DOW, napalm, agente naranja, Bhopal y Londres 2012

No lo puedo creer, me repulsa, no lo entiendo y no lo acepto!

Sabía usted que DOW, la compañía química que fabricó el napalm y el agente naranja usado por el ejército de Estados Unidos contra los cultivos y la población civil durante la guerra de Vietnam, es uno de los socios-patrocinadores de los Juegos Olímpicos? Me pregunto si se trata de una pesadilla o de una broma macabra?

Me horroriza esta infame “realidad económica” que permite que un asesino silencioso exculpe sus crímenes con un contrato de publicidad estimado en US$100 millones.  Desde Julio de 2010 y hasta 2020, Dow es uno de los 11 patrocinadores mundiales de los Juegos y la compañía química oficial de los torneos olímpicos. Insoportable!

Cómo es esto posible cuando detrás hay una historia de muerte proporcionalmente similar a la del pesticida Zyklon-B empleado por los nazis en las cámaras de gas de los campos de concentración para exterminar a los judíos en la segunda guerra mundial? Se estima que en la guerra de Vietnam murieron entre dos y cuatro millones de personas y la mitad de ellos eran civiles inocentes. Otros miles fueron afectados y aún siguen sufriendo los efectos tóxicos de la guerra química estadounidense.

Logo oficial del patrocinio de Dow a los Juegos Olímpicos

Un socio infame para los Juegos Olímpicos

Para el presidente de Dow,  Andrew Liveris, la realidad es simple: “los Juegos Olímpicos son un negocio. Es un mercado y una oportunidad de ganancias que nos puede generar US$1.000 millones”. Nada mal cuando la inversión es el 10% de las utilidades.

Les contaré la historia de esta cruel realidad para que ustedes juzguen si debemos aceptar que la química de la muerte patrocine el deporte olímpico. Antes les confieso que este artículo me surge de las entrañas y de mi rechazo a este atropello, a este insulto, a esta burla a la humanidad, que constituye esta asociación insólita entre el olimpismo y sus ideales de juego limpio y honesto con una empresa que ha sembrado horror y tragedia y tiene un documentado record de producción de agentes mortales y de accidentes medioambientales.

Dow es una corporación multinacional especializada en diversos sectores, desde la fabricación de plásticos industriales, armas químicas, pesticidas, herbicidas, fertilizantes, hasta la producción de implantes mamarios en silicona o el manejo de desechos radioactivos. Muy bien relacionada con las altas esferas del gobierno estadounidense, ha conseguido esquivar con relativa suerte las culpas en una trayectoria que ha estado permanentemente ligada a los desastres industriales y a la muerte.

Ha sido multada por dispersar partículas radiactivas de plutonio en la atmósfera, por la producción defectuosa y la ruptura de implantes de seno, por la producción del fumigante Nemagón utilizado en las plantaciones de banano de latinoamérica que dejó centenares de trabajadores estériles, por la contaminación con el fumigante de jardinería Dursban, y por la destrucción de cosechas de vegetales en Gran Bretaña con el pesticida Aminopyralid, entre otros procesos legales.

Bombardeo con napalm en 1972 en Trang Bang, Vietnam. (Foto: globalsecurity.org)

EE.UU compensó a sus soldados afectados pero no a las víctimas vietnamitas

Pero Dow jamás fue multada por la producción del Napalm o del agente naranja para la guerra de Vietnam, que la compañía adelantó entre 1965 y 1969, a pesar de las protestas nacionales e internacionales, argumentando que era un “tema de principios y la primera obligación era nuestro gobierno”. En 2005 una última demanda de las víctimas vietnamitas para reparación por los efectos en la salud y las malformaciones causadas por el uso de los químicos, fue rechaza por una corte de Nueva York. Sin embargo, los veteranos de guerra estadounidenses afectados por los mismos síntomas, si  han sido compensados.

Esta doble moral es la regla de Dow, que cuarenta años después de haber ocurrido la fuga de desechos radioactivos en la planta de armas nucleares de Rocky Flats en Denver, Colorado (1969) y luego de una batalla legal de 20 años, se negó a aceptar en 2010 la sentencia de indemnización por US$ 518 millones a 12.000 pobladores que fueron afectados por el mal manejo de los residuos y la ocultación del accidente.

En Julio de 2010, después de la condena legal en EE.UU y de otra en India por la catástrofe en 1984 en Bhopal, de su subsidiaria Union Carbide, Dow firmó un acuerdo con el Comité Olímpico Internacional (COI), para ser patrocinador principal de los juegos hasta 2020, junto a reconocidas compañías como Samsung, Visa, Panasonic, Omega y General Electric.

Estadio olímpico de Londres 2012 (Foto: Martin Morris)

Entre otras preferencias, tiene el derecho de “vestir” exteriormente el nuevo estadio olímpico de Londres, que fue terminado un año antes de la inauguración del evento el 27 de julio próximo y que desde enero iniciará las campañas de promoción visual de los Juegos 2012.

