempo por delante para redondear y merece una guarda de al menos 10 años más. (En el centro de la foto).

- Groot Constantia Gouverneurs Reserve 2010. Región: Constantia. (60% Cabernet Sauvignon, 20% Cabernet Franc, 20% Malbec). Vino muy elegante (botella labrada), de color rojo rubí, con aromas de frutos rojos y notas especiadas. Fresco en boca, mentolado y frutoso, es largo y complejo. Tratándose de un vino muy joven, sorprende por la frescura y elegancia de sus taninos, su estructura y complejidad. Gran futuro. (En la foto, 4º de izquierda a derecha).

Cape Blends: una categoría creada hace 20 años (1993) en Suráfrica para destacar los vinos de ensamblaje que incluyen la uva Pinotage en el corte. Varios de ellos han alcanzado fama internacional y recurren además a nombres sonoros y significativos. Destaco dos provenientes de Stellenbosch, que sigo regularmente desde hace ocho años.

- Synchronicity es el vino bandera creado por mi amigo Martin Meinert (ex-periodista reconvertido en winemaker) en Devon Valley (Stellenbosch) con viejas viñas de Pinotage. La añada 2007 llega con una etiqueta nueva que deja de lado el símbolo aborigen de las anteriores y una reducción notable del Cabernet Sauvignon -casi a la mitad- en el ensamblaje, que ahora es un corte de 39% Cabernet Sauvignon, 39% Merlot, 13% Pinotage y 9% Cabernet Franc.  Vino complejo y viril, con predominio de los frutos rojos (ciruelas y moras), especiado, menos mineral que añadas anteriores, con notas florales de violeta, taninos elegantes, pimienta fresca y buena persistencia final. Proveniente de una añada climáticamente difícil, es más frutoso que el 2006 pero con menos cuerpo y estructura.

- Vision 2008, Kaapzicht Steytler. Un corte de 50% Cabernet Sauvignon, 35% Pinotage y 15% Merlot. Un verdadero Cape Blend (Por reglamento el ensamblaje debe contener al menos un 30% de Pinotage) cuyo nombre responde a la idea -la visión- del vino surafricano de corte. La última añada es superior a la 2007 que había probado en octubre de 2011. De color rojo granate oscuro e intenso, es un vino con notas de fruta negra (ciruelas y cerezas pasas), aromas tostados suaves y especies. En boca es intenso y opulento, con notas de torrefactos y fruta dulce, largo y denso. Por mi experiencia directa desde mi visita a la bodega, es un vino que se debe esperar al menos 5-7 años para empezar a tomarlo. (4º en la foto, de derecha a izquierda).

SURAFRICANOS PARA LA CAVA: Diría que en general, los vinos permiten en el momento una guarda promedio de 5-7 años pero los modernos surafricanos producidos después del milenio son cada vez más complejos y podrían superar ese referente. Sin embargo, hasta ahora mi experiencia de conservación con vinos surafricanos es limitada, excepto con Pinotages genéricos de los años 90 producidos por la gigantesca e histórica bodega cooperativa KWV y no son los mejores ejemplos. Hoy tengo en cava dos botellas Magnum de Cabernet Sauvignon 1997 y un Cape Blend (Synchronicity 2001), esperando el momento de tomarlos y apreciar como evolucionan los vinos surafricanos de calidad, junto a botellas selectas de las añadas 2003 en adelante. Paciencia que pronto llegará la respuesta.

Un comentario en “100 vinos favoritos de Suráfrica”

  1. Jo Wehring dice:

    Dear Juan Carlos,

    Thanks so much for sending this through. It’s much appreciated. We’ll highlight it to producers too.

    All the very best,

    Jo
    Wines of South AFrica