Dinámica nueva España

La industria vinícola española atravieza tiempos difíciles pero a la vez mantiene su dinamismo a la búsqueda de nuevos mercados, amplía su oferta, mejora la calidad, se acerca más al gusto del consumidor y ofrece hoy un envidiable y variado portafolio que garantiza la firme continuidad del tercer productor mundial.

Los efectos de la crisis económica europea no sólo se sienten en la disminución del consumo de vino en ese país (del 3% en volumen en los hogares, según el Observatorio Español del Mercado del  Vino) sino también en una menor participación de los productores españoles en las ferias y eventos internacionales.

La presencia de medio centenar de bodegas el sábado en Londres en el Decanter Great Spanish Fine Wine Encounter -cuando en años anteriores había un 40% más- es un síntoma claro del momento de la industria vinícola ibérica; mostrar menos cantidad y más calidad.

Tal vez por ello la selectiva muestra fue dominada por los vinos emblemáticos de Rioja, los modernos y elegantes Ribera del Duero, los poderosos tintos de Toro y los verdejos de Rueda, cuyo Consejo regulador asumió un stand y presentó 21 refrescantes vinos de esta denominación de origen de Castilla y León. Y en total más de 350 vinos presentados son una cifra respetable.

La presencia de grandes grupos y bodegas como Torres, Freixenet, Codorniu, Berberana, Riscal, Cáceres, Murrieta, Eguren y otra decena de nombres históricos, al igual que la presentación de ilustres enólogos como Alvaro Palacios (Priorat), Javier Ausás (Vega Sicilia) y Paco Casas (Pago de Los Capellanes) y por primera vez una Zona educativa sobre vinos de España y sus regiones, le dieron gran lustre al evento organizado por la prestigiosa revista británica de vinos.

Debo advertir que los vinos de España son muy apreciados en Gran Bretaña por la gran oferta de calidad en las diferentes gamas de precios y a pesar de la fortaleza y crecimiento de las exportaciones de Chile y Argentina, siguen siendo un valor seguro.

En realidad, Gran Bretaña es el primer destino de las exportaciones para el vino español y representa el 21% en valor, más de 270 millones de euros anuales. Por ello eventos y ferias, junto a los de Alemania, Estados Unidos y Francia -sus cuatro principales mercados- son prioritarios.

El nivel general de la cata fue sobresaliente y enfocado en dos sectores, el de los vinos jovenes y afrutados de entrada de gama y los vinos más complejos y elaborados, tipo reserva y de alta gama (o alta expresión como acostumbran decir los productores), en el que mi paladar se deleitó con tintos de alto calibre, vinos modernos y especiados y en algunos casos tánicos y sobremadurados, pero hechos para la guarda y la buena mesa.

Los únicos reparos que puedo considerar son el alto nivel de alcohol (de 14º a 14.5º promedio) y en algunos casos el dominio de la barrica, pero en la médida en que el vino adquiera redondez y madure, la madera se integrará y la intensidad inicial de la fruta será remplazada por la elegancia y el equilibrio. Algunos, con más de cinco años de evolución, ya muestran ese camino.

Aclaro que es imposible catar técnicamente 300 vinos en seis horas y que mi selección final está hecha a partir de una muestra reducida de 75 vinos escogidos por su importancia y novedad. De ellos resulta mi podio final con 30 vinos representativos de ocho denominaciones de origen.

Son los vinos que con seguridad le garantizarán emoción y plácer a la hora de beberlos; los blancos frescos y los tintos preferiblemente después de al menos un par de horas de aireación para liberar su expresión completa.

* Entre los vinos catados en el Decanter Great Spanish Fine Wine Encounter estos son mis preferidos, organizados por denominación de origen:

NAVARRA: El complejo y untuoso vino de Pago de Bodegas Chivite, Arínzano 2002 (50% Tempranillo+ 35% Merlot y 15% Cab.sauvignon), ciruelas negras y moras, especiado y algo animal, con notas suaves de pimienta y mineralidad. Aún joven, con final que deja sentir los taninos, necesita más tiempo de guarda.

PRIORATO: Intenso y afrutado Scala Dei Cartoixa 2006, con notas de fruta negra y macerada, cueros y cacao, largo y potente (15º alcohol) y el excelente Perpetual 2008 de Torres (90% Cariñena + 10% Garnacha), la segunda añada de un vino complejo en fruta -ciruelas e higos- y una apuesta diferente a su primer priorato Salmos. Es un vino de edición limitada (6000 botellas) a partir de viñedos antiguos y en añadas que merecen. No se produjo en 2007.

RIBEIRO: En el reino de la Treixadura, el Colección Costeira Treixadura 2010 de la bodega Viña Costeira, se destaca por sus notas florales y de fruta tropical con una boca compleja y elegante de notas cítricas y frutos amarillos con final suavemente seco. Gran vino blanco que había disfrutado antes en Ribeiro y que concursos como Bruselas, IWC y Decanter, reconocen entre los mejores.

