Vuelta 2020 con Vinos de España: Rioja Gran Reserva 890 (La Rioja Alta, S.A.,1998)

El campeón de la Vuelta a España, Primoz Roglic, anticipó un día su cumpleaños y ganó la octava etapa en montaña de la edición 2020 con un ataque sobre los favoritos en el ascenso final de 8,3 km al Alto de Moncalvillo, en el que recortó diferencia al líder, el ecuatoriano Richard Carapaz.

Fue la segunda victoria del campeón esloveno tras la etapa inaugural hace nueve días cuando se vistió con la camiseta roja de líder. Además es el tercer triunfo en La Vuelta y el noveno de su palmarés en cinco años consecutivos; suma tres etapas en cada una de las Grandes Vueltas entre 2016 y 2020.

La ventaja del líder Carapaz se redujo de 30 a 13″ sobre el campeón esloveno -ahora es segundo en la clasificación- pero tuvo incrementos importantes sobre los demás rivales y La Vuelta parece empezar a definirse anticipadamente. El irlandés Dan Martin sigue tercero a 28″ y el británico Hugh Carthy (el ciclista más alto del pelotón, 1,93ms) descendió al cuarto lugar y quedó a 44″. Pero el líder de los jóvenes y quinto clasificado, el español Enric Mas, está ahora a casi dos minutos (1:54″) y los siguientes pedalistas a casi tres y medio.

Las dos próximas etapas sobre terreno llano deberían ser de transición para los favoritos, reservando fuerzas para las duras jornadas de montaña de sábado, domingo y martes; 313 kilómetros que deberían dejar prácticamente definida la carrera. El duelo entre los campeones del 2019 Carapaz y Roglic (Giro y Vuelta), es el plato fuerte, aunque se debe esperar una reacción y ataque del equipo local Movistar que tiene a sus tres fichas principales, Enric Mas, Marc Soler y Alejandro Valverde, entre los nueve primeros de la tabla. En el Top-10, la diferencia entre 6° y 10° son apenas 19″, otra batalla interesante.

Antes de largarse la etapa, que transcurrió entre los viñedos de la Rioja Alta y la media montaña de la región, la carrera sufrió nuevas bajas importantes. Abandonaron el holandés Tom Dumoulin por fatiga, el francés Kenny Elissonde por gastroenteritis y el polaco Michal Golás que regresó a su país por motivos familiares. Sin Golás, el equipo Ineos-Grenadiers pierde a dos de sus miembros (en la segunda etapa se había retirado el debutante colombiano Brandon Rivera) y deja al líder Carapaz en desventaja con el Jumbo-Visma holandés que se muestra más sólido y tiene clasificados a George Bennett 12° y a Sepp Kuss 20°. En cambio el primer ciclista de Ineos después de Carapaz es el colombiano Iván Ramiro Sosa (32°) a más de media hora, mientras el tetracampeón del Tour de France, Chris Froome, es el último de la escuadra británica (113°) a una hora y 40 minutos.

El escenario de la etapa fue Rioja Alta, una de las tres subregiones de la célebre zona vinícola de Rioja, junto a la Rioja Baja y Rioja Alavesa con su capital Logroño, de donde largó y es sede de bodegas como Viña Ijalba y otras importantes. Rioja Alta ocupa la parte más occidental y la mayoría de los viñedos están al sur de río Ebro, con sus bodegas históricas en la ciudad de Haro, donde anualmente en septiembre se celebra el festival del vino de Rioja.

La mayoría de las bodegas destacadas de Rioja Alta quedan al norte, en la parte baja de Haro y su Barrio de la Estación (cerca a la terminal de tren), conocido también como el “Barrio de las Bodegas”. Es la mayor concentración mundial de casas vinícolas centenarias, todas ellas famosas a un paso la una de la otra y en un entorno arquitectónico excepcional; un conjunto de edificios históricos del siglo 19  y otros modernos y vanguardistas, al lado de los viñedos.

Esta es una experiencia única para todo amante del vino de Rioja; es realizar la ruta del vino con siete de los productores más emblemáticos de España: López de Heredia Viña Tondonia, Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE), Bodega Gómez Cruzado, Bodegas Bilbaínas, Muga, Roda y La Rioja Alta, S.A, de la cual proviene nuestro invitado en la Vuelta 2020 con Vinos de España, un ícono: el Gran Reserva 890 cosecha 1998, dos décadas madurando!, la botella 5033 de 14.585 numeradas.

La Rioja Alta, S.A., es una de las bodegas más antiguas y reconocidas de Rioja, con 130 años de historia. Fue fundada originalmente en 1890 como La Sociedad Vinícola de la Rioja Alta por cinco familias riojanas y vascas que hoy están en la quinta generación y siguen asociadas y en un proceso muy interesante de crecimiento e inversión técnica y en propiedad, bajo la consigna “evolución, no revolución”. Desde 2015 la bodega ha invertido 9 millones de euros para potenciar la calidad de sus uvas y los vinos, compró otras 62 hectáreas de viñedos de tempranillo con 25 años de edad promedio, modernizo las instalaciones y el material técnico, incluyendo la selección óptica de la uva. Todos los cambios son fundamentados y se cumplen gradualmente y sin carreras.