Según el presidente del COI, Jacques Rogge, dado que es una de las compañías líderes de la industria química mundial y “un innovador en la sostenibilidad, Dow no solamente proveerá apoyo financiero al movimiento olímpico sino que ofrecerá su liderazgo industrial y experiencia a los juegos” (?!).

A que clase experiencia se referiría el presidente del COI?. Lo cierto es que en Vietnam millones de personas han sufrido múltiples enfermedades y defectos genéticos como resultado del empleo de los agentes químicos de Dow, mientras que en India, otros miles de personas siguen reclamando infructuosamente compensación por razones similares y la desmantelación de la abandonada planta de pesticidas de Bhopal, donde se produjo la que es hasta hoy la mayor catástrofe industrial moderna.

En la noche del 3 al 4 de diciembre de 1984, los residentes vecinos de la planta de pesticidas de Union Carbide en Bhopal, se despertaron ahogados, tosiendo, con la garganta quemada, los pulmones ardiendo y vomitando.

La nube mortal envolvió a Bhopal (Foto: srai.org)

Al día siguiente se descubrió la magnitud de la tragedia; mas de 2.200 personas murieron casi inmediatamente y la cifra creció a casi 4.000, cuando una nube de gas tóxico originada al escaparse 42 toneladas del compuesto metil isocianato del tanque 610 de la planta, cubrió un área poblada por medio millón de personas.

Las cifras oficiales señalan que otras 3.000 personas murieron en las semanas siguientes, que 8.000 han fallecido desde entonces por enfermedades relacionadas con la contaminación, que 550.000 fueron afectadas, 38.000 sufrieron problemas temporales y cerca de 3.900 padecieron heridas severas y pemanentes. Hoy se considera que más de 100.000 personas necesitan atención médica porque el impacto de los tóxicos y la exposición a los gases se ha transmitido a los hijos.

Centenares de mujeres y niños murieron en Bhopal (Foto: indiatoday.in)

Union Carbide, mundialmente conocida por la fabricación de linternas y baterías Eveready y Energizer, era propietaria en un 51% de la planta y el gobierno indio del Estado de Madhya Pradesh del resto. La compañía llegó a un acuerdo de compensación con el gobierno indio en 1989 por US$ 470 millones y cada sobreviviente recibió 25.000 rupias (US$480 de hoy) mientras que por cada fallecido se pagaron 62.000 rupias, es decir US$ 1.280.

Pero Union Carbide abandonó la planta sin haberla limpiado y retirado los tóxicos y se estima que desde entonces 15.000 personas han muerto debido a complicaciones generadas por los químicos vaciados en las aguas subterráneas y la exposición y consumo por la población de estas aguas contaminadas.

Un tribunal de compensación estableció que más de medio millón de personas en Bhopal sufren algún tipo de trauma debido a la tragedia industrial. En comparación, en Chernobyl murieron inmediatamente 57 personas y posteriormente debido a formas de cáncer otras 4.000 de una población similar a la de Bhopal que estuvo expuesta a la radiación liberada por la planta nuclear.

Los resultados de la negligencia en Bhopal son visibles e infames. Documentos internos hechos públicos después de numerosas batallas legales, demuestran que Union Carbide conocía la toxicidad de los productos y la contaminación que estaba causando, y además escondió el hecho de que al construir la planta empleó tecnologías sin probar previamente.

Aún mas grave, luego del desastre, el presidente de la compañía, Warren Anderson, afirmó que el sitio fue limpiado y negó que hubiera contaminación alrededor de la planta que pudiera afectar a los pobladores. Pero cinco años después de la tragedia, un test de las aguas reveló que el envenenamiento era tan alto que causó la muerte de los peces del área. En la planta abandonada quedan aún 340 toneladas de desechos tóxicos.

Adil (izq.) y Shanu, dos sobrevivientes de Bhopal (Foto: indianmuslimobserver.com)

Y luego fueron los nacimientos de niños con deformaciones que demostraron la mentira. En 1994, diez años después de la tragedia, Union Carbide vendió sus acciones a la empresa McLeod Russel (India) Limited y cambió el nombre a Eveready Industries India, que fue luego comprada por Dow Chemical en 2001.

Dow Chemical se niega a aceptar responsabilidad por el desastre causado por Union Carbide en Bhopal y afirma que se cumplió con las compensaciones económicas ordenadas por las cortes indias, incluyendo la construcción de un hospital para dar atención gratuita a los supervivientes. De hecho, en junio de 2010, siete ex-directivos indios de Union Carbide en la planta de Bhopal, fueron juzgados culpables de muerte por negligencia, multados con US$2.000 y condenados a 2 años de prisión. Pero luego fueron liberados bajo fianza.

Entre tanto el expresidente Warren Anderson, quien enfrenta un juicio por homicidio culposo ante las cortes en India, ha conseguido hasta hoy evadir una orden internacional de captura y Estados Unidos se niega a colaborar en su extradición para que sea juzgado por la catástrofe química que causó la muerte de cerca de 15.00o personas.

