Vuelta 2020 con Vinos de España: Albariño (DO Rías Baixas)

El belga Tim Wellens ganó en Ourense, en la cuenca hidrográfica de Rías Baixas, la decimocuarta etapa de la Vuelta a España 2020 y consiguió su segunda victoria en la carrera, en la que no hubo cambios entre los principales favoritos.

La etapa fue de transición y un grupo de seis escapados, entre los cuales el español Marc Soler fue el más beneficiado, consiguió en la meta una ventaja de más de tres minutos sobre el pelotón. Soler, quien el sábado anterior era sexto en la general, recuperó tiempo y avanzó hasta el puesto 15, a 14:30″ del líder Primoz Roglic.

Este jueves los ciclistas dejan Galicia y llegarán a Castilla y León, después de disputar entre Mos y Puebla de Sanabria, la etapa más larga de la prueba sobre 230,8 kilómetros; una jornada apta para otra fuga aprovechando su relieve de media montaña.

Los vinos de Rías Baixas son mundialmente famosos gracias a los blancos elaborados con la uva Albariño (Alvarinho en Portugal), que es el emblema y embajador de la región. En la D.O Rías Baixas, la mayoría de los viñedos están ubicados cerca del mar, en terrenos bajos y poco profundos que no superan los 300 metros de altitud, y también en las riberas del río Miño (Minho) al que desemboca el Sil proveniente de Ribeira Sacra.

La Albariño es una uva pequeña de maduración temprana, dulce y glicérica, con alto nivel de azúcar y acidez que aportan sabores cítricos y frescura a los vinos. Es cultivada tradicionalmente en parrales, en Galicia y el noroeste de Portugal, en las regiones de Monção y Melgaço, donde se le conoce como Alvarinho  y a veces como Cainho Branco. Dependiendo de la región y Denominación de Origen, puede usarse para mezcla o para elaborar vinos varietales. Mientras en Rías Baixas se producen varietales con un grado alcohólico internacional (12-13%), en la región de Vinho Verde (Portugal), se cultivan en pérgolas más altas que fomentan una producción abundante y produce vinos ligeros que no superan el 8,5% de alcohol potencial.

Se cree que fue llevada al norte de la península ibérica en el siglo 12 por los monjes de Cluny (Borgoña) aunque estudios señalan que puede ser un clon de la uva Riesling de Alsacia o de la Petit Manseng. No debe confundirse con la uva Alvarinho Lilás, cultivada en la isla portuguesa de Madeira.

En España, la uva es protagonista en Galicia (5.760 hectáreas), aunque también se encuentra plantada minoritariamente en Catalunya, Cantabria, Castilla La Mancha y León. Además de Rías Baixas donde es básicamente varietal, se cultiva en las DO Ribeiro y Valdeorras, mezclada con Godello, Loureiro y Treixadura.

Su aparición en el mercado internacional es reciente (1990) y por sus aromas cítricos y frutales (piña, melocotón) con notas suaves minerales provenientes de suelos graníticos, ha conquistado los paladares en Europa del norte y Estados Unidos.

Su dimensión mundial es creciente, con cultivos en el norte de la costa oeste de Estados Unidos (California, Oregón y el estado de Washington), y también Australia y Uruguay, en la zona de Maldonado, donde la bodega Bouza, fundada por un emigrante gallego fue la pionera y luego la siguieron Garzón y Colinas de Uruguay. En mis viajes vinícolas he probado el excelente Albariño de Bouza que descubrí primero en la feria internacional de vinos de Londres en 2003 y luego en septiembre de 2006 en el restaurante familiar de la bodega durante un viaje con el Concours Mondial de Bruxelles que realizó el certamen regional en Uruguay. También conozco el Albariño californiano de la bodega boutique Monte Verde en el Valle de Santa Clara (Morgan Hill), de propiedad de Todd y Alexia Johnson (de origen español), quienes a principios del milenio la plantaron junto con Tempranillo y Cabernet Sauvignon.

Mi contacto ha sido permanente con el Albariño de Galicia desde mi llegada a Londres en 2001 cuando el vino ya estaba de moda en restaurantes y hoteles, e iniciaba su camino internacional exitoso. De hecho, el primer concurso mundial Albariños al Mundo que organiza anualmente la Unión Española de Catadores, se realizó en Londres en 2012 con participación de vinos de las regiones de Rías Baixas y Vinho Verde de Portugal, y fui uno de sus jurados junto con los Masters of Wine Sarah Jane Evans, Tim Atkin y Peter McCombie.

Albariño es uno de los vinos blancos españoles que más aprecio. He visitado Galicia y la región en varias ocasiones y catado además los vinos de la DO Ribeiro. Siempre hacen parte de los vinos catados en los eventos internacionales en que participo, y en 2018 tuve el honor de ser uno de los presidentes de Jurado del séptimo concurso Albariños al Mundo en Londres, junto a los Masters of Wine Andrew Howard y Emma Dawson. El concurso es itinerante y se realiza en importantes ciudades europeas donde el Albariño es uno de los vinos blancos principales.

Galicia, su gente y sus vinos, han sido generosos conmigo. En octubre de 2015 la Xunta de Galicia (el gobierno autónomo) y el experto mundial en vinos de Galicia, Luis Paadín, iniciaron en Londres el Tour mundial de la alta gastronomía gallega, el Galician Gourmet Extravaganza; una presentación de dos días de lo mejor de la gastronomía, los exquisitos productos gallegos y sus vinos. Uno de los eventos fue la cata ciega de los mejores vinos de sus cinco Denominaciones de Origen, y tuve la fortuna de ganar el Premio de Excelencia “Catador Galicia Extravaganza”.

