Burbujas festivas

Los vinos espumantes están de fiesta y entre ellos la champaña es el Rey de las burbujas.

Hay cientos de champañas en el mercado para las fiestas de fin de año y la celebración de la Navidad y del Año Nuevo, y es el momento de ofrecerles mi ecléctica selección para que acompañen sus próximas semanas y los festejos en 2012.

A lo largo de 2011 tuve la oportunidad de catar y probar cerca de un centenar de champañas diferentes. No son tantas como parece si consideramos que existen cerca de 5.000 productores entre viticultores independientes, cooperativas y negociantes, y hay más de 10.000 etiquetas distintas.

De ellas hice una preselección y luego escogí para los lectores mis finalistas. Aclaro que nunca es fácil hacer una selección porque depende de muchos factores, entre otros, el tipo de champán, el productor, si no es de añada (NV, Non vintage) o de una añada especial, y obviamente del precio al público, que en este caso fue uno de los considerandos principales.

Esta pequeña selección del más renombrado vino espumoso del mundo incluye cinco champañas con especiales características que le garantizan placer y alegría y que usted puede escoger para acompañar su reunión como aperitivo, vino principal o celebración.

Champañas Mont Hauban (izq.) y Louis Roederer Brut Premier (Foto: rincondecata.com)

Pensando en el aperitivo, escogí para usted dos champañas sin edad (NV) con características y origenes diferentes; la primera producida por una cooperativa mediana y la segunda, de ensamblaje, proviene de una de las más importantes y famosas casas productoras.

Las champañas sin edad, NV (Non vintage), salen al mercado para ser consumidas rápidamente, dentro del año siguiente, usualmente en la época de navidad, bodas, fiestas o los aniversarios.

- Mont-Hauban Prestige, champaña de la cooperativa en Monthelon -cinco kilómetros al sur de Epernay- que reune a una treintena de productores, posee un centenar de hectáreas de viñas y además de tener su propia gama, vende uva a varias de las grandes casas como Laurent-Perrier y Moët & Chandon.

Su cuvée Prestige es 100% Chardonnay; un Blanc de Blancs elegante y fresco, proveniente de un 35% de vinos de reserva. De reflejos ligeramente almendrados y finas burbujas, sobresalen los aromas de flores blancas y notas de toronja, limón y melocotón. Y en boca es compleja, con un ataque vibrante que da paso a las notas frescas y cítricas con unos ligeros toques de miel. Las burbujas iniciales se funden en una champaña, balanceada y persistente, ideal para comenzar la reunión.

- Louis Roederer Brut Premier, elegante y compleja champaña de ensamblaje de la famosa casa de Reims fundada en 1833 y productora de la prestigiosa cuvée Cristal. La champaña Brut Premier es la más vendida de Roederer, mezcla de 35% Chardonnay, 50% Pinot Noir y entre un 10 y 15% de Pinot Meunier y dependiendo del año el porcentaje de vinos de reserva puede llegar a un 10%.

Esta es una champaña que se beneficia de vinos criados en barrica entre dos y cinco años, y su apariencia los denota con tonos amarillo ligeramente quemado y una nariz persistente con notas de almendra y pan tostado. En boca es compleja, con un ataque cremoso y redondo, excelente estructura, frutos blancos, una vibrante acidez y suaves notas minerales. Es una champaña persistente y precisa, y excelente aperitivo para platos de frutos de mar.

Champañas de añada, Moet & Chandon (izq.) y Charles Heidsieck (Foto: rincondecata.com)

Champañas de añada, complejidad, estructura y prestigio.

Tras las champañas de aperitivo es la hora de las ideales para acompañar la cena, los peces y los frutos de mar y de pasar entonces a las champañas de añada (millésime o vintage), la gama superior que responden a cosechas consideradas de gran calidad para la producción de cuvées más estructuradas y de prestigio, con más tiempo de crianza y añejamiento.

En general se considera que después de la añada 1996, la mejor en Champaña es la 2002, pero varias de las principales casas productoras han producido excelentes botellas de los años 1998, 1999, 2000 y 2004, cuya calidad es innegable y son un deleite para el paladar. En este nivel seleccioné dos champañas de ensamblaje de dos de las grandes casas, una en Epernay y la otra de Reims.

- Moet Chandon Grand Vintage 2002, de una de las casas mundialmente famosas y emblemáticas en Epernay, la que tiene mayor historia en la producción de champañas de añada y la primera en elaborar comercialmente (1921) una cuvée de lujo: Dom Perignon. Es conocido que la primera champaña de añada salió a la venta en 1842, hace ya casi 170 años!. Recuerdo con inmensa emoción la anterior Grand Vintage 2000 con la cual celebré en 2008 mi cumpleaños en Luxor (Egipto), a bordo de una típica Feluka (lancha tradicional) en compañía de mi esposa. Un momento excepcional antes del atardecer.