Warren Anderson, fugitivo de la justicia india y ex-presidente de Union Carbide (Foto: greenpeace.org)

Buscado por la justicia India

De ser encontrado culpable podría ser condenado a 10 años de cárcel. Pero Anderson vive hoy retirado, repartiendo su tiempo entre Long Island y Florida, donde disfruta tranquilamente jugando golf. Y a propósito, desde 2008 es la compañía química patrocinadora oficial del torneo profesional de golf PGA TOUR.

Insólito!.

Mientras tanto las víctimas del desastre de Bhopal, las que aún viven, continúan luchando con problemas de salud que van desde afecciones respiratorias crónicas, defectos de visión, malformaciones musculares y óseas, incremento de casos de cáncer y defectos de nacimiento, en un medio ambiente todavía contaminado por los desechos de la planta de Union Carbide.

Para colmo de la verguenza, amparándose en que se trata de un secreto industrial, Union Carbide nunca reveló la composición del gas que mató a miles de personas en Bhopal, ni la forma de limpiar los residuos que aún están almacenados en las instalaciones tras 27 años.

El tema es de actualidad y lo será más en los próximos días porque un grupo de 21 atletas olímpicos de India y Shivraj Singh Chauhan, el Jefe del gobierno de Madhya Pradesh (donde está Bhopal), han pedido en una carta oficial al Ministro de Deportes que India haga un Boicot a los juegos y se niegue a participar si Dow hace la envoltura de textil del estadio. La respuesta de las autoridades deportivas indias se debe conocer el 5 de diciembre.

No está claro si Dow tiene derecho a hacer publicidad en la serie de 336 paneles que formarán la gigantesca capa del estadio olímpico y cuyo costo se acerca a los US$ 11 millones. Según un portavoz de los Juegos, está estrictamente prohibido realizar publicidad alguna durante los juegos. La capa de paneles se piensa inaugurar en enero de 2012.

La cobertura física del estadio olímpico no es lo más importante. Lo que hay que preguntarse son los criterios éticos que tiene en cuenta el Comité Olímpico Internacional para elegir a un patrocinador mundial. Cómo los escoge?. Porque se acerca mucho a la inmoralidad el aceptar como socio de prestigio a una empresa química con antecedentes tan difusos y lejanos del ideal deportivo olímpico de juego limpio y competencia honesta. O es sólo el dinero lo que importa…?

Logotipo de la campaña para retirar a Dow del patrocinio de los Juegos Olímpicos de Londres

Mejor haría la multinacional en invertir la publicidad que ha decidido consagrar a los Juegos, en limpiar la planta de Bhopal, compensar adecuadamente a las víctimas y comprometerse en el respeto del planeta.

Si usted quiere unirse a esta causa moral contra el patrocinio de Dow a los juegos olímpicos, lo invito a que como yo, firme la petición de Change.org y contribuya así a la justicia con las víctimas de Bhopal.

El litigio no está resuelto y las voces de protesta apenas se despiertan. El año próximo se presentará oficialmente la película cinematográfica “A Prayer For Rain” (Una oración por la lluvia), del director indio Ravi Kumar sobre la tragedia de Bhopal, en la que el actor Martin Sheen, conocido por su activismo político, encarna a Warren Anderson. Sheen no guarda simpatía alguna por el expresidente de Union Carbide y participó en el filme por su compromiso con la causa de los damnificados de Bhopal.

Queda cruzar los dedos y esperar que no se produzca una de esas misteriosas casualidades de las multinacionales de la industria mundial, y Warren Anderson no aparezca en un palco del estadio olímpico como uno de los invitados especiales de Dow Chemical a la inauguración de los Juegos de Londres. Bastante sufrimiento ha dejado ya la pesadilla de Bhopal.

* DOW Chemical es una corporación multinacional estadounidense con sede en Midland (Michigan) que factura ingresos anuales superiores a los US$ 53.600 millones y utilidades por US$ 2.300. Es considerada la segunda compañía química del mundo. Especializada en plásticos, productos agrícolas y químicos, fertilizantes, pesticidas y productos y servicios para armamentos, opera en 175 países del mundo.

4 comentarios en “DOW, napalm, agente naranja, Bhopal y Londres 2012”

  1. Fernán González dice:

    Estimado Juan Carlos

    Esta es una denuncia necesaria pero me temo que nunca se hará justicia en este caso. Disculpa mi pesimismo. Hay demasiado dinero de por medio, y contra ese, amigo mío, poco puede hacerse. Ya lo advirtió hace como cuatro siglos el genial Francisco de Quevedo:

    “…él rompe recatos
    y ablanda al juez más severo,
    poderoso caballero
    es don Dinero”

    De todas formas, cuenta con mi solidaridad.

    Fernán González

    • Jukari dice:

      Gracias Fernán. Es una grano de arena y una voz para las víctimas. Ya van 9.400 firmas de todo el mundo para la petición. Apenas faltan 600. Excelente señal

  2. Colin dice:

    Hello Juan,

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    Thanks
    Colin Toogood

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    Georgina le Clercq
    Administrator
    THE BHOPAL MEDICAL APPEAL