Primera directora de bodega...hace 130 años!

En la historia de la bodega hay hechos muy particulares. Fue dirigida inicialmente por una mujer, la socia fundadora Saturnina García Cid y Garate, que ejerció como Presidenta. Su primer enólogo fue francés, Albert Vigier, que llegó a Haro después de que la plaga de la filoxera destruyera la mayoría de los viñedos en Francia y el norte de Europa, y fue quien elaboró el primer vino, el Reserva 1890, antecesor del más emblemático de la bodega. Otro de los socios, Daniel Alfredo Ardanza y Sánchez, quien tenía su propia bodega, la fusionó en 1904 y la sociedad se convirtió entonces en La Rioja Alta, nombre que comparte con la subregión vinícola, Rioja Alta. Y para celebrar la ocasión, se lanzó un segundo vino. Desde entonces, los vinos ícono de la bodega son el 890 y el 904, en honor a esas fechas pero omitiendo el primer dígito para evitar confusiones con el año de cosecha.

Ambos vinos proceden de la misma finca (En total son 425 hectáreas de viñedos en Rioja) y comparten la elegancia de los clásicos Riojas, vinos especiados que como los Grand Cru franceses pueden envejecer muchas décadas (30 y más años en añadas excepcionales) y tienen un 90% de tempranillo en su mezcla. El Gran Reserva 904 lo ensambla con un 10% de Graciano, mientras que el Gran Reserva 890 le agrega también un porcentaje de Mazuelo. Tempranillo es el corazón de los vinos del grupo La Rioja Alta, pero a diferencia de otros productores, ninguno de los dos Gran Reserva lleva Garnacha, aunque se cultiva y emplea en otro vino, Viña Ardanza, que cumplió 78 años como marca registrada (1942) pero que se elabora desde la época de los fundadores. Otras etiquetas son Viña Arana, desde 1974 y Viña Alberdi (1978), para valorizar vinos que antes se llamaban simplemente 6° año y 3° año. Y cuando vayan a Haro pueden encontrar también Bikaña, una marca que nació en 1935 y son vinos exclusivos para hoteles y restaurantes en la ciudad.

El grupo vinícola La Rioja Alta, S.A., es a mi juicio uno de los guardianes del estilo clásico de Rioja, el que conocí en mi juventud con mi padre y a lo largo de casi medio siglo. Pero así como al empresa fue de vanguardia en sus inicios al nombrar a una mujer como directora cuando la mujer aún no tenía el derecho político a votar en España (hasta 1931), lo sigue siendo hoy a nivel de viticultura y enología moderna. Sus viñedos son mayoritariamente de Tempranillo, pero se tiene Graciano, Garnacha y Mazuelo para complementar, según las diferentes etiquetas.

La bodega fundacional está en Haro e incluye una tonelería (ejemplo de los Grandes Châteaux franceses) donde se fabrican barricas de roble americano, pero desde 1996 hay además una segunda instalación en Rioja Alavesa, en Labastida, donde se construyó la moderna bodega Torre de Oña. Además de la implantación en Rioja, el grupo se ha extendido a las zonas vecinas importantes; en 1988 a Rías Baixas en Galicia donde es dueño de la bodega Lagar de Cervera (antiguamente Lagar de Fornelos) y en 1990 a Ribera del Duero, donde fundó la bodega Áster, después de plantar viñedos en Anguix (Burgos). A ambas regiones llegará la Vuelta 2020 con Vinos de España, este jueves a Ribera del Duero y la semana próxima a Rías Baixas, pero con vinos de otros productores.

Indudablemente el vino estrella de La Rioja Alta es el Gran Reserva 890 que sólo se elabora en las grandes añadas. Por ejemplo, desde 1980 sólo se ha producido 11 veces y la última vez en 2005, y ese vino fue considerado el 4° mejor del mundo en 2019 por la prestigiosa publicación estadounidense Wine Spectator. En cambio el Gran Reserva 904 se ha producido 18 veces en 40 años y la última añada que salió al mercado fue la 2011. Hay también diferencias en la producción. El GR 890 se elabora de racimos de uva de seleccionados y tiene crianza de unos seis años en barricas de primer uso. La crianza del Gran Reserva 904 es de 4 años en barricas de roble americano fabricadas en su tonelería.

Ambos vinos los conozco y sigo desde que llegué a Europa. Me encantan por su elegancia al envejecer, la fuerza de su fruta y las notas minerales y terrosas en su trasfondo, al igual que la persistencia. Aunque inicialmente tienden a ser ligeramente ácidos, evolucionan a vinos voluptuosos. Una cata comparativa de la misma añada es un ejercicio muy interesante, en especial en añadas excepcionales como la 2005 y 2004, la mágica 2001, y las últimas grandes del siglo pasado, 1995 y 1994. Esperamos que se presente una ocasión con los Rioja Alta.

