Ser o no ser?, Rosado o No rosado?

Me vino a la mente la pregunta que constituye el famoso dilema de Hamlet, luego de mi participación durante todo el fin de semana -domingo incluído- en el Concurso Mundial del Vino Rosado.

El decorado no podía ser más idílico y envidiable: en Cannes, en la riviera francesa -la famosa costa azul- en el sureste del país en forma de hexágono, con un maravilloso clima soleado, un mar calmo, un puerto pleno de yates y las playas colmadas de turistas anticipándose al verano europeo y al mundialmente conocido Festival de cine.

Cannes visto desde las colinas aledañas (Foto: rincondecata.com)

Yates, jet-set, cine, turismo, playas, cielo azul y vinos rosados.

El vino rosado es rey y lo fue de nuevo en Cannes, en la novena edición del único concurso internacional que le está específicamente dedicado.

Casi un millar de muestras (994) provenientes de 28 países fueron presentadas a la manifestación más importante del vino rosado que se realiza en el mundo, organizada por la prestigiosa Unión de enólogos de Francia (UOEF). Rincón de cata estuvo invitado para integrar el selecto grupo de  60 degustadores venidos de todo el mundo y su director fue el único catador que asistió por Suramérica.

Las gamas del vino rosado

Los vinos rosados van desde el color litchi claro hasta el granate intenso

Para responder a la pregunta de Hamlet, me remito a los resultados del concurso y a la experiencia de haber catado previamente vinos rosados alrededor del mundo (principalmente de España -Navarra, Rioja y Cigales-, Chile y Francia -Provence, Burdeos y Ródano) y haberlos valorado como vinos de nivel y no simples botellas de temporada para el verano.

El rosado no es sólo para vacaciones y llega a niveles muy altos en ciertas regiones, convirtiéndose en un vino complejo y vibrante que va más allá de ser un refrescante compañero de ensaladas y puede armonizar con platos elaborados y cenas de gala.

Es muy diverso. Los hay secos, dulces y espumosos, ligeros o con volumen, afrutados, cítricos y minerales, intensos y evocadores. En resumen, para todo gusto y ocasión.

Beatrice da Ros dirige la Unión de enólogos de Francia

Por ello, la Unión de enólogos de Francia se ha comprometido en rescatar su importancia y darle honra y prestigio. La principal abanderada es la enóloga Béatrice DA ROS, directora general de la UEOF y además presidente de la Federación Mundial de Grandes Concursos Internacionales de Vinos y Espirituosos (VINOFED).

Gracias a que es una legítima cata ciega en la que únicamente se conoce la añada y los grados de alcohol y de azucar residual de los vinos, el concurso tiene una altísima exigencia técnica. Debo certificar que el Mundial del vino rosado es uno de los más serios y profesionales en que he catado.

Se rige por las normas de la Organización Internacional de la Viña y del Vino (OIV) y los vinos presentados se valoran en las fichas oficiales de cata y mediante la escala sobre 100 puntos de la Unión internacional de enológos, que es más estricta y exigente que la del crítico estadounidense Robert Parker.

La calificación tiene dos aspectos; la puntuación facilitada por la ficha de cata totalmente informatizada y la descripción organoléptica que el catador debe hacer de cada vino. Las notas de cata con los aspectos relevantes y los aportes de cada degustador, luego se compilan para su publicación.

Ficha y notas de cata

El vino rosado puede ofrecer gran calidad técnica y riqueza original, va del color litchi claro y tonos pálidos que incluso se asemejan más al amarillo (como pudimos comprobar en el concurso) hasta el granate intenso que se confunde con un sorprendente tono rojizo similar al de los vinos varietales de las uvas Gamay o Pinot Noir. Complejidades indescifrables del vino!

El mayor porcentaje de vinos catados (un 60%) fueron de origen francés y entre ellos un 40% eran originarios de la zona de Provenza donde se concentra la producción de ese país. Pero España y otros grandes productores europeos contribuyeron al concurso.

La representación de rosados suramericanos fue minoritaria, aunque catamos vinos de Bolivia, Chile y México. Y hubo sorpresas interesantes como un complejo y expresivo vino rosado de Turquía que cautivó los paladares de nuestra mesa, la F, y nos mereció el otorgarle una medalla de oro.

Desconozco aún el nombre de este vino, pero su calidad demuestra el creciente dinamismo de la industria vitivinícola turca que hace apenas un mes en el concurso internacional Bacchus en España, consiguió el Gran Bacchus de oro gracias al vino tinto Corpus 2007, de la bodega Corvus en la isla de Bozcaada. Turquía tiene entonces vinos para descubrir.

Mientras llegan al mercado internacional estos vinos turcos, ustedes pueden darse gusto bebiendo vinos rosados de Francia, Italia, España, Chile, Alemania y de otros países; descubriendo sus aromas y disfrutándolos con mucho placer. Ser rosado vale la pena.

Enología: Los vinos rosados se obtienen de uvas tintas y se producen principalmente por contacto con los hollejos (la piel) o por la técnica de sangrado (saignée). En el pasado se obtuvo también por la mezcla de vino blanco y vino tinto, pero hoy es muy raro encontrar un vino obtenido por esta técnica. Los vinos se elaboran trás una corta maceración en frío -2 a 3 dias- del mosto obtenido del primer prensado (llamado flor) con los hollejos y sin que llegue a fermentar. Se deja hasta que logre la pigmentación buscada con lo cual, entre más contacto tenga más oscuro será su color final. El segundo método es el sangrado, que consiste en la separación del mosto y la pasta sólida de los hollejos, de manera que el zumo color rosa se retira y se fermenta aparte para producir vino rosado, mientras que con el mosto concentrado se obtiene el vino tinto.

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