Giro 2020 con Vini d’Italia: Barolo (DOCG)

El Giro d’Italia 2020 tendrá este domingo un final de infarto e inédito en la historia del ciclismo mundial, entre dos jóvenes menores de 26 años que disputan por segunda ocasión la difícil prueba y llegan a la última etapa -una contra-reloj individual sobre 15,7 kilómetros- igualados en tiempo: el australiano Jai Hindley y el inglés Tao Geoghegan Hart, de 24 y 25 años respectivamente.

Ambos llegaron a la prueba como gregarios y después de 20 etapas demostraron ser los más completos y parte de la nueva sangre del ciclismo mundial. El londinense Geoghegan Hart, gran amigo y escudero del campeón del Tour 2019, el colombiano Egan Bernal (con quien comparte además nombre), es el más experimentado y venció este sábado a Hindley en la etapa de montaña con final en la estación de Ski de Sestriere, en los Alpes Occidentales, frontera de Italia y Francia. Fue su segundo triunfo y el sexto del equipo británico Ineos-Grenadiers (líder en el Giro), al que llegó como aprendiz hace cinco años y está en su nómina desde 2017.

Hindley se inició en el ciclismo profesional el mismo año en el equipo australiano Mitchelton-Scott, antes de vincularse al holandés Sunweb hace dos temporadas. Ambos disputan su segundo Giro y llegaron como escuderos de sus jefes Wilco Kelderman (hasta hoy líder) y Geraint Thomas, que abandonó en la primera semana. El domingo tendrán la oportunidad de consagrarse. Kelderman, ahora tercero a 1:32″, tiene escasa opción.

Jamás en la historia del ciclismo profesional se había llegado a un final tan incierto, emotivo y enigmático. En la apertura del Giro, una etapa a cronómetro similar en terreno y distancia (15.1 kms), Hindley superó a Tao por 49″ y a Kelderman por 13″. En la contra-reloj de la etapa 14 sobre poco más del doble (34.1 kms), Kelderman fue el mejor de los tres, venciendo a Tao por 37″ y a Jai por 1:52″. El gran favorito a la victoria de etapa es el campeón mundial contra-reloj, el italiano Filippo Ganna del equipo Ineos, ganador de las dos fracciones a cronómetro y de tres etapas del Giro 2020. Y para coronarse campeón en Milán, el favorito es…

La etapa en las montañas del Piamonte, la tierra madre de la uva Nebbiolo y de sus famosos vinos de Barolo y Barbaresco, fue una de las más emocionantes del Giro 2020 y demostró la fortaleza del equipo Ineos que demolió a sus rivales con un ritmo de carrera intenso que impuso el veterano bicampeón mundial australiano, Rohan Dennis, escudero de lujo de Tao en las etapas de montaña y hoy sábado tercero en la meta.

Barolo es el invitado hoy en el Giro 2020 con Vini d’Italia. Barbaresco lo será mañana para cerrar con broche de oro la segunda Gran Vuelta ciclística del año, dentro de la serie especial de @Rincondecata en 2020, recorriendo y presentando las regiones y uvas emblemáticas de Francia, Italia y España -los tres principales países productores mundiales de vino- simultáneamente con el Tour de Francia, el Giro d’Italia y la Vuelta a España.

El Barolo es un vino tinto que se elabora en la región de Piamonte, en el norte de Italia, con la uva autóctona Nebbiolo y es considerado uno de los mejores del país y del mundo. Es un vino de alta graduación alcohólica, generalmente 14-16%Vol (el mínimo es 12.5%) y debe cumplir un tiempo mínimo de añejamiento de 38 meses, 18 de ellos en barricas de roble o de madera de castaño. La legislación es similar a la de los vinos Reserva de Rioja que deben tener tres años de añejamiento y al menos uno en barrica. En el Barolo, cuando el envejecimiento es de cinco años se puede etiquetar como Riserva.

