Vuelta 2020 con Vinos de España: Txakolí 2016 (DOP)

El campeón de la Vuelta a España, el esloveno Primoz Roglic, inició con pie derecho la defensa de su título y ganó la primera etapa en el Alto de Arrate, en el País Vasco, consiguiendo un doblete histórico para el ciclismo de su país. Minutos antes Jan Tratnik había vencido en la etapa 16 del Giro d’Italia, que cumple simultáneamente su última semana con la primera de La Vuelta.

La escuadra holandesa Jumbo-Visma hizo un serio trabajo de demolición y decantó los favoritos desde el primer día. En el ascenso final seleccionó el grupo y el ataque del estadounidense Sepp Kuss a un kilómetro de la meta, dejó a Roglic en posición privilegiada. Sólo siete ciclistas consiguieron mantenerse, entre ellos el ecuatoriano Richard Carapaz, el irlandés Dan Martin, el colombiano Esteban Chaves y el español Enric Mas, que lo siguieron en la meta. Carapaz y Enric Mas confirmaron su favoritismo, mientras Esteban Chaves es hoy valorado con seriedad y figura quinto en las apuestas; de 80/1 antes de largar está 22/1.

El dominio de Jumbo-Visma es tan aplastante que cinco de sus ocho ciclistas están entre los 16 primeros de la clasificación, separados por solo 51″: Roglic líder, Kuss (8° a 10″), George Bennett (9° a 40″), Robert Gesink (12°) y Tom Dumoulin (16°), ambos a 51″. Será muy difícil frenar la locomotora holandesa.

Perdieron tiempo valioso el holandés Tom Dumoulin, compañero de Roglic, y el veterano español Alejandro Valverde (51″), y los franceses Guillaume Martin (1:08″), David Gaudu (2:22″) y Thibaud Pinot, más de 10 minutos! También cedieron terreno los lideres de Education First, Daniel Felipe Martínez (4:29″) y de Astana, el ruso Alexandr Vlasov (4:31″). Además, la mayor incógnita se resolvió…Chris Froome no está recuperado y llegó a 11:12″, fuera de cualquier opción.

Pocas veces una Gran Vuelta sentencia en su primera etapa la suerte de los favoritos. Y pocas veces se tiene la fortuna de descorchar y apreciar la increíble dimensión de un Vino de Pago de Txakolí, el emblema vinícola del País Vasco, elaborado 100% con la uva Ondarrabi Zuri y creado por una enóloga vasca amiga, la discreta Ana Martín Onzain, a la que conocí hace 15 años cuando descubrí los nuevos y deliciosos vinos de la Denominación de Origen, Cigales, al norte de Valladolid.

En junio de 2010, cuando fui invitado por los vinos de la D.O.Ribeiro a la cata anual de sus vinos organizada por mi gran colega Andrés Proensa, autor de la famosa Guía anual Proensa de vinos de España y la revista bilingue PlanetAVino en la que soy colaborador, me encontré con Ana. Me contó con emoción su nuevo proyecto: un vino especial de Txacoli.

Pues bien, es el vino con el que comienzo la Vuelta 2020 con Vinos de España: el Malkoa de la excelente añada 2016, una joya de la cual sólo se producen 6.600 botellas y hace parte del selecto grupo de vinos de Grandes Pagos de España, equivalente a los Grand Cru franceses. Es una asociación de 32 bodegas (cubren 2.200 hectáreas), productores dedicados a defender y promover la máxima expresión de calidad en vinos únicos que reflejan el suelo y el clima donde se producen, lo que los franceses llaman “terroir” o terruño.

Para entender la dimensión del vino Malkoa hay que señalar que el Txacoli es normalmente un vino blanco, a veces ligeramente espumoso, muy seco, de alta acidez y baja graduación alcohólica (9,5-11.5%Vol), que se produce en el País Vasco, Cantabria y al norte de Burgos. Es un vino de aperitivo, fresco y de color pálido, que se bebe acompañando los pinchos o las tapas. No es de guarda.