Los Gran Reserva de Rioja son vinos que envejecen muy bien y evolucionan armónicamente. En 2014, para celebrar los 20 años de la excepcional añada 94, organicé una cata en el exclusivo y privado Gun Club en Bogotá, Colombia, presentando 10 Grandes Reservas de Rioja diferentes. Sólo uno no correspondió a las expectativas, pero la pléyade de marqueses y otros nombres emblemáticos fueron aclamados; el mejor fue Castillo Ygay y hubo dos de menor alcurnia que sorprendieron. Ninguno de los vinos de la Rioja Alta, S.A. estuvo representado. Me disculpo.

Para esta noche me decidí por el Gran Reserva 890, cosecha 1998, del año que conocí a mi esposa Elizabeth!. Y en compensación a todos los platos deliciosos y la dedicación que ha tenido en la cocina para apoyarme con la mayoría de maridajes durante este período especial vinícola-ciclista de Tour, Giro y Vuelta, hoy retomé mi delantal de chef y preparé la cena. Nada extraordinario pero con mucho amor. Una cacerola de carne picada, marinada una hora en salsa Worcester con romero, cilantro y ajo natural molido, que luego cociné a fuego muy lento con zanahoria, apio y arvejas, pimienta y sal maya de Centroamérica y un toque de nuez moscada. El acompañamiento fue un Arroz (rojo) con condimento hindú Tandoori Masala y color, y Zucchini (calabacín) sofrito en aceite de sésamo tostado con limón, pimienta roja, sal rosada del Himalaya y Orégano en polvo.

El vino, cuyas notas de cata están en la foto, fue decantado durante una hora antes de degustarlo y posteriormente acompañar el plato. Color granate caoba, tonos quemados, densidad media con lagrimas suaves y lentas, notas de cacao, frutos del bosque y eucalipto en nariz.

En boca es fresco, mentolado, con buena acidez, notas de tabaco y café suave con un alto componente mineral, como grafito y silicio. Una excelente persistencia que evoluciona hacia una sensación secante con tostados de cacaco y chocolate amargo. Pienso que la mineralidad proviene de los suelos arcillosos y aluviales porque en este momento de la evolución es muy marcada. El corcho apenas estaba impregnado una cuarta parte, con lo cual el potencial de guarda en perfectas condiciones de temperatura y humedad, fácilmente llegaría a 50 años. Que vino tan exquisito. Aún tengo su frescura y esa larga mineralidad…me sentía chupando mina de lápiz con mermelada de higo!

La complejidad y frescura compaginó perfectamente con las pimientas en la cacerola de carne y el Zucchini. El vino no domina, equilibra, y al final abrió aún más y se sentía más envolvente y refrescante en boca. Aclamado con 94 puntos en mi escala; significa Excelente y corresponde a Destacado para Robert Parker, 17/20 en la escala inglesa  y 95 puntos de la revista Decanter.

Nos quedó media botella para el almuerzo del jueves porque mi esposa madruga y yo tenía que escribir esta crónica. En la novena etapa este jueves continuamos la #Vuelta2020conVinosdEspaña con Tempranillo…pero de Ribera del Duero. Salud!.

* Sitio web de la Bodega La Rioja Alta S.A.: www.riojalta.com

ETIQUETAS Y CATEGORIAS DE VINOS DE RIOJA: Para entender las diversas categorías de  los vinos de Rioja, es necesario explicar que su reglamentación obedece al proceso de envejecimiento y establece cuatro categorías, que se diferencian con 4 tipos de contra-etiquetas (precintas numeradas) que el Consejo Regulador otorga a los vinos que aprueban loas controles de tipicidad y calidad. Ellas son:

Garantía de origen (Rioja joven o GENERICO). Tiene contra-etiqueta con el logotipo en blanco sobre fondo verde claro. Certifica el origen y la añada del vino, generalmente en su primer o segundo año, y que mantiene las características de fruta y frescura. En la categoría pueden quedar vinos “especiales” que no encajan en las categorías de Crianza, Reserva o Gran Reserva, y han tenido un proceso de crianza (envejecimiento) que no corresponde a las normas del Consejo Regulador.

CRIANZA: Contra-etiqueta con el logotipo en blanco sobre fondo rojo. Vinos al menos en su tercer año que han permanecido como mínimo uno en barrica de roble. En vinos blancos el período mínimo de envejecimiento en barrica es de 6 meses.

RESERVA: Contra-etiqueta con el logotipo en blanco sobre fondo vino-tinto. Vinos muy seleccionados con crianza mínima de 3 años entre barrica de roble y botella, de ellos al menos uno en barrica. En vinos blancos el período de crianza es de 2 años y con 6 meses en barrica.

GRAN RESERVA: Vinos de grandes cosechas, criados un mínimo de dos años en barrica de roble y tres años en botella. En vinos blancos el período de crianza es de 4 años, de los cuales 6 meses como mínimo en barrica. Llevan contra-etiqueta con el logotipo en blanco sobre fondo azul.

 

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