En comparación con el ciclo de crecimiento anual de otras variedades de uva en Piamonte, la Nebbiolo es una de las primeras en brotar y de las últimas en madurar, por lo que la cosecha se hace a mediados o fines de octubre, como ocurre en este momento, mientras se desarrolla el Giro d’Italia.

El nombre del vino Barolo proviene de los Marqueses de Barolo (la familia Falleti) que inició la producción en sus viñedos. La zona de elaboración incluye los municipios de Barolo, Castiglione Falletto, Serralunga d’Alba y parte de las de Cherasco, Diano d’Alba, Grinzane Cavour, La Morra, Monforte d’Alba, Novello, Roddi y Verduno, todos en la provincia de Cuneo, al suroeste de Alba. Los viñedos deben estar ubicados en colinas con pendientes sobre suelos de carácter arcilloso-calcáreo y nunca el vino puede provenir de los valles o áreas planas.

Los vinos tienen Denominación de Origen Controlada y Garantizada (DOCG) y aunque anteriormente tenían tendencia a ser tánicos y asperos que obligaban a una guarda de al menos 7-10 años para que “redondearan” los cambios técnicos en la crianza y en el tipo de toneles (se cambió de grandes a barricas pequeñas) permiten producir vinos más afrutados y adaptados al gusto internacional que se pueden consumir más rápidamente.

El Barolo muy apreciado en Estados Unidos y entre las comunidades italianas alrededor del mundo, pero es un vino de alto precio, a partir de US$25 los de gama media y hasta US$100 o incluso más, como los íconos de marca de los 14 emblemáticos productores asociados desde 2011 en la Accademia del Barolo para promover la imagen mundial de este vino. Son la “excelencia” del Barolo y he tenido la ocasión de probar sus creaciones anualmente durante sus presentaciones en Londres, al igual que dialogar con los productores. La única tristeza es que nunca ha venido Luca Cordero di Montezemolo, quien fuera el presidente de la escudería Ferrari de Fórmula Uno y el hombre que acompañó a los campeones mundiales Niki Lauda (70′s) y MIchael Schumacher (200o’s) en los mejores años de “la Scuderia”. Hablar de otra de mis pasiones, la Fórmula Uno, alrededor de un Barolo de Cordero de Montezemolo con Luca Cordero, debe ser una experiencia histórica. Soy optimista y creo que aún estoy a tiempo.

Los Barolo son vinos concentrados, con buen cuerpo y taninos y acidez pronunciados, pero de color claro, similar a los Pinot Noir que nunca son opacos. Eso lo volví a comprobar esta tarde en nuestro almuerzo especial; pollo en salsa de champiñones y hierbas frescas, acompañado de ensalada italiana de tomates cherry, alcachofas y aceitunas en vinagreta de aceite de oliva y basílico y arroz al cúrcuma.

El vino, no de lujo pero de la excelente cosecha 2015, elaborado por la gran cooperativa Terre del Barolo en Castiglione Falletto (una de las mejores áreas) nos gustó mucho por su frescura y carácter especiado, notas suaves de ciruela, eucalipto, tabaco y hierbas seca, pero su final es corto y ligeramente secante. Como lo señala su corcho de aglomerado es un Barolo que pertenece a la gama de consumo temprano y armonizó muy bien con el plato, que disfrutamos con mucha alegría luego de la sensacional etapa 20 del Giro 2020. Sigo conservando en mi cava para descorchar el año próximo el Barolo de alcurnia 2001 Michele Chiarlo “La Vespa” que me obsequió hace unos años mi “primo” Héctor Vallecilla durante su visita a Londres hace unos años. Después de 20 años de la cosecha, será una gran ocasión disfrutarlo juntos.

Entre tanto, no se pierdan la última crónica mañana domingo; el homenaje al Giro d’Italia 103 y el cierre de la serie Giro 2020 con Vini d’Italia en que les presentaré uno de los mejores vinos Barbaresco del mundo!

* Sitio web de la bodega Terre del Barolo: www.terredelbarolo.com

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