La bodega Astobiza apostó a un vino diferente, un Txakolí que refleje el carácter del terruño, del clima atlántico y de las uvas autóctonas, en la Denominación de Origen Protegida Txakolí de Álava. El viñedo de 10 hectáreas plantadas en 1996, está ubicado en Oquendo, un municipio a 30 minutos de Bilbao, en una finca dividida en 7 micro-parcelas, a 250 metros sobre el nivel del mar y rodeado de montañas que lo protegen de la niebla y las heladas.

Los vinos se elaboran con variedades autóctonas blancas, principalmente Ondarrabi Zuri, un poco de Ondarrabi Zuri Zerratie (Petit Corbu) y hay además una pequeña parcela de Izkiriota (Gros Manseng). Del vino de mayor venta, Astobiza, se producen 50.000 botellas anuales, me explicó el director de la bodega, Jon Zubeldía, probablemente familiar lejano del gran técnico argentino de fútbol Osvaldo “el mago” Zubeldía quien dirigió a Estudiantes de La Plata y ganó en 1968 la Copa Intercontinental de Clubes, derrotando al encopetado Manchester United del famoso entrenador Matt Busby. Ese vino lo cataremos en una próxima ocasión, al igual que la interesante Ginebra que produce Astobiza..

Malkoa es ciertamente un Gran Vino, de color amarillo pajizo, con una complejidad interesante, denso y aromático (piña verde, papayuela y algo de toronja con un trasfondo mineral suave) y en boca redondo y fresco con excelente persistencia (más de 25″) de notas cítricas, hierbas aromáticas y ceniza. Me sorprendió mucho que este vino ícono -sin pasar por barrica- tuviera tanto carácter que por momentos me transportaron a Borgoña. La clave está en que permanece sus 20 meses de crianza en depósitos ovoides de hormigón que le dan mejor estabilidad.

El vino es realmente la expresión total de la uva Ondarrabi Zuri y con apenas 12.5%Vol es ideal para acompañar frutos de mar, pescados blancos y probablemente caviar, pulpo a la gallega y me atrevería con una charcutería fina de lomo embuchado o pescado ahumado.

Armonizó perfecto nuestra cena con camarones tigre (gambas) salteadas en mantequilla, acompañadas de pasta farfalle de espinaca, con una salsa de pesto de menta y cilantro natural. Delicioso!

* Sitio de la bodega Astobiza: www.astobiza.es/es/first/

ANA MARTIN: Es tal vez la mejor enóloga de España, itinerante y además trabaja en diferentes regiones, buscando conseguir la mejor expresión de los vinos. Ana es una persona tímida pero sabia, generosa y comporometida. Es enóloga titular en unas bodegas y asesora en otras. Es socia en la Bodega Traslanzas en la D.O.Cigales, que tiene una producción pequeña (8.000 a 10.000 botellas) de vinos de “alta costura” en Mucientes, con viñas de Tempranillo de más de 70 años plantadas por el viticultor Aurelio Pinacho. Es el proyecto iniciado en 1998 por dos enólogos, Ana y Pepe Hidalgo, y dos viticultores, María Pinacho, nieta de Aurelio y Carlos González. Traslanzas es una bodega subterránea, al estilo de las de los antiguos monjes cistercienses de Borgoña que llevaron la viticultura a varias zonas de España. Sólo produce un vino tinto que nunca ha bajado de 90 puntos y en una gran añada como la 2015 ha bordeado los 95. Desde 2018 elabora además un delicioso y complejo rosado con viñas de más de 30 años.

En la creación del vino Malkoa de Txakolí, Ana y Pepe Hidalgo, colaboraron nuevamente. Pensaba que el Txakolí era un vino triste y menor de una uva difícil que merecía ser valorada, y lo logró. Una de sus premisas es participar en un sólo vino por variedad o región. Entonces el vino Guitian es de Galicia con la uva Godello, Traslanzas es un tinto de Cigales, Castillo de Cuzcurrita es un Rioja, e Itsasmendi es el primer Txakolí dulce que se ha producido. Mujer de retos, inquieta y perfeccionista, a Ana Martín Onzain le atrae todo el universo del vino y la posibilidad de elaborar vinos de alta calidad, expresión y carácter, para el consumidor y no para los críticos. Sus vinos comprueban que esa filosofía es la correcta.

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