El símbolo del galardón es una obra del artista José Gude que representa al “Trasno”, un duende nocturno de la mitología gallega al que le gusta hacer travesuras y pequeñas maldades, actuando siempre a la luz de la luna. Más importante aún, la figura simboliza la honestidad, el carisma y la determinación del gallego, que no importa de dónde viene, sino adónde va. Desde aquel día me acompaña permanentemente en mi estudio, como un amigo protector de mi trabajo y de mis noches, varias de ellas en blanco escribiendo en el computador.

Otro gallego que me acompaña con frecuencia es el Albariño de Martín Códax, el vino blanco que ha hecho famosa a Galicia entre los consumidores internacionales, un “vino de Autor” que se vende en 50 países del mundo y es el producto insignia de esta joven bodega fundada en 1986 con el nombre del trovador gallego más importante, cuyos poemas y canciones medievales al amor y a el mar, son los más antiguos en la lengua gallego-portuguesa que han llegado hasta nuestros días.

Martín Códax se ha desarrollado apoyando a la comunidad gallega. Nació como cooperativa reuniendo a 50 viticultores locales, desde la primera cosecha los vinos fueron bien recibidos, se expandió para buscar tanto el mercado español como el internacional. Para tener suministro de uva Albariño de primera calidad, adquirió entonces viñedos propios y firmó acuerdos de aprovisionamiento a largo plazo con bodegas familiares cuyas uvas cumplen los altos estándares de calidad. Actualmente, Martín Códax gestiona más de 1.400 pequeñas parcelas de viñedos de 550 familias en Rías Baixas, alrededor del municipio de Cambados y para mantener la calidad dedica una parte de su presupuesto a investigación e innovación. Es un ejemplo exitoso del trabajo cooperativo bien enfocado.

El vino de la etapa 14 fue de la cosecha 2019, la última que está en el mercado. Un vino fresco y vibrante, con notas cítricas de de grosella, mango verde y piña, una trama muy refrescante con un toque mineral (caliza), sutilmente salino al final y excelente persistencia. Con apenas de 12.5%Vol, este es un vino fresco con carácter aperitivo que no tiene crianza en barrica pero al que yo llamaría polifuncional porque lo armonicé con una de las exquisiteces que me encantan y que necesitaba para mi cansado cerebro en esta Vuelta 2020 con Vinos de España: un salmón ahumado rostizado con miel.

Es un sabor fuerte pero igualmente salino, y lo acompañamos con camarones (gambas) sofreídas en mantequilla con una salsa de espinacas, ajo, tomate y cebolla shallot. Y un arroz salvaje mixto. Fue perfecto, no hubo dominancia del salmón y hubo gran persistencia del vino (más de 30″).

La fuerza del vino está probablemente en los viñedos viejos de donde procede, de la subzona del Valle del Salnés, cercanos al mar y además, es posible que hayan algunas vides pre-filoxéricas entre los viticultores que contribuyen a este emblema de la bodega. Es la marca mundial de Martín Códax, el inicio de una aventura victoriosa.

Para el momento y el placer, es un vino excelente. No le doy puntaje, pero excelente en mi escala de valoración significa más de 90 puntos. Los invito a disfrutarlo sin esquemas ni parámetros. Es un vino que armonizará bien con pescados, mariscos, carnes blancas, quesos frescos, arroces y muchos otras creaciones porque es un vino sincero con alma gallega.

* Sitio web de la bodega Martín Códax: www.martincodax.com

ALMA GALLEGA: El gallego es un hombre amable, generoso, sincero y trabajador. Por ello son siempre queridos y bien recibidos en cualquier parte del mundo. Muchos se instalaron en América Latina e hicieron fortuna y nueva vida. De allí que en varios países a los españoles se les llame “gallegos”, como en Ecuador, Venezuela y el sur de Colombia, donde encontré los primeros durante mi infancia en Cali. Son gente tranquila, inquieta, que sabe vivir y gusta de la buena comida.

Luis Paadín, el experto mundial en vinos de Galicia, es un amigo especial de muchos años y con su hijo Alejandro desarrollan una invaluable tarea de comunicación y promoción, a todo nivel y muy especialmente la Guía anual de Vinos, Destilados y bodegas de Galicia. A su vez, el gobierno autónomo (la Xunta), apoya y participa de las manifestaciones que representan el saber gallego en distintos niveles.

El Tour Galician Gourmet Extravaganza, es uno de tantos, y además de catar vinos descubrí excelentes productos con Indicación Protegida, de delicatessen, quesos fantásticos y orujos, aguardientes y alcoholes de primer nivel, incluyendo el magnífico Gin Premium Vánagandr, elaborado al estilo London Dry por el biólogo Enrique Peña, con las técnicas de las destilerías escocesas de Whisky; superior a muchos británicos de alcurnia, uno de las mejores que he probado, y tengo buena experiencia con Gin de muchas partes del mundo.

Y el Trasno que recibí hace cinco años domina mis afectos junto a mi entrañable Tazmanian Devil (Taz). Ambos tienen rasgos de mi espiritu.

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