La nueva añada recién salida al mercado es la 2002, con una etiqueta que confieso, considero rústica y distante de la acostumbrada elegancia de Moet & Chandon. Pero uno no se toma la etiqueta ni la botella. Es una champaña con un 50% de Chardonnay, 34% de Pinot Noir y 16% de Pinot Meunier. Aromática y concentrada, tiene un color amarillo ambar suave y despliega notas frescas de mandarina y melocoton con nueces y almendras. En boca seduce gracias a su textura sedosa y sus notas cítricas acompañadas de pan dulce, tostados y un sútil toque mineral al final. En síntesis, champaña distinguida, de emoción y de placer.

- Charles Heidsieck Brut Millésimé 2000, proviene de una de las casas más respetadas de Reims pero a la vez subvalorada, probablemente debido a la irregularidad de su hermana Piper Heidsieck o de la conocida gama popular Heidisieck & Co. Pero contrario a los otras de la familia, Charles Heidsieck es sinónimo de calidad gracias a la contribución excepcional de su famoso enólogo Daniel Thibault (ya fallecido), un maestro del ensamblaje que revolucionó la casa al adoptar las champañas “Mise en Cave” con la fórmula de emplear 40% de vinos de reserva y el resto provenientes de la añada anterior al año de puesta en bodega. Su legado de perfección lo sigue desde 2004 Régis Camus, quien estuvo antes en la gran cooperativa Jacquart y en la mundialmente conocida Veuve-Clicquot.

La champaña Brut Millésimé 2000 es una joya de frescura que en 2010 fue seleccionada como la mejor del año por el concurso International Wine Challenge en Londres. Es un ensamblaje de 60% Pinot Noir y 40% Chardonnay que despliega un hermoso color dorado con notas de limón, manzana roja, caramelo y miel. Es una champaña fresca, vibrante y compleja, con tonos de menta, peras, nueces, almendras, miel quemada y pan tostado. De estilo rico y opulento, tiene gran persistencia y termina con suaves notas minerales (grafito) y de torta de manzana. Está en un momento excelente, pero es una champaña que perfectamente puede seguir durmiendo en cava otros 8-10 años y dejará apreciar toda su complejidad en 2020.

Champaña Blanc de Blancs 2004 de Philipponnat (Foto: rincondecata.com)

Botella transparente como la Cristal de Roederer

Para cerrar nuestra selección he escogido otro Blanc de Blancs pero millésimmé y de un productor familiar de tradición.

- Philipponnat Grand Blanc 2004, está recién salida al mercado y es una de las joyas de esta casa fundada en 1522 y una de las más antiguas en champaña; desde 1698 e incluso antes. Con apenas 20 hectáreas propias, anualmente produce 600 mil botellas de seis cuvées diferentes, entre las cuales la más vendida es la NV Royale Réserve que es un ensamblaje de 50% Pinot Noir, 30% Chardonnay y Pinot Meunier.

La cuvée Grand Blancs es producida exclusivamente de los mejores Chardonnays de la Côte des Blancs y de la montaña de Reims (1er Cru y Grand Cru), y es la excepción en la apuesta de Philipponnat por el Pinot Noir en su gama. El 2002 se agotó rápidamente y para esta época navideña se ofrece un 2004 delicado, denso y cremoso, con notas florales y finas burbujas.

De un color amarillo dorado que destaca con elegancia la botella transparente -parecida a la de Cristal de Roederer pero sin fondo plano- bien puede jugar en el campo de un aperitivo elegante o de acompañante de la langosta o los frutos de mar.

El Chardonnay fermentado en barrica le da sutiles sabores vanillados, de pan tostado, nueces y almendras. En boca es graso, con notas suaves de mantequilla y frutos blancos, peras y melocotones, y un final largo, fresco y persistente con notas de pan de miel. Confieso que la añada 1999 me había encantado hace tres años, pero esta nueva producción supera mi referente gracias a su complejidad y frescura. Por ello la escogí como cierre de la selección.

Eso si, aclaro que las tres champañas millésimés presentadas pueden ser conservadas varios años más en cava y evolucionarán en gran forma. Además, tienen una tipología diferente en cuanto a su composición. Pero las fiestas de Navidad y Año Nuevo nos esperan y las burbujas deben ser liberadas. Salud!

 

Un comentario en “Burbujas festivas”

  1. Gracias Juan Carlos, espectacular !!

    Y muchas felicidades en Navidad,
    y estemos optimistas en 2012 !

    Charles