RIBERA DEL DUERO: Una de las denominaciones de origen más dinámicas de España ofrece hoy vinos de alta expresión, mundialmente famosos y de precios elevados, acordes con grandes inversiones para obtener lo mejor de una región que en tres décadas se ha instalado en el grupo de vanguardia de los vinos españoles. Una docena de productores presentes y etiquetas para destacar como la primera añada de Corimbo I 2009 de Bodegas Roda, un vino complejo y persistente producido en altura con viñas de más de 40 años; el elegante y fresco Nexus crianza 2006  de Bodegas Frontaura; el moderno y vibrante Emina Prestigio 2006 del Grupo Matarromera que apuesta a un vino afrutado, especiado e intenso, con la complejidad de Ribera pero distanciado de los vinos clásicos y más musculosos, y el fresco y armónico Malleolus 2008 de Emilio Moro. En una línea más internacional, compleja y de “alta costura” están los elegantes, modernos y vibrantes vinos de Pago de Los Capellanes que  no ahorra en la búsqueda de la perfección. Ejemplo de ello son el excelente Reserva 2008 potenciado por las viñas de las parcelas El Nogal y El Picón, que no se produjeron ese año, y un fuera de serie, el Pago de Los Capellanes Parcela El Picón 2005, un vino superlativo en todos los sentidos, denso, graso, estructurado, complejo de fruta negra y aromas torrefactos suaves, que persiste en boca más de 30 segundos…y que es un bebé en plena evolución. Es una joya exclusiva de la que sólo se producen anualmente 2.500 botellas, un verdadero deleite que en otros cinco años estará redondo y en una década en el punto ideal.

Primera añada de un selecto Campo Viejo

RIOJA: interesantes  encuentros con vinos clásicos y con los nuevos, modernos y complejos, de bajos rendimientos en viñedo, gran fruta y madera, que juegan en ligas mayores de calidad. Destaco un vibrante vino de autor, San Vicente 2008 de la bodega Señorío de San Vicente y de la misma familia Eguren el intenso y exótico El Puntido 2008 de Viñedos de Páganos, el elegante y especiado Márques de Elciego Reserva 2006, el complejo, poderoso y cotizado Barón de Chirel 2005 de la bodega Marqués de Riscal, y de las bodegas Roda el poderoso y afrutado Roda I Reserva 2006 y el recién nacido pero desde ya monumental y fragante Cirsion 2009 para olvidar en la cava por al menos una década. Un punto aparte merece el novedoso vino selecto y primera añada de Campo Viejo Dominio 2007, producido a partir de las seis mejores y más antiguas parcelas con Tempranillo (90%), Graciano (5%) y Mazuelo (5%) para celebrar los primeros 50 años de la bodega. Con sólo 11 meses en barrica francesa nueva, el resultado es un  vino fresco, elegante, especiado con notas minerales suaves y de larga persistencia en boca. Un vino tipo Cru francés, listo para disfrutar después de un par de horas aireado en Decantador.

RUEDA: Variada y refrescante selección preparada por el dinámico Consejo Regulador que presentó una veintena de estos vibrantes vinos blancos, en su mayoría de la cosecha 2011 producidos con la uva Verdejo. Emociona comprobar que se sigue trabajando con dinamismo y con un norte claro, calidad. Muy agradables el Viña Cimbrón de la Bodega Felix Sanz, el siempre confiable Oro de Castilla de Hermanos del Villar, el moderno José Pariente con nueva etiqueta, Menade, el elegante Finca La Colina, los opulentos fermentados en barrica V3 2009 de Bodegas Terna y el cotizado Belondrade y Lurton 2010. También destaco el complejo y exótico Cuatro Rayas 2011 de la cooperativa agrícola Castellana (producido a partir de viñas centenarias) y el equilibrado y expresivo Protos Verdejo 2011, que en apenas cinco años se ha convertido en uno de los vinos líderes en Rueda.

SOMONTANO: Viñas del Vero Colección Gewurztraminer 2011 es un deleite al paladar, con notas florales y de pomarosa y manzana, intenso, graso y profundo de largo final y persistencia. Gracias a la maceración en frío, la intensidad aromática es potenciada, y en boca la complejidad hace el resto.

TORO: Estilos diferentes para tres vinos muy interesantes, el Numanthia 2007, reconocido como uno de los líderes de la denominación y ofrece aromas de fruta negra y ciruelas, con elegancia y buena evolución; el novedoso Victorino 2009 de la bodega Teso La Monja de la familia Eguren, vino intenso en fruta con notas de moka y cacao, elegante, profundo y con un largo futuro de guarda,  y el armónico y vibrante Frontaura Reserva 2005 que sobresale por su equilibrio de fruta negra concentrada, notas tostadas suaves y especias, y es un vino que aunque está en su punto merece guarda y paciencia. Este vino confirma la excelencia de Frontaura y el camino firme recorrido desde 2000 cuando se fundó la moderna y dinámica bodega.

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